Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

domingo, 31 de agosto de 2008

Solidarnosc 6

“El 31 de agosto el Comité Ínter empresarial de Huelga y la Comisión Gubernamental firman el acuerdo que pone fin a la huelga y permite la creación de sindicatos independientes y autogestionarios. Mieczysław Jagielski garantiza la puesta en libertad de todos los presos políticos. El ”Prawda” moscovita, órgano de prensa del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, publica un comentario en el que advierte a los dirigentes del Partido Obrero Unificado Polaco contra nuevas concesiones”. (Lucha por la Independencia)


( continuación de Solidarnosc 5)
-del capitulo “Solidarnosc” del libro de Norman Davies God`s Playground (A History of Poland, Vol II) Columbia University Press 2005-
El “observador inglés” del libro de Norman Davies escribe así en su crónica que cubre el dia 18 : Domingo 31 de agosto:

“9.00 am Podria perdonársele a quien pensase que habia venido otra vez el Papa. Bajo un sol igualmente brillante, la misma enorme y entusiasmada multitud y por los parlantes se oía la Misa….
Poco después de las 11 llega por ultima vez el grupo del gobierno….nuevamente acompañados entre filas de los sonrientes trabajadores de los astilleros, ahora ya riéndose. Esta aquí Andrzy Wajda con su gente para filmar una secuencia a su retrato de los trabajadores-héroes stalinistas “El hombre de mármol”.
Otra discusión acerca de los presos políticos, pero luego se pasa rápidamente a los otros 17 puntos, lectura e inicialización de textos….un receso para el almuerzo….




Walesa, extraordinariamente, lee una breve declaración preparada.
Kochani (una palabra que literalmente quiere decir queridos) Volvemos a nuestros trabajos el 1 de septiembre….Logramos todo lo que pudimos bajo las circunstancias. Y conseguiremos el resto porque ahora tenemos lo mas importante, nuestros SINDICATOS INDEPENDIENTES Y AUTARQUICOS. Esta es nuestra garantía para el futuro…Declaro terminada la huelga..

Un aplauso prolongado. Las dos delegaciones se ponen de pie y cantan el himno nacional…

Caminan hacia el hall y por última vez se agrupan en la explanada entre Lenin, la cruz y el águila, para la ceremonia final de firma. Walesa le agradece al Vice Primer Ministro … “Hemos pactado, como un polaco le habla a otro polaco, (jak Polak z Polakiem). Jagielski retoma la frase “como un polaco a otro polaco” y concluye….sinceramente creo que estamos sirviendo a la causa de la gente, de nuestra nación, de nuestra patria socialista….” Las cámaras estatales filman…En las noticias vespertinas mostraran el hall abarrotado de gente aplaudiendo entusiastamente bajo una inscripción de patria socialista. Pero también verán a Walesa firmando el acuerdo con una birome plástica gigante decorada con la foto del Papa.
Luego mas vivas, mas ovaciones, votos de agradecimiento….
y los portones se abren de par en par……
Es el fin del comienzo……”

EL 20 de agosto el Santo Padre Juan Pablo I I había enviado una breve nota al Cardenal Primado de Polonia haciéndole saber de su preocupación y enviando su bendición “con la oración y el corazón participo de esta experiencia que mi patria y mis compatriotas atraviesan nuevamente” le decía.

sábado, 30 de agosto de 2008

Solidarność 5

( continuación de las entradas 1, 2, 3 y 4)
-del capitulo “Solidarnosc” del libro de Norman Davies God`s Playground (A History of Poland, Vol II) Columbia University Press 2005-

Dia 17 – Sabado 30 de Agosto
Proletarios de todas las fabricas uníos! – Enorme pancarta extendida sobre el portón de entrada.
Pasadas las 10 y media por fin llega Jagielski…. amablemente estrecha las manos de todos a su alrededor. En el salón de cristal, Gwiazda lee el borrador del acuerdo del grupo de trabajo pasando con cierta premura los puntos 1 y 2, el párrafo mas controvertido acerca de los nuevos sindicatos “reorganización en la cual el PZPR juega un rol importante en el estado, sin perturbar el sistema establecido de alianzas internacionales…” Jagielski, con cierto aire de ganador, anuncia su aceptación del primer punto. Una salva de aplausos desde el hall, han ganado, después de todo han hecho lo “imposible”…
El segundo punto promete no solo el “derecho de huelga” sino también la seguridad personal de los huelguistas y “aquellos que les ayudan”. “Señor Presidente”, se escucha la voz de Jagielski por los parlantes, “¡Quisiera saber ….son necesarias las palabras “aquellos que les ayudan?” Pero su voz es ahogada por un resurgimiento de indignación….”Aceptamos, aceptamos” grita Jagielski por sobre el tumulto….
Jùbilo. Walesa es llevado en andas hasta el portón de entrada. “Sto lat, sto lat…” cantan. “Que viva cien años…..”


El Comité Interempresarial de Huelga de Szczecin firma un acuerdo con los delegados del Gobierno. Es ventajoso en cuanto a los derechos sociales, pero poco preciso y convencional en cuanto a los postulados políticos
Se firman los dos primeros puntos del acuerdo de Gdansk.
La sesión plenaria del Comité Central del Partido Obrero Unificado Polaco aprueba el acuerdo de Szczecin y decide la firma final del acuerdo de Gdansk



viernes, 29 de agosto de 2008

Ciudad de México (México), 29, Ago. 08
tomado textualmente de AICA

Los católicos repudian la decisión judicial
Las campanas de la catedral metropolitana y de las principales parroquias de la Ciudad de México tañeron ayer durante media hora ininterrumpidamente en “señal de dolor y luto” por la decisión de la Suprema Corte de avalar el aborto en las primeras 12 semanas de gestación en la capital mexicana.

La convocatoria fue hecha por el arzobispo y primado de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, quien alentó a hacerlas repicar inmediatamente después de que el máximo tribunal refrendó “la ley criminal” del aborto en ese distrito federal.
A su vez, en un comunicado, el arzobispado de México criticó que el Estado mexicano preste su aparato de salud para cometer “asesinatos de seres inocentes e indefensos en el vientre de sus madres”, cuando “en otros tiempos” esas mismas instituciones buscaron defender el principio de la vida.
“Esta ley hace legal lo que nunca podrá ser moral”, dice el texto del arzobispado, que además asegura que “bajo el amparo de esta inicua ley serán sacrificados millones” de niños concebidos.
“Contemplamos con pesar el egoísmo y mezquindad humana que defiende la muerte antes que la vida y por ello elevamos nuestras súplicas a través de la oración y del sonido de las campanas para que, en señal de dolor, luto y penitencia por la matanza indiscriminada de infantes, pidamos perdón a Dios por quienes han promovido, votado y ratificado esta ley asesina”, señala.

Solidarność 4


( continuación de las entradas 1, 2 y 3 )
-del capitulo “Solidarnosc” del libro de Norman Davies God`s Playground (A History of Poland, Vol II) Columbia University Press 2005-

La crisis estival se les había venido encima. Primero la corrida de huelgas dispersas parecía apuntar a la misma dirección que las anteriores de 1970 y 1976. Bien pronto resultaría evidente que esta vez los trabajadores no se dejarían embaucar. Cuando los huelguistas de Walesa en Gdansk rechazaron una solución favorable a sus propios reclamos aduciendo que no permitirían que compañeros trabajadores de otras partes fuesen engañados, había llegado el momento de la verdad. Y el monopolio del partido gobernante se encontraba sitiado por acciones mancomunadas a lo largo y ancho del país. El ánimo de los comunistas convencidos se derrumbó ante el slogan: trabajadores de todas las empresas uníos!

Ningún Partido Comunista había cedido jamás al principio que los trabajadores administrasen sus propios asuntos. Los breves ensayos de los llamados “trabajadores auto administrados” realizados en Yugoslavia y brevemente en Polonia después de 1956 en realidad nunca pudieron escapar al control del partido. Al mismo tiempo que clamaba sostener “la dictadura del proletariado” el bloque soviético seguía obedeciendo a la elite del partido impartiendo órdenes a los trabajadores y a todos los demás. Así que Walesa desafió el mito mas sagrado que apuntalaba no solamente a la Republica Popular de Polonia sino también a todos los demás miembros del imperio de Moscú.

Un apuesto vice primer ministro llegaba de Varsovia para entablar negociaciones. Mieczyslaw Jagielski quiso defenderse pero no pudo con sus adversarios proletarios. Finalmente se dio cuenta que estaba ante dos alternativas- o se llegaba a un acuerdo accediendo a las demandas de los huelguistas o se recurría a la fuerza para la cual el partido no estaba preparado.

El Acuerdo de Gdansk del 31 de agosto de 1980 contenía 21 puntos. Algunas de las cláusulas, como la reincorporación de los trabajadores despedidos, poseía mero valor local. Pero otras marcaban un giro drástico en el orden político existente. Porque Walesa no solamente insistió que esos nuevos sindicatos nacionales fuesen “independientes” y “autárquicos” sino que además se les garantizase el derecho de huelga, la libertad de expresión y el acceso de los medios. Insistió también en la inmunidad para él y sus colegas. Ya había sufrido la dura experiencia de los acostumbrados acuerdos con las autoridades del partido comunista que ante las disidencias vertían palabras y acuerdos tácticos sobre papel para después anularlos implementando medidas arbitrarias. Firmo el acuerdo en la esperanza que esta vez las concesiones, una vez otorgadas, serian imparables. Jagielski firmo, de acuerdo con el Politburo, asumiendo como de costumbre que las concesiones otorgadas por el Partido después podrían ser revocadas por el Partido.

