Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

domingo, 30 de noviembre de 2008

Primer domingo de adviento 1978

"Ven, Señor Jesús" (Ap 22, 20)

En el Angelus de su primer domingo de Adviento, como Sumo Pontífice, el Papa Juan Pablo II nos invitaba a prepararnos para la “venida” de Dios al hombre:

“Hoy es el primer domingo de Adviento. Comienza el nuevo año litúrgico: cada año, en efecto, empezando desde el primer domingo de Adviento, la Iglesia, a través del ciclo de domingos y fiestas, procura hacernos partícipes de la obra salvífica de Dios en la historia del hombre, de la humanidad y del mundo. Precisamente por este "adviento", que quiere decir "venida", Dios viene al hombre, y ésta es una dimensión fundamental de nuestra fe. Nosotros vivimos nuestra fe cuando estamos abiertos a la venida de Dios, cuando perseveramos en el Adviento. […]

Pienso sobre todo en el Adviento que se realiza en el sacramento del santo bautismo. Un hombre viene al mundo: nace como hijo de sus padres; viene al mundo con la herencia del pecado original. Los padres, conscientes de tal herencia e inspirados por la fe en la palabra de Cristo, llevan a su hijo al bautismo. Desean abrir el alma de su niño a la venida del Salvador, a su "Adviento". De esta manera el Adviento señala el comienzo de la nueva vida: en cierto sentido se le quita a ese niño el sello del pecado original y se le injerta el principio de la vida nueva, de la vida divina. Porque Cristo no viene "con las manos vacías"; nos trae la vida divina; quiere que nosotros tengamos vida y la tengamos en abundancia (cf. Jn 10, 10)”

Ese primer domingo de adviento – 3 de diciembre de 1978- como obispo de Roma realizaba su primera visita pastoral a una parroquia romana: San Francisco Javier en la Garbatella, que habia frecuentado ya durante su permanencia en Roma como estudiante, para ayudar en la pastoral (invito ver mi entrada San Francisco Javier en la Garbatella)


Hoy 30 de noviembre recordamos tambièn un nuevo aniversario de la publicación de la encíclica Dives in Misericordia, dada a conocer un primer domingo de adviento, el 30 de noviembre de 1980.
(ver mi entrada anterior “Dives in Misericordia” )

sábado, 29 de noviembre de 2008

Inter Sanctos - San Francisco de Asís patrono de la ecología

fotografia de Frate Francesco

El 29 de noviembre dd 1979 el Santo Padre Juan Pablo II da a conocer la bula Inter Sanctos
proclamando a San Francisco de Asís, patrono de la ecología.

Entre los santos y los hombres ilustres que han tenido un singular culto por la naturaleza, como magnífico don hecho por Dios a la humanidad, se incluye justamente a San Francisco de Asís. El, en efecto, tuvo en gran aprecio todas las obras del Creador y, con inspiración casi sobrenatural, compuso aquel bellísimo "Cántico de las Criaturas", a través de las cuales, especialmente del hermano sol, la hermana luna y las estrellas, rindió al omnipotente y buen Señor la debida alabanza, gloria, honor y toda bendición.
Por eso, con loabilísima iniciativa, nuestro hermano, el cardenal Silvio Oddi, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero, en nombre especialmente de los miembros de la Sociedad internacional Planning environmental and ecologycal Institute for quality life, ha expuesto a esta Sede Apostólica el deseo de que San Francisco de Asís sea proclamado celeste Patrono de los cultivadores de la ecología.
Por tanto Nos, conocido el parecer de la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, por medio de estas nuestras Letras y a perpetuidad, proclamamos a San Francisco de Asís, celestial Patrono de los cultivadores de la ecología, con todos los honores y privilegios litúrgicos inherentes. No obstante cualquier norma en contrario. Así lo disponemos, ordenando que las presentes Letras sean religiosamente conservadas y logren, en el presente y en el futuro, su pleno efecto.
Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día 29 de noviembre del año del Señor 1979, II de nuestro pontificado”



viernes, 28 de noviembre de 2008

Oracion de Juan Pablo II en la Capilla de la Medalla Milagrosa


Oración de Juan Pablo II en la Capilla de la Medalla Milagrosa en Rue de Bac, Paris en su visita el 31 de mayo de 1980 (texto y foto del sitio oficial de la capilla de la Medalla Milagrosa)
¡Oh María, sin pecado concebida! ruega por nosotros que recurrimos a Ti.
¡Oh María, sin pecado concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a Ti. Ésta es, oh María, la oración que inspiraste a Santa Catalina Labouré en este mismo lugar, hace ciento cincuenta años. Y esta invocación, grabada ahora en la Medalla, la pronunciarán en adelante ¡tantos fieles en el mundo entero! [ … ]¡Bendita tú eres entre todas las mujeres! Has sido íntimamente asociada a toda la obra de nuestra Redención, asociada a la Cruz de nuestro Salvador: tu corazón fue traspasado junto a su Corazón. Y ahora, en la gloria de tu Hijo, no cesas de interceder por nosotros, pobres pecadores. Velas por la Iglesia, de la que eres la Madre. Velas por cada uno de tus hijos, y alcanzas de Dios, para cada uno de nosotros, todas las gracias que simbolizan los rayos de luz que emergen de tus manos abiertas, con la sola condición de que nos atrevamos a pedírtelas, de que nos acerquemos a Ti con la confianza, la osadía, la sencillez de un niño. Y así, nos llevas sin cesar hacia tu divino Hijo.
Juan Pablo II (1980)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Medalla Milagrosa Bariloche

"Me han enviado a evangelizar a los pobres"
Lema de la Congregación de la Misión,fundada por San Vicente de Paul en 1625

"Vengan al pie de este altar: aqui las gracias serán derramadas sobre todas las personas que las pidan con confianza y fervor. Serán derramadas sobre grandes y chicos"

Hoy festeja sus fiestas patronales mi parroquia amiga Medalla Milagrosa de Bariloche, a cargo del el padre Branko Jan, sacerdote vicentino, de origen esloveno.

Poniendo en práctica al pie de la letra el lema de San Vicente fue creando todo un mundo parroquial en medio de un conjunto de barrios de pocos recursos, pero de gran corazón, apertura y búsqueda de una vida mas digna para ellos y sus hijos.

La visión que comenzó casi como un sueño en una capilla “prestada” se fue realizando de a poco y por etapas nada fáciles, pero con la voluntad y el tesón de esfuerzos mancomunados de niños, jóvenes, mayores y de quienes fueron poniendo el hombro por etapas, siempre bajo la atenta mirada del padre Jan, se fueron venciendo todos los obstáculos y el 7 de septiembre pasado se hizo rodar la pelota por primera vez en el enorme gimnasio, que es solo una parte del complejo del centro deportivo destinado a niños, jóvenes y familias de la zona.

De esta manera ese sueño del gimnasio propio para “sacar a los chicos de la calle” se ha ido convirtiendo en una gran obra para la comunidad.

Un proyecto formidable que merece una visita virtual o presencial! Quedan todos invitados!
Invito visitar mi entrada anterior

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Simposio "Vaticano II en el Pontificado de Juan Pablo II" - Apuntes (1)



Antes de partir para el Concilio se detuvo ante la tumba de San Estanislao convencido que existía una unión entre este sepulcro y la tumba de San Pedro.

