Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

domingo, 29 de junio de 2014

Solemnidad de San Pedro y San Pablo recordando al papa emérito Benedicto XVI

No podemos dejar de  saludar y agradecer en esta solemnidad de San Pedro y San Pablo también  al Papa emérito Benedicto XVI. Personalmente recuerdo con intensa emoción aquel viaje a Roma en el 2005 después de la muerte de Juan Pablo II.  Casi inesperadamente llegué a Roma para el inicio del ministerio petrino del Papa Benedicto. Escribi entonces mis memoriasen geocities, y fueron “adoptadas” por otro server, pero siguen allí. Dias memorables que  quedaron grabados en mi mente como emociones compartidas de aquellos días de abril del 2005 con la muerte de nuestro querido Juan Pablo II, los funerales y mi primer visita a su tumba.
Ante una multitud reunida en la Plaza San Pedro, los bávaros exultantes flameando orgullosos sus banderas y ataviados en trajes regionales el Papa Benedicto pronunció sus primeras palabras oficiales al inicio de su ministerio petrino, anunciándonos que no traía un programa sino que venía dispuesto a ser pastor y a echar las redes con la ayuda del Señor, tal como lo había hecho según lo narrado en el Evangelio de Juan 21,11, ese “relato al final del camino terrenal de Jesús con sus discípulos, que se corresponde con uno del principio: tampoco entonces los discípulos habían pescado nada durante toda la noche; también entonces Jesús invitó a Simón a remar mar adentro. Y Simón, que todavía no se llamaba Pedro, dio aquella admirable respuesta: “Maestro, por tu palabra echaré las redes”. Se le confió entonces la misión: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres” (Lc 5, 1.11).
[]
“Así es, efectivamente: en la misión de pescador de hombres, siguiendo a Cristo, hace falta sacar a los hombres del mar salado por todas las alienaciones y llevarlo a la tierra de la vida, a la luz de Dios. Así es, en verdad: nosotros existimos para enseñar Dios a los hombres. Y únicamente donde se ve a Dios, comienza realmente la vida. Sólo cuando encontramos en Cristo al Dios vivo, conocemos lo que es la vida. No somos el producto casual y sin sentido de la evolución. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario. Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él. La tarea del pastor, del pescador de hombres, puede parecer a veces gravosa. Pero es gozosa y grande, porque en definitiva es un servicio a la alegría, a la alegría de Dios que quiere hacer su entrada en el mundo.” 
EL Papa Benedicto XVI Venía decidido a ser pastor de todos : “Quisiera ahora destacar todavía una cosa: tanto en la imagen del pastor como en la del pescador, emerge de manera muy explícita la llamad a la unidad. “Tengo , además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor” (Jn 10, 16), dice Jesús al final del discurso del buen pastor. Y el relato de los 153 peces grandes termina con la gozosa constatación: “Y aunque eran tantos, no se rompió la red” (Jn 21, 11). ¡Ay de mí, Señor amado! ahora la red se ha roto, quisiéramos decir doloridos. Pero no, ¡no debemos estar tristes! Alegrémonos por tu promesa que no defrauda y hagamos todo lo posible para recorrer el camino hacia la unidad que tú has prometido. Hagamos memoria de ella en la oración al Señor, como mendigos; sí, Señor, acuérdate de lo que prometiste. ¡Haz que seamos un solo pastor y una sola grey! ¡No permitas que se rompa tu red y ayúdanos a ser servidores de la unidad!”


Gracias Benedicto XVI por tu servicio a la Iglesia, por la profundidad de tus palabras, por tu humildad, por estar allí siempre disponible, cerca del Papa Francisco.

sábado, 28 de junio de 2014

San Juan XXIII y San Juan Pablo II: Gracias y Gloria a dos pontífices santos






Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que convocando el Concilio Vaticano II diste nuevo impulso de juventud a la Iglesia.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que dedicaste tu magisterio a traducir el Concilio Vaticano II en vida de la Iglesia, Pueblo de Dios.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que en tu primera encíclica, Ad Petri Cathedram (29 de junio de 1959), esbozaste en tres palabras el programa de tu pontificado: “Verdad, unidad, paz”.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que con las encíclicas Veritatis splendor(6 de agosto de 1993) y Fides et ratio(14 de septiembre de 1998) diste respuesta al relativismo moral y mostraste la convergencia entre razón y fe en la búsqueda de la verdad.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que dedicaste tu segunda encíclica, Sacerdotii nostri primordia (1º de agosto de 1959), al culto y al ejemplo del Santo Cura de Ars, en el centenario de su muerte.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que durante el Peregrinaje en Francia, el 6 de octubre de 1986, en Ars, confiaste al Santo Cura el llamado a las vocaciones sacerdotales.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que en la tercera encíclica, Grata recordatio (26 de septiembre de 1959), invitaste a los fieles a recitar el Rosario para las misiones y para la paz.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que con la encíclica Redemptoris Mater(25 de marzo de 1987) comunicaste a los fieles tu amor por la Virgen, y con la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae(16 de octubre de 2002) agregaste los Misterios luminosos a la recitación del Rosario.

(leer completo en Humanitas)  

viernes, 27 de junio de 2014

«Os daré un corazón nuevo ... » (Ez 36, 26).

(imagen de Wikimedia Commons)

Os daré un corazón»: Dios nos lo ha dicho por el Profeta. y el sentido se aclara por el contexto. «Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará» (Ez 36, 251. Sí, Dios purifica el corazón humano. El corazón, creado para ser hogar del amor, ha lle- gado a ser el hogar central del rechazo de Dios, del pecado del hombre que se desvía de Dios para unirse a toda suerte de «ídolos». Es entonces cuando el corazón se hace impuro». Pero cuando el mismo interior del hombre se abre a Dios, encuentra la «pureza» de la imagen y de la semejanza impresas en él por el Creador desde el principio.

El corazón es también el hogar central de la conversión que Dios desea de parte del hombre para el hombre, con el fin de entrar en su intimidad, en su amor. Dios ha creado al hombre para que éste no sea ni indiferente ni frío, sino que esté abierto a Dios. ¡Qué bellas son las Palabras del Profeta: «Arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» (Ez 36, 26)! El corazón de carne, un corazón que tiene una sensibilidad humana y un corazón capaz de dejarse captar por el soplo del Espíritu Santo.
Es lo que dice Ezequiel: «Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo ... »; mi espíritu (Ez 36, 26-27).
[]
A través del Corazón de su Hijo traspasado en la cruz, el Padre nos lo ha dado todo gratuitamente. La Iglesia y el mundo reciben el Consolador: el Espíritu Santo. Jesús había dicho: «Si me voy, os lo enviaré» (Jn 16, 7). Su Corazón traspasado testimonia que El «ha partido». El envía en adelante el Espíritu de verdad. El agua que brota de su costado traspasado es el signo del Espíritu Santo: Jesús había anunciado a Nicodemo el nuevo nacimiento «del agua y del Espíritu» (cf. Jn 3,5). Las palabras del Profeta se cumplen: «Os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo».

Santa Margarita María conoció este misterio admirable, el misterio transformante del Amor divino. Ella conoció toda la profundidad de las palabras de Ezequiel: «Os daré un corazón».
A lo largo de toda su vida escondida en Cristo, estuvo marcada por el don de este Corazón que se ofrece sin límites a todos los corazones humanos. Ella fue captada enteramente por este misterio divino, como lo expresa la admirable oración del Salmo de este día:

«Bendice alma mia al Señor, / y todo mi ser a su santo nombre» (Sal 102/103, 1).