Un joven observador ingles, con excepcional ayuda de colegas polacos quiso informar al mundo de lo acontecido y lo contaba de esta manera, en estilo espontáneo y propio:

jueves, 28 de agosto de 2008

Augustinum Hipponensem - San Agustín de Hipona


Hoy la Iglesia recuerda a San Agustín de Hipona, conocido universalmente por sus Confesiones.
El 28 de agosto de 1986, celebrando el XVI centenario de la conversión de san Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia, el Santo Padre Juan Pablo II entregaba la Carta Apostólica AUGUSTINUM HIPPONENSEM a fin de evocar de nuevo la figura luminosa de quien “apenas un año después de su muerte fue catalogado como uno de los "mejores maestros de la Iglesia" [1] por mi lejano predecesor Celestino I y ha seguido estando presente en la vida de la Iglesia y en la mente y en la cultura de todo el Occidente” y agregaba “otros Romanos Pontífices y Concilios se han inspirado en sus escritos, han propuesto sus ejemplos y sus documentos doctrinales : León XIII exaltó sus enseñanzas filosóficas en la Encíclica Aeterni Patris [2]; Pío XI reasumió sus virtudes y su pensamiento en la Encíclica Ad salutem humani generis; Pablo VI afirmó que “además de brillar en él de forma eminente las cualidades de los Padres, se puede afirmar en verdad que todo el pensamiento de la antigüedad confluye en su obra y que de ella derivan corrientes de pensamiento que empapan toda la tradición doctrinal de los siglos posteriores”.

“Yo mismo he añadido – decía el Santo Padre - mi voz a la de mis predecesores, expresando el vivo deseo de que su doctrina filosófica, teológica y espiritual se estudie y se difunda, de tal modo que continúe su magisterio en la Iglesia; un magisterio, añadía, humilde y luminoso al mismo tiempo, que habla sobre todo de Cristo y del amor”.

En su ciclo de meditaciones acerca de los padres de la Iglesia - en las Audiencias Generales de comienzos de este año 2008 - el Santo Padre Benedicto XVI dedicó cinco de ellas a San Agustín.

La primera general y biográfica el 9 de enero 2008
La segunda del 16 de enero de 2008 - biográfica y comenzaba a hablar de los escritos.
La tercera del 30 de enero dedicada al tema Armonía entre fe y razón
La cuarta del 20 de febrero dedicada a las Obras de San Agustín
Y en la quinta del 27 de febrero habla de Las conversiones de san Agustín

En la tercera de las Meditaciones Benedicto XVI hizo referencia a la carta apostólica de Juan Pablo II y comento que el mismo Juan Pablo II habia definido su Carta Apostólica como «una acción de gracias a Dios por el don que hizo a la Iglesia, y mediante ella a la humanidad entera, gracias a aquella admirable conversión»

miércoles, 27 de agosto de 2008

Carta Apostólica de Juan Pablo II - 50° aniversario del comienzo de la II Guerra Mundial


27 de agosto de 1989 está fechada la Carta Apostólica que el Santo Padre Juan Pablo II dio a conocer con ocasión del 50° aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial (el 1ro de septiembre de 1939 con la invasión alemana de Polonia)

Aunque lejana y olvidada o ignorada por las nuevas generaciones “tenemos el deber de sacar una lección de este pasado, para que jamás pueda repetirse el conjunto de causas capaz de desencadenar un conflicto semejante”. Esa guerra total “provocó a la muerte de cincuenta y cinco millones de personas, dejando divididos a los vencedores y una Europa para reconstruir”

En su Llamamiento a Europa decía Juan Pablo II
“Ayer, este Continente exportó la guerra: hoy, le toca ser «artesano de paz». Confío en que el mensaje de humanismo y de liberación, herencia de su historia cristiana, pueda fecundar todavía a sus pueblos y siga resplandeciendo en el mundo.
¡Sí, Europa, todos te miran, conscientes de que siempre tienes algo que decir, después del naufragio de aquellos años de fuego: la verdadera civilización no está en la fuerza, sino que es fruto de la victoria sobre nosotros mismos, sobre las potencias de la injusticia, del egoísmo y del odio, que pueden llegar a desfigurar al hombre!”

Y elevaba la plegaria “¡Para que el mundo no conozca nunca más la inhumanidad y la barbarie que lo ha asolado hace cincuenta años, anunciamos sin cansarnos a «nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación» (Rm 5, 11), prenda de la reconciliación de todos los hombres entre sí!”

Un dia de agosto en la vida de Karol Wojtyla

Gian Franco Svidercoschi Historia de Karol, capítulo 12, (Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid 2003)

Karol estaba a punto de salir. Le esperaban en las colinas de Twardowski para un partido de fútbol. Pero justo cuando iba a abrir la puerta escuchó el ruido siniestro, inconfundible de la botas de los militares alemanes. Las SS realizaban una batida por la ciudad, calle por calle.
Habían entrado al barrio Debniki, a la calle Tyniecka y debían de haber entrado ya al número 10. Y ahora, aquellos fuertes pasos se acercaban.
Se acercaban cada vez más….
Con Karol, en casa estaban también los Kotlarczyk. Pero en ese momento, él se encontraba solo en aquella pequeña entrada. Rezaba, y tenía miedo. Rezaba tumbado en el suelo, con los brazos en cruz, y el corazón en la garganta. Escuchaba los gritos de los militares que habían subido a los pisos de arriba, y que despotricaban contra las mujeres que no querían separarse de sus maridos arrastrados fuera por la fuerza.
Las SS bajaron. Karol pensó: “Ahora se marcharán”. Pero no. De repente se hizo un silencio pavoroso. El joven lo entendió, y un escalofrío le recorrió la espalda. Comprendió que los soldados se habían parado delante de su puerta y se estarían preguntando si en aquel semisótano podría haber alguien.
Era el 6 de agosto de 1944. Domingo. El “domingo negro”, como se llamaría después. …
En el número 10 de la calle Tyniecka, los hombres de las SS seguían mirando indecisos, perplejos, como preguntándose.. no fue mas que un momento pero a él le pareció una eternidad, hasta que percibió, como una liberación, el ruido de las botas que se alejaban. Estaba salvado. Comprendió que estaba salvado.
Monseñor Sapieha, al ver que la situación se agravaba cada vez más, decidió que los seminaristas se quedaran a salvo en el arzobispado. Envió un sacerdote para que avisara también a Karol y lo condujera al Palacio de la calle Franciszkanska. Los militares patrullaban aún por las calles, y cada esquina, cada cruce, podía suponer una amenaza.
La señora Szkocka se ofreció para acompañarlos. Ella iría adelante para comprobar que no había peligro, y detrás Wojtyla y el sacerdote, que caminarían pegados a las paredes para, ante la menor señal, deslizarse en el primer portal que encontraran. Travesaron así toda la ciudad. Una Cracovia desierta, espectral, con la gente encerrada en sus casas.
Había un soldado que hacia la guardia junto al arzobispado, pero afortunadamente no los vio. En cuanto llegó, Karol se vistió con la sotana – como el resto de los seminaristas – para que si los alemanes irrumpían inesperadamente lo confundieran con un sacerdote. …
Encerrado en el arzobispado, en “arresto domciliario” como él decía, y donde mal que bien se estaba al abrigo del conflicto, Karol vivió el drama de Varsovia con el alma desgarrada. Pero también con un sentimiento de gratitud y de admiración hacia cuantos combatían en defensa de la patria y sobre todo, hacia aquellos jóvenes que en la insurrección habían dado generosamente la propia vida para salvar la libertad de todos.

“También yo – dirá más tarde – pertenezco a aquella generación, y pienso que el heroísmo de mis contemporáneos me ha servido de ayuda para definir mi vocación personal”.

martes, 26 de agosto de 2008

26 de agosto - Festividad de la Santísima Virgen María de Częstochowa

La Iglesia Católica en Polonia celebra hoy, 26 de agosto, la Festividad de la Santísima Virgen María de Częstochowa.

