Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

martes, 31 de marzo de 2015

30 años de la primer JMJ: así fueron los comienzos


El 22 de abril de 1984, Año Santo de la Redención, el Papa Juan Pablo II decide portar una cruz – símbolo de la fe – cerca del altar de Santa María Mayor en la Basílica de San Pedro, con el propósito que todas las personas pudieran verla. Fue en aquel entonces cuando siguiendo su fervoroso deseo, se instaló una grande cruz de madera, de 3,8 mt de altura. Al final del Año Santo, luego del cierre de la Puerta Santa, el Santo Padre confió aquella misma Cruz a la juventud del mundo, representada por los jóvenes del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo de Roma.
Estas fueron sus palabras en dicha ocasión: 
 "Queridos Jóvenes, al terminar el año Santo de la Redención confió a vosotros mismos el signo de este año Jubilar: La Cruz de Cristo! Llevadla en el mundo mondo, como signo del amor del Señor Jesús por la humanidad y anunciad a todos que solo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención"(Roma, Abril 22 de 1984).



Los jóvenes acogieron la invitación del Santo Padre. Portaron la Cruz al Centro San Lorenzo, que sería su domicilio habitual en los periodos en los cuales no fuera llevada en peregrinación por el mundo. Inmediatamente después, la Cruz del Año Santo comenzó a viajar por diversas partes del Mundo.

En 1985 la ONU proclamo el Año Internacional de la Juventud. El Papa queriendo que también la Iglesia fijara su atención en las nuevas generaciones convoco a los jóvenes a que se reunieran en Roma el Domingo de Ramos.  Fue el primer encuentro así llamado JMJ. Entonces se anunció la institución de la JMJ.  El papa anuncio que la JMJ se celebrarìa el Domingo de Ramos de cada año. A las celebraciones diocesanas (en Roma) seguirían las celebracioens internacionales. De esta manera la primera diocesana se celebro en Roma en 1986 y la siguiente fue la JMJ mundial celebada en Buenos Aires.
Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo
La “Cruz de las JMJ” es la copia de la “Cruz del Año Santo”, que siguió los mismos parámetros de construcción de la primera y que circula actualmente por el mundo visitando con grandes frutos espirituales los países en los que se llevaran a cabo las JMJ.  Fue trasladada a las JMJ de París (1997), Roma (2000), Toronto (2002), Colonia (2005), Sídney (2008). Igualmente, fue llevada al África en el 2006 y Oceanía en el 2007. Es así como en cada etapa de su peregrinación, Cristo ha revelado su amor y Misericordia a todos aquellos que fervorosamente la han abrazado o se han acercado y a aquellos que la han llevado.


En el 2003, por iniciativa del Papa Juan Pablo II, los jóvenes recibieron una copia del ícono de Maria Salus Populi Romani (“Salud del Pueblo Romano”) para acompañar la Cruz durante su paso por el mundo. Este signo nos muestra como la Virgen María conduce a los jóvenes al descubrimiento del sentido de la cruz: el amor infinito de Aquel que ha dado su vida por nosotros.
La Cruz expuesta en la Iglesia al interior del Centro San Lorenzo se ha construido con pedazos auténticos de la Cruz del Año Santo: los brazos (hasta horizontal) y la placa en metal. El asta vertical, por el contrario, hace parte de la primera copia que ha viajado por el mundo a partir de 1996. El desgaste de la madera en diversas partes de la Cruz, evidencian que ha sido cargada y venerada por un grande número de personas.
 En la Misa del Domingo de Ramos, el domingo 5 de abril de 2009, con ocasión del traslado de la Cruz desde Australia hacia España, como acto preparatorio a la JMJ de Madrid (2011), el Papa Benedicto XVI expresó:  “Avanzamos con ella [la Cruz], sobre su camino y encontramos así nuestro camino. Cuando tocamos la Cruz, sobre todo cuando la llevamos, tocamos el misterio de Dios, el misterio de Jesucristo. El misterio que “Dios ha amado tanto al mundo, que ha entregado su hijo por nosotros” (cfr. Gv 3, 16). Tocamos el misterio maravilloso del amor de Dios, única verdad realmente redentora. Pero tocamos también la ley fundamental, la norma constitutiva de nuestra vida, es decir, el hecho mismo que sin un “Si” a la Cruz, sin un caminar en comunión con Cristo día a día, la vida no puede vivirse”.
Así mismo, el 22 de abril de 2009, fecha de la celebración del 25 aniversario de la Cruz, el Papa Benedicto XVI, dirigiéndose los jóvenes del Centro San Lorenzo, confirmó la misión de los jóvenes del mundo, diciendo:   Queridos Amigos, os confío plenamente de nuevo esta Cruz! Continuad llevándola en cada esquina de la tierra, para que también las próximas generaciones descubran la Misericordia de Dios y reaviven en sus corazones la esperanza en Cristo crucificado y resucitado!
La peregrinación permanente de la Cruz de las JMJ es verdaderamente una fuente de inmensa gracia. Muchas son las personas que sufren pero que tomándola y asumiendo su significado han encontrado consolación y paz. Muchos son aquellos que por su medio, han tocado el misterio de Dios revelado en Cristo. Muchos han sido tocados de la Misericordia de Cristo por los pecadores y han hallado la fuerza de solicitar los sacramentos, especialmente el bautismo y la reconciliación. Muchas son las vocaciones sacerdotales y de vida consagrada que han nacido a los pies de esta Cruz. Muchos son los que han dicho “Sí” a Cristo. Sí, la Cruz de Jesús es fuente de vida y salvación para cada persona en este mundo! Acojámosla!, Veámosla!, Venerémosla!, Llevémosla!, Anunciémosla!


