Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

lunes, 13 de enero de 2014

Adam Stephan Sapieha: Una figura clave en la vida de Karol Wojtyla


En este blog ya hay dos posts donde se menciona la influencia del Cardenal Sapieha en la vida de Karol Wojtya. Agrego aquí otras dos breves citas adicionales, una de Norman Davies (que habla del particular espíritu polaco)  y otra de Rocco Buttiglione (específicamente sobre Karol Wojtyla). 

Norman Davies, considerado por los polacos el “historiador oficial” polaco por su objetividad en analizar la historia de Polonia dice en uno de los capítulos (pag 311) de Heart of Europe – The past in the present of Poland
“Completada la 3ra partición de Polonia en 1795 y el nombre de Polonia  borrado del mapa, los poderes dominantes sintieron que la historia estaba de su lado. Con el tiempo – pensaban - los polacos aceptarían su suerte y eventualmente se integrarían a las demás poblaciones absorbidas. Todas las monarquías del este de Europa eran estados dinámicos que habían surgido anexándose una amplia selección de pueblos y provincias conquistados. Tanto Rusia como Austria eran una especie de jardines zoológicos de nacionalidades y Prusia ya contaba con una larga tradición de “abrazar” colonizadores e inmigrantes. No existía entonces ninguna razón especial para que los polacos fuesen más resistentes que los demás. Sin embargo,  lo fueron.  “Si no puedes prevenir que tu enemigo te absorba, al menos puedes prevenir que te digiera” fue una expresión profética de Jean Jacques Rosseau para Polonia que demostró ser más resistente a esa digestión que cualquier otro pueblo. La razón se basa en su milenaria historia cultural.”

Esa milenaria historia cultural de Polonia también dio pruebas de su fuerza indestructible, a pesar de innumerables embates durante los dos totalitarismos durante y después de la 2da Guerra Mundial.  Polonia sufrió y luchó, pero sobrevivió a ambos y no por mera casualidad sino precisamente por esa fuerza interna cultural y religiosa sabiamente atesorada y férreamente defendida.

Rocco Buttiglione(*), quien ha analizado con cuidadosa profundidad el pensamiento  de Karol Wojtyla “el hombre que fue Papa” analiza parte de ese período liderado por la gran figura polaca del Cardenal Adam Stephan Sapieha y su influencia sobre la persona de Karol Wojtyla, una de las figuras dominantes de la “resurrección” del pueblo polaco y su liberación del comunismo cuando éste ya era Obispo de Roma.
Según Buttiglione “La otra gran figura  con la cual se encontró Wojtyla en el mismo periodo de su vida (**) fue Stephan Sapieha. El Arzobispo Sapieha descendía de una de las familias polacas más nobles de príncipes. Su abuelo paterno, el Príncipe Leon Sapieha, había tomado parte en la revuelta contra los rusos en 1830. Su padre, Adam Sapieeha, participó en la de 1863; posteriormente fue representante del Gobierno en Paris y en Londres, defendiendo la autonomía de Galicia, y trabajó en la Cámara Alta del Parlamento de Viena. (15) 
Adam Stephan Sapieha fue un hombre de extraordinaria energía y valentía personal. Durante la dictadura de Pilsudski no dudo en oponerse al dictador, y fue considerado héroe nacional por defenderse contra la latinización de las minorías uniatas que utilizaban el rito greco-ortodoxo; se les quería imponer la latinización a la fuerza por razones políticas.  Después de la invasión nazi, a pesar del estricto control alemán de las comunicaciones oficiales Sapieha intentó advertir al Vaticano en dos oportunidades sobre los planes nazis en exterminar a los patriotas polacos y a la minoría judía. En 1940 le pidió al Prof. Bochenski, profesor de filosofía en la Universidad Católica de Friburgo y ciudadano suizo, memorizar un  mensaje que contenía detalles atroces de los crímenes cometidos por el ejercito ocupador.  Un segundo intento fue por intermedio de un capellán italiano en febrero de 1942,  que tampoco tuvo éxito. El Vaticano no supo interpretar la importancia del mensaje, o quizás, nada podía hacer para intervenir.   

