Reloj en el costado lateral de la parroquia de Wadowice, que Karol Wojtyla, niño y adolescente, veía desde la
ventana de la habitación de su casa paterna, en Wadowice.
un blog pensado para un grupo de amigos que fue extendiéndose por el mundo. Gracias a todos por compartir!
Reloj en el costado lateral de la parroquia de Wadowice, que Karol Wojtyla, niño y adolescente, veía desde la
ventana de la habitación de su casa paterna, en Wadowice.
(tomado de mi pagina web publicada en geocities, que dejo de prestar el servicio gratuito, y luego fue “recuperada” en oocities. Wadowice, moje Miasto (mi ciudad) - Jueves 28/4 - 2005 - 3er dia en Polonia - Wadowice – ciudad natal de JP II (Papieskie Miasto Wadowice), donde el 18 de mayo de 1920 nació Karol Wojtyła, comenzando un largo camino......
Si
Krakow me atrapó, Wadowice despertó en mi un profundo cariño por ese polaquito,
que "sin oro ni espada",
esuchó la voz de quien "no ha buscado ni a
sabios ni a ricos, tan solo quieres que yo te siga....sonriendo has dicho mi
nombre"
Wadowice es una ciudad pequeña situada entre bosques al pie de las montañas Beskid Maly, en el pintoresco valle del rio Skawa. Los primeros registros datan de 1327 y Karol Wojtyla, su ciudadano ilustre más reciente ha quedado para siempre íntimamente ligado a ella. Durante su pontificado Juan Pablo II visito Polonia en tres ocasiones en 1979, en 1991 (no visito Wadowice) y en 1999.
(fue
durante esta última visita que en su homilía recreó algunos recuerdos casi
familiares de su vida en Wadowice. Indudablemente esta pequeña ciudad ha entrado
en el tercer milenio como la ciudad del papa. Todavía resuenen esas cariñosas
palabras con que saludara a sus conciudadanos durante su último viaje en 1999
recordando su niñez y adolescencia porque todo comenzó allí, su vida, escuela,
teatro, vocación, “pre seminario” :
“ Una vez más, durante mi servicio a la Iglesia universal en la sede de san Pedro, vengo a mi ciudad natal de Wadowice. Con gran emoción contemplo esta ciudad de mis años de infancia, testigo de mis primeros pasos, de mis primeras palabras y de «las primeras inclinaciones», como dice Norwid, que son «como la eterna profesión de Cristo: ¡Alabado seas!» (cf. «Mi canto»). La ciudad de mi infancia, la casa paterna, la iglesia parroquial, la iglesia de mi santo bautismo... Quiero cruzar estos umbrales acogedores, inclinarme ante mi tierra natal y ante sus habitantes, y decir las palabras con que se suelen saludar los familiares al regreso de un largo viaje: «¡Alabado sea Jesucristo!». Y la casa se encontraba precisamente aquí, a mis espaldas, en la calle Koœcielna. Y cuando miraba desde la ventana, veía la meridiana y el lema: «El tiempo huye, la eternidad espera»…..
El
18 de mayo de 1984 se inauguro el museo Dom Rodzinny Jana Pawla II, en
lo que fuera su casa natal de dos habitaciones y cocina. Emocionante estar allí
y con la mente seguir sus pasos, lugar donde nació y vivió sus primeros años de
vida. (Posteriormente hubo grandes cambios - visitar la página oficial de la
casa museo)
Hermoso lugar donde obviamente todo alrededor de su casa natal tal como estaba antes de la reestructuración y ampliación, de la parroquia y escuela que frecuentara, recuerda/recordaba a JP II (hasta las dulces kremówki, entonces en la cafeteria al lado de su casa, que cambiaron su nombre a "papieskie kremówki", (una especie de masa hojaldrada mil hojas con crema pastelera, exquisitas y únicas, muy del mundo eslavo!
Tuve suerte en llegar temprano, y encontrarme solo con algunos grupos de las “procesiones” de alumnos polacos, que visitan la casa en perfecto orden, increíblemente interesados en los objetos que se exhiben. A la monjita que me invito a ponerne los enormes zapatones de tela para resguardar el impecable piso, le llamo la atención que viniera de la Argentina y lo dejo registrado.