(tomado de la página oficial del Centro San Lorenzo inaugurado por el  Papa Juan Pablo II  el 13 de marzo de 1983. San Lorenzo in Piscibus es una iglesia del siglo XII situada en las cercanías de la Plaza San Pedro en Roma. El Centro es animado por voluntarios, miembros de diversos grupos y movimientos eclesiales. El Pontificio Consejo para los Laicos ha confiado la coordinación del Centro a la Comunidad del Emmanuel. Desde 1984 el Centro custodia la Cruz de la JMJ, y desde el 2003 el ícono de la María Salus Populi Romani.

sábado, 28 de marzo de 2015

Domingo de Ramos “Quien es Jesucristo”?


“El relato de la pasión del Señor nos acompaña hoy hasta el momento en que el cuerpo de Jesús, muerto en la cruz, queda puesto en un sepulcro de piedra. Y, sin embargo, la liturgia de hoy quiere introducirnos más profundamente en el misterio pascual de Jesucristo. Por eso, el texto conciso de la segunda lectura, tomado de la Carta de San Pablo a los Filipenses, es clave para descubrir, en el trasfondo de los acontecimientos de la Semana Santa, la plena dimensión del misterio divino.
¿Quién es Jesucristo? podríamos preguntarnos de nuevo, como aquellos que lo vieron entrar en Jerusalén.
Jesucristo, “siendo de naturaleza divina, no consideró como presa codiciada el ser igual a Dios. Por el contrario, se anonadó a Sí mismo tomando la forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres” (Flp 2, 6-7).
Jesucristo es por tanto verdadero Dios, Hijo de Dios, el cual, habiendo asumido la naturaleza humana, se hizo hombre. Vivió sobre esta tierra como Hijo del hombre. Y en El, precisamente en cuanto Hijo del hombre, tuvo cumplimiento la figura del Siervo de Yavé, anunciado por Isaías.”

viernes, 27 de marzo de 2015

Teresa de Ávila 2015 V Centenario



Ha llegado el gran dia! Después de largos preparativos y una semana especial, ya está casi todo listo para el gran día del Jubileo Teresiano. La  Diócesis de Ávila y la Orden del Carmelo ultiman los preparativos para celebrar mañana sábado 28 de marzo el Nacimiento de Santa Teresa de Jesús después de extensas actividades - celebraciones y oración -  realizadas durante todo el año preparatorio.   Los actos principales de mañana serán  dos Eucaristías, la primera: en la casa natal de Teresa, el convento de La Santa y la segunda a las 12.30 en la Catedral del Salvador, ambas presididas por el obispo de Ávila  Mons. Jesús Garcìa Burillo, con participación del Coro y la Orquesta del V Centenario.  Gran protagonista de la jornada será la reliquia del bastón de Santa Teresa, que regresa a Ávila, después de haber peregrinado por todo el mundo y haber sido recibido por el Papa Francisco.