¡«Todo mi ser»; es decir, «todo mi corazón»! "

jueves, 26 de junio de 2014

Hace 47 años Karol Wojtyla era creado cardenal


Hoy hace 47 años fue creado cardenal el arzobispo Karol Wojtyla (26 de junio de 1967).  El 21 de junio, días antes de partir hacia Roma,  celebro la santa Misa en la Catedral de Wawel. Allí menciono que partiría para Roma al consistorio donde el Santo Padre lo crearía cardenal.
En su homilía habló de sus predecesores los cardenales de la Sede de Cracovia diciendo” “es una tradición, si bien no una tradición ininterrumpida, pero una de las tradiciones más antiguas de Polonia….El Santo Padre, Pablo VI,  ha tomado esta decisión seguramente a los mil años del cristianismo en Polonia… y si bien este nombramiento me llena de gratitud y gozo y la acepto –  ruego me disculpen – con cierto temor, el temor de la responsabilidad”.
Karol Wojtyla habló agradecido de su maestro el Cardenal Sapieha y su grandeza. En cuanto al nombramiento se preguntaba:  “El concepto, el término de Cardenal esta relacionado con una mayor responsabilidad….seré capaz de asumirla?”  Al respecto pidió oraciones y confianza,  una confianza “basada en Dios,  jamás podría hacerlo en mi mismo” y basada particularmente en la Madre de Cristo….en cuyas manos me someto totalmente….para que Ella pueda hacer uso de mí, me dirija y permita que pueda afrontar el desafío”.   Al término pidió nuevamente oraciones por él y todos los cardenales.  Antes de partir hacia Roma,  y como no estaría en Polonia para la tradicional peregrinación a su querida Kalwaria Zebryzydowska,   visitó el Santuario, que visitaba desde niño. “Iré allá para poner nuevamente en sus manos todo lo que vivo y lo que vendrá”.


El 29 de junio concelebraba ya como nuevo cardenal la Santa Misa en la plaza San Pedro con el Papa Pablo VI, durante la cual el papa anunciaba el Año de la Fe. 

Aquellos días de octubre de 1978


“Las personas que conocían al cardenal Wojtyla en Cracovia esperaban que fuese elegido Papa?”

 le pregunta Wlodzimierz Redzioch a Wanda Poltawska y ella responde:

“En Polonia se sabía que nuestro Arzobispo gozaba de buenos contactos en el Vaticano y era apreciado por muchos purpurados. Además, Pablo VI lo llamó para que predicase los ejercicios espirituales para la Curia: fue una elección relevante.
El año 1978 fue un año particular para todos nosotros: mi familia y yo estábamos pasábamos las vacaciones junto con Mons. Wojtyla en las montañas. El 6 de agosto durante el desayuno nos confió: «nunca sueño nada, pero anoche soñé que Pablo VI me hacia una señal». Aquel mismo día nos enteramos por la radio de la muerte del Papa Montini. «Brat» (que significa hermano) se quedo con nosotros hasta el 8 de agosto, cuando partió para Roma, vía Varsovia. Regreso después de finalizado el conclave que eligió al cardenal Albino Luciani.
Pero en septiembre recibimos la sorprendente noticia de la muerte del nuevo Pontífice.  Cuando nos encontramos a fines de septiembre nos dijo: «esperaba tener más tiempo». Al saludarlo le preguntamos: «que nombre elegirás como Papa?»  Mi esposo le ahorró la respuesta y dijo: «Es obvio elegirá ser Juan Pablo II». El en cambio no profirió palabra.
Partió de Cracovia el 8 de octubre y nuestro próximo encuentro fue cuando el ya era Juan Pablo II. Quisiera agregar que hace muchos, muchos años atrás mi madre había “profetizado” que el se convertiría en Papa.”

(de la entrevista de Włodzimierz Redzioch a Wanda Poltawska en Accanto a Giovanni Paolo II  publicado por Edizioni Ares. 

La versión en español titulada Junto a Juan Pablo II fue publicada por Biblioteca de Autores Cristianos

miércoles, 25 de junio de 2014

25 de junio 2014 el “mundial” en la Plaza San Pedro


(en la foto haciendo la entrega Mariano Vombergar, hijo de Marko Vombergar, al que le “robe” la foto)

Hoy mientras Argentina jugaba un partido del mundial  de fútbol los chicos argentino-eslovenos egresados de la “secundaria” eslovena tuvieron su “mundial”. Vaya qué mundial, un mundial de privilegio: audiencia con el Papa Francisco en la Plaza San Pedro. Cuatro representantes del grupo de 30 tuvieron el honor de entregarle en mano su ofrenda: un pergamino y los testimonios del ramillete espiritual de sus oracioines por el Papa.  Obedientes los chicos:   “recen por mi” y asi lo  hicieron. Que mejor regalo podían llevarle?  

En todo sentido un día muy particular para estos chicos argentino-eslovenos. Una visita de privilegio al Santo Padre Francisco, un Papa argentino,  un argentino de quien justamente el padre de Mariano (el de la foto) les había “profetizado”  a sus hijos hace años atrás frente a la Catedral de Buenos Aires : fíjense bien en este Obispo que llegará a ser Papa!

Mundial de por medio hoy también Eslovenia está de fiesta recordando aquel 25 de junio de 1991 cuando durante el primer gobierno democrático esloveno – bajo la presidencia de  Alojzij Peterle - se atrevió a declarar su independencia, un día antes de lo previsto, tomando así por sorpresa al gobierno federal yugoslavo.  La Plaza de la Repùblica en Ljubljana vibraba de emoción, una emoción que pronto se vio interrumpida – como era de esperar – por la  guerra de los diez días. No obstante el 25 de octubre de 1991 se retiraba del territorio esloveno el último soldado yugoslavo. Una independencia que no hubiese sido tan rápida si no hubiese estado en el gobierno DEMOS (Demokraticna opozicija Slovenije– oposición democrática eslovena) surgida de una elite que comenzó a gestarse en los años ochenta, a reunirse, establecer uniones, comenzado a actuar públicamente tímidamente al principio. Pero había nacido la oposición y los jóvenes líderes – como expresara el Primer Presidente democrático esloveno Alojzij Peterle – supieron interpretar el “guiño de la historia”.


Así que hoy en la Plaza San Pedro los chicos argentino-eslovenos celebraron x3.

martes, 24 de junio de 2014

A mis amigos del hemisferio norte felices vacaciones!


A todos mis amigos del hemisferio norte que comienzan a gozar de sus vacaciones de verano (y también a los del sur para las de invierno) les regalo este trozo de texto del Ángelus de San Juan Pablo II del 23 de julio del año2000: 

“En la sociedad actual, a menudo frenética y competitiva, en la que predomina la lógica de la producción y del lucro, a veces en perjuicio de la persona, es más necesario aún que cada uno pueda disfrutar de adecuados períodos de descanso, a fin de recuperar las energías y al mismo tiempo recobrar el justo equilibrio interior.
Es necesario utilizar sabiamente las vacaciones para que beneficien a la persona y a la familia, gracias al contacto con la naturaleza, a la tranquilidad, a la oportunidad de cultivar más la armonía familiar, a las buenas lecturas y a las sanas actividades recreativas; y sobre todo gracias a la posibilidad de dedicar más tiempo a la oración, a la contemplación y a la escucha de Dios.

