Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 4 de abril de 2014

Conviértanse aún es tiempo


“El viernes 21 de marzo pasado llegaron a Roma de toda Italia más de 700 familiares de las víctimas de las mafias en representación de aproximadamente 15.000 personas que han sufrido el dolor de la pérdida de un ser querido a manos de la violencia mafiosa. En toda Italia desde 1996 el 21 de marzo, primer día de primavera, se recuerdan a las víctimas inocentes de las mafias. Esa tarde el Papa Francisco salió del Vaticano para visitar la Parroquia de San Gregorio VII, donde la Asociación “Libera” organizó un encuentro en recuerdo de las víctimas de las mafias. Cada año la manifestación principal se lleva a cabo en un lugar diferente, y este 2014 se desarrolla en la ciudad lacial de Latina. El sábado 22 de marzo se celebraba allí la XIX Jornada de la Memoria y del compromiso, en recuerdo de las víctimas de las mafias, organizada por “Libera” y “Avviso Pubblico”, sobre el tema “Raíces de Memoria, frutos de empeño”. (Vat news) 
En su reflexión en la vigilia de oración por las víctimas de las mafias, el papa Francisco invitaba a orar por ellos:
 “Recemos juntos, todos, para pedir la fuerza de ir adelante, de no desalentarnos, sino de continuar a luchar contra la corrupción. Y siento que no puedo terminar sin decir una palabra a los grandes ausentes, hoy, a los protagonistas ausentes: a los hombres y a las mujeres mafiosas. ¡Por favor, cambien de vida, conviértanse, dejen de hacer el mal! Y nosotros rezamos por ustedes: conviértanse. Lo pido de rodillas. Es por su bien. Esta vida que ahora viven, no les dará placer, no les dará alegría, no les dará felicidad. El poder, el dinero que ahora poseen de tantos negocios sucios, de tantos crímenes mafiosos, es dinero ensangrentado, es poder ensangrentado, y no podrán llevarlo a la otra vida. Conviértanse: aún es tiempo para no terminar en el infierno. Es lo que les espera si continúan por este camino. Ustedes han tenido un papá y una mamá: piensen en ellos. Lloren un poco y conviértanse. Recemos juntos a nuestra Madre María para que nos ayude: Ave María…
Palabras que me recuerdan aquellas palabras fuertes, enérgicas, inolvidables – decían que fulminantes -   al término de la Misa, después de la bendición final  que Juan Pablo II expresara en el Valle de los Templos en Agrigento, (su secretario el cardenal Stanislaw Dziwisz expresó que  "se enfadó de verdad tan sólo en dos ocasiones"  "en Agrigento, cuando habló contra la mafia" y en en ese Ángelus en el que pidió que no comenzara la guerra en Irak en el año 2003)

“ No se olvida fácilmente este tipo de celebración, en este Valle, en el marco de estos templos: templos que datan del periodo griego y que expresan esta gran cultura, la belleza del arte y también esta religiosidad, templos que son testigos hoy de nuestra celebración eucarística.
Y uno llevaba el nombre de “Concordia”: nombre emblemático, sino ya profético.  Que reine la concordia en vuestra tierra! Concordia sin muertos, sin asesinatos, sin miedos, sin amenazas, sin victimas! Que reine la concordia, esta paz a la cual aspiran todos los pueblos, todas las personas, todas  las familias!  Después de tantos tiempos de sufrimientos finalmente tienen el derecho de vivir en paz.  Y los culpables en perturbar esta paz, aquellos cuyas conciencias cargan con tantas víctimas humanas, deben comprender, deben comprender que no está permitido asesinar  inocentes!  Dios ha dicho una vez: “No matarás”: no puede el hombre, bajo ningún concepto, ni ningún grupo humano, mafia, no puede cambiar ni infringir este derecho santísimo de Dios!
 Este pueblo siciliano tan atacado en su vida, un pueblo que ama la vida, que da vida, no puede vivir siempre sujeto a la presión de una cultura contraria, la cultura de la muerte. Aquí se necesita la cultura d ela vida! En el nombre de Cristo, crucificado y resucitado,  de este Cristo que es vida, camino de verdad y vida, le digo a los responsables, le digo a los responsables: convertíos! Un dia llegará el Juicio de Dios.”


No hay comentarios: