Llamados a ser santos

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“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 28 de noviembre de 2025

Concilios Ecuménicos de la Iglesia desde su fundación hasta nuestros dias

(Concilio de Efeso - Wikipedia)

 La Iglesia ha tenido 21 Concilios Ecuménicos, sin contar el de los Apóstoles en Jerusalén.

 

1- Concilio de Nicea (año 325).. Convocado por la autoridad del Papa

San Silvestre y bajo la ejecutoria del mismo emperador Constantino.

Este Concilio condenó la herejía de Arrio que negaba la divinidad de

Jesucristo y su consustancialidad con el Padre. Ver: Homoousion.

Formuló el "símbolo niceno" o Credo.

««Creemos en un solo Dios Padre omnipotente... y en un solo Señor

Jesucristo Hijo de Dios, nacido unigénito del Padre, es decir, de la

sustancia del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios

verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre...»» (Denzinger

- Dz 54).

 

2- Concilio Primero de Constantinopla (año 381). En tiempo del Papa

San Dámaso, se ocupó de las herejías de los mecedonianos,

eunomianos o anomeos. Se perfeccionó el símbolo niceno, que por esto

lo llamamos el credo "niceno-constantinopolitano".

 

3- Concilio de Éfeso (año 431). Convocado por el Papa San Celestino I

y presidido por el Patriarca Cirilo de Alejandría, ese Concilio condenó la

herejía cristológica y mariológica de Nestorio y proclamó la maternidad

divina de María, La Theotokos. El símbolo de Efeso precisa que las dos

naturalezas, humana y divina de Cristo, están unidas sin confusión y

por lo tanto María es verdaderamente “Madre de Dios”.

 

4- Concilio de Calcedonia (año 451). Bajo la autoridad del Papa San

León I el Magno, este Concilio trató de las herejías de quienes negaban

a Jesucristo las naturaleza divina o la humana o las confundían. Ver:

Nestorianismo

 

5- Concilio Segundo de Constantinopla (año 553). Convocado por la

autoridad del Papa Virgilio, condenó la herejía de los "tres capítulos",

confirmando la doctrina de los concilios anteriores sobre la Trinidad, la

divinidad de Jesucristo y maternidad divina de María. Condenó el

Monofisismo

 

6- Concilio Tercero de Constantinopla (del año 680-681). Con el

Papa San Agatón, condenó solemnemente la herejía de quienes

admitían en Cristo una sola voluntad (monotelitas).

 

7- Concilio Segundo de Nicea (año 787) Este Concilio, convocado por

la autoridad del Papa Adriano I, afrontó la doctrina de los iconoclastas y

definió la legitimidad del culto a las imágenes sagradas.

 

8- Concilio Cuarto de Constantinopla. Convocado por el Papa Adriano

II en el año 869 duró hasta el siguiente y tuvo como principal tema la

condenación del patriarca Focio, autor del cisma oriental.

 

9-Concilio Primero de Letrán (del año 1123-1124). Convocado por el

Papa Calixto II, fue muy accidentado por lo que duró hasta el siguiente

año. Celebrado en el tiempo de la lucha de las investiduras, se ocupó de

ellas, lo mismo que de la simonía, el celibato y el incesto.

 

10- Concilio Segundo de Letrán (año 1139). Este Concilio convocado

por le Papa Inocencio II, afrontó el delicado asunto de los falsos

pontífices, de la simonía, la usura, las falsas penitencias y los falsos

sacramentos.

 

11- Concilio Tercero de Letrán (año 1179). . Bajo el Sumo Pontífice

Alejandro III, se ocupó nuevamente de condenar la simonía.

 

12- Concilio Cuarto de Letrán (año 1215). Bajo la autoridad del Papa

Inocencio III, este Concilio condenó las herejías de los Albingenses, del

Abad Joaquín de Fiori, los Valdenses,etc.

 

13- Concilio Primero de Lyon (año 1245). Este Concilio en realidad

no abordó asuntos dogmáticos, sino problemas morales y disciplinares

de la Iglesia.