“El Cardenal Stanisław Dziwisz, Metropolita de Cracovia presidirá la solemne Eucaristía en la Plaza de Jasna Góra. Este año la solemnidad de la Madre de Jasna Góra se relaciona con las ceremonias principales de los 700 años de la aprobación de la Orden de los paulinos. A las 11.00 horas será celebrada la Santa Misa con la asistencia de los obispos. El Cardenal Józef Glemp, Primado de Polonia pronunciará la homilía. Al final de la ceremonia tendrá lugar el Acto de la Renovación de las Promesas de Jasna Góra...” Leer texto completo


Recordamos las visitas del santo Padre Juan Pablo II al Santuario durante su pontificado:

“¡Madre de la Iglesia de Monteclaro! Una vez más me consagro a Ti "en tu materna esclavitud de amor: Totus tuus! ¡Soy todo tuyo! Te consagro la Iglesia entera, en todas partes, hasta los confines de la tierra. Te consagro la humanidad; te consagro los hombres, mis hermanos. Todos los pueblos y naciones. Te consagro Europa y todos los continentes. Te consagro Roma y Polonia unidas, a través de tu siervo, por un nuevo vínculo de amor” le expresaba Juan Pablo II en su primera visita a Polonia en 1979.” Juan Pablo II en su primer visita a Polonia 1979

«María, desde siempre eres la reina de Polonia. María, intercede en nuestro favor».
Mediante «su fe, su caridad y su perfecta unión con Cristo» (cf. Lumen gentium, 63), se convirtió para nosotros en modelo vivo de santidad y amor a la Iglesia - Peregrinacion 1999

Madre de la unidad y de la paz,
afianza el vínculo de comunión en la Iglesia de tu Hijo,
reaviva los compromisos ecuménicos, para que todos los cristianos,
en virtud del Espíritu Santo,
se transformen en una familia de hermanos y hermanas de Jesucristo,
único Salvador del mundo, ayer, hoy y siempre (cf. Hb 13, 8).

“Enséñanos a estar presentes en la Iglesia y en la vida social. Enséñanos a asumir la responsabilidad con respecto al destino del mundo y de nuestras patrias aquí en la tierra”.
del Acto de Consagracion de todos los Jovenes del Mundo a la Virgen Maria - Czestochowa, capital de la juventud en 1991.

Enséñanos a seguir tus palabras en Caná de Galilea “Haced lo que Él os diga

lunes, 25 de agosto de 2008

Visperas de la Festividad de Nuestra Señora de Czestochowa


“Desde hace más de 600 años, en el monasterio de Jasna Góra en Czestochowa, Polonia María es venerada en su icono milagroso de la Virgen Negra. En los momentos más difíciles de su historia, el pueblo polaco ha encontrado allí, en la casa de la Madre, la fuerza de la fe y la esperanza, la propia dignidad y la herencia de los hijos de Dios”

Invito visitar mi entrada Primer viaje de Juan Pablo II a Czestochowa

Juan Pablo II y Juan Pablo I


El 25 de agosto de 1978 se reúne el Conclave para elegir sucesor al Santo Padre Pablo VI y el 26 de agosto el Colegio de Cardenales elegía a Albino Luciani, quien como Pastor de la Iglesia adoptó el nombre de Juan Pablo I.
Albino Luciani fue elegido en la cuarta votación el 26 de agosto, segundo día del Cónclave. Hombre de gustos simples y gran bondad, introdujo cambios en costumbres y usos tradicionales, como por ej . el singular “yo” a cambio del plural “nosotros”, rehusó la coronación iniciando su pontificado con una simple ceremonia. Mantuvo su lema episcopal Humilitas en su escudo papal.
George Weigel comenta en Testigo de Esperanza que fue durante este Cónclave que se encontraron por primera vez el joven Cardenal Ratzinger, que entonces tenia 51 años y Karol Wojtyla de 58 y que allí descubrieron que su análisis acerca de la situación de la Iglesia era muy similar.


En el Angelus del 24 de agosto de 1980 el Santo Padre Juan Pablo II basándose en las palabras de (Jn 14, 6) "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí" recordaba a al Papa Juan Pablo I quien había sido llamado a la Cátedra de Pedro hacia dos años. Y “evocando esa fecha, queremos una vez más meditar sobre los inescrutables designios de la Providencia divina. He aquí, en efecto, que después de sólo treinta y tres días de tarea pastoral en la Sede romana, le fue concedido "ir al Padre" - decìa el Santo Padre - por el camino que es el mismo Cristo: camino, verdad y vida. Por tanto, mediante Cristo, fue al Padre aquel excepcional siervo de los siervos de Dios, al cual Cristo, en esa etapa última de la vida ―etapa de pocos días― confió su Iglesia, su redil en la tierra, para que se manifestase, aunque sólo fuera en tan breve período, la bondad y la solicitud pastoral, de que estaba lleno su corazón. Un corazón de buen samaritano”.
Explicaba el concepto aplicado de buen samaritano recordando que “siendo todavía obispo de Vittorio Veneto, daba ejercicios espirituales a los sacerdotes, solía basarlos completamente en la parábola evangélica del misericordioso samaritano. Y ciertamente con ese espíritu - con el espíritu del buen samaritano subió también a la Sede romana de San Pedro - deseaba servir a toda la Iglesia. Ese fue su espíritu – decía el Santo Padre - Lo pudieron intuir, sin equivocarse, quienes conocieron, primeramente al cardenal Albino Luciani y, luego, al Papa Juan Pablo I”. Recordó también su visita a Canale d'Agordo, lugar de nacimiento de Juan Pablo I y Belluno, su diócesis.

domingo, 24 de agosto de 2008

XII Jornada Mundial de la Juventud Paris 1997

XII Jornada Mundial de la Juventud Paris 1997
«Maestro, ¿dónde vives? Venid y veréis» (cfr. Jn 1,38-39)

Dejaré también para 2009, un desarrollo más detallado de las Jornadas Mundiales de la Juventud de 1997 en Paris.

No obstante quería dejar aquí algunas expresiones-guía, breves comentarios y enlaces.
Entre el 18 y el 24 de agosto de 1997 los jóvenes se daban cita en París “para proseguir su gran peregrinación a lo largo del planeta”. La última etapa, inolvidable, había tenido lugar en enero de 1995 en Manila. Y la Cruz habia sido entregada por un grupo de jóvenes filipinos a un grupo de jóvenes franceses el Domingo de Ramos de 1996.
En su discurso en el Encuentro con los jóvenes de Roma como preparación para la XII Jornada Mundial de la Juventud el Santo Padre Juan Pablo II invocaba a la Virgen «Salus populi romani», “para que nos acompañe en este itinerario espiritual hacia el encuentro de París” . Y en la homilía del Domingo de Ramos de 1997 explicaba brevemente el origen y el camino de las Jornadas.

“Desde hace algunos años, el domingo de Ramos se ha convertido en la gran Jornada mundial de la juventud. Fueron los jóvenes mismos los que abrieron ese camino: desde el comienzo de mi ministerio en la Iglesia de Roma, en este día miles y miles de jóvenes se reunían en la plaza de San Pedro. A partir de ese hecho, a lo largo de los años se han desarrollado las Jornadas mundiales de la juventud, que se celebran en toda la Iglesia, en las parroquias y diócesis y, cada dos años, en un lugar elegido para todo el mundo. Desde 1984, los encuentros mundiales han tenido lugar sucesivamente, cada dos años: en Roma, en Buenos Aires (Argentina), en Santiago de Compostela (España), en Czestochowa-Jasna Góra (Polonia), en Denver (Estados Unidos), y en Manila (Filipinas). El próximo mes de agosto la cita es en París (Francia)”.

Despues del “Pentecostes de Compostela ” vendría el “Pentecostés de Paris” y una ciudad entre sorprendida, atónita y agradecida por el testimonio de los jóvenes. ”una voz nueva y joven que había hecho resonar el anuncio apostólico desde uno de los centros neurálgicos de la sociedad y cultura contemporánea”
“El encuentro en París tuvo la misma emoción que el de Czestochowa, aunque el clima y el ambiente fueran diversos Esa frialdad de parte de la población parisina (sólo de una parte) se convirtió en un desbordante entusiasmo juvenil y en una alegría inmensa al llegar a la gran explanada. Recuerdo que los carteles que anunciaban el acto por toda la ciudad preveían la llegada sólo de unas quinientas mil personas, cuando la afluencia fue de más de un millón. Aquel desbordamiento produjo una gran conmoción en la Ciudad de La Luz, en la que las autoridades habían intentado restringir al mínimo la trascendencia del acto” dice José Miguel Cejas en sus recuerdos.



Y Joaquín Navarro-Valls describió los actos del hipódromo de Longchamp como "un mayo del 68 al revés", Aunque algunos habían intentado explicar el éxito de las JMJ haciendo un paralelismo con el Europride (marcha europea de los homosexuales celebrada también en París dos meses antes), el cardenal Poupard expresaba “Estoy impresionado por la calidad de la oración y del recogimiento; en las reuniones ha sido posible que muchedumbres inmensas pasaran del jolgorio a la interioridad más profunda".
En el Mensaje preparatorio del 15 de agosto de 1996 el Santo Padre Juan Pablo II sugería la reflexión sobre el lema de las Jornadas :

«Maestro, ¿dónde vives? Venid y veréis» (cfr. Jn 1,38-39)
"Jóvenes de todo el mundo, ¡en el camino de la vida cotidiana podéis encontrar al Señor!

