Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 3 de marzo de 2017

Cuaresma tiempo de conversión


“La Iglesia comienza la Cuaresma. Como todos los años, entramos en este período comenzando por el miércoles de ceniza, para prepararnos durante 40 días al triduo sagrado de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. La Cuaresma se relaciona también con aquel ayuno de 40 días que constituyó en la vida terrestre de Cristo la introducción a la revelación de su misión de Mesías y Redentor. La Iglesia durante la Cuaresma desea animarse a sí misma acogiendo con interés especial la misión de su Señor y Maestro en todo su valor salvífico. Por eso escucha con la máxima atención las palabras de Cristo, que anuncia inmutablemente el Reino de Dios, independientemente del desarrollo de las vicisitudes temporales en los diversos campos de la vida humana. Y su última palabra es la cruz sobre el monte Calvario: esto es, el sacrificio ofrecido por su amor para reconciliar al hombre con Dios. .

En el tiempo de Cuaresma todos debemos mirar a la cruz con especial atención para comprender de nuevo su elocuencia. No podemos ver en ella solamente un recuerdo de los acontecimientos ocurridos hace casi dos mil años. Debemos comprender la enseñanza de la cruz tal como habla a nuestro tiempo, al hombre de hoy: «Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos» (Heb 13, 8).


En la cruz de Jesucristo se expresa una viva llamada a la metánoia, a la conversión: «Arrepentíos y creed en el Evangelio» (Mc 1, 15). Y debemos aceptar esta llamada como dirigida a cada uno de nosotros y a todos, de manera particular con ocasión del período de la Cuaresma. Vivir la Cuaresma significa convertirse a Dios mediante  Jesucristo”