 A cuantos están de vacaciones les deseo un descanso placentero y provechoso, encomendando a María, Madre solícita, especialmente a quienes estén más cansados. A la Virgen le encomiendo también a quienes, por diversos motivos, no tienen la posibilidad de dejar sus ocupaciones normales y su ambiente habitual. A todos aseguro mi recuerdo en la oración.”

sábado, 21 de junio de 2014

Juan Pablo II un Papa deportista (2 de 2)


“¿Cuántas veces habrá soñado estar escalando como lo hacía en otros tiempos?
En los primeros años de su Pontificado, se hizo construir una piscina en Castel Gandolfo y se distendía durante largas horas de natación en el tiempo de la siesta; mientras todos sus colaboradores dormitaban, él, mediante vigorosas brazadas, iba de un extremo al otro de la piscina, ante el estupor de la guardia suiza que, en su mayoría no sabía siquiera mantenerse a flote.

Imaginaos a su vez la sorpresa de los jardineros, que, entre poda y poda, se asomaban a mirar al Papa nadador. Pero este hobby duró poco tiempo, porque la noticia trascendió  y algunos fotógrafos se asentaron cerca de la villa semanas enteras. Luego, mediante trucos diabólicos de espejos y teleobjetivos , fotografiaron al Papa que salía de la piscina chorreando agua y se secaba con una toalla, sin que nadie de la vigilancia vaticana se percatara de los intrusos. Las fotos circularon por las agencias mundiales. Pero el Pontífice – cuando se enteró – aparentemente ni siquiera se molestó. Hubo quien hasta llegó a especular que le resultó graciosa la astucia de los fotógrafos y el fastidio que el hecho había suscitado en la Curia vaticana. Sin embargo, aquellas fotos jamás fueron publicadas porque alguien las compró y atentamente las donó a la Santa Sede. Pero conociendo bien a Karol Wojtyla, estoy seguro que no se habría preocupado, porque siempre conservó un poco de aquel espíritu travieso de joven universitario polaco, que se divertía haciéndoles bromas a sus amigos.


Apenas elegido Papa, sorprendió a lso cardenales mayores de la Curia y al zapatero del Vaticano, pues cuando le llevaron los zapatos rojos para calzárselos, los tomo delicadamente, los puso a un lado y enseguida ordenó un buen par de mocasines marrones, ni siquiera negros, para usar de inmediato en su segunda aparición pública.

Y a partir de aquel día, siempre con esos mocasines habituales color cuero anduvo por el mundo y se los llevó consigo a la tumba. El fútbol, en cambio, lo tuvo siempre metido en el corazón. En 1984, durante el Jubileo del Deporte en Roma, pidió ir a sentarse a la tribuna del estadio, haciendo estremecer una vez más a los conservadores de la Curia que se lamentaban diciendo: “Ahora sólo nos faltaba el Papa en el estadio”. Pero él, incurable, se divertía muchísimo y según contaba su secretario personal Monseñor Dziwisz, jamás se perdió una final del mundial de fútbol mientras estuvo bien.

 No sólo, sino que quería fortalecer el equipo de fútbol que aún hoy lleva los colores del vaticano y està formado por miembros que trabajan tras los muros leoninos y participan en campeonatos locales. Recuerdo claramente que dijo una vez en un discurso: “Las disciplinas deportivas practicadas por gente de diversas razas y diversos estratos sociales llegan a ser un excelente medio para promover el conocimiento y la solidaridad, tan necesarios en un mundo destruido por conflictos étnicos, religiosos y raciales”.
Y después agregó: “El deporte es una medicina fabulosa que incluso logra transformar los impulsos negativos de los hombres en buenos propósitos”. Repetía a menudo durante el curso de su Pontificado que también el deporte había templado la fuerza de su carácter.

En efecto, ¿Quién mejor que él y su ejemplo puede enseñar a los demás como competir, como aceptar los grandes desafíos de la vida? Cualquier encuentro suyo con deportistas de cualquier tipo siempre produjo un impacto recíproco extraordinario: para los atletas era una inyección de entusiasmo y corrección, para él n reforzar recuerdos de su juventud, que se volvían cada vez más preciosos a medida que avanzaba su inexorable enfermedad.

Le gustaba repetir con frecuencia aquello que el apóstol Pablo solía decirles a los Corintios: “No sabéis que en la pista del estadio todos corren, pero solo uno conquista el precio? Corred también vosotros, de modo que lo podáis alcanzar”.

La última carrera de Karol Wojtyla duró cinco años, y comenzó cuando sintió que no podía caminar más con aquellas piernas que lo habían llevado a anunciar el Evangelio por los cinco continentes. Apoyado en su bastón, hecho con madera de su tierra polaca, con el deber de sostenerlo más moral que físicamente, y que se transformó en su preciosa compañía por al menos dos años.

Después, aquel soporte ya no sería suficiente, pues el anciano Karol había contraído un cuerpo a cuerpo con la enfermedad que lo debilitaría día tras día, limitándolo a un sillón hasta llevarlo a enfrentar el último match con la muerte. ¡Cuánta tristeza, para quien lo había visto escalar montañas, nadar los ríos, trepar las cumbres nevadas de sus montes! Pero él había comprendido que la mejor medicina era el encuentro con los jóvenes. Con ellos recobraba la vitalidad de sus años mozos, imaginándose coetáneo con ellos, y así cantaba, batía palmas al ritmo de la música, ondeaba los brazos como afectuoso péndulo entre una juventud exultante y una vejez camino al ocaso…

Amado Karol, de ti han dicho tantas cosas, a propósito y despropósito, como ocurre cuando la humanidad vana logra dominar la discreción de la verdad.
Yo que he sido gran admirador y devoto amigo quiero imaginarlo, en el momento más solemne de su vida, otra vez niño en los prados de Wadowice que al silbato de clausura del partido con la Vida, se retira del campo silenciosamente y sobre el muro de la Eternidad cuelga sus botines en el gancho de la Historia….”
Franco Bucarelli – periodista RAI – vaticanista
(publicado en Totus Tuus Nr 7-8 julio/agosto 2007)

Invito ver el precioso video John Paul II talks to sport (en parte no hablado, partes en italiano e inglés)  

viernes, 20 de junio de 2014

Solemnidad de Corpus Christi en Buenos Aires


Hoy 20 de junio la Arquidiócesis de Buenos aires celebrará la solemnidad de Corpus Christi: una decisión muy acertada pues ayer fue día laborable en la Argentina y mañana Argentina juega partido en el Mundial de fútbol.

El programa, según publicado en la página oficial de la Arquidiocesis de Buenos Aires, es el siguiente:

11.00 concentración juvenil en Plaza Miserere. Marcha hacia plaza Lorea (Congreso)

14.00 encuentro en la plaza Lorea con el Señor Cardenal Arzobispo y marcha hacia Plaza de Mayo

14.15 los concelebrantes se preparan en los salones de la Curia

15.00 ingreso procesional de los presbíteros, diáconos y seminaristas


15.15 Santa Misa. Homilía del Sr. Cardenal Mario Aurelio Poli. Procesión y bendición con el Santísimo Sacramento.  Renovación anual de la consagración a la Virgen de Luján de la ciudad y la Arquidiócesis de Buenos Aires. Himno Nacional. 

jueves, 19 de junio de 2014

Anunciar a la Urbe y al Orbe la Eucaristía


Queremos anunciar a la Urbe y al Orbe la Eucaristía, esto es, la gratitud.
 Este sacramento es él signo de la gratitud de todo lo creado por la visita del Creador. Este sacramento es el signo de la gratitud del hombre, porque el Creador se ha hecho criatura; porque Dios se ha hecho hombre, porque "ha tomado el cuerpo humano de la Madre Virgen Inmaculada", para elevarnos de nuevo a los hombres hasta el Padre, para hacer de nosotros los hijos de Dios.
Queremos, pues, anunciar y cantar con la boca y más aún confesar con nuestro corazón humano la gratitud por el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Dios, con el que El alimenta nuestras almas y renueva nuestros corazones humanos.
Queremos además anunciar a la Urbe y al Orbe la Eucaristía como el signo de la alianza
que Dios ha establecido irreversiblemente con el hombre, mediante el Cuerpo y la Sangre de su Hijo.
Este Cuerpo estuvo sometido a la pasión y a la muerte. Ha compartido la suerte terrena del hombre después del pecado original. Esta Sangre fue derramada para sellar la Nueva Alianza de Dios con el hombre; la alianza de gracia y de amor, la alianza de santidad y de verdad. Nosotros participamos de esta alianza más aún que el Pueblo de Dios de la Ley Antigua. Hoy queremos, pues, dar un testimonio ante todos los hombres.
Realmente, Dios se ha hecho hombre para todos los hombres. Cristo ha muerto y resucitado por todos. Todos al fin están llamados al banquete de la eternidad. Y aquí en la tierra el Dios Señor invita a cada uno diciendo: "¡Tomad y comed... Tomad y bebed..., para no pararos en el camino! ".

