Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 29 de marzo de 2014

La Divina Misericordia en Argentina



1. La historia del culto
En Argentina, hubo tres hechos sobresalientes que dieron nacimiento a la devoción:
1. La creación de la Obra de Jesús Misericordioso en Mendoza, de manos de Mons. Rubiolo, su arzobispo, y de Amelia Bertolini, quien, formada por las hermanas en Polonia y en Roma, iniciaron este centro de difusión que realizó la primera traducción al español que se hizo en el mundo del Diario de Santa Faustina Kowalska. Esta Obra imprimió además la Encíclica Dives in Misericordia del Beato Juan Pablo II, como así los escritos del P. Ignacy Różycki, poemas y biografías de Santa Faustina, ediciones todas que llegaron a muchos países latinoamericanos e incluso a España.
Amelia Bertolini, recibió, bendecida por el Card. Józef Glemp, un ícono de Jesús Misericordioso, donado por el beato Juan Pablo II a la arquidiócesis de Mendoza. Icono que perteneció a mons. Stanislao Kotowski (1914- 1984) del secretariado del primado de Polonia, el Card. Stefan Wyszyński.
2. Otra gran obra apostólica y que llevó a Santa Faustina a todo el país fue la labor de un grupo de devotos que recorrieron varias diócesis de Argentina para tramitar la solicitud de 90 reliquias de la santa para todo el país.
3. La Providencia hizo que, tras la gran inmigración de polacos en el siglo pasado, vinieran a Argentina muchos sacerdotes y religiosos de Polonia como misioneros y para atender a las comunidades de polacos esparcidos por toda la Argentina. Esta presencia de sacerdotes y religiosos polacos ha sido fermento de la devoción, pues en todos los lugares donde estuvieron y
están presentes, han establecido el culto a la Divina Misericordia e instruido a miles de devotos. Actualmente en Argentina hay alrededor de 100 sacerdotes polacos y otras tantas religiosas polacas trabajando.

2. Últimos acontecimientos
En Argentina, providencialmente se ha acrecentado de manera constante el culto a la Divina Misericordia. Además de las asociaciones diocesanas y regionales presentes y trabajando en muchos países, hemos contado con la realización del II Congreso Latinoamericano de la Divina Misericordia en 2009 con la participación de más de 1300 personas.
Este congreso fue presidido por Mons. Jan Machniak, representante del Card. Estanislao Dziwisz, y Sor Salwatricze Musiał, entonces presidenta de Faustinum, quienes pudieron constatar el fervor del pueblo latinoamericano en los distintos
lugares donde fueron predicando la Divina Misericordia. En este primer desembarco que hicieron en países latinoamericanos sintieron el afecto y devoción de los fieles sencillos que, literalmente, se le abalanzaron para recibir su bendición y su afecto. Todos palparon, a través de ellos, la presencia de los grandes apóstoles de la Divina Misericordia, Santa Faustina y el Beato Juan Pablo II.

3. Labor permanente
Actualmente estamos trabajando en una mayor profundización del culto a la Divina Misericordia para ayudar a que los fieles no tengan un conocimiento pobre y reductito de esta devoción que, mal comprendida, peligra de transformarse en devoción popular privado de fe sólida, de visión teológica y de vida espiritual transformante.
Por ello iniciamos una revista mensual, “La Hora de la Misericordia”, que nació en abril de 2005 con la partida del Beato Juan Pablo II al Cielo. Edición que hace ya 7 años llega a 25.000 ejemplares cada mes, y se difunde en Argentina, Paraguay, Chile y Costa Rica. Edición que, mes a mes, acerca de un modo ameno los contenidos del Diario de Santa Faustina y ofrece reflexiones diarias sobre la Pasión de Cristo y para la reunión semanal de centenares de grupos de oración. Imprimimos y difundimos centenares de miles de estampas, láminas y folletos sobre el culto a la Misericordia de Dios.
Nacieron asimismo los retiros espirituales sobre la Divina Misericordia con la participación de fieles de toda Argentina, de Paraguay y Uruguay. Retiros en los que, desde 2005, ya participaron más de 2200 personas. Cada año realizamos cuatro o cinco jornadas y retiros en varias diócesis con la presencia de los obispos y sacerdotes, como también conferencias en seminarios diocesanos.
En 2008, celebrando los 70 años del fallecimiento de santa Faustina, iniciamos el Centro de Espiritualidad Santa Faustina Kowalska a través del cual tratamos de acercar los tesoros de la mística kowalskiana a sacerdotes y fieles, de un modo sencillo pero profundo a la vez. El Centro de Espiritualidad imparte cursos de formación y retiros en los que participan sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos de todo el país; edita folletos y libros sobre la espiritualidad. Lleva el nombre de Santa Faustina porque ella fue la elegida para marcarnos el camino y modelo de cómo y cuánto confiar en Dios.
Desde este Centro de Espiritualidad se forman fieles que visitan los hospitales, cárceles y en todas las ciudades van casa por casa a llevar el anuncio de la Divina Misericordia. Allí muchos laicos se forman para ayudar a que las almas se renueven el día de la Fiesta de la Misericordia. Así, año tras año, estos fieles realizan un apostolado cada vez más cualificado en orden a la reconciliación de las almas y al encuentro con Jesús Misericordioso.
4. Crecimiento de la devoción en las últimas décadas
A pesar de que cesaron las prohibiciones que pesaban sobre el Diario, en 1978, aún hasta la década de los noventa había un generalizado rechazo a la devoción por tener su origen en una revelación privada y, sobre todo, por un gran desconocimiento.
Ya en el año 2000 con la canonización de Santa Faustina y la institución de la Fiesta de la Misericordia, los fieles se vieron más respaldados y el clero más tranquilo para la aceptación de la devoción. Fue un gran auge para la Iglesia, ya que los sacerdotes prestaban mayor atención a la Fiesta y se comenzaba a celebrar en muchos lugares y en otros a nombrar con respeto, aunque con mucho desconocimiento aún.
Finalmente, la partida del beato Juan Pablo II a la Casa del Padre Misericordioso, el día de la Fiesta y su beatificación también en este día, fue para muchos una señal del Cielo para indicarnos más fuertemente el camino de este nuevo milenio:
la Misericordia de Dios. Ahora es notable el ansia de los sacerdotes por aprender más y por alimentar a las multitudes de almas que acuden a la Fiesta, sin poder explicarse aún quién y cómo son convocados. Esta participación creciente, año tras año, en la Fiesta de la Misericordia, sigue sorprendiendo a sacerdotes y obispos que constatan la obra del Señor, que convoca a sus fieles.
Ha crecido notablemente la construcción de santuarios en honor a Jesús Misericordioso, la dedicación de parroquias que caminan a ser santuarios, y la de capillas y grutas en todo el país. Es sorprendente recorrer lugares aislados, en pueblos lejanos, donde uno llega y encuentra una devoción muy arraigada sin que nadie conozca cómo llegó.
Por eso, desde este rincón del planeta queremos contagiarnos y contagiar a todos ustedes el grito y anhelo del Beato Juan Pablo II: “No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Cristo”. Jesús es nuestra esperanza y nos está buscando para
donarse, para llenarnos de Sí mismo, que es el Amor y la Misericordia misma.”