No fue –quizás- un signo de gran conciencia eclesial, osaría decir un gesto profético?
El Cardenal recalcó la intima predisposición del Obispo Wojtyla de compartir la experiencia del Concilio con la Iglesia de Cracovia, tal como surge de sus cartas y homilías. Además, él quería anunciar la libertad de Cristo, el que vivía en un país donde se buscaba propagar el miedo político, materialista y cultural quería mostrar un rostro mas humano de Dios. En resumen - confirmo su fiel secretario - Cristo – Iglesia –Hombre se cristalizaban en el en un único amor a Dios vivenciado a través de la intima relación en la oración.
(gentileza de mi amiga italiana la Prof. Carmela Randone)
Mil gracias Carmela!

martes, 25 de noviembre de 2008

Presencia de la Iglesia en Internet


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“¡No tengáis miedo a las nuevas tecnologías!, ya que están “entre las cosas maravillosas” –“Inter mirifica”– que Dios ha puesto a nuestra disposición para descubrir, usar, dar a conocer la verdad, incluso la verdad sobre nuestra dignidad y nuestro destino de hijos suyos, herederos del Reino eterno.
¡No tengáis miedo a la oposición del mundo! Jesús nos ha asegurado “Yo he vencido al mundo” (Jn 16,33).
¡No tengáis miedo a vuestra debilidad y a vuestra incapacidad! El divino Maestro ha dicho: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20). Comunicad el mensaje de esperanza, de gracia y de amor de Cristo, manteniendo siempre viva, en este mundo que pasa, la perspectiva eterna del cielo, perspectiva que ningún medio de comunicación podrá nunca alcanzar directamente: “Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman. ” (1Cor 2, 9).”

lunes, 24 de noviembre de 2008

La Iglesia - ciclo de poemas


Bajo el seudónimo de Jawień Andrzej se publica en noviembre de 1963 en la revista Znak “La Iglesia” de Karol Wojtyla, un “comentario literario sobre el Concilio Vaticano II” (Krzystof Dybciak) El ciclo fue escrito entre el 10 de octubre y 8 de diciembre de 1962 durante la participación del Obispo Karol Wojtyla en el Concilio Vaticano II (intervino en los temas de reforma litúrgica y en el debate sobre la Revelación..
Recién en 1979 al publicar Znak un volumen titulado Poesías y dramas se supo quien se ocultaba tras ese seudónimo.

Fragmentos

El muro
Un muro.
Un fragmento de muro.
Pilastras planas suben por los nichos
Sedientas, hondos santos
Detienen su correr por los minutos,
Ambicionan un gesto, el gran Talud
Que sale de los libros
Abiertos y nos hiende.

Las bóvedas no aplastan este muro,
No le pesan los hombros vivos que habitan lejos
En los cuartitos de sus corazones cansados
Ni tampoco pesa este abismo que envuelve ahora
La tierra
Y así será siempre, mientras el hombre nazca
Y se nutra del pecho materno.


Las fuentes y las manos
Nos sostienen palabras pronunciadas
En tiempos muy antiguos
Y siguen siendo pronunciadas con gran temor
De que nada sea cambiado en ellas.
¿Tan sólo eso?

Existen invisibles
Manos que nos ayudan
A remar en la barca.
Cuya historia, a pesar de los embates, sigue su camino.

¡Es que basta sumergirse en la fuente
Sin buscar
Las Manos invisibles?
(fuente : Poesias - Karol Wojtyla (BAC-1993)
El suelo
(fuente: Don y Misterio)
"Quien se dispone a recibir la sagrada Ordenación se postra totalmente y apoya la frente sobre el suelo del templo, manifestando así su completa disponibilidad para asumir el ministerio que le es confiado. Este rito ha marcado profundamente mi existencia sacerdotal. Añas más tarde, en la Basílica de San Pedro -estábamos al principio del Concilio- recordando el momento de la Ordenación sacerdotal, escribí una poesía de la cual quiero citar aquí un fragmento:

"Eres tú, Pedro.
Quieres ser aquí el Suelo sobre el que caminan los otros...
para llegar allá donde guías sus pasos...
Quieres ser Aquél que sostiene los pasos,
como la roca sostiene el caminar ruidoso de un rebaño:
Roca es también el suelo de un templo gigantesco.
Y el pasto es la Cruz''.

(Iglesia: Los Pastores y las Fuentes. Basílica de San Pedro, otoño de 1962: 11.X - 8.XII, El Suelo)

"Al escribir estas palabras pensaba tanto en Pedro como en toda la realidad del sacerdocio ministerial, tratando de subrayar el profundo significado de esta postración litúrgica. En ese yacer por tierra en forma de Cruz antes de la Ordenación, acogiendo en la propia vida -como Pedro- la Cruz de Cristo y haciéndose con el Apóstol "suelo" para los hermanos, está el sentido más profundo de toda la espiritualidad sacerdotal".

domingo, 23 de noviembre de 2008

Solemnidad de Cristo Rey

Hoy celebrando la solemnidad de Cristo, rey del Universo recordamos la homilía del Santo Padre Juan Pablo II el domingo 26 de noviembre de 2000, con ocasión del Jubileo del apostolado de los laicos, en la santa misa celebrada junto a la tumba del apóstol san Pedro.


“"Tú lo dices: soy Rey" (Jn 18, 37).

“Así respondió Jesús a Pilato en un dramático diálogo, que el evangelio nos hace escuchar nuevamente en la solemnidad de Cristo, Rey del universo. Esta fiesta, situada al final del año litúrgico, nos presenta a Jesús, Verbo eterno del Padre, como principio y fin de toda la creación, como Redentor del hombre y Señor de la historia.

En la primera lectura el profeta Daniel afirma: "Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin" (Dn 7, 14).

¡Sí, Cristo, tú eres Rey!

Tu realeza se manifiesta paradójicamente en la cruz, en la obediencia al designio del Padre, "que -como escribe el apóstol san Pablo- nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados" (Col 1, 13-14).

Primogénito de los que resucitan de entre los muertos, tú, Jesús, eres el Rey de la humanidad nueva, a la que has restituido su dignidad originaria.

¡Tú eres Rey!

Pero tu reino no es de este mundo (cf. Jn 18, 36); no es fruto de conquistas bélicas, de dominaciones políticas, de imperios económicos, de hegemonías culturales.

Tu reino es un "reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz" (cf. Prefacio de Jesucristo, Rey del universo), que se manifestará en su plenitud al final de los tiempos, cuando Dios sea todo en todos (cf. 1 Co 15, 28).

La Iglesia, que ya en la tierra puede gustar las primicias del cumplimiento futuro, no deja de repetir: "¡Venga tu reino!",
"Adveniat regnum tuum!" (Mt 6, 10).”
(continuar leyendo la homilía)

sábado, 22 de noviembre de 2008

La virtud de la templanza


Prosiguiendo el “testamento” de su predecesor Juan Pablo I, Juan Pablo II continuó hablando de las virtudes cardinales en sus primeras Audiencias Generales.

El 22 de noviembre de 1978 le había llegado el turno a la virtud teologal de la templanza.

La virtud no es algo abstracto, distanciado de la vida, sino que, por el contrario, tiene “raíces” profundas en la vida misma, brota de ella y la configura. La virtud incide en la vida del hombre, en sus acciones y comportamiento. De lo que se deduce que, en todas estas reflexiones nuestras, no hablamos tanto de la virtud cuanto del hombre que vive y actúa “virtuosamente”; hablamos del hombre prudente, justo, valiente, y por fin, hoy precisamente, hablamos del hombre “moderado” (o también “sobrio”).
Todos estos atributos – más bien, actitudes del hombre, - decía - provienen de cada una de las virtudes cardinales y están relacionadas mutuamente. Por tanto, no se puede ser hombre verdaderamente prudente, ni auténticamente justo, ni realmente fuerte, si no se posee asimismo la virtud de la templanza. Se puede decir que esta virtud condiciona indirectamente a todas las otras virtudes; pero se debe decir también que todas las otras virtudes son indispensables para que el hombre pueda ser “moderado” (o “sobrio”), “dueño de si”..”saber dominarse ..respetar la propia dignidad y, por ello y además de otras cosas, dejarse guiar por la virtud de la templanza… para poder dominar las propias pasiones: la concupiscencia de la carne, las explosiones de la sensualidad (por ejemplo, en las relaciones con el otro sexo), etc., no debemos ir más allá del límite justo en relación con nosotros mismos y nuestro “yo inferior”. Si no respetamos este justo límite, no seremos capaces de dominarnos….aquella “vigilancia” particular sobre todo el comportamiento.
Una virtud que “exige de cada uno de nosotros una humildad específica en relación con los dones que Dios ha puesto en nuestra naturaleza humana. Yo diría la “humildad del cuerpo” y la “del corazón”. Esta humildad es condición imprescindible para la “armonía” interior del hombre, para la belleza “interior” del hombre.”