Queremos, finalmente, anunciar a la Urbe y al Orbe la Eucaristía como signo de la adoración debida sólo a Dios.
 ¡Cuán admirable es nuestro Dios! Aquel a quien ningún entendimiento es capaz de abrazar y adorar en la medida de su santidad. Aquel a quien ningún corazón es capaz de amar en la medida de su amor.
¡Cuán admirable es al querer que lo abracemos, lo amemos, lo adoremos, según la dimensión humana de nuestra fe, bajo las especies del pan y del vino!


martes, 17 de junio de 2014

El misterio de los apuntes espirituales de Karol Wojtyla, Juan Pablo II


Los apuntes espirituales están ordenados en dos cuadernos: la agenda de 1962 y la de 1985.

El primer cuaderno  que cubre el período 1962-1984, esta numerado de la pagina 1 a la 220, pero no son apuntes por estricto orden cronológico: los primeros corresponden a los ejercicios espirituales que el arzobispo Karol Wojtyla pasó del 1 al 4 de septiembre en Jasna Gora, junto al episcopado de Polonia.  En las páginas siguientes aparecen apuntes de años anteriores – comenzados en 1962 -  que se entretejen con retiros espirituales posteriores.  Las notas de este cuaderno, que abarca principalmente los años de ministerio de Karol Wojtyla como obispo auxiliar y arzobispo de Cracovia, contienen reflexiones de días de retiro y de ejercicios espirituales privados realizados en distintos lugares de Polonia. El primer cuaderno también comprende apuntes de los primeros seis años de pontificado.

El segundo cuaderno contiene apuntes que abarcan los años 1985-2003. Comienzan en la página fechada 5 de enero y ocupan las trescientas quince páginas siguientes.
Los apuntes de los ejercicios espirituales, tanto en el primer cuaderno como en el segundo, fueron escritos en polaco, aunque con frecuencia el autor introducía expresiones en latín e italiano, especialmente durante los ejercicios que tenían lugar en el Vaticano.

En los últimos años los apuntes de los ejercicios se hacían cada vez más revés. El santo padre anotaba el tema del retiro y el programa del día. Hay menos observaciones personales. Se nota que le costaba cada vez más escribir. Iba cambiando también su caligrafía, que se hizo menos regular.
Estos apuntes que despertaron enorme interés y que su secretario no destruyó sino que los entrego a la Congregación para las causas de los santos (ver posts Notas personales)  para que los examinara durante el proceso de beatificación, son notas espirituales que revelan la profundidad del trato con Dios de Karol Wojtyla a lo largo de varias decenas de años. Nos muestran el misterio del Pedro de nuestros tiempos, que en el difícil período del comunismo fue obispo en Cracovia, y más tarde guió durante casi veintisiete años la Barca de Pedro.

que invito visitar - contiene detalles de los escritos

sábado, 14 de junio de 2014

Juan Pablo II un Papa deportista (1 de 2)


“También lo han llamado “el atleta de Dios” y, sin duda, Karol Wojtyla también será recordado en la historia como un Papa deportista. Cualquier otro Pontífice, a lo largo de los siglos pasados, se distendía cabalgando a todo galope o jugando a los bolos en el estupendo parque de Castelgandolfo. Pero nada más. Es por eso que Juan pablo II ha sido hasta ahora el único sucesor de Pedro que ha practicado fútbol, natación, canotaje, esquí y alpinismo.

Tenía diez años cuando en el patio del oratorio de la parroquia de Wadowice, su pueblo natal, a 60 kms de Cracovia, comenzaba a jugar al fútbol, en su rol de portero.

Sus compañeros de escuela lo habían apodado Lolek, y a decir, verdad, también era hábil. Sobre todo valiente, si consideramos que en aquella época los niños polacos – que eran bastante pobres – no calzaban botines especiales para jugar al fútbol como se hace hoy, sino que usaban calzado de montaña, a menudo con clavos, y no era de extrañar que el pequeño Karol, por detener los lanzamientos y soportar el peso del adversario, regresara abatido a casa de mamá Emilia y del papá, severo oficial del ejército polaco, que no le reprendía, pero le recordaba que también con patadas y golpes de tibia recibidos haciendo deporte podía templarse el carácter de un joven polaco.

 Los doce años, Karol descubria las maravillas de la natación. Le fascinaba la idea de estar y competir en el agua, pero no era fácil pues en aquella región de Polonia el mar quedaba muy lejos, total ilusión para aquellos jóvenes que debían aprender a nadar en los ríos. Y no era sencillo, porque las corrientes eran fuertes y se sabe que el agua dulce no sostiene a los nadadores. Pero el tenaz muchacho aprendió en poco tiempo la técnica de brazas largas y respiro al ras del agua.

No solo eso, sino que además desafiaba, a bordo de una canoa artesanal, evitando con pericia los cientos de peligros que caracterizan un curso de agua de esta naturaleza.
Ya más tarde, cuando frecuentaba el instituto, comienza a descubrir la fascinación por la montaña. Sentía por aquellas altas cumbres de Polonia una especie de veneración. Se quedaba horas admirando, soñando quien sabe qué cosa. Al presentársele la primera ocasión se unió a un grupo que partía hacia la cadena de los montes Tatra, aquellos que marcan los límites entre Polonia y Eslovaquia, maravillosos picos rodeados de bosques de pinos. Aprovechaba las vacaciones de agosto para trepar, a menudo solo, por los ríspidos senderos, hasta llegar a la altura de los 2499 mts del monte Rysy, desde cuya cima admiraba un panorama imponente. Al fondo, el lago Morskie Oko, que los polacos llaman “ojo de mar”.

Al joven Karol le gustaba pescar precisamente allí, en soledad, envuelto en sus pensamientos juveniles y en sus meditaciones, que ya prenunciaban la futura vocación de sacerdote.


Continuó practicando todos estos deportes de sacerdote, párroco y finalmente obispo.
En 1967, la noticia que el Papa Pablo VI lo  había nombrado Cardenal lo encuentra a bordo de su bote. La llamada al Cónclave interrumpió la práctica del esquí, que había visto como aquel joven y vigoroso Cardenal cargaba sobre su espalda un par de viejos esquíes para deslizarse velozmente por las pendientes de nieve que circundan Zakopane, la Chamonix de los polacos, donde las extensiones de manto blanco se pierden a la vista del ojo humano.

Desde joven había aprendido a descender como una gacela de invierno, a lo largo de aquellas pendientes peligrosas, jugando al slalom entre los centenares de pinos, casi desafiando la naturaleza por la que, sin embargo, sentía un respeto sagrado. Hasta fines del invierno de 1978 no hubo temporada invernal que no lo hubiese visto esquiar por las pistas de los montes Tatra.