“En Ávila se encendió aquella hoguera de amor eclesial que iluminaba y enfervorizaba a teólogos y misioneros” - decía Juan Pablo I en su homilía durante su visita- “Aquí empezó aquel servicio original de Teresa en la Iglesia de su tiempo; en un momento tenso de reformas y contrarreformas optó por el camino radical del seguimiento de Cristo, por la edificación de la Iglesia con piedras vivas de santidad” En “tristes acontecimientos de la Iglesia de su tiempo” ella “respondió eficazmente con un movimiento de renovación para mantener resplandeciente el rostro de la Iglesia santa”.

Aquí en Ávila – agregaba Juan Pablo II - se cumplió, con la fundación del monasterio de San José, al que siguieron las otras 16 fundaciones suyas, un designio de Dios para la vida de la Iglesia. Teresa de Jesús fue el instrumento providencial, la depositaria de un nuevo carisma de vida contemplativa que tantos frutos tenia que dar, para que cada monasterio de carmelitas descalzas sea “rinconcito de Dios”, “morada” de su gloria y “paraíso de su deleite”. Teresa de Jesús “busco y encontró a Cristo”, fue “luz de su Iglesia” y exhortó a religiosos y religiosas a “seguir los consejos evangélicos con toda la perfección” para ser “siervos del amor”.

Decia el Papa Francisco, sumándose a este aniversario tan especial, en su Mensaje del 15 de octubre de 2014: 
 “ 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy. En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres.  ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo.”
Ayer el Papa Francisco dio comienzo a la oración mundial por la paz, aceptando de corazón la propuesta de los Carmelitas Descalzos de ‘capitanear’ esta iniciativa,  rogando que interceda por esta súplica. En la Capilla de la Casa de Santa Marta, el Obispo de Roma pronunció la oración que dará la vuelta al mundo, gracias a la familia carmelita. A esta oración están invitados a unirse todos los católicos, los cristianos de otras confesiones, los miembros de otras religiones y los hombres y mujeres de buena voluntad. Está inspirada en las palabras de Santa Teresa de Ávila: ‘Estase ardiendo el mundo (Teresa de Jesús, Camino de perfección 1,5) […] al contemplar los conflictos, las guerras y las divisiones de la sociedad y la Iglesia de su tiempo, con el anhelo de presentar a Jesús la súplica de la humanidad de hoy.
Pasado mañana, 28 de marzo se celebra el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, Virgen y Doctora de la Iglesia.A petición del P. General de la Orden de los Carmelitas Descalzos -  aquí presente hoy con el Padre Vicario -  en esa jornada tendrá lugar en todas las comunidades carmelitas del mundo una hora  de oración por la paz. Me uno de corazón a esta iniciativa, con el fin de que el fuego del amor de Dios venza los incendios de guerra y de violencia que afligen a la humanidad y el diálogo prevalezca por doquier sobre el conflicto armado. Santa Teresa de Jesús interceda por esta nuestra súplica». El Papa recibió una vela encendida ad propositum, que entregó a su vez al P. General de la Orden de los Carmelitas, Padre Saverio Cannistrá después de la oración por la paz en el contexto del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesùs,  invito a todas las comunidades y fraternidades a comenzar la oración por la paz


Invitamos visitar el  blog con detalles de todas las celebraciones religiosas que tendrán lugar entre hoy y mañana.