(leer texto completo)
Invito leer el articulo “Las Virtudes – La templanza” del padre Wojciech Giertych, Teólogo de la Casa Pontificia, en el Nro 7-8/julio-agosto 2008 de Totus Tuus.

viernes, 21 de noviembre de 2008

El Magnificat del cardenal Eduardo Pironio


“Aprendió su fe en las rodillas de su madre, mujer de formación cristiana sólida, aunque sencilla, que supo imprimir en el corazón de sus hijos el genuino sentido evangélico de la vida” decía el Santo Padre Juan Pablo II en su homilía durante la misa en sufragio del Cardenal Eduardo Pironio el 7 de febrero de 1998 “testigo de la fe valiente que sabe fiarse de Dios, incluso cuando, en los designios misteriosos de su Providencia, permite la prueba” y agregaba “¿Cómo olvidar la gran aportación que dio a las celebraciones de las Jornadas mundiales de la juventud? Quisiera dar gracias públicamente aquí a este hermano nuestro, que me prestó una gran ayuda en el ejercicio de mi ministerio petrino”

La puerta de su despacho siempre estaba abierta” supo ganarse amigos en Roma, donde a partir del llamado del Santo Padre Juan Pablo II en abril de 1984 se ocupo de la animación e los fieles laicos y fue incansable y entusiasta colaborador del Santo Padre en los encuentros con los jóvenes antes aún que comenzaran oficialmente las Jornadas Mundiales de la Juventud (la primera tuvo lugar en 1986)

Su testamento espiritual es un canto a la vida, un Magnificat :

“Ahora entro en la alegría de mi Señor, en la contemplación directa, cara a cara, de la trinidad. Hasta ahora peregriné lejos del Señor. Ahora lo veo tal cual El es. Soy feliz. ¡Magnificat! […]

¡Magnificat! Me pongo en el corazón de María, mi buena Madre, la Virgen fiel, para que me ayude a dar gracias al Padre ella pedir perdón por mis innumerables pecados.

¡Magnificat! Te doy gracias, Padre, por el don de la vida. ¡Que lindo es vivir! Tú nos hiciste, Señor, para la Vida. La amo, la ofrezco, la espero. Tú eres la Vida, como fuiste siempre mi Verdad y mi Camino.

¡Magnificat! Doy gracias al Padre por el don inapreciable de mi bautismo que me hizo hijo de Dios y templo vivo de la Trinidad […]

¡Magnificat! Agradezco al Señor por mi sacerdocio. Me he sentido extraordinariamente feliz de ser sacerdote y quisiera transmitir esta alegría profunda a los jóvenes de hoy, como mi mejor testamento y herencia….Mi vida sacerdotal estuvo siempre marcada por tres amores y presencias: El Padre, María Santísima, la Cruz. […]

¡Magnificat! Doy gracias a Dios por mi ministerio de servicio en el episcopado…He querido ser padre, hermano y amigo de los sacerdote,s religiosos y religiosas, de todo el Pueblo de Dios […]

Quero manifestar mi agradecimiento al Santo Padre, Juan Pablo II, por haberme confiado, en abril de 1984, la animación de los fieles laicos. De ellos depende la construcción de la civilización del amor […]


¡Magnificat! Doy gracias a Dios que por el Santo Padre Pablo VI, me ha llamado a servir a la Iglesia Universal en el privilegiado campo de la vida consagrada. Como los quiero a los Religiosos y Religiosas y a todos los laicos consagrados del mundo! […]

¡Magnificat! Agradezco al Señor el privilegio de la Cruz. Me siento felicísimo de haber sufrido mucho. Solo me duelo no haber sufrido bien y no haber saboreado siempre en el silencio de la cruz […]

¡Magnificat! Agradezco al Señor que me haya hecho comprender el Misterio de Maria en el Misterio de Jesús y que la Virgen haya estado tan presente en mi vida personal y en mi ministerio. A Ella le debo todo […]

¡Magnificat! Agradezco al señor que mi ministerio se haya desarrollado, casi siempre, de un modo privilegiado, al servicio de sacerdotes y seminaristas, de religiosos y religiosas, y ultimamente de los fieles laicos […]

¡Magnificat! Doy gracias a Dios por haber podido gastar mis pobres fuerzas y talentos en la entrega a los queridos laicos, cuya amistad y testimonio me han enriquecido espiritualmente. He querido mucho a la Acción Católica […]

Los dejo en el corazón de María, la Virgen pobre, contemplativa y fiel. ¡Ave María!
A Ella le pido: “Al final de este destierro muéstranos el fruto bendito de tu vientre, Jesús”.



jueves, 20 de noviembre de 2008

El Magnificat de Karol Wojtyla / Juan Pablo II

La trayectoria mariana de Karol Wojtyla marcada por el Magnificat de Maria tuvo sus orígenes en su Wadowice natal y se fortaleció en Cracovia.

Fue recién en la primavera de 1939 despues de haber pasado por la escuela de espiritualidad de Jan Tyranowski y antes de ingresar al seminario, que volcó en palabras de poeta su amor a Ella, su Madre, en “Magnificat” que comienza así:

“Adora, alma mía, la gloria de tu Señor,
el Padre de la gran Poesía - tan lleno de bondad.

Él fortificó mi juventud con ritmo admirado,
mi canto, en yunque de roble, ha forjado.

Resuena, alma mía, con la gloria de tu Señor,
Hacedor del Saber Angelical - benévolo Hacedor.
- - -
Apuro hasta los bordes la copa de vino, con gratitud,
en Tu fiesta celestial -cual un siervo orante-,
porque embelesaste extrañamente mi juventud,
porque de un tronco de tilo tallaste una forma rozagante.

¡Tú eres el Maravilloso, el Escultor de santos tallados!
- Por mi camino hay muchos abedules y robles numerosos.
- Soy como un surco soleado, un campo sembrado,
como una arista joven y brusca de los Tatras rocosos. ”

El soneto permaneció desconocido durante muchos años; en español fue publicado en Madrid por la Fundación Universitaria CEU, en traducción del profesor Bogdan Piotrowski, director del Dpto. de Literatura de la Universidad de La Sabana (Colombia), presentado y leído en Madrid durante la VII edición del Congreso Católicos y Vida Pública en noviembre de 2005.

Un Magnificat siempre vivo y presente en todos los senderos de la vida de Karol Wojtyla: cuando niño de rodillas ante Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ante Ella en Kalwaria Zebrzydowska, el Santuario mas importante de Cracovia; siempre presente en su corazón Nuestra Señora de Jasna Gora.

Maria, aquella que “nos acerca a Cristo: que nos dirige hacia el, si vivimos su misterio en Cristo” (Don y Misterio) contemplada como «signo de consuelo y de esperanza», que “correspondió plenamente con su «sí» a la voluntad divina” y “elevada al cielo, nos indica el camino hacia Dios” siempre invitándolo a seguir la preciosa estela de aquel “testamento espiritual”.

“En el Magníficat María celebra la obra admirable de Dios, inspirándose en la tradición del Antiguo Testamento, celebra con el cántico del Magníficat las maravillas que Dios realizó en ella”, decía el Santo Padre en la Audiencia general del 6 de noviembre de 1996.

El 28 de marzo de 1987 nos regaló la Encíclica Redemptoris Mater sobre la Bienaventurada Virgen Maria en la Vida de la Iglesia peregrina con 15 referencias al Magnificat.

En la Audiencia del 15 de febrero de 2006 el Santo Padre Benedicto XVI en relación directa al “largo itinerario que comenzó, hace exactamente cinco años, en la primavera del año 2001, mi amado predecesor el inolvidable Papa Juan Pablo II” (serie de catequesis sobre salmos y cánticos que comenzaba con la Audiencia del 28 de marzo de 2001) se refirió en preciosas palabras al “Cántico con el que se concluye idealmente toda celebración de las Vísperas: el Magníficat (cf. Lc 1, 46-55)”, que había sido cantado por el coro de la Capilla sextina, y en la Audiencia explicó “la estructura íntima de ese canto orante”
«Magníficat anima mea Dominum!» (Lc 1, 46)


Mis entradas anteriores:
Redemptoris Mater

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Evangelizando tierras lejanas – el viaje apostólico más largo de Juan Pablo II




El 19 de noviembre de 1986 el Santo Padre Juan Pablo II emprendia su viaje apostólico más largo a Bangladesh, Singapur, Islas Fiyi, Nueva Zelanda, Australia y Seychelles finalizándolo con la Misa celebrada en Victoria en las Islas Seychelles del Océano Indico el 1ro de diciembre — “última etapa del servicio papal y un cordial encuentro con la población, que mayoritariamente pertenece a la Iglesia católica”.
A su regreso recordaba ese largo viaje en la Audiencia del 3 de diciembre y daba “gracias a Jesucristo, Pastor de nuestras almas, por el servicio que he podido realizar desde el 18 de noviembre al 1 de diciembre…. y, al mismo tiempo, profundizar la experiencia de la Iglesia en esa vasta región del globo terrestre”.