Mientras tanto, Sapieha fue el líder de la resistencia moral de la nación contra los nazis, y comprometió todos los recursos diocesanos además de los suyos propios para ayudar a los perseguidos y apoyar la lucha armada, pero más importante aun la resistencia cultural reforzada por un “trabajo orgánico”. En cuanto al entorno cultural, Sapieha sostenía que era significativa la importancia de la preparación de una nueva generación de sacerdotes.  Fue por eso que no obstante sus innumerables compromisos se ocupó directa y personalmente del seminario clandestino. En los días decisivos cuando los alemanas durante su esfuerzo de abandonar Cracovia, convocaron a todos los hombres que podían servirles, el congregó a todos los seminaristas en la casa del Arzobispado para que no fueran alcanzados por el llamado. Fue así que después de dos años de aprendizaje teológico, durante el escaso tiempo libre paralelamente al duro trabajo en los talleres, Wojtyla pudo comenzar un curso normal de estudios de teología.  El rector del seminario clandestino era el Reverendo Jan Piwowarczyk. Pero Wojtyla fue confiado al cuidado del Rev. Kazimierz Klosaka, un estudiante de filosofía natural. Klosaka le hizo leer su primer trabajo sobre metafísica, Ontologia czyli Metafizyka, un tratado de Kzimierz Wais. Esta obra, que refleja la influencia del Tomismo trascendental,  - la escuela de Lovaina que intentaba reconciliar Kant y Santo Tomas, que sigue siendo muy apreciada por los estudiantes polacos, mayormente por las casi insuperables dificultades que presenta.
Después que los comunistas tomaron el poder, Sapieha se dio cuenta de inmediato que la cultura sería el frente de batalla decisivo. Esta característica del catolicismo polaco la distingue de otras iglesias nacionales. Desde un comienzo, los obispos polacos, decidieron no hacer ningún tipo de peticiones por su cuenta contra el régimen que violaba los antiguos derechos, garantizados por tradición y confirmados en el Concordato de 1925.  Eligieron en cambio tomar una posición de apoyo de los derechos humanos y nacionales fundamentales, renunciando a todo reclamo particular que indicase algún tipo de diferencias,  sin marcar contradistinciones  entre derechos humanos y derechos religiosos, entre la inspiración de la nación y la de la Iglesia. El tiempo probaría que este programa, inicialmente criticado como minimalista, resultaría más que eficaz.

En marzo de 1945 Sapieha creó un semanario titulado Tygodnik Powszechy  y confio su dirección a Jerzy Turowicz, quien con el tiempo resulto ser un líder emblemático de la cultura polaca.
Un año  más tarde se publica en Cracovia una revista mensual Znak, cuyo lanzamiento también es iniciado por Sapieha.

Cuando Wojtyla regresó de Roma a Cracovia le fue asignada la tarea pastoral  en San Florian, pero el cardenal Sapieha no tardó en decidir que debía continuar sus estudios académicos para lograr un segundo doctorado. A pesar de la expresa preferencia del joven sacerdote de continuar con su trabajo pastoral, el cardenal fue terminante y Wojtyla debió dedicarse a obtener el doctorado en filosofía.”

(*) Rocco Buttiglione: Karol Wojtyla: The Thought of the Man Who Became Pope John Paul II, William Eerdmans Publishing Co. 

(**) La otra fue Jan Tyranowski (ver posts etiquetados Tyranowski) 

(15) Cracovia, ciudad autónoma entre 1815 y 1846 cuando fue ocupada por los austriacos, ha ocupado un lugar especial en la historia polaca del siglo 19. Solo los austriacos, entre los que ocuparon Polonia, eran católicos y no perseguían a la Iglesia. El imperio de la Casa de Habsburgo además era un imperio multinacional y relativamente tolerante a las diversas culturas que convivían bajo su mando. Cracovia se convirtió en un punto de refugio de la cultura nacional polaca dándole origen al utópico sueño de una transformación constitucional del imperio austro-húngaro en una triple monarquía: Austria, húngara y eslavo-polaca. El ambiente cultural explica las buenas relaciones entre las familias de grandes patriotas tales como los Sapieha y Austria-Hungria.

2 comentarios:

ma.lourdes e. coronado peraza dijo...

Muy interesantes las informaciones que comparte. Desconocidas para la mayoría de nosotros. Gracias.

Ludmila Hribar dijo...

Muchas gracias Ma.Lourdes por la visita y el gentil comentario. Un abrazo!