El
acceso al pasillo hacia la parte alta, donde vivía JP II con su familia, estaba
adornado con macetas colgantes llenas de flores, todo monacalmente limpio y
ordenado. No pude dejar de besar el último escalón de entrada a su vivienda, recibido
con una hermosa sonrisa y agradecimiento por parte de los demás visitantes
(gran mayoría polacos, al menos a esa ahora) Entrar en la vivienda de quien
viviera una vida santificada, divinamente diseñada desde siempre, es visitar un
rinconcito del cielo. Solo hay que leer y meditar sobre su vida. Todo lo
expuesto (algunos objetos personales y familiares, deportivos y religiosos) estaba
identificado, muchas fotografías (no
solo era buen mozo, sino simpático y fotogénico!) Es un lugar que debe
visitarse con tiempo, despacio, disfrutando de cada rinconcito, almacenando en
la mente cada foto y objeto, recordando su historia...
En Wadowice (según los folletos “in this town everything started” aparte de su casa natal los lugares mas intimamente ligados con JP II son :Basílica de Nuestra Señora, Iglesia parroquial, “Presentacion de la Virgen Maria”, construida por etapas en varios periodos, la parte más antigua es del siglo XV, tres cuerpos del siglo XVIII y parte del siglo XIX, fue nominada basílica en 1992. Tiene entrada por ambos costados (uno casi al frente de la casa de JPII). Entrando por la puerta principal de entrada al frente hice una corta recorrida por ambos costados, asisti a misa (qué momentos! ) visité el altar a Jesús Misericordioso (que parece no faltar en ninguna iglesia polaca, pero aqui cobra especial fuerza) y luego el altar de la imagen del Perpetuo Socorro. Hay un lugar que realmente le da un significado especial a las palabras "todo comenzó aquí" y donde dió su primer paso en su camino hacia el pontificado : la pila bautismal (donde fue bautizado el 20 de junio de 1920).Otro es el Cristo de su niñez delante del cual tantas veces se arrodillara y hablara con el en su niñez y adolescencia.
La iglesia parece casi parte de la casa de JP II o la casa parte de la iglesia,
tan cerca estan una de la otra, solo una angosta calle de por medio.
La visita se me hizo demasiado corta (me esperaba Jesus Misericordioso en Lagiewniki-Krakow) Llegada la hora de partida de su casa natal me lleve un precioso recuerdo “I impart my apostolic blessing to all those who visit the home of John Paul II in Wadowice” (Imparto mi bendicion apostolica a todos aquellos que visitan la casa natal de Juan Pablo II en Wadowice) y de su parroquia la sonrisa de un sacerdote polaco anonimo, sencillamente feliz y sonriente, que me bendijo los rosarios comprados y agrego otro pedacito del cielo de Wadowice a mi viaje.
-0-
(considerar que esto lo escribi en el 2005 (leves cambios en esta versión) , despues de mi primer viaje a Polonia y fueron mis primerisimas impresiones - invito visitar posts etiquetados Wadowice, que son muchos y lo que fue su casa natal quedó integrada como último paso que “corona” la Casa Museo de JPII en Wadowice, ahora con entrada por la plaza San Juan Pablo II” )
Invito visitar posts etiquetados Wadowice.