Ya como Papa, Juan Pablo II, durante unas vacaciones en Adamello, literalmente dejó boquiabiertos al entones presidente Pertini, que espraba cualquier cosa enos ver a un Papa convertido en esquiador excepcional. El jefe de Estado se acerco y le dijo: “Felicitaciones, Santidad,  debo confesarle que he quedado impresionado al verlo correr así sobre la nieve”; Karol Wojtyla, sonriendo, le respondió: “Señor Presidente, ¡soy hijo de las montañas!”.

Este extraordinario amor por las altas cumbres, lo caracterizó a lo largo de su vida. De joven fuerte e infatigable, y de anciano, ya al acercarse el atardecer, a menudo secretamente, se hacía acompañar a las montañas no lejanas a Roma y se quedaba allí en su sillón, inmóvil, admirando aquellas rocas que en cierto sentido le recordaban las de su tierra.”

Franco Bucarelli – periodista RAI – Vaticanista
(publicado en Totus Tuus Nr. 7-8 julio/agosto 2007)



jueves, 12 de junio de 2014

Puntapié simbólico de San Juan Pablo II al Mundial 2014

También lo llamaban “el atleta de Dios”…..amado Karol, de ti han dicho tantas cosas, a propósito y despropósito, como ocurre cuando la humanidad vana logra dominar la discreción de la verdad.


Yo que he sido gran admirador y devoto amigo quiero imaginarlo, en el momento más solemne de su vida, otra vez niño en los prados de Wadowice que al silbato de clausura del partido con la Vida, se retira del campo silenciosamente y sobre el muro de la Eternidad cuelga sus botines en el gancho de la Historia….. Franco Bucarelli – Periodista de RAI (Totus Tuus, julio-agosto 2007)

miércoles, 11 de junio de 2014

Homilía premonitoria del cardenal Karol Wojtyla en octubre de 1978


Pablo VI fue siempre amigo fiel de Polonia. Preocupado por la situación y consciente del esfuerzo de la Iglesia polaca en su empeño por apoyar y sostener el espíritu de su pueblo durante los años de comunismo,  comprendía las dificultades que debía enfrentar la Iglesia detrás de la “cortina”.  Como Obispo de Roma y Pastor universal quizás fue uno de los Papas que menos “gozó” de su pontificado. Debió llevar adelante el Concilio Vaticano II y enfrentar las postrimerías no del  todo gratas. George Weigel llegó a decir que el pontificado fue un calvario para él. Pero para la iglesia polaca siempre tuvo un lugar preferencial en su corazón. 


Cada vez que Karol Wojtyla iba a Roma, Pablo VI lo recibía en audiencia. El Papa lo apreciaba mucho. Lo apreciaba por su profunda espiritualidad, el coraje apostólico, la formación cultural, su serenidad de espíritu y también  por la fidelidad y la lealtad que siempre le demostrara.  El mismo Pablo VI confirmó esta amistad al confiarle la prédica de los ejercicios espirituales en el Vaticano para la Cuaresma de 1976. (Dziwisz)

Después del fallecimiento de Papa Pablo VI el 6 de agosto de 1978,  todo se sucedió  muy rápidamente, increíblemente marcado por fechas y coincidencias.  Albino Luciani quien eligió llamarse Juan Pablo I fue elegido Sumo Pontífice el 26 de agosto cuando toda Polonia celebraba la fiesta litúrgica de su Santa Patrona y Reina: Nuestra Señora de Jasna Gora (Czestochowa).
Su pontificado duró tan solo 33 días! (26 de agosto al 28 de septiembre 1978)

Fue Mucha, el chofer del cardenal Wojtyla,  quien le comunico la noticia de su muerte al cardenal cuando estaba almorzando. Mucha comentó: “Escuché un fuerte ruido. Al recibir la noticia algo se le cayó de las manos al Cardenal.
El cardenal Dziwisz comenta en su libro Una vida con Karol que el cardenal Wojtyla nunca comentó los particulares del conclave y tampoco en privado hablo de la sucesión del Papa Luciani….  Al enterarse de la noticia se recluyó en su habitación y en la capilla. En la homilía de la Santa Misa en sufragio celebrada en la Basílica Mariacka en el centro de Cracovia dijo: “No sabemos qué significa esta muerte para la Sede de Pedro. No sabemos qué quiere decirle Cristo a la Iglesia y al mundo con esta muerte”….. En la biografía de Weigel podemos leer que esta muerte afecto notablemente al cardenal Wojtyla. Su amigo Stanislaw Malysiak recordaba que veía en él un hombre en lucha consigo mismo. El cardenal acababa de cumplir el 20º aniversario de su ordenación episcopal y había escrito su poema “Estanislao” horas después de haber muerto Juan Pablo I. Dijo que lo hacía para “pagar mi deuda con Cracovia”. Presentimientos de una responsabilidad  en puertas? 


Cuando lo acompañó al aeropuerto el chofer le dijo…. Buen viaje Eminencia, y hasta pronto!     El Cardenal, después de un profundo y triste suspiro respondió “nunca se sabe”. Estas palabras impresionan fuerte en boca de Karol Wojtyla. Casi proféticas. Extrañas también las de su secretario Stanislaw Dziwisz “Recen por el cardenal Wojtyla, recen para que regrese a Cracovia”

El 7 de octubre ya en Roma el cardenal Wojtyla se “refugió” en el Santuario de Mentorella y al dia siguiente en la iglesia polaca de San Estanislao concelebró la Santa Misa con el cardenal Wyszynski. Esta fue su última homilía “oficial” (Boniecki) antes de ser elegido Papa.  Por lo emotiva se siente como una homilía “premonitoria”, como si él mismo estuviera preguntándose si estaba en condiciones de asumir tremenda responsabilidad “para que el fruto del pontificado de Juan Pablo I continúe”. El pontificado de aquel Papa elegido significativamente el dia de Nuestra Señora de Jasna Gora había sido para él como un preludio….. y las palabras del cardenal Wyszinski “si te eligen debes aceptar….llevarás a la Iglesia al tercer milenio…la advertencia que Nuestra Señora de Jasna Gora le había concedido un tiempo prudencial para consumar su Magnificat personal y eclesial.

Esta fue su homilía basada en el texto de Juan,  21 de aquel 8 de octubre durante la Santa Misa (traducido de The making of the Pope of the Millennium – Kalendarium of the Life of Karol Wojtyla  - Adam Boniecki, MIC,  publicado por Marians of the Immaculate Conception, USA)

“La sede apostólica está nuevamente de duelo. Vive rezando por el alma del querido Juan Pablo I los 9 días de duelo. Toda la Iglesia está de duelo, la Iglesia de Polonia de duelo. Rezamos en nuestras catedrales, nuestros santuarios, en nuestros templos, en toda nuestra tierra. Y hoy rezamos reunidos aquí en Roma en la Iglesia de San Estanislao, en este predio que su fundador el cardenal Stanislaw Hozjusz quiso que fuese de unión entre la Santa Sede y nuestra comunidad polaca para compartir gozos y pesares.
Cristo dijo de si mismo que El es la piedra angular. La piedra angular del edificio. La Iglesia es una viña y al mismo tiempo un edificio. No hace mucho tiempo que el Papa Juan Pablo I fue llamado a esta viña, para identificarse con las palabras una vez  dichas a Pedro: “Tu eres la Roca”.  Porque la Iglesia es a la vez una viña y un edificio.  Necesita fundamentos. Y así Juan Pablo I fue llamado para ser el fundamento de ese edificio en la Iglesia – el Reino de Dios en la tierra. Esto ocurrió el  26 de agosto de este año. Hace seis semanas. Ocurrió en la Fiesta de Nuestra Señora de Jasna Gora en nuestra tierra polaca.
Cuando pensamos en la sorprendente manera en que Juan Pablo I fue llamado, debemos volver al primer llamado, el llamado dirigido a Simón, a quien Nuestro Señor le dio el nombre de Pedro; a aquel llamado definitivo después de la Resurrección  cuando Cristo le preguntó tres veces. “«Simón, hijo de Juan, ¿me amas?».  y Pedro le contesto: “Si, Señor tu sabes que te amo” Y Cristo le pregunto nuevamente “«¿me amas más que estos?».


