Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 31 de diciembre de 2011

Te damos gracias Señor por el 2011!

Son innumerables las gracias que poblaron el año que termina, que gratifican nuestra memoria y son motivo de profundo agradecimiento:

el Año de la Vida, que despertó conciencias en todo el mundo;
el viaje apostólico del Papa Benedicto XVI a Benin  y su encuentro con el “humanismo lozano, que se encuentra en el alma joven de África”;
el Encuentro del Papa Benedicto XVI en Asís, "Peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz";
el llamado al Año de la fe, con motivo del 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II.

Sin embargo,  para este blog,  hay una que sobresale:
la beatificación del Siervo de Dios Juan Pablo II
 el segundo domingo de Pascua  (1ro de Mayo),
domingo que él mismo quiso se dedicase a la Divina Misericordia.

“Este hijo ejemplar de la Nación polaca – decía el Santo Padre Benedicto XVI en su homilía de beatificación - ayudó a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de llamarse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio. En una palabra: ayudó a no tener miedo de la verdad, porque la verdad es garantía de libertad. Más en síntesis todavía: nos devolvió la fuerza de creer en Cristo, porque Cristo es Redemptor hominis, Redentor del hombre: el tema de su primera Encíclica e hilo conductor de todas las demás.”

¡Dichoso tú, amado Papa Juan Pablo, porque has creído! Te rogamos que continúes sosteniendo desde el Cielo la fe del Pueblo de Dios. Desde el Palacio nos has bendecido muchas veces en esta Plaza. Hoy te rogamos: Santo Padre: bendícenos. (Benedicto XVI)

FELIZ AÑO A TODOS!!!

Juan Pablo II Cuatro Vientos 2003 - a los jóvenes de España texto y audio


“Queridos jóvenes
 – le decía Juan Pablo II en el 2003 a los jóvenes españoles en Cuatro Vientos -
 “¡id con confianza al encuentro de Jesús! y, como los nuevos santos, ¡no tengáis miedo de hablar de Él! pues Cristo es la respuesta verdadera a todas las preguntas sobre el hombre y su destino. Es preciso que vosotros jóvenes os convirtáis en apóstoles de vuestros coetáneos. Sé muy bien que esto no es fácil. Muchas veces tendréis la tentación de decir como el profeta Jeremías: “¡Ah, Señor! Mira que no sé expresarme, que soy un muchacho” (Jr 1,6). No os desaniméis, porque no estáis solos: el Señor nunca dejará de acompañaros, con su gracia y el don de su Espíritu.”

y aquí se puede escuchar el audio del Mensaje completo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Karol Wojtyla en “coloquio” con Maria

Slawomir Oder, el postulador de la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II dice en su libro “Porque es santo” que podríamos fundamentar que Juan Pablo II poseía un don de percepción extraordinaria de lo sobrenatural. Durante unas conversaciones sobre apariciones marianas, alguien de su entorno le pregunto si alguna vez había visto a la Virgen. Y el Papa respondió decidido: “No, no he visto a la Virgen, pero la percibo”.

Habiendo sido aspirante desde los 13 años Karol fue admitido en la Congregación Mariana a los 15 y en 1935 llego a ser presidente de la Congregación mariana estudiantil en el colegio secundario “Marcin Wadowita” de Wadowice. Ya desde aquellos años conservó algunas manifestaciones externas de su pertenencia a Maria; de día acostumbraba llevar el rosario alrededor de su muñeca y de noche lo colocaba sobre la mesita de luz; o el escapulario de la Virgen del Carmelo que siempre llevaba al cuello (escapulario que fue manchado de sangre el dia del atentado en 1981 y del cual no quiso separarse ni siquiera en la sala de operaciones). A mitades de los años cuarenta practicaba la devoción en el Colegio belga en su tiempo de estudio en Roma: se detenía a menudo para rezar delante de las virgencitas romanas, en capillitas con imágenes o bajorrelieves de la Virgen. En 1981 con ocasión de la Fiesta de la Inmaculada bendeciría el mosaico de Maria Madre de la Iglesia mirando sobre la Plaza San Pedro. Finalmente había encontrado su lugar entre tantas estatuas de apóstoles y santos que desde hacía siglos adornaban la Basílica vaticana y la columnata de Bernini.
Contaba el cardenal Deskur, que cuando fue nombrado arzobispo de Cracovia Wojtyla se encontró con un seminario diocesano casi vacío y entonces decidió hacerle una promesa a Maria: «Hare tantas peregrinaciones a pie a todos tus santuarios grandes y pequeños, cercanos o lejanos según el numero de vocaciones que nos regales cada año». De pronto el Seminario comenzó a repoblarse y contaba casi quinientos alumnos cuando el Arzobispo dejó Cracovia para hacerse cargo de la cátedra de Pedro. Basándose en esta promesa Juan Pablo II insistía que en sus viajes pastorales siempre se incluyera en el programa al menos una visita a un lugar de culto mariano. En Cracovia rezaba por los problemas de la diócesis en el vecino santuario de Kalwaria Zebrzydowska,
que visitaba para caminar por sus senderos a menudo cubiertos de barro o de nieve, tanto que su chofer ya había adoptado la costumbre de tener siempre a mano un par de botas de goma. Después de su “conversación” con la Virgen explicaba el arzobispo, cualquier dificultad inexplicablemente encontraba solución.

Otro lugar mariano que Juan Pablo II llevaba en su corazón era el Santuario de Czestochowa. Un testigo del último viaje a Polonia de Juan Pablo II recordaba: «La capilla donde está la Virgen es muy pequeña. Al buscar un poco de espacio para arrodillarme, me di cuenta recién al final que estaba tan cerca del Santo Pare que casi podría tocarlo. Rezaba. Y en determinado momento rezaba casi en voz alta. Yo no sé que decía. Pero fue una “conversación” excepcional. Parecía no terminar nunca. Aquel encuentro con la “madre “daba vuelta todo el programa de la visita. Y yo de aquel viaje me lleve dentro de mí aquel coloquio. Sin haber comprendido una palabra. O quizás habiéndolas comprendido todas”

La intensidad y la profunda concentración con que se dirigía a Maria atribuían al Papa, a los ojos de quienes lo observaban, un aura casi sobrenatural. Un huésped suyo durante las vacaciones de verano en Castel Gandolfo contaba que después de recitar el rosario con él en el jardín, como de costumbre, «Juan Pablo II se ubicaba delante de la estatua de Nuestra Señora de Lourdes y me pedía que me alejara, pero yo no me alejaba tanto como para no poder verlo. Se quedaba allí por lo menos media hora más para rezar y era como si su persona se transformase también físicamente». El mismo admitía que el rosario era su oración predilecta: «Nuestro corazón puede compendiar en estas decenas del rosario todos los momentos que componen la vida de la persona, de la familia, de las naciones, de la Iglesia y de la humanidad. De esta manera la sencilla oración del rosario late al ritmo de la vida humana».

