Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

viernes, 11 de septiembre de 2026

Fiesta de la Exaltacion de la Santa Cruz en Montecassino

 


La inauguración de la Sala Capitular y la exposición de ediciones raras de la Regla de San Benito el domingo 6 de septiembre marcaron el inicio de un mes de acontecimientos extraordinarios en Montecassino. 

El domingo 6 de septiembre, abrió sus puertas por primera vez,  la Sala Capitular. Para la ocasión, se exhibieron ediciones raras de la Regla de San Benito, que datan del siglo XVI. La elección de la Sala Capitular para esta exposición no es casual. Es uno de los espacios más importantes del Monasterio Benedictino y representa el corazón de la vida comunitaria. Su nombre deriva de la antigua tradición que los monjes leyeran diariamente un capítulo de la Regla de San Benito, un momento en el que reflexionaban sobre su propia conducta y discutían la vida del monasterio. Algunas de las principales actividades de la comunidad se realizaban, y aún se realizan, en esta sala: la elección del Abad, la admisión de nuevos monjes al noviciado y la profesión religiosa, las asambleas dedicadas a los asuntos del monasterio, la lectio divina, las conferencias espirituales y las reuniones administrativas. Sus orígenes se remontan a los primeros siglos del monacato, pero fue a principios de la Edad Media cuando se convirtió en un lugar permanente para la lectura de la Regla, la discusión y la organización de la vida comunitaria. El mobiliario y los detalles artísticos que componen la Sala Capitular de la Abadía de Montecassino reflejan la solemnidad de este espacio. Las paredes albergan una rica colección de obras de arte, compuesta principalmente por bocetos preparatorios y grandes lienzos de la escuela napolitana de los siglos XVII y XVIII. Destacan pinturas y bocetos de maestros barrocos como Luca Giordano y Paolo de Matteis. El elemento central de la sala es el gran crucifijo de madera, que representa el punto de referencia visual y espiritual para los monjes durante las asambleas capitulares. De particular valor son los asientos (las sillerías del coro capitular ). No se trata de simples sillas, sino de sillerías de nogal de gran calidad que recorren las paredes laterales de la sala.Se pudieron admirar también  cinco valiosos ejemplares de la antigua colección de la Biblioteca de la Abadía. Se trata de libros del siglo XVI, impresos entre 1501 y 1600. Este fue un periodo crucial en la historia del libro. Tras la gran revolución que supuso la imprenta de tipos móviles en el siglo anterior, la edición experimentó un desarrollo espectacular. Los libros se convirtieron en una herramienta esencial para la difusión del conocimiento. En particular, estos cinco ejemplares nos permiten observar el libro antiguo no como un simple contenedor de texto, sino como un objeto complejo que combina escritura, imágenes, materiales y diseño gráfico. Cada página narra la historia de quien diseñó el volumen, quien lo creó, quien lo leyó y quien lo conservó a lo largo del tiempo y lo trajo hasta nuestros ojos.

Fue otro evento que precede a muchos otros actos preparatorios para la celebración del 1500 aniversario de la fundación de la Abadía de Montecassino.




Los días 13, 14 y 15 de septiembre, con motivo de la solemne Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y la celebración de Nuestra Señora de los Dolores , se exhibirá al público la preciosa reliquia de la Vera Cruz (o Santa Cruz), que se conserva en la Abadía Se trata de un fragmento de madera de la Cruz de Cristo procedente de Constantinopla. La sagrada reliquia se encuentra en un antiguo relicario de plata finamente elaborado, con forma de cruz. Junto con los restos de San Benito y Santa Escolástica, representa uno de los tesoros espirituales e históricos más importantes para toda la comunidad benedictina de Montecassino .




Durante todo el año, el fragmento sagrado se conserva en la Capilla de las Reliquias del Monasterio, dedicada a la Santa Cruz. Durante la celebración de la Santísima Virgen María de los Dolores, se expone en la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores. Esta es una de las ocho espléndidas capillas laterales que adornan la nave de la Catedral Basílica de Santa María Assunta. Este espacio sagrado posee un gran significado artístico y devocional. Al igual que el resto de la Catedral Basílica, la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores se caracteriza por suntuosas incrustaciones de mármol y mármol policromado, típicos de la gran tradición barroca napolitana, restaurados magistralmente tras la Segunda Guerra Mundial. Junto con la adyacente y elegante Capilla de Nuestra Señora de los Dolores (recientemente reabierta al público para la oración privada), constituye uno de los rincones más íntimos y apartados para quienes visitan la majestuosa Iglesia Abacial de Montecassino.

 

Fuente: Abadia de Montecassino 

Fotografias de Abadia de Montecassino 

El Santuario de La Santa Cruz de los Padres Cistercienses en Mogila, Cracovia

 


La orden cisterciense fue fundada en Francia en el año 1098. La nueva familia monástica se componía de un grupo de monjes benedictinos encabezados por San Roberto, San Alberico y San Esteban. En espíritu de celosa observancia de la regla del Santo Padre Benedicto de Montecassino,  fundaron el convento en Citeaux (en la lengua latina llamado Cistercium) y por eso el nombre Cistercienses (
Ordo Cisterciensis)  Śan Bernardo Clairveaux – fiel admirador y devoto de la Virgen Maria y amante de Jesucristo, fue quien contribuyo en gran medida al  desarrollo del convento. Aun hoy rogamos a la Santísima Virgen Maria con sus palabras: "Acordaos, ¡ohpiadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro,haya sido desamparado….”. 





Hacia Mogiła (el nombre de la aldea proviene de la tumba de Wanda, la hija leyendaria de Krakus) (actualmente incluida en Nowa Huta, un barrio de Cracovia) el obispo cracoviano Iwo Odrowąż * de  Lubiąż  trajo a los Cirstencienses en el año 1222. Fueron ellos quienes construyeron la iglesia bajo la advocación de Asunción de Madre de Dios y de San Wenceslao, así como un monasterio de estilo románico-gótico. El templo fue consagrado en  1266 por el obispo Juan Prandota con la asistencia del duque Boleslao y su esposa Santa Kinga (Cunegunda)  y participación de  fieles y creyentes.

*Es probable que la familia Odrowąż llegara a Polonia desde Bohemia. El progenitor de la familia pudo haber formado parte del séquito de Judith, esposa del príncipe Władysław Herman. Su historia no se conoce con detalle. La rama de la familia Odrowąż en la Pequeña Polonia, de la que procedían los fundadores, tenía su sede en Końskie, una ciudad del antiguo voivodato de Kielce. Desde la promulgación del acta fundacional en 1222, que complementaba la dotación de Wisław Odrowąż, la decisión sobre la monumental estructura recayó en su primo Iwo Odrowąż, obispo de Cracovia desde 1218. A él se le atribuye la grandeza y magnificencia de la iglesia, que superó a todas las iglesias de la época. Hasta la construcción de la catedral gótica de Wawel, ninguna iglesia en la Pequeña Polonia podía presumir de la escala espacial de la de Mogiła. Es uno de los edificios de ladrillo más antiguos de Polonia. El interior, delimitado en el presbiterio por un muro con tres ventanas de arco apuntado, crea una impresión impactante. Se cree que la obra de Iwo se llevó a cabo no solo por motivos religiosos, sino también por prestigio. Es un testimonio de fe, pero también de orgullo familiar. Hasta el siglo XVI, miembros influyentes de la familia Odrowąż, que ocupaban cargos políticos y económicos en el país, yacían en sus criptas. De ahí el cuidado y la dedicación que profesaban a este lugar sagrado.

 

La imagen  de Cristo Crucificado de la iglesia cobro fama rápidamente por tantos favores recibidos y  milagros concedidos.  A sus pies rezaban los reyes polacos, entre otros  el rey Casimiro Grande. Ladislao Jagiełło y Santa Edviga.  A la devoción de Jesucristo Milagroso pronto se unieron  obispos y fieles, de todas las capas sociales de Polonia.

Los Cistercienses de Mogiła administraron los terrenos de los alrededores con eficiencia y habilidad. Desecaron ciénagas y terrenos inundados encausando todo en las aguas del Dłubnia, un fluente del Vistula.  Edificaron también una iglesia de madera bajo la advocación de San Bartolomeo para continuar  la actividad pastoral entre la población de lugar. El templo de madera, que hoy continúa ubicado en el mismo sitio, procede del siglo XV. La iglesia conventual por haber sufrido un incendio, fue reedificada, conservando el  presbiterio, el transepto y las capillas cercanas a la sacristia. En el siglo XVI, un monje cisterciense Stanislao Samostrzelnik pintó los frescos dentro del templo y en el presbiterio, en la bóveda de la biblioteca conventual y en pasillos.  La fachada de la iglesia fue reconstruida en el siglo XVIII al estilo barroco. Del mismo modo se ejecutó el altar en la capilla de la Santa Cruz. La policromía de la nave principal, realizada por  Juan Bukoski-un artista cracoviano, data de  1919. La escultura de Jesus Crucificado Milagroso en la Capilla de la Santa Cruz mide 192 centímetros de altura y está policromada y tiene cabello natural, con la cabeza inclinada y los ojos mirando a los fieles. El semblante indulgente, sin sufrimiento ni dolor visible ha sido la causa que por tradición definen a esta imagen como un Cristo benévolo.  La capilla está cerrada con una puerta de hierro forjado, con ornamentos de oro exvoto de un caballero de nombre Esteban Żółkiewski en señal de  agradecimiento por haberle salvado en la batalla contra los Turcos en el ańo 1620. Durante siglos  en tiempos de tártaros, suecos y austriacos se acumularon  numerosos agradecimientos, ofrendas y ex votos.    Los agradecimientos que se encuentra a la vista  actualmente pertenecen a épocas recientes.  Las crónicas monásticas informan de numerosos  agradecimientos por favores extraordinarios y tambien insólitos a Cristo Crucificado. Algunos de ellos figuran en un  folleto titulado "Breve relato sobre  Jesucristo Milagroso de Mogiła".