miércoles, 25 de marzo de 2015

20 años de la encíclica Evangelium Vitae de Juan Pablo II

Hoy se cumplen 20 años de la publicación de la Encíclica de Juan Pablo II Evangelium Vitae
mientras expertos de todo el mundo analizan en Roma su precioso contenido, que sigue siendo tan actual como lo era entonces. Una encíclica que Benedicto XVI ubico entre los grandes textos doctrinales que pueden situarse en el ámbito antropológico. De ésta decía entonces Joseph Ratzinger  con ocasión del Congreso Juan Pablo II : 25 años de pontificado en una conferencia sobre las catorce encíclicas de JuanPablo II: 
“El imperativo "no matarás", que es el gran tema de la Evangelium vitae, es anunciado con gran fuerza al mundo. Como hemos visto, la orientación del cristianismo hacia el futuro, típica del Papa, está relacionada con el tema mariano. Para el Papa, el vínculo entre la Iglesia y Cristo no es un vínculo con el pasado, una orientación hacia atrás, sino más bien el vínculo de quien es y da futuro, y que invita a la Iglesia a abrirse a un nuevo período de la fe. Su compromiso personal, su esperanza, pero también su profundo deseo de que el Señor nos conceda un nuevo presente de fe y de plenitud de vida, un nuevo Pentecostés, resulta evidente cuando, casi como una explosión, prorrumpe en una invocación:  "La Iglesia de nuestro tiempo parece  repetir  cada  vez con mayor fervor y con santa insistencia:  ¡Ven, Espíritu Santo! ¡Ven! ¡Ven!"”
El aniversario fue recordado en todo el mundo, con un acto central en Roma donde  se conmemoro en la basílica de Santa Maria Mayor con una previa vigilia ayer por la noche;  paralelamente en santuarios marianos de Fátima, Lourdes y Guadalupe.  En Roma la celebración fue presidida por la patrona de la gran vigilia internacional dedicada a la vida la Salus Populi Romani,  icono mariano tan querido por el Papa Francisco.  El evento fue preparado por el Pontificio Consejo para la Familia. Durante la Audiencia General de hoy el Papa Francisco recordó que hoy en muchos países se celebra el Día por la defensa de la vida y pidió rezar por las familias.
Con motivo de este aniversario se encontraban en Roma autoridades y amigos de la fundación argentina Grávida. Su directora Diana Castillo presento un testimonio de esta organización pro-vida que ella preside y explicó que :

"Los pilares de nuestra fundación están basados explícitamente en algunas de las enseñanzas y exhortaciones contenidas en la encíclica Evangelium Vitae. 'Cómo olvidar, por ejemplo, el pasaje en el que San Juan Pablo II nos invita a mantener nuestra conciencia "humilde y agradecida de ser el pueblo de la vida y para la vida y presentémonos de este modo ante todos"(EV 78)? O 'cómo no sentirnos animados por su deseo de construir una nueva cultura de la vida? De hecho en EV 95 escribe: "Es urgente una movilización general de las conciencias y un común esfuerzo ético, para poner en práctica una gran estrategia en favor de la vida. Todos juntos debemos construir una nueva cultura de la vida: nueva, para que sea capaz de afrontar y resolver los problemas propios de hoy sobre la vida del hombre; nueva, para que sea asumida con una convicción más firme y activa por todos los cristianos; nueva, para que pueda suscitar un encuentro cultural serio y valiente con todos".(EV 95)


El coloquio de Cristo con Nicodemo

“Jesús tiene ante sí a un escriba, un perito en la Escritura, un miembro del Sanedrín y, al mismo tiempo, un hombre de buena voluntad. Por esto decide encaminarlo al misterio de la cruz. Recuerda, pues, en primer lugar, que Moisés levantó en el desierto la serpiente de bronce durante el camino de 40 años de Israel desde Egipto a la Tierra Prometida. Cuando alguno a quien había mordido la serpiente en el desierto, miraba aquel signo, quedaba con vida (cf. Núm 21, 4-9). Este signo, que era la serpiente de bronce, preanunciaba otra Elevación: «Es preciso —dice, desde luego, Jesús— que sea levantado el Hijo del hombre» —y aquí habla de la elevación sobre la cruz—«para que todo el que creyere en El tenga la vida eterna» (Jn 3, 14-15). ¡La cruz: ya no sólo la figura que preanuncia, sino la Realidad misma de la salvación!
Y he aquí que Cristo explica hasta el fondo a su interlocutor, estupefacto pero al mismo tiempo pronto a escuchar y a continuar el coloquio, el significado de la cruz:
«Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su Unigénito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna» (Jn 3, 16).
La cruz es una nueva revelación de Dios. Es la revelación definitiva. En el camino del pensamiento humano, en el camino del conocimiento de Dios, se realiza un vuelco radical. Nicodemo, el hombre noble y honesto, y al mismo tiempo discípulo y conocedor del Antiguo Testamento, debió sentir una sacudida interior. Para todo Israel Dios era sobre todo Majestad y Justicia. Era considerado como Juez que recompensa o castiga. Dios, de quien habla Jesús, es Dios que envía a su propio Hijo no «para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El» (Jn 3, 17). Es Dios del amor, el Padre que no retrocede ante el sacrificio del Hijo para salvar al hombre…”.