 

14- Concilio Segundo de Lyon (año 1274) Convocado por el Papa

Gregorio X, trató de unificar la Iglesia griega, separada de Roma desde

el cisma oriental.

 

15- Concilio de Viena (1311-1312). Este Concilio, convocado por

Clemente V, se ocupó de los errores de los beguardos y beguins, de

Pedro Juan Olivi. Abolió la orden de los Templarios.

 

16- Concilio de Costanza (año 1417). Fue convocado por el Papa

Martín V, sólo se clausuró cuatro años después. Condenó los errores de

Wicleff, Juan Hus, etc. Se ocupó también de los asuntos provocados por

el cisma de Occidente.

 

17- Concilio de Florencia (1431). Convocado por Eugenio IV, duró

hasta 1445. Logró la unión de los armenos y jacobitas con la Iglesia de

Roma.

 

18- Concilio Quinto de Letrán (año 1512). Convocado por León X,

tuvo como tema central la reforma de la Iglesia.

 

19- Concilio de Trento (año 1545-1563). Este Concilio fue

inicialmente convocado por Pablo III para tratar el problema de la

escisión de la Iglesia por la reforma protestante. Se ocupó de

innumerables temas doctrinales, morales, disciplinares, de acuerdo con

la problemática presentada por el protestantismo. El Decreto sobre la

justificación, el de los Sacramentos, el de la Eucaristía, el Canon de la

Sagradas Escrituras, etc., son entre otros, los más sobresalientes, amén

de infinidad de disposiciones disciplinares.

 

20- Concilio Vaticano Primero.. Convocado por el Papa Pío IX en

1869, sesionó hasta Septiembre de 1870, cuando hubo de

interrumpirse por la toma de Roma por las tropas de Garibaldi, el 20 de

Septiembre. Este Concilio afrontó los temas fundamentales de la fe y

constitución de la Iglesia. Como definiciones más famosas, se

encuentran la potestad del Romano Pontífice y su infalibilidad cuando

habla "ex cathedra".

 

21- Concilio Vaticano II (1962-1965). Convocado por Juan XXIII,

quien lo anunció desde Enero de 1959, tuvo cuatro sesiones, la primera

de las cuales presidió, en el otoño de 1962, el mismo Juan XXIII, quien

falleció el 3 de Junio de 1963. Las otras tres etapas fueron convocadas

y presididas por su sucesor, el Pontífice Pablo VI.

 

Fuente: Obispado Ourense 

Los 1700 años del I Concilio de Nicea y el primer viaje del Papa Leon XIV - viaje Turquia y Libano (1 de 6)

 



“Los grandes Concilios cristológicos de Nicea y Constantinopla formularon la verdad fundamental de nuestra fe, fijada también en el Símbolo: Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, consubstancial al Padre en lo que concierne a la divinidad, de nuestra misma naturaleza en lo que concierne a la humanidad.” Juan Pablo II


 

En el año 325 se celebró en Nicea un sínodo que aparece, en parte, como punto final de un proceso, pero que revistió también una forma excepcional, por su alcance ecuménico. Convocado por el emperador para resolver un conflicto local que se había extendido a todas las Iglesias del imperio romano de Oriente y a muchas Iglesias occidentales, reunió a obispos de diversas regiones de Oriente y a los delegados del obispo de Roma. Por lo tanto, por primera vez, los obispos de toda la Oikoumenē se reúnen en un sínodo. Su profesión de fe y sus decisiones canónicas se promulgan como normativas para toda la Iglesia. La admirable comunión y unidad suscitadas en la Iglesia por el acontecimiento de Jesucristo se hacen visibles y eficaces de un modo nuevo, mediante una estructura de alcance universal, y el anuncio de la Buena Nueva de Cristo en toda su inmensidad recibe también un instrumento de autoridad y alcance sin precedentes:

En el Concilio de Nicea, por primera vez, a través del ejercicio sinodal del ministerio de los obispos, se expresa institucionalmente a nivel universal la ἐξουσία del Señor resucitado que guía y dirige en el Espíritu Santo el camino del Pueblo de Dios. Una experiencia similar tuvo lugar en los sucesivos concilios ecuménicos del primer milenio, a través de los cuales emergió de manera normativa la identidad de la Iglesia una y católica[158]…… El Concilio de Nicea fue el primer concilio llamado “ecuménico”, porque por primera vez fueron invitados los obispos de toda la Oikoumenē[4]. Por tanto, sus resoluciones debían tener un alcance ecuménico, es decir universal: así fueron recibidas por los creyentes y por la tradición cristiana, mediante un largo y laborioso proceso.  (Comisión Teológica Internacional Jesucristo, Hijo de Dios Salvador – 1700 años del Concilio Ecuménico de Nicea 325-2025) 

Es  difícil comparar los viajes de los últimos Papas porque difieren los tiempos,  las circunstancias, sus orígenes y su propia línea, sin embargo los hechos históricos permanecen y los Papas tratan de respetar las tareas inconclusas de sus antecesores.  Seguir este viaje del Papa Leon XIV es muy emotivo porque lleva la carga, deseos y sueños de unión de todos ellos, incluido su inmediato predecesor el Papa Francisco. Y es verdad lo que dice Elisabetta Pique en sus comentarios “cada Papa imprime su propio carisma, y en su manera de expresarse y en sus gestos simbólicos  afloran diferencias claras de estilo y forma respecto de su antecesor argentino

Dias atrás decia el vaticanista  Andrea Tornielli Tornielli que “el primer viaje apostólico de un Papa está destinado a marcar su pontificado: así lo fue para Pablo VI quien no solo heredo sino que continuo y concluyo el ConcilioVaticano II y en enero de 1964 realizó una histórica peregrinación a Tierra Santa, abrazando al patriarca de Constantinopla, Atenágoras, siguiendo los pasos de su predecesor Juan XXIII, que había sido delegado apostolico en Turquia (1935-1944) y amaba a los turcos. 

 “Grande es nuestra emoción, profundo nuestro gozo en esta hora verdaderamente histórica en que después de siglos y de espera, las Iglesias católica y ortodoxa se hacen nuevamente presentes en la persona de sus representantes más aptos. Grande y profundo es también nuestro reconocimiento hacia vuestra beatitud, que ha querido dejar un instante su sede patriarcal para venir aquí a nuestro encuentro…”  expresaba el Papa Pablo VI en su encuentro con el Patriarca Ecumenico de Constantinopla  en 1964. 

En la Bula de Convocacion del Jubileo Ordinario del año 2025 Spes non confundit  notaba el Papa Francisco los 1700 años de la celebracion del primer gran Concilio ecuménico de Nicea “Conviene recordar que, desde los tiempos apostólicos, los pastores se han reunido en asambleas en diversas ocasiones con el fin de tratar temáticas doctrinales y cuestiones disciplinares. En los primeros siglos de la fe los sínodos se multiplicaron tanto en el Oriente como en el Occidente cristianos, mostrando cuánto fuese importante custodiar la unidad del Pueblo de Dios y el anuncio fiel del Evangelio….El Concilio de Nicea tuvo la tarea de preservar la unidad, seriamente amenazada por la negación de la plena divinidad de Jesucristo y de su misma naturaleza con el Padre. Estuvieron presentes alrededor de trescientos obispos, que se reunieron en el palacio imperial el 20 de mayo del año 325, convocados por iniciativa del emperador Constantino. Después de diversos debates, todos ellos, movidos por la gracia del Espíritu, se identificaron en el Símbolo de la fe que todavía hoy profesamos en la Celebración eucarística dominical. Los padres conciliares quisieron comenzar ese Símbolo utilizando por primera vez la expresión «Creemos» [10], como testimonio de que en ese “nosotros” todas las Iglesias se reconocían en comunión, y todos los cristianos profesaban la misma fe.

El Concilio de Nicea marcó un hito en la historia de la Iglesia. La conmemoración de esa fecha invita a los cristianos a unirse en la alabanza y el agradecimiento a la Santísima Trinidad y en particular a Jesucristo, el Hijo de Dios, «de la misma naturaleza del Padre» [11], que nos ha revelado semejante misterio de amor. Pero Nicea también representa una invitación a todas las Iglesias y comunidades eclesiales a seguir avanzando en el camino hacia la unidad visible, a no cansarse de buscar formas adecuadas para corresponder plenamente a la oración de Jesús: «Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste» ( Jn 17,21).”

Es ahora el Papa Leon XIV quien hereda realizar la 2da parte de la celebración de este aniversario: el viaje al lugar del tan deseado “encuentro”  a la Iglesia hermana de Constantinopla”, a esta  iglesia, que  en su historia bimilenaria, que se ha desarrollado desde su cuna primitiva a través de dos distintas, grandes tradiciones: las orientales y la occidental. Durante muchos siglos estas dos tradiciones manifestaron la riqueza común del Cuerpo de Cristo, completándose recíprocamente en el corazón del Pueblo de Dios y también en las instituciones jerárquicas, en los ritos litúrgicos, en la doctrina de los Padres y de los teólogos. (Juan Pablo II Ángelus 2 de diciembre de 1979)· 

 Mi elección ha tenido lugar mientras se conmemora el 1700 aniversario del Primer Concilio Ecuménico de Nicea les decia en su discurso a  las delegaciones ecumenicas e interreligiosas el 19 de mayo de este año el Papa Leon XIV al verse literalmente enfrentado a encarar este primer viaje de su pontificado,  a Türkiyey al tantos años martirizado Libano,  con peregrinación a Iznik  con motivo del 1700 aniversario del I Concilio de Nicea (el II fue en el año 787) en pos de la unidad  y de la paz; viaje que  haría  no solo para conmemorar los 1700 años del primer concilio de Nicea,  sino también para honrar el deseo de su predecesor Francisco , quien hubiera querido visitar el “País de los cedros”.


En su 
Carta Apostólica In Unitate Fidei  expresaba el Papa Leon  Mientras me dispongo a realizar el Viaje Apostólico a Turquía, con esta carta deseo alentar en toda la Iglesia un renovado impulso en la profesión de la fe, cuya verdad, que desde hace siglos constituye el patrimonio compartido entre los cristianos, merece ser confesada y profundizada de manera siempre nueva y actual. Al respecto, ha sido aprobado un rico documento de la Comisión Teológica Internacional: Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador. El 1700 aniversario del Concilio Ecuménico de Nicea. A él remito, porque ofrece útiles perspectivas para profundizar en la importancia y actualidad no sólo teológica y eclesial, sino también cultural y social del Concilio de Nicea…el Concilio de Nicea es actual por su altísimo valor ecuménico. A este propósito, la consecución de la unidad de todos los cristianos fue uno de los objetivos principales del último Concilio, el Vaticano II[16] Treinta años atrás exactamente, san Juan Pablo II prosiguió y promovió el mensaje conciliar en la Encíclica Ut unum sint (25 de mayo de 1995). Así, con la gran conmemoración del primer Concilio de Nicea, celebramos también el aniversario de la primera encíclica ecuménica. Ella puede considerarse como un manifiesto que ha actualizado aquellas mismas bases ecuménicas puestas por el Concilio de Nicea.” (Papa Leon XIV Carta Apostólica In Unitate Fidei en el 1700 aniversariao del Concilio de Nicea) 

Invito visitar :

Lapagina oficial de la Santa Sede 

VaticanNews con detalles del desarrollo, ceremonias, celebraciones y comentarios de vaticanistas sobre el viaje 

Amedeo Lomonaco  : Traslos pasos de los Papas en Líbano, “País mensaje” para la paz

Conciliode Nicea, fuente y dirección de la unidad 

Discurso del Santo Padre Leon XIV a los participantes en el simposio Nicea y la Iglesia del tercer milenio: hacia la unidad católico-ortodoxa