El altar principal de piedra es una reconstrucción del altar romano. La base del altar constituye un políptico del gótico avanzado del año 1514. En el centro hay una estatua de la Madre de Dios con el Nino Jesús. Sobre las alas laterales, se ven escenas esculpidas de la vida de la Santa Familia, y  pinturas de la Pasión Divina. En las crujías conventuales hay también monumentos preciosos, entre otras cosas un tríptico del siglo XV que representa a Madre de Dios con su Niño Jesús y a los Santos.

El  9 de marzo de 1970 el Santo Padre Pablo VI concedió a la iglesia conventual el título de basílica menor. Despues de la visita del Santuario por el Santo Papa Juan Pablo II el día 9 de junio de 1979 (primer viaje a su patria como Papa – iba acompañado por el cardenal Joseph Ratzinger) comenzaron a aumentar cada vez más las visitas a Jesucristo Milagroso, en especial para la velada nocturna de los primeros viernes y primeros sabados y durante la peregrinación con  ocasión de la Exaltacion de la Santa Cruz de cada año entre el 14 y el 21 de septiembre.* La celebración central se realiza  el domingo de indulgencia ante el altar exterior en el viejo jardín monástico, ahora Plaza de Juan Pablo II, rodeado de las estaciones de Via Crucis.

*

Este año 2026 La indulgencia comienza el domingo 13 de septiembre con la Santa Misa a las 18:00 horas. Posteriormente, tendrá lugar una procesión con las reliquias de la Santa Cruz en la plaza frente a la basílica. La Misa y la procesión estarán presididas por el Cardenal Grzegorz Ryś, Arzobispo Metropolitano de Cracovia.

Durante los días restantes de la semana de indulgencias, las principales misas con sermones para peregrinos se celebrarán en la basílica a las 12:00 del mediodía y a las 18:00 horas (con una procesión eucarística en la plaza frente a la basílica).

 

En el ańo 1998 durante las solemnidades de indulgencia, dimos las gracias a Dios por los  900 años de la presencia de la  Orden Cisterciense dentro de la iglesia católica. Actualmente los  Cistercienses se hallan presentes en los cinco continentes –incluyendo a los cistercienses-trapenses- y el conjunto de la orden se estima en unos 4500 religiosos. Con sus plegarias de hermandad,  rezos personales y actividad pastoral sirven a Dios y a la gente.

 

Fuente : Opactwo cystersów wMogileul. Klasztorna 11, PL 31-979 Kraków


La fuerza y el misterio de la Santa Cruz

 


La nueva cruz, que ha surgido no lejos de la antiquísima reliquia de la Santa Cruz en la abadía de los cistercienses, ha anunciado el nacimiento de la nueva iglesia. Este nacimiento se ha grabado profundamente en mi corazón, y yo, dejando la sede de San Estanislao por la de San Pedro, la he llevado conmigo como una nueva reliquia, como una reliquia preciosa de nuestros días.

La nueva cruz ha aparecido, cuando sobre el terreno de la antigua campiña de los alrededores de Kraków, que es ahora terreno de Nowa Huta, han llegado hombres nuevos para comenzar un nuevo trabajo. Antes se trabajaba aquí duramente, se trabajaba en los campos y la tierra era fértil, se trabajaba pues con agrado. Desde hace unos decenios se ha implantado la industria; la gran industria, la industria pesada. Han llegado aquí hombres procedentes de diversas partes, han venido para gastar sus energías como trabajadores siderúrgicos.

 Precisamente ellos han traído consigo esta nueva cruz. Han sido ellos mismos quienes la han levantado como signo de la voluntad de construir una nueva iglesia. Precisamente esta cruz, ante la que nos encontramos en estos momentos. He tenido la gran suerte, como arzobispo vuestro y cardenal, de bendecir y consagrar, el año 1977, esta iglesia surgida a la sombra de una nueva cruz.

 Esta iglesia es fruto del trabajo nuevo. Osaría afirmar que ha nacido de Nowa Huta. Todos, en efecto, sabemos que en el trabajo del hombre está profundamente grabado el misterio de la cruz, la ley de la cruz. ¿No se verifican tal vez en ella las palabras del Creador pronunciadas después de la caída del hombre: "Con el sudor de tu rostro comerás el pan" (Gén 3, 19)? Tanto el antiguo trabajo en el campo que hace nacer el trigo, pero también espinas y cardos, como el nuevo trabajo en los altos hornos y en las nuevas fundiciones, siempre se efectúa "con el sudor de la frente". La ley de la cruz está inscrita en el trabajo humano. Con el sudor de la frente ha trabajado el labrador. Con el sudor de la frente trabaja el obrero de la industria. Y con el sudor de la frente (con el tremendo sudor de la muerte) agoniza Cristo en la cruz.

No se puede disociar la cruz del trabajo humano. No se puede separar a Cristo del trabajo humano. Y esto se confirma aquí en Nowa Huta. Este ha sido el principio de la nueva evangelización, en los albores del nuevo milenio del cristianismo en Polonia. Este nuevo comienzo lo hemos vivido juntos y lo he llevado conmigo, desde Kraków a Roma, como una reliquia.