San
Estanislao Kostka (1550-1568), nació en Rostków, cerca de Przasnysz, una
región profundamente católica de Mazovia, en el seno de una familia acomodada y
devota, (hijo del príncipe Kostka,
jefe militar y Senador del reino de Segismundo Augusto) distinguida por su patriotismo,
expresado, entre otras cosas, en su fiel servicio a la patria durante las
dinastías Jagellón y Vasa. Creció en ese ambiente, sin embargo, su fe era
primordial pues, como él mismo decía,
«ad maiora natus sum» (Nací para cosas más elevadas). Por eso anhelaba a Dios
con tanta intensidad, como señaló Zofia Kossak-Szczucka en su novela «Z
miłości» (Por amor). La autora, que también escribió para «Niedziela», presenta
a San Estanislao Kostka en el contexto de la Europa del siglo XVI. Leemos,
entre otras cosas: "Santísima Virgen (...), te ruego y suplico que te
dignes llevarme lo antes posible (...), para que (...) pueda contemplar tu
admirable gloria." (Niedzela.Pl)
A la edad de 14 años fue enviado a estudiar a Viena al Colegio de la Compañía de Jesús, que había sido fundado solo poco tiempo antes. San Ignacio había muerto en el 1556 y la seria formación teológica de los jesuitas ya los había distinguido como iniciadores de una profunda conversión espiritual y de una necesaria renovación cultural dentro de la Iglesia. Antes de llegar al Colegio de la Compañía en Viena, Estanislao pasó por Czestochowa. En el instituto será acogido como huésped no solo él sino también su tutor y su hermano mayor Paolo. Tal convivencia se revelará inmediatamente muy difícil debido a las inclinaciones de su hermano hacia una vida de estilo demasiado mundano, que obviamente contrastaban con el estilo sobrio de Estanislao, que se sentía "nacido para las cosas más grandes". En este período estudió mucho, vivió intensamente el espíritu del Evangelio y la devoción a María, trabajando y dando testimonio de grande coherencia entre vida y fe. De ese modo, la llamada del Señor fue madurando en él y su fiel correspondencia a la gracia fue también creciendo mucho, como se manifestaba en los numerosos espacios que dedicó a la oración, a su fervorosa participación en la Eucaristía y la asidua recitación de la Liturgia de las Horas, pero sobre todo, practicando las enseñanzas de los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Es muy explicable que los jesuitas se hayan quedado muy impresionados por el valor y la voluntad de este extraordinario joven y que luego lo hayan enviado en peregrinación a Roma junto con sus dos compañeros, donde finalmente pudo comenzar su noviciado y profesar los votos de pobreza, castidad y obediencia. (Vatican News)
Falleció a los 18 años en el noviciado romano de la Compañía de Jesús. Fue sepultado en el templo que se acababa de construir junto al noviciado en Sant'Andrea al Quirinale.
Fue canonizado el 31 de diciembre de 1726 por el papa Benedicto
XIII, junto a Luis Gonzaga y Juan Berchmans, y
declarado protector de los novicios y de
toda la juventud.
Anteriormente, el 14 de agosto de 1606, el papa Pablo V lo había
declarado beato, convirtiéndose así en el primer jesuita en recibir esta
distinción en la historia de la Iglesia. El fundador de la Compañía de Jesús,
Ignacio de Loyola, fue beatificado por el papa el 27 de julio de 1609. Doscientos años más tarde, en 1926, parte
de las reliquias del santo fueron llevadas a Polonia. Su memoria
litúrgica se celebra el 18 de septiembre..
Es santo patrón de Polonia, de la parroquia de Karol Wojtyla en Debniki (Cracovia) y de la juventud polaca.
Una reliquia de la cabeza de San Estanislao se encuentra en el noviciado jesuita de Gorhein. Su cuerpo reposa en la iglesia de San Andrés en el monte Quirinal, en Roma, en su altar izquierdo. Allí también hay una escultura de mármol de San Estanislao. Sobre ella se alza la imagen de la Virgen María, amada por nuestro compatriota, colmándolo de rosas. Cyprian Kamil Norwid, poeta y dramaturgo polaco, recordaba esta escena así: «Una sola rosa aún brilla en el marco dorado: / Como si, tras haber desplegado el lienzo del cuadro, / estuviera a punto de caer, como la última nota al doblar un laúd».
Con motivo del 450 aniversario de su muerte el Papa Francisco dirigió un Mensaje a Mons. Piotr Libera, Obispo de Plock
“San Estanislao os enseña a no tener miedo del
riesgo y de los sueños de verdadera felicidad, cuya fuente y garantía es
Jesucristo. «Jesús es el Señor del riesgo, es el Señor del siempre “más allá”.