«Después de una conversación con el Papa» recuerda otro testigo, «he tenido la suerte, mejor dicho el don, de sentirme invitado por él: “Nosotros vamos a rezar el rosario porque no vienes también tu?” Lo seguí a la terraza de sus habitaciones y así comprendí el valor de aquel rosario: un momento de vigilia por su diócesis, por toda la Iglesia, por el mundo, por los que sufren. “Mira” me decía alguna vez entre un misterio y otro, indicándome los diversos edificios del Vaticano y de Roma. En un momento me dejo perplejo al decirme: “Allí, en aquel edificio, también esta su casa”. Y después posaba su mirada sobre la ciudad. Veía todo, sabía todo. “Yo conozco mejor Roma…..” decía sonriendo».
Slawomir Oder : "Perche e santo", Rizzoli, 2010, cap 3 Il  mistico

(no tengo la version en español, asi que he traducido este trozo de la edicion en italiano) 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El hombre es el ser que busca a Dios

“El hombre es un ser que busca…..El hombre es el ser que busca a Dios…Varios son los senderos de esta búsqueda. Múltiples son las historias del alma humana precisamente en esos caminos. A veces las vías parecen muy sencillas y próximas. Otras veces son difíciles, complicadas, alejadas. Unas veces el hombre llega fácilmente a su “¡eureka!”, ¡he encontrado! Otras veces lucha con dificultades como si no pudiera penetrar en sí mismo ni en el mundo y, sobre todo, como si no pudiese comprender el mal que hay en el mundo. Es sabido que incluso en el contexto de la Navidad este mal ha hecho ver su rostro amenazador.

No son pocos los hombres que han descrito su búsqueda de Dios por los caminos de la propia vida. Son aún más numerosos los que callan considerando como su misterio más profundo y más íntimo todo lo que han vivido en esos caminos: lo que han experimentado, cómo han buscado, cómo han perdido la orientación y cómo la han encontrado de nuevo.

El hombre es el ser que busca a Dios.

Y hasta después de haberlo encontrado, sigue buscándolo. Y si lo busca sinceramente, lo ha encontrado ya; como dice Jesús al hombre en un célebre paso de Pascal: “Consuélate, no me buscarías si no me hubieras encontrado” (B. Pascal, Pensées, 553: Le mystère de Jésus).”

martes, 27 de diciembre de 2011

De Pedro Opeka a los jóvenes argentinos y del mundo entero


Transcribo una parte de la entrevista que Pedro Opeka gentilmente concediera a este blog en abril del 2009, un “regalo” siempre actual de este misionero argentino, incansable sembrador de esperanza en Madagascar.

De Pedro Opeka a los jóvenes argentinos y del mundo entero (de la entrevista en este blog)
Pregunta
Que mensaje le regala a los jóvenes argentinos y del resto del mundo que quieren hacer algo de su vida y encontrarle un sentido más allá de lo cotidiano?

Opeka
Es que los jóvenes hoy están tan bombardeados, desorientados, tironeadas por los medios de comunicación, atacados con espejismos, con falsos valores…todos esos mensajes que se les están enviando son muchas veces para adormecerlos. Por eso siempre hago ese llamado a los jóvenes que no se dejen adormecer, que no dejen que otros piensen en su lugar, piensen con su corazón, con su mente, y con su espíritu porque eso es lo único que tenemos. Somos personas únicas y todos estamos llamados a hacer algo con los carismas, con los talentos y la inteligencia que Dios nos ha dado, tenemos que utilizarlos - cada generación tiene que mejorar su vida, la vida en ese momento, cada generación tiene que asumir su responsabilidad y enarbolar el combate de la verdad, el combate de la justicia, el combate de la equidad y de la paz sino vamos a estar como enfrentados. Cada generación tuvo en su tiempo objetivos por los cuales muchos pensaron que valía la pena vivir e incluso dieron su vida…. hoy esos objetivos esos valores, esas verdades están ausentes y tantos jóvenes se pierden en el vacío, en el hueco, en el sin sentido de la vida, en la droga, el alcoholismo, y es porque faltan esas verdades por las cuales un hombre o una mujer, un joven, una joven puede dar su vida, vivir de una manera normal …sin ausentarnos de la vida social, es dentro de la vida social que tenemos que crear un ambiente donde el espíritu tenga su lugar, donde el espíritu encamine nuestro corazón y no que los vicios o estos placeres que son momentáneos nos conduzcan a un túnel sin salida.

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lunes, 26 de diciembre de 2011

Benedicto XVI “Francisco de Asís y «la fiesta de las fiestas»

“La Navidad es Epifanía: la manifestación de Dios y de su gran luz en un niño que ha nacido para nosotros. Nacido en un establo en Belén, no en los palacios de los reyes.

Cuando Francisco de Asís celebró la Navidad en Greccio, en 1223, con un buey y una mula y un pesebre con paja, se hizo visible una nueva dimensión del misterio de la Navidad. Francisco de Asís llamó a la Navidad «la fiesta de las fiestas» – más que todas las demás solemnidades – y la celebró con «inefable fervor» (2 Celano, 199: Fonti Francescane, 787). Besaba con gran devoción las imágenes del Niño Jesús y balbuceaba palabras de dulzura como hacen los niños, nos dice Tomás de Celano (ibíd.). Para la Iglesia antigua, la fiesta de las fiestas era la Pascua: en la resurrección, Cristo había abatido las puertas de la muerte y, de este modo, había cambiado radicalmente el mundo: había creado para el hombre un lugar en Dios mismo. Pues bien, Francisco no ha cambiado, no ha querido cambiar esta jerarquía objetiva de las fiestas, la estructura interna de la fe con su centro en el misterio pascual. Sin embargo, por él y por su manera de creer, ha sucedido algo nuevo: Francisco ha descubierto la humanidad de Jesús con una profundidad completamente nueva. Este ser hombre por parte de Dios se le hizo del todo evidente en el momento en que el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, fue envuelto en pañales y acostado en un pesebre. La resurrección presupone la encarnación. El Hijo de Dios como niño, como un verdadero hijo de hombre, es lo que conmovió profundamente el corazón del Santo de Asís, transformando la fe en amor. «Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre»: esta frase de san Pablo adquiría así una hondura del todo nueva. En el niño en el establo de Belén, se puede, por decirlo así, tocar a Dios y acariciarlo. De este modo, el año litúrgico ha recibido un segundo centro en una fiesta que es, ante todo, una fiesta del corazón.”

MISA DE NOCHEBUENA

sábado, 24 de diciembre de 2011

“"Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”



“Señor Jesús haznos testigos de tu amor,  haz que la luz de esta noche, más resplandeciente que el día, se proyecte sobre el futuro y oriente los pasos de la humanidad por los caminos de la paz.”

Sinceros deseos de paz y serenidad en estos preciosos dias de Navidad a todos los amigos del blog y sus familias. 
MUY FELIZ Y SANTA NAVIDAD!



El Belén y el Árbol de Navidad

“Sea pequeño o grande, sencillo o elaborado, el belén constituye una representación familiar y muy expresiva de la Navidad. Es un elemento de nuestra cultura y del arte, pero sobre todo un signo de fe en Dios, que en Belén "vino a habitar entre nosotros" (cf. Jn 1, 14).”

La fiesta de Navidad, quizá la más querida por la tradición popular, está llena de símbolos, vinculados a las diversas culturas. Entre todos, el más importante es ciertamente el belén…

Junto al belén, como en esta plaza de San Pedro, encontramos el tradicional "árbol de Navidad". Se trata de una costumbre igualmente antigua, que exalta el valor de la vida, porque en la estación invernal el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere. Por lo general, en el árbol adornado y en su base se ponen los regalos navideños. Así, el símbolo se hace elocuente también en sentido típicamente cristiano: nos recuerda el "árbol de la vida" (cf. Gn 2, 9), figura de Cristo, don supremo de Dios a la humanidad.

Por tanto, el mensaje del árbol de Navidad es que la vida permanece "siempre verde" si se convierte en don: no tanto de cosas materiales, cuanto de sí mismos: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca.

Que María nos ayude a vivir la Navidad como ocasión para gustar la alegría de entregarnos a nosotros mismos a los hermanos, especialmente a los más necesitados.”

(Beato Juan Pablo II Ángelus 12 de diciembre 2004 y 19 de diciembre 2004)

viernes, 23 de diciembre de 2011

Juan Pablo II “Es necesario recuperar la verdad de la Navidad”

“Es necesario recuperar la verdad de la Navidad en la autenticidad del dato histórico y en la plenitud del significado que trae consigo.

El dato histórico es que en un determinado momento de la historia y en una cierta región de la tierra, de una humilde mujer de la estirpe de David nació el Mesías, anunciado por los Profetas: Jesucristo Señor.

El significado es que, con la venida de Cristo, toda la historia humana ha encontrado su salida, su explicación, su dignidad. Dios nos ha salido al encuentro en Cristo, para que pudiéramos tener acceso a Él. Mirándolo bien, la historia humana es un anhelo ininterrumpido hacia la alegría, la belleza, la justicia, la paz. Se trata de realidades que sólo en Dios pueden encontrar su plenitud. Pues bien, la Navidad nos trae el anuncio de que Dios ha decidido superar las distancias, salvar los abismos inefables de su trascendencia, acercarse a nosotros, hasta hacer suya nuestra vida, hasta hacerse nuestro hermano.

Así, pues: ¿buscas a Dios? Encuéntralo en tu hermano, porque Cristo se ha como identificado ya en cada uno de los hombres. ¿Quieres amar a Cristo? Ámalo en tu hermano, porque todo lo que haces a uno cualquiera de tus semejantes, Cristo lo considera hecho a Él. Si te esfuerzas, pues, en abrirte con amor a tu prójimo, si tratas de establecer relaciones de paz con él, si quieres poner en común tus recursos con el prójimo, para que tu alegría, al comunicarse, se haga más verdadera, tendrás a tu lado a Cristo y con Él podrás alcanzar la meta que sueña tu corazón: un mundo más justo y, por lo tanto, más humano.

Que la Navidad nos encuentre a cada uno comprometidos a descubrir de nuevo su mensaje, que parte del pesebre de Belén. Hace falta un poco de valentía, pero vale la pena, porque sólo si sabemos abrirnos así a la venida de Cristo, podremos experimentar la paz anunciada por los ángeles en la noche santa. Que la Navidad constituya para todos vosotros un encuentro con Cristo, que se ha hecho hombre para dar a cada hombre la capacidad de hacer se hijo de Dios.”


No nos olvidemos de los que sufren - "Alma Redemptoris Mater... succurre "


"Alma Redemptoris Mater...

Con estas palabras comienza la antífona mariana, que la Iglesia reza especialmente en la liturgia del Adviento, como también en la liturgia del tiempo de Navidad.  El pueblo cristiano pide ayuda a la Madre del Redentor.....


Quiero ya hoy, en vísperas de las fiestas navideñas, dirigir los pensamientos y los corazones de todos hacia los que, en estas fiestas, se encontrarán bajo el sufrimiento: en los hospitales, en las cárceles, en los campos de concentración, en el exilio, lejos de sus seres queridos... ¡Cuántos modos diversos de sufrimiento prueban el alma y el cuerpo del hombre, de nuestro hermano y de nuestra hermana! Es difícil recordarlos todos.

Desde el corazón de la Iglesia fluyen las palabras de esperanza del Adviento: ¡El Señor está cerca!

Deseo compartir hoy esta esperanza con los que tienen más necesidad de ella. Que, tras las palabras, venga la Luz e ilumine la oscuridad de la existencia humana, incluso de la más difícil. Que venga la Gracia y revele la dignidad humana, que se deriva del misterio del nacimiento de Dios. Que cada uno de los hombres se levante de cualquier depresión en que se encuentre.
Alma Redemptoris Mater! Succurre!”

jueves, 22 de diciembre de 2011

“Estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt 25, 36)

Visitar una cárcel es un tema sensible y humano. Para mí un tema casi en la cima de la solidaridad, no obstante una decisión compleja y quizás por eso nos resulta más fácil tomar otros caminos, entre las innumerables sendas que se nos presentan en nuestro andar cristiano por la vida, para compartir algo de nosotros con el prójimo.

“Quien se encuentra en prisión piensa con nostalgia o con remordimiento en los tiempos en que era libre, y sufre con amargura el momento presente, que parece no pasar nunca. ….Me presento a vosotros como testigo del amor de Dios. Vengo a deciros que Dios os ama y desea que recorráis un itinerario de rehabilitación y de perdón, de verdad y de justicia” Decía el Papa Juan Pablo II en su visita a la cárcel Regina Caeli de Roma dentro del marco del Jubileo del 2000.
Si, rehabilitación y perdón necesariamente imprescindibles, pero en la verdad y en la justicia. Y no siempre es ese el caso. “Rehabilitación” (o “readaptación social” y “perdón” serían a veces innecesarios si existiese verdad y justicia, tema tan sensible porque generalmente son los presos políticos quienes menos gozan de estas prioridades y se les exige rehabilitación y hasta perdón por “ofensas” o “crímenes” no cometidos. Era común en las cárceles comunistas. Así lo fue también en Eslovenia. Lo digo en honor a mi padre que estuvo preso casi diez años (le faltaban algunos meses al ser amnistiado) solamente por pensar diferente, por no ser de “ellos”, por negarse a formar parte de sus filas, situación lamentablemente aun presente en nuestro mundo de hoy.