Pbro. Germán SARKONOFF, C.O.
Director de La Hora de la Misericordia
Centro de Espiritualidad Santa Faustina Kowalska
Mercedes, Buenos Aires, ARGENTINA

Miembro de la Academia Internacional de la Divina Misericordia
en Cracovia, Polonia


(el artículo fue publicado en la pagina oficial del Santuario de la Divina Misericordia, Cracovia-Lagiewniki  y coincide en gran parte con la presentación del padre Sarkonoff en el Congreso de la Divina Misericordia celebrado en Cracovia en 2011)

viernes, 28 de marzo de 2014

“El fuego de la misericordia” en preparación a la canonización de Juan Pablo II


En preparación a la canonización del Beato  Juan Pablo II los polacos se reúnen en oración en torno al “Fuego de la misericordia”, iniciativa de la fundación “Obra del nuevo milenio” presidida por el cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia.  

El próximo  domingo 30 de marzo  el presidente de Polonia Bronislaw Komorowski y representantes de autoridades estatales  recibirán en el Santuario de la Divina Misericordia de Lagiweniki la “chispa de la misericordia” que luego será llevada a varias iglesias casas y edificios por todo el país.
El secretario del episcopado polaco mons. Wojciech Polak, al presentar esta iniciativa ha expresado su deseo que los fieles vivan el periodo preparatoriio para la ceremonia de canonización de los beatos Wojtyla y Roncalli de manera “crativa”.   “Que sea un tiempo en el cual nos preparemos para este evento tan importante exteriormente, pero lo que es más importante aun que sea un gran evento de fe, un encuentro con la santidad concretamente expresada por Juan Pablo II en su vida y obra.

martes, 25 de marzo de 2014

El 25 de marzo en el corazón de Juan Pablo II

(altar en la capilla de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en la Basílica de la Presentaciòn de la Virgen Maria de Wadowice)

El profundo amor que Karol Wojtyla/Juan Pablo II profesaba a Maria anidaba en su corazón desde su niñez y temprana juventud en Wadowice y en Cracovia, confirmada públicamente en sus peregrinaciones marianas junto a su padre y después como sacerdote a santuarios marianos polacos; expresado total y fielmente más tarde en su lema Totus Tuus.

En realidad toda la historia cristiana de Polonia está enraizada y se apoya firmemente en la Reina de Polonia. En su primer viaje apostólico a su patria Juan Pablo II en su visita a Jasna Gora reveló públicamente ya como Papa ese sentimiento que “palpitaba y palpita en el corazón de todos los polacos” esa "santa costumbre" del corazón, elaborada por la fe de tantas generaciones, comprobada por la experiencia cristiana de tantos siglos y profundamente arraigada en mi alma,” ese sentimiento que fue llevado “desde Polonia a la Cátedra de San Pedro en Roma”.  Todos fuimos testigos de aquella fidelidad y entrega a Maria durante todo su pontificado en diversas expresiones y en diferentes documentos. Cito aquí algunos de aquellos momentos y documentos ocurridos significativamente un 25 de marzo, festividad de la Anunciación del Señor y que abarcan toda la Iglesia.

25 de marzo de 1983,  solemnidad de la Anunciación del Señor fue el día de apertura de la Puerta Santa para inaugurar el año jubilar de la Redención (25 de marzo 1983-22 de abril de 1984

25de marzo de 1984  - Jubileo de lasFamilias: en unión espiritual con todos los obispos del mundo, Juan Pablo II reitera el Acto de consagración de los hombres y de los pueblos a María Santísima, ante la imagen de la Virgen de Fátima, en  la Plaza de San Pedro. 

25 de marzo de 1984 -  Exhortación Apostólica Redemptionis Donum dirigida a los religiosos y religiosas sobre su consagración a la luz del Misterio de la Redención. 