¡seguid a Jesús!
No tengáis miedo de acercaros a Él, de cruzar el umbral de su casa, de hablar con Él cara a cara, como se está con un amigo (cfr. Ex 33,11).
No tengáis miedo de la «vida nueva» que Él os ofrece.
Es verdad: Jesús es un amigo exigente que indica metas altas, pide salir de uno mismo para ir a su encuentro, entregándole toda la vida: «quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará» (Mc 8,35).
Esta propuesta puede parecer difícil y en algunos casos incluso puede dar miedo. Pero – os pregunto – ¿es mejor resignarse a una vida sin ideales, a un mundo construido a la propia imagen y semejanza, o más bien buscar con generosidad la verdad, el bien, la justicia, trabajar por un mundo que refleje la belleza de Dios, incluso a costa de tener que afrontar las pruebas que esto conlleva.
¡Abatid las barreras de la superficialidad y del miedo!
«Venid y veréis».
Encontraréis a Jesús allí donde los hombres sufren y esperan: en los pequeños pueblos diseminados en los continentes, aparentemente al margen de la historia, como era Nazaret cuando Dios envió su Ángel a María; en las grandes metrópolis donde millones de seres humanos frecuentemente viven como extraños. Cada ser humano, en realidad, es «conciudadano» de Cristo.
Jesús vive junto a nosotros, en los hermanos con los que compartís la existencia cotidiana
Jesús vive entre los que le invocan sin haberlo conocido
Jesús vive entre los hombres y las mujeres «que se honran con el nombre de cristianos» (cfr. Lumen gentium, 15)
Jesús vive concretamente en vuestras parroquias
Jesús vive entre nosotros en la Eucaristía

Queridos jóvenes, iluminados por la Palabra y fortificados con el pan de la Eucaristía, estáis llamados a ser testigos creíbles del Evangelio de Cristo, que hace nuevas todas las cosas".

“Queridos jóvenes – decia el Santo Padre en la Santa Misa de la Jornada Mundial en el Hipódromo de Longchamp el Domingo 24 de agosto de 1997 - “vuestro camino no se detiene aquí. El tiempo no se para hoy.
¡Id por los caminos del mundo, sobre las vías de la humanidad permaneciendo unidos en la Iglesia de Cristo!

sábado, 23 de agosto de 2008

XX Jornada Mundial de la Juventud 2005 Colonia


XX Jornada Mundial de la Juventud (16-21 de agosto de 2005) Colonia, Alemania
"Hemos venido a adorarle" (Mt 2,2)
Pensababa dejar pendiente para 2009 el comentario sobre las XX Jornadas Mundiales de la Juventud pero me encontré con dos informes completísimos, uno de la Conferencia Episcopal Española y otro de Aciprensa, y no quiero dejar pasar todo un año para dejar constancia aqui de toda esa riquìsima fuente de información.

6 de agosto de 2004 desde Castel Gandolfo el Santo Padre Juan Pablo II enviaba su ultimo Mensaje, destinado a las Jornadas de la Juventud. Se habia celebrado ese año la XIX Jornada Mundial de la Juventud a nivel local, “meditando sobre el deseo expresado por algunos griegos que con motivo de la Pascua llegaron a Jerusalén: "Queremos ver a Jesús" (Jn 12,21)”.

El horizonte ahora era Colonia, donde en agosto de 2005 tendría lugar la XX Jornada Mundial de la Juventud con el tema "Hemos venido a adorarle" (Mt 2,2). Tema que “ permite a los jóvenes de cada continente recorrer idealmente el itinerario de los Reyes Magos, cuyas reliquias se veneran según una pía tradición precisamente en aquella ciudad, y encontrar, como ellos, al Mesías de todas las naciones” comenzaba diciendo Juan Pablo II en su Mensaje.

Serían las primeras Jornadas sin Juan Pablo II, pero la Divina Providencia habia abierto el camino hacia las Primeras Jornadas de la Juventud del Santo Padre Benedicto XVI en su patria. Todo un desafío, todo una bendición.


Y el 24 de agosto, de regreso en Roma, el Santo Padre Benedicto XVI repasaba las Jornadas diciendo: “Como solía hacer el amado Juan Pablo II después de cada peregrinación apostólica, también yo hoy, junto con vosotros, quisiera repasar los días transcurridos en Colonia con ocasión de la Jornada mundial de la juventud. La Providencia divina quiso que mi primer viaje pastoral fuera de Italia tuviera como meta precisamente mi país de origen, y se realizara con ocasión del gran encuentro de los jóvenes del mundo, a veinte años de la institución de la Jornada mundial de la juventud, querida con intuición profética por mi inolvidable predecesor” y daba “gracias a Dios desde lo más hondo de mi corazón por el don de esta peregrinación.



Y en el Angelus del 28 de agosto decía “Fue un acontecimiento providencial de gracia para toda la Iglesia”.

Cuando en agosto de 2005 el Santo Padre Benedicto en el Angelus en la - Explanada de Marienfeld de Colonia anunciaba que el próximo Encuentro mundial de la juventud tendría lugar en Sydney, Australia, el año 2008 nos pareció que faltaba tanto tiempo….

Y sin embargo ya acabamos de concluir también esas Jornadas, las segundas Jornadas de Benedicto XVI que nos traen a la memoria las palabras que Juan Pablo II le dijera a Vittorio Messori “No es verdad que sea el Papa quien lleva a los jóvenes de un extremo al otro del globo terráqueo, son ellos quienes le llevan a él.

Y ahora lo llevan a Benedicto XVI porque “en cualquier parte a la que el Papa vaya busca a los jóvenes, y en todas partes es buscado por los jóvenes. Aunque, la verdad es que no es a él a quien buscan. A quien buscan es a Cristo, que «sabe lo que hay en cada hombre » (Juan 2,25) (Cruzando el Umbral de la Esperanza).

Y aunque no estuviesemos en Colonia, alli estuvimos presente en ese precioso mosaico.

viernes, 22 de agosto de 2008

Karol Wojtyla y el Teatro Rapsódico

Juliusz Slowacki

En su visita a Wadowice en 1999 el Santo Padre Juan Pablo II recordaba a “Mieczyslaw Kotlarczyk, como quien “creó el «teatro de la palabra»” y en Don y Misterio
expresa “En aquella época estuve en contacto con el teatro de la palabra viva, que Mieczyslaw Kotlarczyk había fundado y continuaba animando en la clandestinidad”.
Otros hablan que él había sido cofundador. Así lo expresan Bogdan Piotrowski, George Weigel y también las autoridades polacas mismas en Crónica Cultural.
“Al final de los años escolares, el joven Karol conoció al también joven profesor de literatura polaca Mieczyslaw Kotlarczyk, quien hacía poco había sustentado, en la Universidad Jagellona, su tesis doctoral, la cual versaba sobre el teatro. Luego desarrolló con él una entrañable amistad, y ambos fundaron el Teatro Rapsódico, donde crearon un nuevo género dramático que despertó la admiración hasta de los especialistas, además de fervorosos aplausos de los espectadores. Se conservan reveladoras cartas que le mandaba desde Cracovia el joven Wojtyła a su amigo de Wadowice. Junto a Mieczyslaw Kotlarczyk fundó en agosto de 1941 el Teatro Rapsódico, donde, a pesar de la prohibición de las autoridades nazis, ambos montaban periódicamente espectáculos con otros amigos. Se reunieron más de cien veces para ensayar. Limitando la escenografía al máximo y centrando su arte en la palabra, con apoyo musical, el grupo logró preparar diez títulos y ofrecer, en la clandestinidad absoluta, veintidós puestas en escena, presentadas en los apartamentos de diferentes amigos, por razones de seguridad. A las representaciones acudían amigos de los artistas, pero también personalidades de la vida cultural de Cracovia. El primer drama, Król- Duch [El rey-espíritu], del vate romántico Juliusz Slowacki, fue representado el 1o. de noviembre de 1941, y Wojtyła tuvo el papel protagónico del rey Boleslao el Temerario27. La obra se volvió a presentar cuatro veces. Pero ya el 14 de febrero del año siguiente se estrenó Beniowski. El joven Karol, visto su compromiso y apreciadas sus dotes, siempre interpretaba papeles principales. En la lista de estrenos de la época de la guerra del Teatro Rapsódico también aparecen títulos como Hymny [Himnos] y Wesele [Boda] de Wyspianski, Portret artysty [Retrato del artista] de Norwid, Pan Tadeusz [Don Tadeo] de Mickiewicz y Samuel Zborowski de Slowacki. Aclaremos que varios espectáculos, a pesar de haber sido preparados por el grupo, nunca se estrenaron: fragmentos de prosa, Lalka [Muñeca] de B. Prus, Quo vadis de H. Sienkiewicz, Popioly [Cenizas] de S. Zeromski, Chlopi [Campesinos] de W. Reymont en 1941-1942, Boska Komedia [La divina comedia] de Dante Alighieri en 1944 y Milosierdzie [Misericordia] y Straszne dzieci [Hijos terribles] de K. H. Rostworowski en 1944-194528. En condiciones absolutamente adversas, la palabra polaca, aunque desterrada del teatro y perseguida por el enemigo, defendía su razón de ser y mantenía viva la llama de su espíritu”. (Bogdan Piotrowski)

George Weigel expresa que “él ayudó a fundar el grupo clandestino de teatro, el Teatro Rapsódico, cuya intención era mantener viva la memoria cultural de Polonia – mantener vivo un aspecto crucial de la cultura polaca a fin de asegurar los fundamentos de un orden político democrático terminada la guerra”