[...] Él quiere tus manos para seguir construyendo el mundo de hoy. Él quiere
construirlo contigo» (cfr. Discurso en la Vigilia de la
J.M.J, Cracovia, 30 de julio de 2016). Que os sostenga
desde el cielo San Estanislao y que su lema os inspire: Ad maiora natus sum - “Nací para cosas más grandes”. " San Estanislao os
enseña esa libertad que no es una carrera ciega, sino la capacidad de discernir
la meta y de seguir las mejores sendas de comportamiento y de vida. Os enseña a
buscar siempre, en primer lugar, la amistad con Jesús; a leer y meditar en su
palabra y a acoger en la Eucaristía su presencia misericordiosa y poderosa,
para resistir al condicionamiento de la mentalidad mundana.”
Y los obispos polacos describieron asi al santo:
"Viviendo en el siglo XXI, no repetiremos las hazañas exactas de San Estanislao Kostka. Nuestra tarea es más bien comprender el espíritu de este santo, que no se dejó engañar por el espejismo de una vida cómoda, asegurada por la riqueza de sus padres. Tuvo el valor de oponerse a las modas imperantes y a las presiones grupales. No quería impresionar ni convertir la vida en un gran espectáculo. Era una personalidad fuerte, con su propia clase y estilo. Conservó su libertad hasta el final. No era un joven que no supiera para qué vivía, que estuviera aburrido y apático, exigente con los demás pero sin dar nada de sí mismo. No se permitió experimentar en la búsqueda de la felicidad. Sabía que este mundo no satisfacerla sus anhelos, que tarde o temprano se sentiría engañado o decepcionado. Sabía que el carácter no es solo cuestión de heredar rasgos de los antepasados, no solo la influencia del entorno, sino también el trabajo diligente en uno mismo. También sabía que convertirse en una persona madura significa emprender el esfuerzo del desarrollo. Fue un jardinero vigilante, que arrancaba las malas hierbas de la debilidad y el pecado para que pudieran crecer hermosas flores y frutos. Creía en el amor de Dios y respondía a él con todo su ser».
Invito visitar mis posts etiquetados San Estanislao Kostka
Muchainformación y muchas referencias
Reposteo
(Rescato - con la amable autorización del autor - un trozo de un precioso y exhaustivo estudio del Dr. Arq. Esteban Fernández Cobian, (2007) titulado La arquitectura religiosa contemporánea – El estado de la cuestión donde se refiere a Polonia, algunos pequeños agregados interesantes y también una referencia a la capilla Redemptoris Mater del Vaticano.)
-0-
Fijémonos ahora en Polonia, uno de los países en donde se están construyendo más iglesias. Ya antes de la caída del régimen comunista en 1990, los polacos se propusieron construir cientos de edificios destinados al culto. Peter Buchanan, en el Congreso de la CICA de 1988, afirmaba lo siguiente: «Mientras que Europa occidental prosigue su búsqueda de funciones casi profanas para sus espléndidas y cuantiosas iglesias, Polonia invierte sus extraordinarias reservas de energía colectiva y sus escasos recursos privados en un flujo de construcción de iglesias que probablemente, no tenga precedentes desde la Edad Media... Dos mil iglesias se encuentran en construcción o han sido concluidas durante el último decenio, y se comienzan a construir muchas más...» Tal vez el mejor ejemplo de la fe y el patriotismo del pueblo polaco sea el Arka Pana que se llegó a convertir en el símbolo de la resistencia del catolicismo ante la imposición sovietica del ateismo de Estado. Impulsada por el entonces arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, fue levantada a mano, sin maquinaria. El heroísmo de su construcción todavía se percibe hoy en sus dramáticas esculturas y aplicaciones pictóricas, desde el gran crucifijo de ocho metros de altura, fundido con la metralla recibida por los combatientes polacos en la Segunda Guerra Mundial (Bronislaw Chromy o el Via Crucis de Auswitz, hasta el sagrario que tiene encastrada una piedra de rutilo traída expresamente desde la Luna por los astronautas del Apolo XI, Armstrong, Aldrin y Collins
Actualmente, las nuevas iglesias son muy variadas en su aspecto. Algunas adoptan dimensiones colosales. El santuario de Lichen, uno de los mayores del país, está financiado por emigrantes que residen en los Estados Unidos. Bajo un ropaje neobarroco, aloja toda la historia de la arquitectura, desde Egipto hasta la contemporaneidad.