25 de marzo de 1987 -  Carta apostólica Redemptoris Mater sobre la Bienaventurada Virgen Maria en la vida de la Iglesia peregrina 

25 de marzo de 1992 firmadala Exhortación Apostólica sinodal Pastores Dabo Vobis al episcopado al clero y a los fieles sobre la formación de los sacerdotes en la situación actual

25 de marzo de 1995 CartaEncíclica Evangelium Vitae a obispos, sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, fieles laicos y a todas las personas de buena voluntad sobre el valor y el carácter inviolable de la vida humana 

25 de marzo de 1996  Exhortación Apostólica postsinodal VitaConsecrata al episcopado y al clero a las órdenes y congregaciones religiosas, sociedades de vida apostólica, institutos seculares y a todos los fieles, sobre la vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo 




Oh Maria aurora del mundo nuevo



Oh Maria,
aurora del mundo nuevo, 
Madre de los vivientes, 
a Ti confiamos la causa de la vida
mira, Madre, el número inmenso 
de niños a quienes se impide nacer, 
de pobres a quienes se hace difícil vivir, 
de hombres y mujeres víctimas 
de violencia inhumana, 
de ancianos y enfermos muertos 
a causa de la indiferencia 
o de una presunta piedad. 
Haz que quienes creen en tu Hijo 
sepan anunciar con firmeza y amor 
a los hombres de nuestro tiempo 
el Evangelio de la vida
Alcánzales la gracia de acogerlo 
como don siempre nuevo, 
la alegría de celebrarlo con gratitud 
durante toda su existencia 
y la valentía de testimoniarlo 
con solícita constancia, para construir, 
junto con todos los hombres de buena voluntad, 
la civilización de la verdad y del amor, 
para alabanza y gloria de Dios Creador 
y amante de la vida.


domingo, 23 de marzo de 2014

San Benito de Nursia, la medalla, su significado, reglas, celebraciones




La liturgia de la Iglesia Católica celebra a San Benito Abad en dos ocasiones. El día 21 de marzo es la fecha tradicional para conmemorar el Tránsito de San Benito, o sea el día de su muerte y entrada al cielo. El día 11 de julio, que recuerda la Traslación de las reliquias de San Benito desde Montecassino hasta el monasterio de Fleury, en Francia, fué la fecha elegida por el Papa Pablo VI para conmemorar a San Benito como Patrono de Europa.

San Benito fue el patrono del pontificado de Benedicto XVI, quien en brevísimas palabras nos revela el “secreto” de este “fundador del monacato occidental” en una Audiencia : “Al contemplar a Dios comprendió la realidad del hombre y su misión. En su Regla se refiere a la vida monástica como «escuela del servicio del Señor» (Prol. 45) y pide a sus monjes que «nada se anteponga a la Obra de Dios» (43, 3), es decir, al Oficio divino o Liturgia de las Horas. Sin embargo, subraya que la oración es, en primer lugar, un acto de escucha (Prol. 9-11), que después debe traducirse en la acción concreta. «El Señor espera que respondamos diariamente con obras a sus santos consejos», afirma (Prol. 35). 

Juan Pablo II en su recordada visita aMontecassino (para él también una experiencia fuerte como polaco) sintetizaba “De su vida interesante y venturosa recordemos sólo los extremos: Nacido en Nursia hacia el 480, o sea en las montañas interiores de la Umbría, Benito estudió algún tiempo la retórica en Roma, después, asustado o disgustado por la corrupción del ambiente, se retiró junto al lago Aniene, en Subiaco, en la soledad, donde surgieron nada menos que 13 monasterios. Obligado a abandonar el valle del Aniene, Benito se dirigió a esta alta colina que domina la villa de Cassino, donde en el 529 fundó el célebre monasterio y se dedicó a !a evangelización de aquellas poblaciones todavía paganas, mientras su hermana Escolástica dirigía el cenobio de las religiosas.”
Dotado de una profunda sensibilidad humana, San Benito en su proyecto de reforma de la sociedad miró sobre todo al hombre, siguiendo tres líneas directivas:
— el valor del hombre individual. como persona;
— la dignidad del trabajo, entendido como servicio a Dios y a los hermanos;
— la necesidad de la contemplación, o sea, de la oración: habiendo comprendido que Dios es el Absoluto, y que vivimos en el Absoluto, el alma de todo debe ser la oración: Ut in omnibus glorificetur Deus (Regla).



viernes, 21 de marzo de 2014

Encuentro del Papa Francisco con Jean Vanier


Esta mañana el Papa Francisco recibió a Jean Vanier, fundador de El Arca, una comunidad fundada en los años ´60, que integra otros 130 grupos esparcidos por el mundo y donde se acoge a personas con discapacidades.  Antonino Galofaro de Radio Vaticana entrevisto a Jean Vanier para que le contara algo acerca de su experiencia.
Jean Vanier:  Al hacerle una visita a un capellán en un pequeño centro me di cuenta que las personas con incapacidades son las personas más oprimidas,  a menudo rechazadas y que aun hoy nos avergonzamos de ellos. La sociedad los llama discapacitados, inadaptados…todos conceptos negativos. En 1964 descubrí un instituto horrible con 80 hombres confinados, abandonados a sí mismos, sin hacer nada, los dormitorios consistían de camas pegadas una a la otra….….cuando los padres ya no sabían qué hacer con los hijos que padecían problemas graves,  los internaban en ese instituto.  La directora no buscaba el bienestar de aquellas personas sino el alivio de la familia.  Estas personas con problemas no eran tratadas como seres humanos, con derecho a la palabra, a tener proyectos, deseos ….podemos decir que El Arca nació precisamente cuando descubrí dos hombres con problemas mentales en aquel instituto, y los invite a venir a vivir conmigo en Francia donde tenía una casa en ruinas.  Así comenzamos a vivir de a tres: después vinieron a darme una mano otras personas…. Básicamente vivíamos juntos  para hacer algo con ellos.