Visitar la cárcel es una visita fuerte también para los Papas, que visitando la cárcel de Roma visitan simbólicamente todas las cárceles del mundo. Lo fue de manera especial para Juan Pablo II y lo es para Benedicto XVI, con emociones seguramente encontradas de caridad, presencia y recuerdos amargos y tristes de su juventud justamente por haber vivido épocas tenebrosas, cada uno en su patria.

Fuerte a su vez para los presos mismos que los reciben con emoción y profundo agradecimiento. La visita del Papa trae alegría a la cárcel de Rebibbia, alegría y emoción, según lo han demostrado los presos en diversas oportunidades. Se los veía felices con Juan Pablo II. Ahora el Papa Benedicto ha “conversado” con ellos, respondiendo a sus preguntas, haciéndoles llegar su cercanía y su comprensión en su visita del pasado domingo, cuarto de Adviento.

Reflexionando debemos admitir que en en las cárceles también se encuentran muchos de aquellos que no han tenido oportunidad de ver la vida de otra manera, ni habrán gozado del don de ser escuchados o amados, que quizás nunca han compartido ni siquiera un momento de aquellos que nos hacen más humanos y felices.

En esta Navidad el Santo Padre Benedicto XVI en su encuentro con los presos respondiendo a uno de ellos que le decía que lo quiere decía: “Yo también te quiero mucho….y tengo que preguntarme” (y debemos preguntarnos nosotros) “¿He cumplido el imperativo del Señor? He venido aquí porque sé que en vosotros me espera el Señor, que necesitáis que se os reconozca humanamente y que necesitáis la presencia del Señor que en el Juicio Final nos pedirá cuentas de ello; por eso espero que estos centros cumplan cada vez más con el objetivo de ayudar a los detenidos a reencontrarse, a reconciliarse con los demás, con Dios, para incorporarse de nuevo a la sociedad y ayudar al progreso de la humanidad”.

Campaña de Navidad “Recuperemos a Jacobacci”

Por aquí todos somos conscientes que las cenizas que llegan a Buenos Aires, si bien han causado algunos inconvenientes, son solo una jugarreta de los vientos, pero el sudoeste patagónico sigue sufriendo las consecuencias del volcán Puyehue que no quiere despedirse y sigue presente. Es verdad con menor intensidad, pero la masa de emisiones, agregada al manto ya acumulado a partir del 4 de junio pasado complica y perjudica intensamente las actividades y la economía y mina el ánimo de los patagónicos.


En este periodo navideño los padres claretianos han iniciado un llamado a colaborar con los pobladores de una localidad fuertemente afectada desde el principio: Ing. Jacobacci.
Para esta campaña el padre Francisco Chmelar C.M.F, vicario parroquial de la localidad, emitió un comunicado en el que relata la situación dramática que se ha vivido, pero aún se vive a causa de la erupción invitando a “colaborar con la campaña “Rescatar la Navidad: recuperar Jacobacci”, donando un vuelto o con lo que se pueda para ayudar a reconstruir la ciudad. Informes: teléfono (02940) 432644” (AICA).
Quien pueda….no deje de hacerlo.

martes, 20 de diciembre de 2011

“No sé si estoy seguro qué es un milagro” homenaje a Vaclav Havel

En sincero homenaje al notable patriota, político y escritor Vaclav Havel (*) y en agradecimiento a sus emotivas palabras de bienvenida al Papa Juan Pablo II en su visita a Checoslovaquia en 1990:

Su Santidad,
Mis queridos compatriotas,

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: el hombre que hace seis meses fue arrestado por ser enemigo del Estado esta hoy aquí ante vosotros como Presidente de ese Estado, dándole la bienvenida al primer Pontífice en la historia de la Iglesia Católica que pone su pie en esta tierra.

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que esta tarde participaré de un milagro: en el mismo lugar donde hace cinco meses nos regocijábamos por la canonización de Inés de Bohemia, y se había decidido el futuro de nuestro País, hoy celebrará Misa el Jefe de la Iglesia Católica y probablemente agradezca a nuestra santa por su intercesión ante aquel que tiene en sus manos el inescrutable curso de todas las cosas.

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: a un país devastado por la ideología del odio, ha llegado el mensajero del amor; a un país devastado por el gobierno de la ignorancia, ha llegado el símbolo viviente de la cultura: a un país que hasta hace poco estaba devastado por la idea de confrontación y división del mundo, ha llegado el mensajero de la paz, del dialogo, de la tolerancia mutua, de estima y comprensión serena, el mensajero de unidad fraterna y diversidad.

Durante estas largas décadas, el Espíritu fue borrado de nuestro país.
Tengo el honor de ser testigo del momento en el cual este suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.

Bienvenido a Checoslovaquia, Su Santidad.

foto de Aceprensa

Invito visitar los posts etiquetados Havel

(*) Václav Havel murió a la edad de 75 años en la mañana del domingo día 18 de diciembre 2011 en su casa en Hrádeček en Trutnov.
Václav Havel fue un luchador incansable de la libertad de expresión y los derechos humanos. Escritor y dramaturgo, nunca tuvo aspiraciones políticas. Sin embargo se opuso abiertamente a la opresión de la dictadura totalitaria. Como uno de los fundadores de la “Carta 77” él fue perseguido por el poder totalitario y encarcelado en repetidas ocasiones. En 1989 lidereó las manifestaciones populares contra el régimen comunista y en su espíritu de conciliación y de no-violencia llegó a ser el artífice de la “Revolución de Terciopelo”. A finales de 1989 fue elegido como primer Presidente democrático de Checoslovaquia despúes del golpe comunista en 1948, y desde 1993 hasta 2003 el primer Presidente de la República Checa."
(fuente : Embajada de la Republica Checa Buenos Aires)

lunes, 19 de diciembre de 2011

Un relicario con la reliquia de Juan Pablo II para las JMJ

El relicario, con la reliquia del Beato Juan Pablo II del escultor Prof. Carlo Balljana, que presidió las ceremonias principales de las JMJ 2011 Madrid y que, en principio, quedaría en Madrid, finalmente, -por deseo del cardenal Stanislaw Dziwisz - ha sido destinado a presidir las futuras JMJ. Creemos que corresponde que las JMJ, una parte tan significativa del pontificado de Juan Pablo II - aunque el dijese que fueron iniciadas por los jóvenes mismos - sean acompañadas por la reliquia de quien fuera su inspirador y es ahora uno de los diez patronos.