“¿Qué es la gracia? «Es un don de Dios». El don que se explica con su amor. El don está allí donde está el amor. Y el amor se revela mediante la cruz. Así dijo Jesús a Nicodemo. El amor, que se revela mediante la cruz, es precisamente la gracia. En ella se desvela el más profundo rostro de Dios. El no es sólo el juez. Es Dios de infinita majestad y de extrema justicia. Es Padre, que quiere que el mundo se salve; que entienda el significado de la cruz. Esta es la elocuencia más fuerte del significado de la ley y de la pena. Es la palabra que habla de modo diverso a las conciencias humanas. Es la palabra que obliga de modo diverso a las palabras de la ley y a la amenaza de la pena. Para entender esta palabra es preciso ser un hombre transformado. El de la gracia y de la verdad. ¡La gracia es un don que compromete! ¡El don de Dios vivo, que compromete al hombre para la vida nueva! Y precisamente en esto consiste ese juicio del que habla también Cristo a Nicodemo: la cruz salva y, al mismo tiempo, juzga. Juzga diversamente. Juzga más profundamente. «Porque todo el que obra el mal, aborrece la luz»... —¡precisamente esta luz estupenda que emana de la cruz!—. «Pero el que obra la verdad viene a la luz» (Jn 3, 20-21). Viene a la cruz. Se somete a las exigencias de la gracia. Quiere que lo comprometa ese inefable don de Dios. Que forje toda su vida. Este hombre oye en la cruz la voz de Dios, que dirige la palabra a los hijos de esta tierra nuestra, del mismo modo que habló una vez a los desterrados de Israel mediante Ciro, rey de Persia, con la invocación de esperanza. La cruz es invocación de esperanza.”

jueves, 19 de marzo de 2015

San José, el varón justo de Nazaret

“Durante su vida, que fue una peregrinación en la fe, José, al igual que María, permaneció fiel a la llamada de Dios hasta el final. La vida de ella fue el cumplimiento hasta sus últimas consecuencias de aquel primer «fiat» pronunciado en el momento de la anunciación mientras que José —como ya se ha dicho— en el momento de su «anunciación» no pronunció palabra alguna. Simplemente él «hizo como el ángel del Señor le había mandado» (Mt 1, 24). Y este primer «hizo» es el comienzo del «camino de José». A lo largo de este camino, los Evangelios no citan ninguna palabra dicha por él. Pero el silencio de José posee una especial elocuencia: gracias a este silencio se puede leer plenamente la verdad contenida en el juicio que de él da el Evangelio: el «justo» (Mt 1, 19).
Hace falta saber leer esta verdad, porque ella contiene uno de los testimonios más importantes acerca del hombre y de su vocación. En el transcurso de las generaciones la Iglesia lee, de modo siempre atento y consciente, dicho testimonio, casi como si sacase del tesoro de esta figura insigne «lo nuevo y lo viejo» (Mt 13, 52).
18. El varón «justo» de Nazaret posee ante todo las características propias del esposo. El Evangelista habla de María como de «una virgen desposada con un hombre llamado José» (Lc 1, 27). Antes de que comience a cumplirse «el misterio escondido desde siglos» (Ef 3, 9) los Evangelios ponen ante nuestros ojos la imagen del esposo y de la esposa. Según la costumbre del pueblo hebreo, el matrimonio se realizaba en dos etapas: primero se celebraba el matrimonio legal (verdadero matrimonio) y, sólo después de un cierto período, el esposo introducía en su casa a la esposa. Antes de vivir con María, José era, por tanto, su «esposo»; pero María conservaba en su intimidad el deseo de entregarse a Dios de modo exclusivo. Se podría preguntar cómo se concilia este deseo con el «matrimonio». La respuesta viene sólo del desarrollo de los acontecimientos salvíficos, esto es, de la especial intervención de Dios. Desde el momento de la anunciación, María sabe que debe llevar a cabo su deseo virginal de darse a Dios de modo exclusivo y total precisamente por el hecho de llegar a ser la madre del Hijo de Dios. La maternidad por obra del Espíritu Santo es la forma de donación que el mismo Dios espera de la Virgen, «esposa prometida» de José. María pronuncia su «fiat».”


jueves, 12 de marzo de 2015

Karol Wojtyla : La samaritana


“Aquel pozo me ha unido contigo,
me ha sumergido en tu persona.
Nada había entre nosotros, nada,
sino la profunda claridad que tiembla
como una pupila limpia,
engastada en la órbita de piedras del brocal.
La claridad me sumergió en tus ojos
y me ha encerrado en ellos.”