El cristianismo y la Iglesia no tienen miedo del mundo del trabajo. No tienen miedo del sistema basado sobre el trabajo. El Papa no tiene miedo a los hombres del trabajo. Los ha sentido siempre muy cerca de él. Ha salido de su ambiente. Ha salido de las canteras de piedra de Zakrowek, de las calderas de Solvay en Borek Falecki, después de Nowa Huta. A través de todos estos ambientes, a través de las experiencias personales de trabajo —me permito decir—, el Papa ha aprendido nuevamente el Evangelio. Se ha dado cuenta y se ha convencido de cuán profundamente está grabada en el Evangelio la problemática contemporánea del trabajo humano. De cómo sea imposible resolverla a fondo sin el Evangelio.

 De hecho, la problemática contemporánea del trabajo humano (¿sólo la contemporánea, realmente?), en última instancia, no se reduce —me perdonen todos los especialista,— ni a la técnica ni tanto menos a la economía, sino a una categoría fundamental, a saber, a la categoría de la dignidad del trabajo, o sea, de la dignidad del hombre. La economía, la técnica y tantas otras especialidades y disciplinas, tienen su razón de ser en esa única categoría esencial. Si no se inspiran en ella y se forman fuera de la dignidad del trabajo humano, están en error, son nocivas y van contra el hombre.

 Esta categoría fundamental es humanista. Me permito decir que esta categoría fundamental: categoría del trabajo como medida de la dignidad del hombre, es cristiana. La encontramos, en su más alto grado de intensidad, en Cristo.

Baste esto, amadísimos hermanos. Más de una vez me he encontrado aquí con vosotros, como obispo, y he tratado más ampliamente todos estos temas. Hoy, como huésped vuestro, debo hablar de manera más concisa. Pero recordad esta antigua cosa: Cristo no aprobará jamás que el hombre sea considerado —o que se considere a sí mismo— únicamente como instrumento de producción, que sea apreciado, estimado y valorado según este principio. ¡Cristo no lo aprobará jamás! Por esto se dejó clavar en la cruz, como sobre el gran umbral de la historia espiritual del hombre, para oponerse a cualquier degradación del hombre, incluso la degradación mediante el trabajo. Cristo permanece ante nuestros ojos en su cruz, para que todo hombre sea consciente de la fuerza que él le ha dado: "Dioles poder de venir a ser hijos de Dios" (Jn 1, 12).

De esto debe acordarse tanto el trabajador como el patrón, el sistema del trabajo y el de la retribución; lo deben recordar el Estado, la nación y la Iglesia.

 

 ( de la homilía de Juan Pablo II en  la Santa Misa en el Santuario de la Santa Cruz, Mogila el 8 de junio de 1979 durante su primera peregrinación apostólica a Polonia – leer completa) 

martes, 8 de septiembre de 2026

8 de septiembre Fiesta de la Natividad de la Santisima Virgen Maria

 


"¡Tu nacimiento, Virgen Madre de Dios, ha anunciado la alegría a todo el mundo!"

 El 8 de septiembre de 1979 el Papa Juan Pablo II “peregrinaba” por primera vez a Loreto como Papa (volvería a hacerlo en abril de 1985, en 1994, en 1995 y en 2004) a ese lugar que el llamaba “la colina de los laureles” que de una humilde casita se transformara en hermoso Santuario en honor al nacimiento de la Madre de Dios;

 "De ti nació el Sol de justicia, Cristo, nuestro Dios, que borrando la maldición, nos trajo la bendición y, triunfando de la muerte, nos dio la vida eterna" (Ant. Benedictus).

Mañana la Iglesia celebra ese “dia de gozo” y “Así, pues, la gran alegría de la Iglesia pasa del Hijo a la Madre. El día de su nacimiento es verdaderamente un preanuncio y el comienzo del mundo mejor (origo mundi melioris)” como proclamó de modo estupendo el Papa Pablo VI.

Hacia ya un año que cumplía su misión como Obispo de Roma pero no quería pasar por alto que muy cerca de la “casa de Maria” descansan muchos queridos compatriotas soldados polacos, cuyo recuerdo guardaba en su corazón y que  “durante la segunda guerra mundial cayeron en combate sobre esta tierra, luchando por "nuestra y vuestra libertad", como dice el antiguo lema polaco. Cayeron aquí, y pueden descansar cerca del santuario de la Virgen María, el misterio de cuyo nacimiento difunde su luz en la Iglesia en tierra polaca y en tierra italiana. También ellos participan, de modo invisible, en esta peregrinación.”

Gran parte de su homilía se baso en el significado de la casa, de la casa de Nazaret,  la casa de la Sagrada Familia,  la casa individual de cada uno y de la importancia del techo, de ese techo que no tuvo el Hijo de Dios al venir al mundo,  y de  la importancia de una patria, la “gran casa familiar”.  