En Dacca (Bangladesh) un territorio relativamente pequeño entonces con una población de alrededor de cien millones (153.546.901 (Julio 2008 est.) un pais dolorosamente pobre, y donde los cristianos, una “minoria microscopica” con menos de 1%, viven en medio de una población principalmente musulmana y en parte hindú, tuvo la alegría de ordenar a 18 nuevos sacerdotes para la Iglesia en Bangladesh.

Recordaba Juan Pablo II su paso por Singapur, con un elevado nivel de desarrollo económico donde los cristianos - que también son minoria - “intentan dar testimonio del misterio pascual de Cristo en medio de una sociedad cosmopolita, en la que se hace notar —junto con las ventajas del bienestar— el influjo negativo de la secularización”

“La estancia en las Islas Fiji nos transportó —en medio del Pacífico— al mundo de la cultura polinesia”, decía – donde “algunos elementos de su ritual tradicional se han integrado en la liturgia, como se hizo notar durante la Santa Misa y donde los resultados conseguidos por la evangelización son notables, y en la cristianización del ambiente la Iglesia católica tiene su parte”.
En Nueva Zelanda el Episcopado habia querido unir la solemnidad de Cristo Rey con la oración por la paz, según el lema "La paz del corazón es el corazón de la paz". Resaltó el santo Padre “la equilibrada relación entre los primeros habitantes de Nueva Zelanda y aquellos que llegaron mas tarde desde distintas partes del mundo” y señalo la “colaboración interconfesional, de la que ha sido una conmovedora expresión durante la visita la celebración ecuménica en Christchurch”
Le dedicó una parte importante de su Audiencia a su visita a Australia donde “La Iglesia es consciente de su carácter plurinacional y pluricultural ” y resaltó la “colaboración consciente y consecuente en el campo ecuménico”

En el Angelus del domingo 7 de diciembre daba nuevamente “gracias a la Divina Providencia por haberme podido encontrar, a lo largo de mi peregrinación en Extremo Oriente, con la Iglesia del Dios vivo, que está en Bangladesh, en Singapur, en las Islas Fiji del Océano Pacífico y en Nueva Zelanda, así como también con la Iglesia que está en el continente australiano y en las Islas Seychelles”

lunes, 17 de noviembre de 2008

India dolor cristiano en Asia


En la audiencia del 17 de noviembre de 1999
el Santo Padre Juan Pablo II reflexionó y repaso el viaje que acababa de hacer a India y a Georgia dando gracias “al Padre celestial, "por quien es todo y para quien es todo" (Hb 2, 10) porque “con su ayuda, pude afrontar también esta tarea de mi servicio al Evangelio y a la causa de la unidad de los cristianos”.

La primera etapa de esta peregrinación espiritual fue la ciudad de Nueva Delhi, en la India, para la firma y promulgación de la exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Asia, “en la que recogimos – decía - el fruto del estudio y de las propuestas de la Asamblea especial para Asia del Sínodo de los obispos, que tuvo lugar en Roma en 1998. La India es cuna de antiguas culturas, religiones y tradiciones espirituales, que siguen modelando la vida de millones de personas, en un marco social caracterizado durante muchos siglos por un grado notable de tolerancia recíproca. El cristianismo, que constituye una parte considerable de esa historia de relaciones pacíficas, se halla presente, según los cristianos del sur de la India, desde la predicación del apóstol santo Tomás”.

Pero a su vez ya entonces el Santo Padre lamentaba las dificultades que atravesaba “ese espíritu de mutuo respeto” y señalaba que era “importante reafirmar el vivo deseo de la Iglesia de que los seguidores de todas las religiones mantengan un diálogo fecundo, que lleve a renovar relaciones de comprensión y solidaridad al servicio de toda la familia humana”.

El documento Ecclesia in Asia era una “guía de crecimiento espiritual, en el umbral del nuevo milenio” destinado por una parte a “comprender que este diálogo interreligioso y el mandato de la Iglesia de difundir el Evangelio hasta los confines de la tierra no se excluyen mutuamente, sino que más bien se completan.”

Han pasado muchos años desde entonces y los derechos humanos siguen siendo vulnerados en la compleja sociedad de la India, uno de los países mas poblados del mundo, con una minoría cristiana perseguida asesinada y amenazada en medio de una campaña de destrucción de iglesias.

Los obispos de Orissa entregaron recientemente una carta pastoral condenando los asesinatos y persecuciones, expresando su solidaridad, invitando a la oración y alentando reanimar la esperanza, solidarizándose con las víctimas de la violencia anti-cristiana y agradeciendo el apoyo de las organizaciones internacionales”

A su vez la superiora general de las Misioneras de la Caridad. sor Mary Nirmala Joshi expresó que “para vencer a la violencia de la que son víctimas en estas semanas los cristianos en la India, se necesitan auténticos discípulos de Cristo en el amor por la persona de Cristo y en el vivir plenamente la enseñanza que nos ha dejado en el sermón del monte…no hay que usar la religión para dividirnos y que la violencia en nombre de la religión es abusar de la misma religión”

El Santo Padre Benedicto XVI en reciente Audiencia deploró enérgicamente la reciente ola de violencia anticristiana expresando su “cercanía espiritual y solidaridad a los hermanos y hermanas de la fe que están siendo sometidos a una prueba tan dura”.


Entenderán los extremismos que la Iglesia no impone, sino solo sugiere, aconseja y ora?

domingo, 16 de noviembre de 2008

"La civilización del amor"


Estar en Roma a fines de noviembre! Quien pudiera!
Acaba de realizarse el Simposio Internacional sobre el Vaticano II a la luz de las enseñanzas de Juan Pablo II, y ya se nos regala un encuentro para jóvenes profesionales dirigido especialmente a quienes “no teman discutir desafíos y problemas de la vida moderna y quieran encontrar soluciones en el espíritu de la llamada del Papa Juan Pablo II “a construir una civilización del amor”.
En este encuentro algo limitado ;) se llama a jóvenes profesionales entre 25 y 35 años, o sea aquellos que han “asomado a la vida” bajo el pontificado de Juan Pablo II, pero si extendemos el espectro a “vivido y gozado” allí cabemos todos!
Aunque pensándolo bien me emociona esta idea que pareciera querer sentar bases para una puesta en escena renovada, a nivel internacional, de aquel “millieu”,Paczka” “Rodzinka” o “Srodowisko” del joven y entusiasta sacerdote Wojtyla en aquellos primeros años en su querida parroquia de San Florián en Cracovia.
Comparando : eran otros tiempos, otras situaciones, momentos dificiles... pero a nivel de cristianos jóvenes responsables, comprometidos y buscando ser santos nada es más fácil hoy que entonces.

La inscripción cierra el próximo 21 de noviembre.

El encuentro tendrá lugar en Roma entre los próximos días 28 - 30 de noviembre y en la ceremonia de apertura e introducción hablaran el Prof. Fr. Paolo Scarafoni, L.C., Rector de la Universidad Europea de Roma y Su Excelencia Hanna Suchocka, Embajadora de la Republica de Polonia ante la Santa Sede.
A continuación el Dr. Carl Anderson ofrecerá la conferencia inaugural “La civilización del amor
Los demás oradores serán :

Prof. Krzysztof Zanussi
Quienes hablarán cada uno de su especialidad, conformándose también mesas de trabajo y debates.

El segundo día por la tarde se ofrecerá, en el Teatro Capranica de Roma, un concierto con la cantata “El amor me lo reveló todo” (1), compuesta por canciones inspiradas en los poemas de Karol Wojtyla.

(1) titulo del canto nro 5 del poema Canción sobre el Dios oculto de Karol Wojtyla.


Espero que en algún momento podamos tener acceso a todas las ponencias, tanto de este encuentro como el Simposio realizado en octubre

sábado, 15 de noviembre de 2008

Capilla Redemptoris Mater



El 14 de noviembre de 1999 el Santo Padre Juan Pablo II consagraba el altar e inauguraba la capilla Redemptoris Mater - donde se “reflejan las visiones que San Juan tuvo en la isla de Patmos, donde se encontraba «por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús» (Ap 1, 9)” Antes llamada capilla «Matilde», habia cambiado su nombre a «Redemptoris Mater» en el Año Mariano 1987-88; el mismo año fue dada a conocer la encíclica de la « santa Madre del Redentor ».



La restauración y nueva decoración de la capilla era un regalo del Colegio de cardenales a Juan Pablo II con motivo de las bodas de oro sacerdotales celebradas en 1996.
“Me alegra consagrar el altar e inaugurar la capilla renovada – decía el Santo Padre - en cuyos mosaicos revive la riqueza de la tradición oriental, releída con la conciencia de quien conoce también la occidental. Aquí Oriente y Occidente, lejos de contraponerse entre sí, se intercambian los dones, con el propósito de expresar mejor las insondables riquezas de Cristo”.


Mons Marini expresaba en su comunicación que “la Capilla es una invitación a abrir un diálogo entre arte, cultura y fe, temas que a menudo encuentran eco en el pensamiento del Papa y que son parte integrante de su invitación a la Iglesia para que «invente» nuevas vías para la evangelización” a fin de “promover una visión de la Iglesia que respira en su teología, en su liturgia y en su espiritualidad con los dos pulmones del Oriente y del Occidente” interpretando su carta apostólica Orientale Lumen «Las palabras del Occidente necesitan de las palabras del Oriente para que la Palabra de Dios manifieste cada vez mejor sus insondables riquezas»


Juan Pablo II en su homilía de consagración habla brevemente de los trabajos de arte realizados: “En la pared frontal destaca la imagen de la ciudad santa, rodeada de «una muralla grande y alta con doce puertas» (Ap 21, 12). Sobre ella resplandece la gloria de la Trinidad, que ilumina a la multitud de los beatos, situados más abajo, de tres en tres, como iconos vivos del gran misterio. Recorriendo las otras paredes nuestra mirada puede contemplar, a través de imágenes y símbolos, una síntesis grandiosa de toda la «economía» de la salvación. La imagen de la Redemptoris Mater, que resalta en la pared central, pone ante nuestros ojos el misterio del amor de Dios, que se hizo hombre para darnos a nosotros, seres humanos, la capacidad de convertirnos en hijos de Dios (cf. san Agustín, Sermo 128: PL 39, 1997).

“El arte relacional de Rupnik – dice Alfonso Lopez Quintás inspirado en buena medida en los escritos personalistas de Juan Pablo II, quiere expresar la fuerza unificadora de la belleza, vinculada radicalmente a la bondad y la unidad. La belleza, entendida, no como una realidad objetiva que presenta una figura determinada, sino como esa “tercera fuerza” de la que habla un autor oriental admirado por Rupnik: Vladimir Soloviev. Es una “fuerza” que entra en el mundo sin pedir un espacio para ella, sino envolviendo la realidad con una aureola de encanto, traspasándola de luz y dotándola de vida”.

Invito visitar la Capilla en el Sitio de la Santa Sede con lujo de detalles


Y también el blog Aprender Roma – con descripción y comentarios de la Capilla.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Carta de Karol Wojtyla a Mieczyslaw Kotlarczyk


14 de noviembre 1939
Mi queridísimo hermano:

Te mando algunos fragmentos de Libro eslavo. Ya se los he leído a Sofía, estos y algunos otros; transcribo para ti estas conclusiones de nostalgias primaverales, obra de mi alma y de mi corazón.

Es necesario puntualizar esta idea que late en nosotros; exteriorizar esta tendencia que traspasa, cual torrente, nuestra juventud y que no ha podido manifestarse hasta ahora. Torrente que se origina en una fuente común: esta en nosotros: el Amor profundo, la Libertad eslava y sármata y ya no sólo el deseo sino el anhelo de la Belleza. Se trata de aquello que hemos hablado a veces en la calle Długa: que el Arte no es únicamente una verdad realista o sólo un juego sino, sino que es sobre todo, una estructura superior, una mirada hacia adelante y a lo alto, compañera de la religión y la guía que nos conduce por el camino que lleva a Dios; con dimensiones de un romántico arco iris: desde la tierra y desde el corazón del hombre hacia el Infinito. Entonces, delante de ella, aparecen horizontes más grandes, gigantescos, metafísicos y angelicales. Así ha sido sobre todo en nuestra tierra, en Polonia. Es esto lo que separa, por ejemplo, a Wyspianski de Shakespeare; los separa y los diferencia.

[…].Se trata de un canto impregnado de espíritu polaco y eslavo. La primavera me trajo estos pensamientos, la primavera nostálgica y compartida con vuestra cercanía me ha inspirado estas reflexiones. Comprenden éstas, en cierto modo, una síntesis de la juventud: Cristo de un nuevo medioevo, el amor a Cracovia, el símbolo de Wawel y los recuerdos de los Beskidy, de sobótka, (1) de Wowro y de nosotros. Es la confesión de la fe y la pena de la juventud en la superación de la banalidad y el facilismo, y, por así decirlo, una tarea filosófica

Porque quería abrir una brecha. Iba en contra de mis colegas, que se seguían maravillando de la grandilocuencia de Tuwim, de la maravillosa expresión ―lo reconozco― de Liebert, de la aventura partidista de Galczynski y, finalmente, de la lírica panteísta de Lesmian―Canto del eslavo, Sonetos―. Nosotros, la generación más joven, tenemos la fe de Polón (2), que fue un sodalis de María que cubria su pecho con el escapulario como si fuera un escudo. El espíritu polaco basado en latinidad y cristianismo, una fuerza enorme, un reino del espíritu, una idea digna del amor supremo. Porque, para nosotros, el espíritu vale más que la prepotencia y la espada; porque, en nosotros, las raíces de la Belleza han penetrado profundamente; porque nuestra Belleza y nuestro arte nacieron para nuestra Nación y de nuestra Nación: ¡es el canto de los vates, el teatro de Wyspianski, los Libros de Kasprowicz y la filosofía de Norwid! Allí está la línea de la gran poesía polaca, un canto no olvidado, que como en el Génesis del espíritu, por medio del trabajo y el esfuerzo ha guiado al pueblo hacia lo alto y hacia la liberación, mientras que nuestro arte antes de la guerra era arte de importación, romances, novela rosa, comedias ridículas y obscenas: todo tan inauténtico, nada polaco, nada eslavo, ni de Cristo ni de Dios.

Debemos renacer y diferenciarnos. Estos poemas líricos son un intento: sonetos, sinfonías e himnos. En la carta hay unas cuantas muestras. Es difícil transcribirlo todo. […].

Quizás te extrañen estos poemas líricos Miecio querido. Hemos hablado bastante de esto ¡precisamente, con Zofia! Te comento los temas sobre los cuales reflexiono a menudo: en primer lugar una llamada interior, la imposición de cierto género que predomina; luego, el trabajo esporádico y el carácter fragmentario de la elaboración, mientras que un drama exige continuidad y concentración; tercera razón: la juventud. No pienses que no he intentado con “Pan y Apolo”. Lo he hecho pero no quedé satisfecho con los resultados. Además en mi interior hay un sinfín de proyectos apenas presentidos, apenas esbozados, que necesitan calma, trabajo y madurez. Con estos versos recién estoy aprendido a hablar, antes de iniciar una conversación. Además, pienso en cuadros teatrales. Esto ya me lo señaló en una oportunidad Emil Zegadlowicz. Y he tenido pocas posibilidades de expresarme teatralmente ultimamente. De hecho después de Judas no he actuado más.

Tengo fe en tu teatro y quisiera, verdaderamente, colaborar en su creación, porque sería muy diferente de todos los demás en Polonia, no rebajaría al hombre sino que lo enaltecería, lo inflamaría, no lo dañaría mas bien lo dotaría de ángel.