Galofaro:  Hace 50 años se imaginaba usted que le seguiría tanta gente?
Vanier:  La historia de El Arca es una historia de asombro:  El Arca creció porque alguien vino a ayudarnos y a su vez fue cambiado y descubrió que la persona con habilidades diferentes es un mensajero de Dios.  O sea, se necesitan personas que hagan este descubrimiento: el hecho que un gran numero de personas haya hecho este descubrimiento hace posible que hoy en el mundo haya 4 mil personas con problemas asistidas por otras 4 mil personas, todos dentro del espíritu de la fe. Esto naturalmente no significa que no existan problemas  o dificultades, pero el corazón de El Arca es un lugar de celebración.  Sigo maravillado al ver que son las personas con habilidades diferentes quienes atraen a las personas que las forman…. Debo decir que son las personas con problemas aquellas que nos forman y nos vuelven más humanos….

Galofaro: Que le dan a la sociedad las personas con problemas?
Vanier:  Esto es muy personal. Nosotros en El Arca decimos: “Cambiad el mundo, pero de a un corazón por vez”  Y es verdad que cuando uno encuentra y vive con una persona con problemas, descubre toda una parte de si mismo que ignoraba:  y descubre también que ser amigo de una persona con problemas te cambia, te cambia y te da otra visión de la sociedad: una sociedad que no sea individualista y competitiva, sino una sociedad en la cual se busque crear relaciones, de la comunidad, donde las personas puedan vivir juntas.  Porque el gran deseo de Jesús es la unidad: crear lugares donde las personas se conozcan y se encuentren sin miedo. Esta es la realidad. El espíritu de división crea división, y  ocurre que se tiene miedo de algo diferente.  Creo que el gran mensaje de Jesús es: “No tengáis miedo!”  No tengáis miedo de encontraros con aquellos que son diferentes….”

(Bolettino Radio Giornale Vaticana, 21 de marzo 2014)

jueves, 20 de marzo de 2014

El Papa Francisco sería inconcebible sin Juan Pablo II


“Ha acompañado a Juan Pablo II en todos sus viajes por el mundo, pero cuéntenos, ¿cómo era y qué era en su opinión lo más destacado de él?

Juan Pablo II fue de verdad un Papa que dio un gran cambio a toda la Iglesia porque era un papa joven y estábamos acostumbrados a papas mayores. Era un montañero polaco que conocía muy bien lo que es el Este porque él venía de Polonia, un país que ha sido siempre sometido por el nazismo o por el marxismo y, al mismo tiempo, con ese orgullo de una Polonia cristiana siempre fiel. Él vino sabiendo que podía ser un cambio grande en una Europa que estaba dividida, por eso una de sus ilusiones, que los franceses la llamaban la “utopía Wojtyla”, era unir esa Europa en sus raíces cristianas, cosa que consiguió porque cayó el muro de Berlín y él fue, dicho por el propio Gorbachov, artífice importantísimo de esa caída.

Al mismo tiempo, el Papa fue un hombre que desde que fue sacerdote y luego obispo auxiliar, y más tarde cardenal arzobispo de Cracovia, siempre creyó en los jóvenes y los amalgamó sabiendo que eran los que podían ayudarle y a la vez ser “heraldos del evangelio” por el mundo”, y así inventó las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ). Al mismo tiempo, se dio cuenta de que a la Iglesia no se la podía dejar en las sacristías o en la plaza de San Pedro; y, como no podían ir todos a ver al Papa, el Papa tendría que ir a ellos, por eso se llamó el “párroco del mundo” y por eso se dedicó a viajar. Un Papa así cambia por completo lo que se entendía por un Papa, aquella figura tradicional que está en las audiencias en el Vaticano, manda discursos, homilías, encíclicas, documentos, pero siempre en el Vaticano. Y de repente viene Juan Pablo II. Todo lo que vemos hoy en día, en el fondo, es gracias a él. El Papa Francisco, por ejemplo, sería inconcebible sin él.”

miércoles, 19 de marzo de 2014

Dichoso San José


«¡Dichoso san José, al que no sólo se concedió ver y oír a Dios, a quien muchos reyes querían ver y no vieron, oír y no oyeron (cf. Mt 13, 17), sino también llevarlo en sus brazos, besarlo, vestirlo y protegerlo! ».
Esta oración nos presenta a san José como el protector del Hijo de Dios. Prosigue con la siguiente petición: «Oh Dios, que nos has concedido el sacerdocio real, haz que, como san José, que mereció tocar y llevar con respeto en sus brazos a tu Hijo unigénito, nacido de María Virgen, obtengamos la gracia de servir en tus altares con pureza de corazón e inocencia de obras, para recibir hoy dignamente el sacratísimo Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, y así merecer el premio eterno en el mundo futuro».