“ El culto de la Madre de Dios en esta tierra está vinculado, según la antigua y viva tradición, a la casa de Nazaret. La casa en la que, como recuerda el Evangelio de hoy, María habitó después de los desposorios con José. La casa de la Sagrada Familia. Toda casa es sobre todo santuario de la madre. Y ella lo crea, de modo especial, con su maternidad. Es necesario que los hijos de la familia humana, al venir al mundo, tengan un techo sobre la cabeza; que tengan una casa. Sin embargo la casa de Nazaret, como sabemos, no fue el lugar del nacimiento del Hijo de María e Hijo de Dios. Probablemente todos los antepasados de Cristo, de los que habla la genealogía del Evangelio de hoy según San Mateo, venían al mundo bajo el techo de una casa. Esto no se le concedió a El. Nació como un extraño en Belén, en un establo. Y no pudo volver a la casa de Nazaret, porque obligado a huir desde Belén a Egipto por la crueldad de Herodes, sólo después de morir el rey, José se atrevió a llevar a María con el Niño a la casa de Nazaret.

 (…)

Y desde entonces en adelante esa casa fue el lugar de la vida cotidiana, el lugar de la vida oculta del Mesías; la casa de la Sagrada Familia. Fue el primer templo, la primera iglesia, en la que la Madre de Dios irradió su luz con su Maternidad. La irradió con su luz procedente del gran misterio de la encarnación; del misterio de su Hijo.

(…)

En el rayo de esta luz crecen, en todo vuestro país de sol, las casas familiares...Muchas, tantas casas; las casas familiares. Y muchas, tantas familias; y cada una de ellas permanece, mediante la tradición cristiana y mariana de vuestra patria, en un cierto vínculo espiritual con esa luz, que procede de la casa de Nazaret, especialmente hoy: en el día del nacimiento de la Madre de Cristo.

 (…)

La gran casa habitada por una comunidad grande....  Efectivamente, la presencia de la Madre de Dios en medio de los hijos de la familia humana y en medio de cada una de las naciones de la tierra en particular, nos dice mucho de las naciones y de las comunidades mismas.

 

Efectivamente, se trata de trabajar y colaborar para que en la tierra, que la Providencia ha destinado a ser la morada de los hombres, la casa de la familia, símbolo de la unidad y del amor, venza a todo lo que amenaza esta unidad y amor entre los hombres: el odio, la crueldad, la destrucción, la guerra. Para que esta casa familiar se convierta en la expresión de las aspiraciones de los hombres, de los pueblos, de las naciones, de la humanidad, a pesar de todo lo que le es contrario, que la elimina de la vida de los hombres, de las naciones y de la humanidad, que sacude sus fundamentos, sean socio-económicos o éticos; porque sobre unos y otros se basa toda casa; tanto la que se construye cada familia, como también la que, con el esfuerzo de todas las generaciones, se construyen los pueblos y las naciones: la casa de la propia cultura, de la propia historia; la casa de todos y la casa de cada uno.

Esta es la inspiración que encuentro aquí, en Loreto. Este el imperativo moral que de aquí deseo sacar. Este es, al mismo tiempo, el problema que precisamente ante la tradición de la casa de Nazaret y ante el rostro de la Madre de Cristo en Loreto, deseo encomendar y confiar, de modo especial, a su corazón materno, a su omnipotencia de intercesión ("omnipotentia suplex") .

 Acepta, oh Señora de Loreto, Madre de la Casa de Nazaret, esta peregrinación mía y nuestra, que es una gran oración común por la casa del hombre de nuestra época: por la casa que prepara a los hijos de toda la tierra para la casa eterna del Padre en el cielo. Amén.”

 

 (Juan Pablo II Peregrinacion a Loreto  y Ancona, Fiesta de la Natividad de la Santisima Virgen Maria, 8 de septiembre de 1979)

 

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Camaldulenses (3 de 3) – Antiguo monasterio de Wigry

 


Los monjes camaldulenses llegaron a Polonia en 1604 procedentes de Italia, y a la zona de Suwalszczyzna en 1667.  Previa autorización el Papa Clemente IX obtuvieron el permiso del  Rey polaco Jan Kazimierz para instalar un monasterio en Wigry dándole el nombre de Eremus Insulae Wigrenais. Entre los años 1694-1745 construyeron allí sus instalaciones :  sobre el cerro levantaron una iglesia y algunas otras construcciones, entre ellas las ermitas (casitas individuales, refectorio con portón de entrada, la casa del portero, una torre escalera, la casa real, y murallas defensivas. Los monjes también se ocupaban de su entorno, no solo de la parte espiritual :  Construyeron también dos iglesias una en Magdalenow (1680) y la otra en Suwalki (1710),   sino que tambien financiaron dos refugios uno para ancianos y  otro para enfermos.  Uno en Suwalki y otro en Wigry, proporcionando atención medica, además de ocuparse de la educación de los niños y  fueron pioneros del desarrollo económico de Suwalki. (fuente)

Los monjes vivian en casitas individuales,  llevando su vida ermitaña en silencio.   La regla camaldulense asumió el silencio, pero debe recordarse que los ermitaños, como cualquier comunidad organizada (en 1773 habia23 monjes, 15 sacerdotes, 2 seminaristas y 6 laicos) tenían que abordar conjuntamente asuntos importantes para el convento. Se levantaban muy temprano, a las 3.45. Entonces sonaba la campana de la iglesia. Dedicaban el dia a oraciones y trabajos en el monasterio. Iban siempre vestidos de blanco. (A eso debe el nombre el monasterio de Bielany que aun hoy existe como monasterio, mientras que este de Wigry es considerado post camaldulense). Compartían la mesa tan solo doce veces al año. Nunca comían carne. Y ayunaban los 40 días previos a Navidad y Semana Santa, llevando vidas modestas.