A las afueras de Cracovia, el santuario donde se venera el famoso cuadro de la Divina Misericordia, vinculado con Faustina Kowalska, tiene un lenguaje mas actual , pero no demasiada calidad arquitectónica. ¿Dónde está el problema aquí: en la arquitectura, en el presupuesto, en el peculiar gusto estético de los polacos? Hay que decir que, en general, el pueblo polaco es expresionista, como si hubiese encontrado en el arte un medio adecuado para expulsar su intenso dolor.
(…)
En
los demás países, si exceptuamos Polonia, no hay un interés especial por la
arquitectura religiosa. Un pequeño apunte puede ilustrar esta idea. La
Fundación Le Corbusier dedica cada dos años un congreso a estudiar algún
aspecto de la obra del maestro suizo. Han tenido que pasar ¡trece congresos!
para que su arquitectura religiosa se comenzara a estudiar en 2004. Alguien
puede pensar que el programa sacro es un tema menor dentro de la obra de Le
Corbusier. Yo, personalmente, lo dudo. Sin embargo, una vez encontrado el
filón, las iglesias de Le Corbusier se están empezando a estudiar en
profundidad. Recientemente, los hermanos Glauco y Giuliano Gresleri han
publicado el imprescindible libro Le Corbusier. Il programma liturgico.
(…)
Ahora
bien: ¿la Iglesia católica necesita de la arquitectura, del arte o tan solo de
espacios útiles? Vistos los infructuosos intentos que se han realizado durante
los últimos años, casi nos vemos inclinados a decir que a la Iglesia le basta
con que los espacios sean neutros y dignos. El ego del artista no hace ninguna
falta en el interior de una iglesia. Sin embargo, Juan Pablo II
afirma que la Iglesia sigue necesitando del arte para hacer visible lo
invisible, para transmitir el mensaje que Cristo le ha confiado. Es ésta una
idea que se repite a lo largo de la carta, como si no estuviera clara, como si
los propios cristianos no la tuviésemos clara. Quisiera destacar algo que me
parece fundamental: Juan Pablo II dice que la Iglesia tiene necesidad del arte
para hacer perceptible y fascinante el mundo del espíritu. Pero, sin embargo,
añade poco después la especial necesidad de la Iglesia se da en el
plano literario y figurativo como Cristo hizo uso de
las imágenes de las parábolas. Incluso el Santo Padre llega a
afirmar que la Iglesia tiene necesidad de los arquitectos.
Pero ¿es imprescindible el anonimato del artista dentro de una iglesia? ¿Es posible, hoy en día, ese arte sacro comunitario que reclamaba Couturier como fruto de una civilización cristiana? ¿Debe darse por superada la época de las intervenciones abstractas en los espacios de culto? Desde luego, una de las intervenciones recientes más significativas de un artista consagrado en un lugar de culto ha sido la que ha realizado Miquel Barceló en el Capilla del Santísimo de la Catedral de Palma de Mallorca. El trabajo con una persona de este tipo conlleva riesgos evidentes, pero también la seguridad de alcanzar un resultado que perdure y trascienda nuestra cotidianeidad. No voy a adelantarme a las palabras de la profesora Mercé Gambús. Simplemente me gustaría, desde aquí, felicitar al cabildo de la catedral y a su deán, Joan Darder, por haber aceptado ese reto.
La remodelación de la capilla Redemptoris Mater de los palacios vaticanos fue el regalo que el Colegio Cardenalicio realizó a Juan Pablo II con motivo de sus bodas de oro sacerdotales (1995) El proyecto se encargo al Centro Aletti de Asís, dirigido por el sacerdote Marko Ivan Rupnik. La idea de incorporar el arte del este de Europa al corazón de la cristiandad se encontraba en la misma línea que el nombramiento como copatronos de Europa a los hermanos Cirilo y Metodio, evangelizadores de los países eslavos. El proyecto es teológicamente muy completo, complejo en su ejecución y difícilmente clasificable. Sin embargo, es figurativo y resulta fascinante. Pienso que una contraposición en paralelo entre la intervención de Rupnik en el Vaticano y la de Barceló en Palma podría ser estimulante y clarificadora.