Se trata de una oración muy hermosa. La rezo todos los días antes de la santa misa y, ciertamente, la rezan también muchos sacerdotes en todo el mundo. San José, esposo de María Virgen, padre adoptivo del Hijo de Dios, no fue sacerdote, pero participó en el sacerdocio común de los fieles. Y dado que, como padre y protector de Jesús, pudo tenerlo y llevarlo entre sus brazos, los sacerdotes se dirigen a san José con la ardiente petición de poder celebrar el sacrificio eucarístico con la misma veneración y con el mismo amor con que él cumplió su misión de padre putativo del Hijo de Dios. Estas palabras son muy elocuentes. Las manos del sacerdote que tocan el Cuerpo eucarístico de Cristo quieren obtener de san José la gracia de una castidad y de una veneración igual a la que el santo carpintero de Nazaret tenía con respecto a su Hijo adoptivo. 

martes, 18 de marzo de 2014

Hay en mí un país transparente



Hay en mí un país transparente
en la luz del lago Genezaret –
una barca… y el desembarcadero de los pescadores,
bajo el que pasan las olas tranquilas…

y la multitud, la multitud de los corazones,
dominados por un Corazón solo,
por un Corazón solo, el más sencillo
y el más suave –

-          o tal vez – el anochecer con Nicodemo
-          o tal vez – la costa del mar
adonde vuelvo cada día,
encantado por tu hermosura –
Y todo ello: este anochecer con Nicodemo,
este país y el desembarcadero de los pescadores
y la corriente diáfana
y el personaje tan cercano –

todo ello a través del Punto luminoso,
infinitamente puro,
que en el corazón humano
se funde con el rojo aflujo de la sangre.


(Karol Wojtyla, POESIAS, Canción sobre el Dios oculto,  II Canción sobre el sol INAGOTABLE, 10 – Biblioteca de Autores cristianos, Madrid, 4ta ed)  

domingo, 16 de marzo de 2014

Karol Wojtyla Carta para la Cuaresma de 1963

Karol Wojtyla Carta para la Cuaresma de 1963
 (Traducción del italiano)

“Que nuestro trabajo interior sea un continuo reflejo de nuestras relaciones con el prójimo y con toda la sociedad…”


Foto Wikimedia “Víctimas de la riqueza”  

El Miércoles de Ceniza ha dado comienzo a la Cuaresma. Cada uno de nosotros ha elegido, guiado por la fe, volver a escuchar aquellas palabras «….polvo eres y en polvo te convertirás»(Gen 3,19) Estas palabras al mismo tiempo que nos recuerdan el destino del cuerpo sometido  a la prueba de la muerte después del pecado original indirectamente significan la llamada especifica del ser humano. Este no se convierte en polvo a la par del cuerpo, sino que es llamado, a través de la prueba de la vida terrena, a madurar al eterno encuentro con Dios, su Creador y Padre.

Durante la Cuaresma la Iglesia se empeña en representar visiblemente la gran verdad de la redención. Junto a la Iglesia nos habíamos acercado al misterio de la encarnación durante el período natalicio; ahora, en el periodo de Cuaresma – siempre a la par del ritmo vital de la Iglesia – nos preparamos a penetrar en el misterio de la redención, que encarnó el mismo Hijo de Maria, Jesucristo.
El misterio de la redención comprende ante todo el inmenso amor del Padre Eterno por nosotros: «Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. (Jn, 3,16)  Más aún el mismo misterio nos introduce en la verdad del gran valor del alma humana: es por ella que el Hijo de Dios decide someterse a la pasión y a la muerte.

Es esta la motivación con la cual el misterio de la redención nos invita a valorar la vida humana profunda y responsablemente. «Rescatados a un altísimo precio» (Pt 1, 18-19) nuestra existencia posee un gran valor.
«Humillaos ante el Señor y bajad la cabeza» repite la Iglesia casi todos los días durante la liturgia cuaresmal. Que sea ésta nuestra actitud de ingreso en un periodo tan importante de la vida cristiana. Humillarse quiere decir mirar a los ojos a la verdad evangélica, no solo para conocerla, sino para vivirla. Vivir la verdad conocida del Evangelio, significa convertirse cada vez mas a Dios. Durante la Cuaresma Dios mismo viene a nuestro encuentro en esta obra de conversión: y a tal fin le habla a cada uno de nosotros – a través  de la liturgia de la Iglesia – con palabras llenas de convencimiento y amor.  Pero sobre todo nos habla con el sacrificio de sí mismo, cumplido en la cruz.
La cruz misma, expresión del sacrificio es más convincente que cualquier palabra. Ante ella debemos detenernos en meditación y contrición.
Actitudes estas a dirigir, a partir de los primeros días de la Cuaresma, nuestro deseo, el deseo de todos, hacia el gran encuentro con Dios, que se realiza en el sacramento de la penitencia.  Dediquémosle un primer plano al carácter formativo de este sacramento que, aceptado con plena sinceridad,  ayuda al hombre a madurar interiormente; a vivir la verdad de la propia vocación.
Cada hombre – niño o joven que afronta todo tipo de dificultades, o la persona madura, responsable de sí mismo y de los demás,  y los ancianos,  cercanos a rendir cuenta de su vida – todo hombre repito, encuentra en el sacramento de la penitencia el medio indispensable para conocerse a sí mismo y para dirigirse rectamente a Dios.
Que la confesión se convierta en una verdadera premura de parte de sacerdotes y padres, como así también de jóvenes y  niños: aprendamos a acercarnos cada vez más a la fuente. Que más le podemos dar a la Iglesia, a Cristo mismo en su cuerpo Místico, que un sincero arrepentimiento de nuestras actitudes y de las de nuestro prójimo. La Iglesia, como Cuerpo Místico de Cristo, necesita de nuestro don, de nuestra ofrenda espiritual. Cada uno de nosotros debe no solo recibir sino también completar la obra de la redención.
[]   
Pero para poder cumplir sus deberes hacia el Redentor la humanidad de hoy necesita – y eso lo sabemos –  ser apoyada con la oración. La Cuaresma….no puede dejar de ofrecer una contribución importante a la renovación de la Iglesia.  La búsqueda de la perfección, los retiros espirituales, las confesiones, la santa Comunión tienen valor para toda la Iglesia, infundiéndole vida a la renovación iniciada por el Concilio. Y si las prácticas religiosas – hoy tan limitadas (*) – no nos permiten ofrecer mucho a nuestro Creador y Padre, tratemos de suplementarlas con un esfuerzo interior más profundo. No seamos meros espectadores silenciosos ante la cruz, convirtámonos más bien en testimonios y testigos «de hecho y en verdad»  (1, Jn 3, 18)  Que sea por lo tanto nuestro trabajo interior un continuo reflejo de nuestras relaciones con el prójimo y con toda la sociedad, porque así seremos reconocidos como discípulos de Cristo.