Después de la Tercera Partición de Polonia, el convento de Wigry quedo bajo el dominio prusiano. En 1796, las autoridades confiscaron los bienes y se “deshicieron” de los incómodos monjes, quienes en julio de 1800 se fueron a Bielany, Varsovia,  y no regresaron mas.  (fuente)  

El monasterio fue casi completamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial,  sobreviviendo tan solo la iglesia. Los edificios del monasterio fueron parcialmente reconstruidos por el estado después de la guerra y utilizados por el  Ministerio de Cultura con fines culturales y turísticos.   En abril de 2010  el complejo fue  restituido a la  Iglesia polaca y actualmente, aunque indudablemente se trata de un atractivo turístico,  también  es sede de espectáculos artísticos, asambleas y simposios religiosos y culturales.    Tiene sede allí el  "Areópago Wigry de la Nueva Evangelización"  y uno de sus principales objetivos es "convertirlo en un lugar santificado con las oraciones y ayunos de los monjes camaldulenses y en el espíritu de Juan Pablo II atraer a todo aquel que quiera encontrarse en silencio con Dios Padre a través de Cristo en el Espiritu Santo.    En el Museo Juan Pablo II se encuentra la “canoa de Karol Wojtyla”, considerada una especie de reliquia que fue donada por Aleksander Jagła.  Se trata de una que el prestaba para  los viajes organizados por la comunidad de capellanías de Cracovia. El Museo incluye también una biblioteca dedicada a las obras y publicaciones del Papa.

Ademas del indudable  atractivo turístico el lugar posee indudablemente un alto valor sentimental en memoria del  papa polaco que desde sus años en la capellanía académica de Cracovia solia  frecuentar el lugar con sus grupos de estudiantes.   En su honor también fueron instituidas tres “rutas pontificias”, tres senderos papales, uno de ellos “Misterios de la Luz” recordando a Juan Pablo II que agrego los Misterios de la Luz al rezo del Santo Rosario.



 Karol Wojtyla apareció allí por primera vez en la región de Suwalki en julio de 1954 en compañía de diez estudiantes navegando en 5 kayaks por el Czarna Hańcza,  que desemboca en el lago de Wigry.   (El rio Czarna Hańcza es una de las rutas de  canotaje más famosas de  las tierras bajas de Polonia Las travesías deportivas no se realizaban como mero turismo sino que se cantaba, se conversaba y se evangelizaba.. Cuenta Boniecki en Kalendarium que el  estilo y la forma continuaron durante muchos años.  




Entre el 8 y el 10 de junio de 1999 Wigry vivio momentos especiales e inolvidables  con la visita del  Papa Juan Pablo II, quien visitaba el lugar por primera vez como Papa, transformando el lugar en oración y reverencia, recordando también aquellas travesías anteriores Fue durante una de  ellas,  en el verano de 1958, mientras estaban disfrutando la region de Suwalki, el Czarna Hańcza River y el lago de Wigry que al sacerdote Wojtyla  le llego la inesperada noticia que con fecha 8 de julio de 1958  el Papa Pio XII lo  habia nombrado  a la posición de obispo auxiliar y sufragante de Cracovia. Cuarenta  y un años después de aquellos memorables días, Karol Wojtyla regresaba como Papa, para hospedarse en aquel lugar post camaldulense. El helicóptero con el Santo Padre aterrizó el 8 de junio a las 4:15 pm cerca del complejo del monasterio en Wigry. El Papa parecía agotado por las penurias hasta entonces de la peregrinación, pero después de tres horas, vestido con una chaqueta blanca, zarpó en el barco "Tryton" hacia Wigry. El barco fue dirigido por el capitán Władysław Głowacki, asistido por Piotr Kapłanow y Jan Korsakowski, quienes llevaron a "Tryton" hasta la desembocadura de Czarna Hańcza y la bahía.

Cuando escribi este post (en 2020) el antiguo Monasterio de Wigry se preparaba para celebrar el centenario del nacimiento de Juan Pablo II. Para la ocasión se celebraria la Santa Misa presidida por el Obispo Adrian Galbas, obispo auxiliar  de la diócesis de Elk, y se iba a llevar a cabo un cabo un concierto de poesía cantada. 

 

En este enlace pueden leer un extenso comentario del Rev Dr. Ryszard Sawicki acerca del 350 aniversario de la llegada de los camaldulenses a Wigry)

Camaldulenses (2 de 3) - San Gregorio en el Celio - vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma.