Y en Crónica Cultural leemos “Con motivo del 60 aniversario de la creación en Cracovia del Teatro Rapsódico, uno de cuyos fundadores y actores fue el joven Karol Wojtyla, el ministro de Cultura y Patrimonio Nacional, Andrzej S. Zielinski, dirigio el pasado 22 de agosto al papa Juan Pablo II una carta en la que lamenta la actitud de los ministros de Cultura del régimen comunista respecto a este teatro. El Teatro Rapsódico fue creado el 22 de agosto de 1941 en la clandestinidad por la agrupación política católica "Union" como una manifestación de la resistencia espiritual contra el ocupante aleman. La dirección del teatro fue confiada a Mieczyslaw Kotlarczyk. En el elenco había seis personas (Karol Wojtyla, Juliusz Kydrynski, Wojciech Zukrowski, Krystyna Debowska, Danuta Michalowska y Tadeusz Ostaszewski). En 1966, con motivo del 25 aniversario del teatro, el arzobispo de Cracovia Karol Wojtyla oficio en la catedral de Wawel una misa por los rapsodas, lo cual fue, según dice en su carta el ministro Andrzej S. Zielinski, "una de las causas del cierre del teatro". El arzobispo Wojtyla intervino en junio de 1967 ante el entonces ministro de Cultura para que el teatro no fuese liquidado, pero su intervención no surtio efecto. En el 60 aniversario del Teatro Rapsódico, el ministro Andrzej S. Zielinski asistió a una misa oficiada en Cracovia por el cardenal Franciszek Macharski y a otros actos conmemorativos”

jueves, 21 de agosto de 2008

IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela, España - 1989


IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela, España - 1989
«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6)

El 20 de agosto de 1989 se celebraba la clausura de la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela (el Viaje pastoral concluia el 21 de agosto en la Basílica de Covadonga)

El Santo Padre concluia las Jornadas con un himno a Maria en el Angelus :
"Respice stellam, voca Mariam!" - ¡Mira la estrella, invoca a María!
Que la Virgen sea ahora y siempre vuestra estrella y protección. Amadla como Madre que es. ¡Madre de Cristo y Madre nuestra! Y que el Señor Santiago haga de vosotros y de vosotras testigos fieles y decididos; testigos de perdón, de paz y de misericordia; testigos que prefieren construir sobre el cimiento sólido del amor y de la bondad; testigos que aguardan con paciente y, a veces, doliente confianza la venida del Señor.
¡Madre de todos los hombres enséñanos a decir AMEN!

«Vivid en el amor...; vivid como hijos de la luz» (Ef 5, 2-4). ¡Entrad en este período de preparación con esa disposición del espíritu! fue el llamado del del Santo Padre Juan Pablo II en el Mensaje preparatorio.

España feliz! España privilegiada!
Jóvenes españoles y España toda disfrutad ahora los preparativos para las próximas Jornadas en Madrid 2011 en el mismo espíritu!

¡Mira la estrella, invoca a María!
(Desarrollaré el tema de la IV Jornada y el Viaje en agosto del año 2009)

miércoles, 20 de agosto de 2008

XV Jornada Mundial de la Juventud - Roma-Tor Vergata Jubileo de los Jóvenes 7

¡no tengáis miedo de ser los santos del nuevo milenio!

Aquellas palabras fuertes, exigentes del Mensaje de Juan Pablo II a los jóvenes y a las jóvenes del mundo previa XV Jornada Mundial de la Juventud marcarían el rumbo, serían el hilo conductor, el alma, de las XV JMJ y no harían más que confirmar los fuertes lazos de amistad del Santo Padre con los jóvenes, su confianza en ellos, que eran su esperanza. “Jóvenes de todos los continentes – decía: ¡no tengáis miedo de ser los santos del nuevo milenio! ¿pero hoy es posible ser santos? Queridos jóvenes, ¡tened la santa ambición de ser santos, como Él es santo! Nos llama a ser “suyos”: quiere que todos seamos santos…nos llama a ser sus hijos, miembros vivos del Cuerpo místico de Cristo, templos luminosos del Espíritu del Amor”.

Y Tor Vergata quedaría en su recuerdo para siempre, como nos confía el Cardenal Stanislaw Dziwisz en breves palabras en Una Vida con Karol : “el Santo Padre Juan Pablo II llevaba en su corazón las Jornadas de Czestochowa, pero las Jornadas de Tor Vergata fueron probablemente la cúspide de los encuentros, el punto más alto. Fue allí que el Santo Padre les pidió a dos millones de jóvenes no tener miedo. No tener miedo de la santidad, de ser santos!”

Ya el 26 de noviembre de 1995 había invitado a los jóvenes a prepararse y a “ mirar hacia la frontera epocal del año 2000 citando Tertio millennio adveniente, 58) reiteraba «el futuro del mundo y de la Iglesia pertenece a las jóvenes generaciones que, nacidas en este siglo, alcanzarán la madurez en el próximo, el primero del nuevo milenio (...). Si (los jóvenes) saben seguir el camino que Él indica, tendrán la alegría de aportar su propia contribución para su presencia en el próximo siglo»

En la Audiencia general del miércoles-23 de agosto de 2000 , concluida las XV Jornada Mundial de la Juventud, trató de volcar su íntimo gozo en palabras:
“Siento un vivísimo deseo de repetir a esos muchachos y muchachas mi alegría por haber podido acogerlos, la tarde de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, en la plaza de San Juan de Letrán y en la plaza de San Pedro. Persiste en mí la profunda emoción con la que participé, en Tor Vergata, en la vigilia de la noche del sábado, y presidí, al día siguiente, la solemne celebración eucarística conclusiva…. Al sobrevolar esa área en el helicóptero, admiré desde la altura un espectáculo único e impresionante: un enorme tapiz humano de personas gozosas, felices de estar juntas. Nunca podré olvidar el entusiasmo de esos jóvenes. Hubiera querido abrazarlos a todos y expresar a cada uno el afecto que me une a la juventud de nuestro tiempo, a la que el Señor encomienda una gran misión al servicio de la civilización del amor”


El 15 de febrero de 2001 en su Mensaje para la XVI Jornada Mundial de la Juventud, a nivel local, con alcance universal, le recordaba a la juventud italiana aquel “intenso momento de contemplación del misterio del Verbo hecho carne por nuestra salvación” conciente que “los auténticos frutos del jubileo de los jóvenes no se pueden calcular en estadísticas, sino únicamente en obras de amor y justicia, en la fidelidad diaria, valiosa aunque a menudo poco visible” y agregaba “Mientras me dirijo a vosotros con alegría y afecto con ocasión de nuestra tradicional cita anual, conservo en los ojos y en el corazón la imagen sugestiva de la gran "Puerta" en la explanada de Tor Vergata, en Roma. La tarde del 19 de agosto del año pasado, al comienzo de la vigilia de la XV Jornada mundial de la juventud, con cinco jóvenes de los cinco continentes, tomándonos de la mano, crucé ese umbral bajo la mirada de Cristo crucificado y resucitado, como para entrar simbólicamente con todos vosotros en el tercer milenio, Quiero expresar aquí, desde lo más íntimo de mi corazón, mi agradecimiento sincero a Dios por el don de la juventud, que por medio de vosotros permanece en la Iglesia y en el mundo (cf. Homilía en Tor Vergata, 20 de agosto de 2000). Deseo, además, darle vivamente las gracias porque me ha concedido acompañar a los jóvenes del mundo durante los dos últimos decenios del siglo recién concluido, indicándoles el camino que lleva a Cristo, "el mismo ayer, hoy y siempre" (Hb 13, 8). Pero, a la vez, le doy gracias porque los jóvenes han acompañado y casi sostenido al Papa a lo largo de su peregrinación apostólica por los países de la tierra”.

Y en el Angelus del 19 de agosto 2001, celebrando el primer aniversario recordaba, casi con nostalgia: El año pasado, precisamente a esta hora, concluía en Roma la XV Jornada mundial de la juventud con el grandioso encuentro de Tor Vergata. Me vuelven a la memoria las imágenes sugestivas de la emotiva vigilia del sábado por la tarde y de la solemne celebración eucarística del domingo, con la que concluyó el encuentro. Aquel acontecimiento extraordinario, situado en el corazón del gran jubileo del año 2000, ha quedado grabado en la memoria de todos, especialmente de los jóvenes, que son los protagonistas de una prometedora primavera de esperanza para la Iglesia y para el mundo. Durante la vigilia les dije con gran afecto: "En vosotros veo a los centinelas de la mañana en este amanecer del tercer milenio"; y, al día siguiente, en la homilía de la misa de clausura, les dije que, si son lo que deben ser, "prenderán fuego al mundo entero".
El 10 de diciembre de 2001 en su Mensaje a los Jóvenes de la Acción Católica Italiana : “ Quisiera renovaros hoy la invitación que os hice en Tor Vergata: sois y debéis ser cada vez más los centinelas de la mañana en esta alba del nuevo milenio….. Hoy, más que nunca, para ser centinelas de esta alba del nuevo milenio es preciso ser santos. ¿Cómo no recordar especialmente el alegre y entusiasta encuentro de los jóvenes? Si hay una imagen del Jubileo del año 2000 que quedará viva en el recuerdo más que las otras es seguramente la de la multitud de jóvenes con los cuales he podido establecer una especie de diálogo privilegiado, basado en una recíproca simpatía y un profundo entendimiento…. Después los vi deambular por la ciudad, alegres como deben ser los jóvenes, pero también reflexivos, deseosos de oración, de sentido y de amistad verdadera. No será fácil, ni para ellos mismos, ni para cuantos los vieron, borrar de la memoria aquella semana en la cual Roma se hizo joven con los jóvenes. No será posible olvidar la celebración eucarística de Tor Vergata (...)”