Invito leer el articulo completo
(Si
no funciona el enlace googlear: Esteban Fernández Cobian
Arquitectura religiosa contemporánea. El estado de la cuestión)
Y
tambien mi post Arka Pana . el arca del Señor - Esteban Fernández
Cobián
Reposteo
El
Santuario de Lichen, es uno de los santuarios más grandes del mundo, y está
ubicado a unos 120 km de Poznan. Es el segundo santuario polaco más famoso de
Polonia, después del de Czestochowa (Jasna Gora) y fue construido como acción
de gracias y ofrenda votiva para el 2000 aniversario del nacimiento de Cristo.
La imagen de Nuestra Señora de Lichen o Nuestra Señora de los Dolores, de Lichen se encuentra en el altar mayor de la Basílica de Lichen. Se trata de una pequeña imagen, diseñada originalmente para la oración privada, que más tarde se convirtió en objeto de culto. Es una copia de la imagen original que se supone fue pintada en el siglo XVIII y llevada a Lichen a mediados del siglo XIX por Thomas Klossowski, herrero que residía en el pueblo de Izabelin. La imagen fue coronada como imagen milagrosa en 1976 por el cardenal primado del milenio Mons. Stefan Wyszynski.
La basílica es visitada por más de dos millones de personas al año. En 1999 el Papa Juan Pablo II bendijo el nuevo santuario (entonces aún sin terminar) construido a semejanza de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. El templo tiene una capacidad para 7000 fieles sentados y 15.000 de pie.
«Me siento sobrecogido por este enorme edificio que, en su riqueza arquitectónica, es una expresión de fe y amor hacia la Virgen María y su Hijo», decia el Papa Juan Pablo II en su homilía, coronada por una breve oración final a María.
«Reunidos hoy para esta oración matutina en el santuario de Lichen, delante de nuestra Madre la Virgen de los Dolores, implorémosle todos que interceda en favor nuestro ante su Hijo, pidiendo para nosotros:
Una fe viva, que, de granito de mostaza, se convierta en árbol de la vida divina.
Una
fe que cada día se alimente de oración, se afiance con los santos sacramentos y
se enriquezca con el tesoro del Evangelio de Cristo.
Una
fe fuerte, que no tema dificultades, sufrimientos o fracasos, por estar fundada
en la convicción de que «nada es imposible para Dios» (Lc 1, 37).
Una
fe madura, sin reservas; una fe que coopere con la santa Iglesia para edificar
auténticamente el Cuerpo místico de Cristo.
Te
damos gracias, María, porque sin cesar y con certeza nos guías hacia Cristo.
Madre
del Hijo divino, vela por nosotros; vela por nuestra inquebrantable fidelidad a
Dios, a la cruz, al Evangelio y a la santa Iglesia, como has hecho desde los
albores de nuestra historia cristiana. Defiende a esta nación que, desde hace
mil años, camina por la senda del Evangelio. Haz que vivamos, crezcamos y
perseveremos en la fe hasta el final.
Dios
te salve, Hija de Dios Padre.
Dios
te salve, Madre de Dios Hijo.
Dios
te salve, Esposa de Dios Espíritu Santo,
templo
de la santísima Trinidad. Amén.
La inauguración de la Sala Capitular y la exposición de
ediciones raras de la Regla de San Benito el domingo 6 de septiembre marcaron
el inicio de un mes de acontecimientos extraordinarios en Montecassino.