Esta es mi voluntad de trabajar en la futura Patria. Yo no soy hombre de espada, pero como artista quisiera construir su teatro y su poesía, aún a costa de media paga, con entusiasmo y éxtasis, con toda mi alma eslava, todo mi celo y amor, y mi camisa remangada ¡manos a la obra! […]. ¡Que haya entusiasmo en tu corazón ardiente! que haya jóvenes y santos, de Cristo y de Francisco!!
Es todo.
Lolek

(1) fiesta popular polaca que se celebra la noche previa al 24 de junio
(2) Polon jefe de la tribu de los Polanos. El nombre Polonia derivativo del eslavo pole, “campo”

Un sincero gracias a mi amiga italiana Carmela por facilitarme este texto y el de la carta anterior.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Los niños indefensos

Hoy 13 de noviembre comienza la XXIII Conferencia Internacional del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, que ya fue presentada el martes 11 por el cardenal Lozano Barragán quien llamó la atención sobre algunas realidades::
en la última década más de dos millones de niños han sido asesinados durante conflictos armados, 6 millones han quedado inválidos, decenas de miles mutilados por las minas anti- persona, mientras últimamente han sido reclutados 300.000 niños soldados. Más de 4.300.000 niños y niñas han muerto enfermos de SIDA".Mil doscientos millones de personas viven con menos de un dólar al día. Incluso en los países más ricos uno de cada seis niños vive bajo el umbral de pobreza. (...) 250 millones de niños y niñas menores de 15 años trabajan, entre ellos 60 millones en situación de peligro".
El comercio sexual, la pedofilia, la violencia en las escuelas, los crímenes, las bandas organizadas, son fenómenos que se expanden cada vez más
. (...)”

Todas nuestras crisis empalidecen ante tamaña iniquidad. No se puede hacer nada? Si se puede! Quizás nuestros esfuerzos no lleguen tan lejos pero nada nos impide colaborar desde nuestros lugares poniéndole el hombro - dentro de nuestras posibilidades - al escandaloso problema del hambre, de la indiferencia ante tan crueles verdades y al cinismo y liviandad con que a veces son tratadas estas realidades de niños indefensos inaceptablemente plasmados en una trama infame de nuestra sociedad.

Se puede hablar del silencio de Dios? Y si así fuera, ¿Cómo interpretar ese silencio? Le preguntó Vittorio Messori a Juan Pablo II en Cruzando el Umbral de la esperanza:
Si, en cierto sentido Dios calla, porque ya lo ha revelado todo” – le respondió el Santo Padre – “Habló en los tiempos antiguos por medio de los profetas y últimamente por medio del Hijo (Hebreos 1, 1-2) en Él ha dicho todo cuanto tenía que decir”.

Y el Santo Padre Benedicto XVI nos recordaba esta semana “sin la presencia de Cristo nunca existirá un mundo realmente justo y renovado “Podemos y debemos decir también nosotros con gran urgencia en las circunstancias de nuestro tiempo: ¡Ven Señor! Ven del modo que tu sabes, ven donde hay injusticia y violencia, a los campos de prófugos, a Darfur, a Kivu del Norte, a tantas partes del mundo. Ven donde domina la droga, también ven entre aquellos ricos que te han olvidado, y que viven solo para sí. Ven donde eres desconocido, y renueva el mundo de hoy. Ven también a nuestros corazones (...) para que seamos luz de Dios, presencia tuya”. VIS 081112 (600)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El milagro de Praga


Aquel “milagro de Praga” que ocurriría el 22 de abril de 1990 cuando Checoslovaquia recibía a Juan Pablo II en breve visita, en realidad había comenzado el 12 de noviembre de 1989.

Así lo cuenta el cardinal Stanislaw Dziwisz en Mi vida con Karol:
“El presidente Vaclav Havel, al recibir al Santo Padre, no pudo expresar mejor la extraordinaria elocuencia histórica de aquella visita. Un “milagro” dijo. Seis meses antes, Havel, arrestado como enemigo del Estado, aun estaba en la cárcel. Ahora, le daba la bienvenida al primer Papa eslavo, al primer Papa que ponía los pies en aquella tierra. Aquel “milagro”, podría decirse, había comenzado en San Pedro, el 12 de noviembre del año anterior, cuando fue canonizada Inés de Bohemia. En aquella ocasión llegaron a Roma, desde su patria o fuera de ella, al menos diez mil checoslovacos. Se descubrieron unidos, fuertes, sin miedos.

El Papa les dijo: “Vuestra peregrinación no debe terminar hoy. Debe continuar…” Y la peregrinación continuó hasta desembocar en la “Revolución de terciopelo” aquellos diez días que cambiaron la historia checoslovaca. Casi una segunda “Primavera de Praga””.

Milagro de Praga”…palabras que dieron vida al emocionante discurso de bienvenida del Presidente de Checoslovaquia Vaclav Havel al Santo Padre Juan Pablo II:
Su Santidad,
Mis queridos compatriotas,

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: el hombre que hace seis meses fue arrestado por ser enemigo del Estado esta hoy aquí ante vosotros como Presidente de ese Estado, dándole la bienvenida al primer Pontífice en la historia de la Iglesia Católica que pone su pie en esta tierra.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que esta tarde participaré de un milagro: en el mismo lugar donde hace cinco meses nos regocijábamos por la canonización de Inés de Bohemia, y se había decidido el futuro de nuestro País, hoy celebrará Misa el Jefe de la Iglesia Católica y probablemente agradezca a nuestra santa por su intercesión ante aquel que tiene en sus manos el inescrutable curso de todas las cosas.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: a un país devastado por la ideología del odio, ha llegado el mensajero del amor; a un país devastado por el gobierno de la ignorancia, ha llegado el símbolo viviente de la cultura: a un país que hasta hace poco estaba devastado por la idea de confrontación y división del mundo, ha llegado el mensajero de la paz, del dialogo, de la tolerancia mutua, de estima y comprensión serena, el mensajero de unidad fraterna y diversidad.

Durante estas largas décadas, el Espíritu fue borrado de nuestro país.
Tengo el honor de ser testigo del momento en el cual este suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.
Bienvenido a Checoslovaquia, Su Santidad.

martes, 11 de noviembre de 2008

La virtud de la justicia - Juan Pablo II



En sus primeras audiencias el Santo Padre Juan Pablo II continuo desarrollando el programa que había trazado su predecesor Juan Pablo I, quien ya había hablado sobre las tres virtudes teologales fe, esperanza y caridad, y ahora Juan Pablo II continuaba con las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza .
Habló sobre la prudencia en la Audiencia del 25 de octubre - (mi entrada) y en la Audiencia del 8 de noviembre de 1978 acerca de la virtud de la justicia invitando “fijar la mirada en la vida de cada hombre y, a la vez, en la vida de toda la humanidad con la perspectiva de la justicia final
En cierto modo – decía - la justicia es más grande que el hombre, más grande que las dimensiones de su vida terrena, más grande que las posibilidades de establecer en esta vida relaciones plenamente justas entre todos los hombres, los ambientes, la sociedad y los grupos sociales, las naciones, etc. Todo hombre vive y muere con cierta sensación de insaciabilidad de justicia porque el mundo no es capaz de satisfacer hasta el fondo a un ser creado a imagen de Dios, ni en lo profundo de la persona ni en los distintos aspectos de la vida humana. Y así, a través de este hambre de justicia el hombre se abre a Dios que “es la justicia misma”.


[…]No puede existir amor sin justicia. El amor “rebasa” la justicia, pero al mismo tiempo encuentra su verificación en la justicia. Hasta el padre y la madre al amar a su hijo, deben ser justos con él. Si se tambalea la justicia, también el amor corre peligro

[…] Ser justo significa dar a cada uno cuanto le es debido. Esto se refiere a los bienes temporales de naturaleza material. El ejemplo mejor puede ser aquí la retribución del trabajo y el llamado derecho al fruto del propio trabajo y de la tierra propia. Pero al hombre se le debe también reputación, respeto, consideración, la fama que se ha merecido…. es necesario estar profundizando continuamente en el conocimiento de la justicia. No es ésta una ciencia teórica. Es virtud, es capacidad del espíritu humano, de la voluntad humana e, incluso, del corazón. Además, es necesario orar para ser justos y saber ser justos
Invito leer el nro 5 Mayo 2008 de Totus Tuus con los articulos:
Las Virtudes: la justicia del P. Wojciech Giertych, OP
Juan Pablo II: promotor de justicia – del escrito “Historia y profecia al inicio del Tercer Milenio” del Cardenal Roberto Tucci por Domitia Caramazza
La justicia, los derechos y la comunidad de las naciones – Vincenzo Buonomo

lunes, 10 de noviembre de 2008

Karol Wojtyla - Juan Pablo II con obreros y trabajadores (3) - Mensajero y pastor