Claro que no, quien podría borrar de su memoria semejantes recuerdos, quien olvidar al Papa rejuvenecido en medio de los jóvenes?

2000 XV Jornada Mundial de la Juventud - Jubileo de los Jóvenes Roma-Tor Vergata 6


XV JMJ 2000 Roma-Tor Vergata Despedida
Y los cinco días que algunos habían anunciado de Apocalipsis para Roma se convirtieron en todo lo contrario: Orden, armonía, respeto…alegría contagiosa, y muestra de fe, de fe como el Santo Padre Benedicto XVI citaba en su Discurso del 26 de mayo de 2006 en Czestochowa "un contacto con el misterio de Dios", como dijo el Santo Padre Juan Pablo II (ib., 17), porque creer "quiere decir "abandonarse" en la verdad misma de la palabra del Dios viviente, sabiendo y reconociendo humildemente "cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos"

Insondables designios….inescrutables caminos que se vieron reflejados en los testimonios de muchos de los jóvenes que habían emprendido el viaje pensando quizás solo ¡Qué suerte!” para llegar a decir "Señor ten compasión de mí" y volver transformados “Seré el mismo pero no lo mismo”
regresaban a sus hogares y desde Roma, la ciudad de Pedro y Pablo, el Papa los “acompaña con su afecto y, parafraseando una expresión de Santa Catalina de Siena, os dice: «Si sois lo que tenéis que ser, ¡prenderéis fuego al mundo entero!» (cf. Cart. 368)” y ellos dispuestos a hacerlo realidad

El testimonio de Fernando ocho años después de haber participado de las Jornadas Mundiales de la Juventud Jubilares nos ofrece un - UN testimonio de los cientos y cientos, miles y miles….dos millones! de jóvenes que pudieron vivenciar esos preciosos, privilegiados momentos de “bullicio que había impresionado a Roma y Roma no lo olvidaría jamás”, rotas todas las previsiones y las estadísticas. 47º, 2.000 personas con síntomas de deshidratación o insolaciones, unos 25.000 voluntarios, seis millones de botellas de agua distribuidas a lo largo del camino de la peregrinación y en Tor Vergata; los romanos, generosos, refrescándonos con mangueras -¡cómo se agradecía!...-cuando pasábamos junto a sus casas, y reponiendo el agua de nuestras botellas; durante los días de la JMJ, la policía recogió... ¡dos denuncias! (por pérdida de unas carteras); el alcalde de Roma reconocía con gesto de asombro el respeto material a la ciudad... No han arrancado ni una flor” (ver Presentación de FdCdC)
Y se despedian….para reencontrarse en las JMJ de Toronto en el 2002.
Invito leer:
Contundente muestra de fe
Tertulia de Amigos

martes, 19 de agosto de 2008

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - 5 - Testimonio


Reconozco que iba con pocas ganas a Roma. No porque el plan resultara aburrido sino porque me encontraba cansado después de un verano bastante movido. Sin embargo todo dio un giro de 180º en pocas horas. Y no fue ese cambio lo llamativo sino que lo acontecido allí siguió influyendo decisivamente en mi actividad diaria durante más de un año...
Llegamos a Roma el viernes-18 de agosto al final de la tarde. Dejamos nuestras bolsas y mochilas en la Parroquia del Beato Josemaría (el mismo Juan Pablo II lo canonizaría dos años después), cenamos y nos fuimos a dormir. Al día siguiente tuvimos que madrugar para ir a Misa y comenzar nuestra peregrinación hacia el Campus Universitario de Tor Vergata, donde iba a tener lugar la Vigilia de Oración con el Papa.
La caminata desde que empezamos a andar fue de unos 10-15 kilómetros. Hacía un calor sofocante (el ferragosto romano) y avanzábamos con lentitud, pues allí estábamos convocados dos millones de jóvenes. En contraste, todo era alegría: la gente cantaba (oí por primera vez el himno de la JMJ que después no abandonaría mi memoria) o hablaba pasando de un grupo a otro, saludando a todo el mundo (unas veces en inglés, otras en francés, otras en italiano... ¡o mediante signos!) y esas conversaciones confiadas ofrecían la impresión de un encuentro entrañable entre viejos conocidos.... y adelanto que hubo un hecho -aparentemente insignificante y puntual- que marcó el resto de esos días y cambió -junto al “diluvio” de gracias que recibimos entonces- el rumbo de mi vida. Lo relataré al final de este testimonio.

Cuando acabó la Santa Misa, el domingo-20, yo caminaba agotado, sudoroso... pero inmensamente feliz (como en una nube). Me “perdí” -cosa fácil entre tantas personas- de mi grupo. Los romanos seguían refrescándonos con mangueras que conectaban a sus casas mientras pasábamos (¡cuánto agradecimiento!...). Recuerdo que -iba medio “zombi”- cuando me detuve ante una fuente para beber, éramos tantos que pensaba que nunca conseguiría hacerlo ..... Alguien llenó su botella y me la acercó para que bebiese de ella. Lo hice agradecido y esa persona volvió a esperar para llenarla de nuevo. –“Merci”, respondí sin saber si era francés, sólo por el hecho de que la última conversación que había mantenido fue en ese idioma. ¡Cuánta felicidad!... (estábamos como en el cielo)
Muchos recuerdos de esos días romanos. Y una idea clave: el Papa nos había pedido ser “heraldos de Cristo”, nos había dado una misión concreta para cuando regresáramos y no podíamos defraudarlo sin sentirnos desertores o incluso traidores... Personalmente no sabía manejar en aquella época internet: pero algunos amigos menos prehistóricos que yo sí. Uno de ellos me consiguió los textos de todo lo que nos había dicho el Papa esos días (y también el Mensaje de preparación para la JMJ escrito un año antes). Empecé a hacer fotocopias de esas veintitantas hojas... ¡más de cien copias! Y empecé a repartirlas. Pero no se trataba de soltar documentos sin más, no... Cada entrega iba acompañada de una conversación profunda (de una hora) o -si se trataba de personas que vivían lejos y a las que debía enviar los textos por correo- acompañada de una carta igualmente extensa y encendida... Reconozco que volví cambiado de Roma: solía decir entonces que estaba “como una moto”. En esas conversaciones transmitía lo que el Papa nos había dicho y concretaba según la situación de cada uno: volver a la Misa los domingos, preparar una buena confesión, la pureza, hacer un rato de oración todos los días, la obligación de hacer apostolado y transmitir a los más cercanos lo que Juan Pablo II nos había dicho...
Tanto se prolongó este proceso que recuerdo haber seguido quedando con amigos para hablar y darles esos textos en Navidad de 2000 y -creo que fue entonces cuando terminé- en Semana Santa de 2001. Cada vez que en esas conversaciones recordaba lo de Tor Vergata me emocionaba e iba encendiéndome (así me lo hacían notar esos amigos).
Terminó ese curso. Me había encargado los últimos meses -por enfermedad de un profesor- de un grupo difícil de 2º ESO (13-14 años). Tuve que ser exigente con ellos, pero pensé que también a ese grupo debía transmitir “a fondo” el mensaje del Papa. Como eran muy jóvenes para darles los textos íntegros, decidí preparar un pequeño resumen (con acotaciones y breves comentarios): no iba a resultar difícil, pues tenía los textos originales subrayados y con anotaciones al margen, ¡después de tanto tiempo llevándolos a la oración!... Apenas hubo tiempo (estábamos ya bien entrado el mes de junio): un día les proyecté un breve vídeo-resumen (apenas 10 minutos: emocionantísimo) de la Vigilia de Oración del 19, y les hice un comentario de media hora antes de darles los cuadernillos-resumen.
Ese verano volví a repartir más de cien copias (ahora del cuadernillo-resumen) entre otros amigos y gente conocida...