 



Cada fase de la larga historia de los camaldulenses ha contado con testigos fieles del Evangelio, no sólo en el silencio del ocultamiento y de la soledad, y en la vida común compartida con los hermanos, sino también en el servicio humilde y generoso a todos. Especialmente fecunda ha sido la acogida ofrecida por las hospederías camaldulenses. En tiempos del humanismo florentino, dentro de los muros de Camáldoli se tuvieron las famosas disputationes, en las que participaron grandes humanistas como Marsilio Ficino y Cristoforo Landino; en los años dramáticos de la segunda guerra mundial, los mismos claustros propiciaron el nacimiento del célebre «Códice de Camáldoli», una de las fuentes más significativas de la Constitución de la República italiana. No fueron menos fecundos los años del concilio Vaticano II, durante los cuales maduraron entre los camaldulenses personalidades de gran valor, que han enriquecido a la congregación y a la Iglesia, y han promovido nuevos impulsos y nuevas sedes en Estados Unidos, en Tanzania, en India y en Brasil. En todo esto era garantía de fecundidad el apoyo de los monjes y monjas que acompañaban las nuevas fundaciones con la oración constante, vivida en la intimidad de su «reclusión», alguna vez incluso hasta el heroísmo.


 El 17 de septiembre de 1993, el  Papa Juan Pablo II, al encontrarse con los monjes del sagrado eremitorio de Camáldoli, comentaba el tema de su inminente capítulo general, «Elegir la esperanza, elegir el futuro», con estas palabras: «Elegir la esperanza y el futuro significa, en resumidas cuentas, elegir a Dios… Significa elegir a Cristo, esperanza de todo hombre». Y añadía: «Eso se realiza, de manera especial, en la forma de vida que Dios mismo ha suscitado en la Iglesia, impulsando a san Romualdo para que fundara la familia benedictina de Camáldoli, con sus elementos complementarios típicos: eremitorio y monasterio, vida solitaria y vida cenobítica, coordinadas entre sí» (L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 1 de octubre de 1993, p. 7). Mi beato predecesor subrayó además que «elegir a Dios quiere decir también cultivar con humildad y paciencia —es decir, aceptando los tiempos de Dios— el diálogo ecuménico e interreligioso», siempre partiendo de la fidelidad al carisma originario recibido de san Romualdo y transmitido a través de una tradición milenaria y pluriforme.

 Estimulados por la visita y por las palabras del Sucesor de Pedro, los monjes y monjas camaldulenses habéis proseguido vuestro camino buscando siempre de nuevo el justo equilibrio entre el espíritu eremítico y el cenobítico, entre la exigencia de dedicaros totalmente a Dios en la soledad y la de sosteneros en la oración común y la de la acoger a los hermanos para que puedan beber en las fuentes de la vida espiritual y juzgar las vicisitudes del mundo con conciencia verdaderamente evangélica. Así tratáis de conseguir la perfecta caritas que san Gregorio Magno consideraba punto de llegada de toda manifestación de la fe, compromiso que encuentra confirmación en el lema de vuestro escudo: «Ego Vobis, Vos Mihi», síntesis de la fórmula de alianza entre Dios y su pueblo, y fuente de la vitalidad perenne de vuestro carisma.

El monasterio de vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma. es el contexto romano en que celebramos el milenio de Camáldoli junto a Su Gracia el arzobispo de Canterbury que, juntamente con nosotros, reconoce este monasterio como lugar originario del vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma. Esta celebración, por consiguiente, tiene un profundo carácter ecuménico que, como sabemos, ya forma parte del espíritu camaldulense contemporáneo. Este monasterio camaldulense romano ha desarrollado con Canterbury y la Comunión anglicana, sobre todo después del concilio Vaticano II, vínculos ya tradicionales. Por tercera vez hoy el Obispo de Roma se encuentra con el arzobispo de Canterbury en la casa de san Gregorio Magno. Y es justo que sea así, porque precisamente de este monasterio el Papa Gregorio escogió a Agustín y a sus cuarenta monjes para enviarlos a llevar el Evangelio a los anglos, hace poco más de mil cuatrocientos años. La presencia constante de monjes en este lugar, y durante un tiempo tan largo, ya es en sí misma un testimonio de la fidelidad de Dios a su Iglesia, que nos sentimos felices de poder proclamar al mundo entero. El signo que realizaremos ante el santo altar donde san Gregorio mismo celebraba el sacrificio eucarístico, esperamos que permanezca no sólo como recuerdo de nuestro encuentro fraterno, sino también como estímulo para todos los fieles, tanto católicos como anglicanos, para que, al visitar en Roma los sepulcros de los santos apóstoles y mártires, renueven también el compromiso de orar constantemente y de trabajar en favor de la unidad, para vivir plenamente según el «ut unum sint» que Jesús dirigió al Padre.

 (BenedictoXVI Visperas con ocasión de la visita del Arzobispo de Canterbury. Basilica deSan Gregorio en el Celio, 10/3/2012) )

 

 

Camaldulenses (1 de 3) - Bielany, sumergirse en el misterio de los camaldulenses

 

(Tal como comentara en mi post El Jubileo de losbenedictinos reposteare lo publicado en este blog relacionado con la orden OSB,  en Polonia y  Montecassino en Italia, monasterios  tan directamente unidos a Karol Wojtyla/Papa Juan Pablo II)

Mis varios viajes a la tierra de Juan Pablo II nunca coincidieron con los 12 días que, como mujer, podía visitar el 
Monasterio deBielany

