Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 15 de marzo de 2008

San José - Custodio del Redentor

Altar del Santuario de San José – Wadowice – Carmelitas Descalzos


Hoy la Iglesia festeja la solemnidad de San José , que se celebra ordinariamente el 19 de marzo. Este año se adelanta por coincidir con el Miércoles Santo.

Llamado a ser el Custodio del Redentor, "José... hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer" (Mt 1, 24)

Con este texto nos introducía el Santo Padre Juan Pablo II en la Exhortación apostólica Redemptoris custos sobre la figura y la misión de San José en la vida de Cristo y de la Iglesia, en el centenario de la publicación de la Carta encíclica Quamquam pluries del Papa León XIII, siguiendo la huella de la secular veneración a san José, deseaba presentar a la consideración de toda la Iglesia algunas reflexiones sobre aquél al cual Dios "confió la custodia de sus tesoros más preciosos".
El 19 de marzo de 1982 Juan Pablo II en su visita a la diócesis de Livorno visitaba la planta Solvay y en un discurso a los trabajadores recordaba su experiencia de joven trabajador en Cracovia. La visita le traia recuerdos de aquella época cuando “despues de haber dejado el trabajo en la cantera de piedra de Zakrzowek entré a trabajar en Solvay, en Borek Falecki, como encargado de calderas….….considero una gracia del Señor haber sido operario, porque asi he tenido la posibilidad de conocer de cerca al hombre trabajador…. He podido conocer la realidad concreta de su vida: una existencia impregnada de profundad humanidad, si bien no inmune a las debilidades, una vida simple, dura, difícil, digna de todo respeto….cuando deje la fabrica para seguir mi vocación al sacerdocio, he llevado conmigo la experiencia incomparable de aquel mundo y la profunda carga de amistad humana y de vibrante solidaridad de mis compañeros de trabajo, conservándolo todo en mi alma como cosa preciosa..”

El 19 de marzo de 1998 no solo se festejaba la fiesta de San José sino que Juan Pablo II habia elegido esa solemnidad para “la ordenación episcopal de tres presbíteros a los que me siento particularmente unido por el singular servicio que prestan a la Santa Sede y a mi persona” Entre ellos, en el “recogido y solemne clima” de la Basílica de San Pedro esperaba la imposición de las manos monseñor Stanislaw Dziwisz su fiel secretario. “Amadísimos hermanos – les decía - que estáis a punto de ser elevados a la gracia del episcopado, este misterio de amor se presenta hoy a vuestros ojos con extraordinaria elocuencia. Estáis llamados a participar en él de una forma más exigente aún. Dios os invita a ser sus más estrechos colaboradores en el designio universal de la salvación…”
Consagrando a cada uno por separado le dijo a su secretario “El Espíritu del Señor te consagra a ti, querido monseñor Stanistaw Dziwisz de mi misma archidiócesis de Cracovia. Hace treinta y cinco años, yo mismo te ordené sacerdote en la catedral de Wawel, y tres años después te nombré mi capellán. Desde el comienzo de mi ministerio petrino, has estado a mi lado como fiel secretario, compartiendo conmigo fatigas y alegrías, esperanzas e inquietudes. Como prefecto adjunto, pondrás al servicio de la Casa pontificia tu gran experiencia en beneficio de cuantos, por su ministerio o como peregrinos, se acercan al Sucesor de Pedro….
Y los encomendaba a San José, “servidor silencioso y fiel del Señor”

“Que San José obtenga – en este su dia - para la Iglesia y para el mundo, así como para cada uno de nosotros, la bendición del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”



 

2 comentarios:

Mario Pérez Barrientos dijo...

Muy cierto lo dicho por nuestro beato Juan Pablo II, de que los santos son los que llevarana a la humanidad a transformarse, y que mejhor El,que nos ha dado su ejemplo.

Ludmila Hribar dijo...

Muchas gracias Mario por la visita. Felices Pascuas de Resurreccion!