Años más tarde, cuando aprendí a usar internet colgué en mi web el documento-resumen de aquella JMJ inolvidable...
(...)
El día 19 de agosto por la tarde conocí también a un muchacho de Madrid que se había “instalado” junto a nosotros en Tor Vergata. Hablamos mucho. Cuando se acercaron las 9 de la noche (hora de llegada del Papa) nos acercamos a una de las calles ...que dividían el Campus. Lo hicimos con la esperanza de que Juan Pablo II pasase por allí... y otros miles..... Coincidimos entonces con un chico y una chica franceses.... Tendrían unos veinte años o poco más. En francés nos comentaron que habían estado el año 97 en la JMJ que tuvo lugar en París .... Eran muy entusiastas y comentaban que su encuentro con Juan Pablo II les había marcado interiormente. Habían venido con otros jóvenes en autobús desde París. Desconozco si eran amigos, hermanos o novios. Él se llamaba Xavier.
Cuando el Papa llegó a Tor Vergata y empezó a recorrer el Campus en el papamóvil, su imagen fue recogida en las pantallas gigantes. En ese momento me giré hacia Xavier para hacerle un comentario y... (no le dije nada) lo vi con los ojos cerrados y las manos cruzadas delante de su cara: se había puesto a rezar con todas sus fuerzas nada más aparecer la imagen del Papa, que ya estaba cerca de nosotros. Me emocionó verlo así: ¡cuánto quería a Juan Pablo II ese muchacho alegre y -según pensaba yo hasta ese momento- un poco alocado!... Me dio una lección que ya no iba a olvidar. Esa imagen de Fe no se borraría más de mi memoria...
Lamento no haberle pedido sus datos -su dirección- en ese momento, pues pensé ingenuamente que volveríamos a vernos por ese sector del Campus cuando terminase la Vigilia de Oración. Sólo sé que se llamaba Xavier. Desde entonces -han transcurrido 8 años- rezo frecuentemeente por Xavier Thuram (así lo llamo porque desconozco su apellido y en aquel momento llevaba una camiseta de la selección francesa -que acababa de ganar la Eurocopa- con el nombre de ese jugador). Él no sabe hasta qué punto me ayudó con su ejemplo en ese breve encuentro y nunca he podido agradecérselo..."

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - 4 - Una revolucion cristiana


- Una revolucion cristiana - escrito al regreso de Roma.

"Al poco de regresar de Roma me he sentido empujado a escribir lo que allí he visto, consciente no sólo de haber vivido unos días inolvidables, sino de haber participado en un acontecimiento histórico: la XV Jornada Mundial de la Juventud en Roma, en el año 2000 y con el Papa Juan Pablo II.
Si considerásemos ese viaje como turístico, habría sido un auténtico fracaso: de nueve noches, tres en autobús, una en Tor Vergata (sobre el duro suelo), cuatro en los locales de una parroquia romana (esta vez con el duro suelo amortiguado por una colchoneta de aire), y sólo una en cama: en Roma, calor, caminatas de kilómetros, y comidas casi de supervivencia.
Sin embargo, a ninguno de los dos millones y medio de personas que estábamos por allí nos faltaba una sonrisa de oreja a oreja. ¿Por qué? ¿Quizá nos habíamos vuelto locos? No, sencillamente estábamos en Roma porque nos había convocado el Papa, y todas esas molestias -ofrecidas- eran otra forma de oración por el Santo Padre.
Y los romanos, gastando metros cúbicos de agua regando a los peregrinos para refrescarlos, o dándoles de beber, y llevando cantidades enormes de comida a las parroquias, ¿también estaban locos? ¡Qué va!, se limitaban a corresponder con enorme generosidad a la llamada del Papa.
En Tor Vergata, con unas condiciones que no resultaban cómodas para nadie, se reunieron dos millones y medio de jovenes. No era un concierto de rock -¡ya quisieran para sí la quinta parte de esa audiencia los grupos de música que más éxito tienen en la actualidad!-, pero el ambiente de fiesta resultó inigualable. Le cantamos, le bailamos y le hablamos al Papa (a gritos, pero le hablamos). Juan Pablo II siguió nuestras canciones y nuestros bailes -marcando el ritmo con sus manos, ante el delirio de quienes seguíamos sus gestos por la pantalla gigante-, y se emocionó con nosotros.
Cuando habló (el sábado 19 por la tarde y en la Misa del domingo) fue a la vez cariñoso y exigente: tenéis que ser mártires -nos decía- sin derramar vuestra sangre, pero luchando contra corriente para vivir la pureza en el noviazgo, la fidelidad dentro del matrimonio, la lealtad entre vuestros amigos; tenéis que hacer oración y frecuentar los sacramentos; sólo Jesucristo puede llenar por completo vuestros deseos de amar v satisfacer vuestras ansias de felicidad. Como una despedida, nos pidió que llevásemos su saludo y su abrazo a todos los que encontráramos a nuestro regreso. Y, citando a Santa Catalina de Siena, nos recordó que si éramos lo que debíamos ser, prenderíamos fuego allá donde fuésemos (pirómanos que encienden las almas en el amor de Cristo).

Algunos periodistas italianos que antes se habían mostrado un poco distantes respecto al Papa se preguntaron al ver la respuesta de los jóvenes ya en el acto de acogida (el 15 de agosto) si no estaríamos asistiendo a una verdadera revolución, diferente de todas las anteriores (quizá recordando aquellos movimientos estudiantiles de mayo del 68, entusiastas pero poco duraderos). Sí -les respondo--, estamos asistiendo a una verdadera revolución: a una revolución pacífica, a la revolución cristiana para la que el Papa nos ha convocado en el comienzo del tercer milenio. Por eso, cuando un amigo me comentó al terminar esos días memorables: «Ya se ha acabado esto», le contesté en seguida: «No, esto no ha hecho más que empezar». Es el principio de una gran revolución en la que todos -no sólo los jóvenes- estamos comprometidos. Una revolución que servirá para que en el mundo vuelva a reconocerse la enorme dignidad y el elevado destino al que se encuentran llamadas todas las personas humanas".

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - Roma-Tor Vergata Jubileo de los Jóvenes 3


“¡Cristo nos ama y nos ama siempre!

“Nos ama incluso cuando lo decepcionamos, cuando no correspondemos a lo que espera de nosotros. Él no nos cierra nunca los brazos de su misericordia. ¿Cómo no estar agradecidos a este Dios que nos ha redimido llegando incluso a la locura de la Cruz? ¿A este Dios que se ha puesto de nuestra parte y está ahí hasta al final? …Queridos jóvenes, al volver a vuestra tierra poned la Eucaristía en el centro de vuestra vida personal y comunitaria: amadla, adoradla y celebradla, sobre todo el domingo, día del Señor. Vivid la Eucaristía dando testimonio del amor de Dios a los hombres…De este testimonio tiene necesidad urgente nuestra sociedad, de él necesitan más que nunca los jóvenes, tentados a menudo por los espejismos de una vida fácil y cómoda, por la droga y el hedonismo, que llevan después a la espiral de la desesperación, del sin-sentido, de la violencia. Es urgente cambiar de rumbo y dirigirse a Cristo, que es también el camino de la justicia, de la solidaridad, del compromiso por una sociedad y un futuro dignos del hombre” de la Homilía del Santo Padre Juan Pablo II, Clausura Jornada Mundial de la Juventud 2000




“El Papa se había ido cerca de la medianoche. Esa noche hizo frío. Habíamos dormido en sacos sobre el suelo de Tor Vergata. Eran las seis de la mañana y muchos estaban ya conversando. Nos “aseamos” un poco con el agua que quedaba en nuestras botellas y nos preparamos para la Misa. El helicóptero del Papa llegó a Tor Vergata a las ocho de la mañana: antes de aterrizar, el Papa pidió al piloto que diese dos vueltas sobre la explanada para contemplar la muchedumbre. Antes de marcharse nos manifestó sus sentimientos: “-Una vez más quisiera dar gracias al Señor Nuestro Dios por esta excepcional y espléndida asamblea que ha superado todas nuestras expectativas”. En la homilía nos pidió centrar nuestra vida personal y familiar en la Eucaristía, especialmente los domingos. Y nos animó a ser “pirómanos” que encendiésemos las almas de quienes nos rodean. Un último detalle que no podemos pasar por alto: ¿alguien se imagina un grupo de mil jóvenes de acampada en completo silencio? Pues en Tor Vergata fueron dos millones: durante la Consagración en la Santa Misa”

Una multitud de jóvenes regresaríamos a nuestros países dispuestos a prender fuego en las almas de amigos y familiares: no podía ser de otro modo...


Una juventud alegre…hubo canciones, alegría, baile, risas, mucho diálogo (nuevas amistades). Pero no se trataba de un concierto de rock. Por eso también hubo oración -mucha oración- y conversiones -muchas conversiones...-. Además, éramos conscientes de que el Papa, en este Jubileo del 2000 nos había convocado para una misión especial. Esa misión (de dejar que Cristo entre hasta el fondo del alma y de vivir con coherencia cristiana) no era sólo para quienes allí estábamos. De ahí la importancia de leer y releer, de meditar, todo lo que nos dijo. Un conocido comentaba, con acierto, al regresar de Roma: “Si cada uno de los dos millones que hemos participado en la JMJ, y cada uno de los que han seguido su desarrollo por los medios de comunicación u otros cauces, nos propusiésemos llevar una vida verdaderamente cristiana y colaborásemos a que doce amigos nuestros empezasen también a vivir cristianamente, de aquí a Toronto-2002... ¡menuda revolución!”pacifica y cristiana…. Lo de Roma sólo fue el comienzo de una gran “aventura”...
El lunes, 21 de agosto (al día siguiente de terminar la JMJ), de varias decenas de miles de jóvenes reunidos en el Circo Máximo, cinco mil manifestaron su deseo de entregarse a Dios “con corazón indiviso” -expresión utilizada por el Papa en la homilía del día anterior-: tres mil chicos como sacerdotes y dos mil muchachas como religiosas ”

Fernando del Castillo del Castillo

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - Roma-Tor Vergata Jubileo de los Jóvenes 2

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - Jubileo de los Jóvenes
«La Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros (Jn 1,14)