“A ti, hombre que miras complacido las obras de tus manos, el fruto de tu ingenio, Cristo te dice: ¡no te olvides de Aquel que ha dado origen a todo! ¡No te olvides del Creador!”
Dignidad del ser humano e hijo de Dios, justicia, verdadera libertad, derechos fundamentales de los trabajadores fueron los hilos conductores de los mensajes del Santo Padre Juan Pablo II a obreros y trabajadores en su peregrinar por el mundo. A continuación incluyo algunos enlaces a esas homilías y discursos en sus viajes apostólicos por los países de habla hispana y portuguesa.Y a quien desee profundizar en la doctrina social de la Iglesia recomiendo ver las tres encíclicas de Juan Pablo II —Laborem exercens, Sollicitudo rei socialis y Centesimus annus— “que constituyen etapas fundamentales del pensamiento católico sobre el argumento” (cardenal Angelo Sodano) y el Compendio de la Doctrina social de la Iglesia, resultado del trabajo del Pontificio Consejo «Justicia y Paz» por encargo de Juan Pablo II.


y del Jubileo en Roma:

domingo, 9 de noviembre de 2008

Basílica Lateranense

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de la dedicación de la Basílica Lateranense,
"Omnium Urbis et Orbis Ecclesiarum Mater et Caput"
("Madre y Cabeza de todas las Iglesias de la Urbe y del Orbe"), la catedral de Roma, que hizo construir el Emperador Constantino y que inicialmente fue dedicada al Santísimo Salvador; luego, bajo el pontificado de San Gregorio Magno, fue dedicada también a los Santos Juan Bautista y Juan Evangelista, al cada uno de los cuales estaba consagrado un oratorio anexo al baptisterio.
La Basílica de Letrán, con los edificios adyacentes, fue durante muchos siglos sede habitual del Obispo de Roma. En ella se celebraron cinco Concilios Ecuménicos, entre 106 cuales en 1215, siendo Papa Inocencio III, el Lateranense IV, al que los historiadores consideran el Concilio más importante de la Edad Media. Durante mil años la historia de la Roma cristiana gravitó en torno a esa basílica, que Papas, Emperadores, Reyes y fieles fueron enriqueciendo, poco a poco, con preciosos donativos y espléndidas obras de arte, signo de su intensa fe en Cristo.
Al recordar la originaria dedicación de la catedral de Roma a Jesús Salvador del mundo, la festividad litúrgica de hoy nos invita a meditar en uno de los misterios fundamentales de la revelación cristiana:
¡Jesús de Nazaret, Mesías, Señor, Hijo de Dios,
es Quien ha traído la salvación total y definitiva a todos hombres de todos los tiempos
y de todos los lugares!

sábado, 8 de noviembre de 2008

Karol Wojtyla y los obreros (2) – obrero-poeta


Karol Wojtyla volcó su valiosísima experiencia de obrero en sus escritos y en su vida pastoral.
Comenta el profesor Bogdan Piotrowski que compañeros de trabajo suyos como Józef Pachacz, Jan Zyla, Klemens Witkowski, Marian Piwowarczyk, Blazer Trela, Franciszek Labus y otros subrayan su cumplimiento del deber, su esfuerzo y su permanente disposición a ayudar a quien lo necesitara. En el verano de 1941 comenzó a trabajar. También sus colegas en la fábrica de productos químicos Solvay en como Józef Dudek, Franciszek Poluta, Wladyslaw Cieluch, Antoni Englot, Stefania Burda y Stefania Koscielniakowa, además de subrayar sus virtudes como trabajador, dieron testimonio de su dedicación, en cualquier momento libre, al estudio y, especialmente, a la oración. Tenía fama de ser muy piadoso.

Los primeros versos de Karol Wojtyła de los cuales tenemos referencia en realidad eran anteriores a esa etapa de su vida y formaban el libro de poesías titulado Ballady beskidzkie [Baladas delos Beskidy]. Probablemente, estos textos fueron elaborados en 1938, o incluso antes, pero, aparentemente no se conservaron continua diciendo el profesor Bogdan Piotrowski.

Comenta también que la primera presentación pública de su poesía tuvo lugar el 15 de octubre de 1938 y que Karol Wojtyla recitó personalmente su poesía. Se desconoce, sin embargo de que se trataba pues solo perduro en el recuerdo de los presentes. Si bien no descarta que se tratase del desaparecido poemario Baladas de Beskidy. En el mismo artìculo Piotrowski habla extensamente del poema “Mousiké” que data del 31 de diciembre de 1938; los demás – comenta - provienen de la primavera de 1939 y fueron publicados bajo diferentes títulos y en distintas versiones: 1. Sonety. Magnificat [Sonetos. Magníficat], 2. Psalterz. Ksiega slowianska [Salterio. Libro eslavo] Invito leer el interesantísimo articulo de Bogdan Piotrowski titulado De la poética juvenil de Karol Wojtyła.

Por otra arte y en estrecha relación con las vivencias de ese periodo de su vida, y cuando aun escribía bajo el seudónimo Andrzej Jawien (los otros dos seudónimos eran Stanislaw A.Gruda y Piotr Jasien ) publicó en noviembre 1957 bajo el titulo “Kamieniolom” –La Cantera - un ciclo de poemas en cuatro partes I La Materia; II Inspiración; III Participación: IV En memoria de un compañero de Trabajo; “Anticipa allí la intuición fundamental de Persona y Acto sobre el valor personalista de la acción. Evoca la muerte de un compañero en un accidente de trabajo. Destaca el valor subjetivo del trabajo”. (Graciela Palau: La autorrealización según el personalismo de K. Wojtyla (EDUCA, 2007)
Y Antonio Spadaro S.I. comenta en Roca al rojo vivo (Totus Tuus sept 2007) “ La experiencia marcó al joven Wojtyla que más tarde revivirá en sus versos aquel trabajo como una dura realidad, pero también como rica metáfora en contrapunto entre la grandeza del trabajo y la dignidad humana.
Escucha bien, escucha eléctrica corriente / de río penetrante que corta hasta las piedras, / y entenderás conmigo que toda la grandeza / del trabajo bien hecho es grandeza del hombre. La relación entre el hombre y la materia es sublime y arriesgada: ese hombre llevóse la estructura del mundo.”

viernes, 7 de noviembre de 2008

Karol Wojtyla y los obreros (1) – seminarista obrero


“La fábrica Solvay y después, pasados los años de la primera juventud, la cantera de piedra y el depurador del agua en la fábrica de bicarbonato en Borek Falecki se convirtieron para mí en seminario. No se trataba ya únicamente del pre-seminario, como en Wadowice. La fábrica fue para mí, en aquella etapa de mi vida, un verdadero seminario, aunque clandestino. Había comenzado a trabajar en la cantera en septiembre de 1940; un año después pasé al depurador de agua en la fábrica. Fue en aquellos años cuando maduró mi decisión definitiva. En otoño de 1942 comencé los estudios en el seminario clandestino como ex alumno de filología polaca, siendo obrero en la Solvay. No me daba cuenta de la importancia que todo ello tendría para mí. Únicamente más tarde, ya sacerdote, durante los estudios en Roma, conociendo a través de mis compañeros del Colegio Belga el problema de los sacerdotes obreros y el movimiento de la Juventud Obrera Católica (JOC), comprendí que lo que había llegado a ser tan importante para la Iglesia y para el sacerdocio en Occidente -el contacto con el mundo del trabajo- yo lo había ya adquirido en mi experiencia de vida.