Karol Wojtyla: Poesías, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) 1993  

"Díjole la mujer: Señor, dame de esa agua para que no sienta más sed" (Jn 4, 15). La petición de la samaritana a Jesús manifiesta, en su significado más profundo, la necesidad insaciable y el deseo inagotable del hombre. Efectivamente, cada uno de los hombres digno de este nombre se da cuenta inevitablemente de una incapacidad congénita para responder al deseo de verdad, de bien y de belleza que brota de lo profundo de su ser. A medida que avanza en la vida, se descubre, exactamente igual que la samaritana, incapaz de satisfacer la sed de plenitud que lleva dentro de sí.”

viernes, 6 de marzo de 2015

Karol Wojtyla cuenta su vida (3 de 3)


“Mi servicio a cargo de la Vicaría y la pastoral ministerial de  Cracovia me ofrecía amplias oportunidades: el trabajo con los estudiantes universitarios de alguna manera se presentó naturalmente. Fue cuando comenzamos las reuniones con el Obispo Jan Pietraszko, quien me ayudó a dar mis primeros pasos en esta área, junto con otros capellanes de la comunidad académica.    
En 1951 dejé la parroquia para dedicarme exclusivamente a los estudios y prepararme para la disertación de admisión como profesor auxiliar, pero seguía manteniendo el servicio a la juventud universitaria, y especialmente el ministerio personal a los estudiantes. Lo logrado en estos años de trabajo especializado en el plano académico lo he expresado en mi libro Amor y responsabilidad. Quiero agradecerles a todos esos jóvenes amigos con quienes creamos el libro, analizando en profundidad los difíciles pero hermosos problemas de la vida humana.  También debo agradecerles por haberme introducido en el estilo de vida de un hombre contemporáneo.  Y por haberme acercado a la naturaleza porque fue con ellos que yo comencé a disfrutar como esquiador, kayakista, montañista y ciclista…
Gradualmente se fueron ampliando las esferas: al ambiente de la universidad de Cracovia,  a nuestro querido Departamento, que había recibido ese terrible golpe en 1954: fue abolido.  Había existido durante 600 años (apenas algo menos que la Universidad misma). Su abolición  fue un golpe para los intereses de toda nuestra cultura….yo soy el ultimo docente aceptado formalmente en la Facultad del Departamento de Teología de la UJ (Universidad Jaguellonica). Guiado por la Filosofia,  quizás mayormente con la ayuda del Prof. Swiezawski llegue al Departamento de Filosofia de KUL (Lublin) y a su joven y vibrante ambiente. Durante el curso de muchos de los debates fuera del aula, en reuniones de té (también estas son importantes)  podíamos hablar sobre muchos temas desde la perspectiva de meritos y método,  Debido a estos debates llegue a ver mi vida académica desde otra perspectiva…

El Prof. Vetulani quería hacer de mi un canonista, o al menos un teólogo que cooperara con los canonistas, especialmente en estudios sobre el gran Graciano…pero prevaleció mi amor por la filosofía y la teología. La única publicación mía sobre ese tema apareció, gracias al Profesor, en Studia Graciana,  en idioma francés, mi única publicación extranjera…

En 1958 fui consagrado obispo auxiliar de Cracovia por el Arzobispo Baziak. Esto me acerco a otras tareas, otro ambiente: el sacerdotal. Porque  un obispo, más que un sacerdote individual, está en contacto con los sacerdotes de toda la arquidiócesis.  Estos contactos se multiplicaron enormemente durante cinco años y medio…

Un año y medio como Vicario Metropolitano….quiero agradecer muy sinceramente a todos aquellos que me eligieron para administrarlos. Cuando pienso en Mons. Niemczewski (y espero que el Monseñor me disculpe) “Uds tienen lo que han elegido”…..Nada en este mundo viene totalmente hecho.   Cada uno de nosotros nace, aprende a gatear, va a primer grado y luego madura….
Seguramente todos los grandes pastores del Capitulo Metropolitano de Cracovia, nuestros predecesores, maduraron durante su periodo en el cargo.  Y fueron criados por nuestra Madre la Iglesia.  Cuando ella es a novia, Ella sigue siendo Madre, Ella nos cría.

(de Kalendarium of the Life of Karol Wojtyla, Adam Boniecki, Marians of the Immaculate Conception, 2000)