Entre Jornadas la reliquia quedará custodiada en el Consejo Pontificio para los Laicos, organizadores de las JMJ.

Cumplidas las necesarias formalidades con el postulador de la causa de canonización Mons. Slawomir Oder, el pasado 24 de noviembre en el dia de apertura de la XXV Asamblea Plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos, el relicario fue entregado al cardenal Stanislaw Ryłko presidente del Consejo Pontificio para los Laicos.

El relicario tiene forma de evangeliario –escultura en forma de libro abierto- y en él se conserva una reliquia del beato Juan Pablo II: sangre almacenada en una ampolla de cristal. En la página derecha del libro se ve una imagen del crucifijo que Juan Pablo II usaba como báculo y en la página izquierda aparece el escudo del Papa, bajo el cual se puede leer esa frase de Juan Pablo II tan grabada en nuestros corazones: "No tengáis miedo".

domingo, 18 de diciembre de 2011

Última semana de Adviento: el tiempo de la invitación

“Todo el Adviento es un período de espera y preparación a la venida del Salvador. La última semana de Adviento podría llamarse el tiempo de la invitación. En estos días que preceden inmediatamente a Navidad, la Iglesia invita. Invita a través de toda su liturgia en la que ocupan puesto particular a lo largo de estos días, las llamadas "Antífonas mayores", unidas al canto del Magníficat durante las Vísperas. Son preciosas y, al mismo tiempo sencillas y profundas de contenido. La Antífona de hoy, última de este ciclo (en efecto mañana es la Vigilia), se dirige con estas palabras a Aquel que debe venir:

"O Emmanuel, rex et Legifer noster, exspectatio gentium et salvator earum: veni ad salvandum nos, Domine Deus noster".

"¡Oh Emmanuel, / nuestro Rey, Salvador de las naciones, / esperanza de los pueblos, / ven a libertarnos, Señor; no tardes ya! / Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador!".

¡Emmanuel! Es la última invocación; la última palabra de estas Antífonas invitantes. Parece testimoniar que la invitación ha sido correspondida porque "Emmanuel" habla de que Dios está con nosotros. De modo que la última de estas grandes Antífonas de Adviento expresa la certeza de la venida del Señor. Habla ya de su presencia en medio de nosotros.

Si tenemos en cuenta las circunstancias del nacimiento de Dios, si recordamos que "no había sitio para ellos en el mesón" (Lc 2, 7), comprenderemos todavía mejor la invitación de la liturgia de Adviento y la expresaremos con paz interior muy profunda. Y con amor muy grande a Aquel que está a punto de llegar.”

sábado, 17 de diciembre de 2011

La “nostalgia” de Juan Pablo II por las Navidades polacas

La entrevistadora Brygida Gryslak le pregunta al Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki en el libro-entrevista:

Extrañaba el Papa las festividades polacas, como por ejemplo la Vigilia de Navidad?

El antiguo segundo secretario de Juan Pablo II (ahora Arzobispo de Lviv) responde:

Estoy seguro que sí. Pero nosotros hacíamos todo lo posible para presentarle ese mismo ambiente tan particular en el Vaticano. Es por eso que siempre había huéspedes polacos, aquellos más cercanos al Santo Padre. En una de sus habitaciones, en el dormitorio o en el estudio, siempre había un verdadero árbol de Navidad traído especialmente de Zakopane. Lo decoraban las religiosas. Imagino que el santo Padre hubiese querido adornarlo el mismo, pero nunca tenía tiempo suficiente para hacerlo. Le gustaba mucho admirarlo. El aroma era especial. Además había otros árboles de Navidad en el salón comedor y en el pasillo.

Y sigue preguntando la entrevistadora: Parece que también había un Pesebre.

Era infaltable. Los Pesebres le gustaban mucho al Santo Padre. El personal del Vaticano se lo preparaba todos los años. Se colocaba en el pasillo y siempre era hermoso y original. Quienes lo preparaban siempre aparecían con alguna nueva idea que el Santo Padre apreciaba mucho.


Luego la entrevistadora hace un comentario:

El Arzobispo Mokrzycki dice que la cena de la vigilia tradicionalmente comenzaba con la lectura de la Sagrada Escritura, que leía alguno de los huéspedes: Mons. Stanisław Ryłko o el padre Styczeń.. Después se compartía el oplatek.

Emocionante, igual que en sus casas en Polonia. El deseo para ellos del Santo Padre era que encuentren al Cristo recién nacido y que El colme de gozo y paz sus corazones. Y se cantaban villancicos, era una parte de la vigilia que el Santo Padre gustaba mucho: : cantábamos villancicos al comienzo y después de la cena. Era una tradición importante en la casa de Juan Pablo II: en Cracovia y en el Vaticano. Al Santo Padre le gustaba mucho cantar, especialmente villancicos. El cantaba a viva voz y podíamos ver que esto lo hacía feliz. El canto de los villancicos no duraba mucho tiempo, alrededor de media hora quizás algo más. Pero la Vigilia era para nosotros solo el comienzo de esas veladas de canto de villancicos pues los seguiríamos cantando hasta el 6 de enero todos los días. En esas veladas familiares con villancicos invitábamos también a dos o tres sacerdotes polacos, a menos que hubiese otros invitados. Y después de la cena, durante media hora o 40 minutos se cantaban villancicos: desde Duérmete pequeño Jesús (Lulajże Jezuniu) hasta Dios ha nacido (Bóg sie rodzi)

Cuál era el villancico que más le gustaba a Juan Pablo II?

Creo que Oh mi pequeño Niño (Oj, maluśki, maluśki)
Todo lo relacionado con las montañas lo llevaba en el corazón
.

Disfrutaban los secretarios de aquellas veladas de villancicos? O se llegaban a cansar del canto?

No, no nos cansábamos. Todo lo contrario, era fuente de alegría para nosotros. Además, el Santo Padre tenía el don de contagiar su entusiasmo sobre todo lo que hacía: la buena energía, la humilde oración, cantando O mi pequeño Niño….

Se comía en base a 12 platos?

Si siempre. De eso se ocupaban las religiosas. Siempre había sopa de remolacha, ravioles polacos, carpa, ensaladas y por supuesto dulces. Aquellas veladas eran hermosas, excepcionales. Sentarse a la mesa con Juan Pablo II - en la vigilia Navidad de manera especial – sentíamos la presencia de Cristo. Nos acompañaban en la Vigilia amigos del Santo Padre de Cracovia. Con su presencia el Santo Padre se sentía más alegre que de costumbre. Reía más a menudo porque se sentía más en casa, mas en familia.

Recuerda usted la ultima Vigilia de Navidad juntos? Se notaba alguna diferencia con las anteriores?