Oremos y al mismo tiempo esforcémonos para que esta Cuaresma produzca en nosotros aquellos frutos que con la ayuda de Dios, Jesucristo,  nos hagan merecedores de nuestra fe.
Que Jesucristo, nuestro Redentor, os bendiga a todos durante el camino cuaresmal.”
Karol Wojtyla - Cuaresma 1963

(*) en pleno régimen comunista en Polonia

sábado, 15 de marzo de 2014

Sor Faustina secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (9 de 11) Difusión del culto de la Divina Misericordia



“La parte integral del oficio religioso (devoción) constituye la difusión del culto de la Misericordia. La importancia de este apostolado se resume en las adjuntas a estas promesas del cuidado maternal de Jesús durante toda la vida así como manifiesto de la misericordia excepcional en la hora de la muerte. El objeto directo de la difusión es traspasado por el Salvador con el oficio religioso en toda la riqueza de sus formas – el oficio que dirige a la  misericordia de Jesús pero también a la misericordia de Dios Único en la Trinidad. La necesidad de popularizar este oficio religioso surge del próximo día del juicio (Diario 965) así como del deseo de Jesús de hacer conocer a la humanidad Su misericordia y propagar esta misericordia en la humanidad (Diario 848, 1074).  Por falta de indicaciones detalladas se puede entender que la difusión del culto contiene la enseñanza de la Divina Misericordia y el despertar confianza en ella, así como testimonio de la vida en esta actitud abarcando la práctica del oficio religioso y emprender actos de misericordia. A los sacerdotes que enseñan sobre la misericordia y piedad, Jesús asegura una eficacia y fructuosidad milagrosa (Diario 1521). Parece que estas promesas hay que referirlas también al sacramento de la penitencia y al despertar de la actitud adecuada de su fructuosa experiencia.

Las experiencias contemporáneas de la Iglesia hacen reconocer la necesidad y eficacia de las formas sistemáticas y organizadas de la difusión del culto de la misericordia.  Una forma significante es el Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia que surge de la experiencia mística de la hermana Faustina. Sus miembros buscan el renacimiento de la vida religiosa, conocen y contemplan los secretos de la Divina Misericordia, la piden para sí mismos y para el mundo. En este movimiento que une millares de creyentes en todo el mundo participan  órdenes de clausura, órdenes abiertas, antiguas y nuevas comunidades, grupos hermandades, asociaciones así como personas individuales. Una de esas comunidades es la Asociación de los Apóstoles de la Divina Misericordia Faustinum erguida en 1996 con la sede en Cracovia-Lagiewniki que asocia a sacerdotes, personas consagradas y laicos de muchos países con el objetivo de formar y difundir el manifiesto de la Misericordia.  Su herramienta de los medios para proclamar la misericordia es la revista trimestral Manifiesto de la Misericordia. Vale la pena mencionar a propósito que también  en Lødz han nacido obras significativas como La coronilla a la Divina Misericordia en las calles de las ciudades del mundo, desde  2010 celebrada también fuera de Polonia o a revista “Iskra” (Chispa) que proclama el culto de la Divina Misericordia.”




sábado, 8 de marzo de 2014

“Junto a Juan Pablo II” – cuentan amigos y colaboradores (2 de 2)



Estaba en Paris cuando Wojtyla se convirtió en Papa. Estuve en la plaza san Pedro cuando Ali Agca trato de asesinar al Papa que estaba cambiando el mundo. He vivido cerca de Juan Pablo II durante todo su pontificado. Al inicio, por tratarse de un hecho extraordinario que un polaco ocupase la cátedra de Pedro, no  imagine hasta donde podría llegar la grandeza humana y espiritual de Wojtyla.  Pero al estar tan cerca de él y a sus colaboradores en un determinado momento me di cuenta que era un santo.  Cuanto más iba descubriendo esta realidad menos hablaba de ella: me parecía que estaría violando un secreto. Pero ahora, que también la Iglesia está por reconocer aquello que tantos ya habíamos comprendido, sentí que debía contar a través de las voces de sus colaboradores, la historia del santo Juan Pablo II.
Despues de diplomarme en Ingeniería en el Politécnico de Czestochowa y mis estudios de Africanistica en la Universidad de Varsovia, me encontraba en Paris:  tenía pensado alistarme como misionero laico en el Continente Negro.  Jamás había pensado que la elección del primer pontífice polaco también cambiaria mi vida.