En el texto del Evangelio de Juan podemos sentir el estremecimiento del corazón del apóstol, cuando respondió, “Señor, Tu lo sabes todo. Tu sabes que te amo”! Una pregunta  difícil y muy exigente.  Probablemente entre todos los apóstoles fue Pedro el que mejor comprendió que esta pregunta excedía los límites de lo humano. Por eso tembló al responder. Cuando respondió “Señor, Tu sabes que te amo”  se entregaba al amor de Aquel que le planteaba la pregunta.
Cundo miro hacia atrás, en la perspectiva de estas últimas seis semanas, al hecho que ocurrió el 26 de agosto en la Capilla Sixtina, creo que en aquel momento tuvo lugar una conversación similar a aquella de Cristo con Simón Pedro. La sucesión de Pedro, el llamado a la responsabilidad del Pontificado, también conlleva un llamado al mayor amor, a un amor muy especial. Y siempre cuando Cristo le dice a  un hombre “ven, sígueme”, El le pregunta cómo le pregunto a Simón Pedro: “Me amas mas que ellos”? Y luego el corazón del hombre debe estremecerse. El corazón de Simón tembló y el corazón de Albino Luciani tembló antes de asumir el nombre de Juan Pablo I. El corazón humano debe estremecerse, porque en esta pregunta hay una exigencia: Tú debes amar!. Tú debes amar más que los demás, si te es confiado todo el rebaño, si estás listo para “«Apacienta mis ovejas» y cumplir con el llamado y la misión de Pedro.
El texto de Juan continúa. Cristo dice algunas palabras enigmáticas. Se las dice a Pedro: “cuando eras joven tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo… otro te atará y te llevará a donde no quieras».  Palabras  misteriosas, enigmáticas…. El Evangelista agrega que con estas palabras Cristo preanunció de que manera Pedro glorificaría a Dios con su muerte.
Entonces, en este llamado, dirigido a Pedro por Cristo después de Su Resurrección, Cristo ordena “Ven sígueme” posee un doble significado.  Es un llamado al servicio y un llamado a morir.
En el caso de Juan Pablo I, ambos llamados del Evangelio de Juan se habían cumplido. Ya sabemos con qué muerte glorificaría su vida. Ahora esta muerte queda detrás.
Cristo le dijo a Pedro: “Cuando seas anciano…”  para nuestro entendimiento, en términos humanos – Juan Pablo I no llego a anciano. Un mes de pontificado. Pero este mes bastaría.  Bastaría no acorde a cálculos humanos, no según cálculos de duración, no a una escala  de tiempo humano ni de historia humana.  Bastaría según aquellas significativas palabras de Cristo “Me amas?”
Este mes de pontificado era suficiente como tiempo de amor.
Y mirando al hombre que el 26 de agosto tomo el nombre de Juan Pablo I, y posando nuestra mirada sobre todos sus días – los 33 días de pontificado – creemos que bastó. Porque el amor tiene estimaciones diferentes, obedece a leyes diferentes. En cierto sentido, con respecto al amor, las leyes del tiempo son suspendidas, como lo son las leyes de este mundo, las leyes de las cosas materiales. El amor puede consumarse en poco tiempo. Una vez en acción – una acción basta.  Puede llegar a un final, como dicen las Escrituras “en un corto lapso vivió mucho tiempo..”  Es verdad que el amor que Juan Pablo expresó aquel 26 de agosto y luego los 33 días de su pontificado no quedó plasmado en documentos que guíen el pensamiento de la Iglesia y de toda la humanidad. No encontró expresión en su trabajo pastoral, en viajes apostólicos.  No le fue dado celebrar ni siquiera una Misa ante la tumba de San Pedro. Todo esto no ocurrió. Pero, en cierto sentido, el amor no necesita nada de esto. Puede expresarse sin ello.  Y Nuestro Señor, conversando con Pedro al comienzo de su primer pontificado no pidió nada más que amor: “Me amas”? Ese es el único tema que debemos tener presente en todo pontificado y en toda vida humana.
También es verdad que la historia de la Iglesia no tendrá muchos hechos que registrar bajo el nombre de Juan Pablo I. Desde una perspectiva humana – y la historia es perspectiva humana – este será un pontificado sencillo, privado de grandes documentos y grandes hechos.  Desde un punto de vista humano (y la historia está sujeta a las leyes de los puntos de vista humanos) este pontificado quedará bajo la sombra de Juan y Pablo. Pero hoy comprendemos un poco mejor porque eligió estos nombres. Quizás porque ya entonces sabia que quedaría en la sombra de estos dos nombres, de estos dos grande pontificados: de Juan y de Pablo. Esto es historia. También es la historia de la Iglesia.
Pero el Libro de la Vida se escribe según otras leyes. No sabernos que palabras se utilizaran para registrar el pontificado de 33 días de Juan Pablo I en el Libro de la Vida. Solo podemos asumir, basados en lo que hemos escuchado, lo que hemos sentido – que la respuesta dada a la pregunta de Cristo “Me amas?” fue particularmente ardiente. Hasta podemos suponer que fue tan ardiente, que el corazón humano no pudo resistir. Porque el amor de Dios es mayor que el del corazón humano. Y a veces es expresado en la muerte de una persona.
Estamos en el mes de octubre. Toda la Iglesia está unida en el rosario. El rosario es rezado por muchos pueblos diferentes. Nuestros compatriotas lo rezan. También nosotros lo rezamos. Queremos dejar relacionada la persona de Juan pablo I en este rosario, una persona tan querida por nosotros, que nos dejara hace pocos días. La iglesia esta apenada. Mientras lo velamos, vamos pasando las cuentas del rosario con nuestros dedos y los misterios del santo Rosario en nuestros pensamientos.  Toda la Iglesia, especialmente la Iglesia de Polonia, saluda a este Papa elegido el día de Nuestra Señora de Jasna Gora, rezando el rosario.
Cristo nos habla en la liturgia de hoy.  Estas son palabras  tomadas  de su mensaje en la Sala superior.  En sus palabras dirigidas a los apóstoles. Cristo dijo: “No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero.” En esta oración eucarística, en este Sacrificio Eucarístico, queremos agradecer a Cristo que, con su vida, con su corto pontificado, su siervo Juan Pablo I, expresó tan claramente la verdad de estas palabras al mundo: “No has sido tú quien me has elegido, sino que fui yo quien te elegí”. Y siguiendo estas palabras de Cristo, deseamos se cumplan hasta el final. Que vayas y des fruto, y que el fruto sea duradero.

En este Santo sacrificio recemos para que el fruto de estos 33 años de pontificado de Juan Pablo I continúe.”

martes, 10 de junio de 2014

Oración de San Juan Pablo II al Sagrado Corazón de Jesús

 (Oración que San Juan Pablo II dedicó al Sagrado Corazón de Jesús al final de su homilía en la Misa por el 450 aniversario de la evangelización de Ecuador  -  30 de enero de 1985)



Este es, Señor, vuestro pueblo. 
Siempre, Jesús, os reconocerá por su Dios. 
No volverá sus ojos a otra estrella, 
que a esa de amor y misericordia 
que brilla en medio de vuestro pecho. 