No ninguna. Todo era como siempre. El Santo Padre aun se sentía bastante bien. Había invitados con nosotros, cantamos villancicos y se servían 12 platos. Después la Misa de Medianoche.

La basílica de San Pedro se llenaba a tope. No había entradas para todos. La multitud en la Plaza San Pedro podía ver y escuchar en las pantallas gigantes como la voz del Santo Padre, ya avanzado en edad, se iba volviendo más débil. En realidad sus secretarios no podían comprender: de donde emanaba tanta fuerza! Juan Pablo II se preparaba para la Misa de Medianoche en su capilla privada. Rezaba como lo hacía antes de toda Eucaristía. Fortalecido por Dios salía a las multitudes y les hablaba del Cristo recién nacido. Después de la Misa de medianoche simbólicamente colocaba al Niño en el pesebre cerca de la Basílica de San Pedro.

Para los católicos y en especial para los polacos, la Navidad es una solemnidad muy emotiva. Viene al mundo el Salvador y trae esperanza y alegría para todos. Tiene significado religioso. Y además existe la tradición que el Santo Padre gustaba tanto: el árbol de Navidad, el pesebre, los villancicos. Todo esto lo llenaba paz interior al igual que a nosotros.

El Santo Padre le gustaba celebrar la Vigilia de Navidad en medio de un círculo numeroso, pero la vigilia del Año Nuevo (en San Silvestre) la celebraba solamente en compañía de sus estrechos colaboradores. Así quería el que fuese. El 31 de diciembre a medianoche, solamente los secretarios y las religiosas que se ocupaban del apartamento del papa participaban en la Misa de acción de gracias. A veces también alguien de la Curia, dice el Arzobispo Mokrzycki. Ellos no sabían porque era así y nunca preguntaron. Parecía que Juan pablo II quería vivir los últimos momentos del año que terminaba en silencio y recogimiento. Vivía esta noche de acción de gracias muy intensamente porque tenía mucho para agradecer: por otro año siempre difícil, si bien buen año de su pontificado. Y tenía algo para pedir: fuerza para los próximos 365 días. Nadie sabe porque oraba durante la medianoche del 2005. Aparentemente todo era como de costumbre, al menos así lo veían y sentían sus más estrechos colaboradores. Cuando salía de la capilla el papa expresaba su deseo, tal como lo hacía cada año, que puedan continuar juntos y que todo vaya bien. Ellos esperaban y rezaban apara que así fuera. Después de la Misa el Santo Padre se retiraba a sus habitaciones.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Benedicto XVI El árbol y la Navidad


(la fotografia es de La Vigna del Signore)

Continuando la costumbre iniciada por el Beato Juan Pablo II en 1982, hoy fue inaugurado oficialmente en la Plaza San Pedro el tradicional árbol de Navidad que es colocado al lado del pesebre a los pies del Obelisco. La inauguración fue también acompañada por un coro de niños ucranios.


El árbol, un abeto rojo de 30,5 mts de altura, donado este año por la región de Zakrpattya de Ucrania tiene 61 años y ya se puede ver allí adornado de luces con su estrella en la cima, “una estrella luminosa difundiendo el mensaje de paz y esperanza de la Navidad.”
Leo en La Vigna del Signore que el primer árbol donado en 1982 también provenía de Ucrania).

Con motivo de esta donación el Santo Padre Benedicto XVI recibió una nutrida delegación de Ucrania entre quienes estaban el arzobispo de Lvov Mieczysław Mokrzycki (que había sido secretario de Juan Pablo II para asuntos internos), el viceprimer ministro Kolesnikov Borys y el arzobispo ortodoxo de Poltava.

En su Mensaje a ellos el Santo Padre decía:

"Este abeto, símbolo significativo de la natividad de Cristo, porque con sus ramas siempre verdes recuerda el perdurar de la vida, es también signo de la religiosidad popular de vuestra tierra y de las raíces cristianas de vuestra cultura. Espero que esas raíces consoliden todavía más vuestra unidad nacional, favoreciendo la promoción de valores auténticos y compartidos. En el transcurso de los siglos, vuestro país ha sido un cruce de caminos de culturas diversas y un punto de encuentro entre las riquezas espirituales de Oriente y Occidente. ¡Que en la tenaz adhesión a los valores de la fe siga respondiendo a esta peculiar vocación", dijo el Santo Padre.

El árbol y el Nacimiento, continuó, son "elementos de ese clima característico de Navidad que pertenece al patrimonio espiritual de nuestras comunidades; una atmósfera teñida de religiosidad e intimidad familiar que debemos conservar también en la sociedad actual, en que, a veces, predomina el consumismo y la búsqueda de bienes materiales. La Navidad es una fiesta cristiana y sus símbolos constituyen referencias importantes al gran misterio de la encarnación y el nacimiento de Jesús que la liturgia recuerda constantemente. El Creador del universo, haciéndose niño, vino entre nosotros para compartir nuestro camino; se hizo pequeño para entrar en el corazón del ser humano y renovarlo con su amor. Preparémonos a acogerlo con fe". (VIS 20111216 - 380)

Invito visitar mis posts etiquetados Arbol de Navidad

jueves, 15 de diciembre de 2011

Escultura al niño no nacido de Martin Hudáček, Eslovaquia


El 28 de octubre pasado fue inaugurado en la localidad de Bardejovska Nova VesEslovaquia, (muy cerca de la frontera con Polonia) un monumento al Niño no nacido del joven escultor eslovaco Martin Hudáček de Banska Bystrica, Eslovaquia. Participo de la ceremonia el Ministro de Salud eslovaco MD. Ivan Uhliarik.





En Eslovaquia hay numerosos recordatorios al Niño no nacido. Indudablemente esta preciosa escultura del joven  Martin Hudacek es el recordatorio que mas ha llamado la atencion internacional por su belleza y delicadeza. Si bien la inauguracion oficial tuvo lugar el pasado octubre, la escultura, de por si elocuente y bellísima data de una fecha anterior como podemos ver en el sitio de Picassa web,  donde han sido publicadas fotografías de la escultura misma y detalles (gestos de la madre y del niño). aparentemente colocadas por el artista mismo en el 2010.  

Invito leer el post Dolor de piedra, perdón de cristal en el blog de Esther María Iannuzzo Pérez con un comentario del padre P. José María Moriano, L.C.

martes, 13 de diciembre de 2011

A 30 años de la ley marcial en Polonia y aquel llamado de Juan Pablo II

A treinta años del “estado de guerra” que el general Jaruzelski impone en Polonia el 13 de diciembre de 1981, miles de polacos se han manifestado hoy para recordar una de las páginas más dramáticas de la historia reciente de su nación. Con la intención de sofocar a la oposición liderada por Solidarność , el régimen comunista de Varsovia procedió a aislar al país durante un año y medio, echando mano a arrestos y asesinatos- Un periodo duro, que tuvo entre sus protagonistas más sobresalientes – al joven Juan Pablo II. Alessandro De Carolis evoca aquel domingo 13 de diciembre de 1981que el Papa vive desde el Vaticano y que lo impulsa a encender un cirio en señal de solidaridad con sus connacionales la noche de Navidad.


Habrá sido un despertar muy difícil, si es que había logrado conciliar el sueño. Aquella noche entre el 12 y el 13 de diciembre, los peores temores rondan en torno a una amenazante realidad: Polonia, su amadísima patria, acababa de ser “enrejada” por el régimen de Jaruzelski.

Y sin embargo, con esa pesadumbre en su alma, se prepara para partir hacia donde le esperan desde hace tiempo: la parroquia romana del Sagrado Corazón Inmaculado de María. La alegría del encuentro que la multitud le tiene preparada se enfrenta con el sentimiento de angustia que debe oprimirle por dentro. Y también la homilía ha sido preparada con otras ideas que aquellas que le invaden e inquietan. Es tiempo de Adviento y el Papa Wojtyla tiene ante si las palabras de Pablo, “Estad siempre atentos”, un llamado al espíritu mientras la mente no puede dejar de pensar en la noticia de los arrestos de los lideres de Solidarność, o quizás imagina las primeras ejecuciones o los rostros de padres, madres, hijos ante el estridente traqueteo de los tanques que se iban apoderando de la ciudad, o adivina los pensamientos de los más ancianos que en el transcurso de una noche han visto resurgir las peores pesadillas de la ultima guerra…. “No apaguéis el espíritu” dice también Pablo. “examinadlo todo, quedándoos con lo bueno, guardaos de toda forma de maldad.” Palabras divinas, que invitan a afirmar el bien y a denunciar el mal.
Juan Pablo II regresa y para el Ángelus esta allí asomado a la ventana y desde allí, después de lo que estaba previsto que dijese, dice lo que le dicta el corazón:

Sabiendo que se encuentran en la plaza algunos de mis connacionales, algunos grupos, querría hablarles a ellos especialmente con referencia a los preocupantes hechos de las últimas horas.

Aquí el italiano le cede el paso al polaco y el flujo de sentimientos, sin constreñimientos en una lengua que trae de lejos, de repente se siente más libre, decidido, firme:

(palabras que dice en polaco):

Los sucesos de las últimas horas me inducen a pedir una vez más a todos que recen por nuestra patria. Recuerdo lo que dije en septiembre: no puede derramarse más sangre polaca porque demasiada se ha vertido ya, especialmente durante la segunda guerra mundial. Hay que hacer todo lo posible por construir en paz el porvenir de la patria. Ante el próximo Jubileo de la Virgen de Czestochowa, encomiendo a Polonia y a todos mis compatriotas a Ella, que has sido donada como defensa a la nación.

A partir de aquel día cambian muchas cosas: Cambian también los programas de la Radio Vaticana, que acrecienta la atención sobre Polonia. Desde aquel 13 de diciembre de 1981 hasta fines de septiembre de 1982, el programa polaco extiende 15 minutos sus transmisiones. Se difunden declaraciones, tomas de posición de obispos polacos y del episcopado en conjunto, se agregan reacciones del mundo eclesiástico sobre lo que está ocurriendo. Se informa acerca de las manifestaciones contra el régimen liderado por el general Jaruzelski y aquellas a favor de Solidarnosc. Se habla de la solidaridad que ha movilizado a Occidente. La mismo Radio del Papa se convierte en un canal privilegiado, suministrando a las autoridades italianas – después de solicitadas y rápidamente recibidas de sus escuchas polacos – noticias de cerca de ocho mil hogares que la ley marcial ha puesto de rodillas. A ellos se enviaran paquetes con alimentos y otros elementos. Mas adelante el mismo Juan Pablo II retornara, el 16 de junio de 1983 a una Polonia que una ideología ha intentado arrancarle el alma. Y para la ideología será el inicio del fin.

Juan Pablo II : ¡Salve, Madre de México! ¡Madre de América Latina!

En momentos que México y toda América Latina tanto necesita de la paz entre sus habitantes y entre naciones, recordamos estas preciosas palabras del Beato Juan Pablo II expresadas en su homilía del 27 de enero de 1979 con ocasión de la inauguración de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano en el Santuario de la Virgen de Guadalupe

¡Salve, María!

Pronuncio con inmenso amor y reverencia estas palabras, tan sencillas y a la vez tan maravillosas. Nadie podrá saludarte nunca de un modo más estupendo que como lo hizo un día el Arcángel en el momento de la Anunciación. Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Repito estas palabras que tantos corazones guardan y tantos labios pronuncian en todo el mundo. Nosotros aquí presentes las repetimos juntos, conscientes de que éstas son les palabras con las que Dios mismo, a través de su mensajero, ha saludado a Ti, la Mujer prometida en el Edén, y desde la eternidad elegida como Madre del Verbo, Madre de la divina Sabiduría, Madre del Hijo de Dios.

¡Salve, Madre de Dios!

2. Tu Hijo Jesucristo es nuestro Redentor y Señor. Es nuestro Maestro. Todos nosotros aquí reunidos somos sus discípulos. Somos los sucesores de los Apóstoles, de aquellos a quienes el Señor dijo: “Id, pues, enseñad a todas les gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Yo estaré con vosotros hasta la consumación del mundo” (Mt 28, 19-20).

[…]

Este Papa percibe en lo hondo de su corazón los vínculos particulares que te unen a Ti con este pueblo y a este pueblo contigo. Este pueblo, que afectuosamente te llama “ la Morenita ”. Este pueblo –e indirectamente todo este inmenso continente– vive su unidad espiritual gracias al hecho de que Tú eres la Madre. Una Madre que, con su amor, crea, conserva, acrecienta espacios de cercanía entre sus hijos.

¡Salve, Madre de México!

¡Madre de América Latina!

Permite pues que yo, Juan Pablo II, Obispo de Roma y Papa, junto con mis hermanos en el Episcopado que representan a la Iglesia de México y de toda la América Latina, en este solemne momento, confiemos y ofrezcamos a Ti, sierva del Señor, todo el patrimonio del Evangelio, de la Cruz, de la Resurrección, de los que todos nosotros somos testigos, apóstoles, maestros y obispos.

¡Oh Madre!
Ayúdanos a ser fieles dispensadores de los grandes misterios de Dios. Ayúdanos a enseñar la verdad que tu Hijo ha anunciado y a extender el amor, que es el principal mandamiento y el primer fruto del Espíritu Santo. Ayúdanos a confirmar a nuestros hermanos en la fe, ayúdanos a despertar la esperanza en la vida eterna. Ayúdanos a guardar los grandes tesoros encerrados en las almas del Pueblo de Dios que nos ha sido encomendado.