En realidad, mi experiencia no fue la de "sacerdote obrero" sino de "seminarista-obrero". Por el trabajo manual sabía bien lo que significaba el cansancio físico. Encontraba cada día gente que realizaba duros trabajos. Conocí su ambiente, sus familias, sus intereses, su valor humano y su dignidad. Personalmente noté mucha cordialidad por su parte. Sabían que yo era estudiante y sabían también que, en cuanto las circunstancias lo permitieran, volvería a los estudios. Nunca vi hostilidad por ese motivo. No les molestaba que llevase los libros al trabajo. Decían: "Nosotros estaremos atentos: tu lee". Esto sucedía sobre todo durante los turnos de noche. Decían frecuentemente: "Descansa, nosotros estaremos de guardia".
Hice amistad con muchos obreros. A veces me invitaban a su casa. Después, como sacerdote y como obispo, bauticé a sus hijos y nietos, bendije sus matrimonios y oficié los funerales de muchos de ellos. Tuve oportunidad de conocer cuántos sentimientos religiosos había en ellos y cuanta sabiduría de vida. Estos contactos, como he dicho, siguieron siendo muy estrechos incluso cuando acabó la ocupación alemana y también después, prácticamente hasta mi elección como Obispo de Roma. Algunos duran todavía por medio de correspondencia”

Juan Pablo II Don y Misterio.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Karol Wojtyla y su Alma Mater


“El 6 de noviembre de 1939 (*) las autoridades alemanas convocaron al personal académico de la Universidad Jagelloniana, supuestamente para debatir sobre los programas, aunque se trataba de una trampa. Los 183 profesores que acudieron, entre los que estaba el viejo Nitsch, fueron arrestados y deportados al campo de concentración de Sachsenhausen. Ante las fuertes presiones internacionales, un centenar de ellos fueron liberados, aunque el resto no regreso jamás. La operación definida como Sonderaktion Krahau (Accion Especial Cracovia) representó el ápice del ataque a la intelectualidad polaca, ataque que los nazis denominaron sencillamente “Acción extraordinaria de pacificación”. Cerraron institutos, universidades, periódicos, asociaciones artísticas y destruyeron bibliotecas. El teatro Slowacki fue rebautizado…y se prohibieron las obras de Chopin …” (Gian Franco Svidercoschi : Historia de Karol)

En la pagina oficial de la Universidad Jagiellonica leemos : La universidad se vio afectada dramaticamente por la ocupacion alemana de Polonia. El 6 de noviembre de 1939 los Nazis invitaron al cuerpo docente a una conferencia del Comandante General Müller. La conferencia resulto ser una trampa. La Gestapo arresto a 144 miembros del personal de la Universidad junto a algunos estudiantes, 21 profesores de la Academia de Mineria y otros y los traslado a campos de concertación. En total fueron arrestadas 183 personas. La Universidad fue cerrada y sus pertenencias desmanteladas, destruidas, saqueadas o enviadas a Alemania… pero la Universidad no claudicó ante tales adversidades y se realizaron cursos clandestinos desafiando las durísimas restricciones de los nazis. Los años 1939 – 1945 tuvieron efectos devastadores para la Universidad. 34 profesors universitarios murieron en los campos de concentración de Sachsenhausen, Dachau y Auschwitz y también en Kharkow, Katyn y otros campos, victimas tanto de los Nazis como de los soviéticos. Durante este periodo la universidad clandestina contaba con 800 alumnos. Entre ellos Karol Wojtyla.

En su discurso del 22 de junio de 1983, durante su segunda visita a su patria Polonia, Juan Pablo II recordaba con emoción su paso por los claustros de su querida Alma Mater, donde entro por primera vez al graduarse su hermano Edmundo y años mas tarde él mismo recibía allí su diploma de Teología, terminados sus estudios en Roma. “Los años precedentes - decía en su discurso - coinciden con el periodo de la 2da guerra mundial y la ocupación nazista.”
Iniciado sus estudios en la Facultad de Filosofia en 1938 se acababa de inscribir en la Facultad de Letras. “Guardo profundamente en mi corazón” – decía – “aquel único año de estudios antes de la guerra: todo el ambiente universitario, los nombres de los eminentes profesores de quienes tuve el honor de ser alumno, los rostros de amigos y amigas y de todos aquellos de quienes nos separaron los hechos de los años 1939 – 45, pero con gozo veo algunos presentes hoy día. En el periodo de la clandestinidad, durante la ocupación, inicie - siendo operario en una fabrica en Borek Falecki - los estudios clandestinos de teología en la Universidad Jaguellonica. Era otoño de 1942. Entre las terribles pruebas de la guerra, fui descubriendo mi vocación al sacerdocio y tomé un nuevo rumbo. Los estudios en la Facultad de teología de otoño de 1942 sellan el inicio de ese camino recorrido primero en la clandestinidad, para proseguir después, a partir de enero de 1945 los estudios regulares en esa facultad”.

(*) El día que debía ser la inauguración oficial del año académico, según le comenta Karol Wojtyla en su carta del 2 de nov 1939 a su amigo Mieczyslaw.

martes, 4 de noviembre de 2008

San Carlos Borromeo

Hoy, 4 de noviembre, la Iglesia recuerda como todos los años la figura de San Carlos Borromeo, obispo y confesor….uno de esos Santos, a quien le fue dada la palabra "para dar a conocer el Evangelio", del cual era "embajador", habiendo heredado su misión de los Apóstoles. El realizó esta misión de modo heroico con la entrega total de sus fuerzas… La Iglesia —y no sólo la de Milán— le debe una radical renovación del clero, a la cual contribuyó la institución de los seminarios, cuyo origen se remonta precisamente al Concilio de Trento

San Carlos Borromeo, “apóstol del Concilio de Trento, legislador genial y solícito, reformador clarividente e inflexible” fue el santo patrono de Karol Wojtyla.


En ¡Levantaos¡ ¡Vamos¡ Juan Pablo II (quinta parte) nos habla así: “Al recordar a los obispos, no puedo dejar de hacer referencia a mi patrono, san Carlos Borromeo. Cuando pienso en su figura, me conmueve la coincidencia de los hechos y los quehaceres. Fue obispo de Milán en el siglo XVI, en el periodo del Concilio de Trento. A mí, el Señor me ha concedido ser obispo en el siglo XX, precisamente durante el Concilio Vaticano II, en vistas al cual se me ha confiado la misma tarea: su realización. Debo decir que en estos años de pontificado he pensado constantemente en la puesta en práctica del Concilio. Me ha sorprendido siempre esta coincidencia y en aquel santo obispo me fascinaba especialmente su enorme dedicación pastoral: después del Concilio, san Carlos se dedicó a las visitas pastorales en la diócesis, que contaba entonces con unas 800 parroquias. La archidiócesis de Cracovia era más pequeña, sin embargo no conseguí completar la visita pastoral que había iniciado. También la diócesis de Roma, que ahora me ha sido confiada, es grande: cuenta con 333 parroquias”


En sus visitas a las parroquias romanas Juan Pablo II visitó la parroquia de los Santos Ambrosio y Carlos (Borromeo) comúnmente conocida como San Carlo al Corso el 13 de enero de 1985 y tuvo en su homilía palabras especiales para la Acción Católica romana que había escogido esa celebración eucarística para renovar sus propósitos y se comprometía a redoblar su trabajo con los jóvenes.

En noviembre de 1984 durante su visita pastoral a Lombardia y Piamonte el Santo Padre Juan Pablo II se detuvo en los claustros de la antigua Universidad de Pavia, donde el joven Carlos estudio derecho canónico y obtuvo el doctorado in utroque en diciembre de 1559, y en su discurso a los profesores y alumnos les recordaba la vida del “gran reformador San Carlos ....En vuestra universidad se enriqueció, al menos en parte, la personalidad del joven Carlos Borromeo. Mientras estudiaba pudo conocer a sus coetáneos con sus problemas. De estos estudios y experiencias, el futuro arzobispo de Milán sacó como conclusión el propósito de favorecer la cultura de los jóvenes, abriendo colegios —además del que he recordado, de esta ciudad, que visitaré dentro de poco, el de los Nobles, el de Brera—. De este modo se permitía que grupos menos favorecidos participasen en la cultura, dando cabida en el cauce de la universidad a categorías de personas que hasta entonces habían sido extrañas a ella. No es, por tanto, infundada la afirmación de que San Carlos también es benemérito por esto: por haber abierto a todos la institución universitaria, con el fin de no desperdiciar la contribución que jóvenes "con cualidades y dones que el Señor les ha dado" —así se expresaba el obispo de Piacenza, el Beato Paolo Burali, ante el cardenal Borromeo…” decia Juan Pablo II.

Y el 4 de noviembre, durante el mismo viaje a la hora del Angelus oraba

“En unión con San Carlos, mi celestial patrono desde el momento de mi bautismo, yo, peregrino en su tierra natal, invoco a la Madre de la Iglesia. Le ruego con él por el Pueblo de Dios y por toda la familia humana. Le pido que una su afectuosa intercesión para que en esta última etapa del siglo veinte, que presenta semejanzas con su tiempo, el camino de la renovación eclesial esté marcado por el ritmo intenso y fiel por el que él ha continuado en el corazón de las gentes lombardas y de la Iglesia universal”

Invito visitar mi entrada del año pasado