Sea, pues, Dios nuestro, sea vuestro Corazón 
el faro luminoso de nuestra fe, 
el áncora segura de nuestra esperanza, 
el emblema de nuestras banderas, 
el escudo impenetrable de nuestra flaqueza, 
la aurora hermosa de una paz imperturbable, 
el vínculo estrecho de una concordia santa, 
la nube que fecunde nuestros campos, 
el sol que alumbre nuestros horizontes, 
la vena, en fin, riquísima 
de la prosperidad y abundancia que necesitamos. 

Y, pues, nos consagramos y entregamos sin reserva 
a vuestro Divino Corazón, 
multiplicad sin fin los años de nuestra paz. 
Desterrad de los confines de la patria 
la impiedad y corrupción, la calamidad y la miseria. 
Dicte nuestras leyes vuestro Evangelio; 
gobierne nuestros tribunales vuestra justicia; 
sostengan y dirijan a nuestros gobernantes 
vuestra clemencia y fortaleza; 
perfeccionen a nuestros sacerdotes 
vuestra sabiduría, santidad y celo; 
convierta a todos los hijos del Ecuador vuestra gracia 
y corónelos en la eternidad vuestra gloría; 
para que todos los pueblos y naciones de la tierra, 
contemplando la verdadera dicha y ventura del nuestro, 
se acojan a su vez a vuestro amante Corazón 
y disfruten de la paz que ofrece al mundo 
esa fuente pura y símbolo perfecto 
de amor y caridad. Amén.




domingo, 8 de junio de 2014

Papa Francisco Invocacion por la paz 8 de junio 2014


En vivo en el sitio del Centro Televisivo Vaticano

El encuentro de la invocación por la paz tendrá lugar esta tarde en los jardines del Vaticano.  En el librito de la celebración  (Lamentablemente solo en idiomas italiano e inglés – publico aquí mi traducción, espero que pronto en el sitio de la Santa Sede) podemos ver que los tres momentos (hebraico, cristiano árabe) se componen idénticamente.

Anuncio
Que el Señor les conceda la paz!
Nos hemos reunido aquí, israelíes y palestinos, judíos, cristianos y musulmanes, para que cada uno de nosotros haga su ofrenda, para que cada uno de nosotros exprese su deseo de paz para la Tierra Santa y aquellos que allí habitan.
Junto al Papa Francisco, que tanto ansiaba este momento, el Patriarca Bartolomé de Constantinopla y todos los presentes, los Presidentes Shimon Peres y Mahmoud Abbas se unen a este llamado, dando su voz al deseo de sus respectivos pueblos para suplicar a Dios el deseo común de paz.
El encuentro de esta tarde está formado por tres partes, seguidas de una conclusión.  Cada una consiste en una invocación por uno de las tres comunidades religiosas en orden cronológico: judaísmo,  cristianismo y el Islam.
Cada parte se desarrollará en tres momentos. El primer momento es una expresión de alabanza a Dios y a su don de la creación, y por habernos creado como miembros de la familia humana.
En el segundo momento pedimos perdón a Dios por las veces que hemos dejado de actuar como hermanos y hermanas, y por nuestros pecados contra Él y nuestros hermanos y hermanas.
En el tercer momento, le suplicamos a Dios nos conceda el don de la paz para Tierra Santa y nos haga hacedores de paz.
Entre cada Momento se procederá a un breve interludio musical. Una meditación musical a su vez  concluye cada uno de las tres partes.


PRIMER MOMENTO: COMUNIDAD HEBREA

Primera parte. Acción de gracias por la creación (en hebreo) Salmos y 147 

Segunda parte: Pedido de perdón (en hebraico) salmos 25 y 130 
Seguido por la oración del día del Kippur
Breve intermezzo musical

Tercera parte: Invocación por la paz (en hebraico)

Oración de Nahman de Breslov

Y la Oración por la paz
“Concédenos paz, bondad, bendición, gracia, amor y respeto y misericordia; a nosotros y a todo nuestro pueblo, de Israel y de todo el mundo. Bendicenos a todos nosotros con la luz de Tu Rostro, Padre nuestro. Por con la luz de Tu Rostro, Tu nos has dado o Señor nuestro Dios, una Torah de Vida, amor y respeto, y rectitud y bendición y misericordia y vida y paz. Sea tu voluntad bendecirnos a todos nosotros con Tu Paz. 
Luego meditación musical hebraica.

SEGUNDO MOMENTO: COMUNIDAD  CRISTIANA

Primera parte: Acción de gracias por la Creación (en inglés)
Salmo 8 

Oremos:
Dios Padre Omnipotente, nosotros aquí reunidos, nosotros tus hijos, hebreos, cristianos y musulmanes, todos Te reconocemos como nuestro Creador. Venimos a darte gracias por la belleza y las maravillas de Tu Creación. Eres Tú, Dios Creador, Padre de todos nosotros, que nos has puesto en la Tierra Santa, especialmente bendecida entre todas las tierras porque aquí se ha realizado la historia de nuestra salvación. Nuestro agradecimiento   compartido por todas Tus bendiciones nos recuerda que somos hermanos y hermanas, amados por el Único Dios nuestro Padre, por Cristo nuestro Señor. Amén. 
Breve intermezzo musical

Segunda parte: Pedido de perdón (en italiano)
Lectura de una oración de San Juan Pablo II

Supliquemos con confianza a Dios nuestro Padre,  misericordioso y compasivo, lento a la ira y grande en el amor y la fidelidad,  que acepte el arrepentimiento de su pueblo,  que confiesa humildemente sus propias culpas,  y le conceda su misericordia.

Oremos para que, contemplando a Jesús, nuestro Señor y nuestra Paz, los cristianos se arrepientan de las palabras y conductas a veces suscitadas por el orgullo, el odio,
la voluntad de dominio sobre los demás, la hostilidad hacia los miembros de otras religiones y hacia los grupos sociales más débiles, como son los emigrantes y los gitanos
Oremos por todos aquellos a quienes se ha ofendido en su dignidad humana y cuyos derechos han sido vulnerados.
(pausa y silencio)

Oh Padre misericordioso, tu Hijo Jesucristo, juez de vivos y muertos, en la humildad de su primera venida ha rescatado a la humanidad del pecado y, en su retorno glorioso, pedirá cuentas de todas las culpas: concede tu misericordia y el perdón de los pecados a nuestros padres, a nuestros hermanos y a nosotros tus siervos, que impulsados por el Espíritu Santo volvemos a ti arrepentidos de todo corazón, Por Cristo nuestro Señor.
Amen
(pausa y silencio)

Oremos:
Dios Padre Omnipotente, concédenos la gracia de presentarnos humildemente ante tu presencia y de implorar tu perdón por las ofensas contra Ti y contra nuestros hermanos y hermanas. Nosotros no hemos sido custodios de Tu creación, y especialmente en Tu Tierra Santa, hemos emprendido guerras, practicado la violencia,  fomentado el desprecio por nuestros hermanos y hermanas, ofendiéndote profundamente a Ti, Padre de todos nosotros. Concédenos la gracia de empeñarnos nuevamente para “actuar con justicia, amar la misericordia y caminar humildemente con nuestro Dios” (Michea 6,8)  por medio de Cristo nuestro Señor. Amén.
Breve intermezzo musical

Tercera parte  
               
Invocación por la paz (en árabe)
Lectura de una oración de San Francisco de Asís

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto
ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
(pausa y silencio)

Oremos:
O Dios, Padre Omnipotente, nosotros aquí reunidos te suplicanos nos transformes en instrumentos de Tu paz,  sedientos de justicia, capaz de perdonar y promotores de reconciliacon. Convierte nuestros corazones a la acción de Tu Espiritu, abre nuestros ojos para que veamos Tu imagen en el rostor de cada persona, mueve nuestras manos para que se unan a las de nuestros hermanos y hermanas, para construir conjuntamente un mundo donde todos podamos vivir en paz. Bendice Tierra Santa, para que desde aquella  Tierra bendita la paz alcance hasta los confines del mundo. En nombre de Cristo nuestro Señor. Amen.

