Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

jueves, 16 de octubre de 2014

¡Era mi obispo!




Aquel memorable 16 de octubre de 1978 su secretario Stanislaw Dziwisz lo describía así en sus recuerdos volcados en Una vida con Karol

“Yo estaba en la Plaza San Pedro, cerca de la entrada de la basílica. Fue allí donde oì al cardenal Pericle Felici anunciar el nombre del nuevo Papa. ¡Era mi obispo! El corazón me daba brincos de alegría, por supuesto, pero me sentía como bloqueado, petrificado. Pensé para mis adentros: «¡Ha sucedido!». Ha sucedido lo que nadie creía que podía suceder…. Y las puertas del conclave finalmente se abrieron…el Santo Padre ya estaba cenando con todos los miembros del Sacro Colegio. Cuando entré, el cardenal camarlengo Jean Villot se puso de pie y sonriendo me presentó al nuevo Papa…
Fue un encuentro muy sencillo, pero para mí, de una emoción extraordinaria. El me miraba, como buscando comprender como reaccionaria viéndolo vestido así. No decía nada, y sin embargo me hablaba con aquella mirada suya que te penetraba. Estaba ante el pastor de la Iglesia universal, el Papa, y en aquel momento comprendí definitivamente que no era más el cardenal Karol Wojtyla sino Juan Pablo II, el sucesor de Pedro….”