La noticia de Karol Wojtyla papa, parecía un sueño imposible, y sin embargo ocurrió. El hijo de la Polonia «semper fidelis» llegaba al umbral petrino. Nadie imaginaba tampoco que el Papa cambiaria la historia de Polonia, de la Iglesia y del mundo.

Después de los días de festejos volví a lo cotidiano, al estudio,  al trabajo hasta que a dos amigos sacerdotes Casimiro Przydatekk SJ y Ksawery Sokolowski, se les encargo organizar un centro para peregrinos polacos en Roma.
El padre Sokolowski me incluyó en el proyecto con su propuesta: «porque no vienes a ayudarnos? Necesitamos personas preparadas con dominio de idiomas»  Y agregó «No te olvides que ahora la historia de Polonia se hace aquí».
Me quedé perplejo: ir a Roma significaba renunciar a los estudios y a la carrera profesional para escoger un futuro incierto y desconocido. Pero el Papa ya había abierto brechas en tantos corazones, incluido el mío, y después de algunos meses de hacerle frente a las tentaciones cambié la capital francesa por la italiana. Durante años acompañe a los peregrinos que eran recibidos por Juan Pablo II.

Estuve durante más de treinta años en el Osservatore romano, he frecuentado cantidades de miembros de la Curia, prefectos y presidentes de dicasterios, arzobispos y cardenales y colaboradores de los últimos tres pontífices.
En este libro trato de hacer conocer a Karol Wojtyla, el hombre, el sacerdote y el papa, contado por aquellas personas que le han servido, que han estado a su lado, que le han ayudado a escribir la historia de la Iglesia y del mundo.
Durante veintisiete años Juan Pablo II realizo 146 viajes apostólicos en Italia y 104 al extranjero, visitado 129 países, 822 días de viajes. En las 147 ceremonias de beatificación ha proclamado beatos a 1338 siervos de Dios y en las 51 ceremonias de canonización proclamado 482 santos. Ha escrito 14 encíclicas, 15 exhortaciones apostólicas, 11 constituciones, 45 cartas apostólicas, agregadas a los mensajes anuales para la Jornada Mundial de la Paz, la Jornada mundial del Enfermo, la Jornada Mundial de la Juventud y la Jornada mundial de las comunicaciones sociales. En estos 27 años el Papa polaco ha cambiado el mundo: lo ha hecho sin acceder a estrategias políticas sofisticadas sino sobre todo porque ha sabido tocar y cambiar los corazones de la gente. Los cambios verdaderos y duraderos no son posibles si no nacen de los corazones de las personas. En el libro que ustedes leerán las personas que he entrevistado cuentan sus encuentros con Karol Wojtyla, en algunos casos aun antes de convertirse en Papa, sus momentos de gozos y sufrimientos, dudas y certezas, durante salud o  enfermedad. Descubrirán muchas historias y anécdotas inéditas, tendrán la posibilidad de conocer el gran corazón con el cual Karol Wojtyla ha amado a Dios y a la humanidad.”

(Wlodzimierz Redzioch  -  introducción al libro “Junto a Juan Pablo II” – cuentan amigos y colaboradores 

“Junto a Juan Pablo II” – cuentan amigos y colaboradores (1 de 2)



Edizioni Ares de Milano acaba de publicar un libro titulado Junto a Juan Pablo II,  subtitulado “cuentan amigos y colaboradores”. 

Entre las 21 entrevistas realizadas por el periodista polaco  Wlodzimierz Redzioch,


De allí extraigo solo una pequeña parte e invito leer la entrevista  de la cual - según dice Zenit - se publican algunos extractos, extractos que, sin embargo,  brindan una visión íntima, sincera, humilde y entrañable de un Papa para con otro Papa quien hizo lo imposible por no dejarlo partir hacia su Bavaria natal como tenía planeado,  “invitándolo” (recordemos aquella frase “no hace falta que presente su renuncia cuando cumplia 75 años”)   a quedarse en el Vaticano porque era  “consultor obligado”. Se había hecho famosa la frase en debates sobre teología “que lo vea Ratzinger”.

Dice el Papa emérito Benedicto XVI en la entrevista:


“El primer encuentro consciente que tuve con el cardenal Wojtyla fue en el cónclave en el que fue elegido Juan Pablo I. Durante el Concilio, habíamos colaborado ambos en la Constitución sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, sin embargo fue en secciones diferentes, por lo que no nos habíamos visto. En septiembre de 1978, con ocasión de la visita de los obispos polacos en Alemania, yo estaba en Ecuador como representante de Juan Pablo I. La Iglesia de Munich y Frisinga está unida a la Iglesia ecuatoriana por un hermanamiento realizado por el arzobispo Echevarría Ruiz (Guayaquil) y del cardenal Döpfner. Y así, con mi enorme pesar, perdí la ocasión de conocer personalmente al arzobispo de Cracovia. Naturalmente había oído hablar de su obra de filósofo y pastor, y desde hacía tiempo quería conocerle.