Meditación musical cristiana

TERCER MOMENTO: COMUNIDAD MUSULMANA

Primera parte: Agradecimiento por la Creación (en árabe)
Sea alabado el Señor, que ha creado ls cielos y la tierra, que ha convertido las tinieblas en luz, que ha hecho surgir todas las cosas de la nada, que nos ha creado como lo más preciado de la creación, que nos ha dado la mejor forma de todas las formas, dotándonos de oídos, vista, inteligencia y corazón. Bendito sea el Señor, sumo Creador.
Oh Dios, alabado seas, Oh Señor alabanzas a Ti, Oh Creador del cielo y de la tierra.  Oh Tu que conoces lo ignoto y lo manifiesto. Oh Señor y Soberano de todas las cosas, al testimoniar que no hay otro dios que Tu y que Tu eres Único,  en Ti buscamos refugio de los males en nosotros mismos y del mal de Satanás, de sus cómplices, de sus blasfemias y de sus murmuraciones, y buscamos refugio en Ti contra la falta de fe y la miseria y buscamos refugio en Ti para no recaer en el mal sobre nosotros mismos y sobre el prójimo. Oh Dios, alabado Seas, gran alabanza, bien y bendición, nosotros Te alabamos por todas las gracias que nos has concedido, visibles e invisibles, en la religión y en el mundo, por Tus incontables y numerosas gracias y Te pedimos, Señor nuestro, que ellas permanezcan por siempre, sean preservadas y benditas, y ayúdanos a recordarnos siempre de Ti, a agradecerte a Ti, a adorarte mejor, para que Te adoremos, Te recordemos y Te agradezcamos como Tu deseas, alabado Seas, Oh Señor, como corresponde al esplendor de Tu rostro y a la grandeza de Tu poder.    
Oh Dios, tu eres capaz de todo y nosotros no somos capaces de nada. Tú posees todo y nosotros no poseemos nada. Tu lo sabes todo y nosotros no sabemos nada. Tu conoces lo oculto, nosotros Te alabamos, Te agradecemos, por todos los dones que nos has concedido y colmado y por todo aquello que has hecho en nosotros, en la religión y en el mundo. Alabado seas, Señor nuestro, desde el inicio ahora y por siempre, alabanzas a Ti, en  tiempos buenos y malos, alabado seas por siempre, alabanzas a Ti hasta tu total complacencia, alabanzas a Ti, después de haber sido complacido: no existe poder ni fuerza si no es en Ti.  
Breve intermezzo musical

Segunda parte: Suplica de perdón (en árabe)
Oh Dios, nuestro Señor y nuestro Dios no hay otro fuera de Ti, Tu que nos has creado a nosotros tus siervos, a quien consideramos como lo mejor que poseemos, en ti encontramos  refugio de los males que hemos cometido, nos dirigimos a Ti por medio de la gracia que Tu nos has concedido, y nos refugiamos de nuestras culpas y de nuestras ofensas, perdónanos, porque no hay nadie fuera de Ti que perdone nuestros pecados.
Oh Dios, nuestro Señor Dios, cuyo nombre es santificado en los cielos, tu autoridad está en el cielo y en la tierra y dado que Tu misericordia esta en el cielo, haz que esta Tu misericordia se manifieste en la tierra, perdone nuestras culpas y nuestros pecados. Tu eres el Señor de aquellos que son buenos, inúndanos con Tu misericordia, con Tu perdón, con Tu bondad y Tu protección, Tu el más Misericordioso de todos..
Oh Dios suscita en nosotros el deseo de decir la verdad, de realizar el bien, de instruir en la virtud, de ponerle fin a todo aquello que es prohibido, buscando Tu generoso Rostro, O Señor de esplendor y honor, haz que realicemos solamente el bien para todos, de todas las gentes, apartando la injusticia de los oprimidos para recibir Tu misericordia que comprende todas las coas. Ayúdanos, Oh Señor, a hacer bien lo que es justo, en la justicia y en la caridad, y a poner fin a la indecencia, a todo lo prohibido, al mal, a la injusticia, a la agresión.
Oh Dios, nosotros buscamos refugio en Ti para no perdernos y no extraviarnos, para no caer y no hacer caer, para no hacer el mal y para no aumentar el mal, para no cometer violencias y no hacer cometer violencias en contra nuestro, perdónanos todos los pecados que hemos cometido al respecto.  Oh Dios, Tú que eres el más Misericordioso de todos, porque nuestra esperanza está en Tu misericordia, tememos tu castigo, apártanos de los injustos y los violentos. Oh Señor del mundo, ayuanos a socorrer a todos aquellos que son perseguidos injustamente, para que Tu nos concedas en todo Tu misericordia, Tu perdón y Tu complacencia.
Breve intermezzo musical

Tercera parte: Invocación por la paz (en árabe)
Alabanzas a Dios, misericordioso, compasivo, rey, santo, pacifico, fiel, soberano, precioso, potente, grandioso, creador, ideador, formador.

Oh Dios, Tu eres la paz, y la paz proviene de Ti, y a Ti retorna. Tu eres bendecido y  glorificado. Oh Señor de esplendor y de honor, inspiranos, Oh Señor con la paz y revélanos la paz y conviértenos en moradores del reino de la paz, entre aquellos que no viven en el miedo y la tristeza..
Oh Dios, buscamos refugio en Ti de la injusticia y de la opresión, de la agresión ilegítima y te suplicamos, Señor nuestro, a llevarnos por el camino recto, para no extraviarnos ni hacer extraviar a otros,   creyendo en Ti y confiando en Ti  Guíanos, Oh Señor, a las palabras justas, guíanos, Oh Señor, a los actos más perfectos, guíanos, Oh Señor a la moral correcta, porque que nadie excepto Tu  puede guiarnos hacia ello, y Tu puedes hacer todas las cosas.
Oh Dios, Oh Señor, haznos capaces de todo lo que es bueno, apártanos de todo lo malo.  Te suplicamos nos indiques todo aquello que es bueno y justo. Donanos, Oh Dios, confianza, paz, tranquilidad, seguridad  y fe para nosotros y para nuestra gente, nuestras familias y para toda la humanidad, para todas las naciones, todas las creaturas de Tu gran creación.
Dónanos, Oh Señor el bien en este mundo y en el otro, y protégenos del tormento del fuego.
Trae o Dios paz a la tierra de paz, Oh Maestro de esplendor  y honor, remueve la injusticia de los oprimidos en esta tierra, nutre a tu pueblo que tiene hambre, custodialos contra el miedo, y aléjalo del mal y de los hacedores del mal, de los agresores inicuos, Oh Señor de los Mundos.  .
Meditación musical musulmana.

MOMENTO FINAL

A continuación se escucharán las palabras del Papa Francisco, y a continuación las de los dos Presidentes, cada uno de ellos orará por la paz.  Al finalizar los dos  Presidentes y el Santo Padre intercambian saludos, estrechan sus manos y plantan un pequeño árbol de olivo, como signo duradero del común deseo de paz entre el pueblo palestino y el pueblo israelí.