A aquel Cristo enorme daban ganas de decirle: ¡Ojalá rasgases el cielo!..., y bajaras a vivir con nosotros

“En el año 2000, ¿es difícil creer? Sí, es difícil. No hay que ocultarlo. Es difícil, pero con la ayuda de la gracia es posible, como Jesús dijo a Pedro: “No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (Mt 16,17)
Queridos amigos, en vosotros veo a los “centinelas de la mañana” (cf. Is 21,11-12) en este amanecer del tercer milenio…Hoy estáis reunidos aquí para afirmar que en el nuevo siglo no os prestaréis a ser instrumentos de violencia y destrucción; defenderéis la paz, incluso a costa de vuestra vida si fuera necesario. No os conformaréis con un mundo en el que otros seres humanos mueren de hambre, son analfabetos, están sin trabajo. Defenderéis la vida en cada momento de su desarrollo terreno; os esforzaréis con todas vuestras energías en hacer que esta tierra sea cada vez más habitable para todos…..Queridos jóvenes del siglo que comienza, diciendo “sí” a Cristo decís “sí” a todos vuestros ideales más nobles. Le pido que reine en vuestros corazones y en la humanidad del nuevo siglo y milenio. No tengáis miedo de entregaros a Él. Él os guiará, os dará la fuerza para seguirlo todos los días y en cada situación”. Vigilia de oración en Tor Vergata (sábado, 19.VIII.2000)


“El campus de Tor Vergata se había convertido esa noche en un hotel de... ¡mil estrellas! (todas las que brillaban sobre nuestras cabezas mientras dormíamos al raso, hablábamos o meditábamos las palabras que el Papa nos había dirigido) Alguien calificó lo sucedido en Roma como una “revolución” cristiana, pues en Tor Vergata el Papa nos dio las “directrices” de esa “revolución”. Fueron palabras exigentes -nos pedía ser mártires “por la fidelidad a Cristo (...) en las situaciones de cada día”- y animantes: “es difícil, pero con la ayuda de la gracia es posible”. Estuvieron cargadas de belleza: “Es a Jesús a quien buscáis cuando soñáis la felicidad...” El acto tuvo música y acabó con fuegos artificiales: estábamos de fiesta con el Papa. Pero sobre todo, abundó la oración. Y el Papa disfrutó con nosotros” Fernando del Castillo del Castillo.

lunes, 18 de agosto de 2008

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - Jubileo de los Jóvenes 1

XV Jornada Mundial de la Juventud 2000 - Jubileo de los Jóvenes
«La Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros (Jn 1,14)

Entre los dias 15 y 20 de agosto 2000 Roma se había convertido en la capital de la juventud, inundada por un “río juvenil” . Jóvenes de 160 países de los cinco continentes pasaron una semana durmiendo en el suelo de escuelas, parroquias, cuarteles y casas de familia para cantar, rezar y celebrar juntos la XV Jornada Mundial de la Juventud que se celebraba en Roma – Tor Vergata.
El Papa acogía a los jóvenes en su diócesis, en su “casa”. La Jornada Mundial empezaba oficialmente el martes 15 de agosto del 2000, con la acogida de los jóvenes en la Plaza de San Pedro.

Dos millones de jóvenes en la “ciudad santuario”! La peregrinación más multitudinaria en la historia de Europa, dos millones de jóvenes que dejaron perplejos a los romanos. Todos pudimos verlo en nuestras pantallas y escucharlos en las entrevistas. Pero nada tiene mayor fuerza que los testimonios de quienes estuvieron allí. Estar, palpar el espíritu, compartir experiencias, participar, dar, ver el propio gozo reflejado en otros rostros, corazones que palpitan al mismo tiempo, que se juegan por lo mismo…..
Fernando del Castillo del Castillo estuvo allí, y lo ha documentado maravillosamente agregando textos propios envidiables. Así introduce sus recuerdos:
È giunta un’era di primavera,/ è tempo di cambiare./ È oggi il giorno sempre nuovo/ per ricomiciare,/ per dare svolte, parole nuove/ e convertire il cuore... (Llegó una era de primavera/ el tiempo de cambiar:/ hoy es el día siempre nuevo/ para recomenzar,/ cambiar de ruta, con palabras nuevas/ cambiar el corazón...)
dice el himno de la XV JMJ.
Todo lo sucedido en esos días memorables nos habla de cambiar, de conversión: el himno, el ambiente que hubo y, sobre todo, las palabras y la actitud del Papa. Ahora nosotros, con la mente y el corazón en Tor Vergata –siamo qui/ sotto la stessa luce/ sotto la sua croce/ cantando ad una voce- dispuestos a poner en marcha la revolución cristiana a la que nos llamó el Papa. Eso sí, empezando por convertire il cuore.
El martes 15 de agosto el Papa dio la bienvenida en primer lugar a los jóvenes venidos de Italia, en la plaza de San Juan de Letrán -catedral de Roma- , donde tuvo lugar la primera JMJ. Les habló de amistad, de acoger a todos los venidos de otros países. También agradeció una pancarta que rezaba “Il Papa, un giovane come noi”, “El Papa, un joven como nosotros”, diciendo: “El Papa vive desde hace ochenta años y los jóvenes lo quieren siempre joven. ¿Cómo hacerlo? Gracias por esta catequesis vuestra”
Desde San Juan de Letrán, Juan Pablo II se dirigió a San Pedro, donde sería el Acto de acogida para los jóvenes venidos desde fuera de Italia. Desde lo alto de la colonnata flameaban ciento sesenta banderas, de los países de procedencia de los jóvenes. La plaza de San Pedro y sus alrededores se encontraban a rebosar. El acto iba a empezar a las siete de la tarde, pero la multitud que encontró el Santo Padre en el camino, hizo que se retrasara hasta las siete y media. En su discurso lanzó la pregunta: “¿A quién habéis venido a buscar?”... Y abrió su alma... Y nos animó a hacer oración para escuchar a Dios en el fondo de nuestra alma”.

“En el Via Crucis del dia 18 una gran marea de jóvenes (más de 300.000) acompañaron con las llamas de sus velas la gran Cruz de madera del Jubileo, la Cruz de los jóvenes por las calles de Roma. Esa Cruz descendería por la escalinata de Ara Coeli escoltada por jóvenes con palmas en sus manos y cruces blancas pequeñas, símbolo de los países en guerra y seguirían el camino hacia el Coliseo. Terminado el Vía Crucis la Cruz fue llevada a Tor Vergata, el lugar del encuentro al día siguiente ”(Domenico del Rio Karol el Grande).

Era la Cruz de los jovenes, la que en el año 2000 prosiguió su peregrinación jubilar por Italia y en la última etapa fue llevada a cuestas de Mantua a Roma por un grupo de 200 jóvenes, para ser entregada a los delegados del Foro Internacional de Jóvenes con las testimoniales palabras: “Durante el camino nos hemos enamorado profundamente de esta Cruz…”


Invito visitar la pagina de Fernando del Castillo del Castillo con enlaces y fotografias. Gracias Fernando!
Mensaje Introductorio - 29 de junio de 1999 - del Santo Padre Juan Pablo II a los jóvenes para la XV Jornada Mundial de la Juventud

domingo, 17 de agosto de 2008

Este blog cumple un año


Este blog humilde y sencillo, pero sincero homenaje al Santo Padre Juan Pablo II, cumple hoy un año. Más que cumpleaños es una Vigilia pues la primera entrada (luego modificada parcialmente) fue un 17 de agosto y hasta la siguiente, el 15 de octubre “anunciando la fumata blanca”, guardó silencio.
Es natural cumplir años y siempre hay un primer día, lo notable de este blog es que sin proponérmelo, esas líneas - que había comenzado balbuceando a modo de ensayo - se estrenasen el día que se celebraba el Aniversario de la Consagración del Santuario de la Divina Misericordia. Lo considero una gracia, una de las tantas recibidas a partir de abril de 2005.
Destinado a mis amigos, el grupo inicial se fue ampliando para mi gran alegría, y genuino orgullo ;) superando mis expectativas más optimistas. Es verdad la tarea exige cierto esfuerzo, dejar algunas cosas de lado y hacerle frente a las bajas en la inspiración y a las imperfecciones. Tratándose de dar nada puede compensar todo lo recibido de un Santo Padre que supo acercarnos al Magisterio de la Iglesia con generosidad y apertura, pero con firmeza y entereza a partir de aquella invitación del 22 de octubre de 1978 desde el balcón en la Plaza San Pedro
"no tengáis miedo! Abrid de par en par las puertas a Cristo!"
Un Santo Padre que, como nos dijera el cardenal Ratzinger, - hoy Benedicto XVI - en la Misa de exequias el viernes 8 de abril 2005 en la Plaza San Pedro
"podemos estar seguros …ahora está en la ventana de la casa del Padre, nos mira y nos bendice"
MIL GRACIAS A TODOS POR LAS VISITAS!

Nota:
El blog cuenta con un total de 27.105 visitas a la fecha (sin descontar las mías), un promedio de 158 (máximo diario 242 visitas alrededor del 13 de mayo) y 2539 visitas en agosto hasta la fecha. Debo admitir que hay muchas “click and go” pero quien puede prever el alcance de una “chispa”?