En  un principio,  y a falta material propio sobre el Monasterio,  costaba escribir un post basado  solo en otras  publicaciones y sin suficientes datos para investigar más a fondo.  Con el tiempo fui descubriendo un mundo y más secretos de este  misterioso, único,  santo lugar, en cierta manera tan exclusivo (son pocos los Camaldulenses en número . aunque dicen que los últimos años había lista de espera -    presentes en varios países) lugar tan apreciado por Karol Wojtyla/Juan Pablo II .  Cuando comencé a investigar me llamo mucho la atención que ninguno de los biógrafos más cuidadosos y completos  (al menos del material en mi poder)  George Weigel y  Adam Boniecki (en el Kalendarium)  hablaran del lugar. Weigel ni lo menciona y Boniecki muy al pasar (como invitando a investigar).  Tampoco Juan Pablo II hablo mucho de Bielany.  Pero tampoco  habló de Wigry, aunque es diferente la historia pues ya no es Monasterio, sino lugar de hospedaje.  Wigry ubicado en una península, cerca del pueblo asi llamado,  fue monasterio de Camaldulenses, inicialmente una isla luego artificialmente unida al continente. En Polonia me entere que era otro lugar caro a Karol Wojtyla y solia frecuentar.  Tambien fue  a visitarlo en 1999 durante su viaje apostólico como Papa -  recordando sus tantos descensos en canoa con los jóvenes de Cracovia.

 

 En Levantaos Vamos Juan Pablo II comenta “Iba también a Tyniec y a los padres camaldulenses en Bielany para los días de retiro. Cuando era joven sacerdote dirigí en Bielany los ejercicios espirituales para los universitarios de la parroquia de San Florián; me acuerdo que una vez bajé a la iglesia por la noche: para mi sorpresa encontré allí estudiantes en oración, y supe que querían mantener por turnos su presencia ininterrumpida durante toda la noche.”

 Jan Machniak en su God and Man in The Poetry of Karol Wojtyła – John Paul II - chapter I  nos recuerda el poema Mousike,   cancion de la naturaleza en honor a Dios Creador y alli se confirma que para  Wojtyla Bielany tambien era parte de su poemario espiritual.  La cancion de la naturaleza encuentra su magnifica expresion en la oracion que envuelve a la iglesia del pueblo en su melodia y la eleva hacia Dios: la melodia baja por las pendientes y en la iglesia del pueblo el coro entona sus canciones para protegernos de plagas, hambre, fuego y guerra y desde Bielany,  pasada la medianoche,  resuenan las campanas con el sonido del perdon,  fuerza y bendiciones  y van creciendo a medida que aumentan las plegarias y las suplicas y juntas se confunden con las nubes  y las transportan.  (version libre)

En Levantaos Vamos Juan Pablo II en el apartado “Colaboración con las órdenes religiosas” admite “He tenido siempre buenas relaciones con las órdenes religiosas y he colaborado con ellas.”

En Don y Misterio Juan Pablo II dice “Durante un cierto tiempo consideré la posibilidad de entrar en el Carmelo. Las dudas fueron resueltas por el Arzobispo Cardenal Sapieha, quien -con el estilo que lo caracterizaba- dijo escuetamente: "Es preciso acabar antes lo que se ha comenzado''. Y así fue.

Evidentemente su inclinación natural de entrar en una orden religiosa  había nacido temprano y aunque después no prospero siempre mantuvo ese contacto estrecho con todas y con algunas en especial,  carmelitas, benedictinos y la rama de los camaldulenses,, muy estrechos también ya como Papa y en su Carta  Apostólica Sanctorum Altrix plasma su cercanía con los benedictinos y su “camino de vida”,  sus ramas o federaciones.

Es difícil comparar  Tyniec con Bielany aunque básicamente se trata de la misma orden; considero que el mundo benedictino de Tyniec,  mas cercano, mas ampliamente visitado  significo para Karol Wojtyla  un lugar abarcador, de apertura, de encuentros “hacia afuera”,  abierto a todo el mundo,  y Bielany (camaldulenses – una rama de los benedictinos)   un solaz espiritual más profundo, mas intimo  y más exigente donde Karol Wojtyla/Juan Pablo II necesitaba sumergirse íntimamente para recobrar fuerzas. “en la soledad se intensifica la oración con una ciertariqueza personal”. 

Quizás sea por ello que no deseaba hablar de esa parte de su vida, silencio que los biógrafos optaron por respetar.  

 El nombre de PiotrRostworowski OSB / EC  Benedictino, el primer prior polaco del monasterio de Tyniec y mas tarde Prior del monasterio Camaldulense en Bielany,   fue la punta del ovillo que me fue guiando hacia una información más completa.  "Lo conocí como un hombre de Dios", dijo Juan Pablo II del Padre Rostworowski,  con quien también se encontró en la biblioteca de Jasna Gora, con ocasión de su primera peregrinación a  Polonia Juan Pablo II en 1979.

Marzena Florkowska dice en su libro Padre Piotr – Benedictino, camaldolulense “ hoy la extraordinaria personalidad del Padre Piotr es apreciada por más y más personas que tuvieron la oportunidad de conocerlo en su camino. Muchos lo consideran una de las figuras más importantes de la vida monástica en Europa en el siglo XX. Su vida colorida y dramática lo hizo extremadamente auténtico en sus consejos como amigo y director espiritual.