Te ofrecemos todo este Pueblo de Dios. Te ofrecemos la Iglesia de México y de todo el Continente. Te la ofrecemos como propiedad Tuya. Tú que has entrado tan adentro en los corazones de los fieles a través de la señal de Tu presencia, que es Tu imagen en el Santuario de Guadalupe, vive como en Tu casa en estos corazones, también en el futuro. Sé uno de casa en nuestras familias, en nuestras parroquias, misiones, diócesis y en todos los pueblos.

[…]

¡Oh Madre!
Despierta en las jóvenes generaciones la disponibilidad al exclusivo servicio a Dios. Implora para nosotros abundantes vocaciones locales al sacerdocio y a la vida consagrada.

¡Oh Madre!
Corrobora la fe de todos nuestros hermanos y hermanas laicos, para que en cada campo de la vida social, profesional, cultura! y política, actúen de acuerdo con la verdad y la ley que tu Hijo ha traído a la humanidad, para conducir a todos a la salvación eterna y, al mismo tiempo, para hacer la vida sobre la tierra más humana, más digna del hombre.

La Iglesia que desarrolla su labor entre las naciones americanas, la Iglesia en México, quiere servir con todas sus fuerzas esta causa sublime con un renovado espíritu misionero. ¡Oh Madre! haz que sepamos servirla en la verdad y en la justicia. Haz que nosotros mismos sigamos este camino y conduzcamos a los demás, sin desviarnos jamás por senderos tortuosos, arrastrando a los otros.

Te ofrecemos y confiamos todos aquellos y todo aquello que es objeto de nuestra responsabilidad pastoral, confiando que Tú estarás con nosotros, y nos ayudarás a realizar lo que tu Hijo nos ha mandado (cf. Jn 2,5). Te traemos esta confianza ilimitada y con ella, yo, Juan Pablo II, con todos mis hermanos en el Episcopado de México y de América Latina, queremos vincularte de modo todavía más fuerte a nuestro ministerio, a la Iglesia y a la vida de nuestras naciones. Deseamos poner en tus manos nuestro entero porvenir, el porvenir de la evangelización de América Latina.

¡Reina de los Apóstoles!
Acepta nuestra prontitud a servir sin reserva la causa de tu Hijo, la causa del Evangelio y la causa de la paz, basada sobre la justicia y el amor entre los hombres y entre los pueblos.

¡Reina de la Paz!
 Salva a las naciones y a los pueblos de todo el continente, que tanto confían en Ti, de las guerras, del odio y de la subversión.

Haz que todos, gobernantes y súbditos, aprendan a vivir en paz, se eduquen para la paz, hagan cuanto exige la justicia y el respeto de los derechos de todo hombre, para que se consolide la paz.

Acepta esta nuestra confiada entrega, oh sierva del Señor. Que tu materna! presencia en el misterio de Cristo y de la Iglesia se convierta en fuente de alegría y de libertad para cada uno y para todos; fuente de aquella libertad por medio de la cual “Cristo nos ha liberado” (Ga 5, 1), y finalmente fuente de aquella paz que el mundo no puede dar, sino que sólo la da El, Cristo (cf. Jn 14, 27).

Amén.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Celebración guadalupana en Roma

Diciembre es mes guadalupano por excelencia,  si bien el día preciso de la memoria litúrgica de Nuestra Señora de Guadalupe es hoy, día 12.
La comunidad mexicana y latinoamericana de Roma festeja este día todos los años pero este año ha contado con un privilegio especial : la celebración de la Santa Misa por América Latina, presidida por el Santo Padre Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro “para celebrar con gozo la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, Madre y Estrella de la Evangelización de América”,   uniéndose espiritualmente a todos los “diversos países latinoamericanos y del Caribe, muchos de los cuales durante este tiempo festejan el Bicentenario de su independencia”.


Al final de su homilía el Santo Padre confirmo oficialmente su visita a México y a Cuba, siguiendo las huellas de Juan Pablo II y recordaba “Cuando la Iglesia se preparaba para recordar el quinto centenario de la plantatio de la Cruz de Cristo en la buena tierra del continente americano, el beato Juan Pablo II formuló en su suelo, por primera vez, el programa de una evangelización nueva, nueva «en su ardor, en sus métodos, en su expresión» (cf. Discurso a la Asamblea del CELAM, 9 marzo 1983, III: AAS 75, 1983, 778).

Con motivo de esta celebración La Pontificia Comisión para América Latina (CAL) dio a conocer una nueva oración en honor a la “Virgen Maria de Guadalupe

sábado, 10 de diciembre de 2011

El Adviento en las Audiencias de Juan Pablo II (2de 4 La realidad del hombre

“El Adviento significa “la Venida”. Si Dios “viene” al hombre, lo hace porque en su ser humano ha puesto una “dimensión de espera” por cuyo medio el hombre puede “acoger” a Dios, es capaz de hacerlo.”


En su segunda reflexión para el Adviento de 1978 el 6 de diciembre el Beato Juan Pablo II nos recuerda conceptos de la reflexión anterior en la que hablaba de las primeras palabras del libro del génesis: “Al principio creó Dios” (Beresit bara Elohim) y señala que “Para penetrar en la plenitud bíblica y litúrgica del significado del Adviento, es necesario seguir dos direcciones. Hay que “remontarse” a los comienzos y al mismo tiempo “descender” en profundidad. El significado pleno del Adviento brota de la reflexión sobre la realidad de Dios que crea y, al crear, se revela a Sí mismo (ésta es la Revelación primera y fundamental, y también la verdad primera y fundamental de nuestro Credo). Pero al mismo tiempo, el significado pleno del Adviento aflora de la reflexión profunda sobre la realidad del hombre.”

En esta meditación el Papa nos invita reflexionar sobre esta segunda realidad y la diferencia entre la creación del hombre como “imagen y semejanza de Dios” y el resto de lo creado, notando la diferencia entre “Dijo Dios... hágase” y “Díjose entonces Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza” (Gén 1, 26) “Como si el Creador entrase en sí mismo; como si al crear, no sólo llamase de la nada a la existencia con la palabra “hágase”, sino que de forma particular sacase al hombre del misterio de su propio Ser.” “Sólo después de estas palabras que dan fe, por así decirlo, del designio de Dios-Creador, la Biblia habla del acto mismo de la creación del hombre: “Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó varón y mujer” (Gén 1, 27)” Esta descripción – agrega el Papa - se completa con la bendición. Por tanto constan aquí el designio, el acto mismo de la creación y la bendición: “Y los bendijo Dios diciéndoles: Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra” (Gén 1, 28).”