Wojtyla, por su parte, había leído mi Introducción al Cristianismo, que había citado también en los ejercicios espirituales predicados por él a Pablo VI y la Curia, en la Cuaresma de 1976. Por eso era como si interiormente ambos esperásemos encontrarnos.
Sentí desde el inicio una gran veneración y una simpatía cordial por el metropolitano de Cracovia. En el pre-cónclave de 1978 el cardenal Wojtyla analizó para nosotros de forma asombrosa la naturaleza del marxismo. Pero sobre todo percibí en seguida con fuerza la fascinación humana que de él emanaba y de como rezaba, advertí cuan profundamente estaba unido a Dios.”
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“Mi recuerdo de Juan Pablo II está lleno de gratitud. No podía y no debía intentar imitarlo, pero he intentado llevar adelante su herencia y su tarea lo mejor que he podido. Y por eso estoy seguro que todavía hoy su bondad me acompaña y me protege.”
(Leer completo en Zenit)

Accanto a Giovanni Paolo II – gli amici & collaboratori raccontano – 256 paginas – Edizioni Ares, Milano, 2014)

El don personal de la feminidad

Feliz dia a todas las mujeres laicas, consagradas y religiosas, madres, esposas, hermanas y amigas de cerca y de lejos!


 “A través de todas las generaciones, en la tradición de la fe y de la reflexión cristiana, la correlación Adán - Cristo frecuentemente acompaña a la de Eva - María. Dado que a María se la llama también «nueva Eva», ¿cuál puede ser el significado de esta analogía? Ciertamente es múltiple. Conviene detenernos particularmente en el significado que ve en María la manifestación de todo lo que está comprendido en la palabra bíblica «mujer», esto es, una revelación correlativa al misterio de la redención. María significa, en cierto sentido, superar aquel límite del que habla el Libro del Génesis (3, 16) y volver a recorrer el camino hacia aquel «principio» donde se encuentra la «mujer» como fue querida en la creación y, consiguientemente, en el eterno designio de Dios, en el seno de la Santísima Trinidad. María es «el nuevo principio» de la dignidad y vocación de la mujer, de todas y cada una de las mujeres.(37)
La clave para comprender esto pueden ser, de modo particular, las palabras que el evangelista pone en labios de María después de la Anunciación, durante su visita a Isabel: «Ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso» (Lc 1, 49). Esto se refiere ciertamente a la concepción del Hijo, que es «Hijo del Altísimo» (Lc 1, 32), el «santo» de Dios; pero a la vez pueden significar el descubrimiento de la propia humanidad femenina. «Ha hecho en mi favor maravillas»: éste es el descubrimiento de toda la riqueza, del don personal de la femineidad, de toda la eterna originalidad de la «mujer» en la manera en que Dios la quiso, como persona en sí misma y que al mismo tiempo puede realizarse en plenitud «por medio de la entrega sincera de sí».”

sábado, 1 de marzo de 2014

Juan Pablo II y la Virgen de los Treinta y Tres



La peregrinación espiritual que domingo tras domingo realizó el Papa Juan Pablo II durante el Año Mariano 1987/1988 visitando distintos lugares de veneración y culto a la Virgen María, este Domingo de mayo de 1988 no solo se trataba de una visita espiritual sino que visitaba en persona  el Santuario de la Virgen de los Treinta yTres,  patrona del Uruguay durante un viaje apostólicoa Uruguay, Bolivia, Lima y Paraguay.

En el Regina Caeli  el Papa anunciaba que: “La peregrinación espiritual que domingo tras domingo de este Año Mariano he ido realizando a los distintos lugares de veneración y culto a la Virgen María, esparcidos por todo el mundo, me trae hoy al Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, Patrona del Uruguay, en la ciudad de Florida, ante cuya imagen me postraré esta tarde, como etapa gozosa y obligada en el itinerario de este viaje pastoral. Allí contemplaré la santa imagen que atrae las miradas de todos los uruguayos e irradia dulzura y bondad; celebraré la Eucaristía y ordenaré nuevos sacerdotes para la Iglesia de Dios.”

En su visita el Santo Padre le dirigía a Nuestra Señora, la Virgen de los Treinta y Tres  una plegaria que quería ser “la voz de todos los pueblos de América Latina y consagraba al Uruguay a su santa patrona.   
Juan Pablo II ya había visitado Uruguay el año anterior en 1987 en aquella larga y tan recordada visita apostólica  que cubría  Uruguay, Chile y Argentina con una duración total de casi dos semanas que culminaba con la inolvidable Jornada Mundial de la Juventud en Buenos Aires. 

La Virgen de los Treinta y Tres fue declarada Patrona del Uruguay por el Papa Juan XXIII, coronada solemnemente en  Piedra Alta  en 1961 y su Santuario se levanta ante la Plaza de la Asamblea.  El origen de la devoción está ligado a la gesta libertadora de los próceres uruguayos, pero el origen de la imagen es mucho más antiguo como podemos leer en la página de Javier  “Se trata de una talla en madera procedente de los talleres de las misiones que los Jesuitas tenían en el Paraguay a mediados del siglo XVIII. La imagen fue confeccionada en alguna de las fábricas guaraníes que florecían en estas famosas misiones.   La imagen permaneció en la capilla que los padres jesuitas atendían en el pueblo del Pintado y tiempo después, al trasladarse la población entera hacia lo que hoy es la ciudad de Florida, los vecinos llevaron consigo la querida imagen ante la que habían orado sus antepasados.”


En el sitio oficial dela Conferencia Episcopal del Uruguay  se señala que “cuando en  1825 se reúne la Asamblea de la Florida que redacta el Acta de la Declaratoria de la Independencia Nacional, presidida por el Pbro. Juan Francisco Larrobla resultó espontánea la visita de los asambleístas de Florida a la Virgen María venerada en un rancho contiguo al rancho de la Asamblea. Desde entonces aquella imagen de María, comienza a llamarse popularmente la “Virgen de los Treinta y Tres”,  que era el número de los asambleístas.