El domingo 6 de septiembre, abrió sus puertas por primera
vez, la Sala Capitular. Para la ocasión,
se exhibieron ediciones raras de la Regla de San Benito, que datan del siglo
XVI. La elección de la Sala Capitular para esta exposición no es casual. Es uno
de los espacios más importantes del Monasterio Benedictino y representa el
corazón de la vida comunitaria. Su nombre deriva de la antigua tradición que
los monjes leyeran diariamente un capítulo de la Regla de San Benito, un
momento en el que reflexionaban sobre su propia conducta y discutían la vida
del monasterio. Algunas de las principales actividades de la comunidad se
realizaban, y aún se realizan, en esta sala: la elección del Abad, la admisión
de nuevos monjes al noviciado y la profesión religiosa, las asambleas dedicadas
a los asuntos del monasterio, la lectio divina, las conferencias espirituales y
las reuniones administrativas. Sus
orígenes se remontan a los primeros siglos del monacato, pero fue a principios
de la Edad Media cuando se convirtió en un lugar permanente para la lectura de
la Regla, la discusión y la organización de la vida comunitaria. El mobiliario y los detalles artísticos que
componen la Sala Capitular de la Abadía de Montecassino reflejan la solemnidad
de este espacio. Las paredes albergan una rica colección de obras de arte,
compuesta principalmente por bocetos preparatorios y grandes lienzos de la escuela napolitana de los siglos XVII y XVIII.
Destacan pinturas y bocetos de maestros barrocos como Luca Giordano y Paolo de
Matteis. El elemento central de la sala es el gran crucifijo de madera, que
representa el punto de referencia visual y espiritual para los monjes durante
las asambleas capitulares. De particular valor son los asientos (las sillerías
del coro capitular ). No
se trata de simples sillas, sino de sillerías de nogal de gran calidad que
recorren las paredes laterales de la sala.Se pudieron admirar también cinco valiosos ejemplares de la antigua
colección de la Biblioteca de la Abadía. Se trata de libros del siglo XVI,
impresos entre 1501 y 1600. Este fue un periodo crucial en la historia del
libro. Tras la gran revolución que supuso la imprenta de tipos móviles en el
siglo anterior, la edición experimentó un desarrollo espectacular. Los libros
se convirtieron en una herramienta esencial para la difusión del conocimiento.
En particular, estos cinco ejemplares nos permiten observar el libro antiguo no
como un simple contenedor de texto, sino como un objeto complejo que combina
escritura, imágenes, materiales y diseño gráfico. Cada página narra la historia
de quien diseñó el volumen, quien lo creó, quien lo leyó y quien lo conservó a
lo largo del tiempo y lo trajo hasta nuestros ojos.
Fue otro
evento que precede a muchos otros actos preparatorios para la celebración del
1500 aniversario de la fundación de la Abadía de Montecassino.
Los días 13, 14 y 15 de septiembre, con motivo de la solemne Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y la celebración de Nuestra Señora de los Dolores , se exhibirá al público la preciosa reliquia de la Vera Cruz (o Santa Cruz), que se conserva en la Abadía . Se trata de un fragmento de madera de la Cruz de Cristo procedente de Constantinopla. La sagrada reliquia se encuentra en un antiguo relicario de plata finamente elaborado, con forma de cruz. Junto con los restos de San Benito y Santa Escolástica, representa uno de los tesoros espirituales e históricos más importantes para toda la comunidad benedictina de Montecassino .
Durante
todo el año, el fragmento sagrado se conserva en la Capilla de las Reliquias
del Monasterio, dedicada a la Santa Cruz. Durante la celebración de la
Santísima Virgen María de los Dolores, se expone en la Capilla de Nuestra
Señora de los Dolores. Esta es una de las ocho espléndidas capillas laterales
que adornan la nave de la Catedral
Basílica de Santa María Assunta. Este
espacio sagrado posee un gran significado artístico y devocional. Al igual que
el resto de la Catedral Basílica, la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores
se caracteriza por suntuosas incrustaciones de mármol y mármol policromado,
típicos de la gran tradición barroca napolitana, restaurados magistralmente
tras la Segunda Guerra Mundial. Junto con la adyacente y elegante Capilla
de Nuestra Señora de los Dolores (recientemente
reabierta al público para la oración privada), constituye uno de los rincones
más íntimos y apartados para quienes visitan la majestuosa Iglesia Abacial de
Montecassino.
Fuente: Abadia de Montecassino
Fotografias de Abadia de Montecassino
Hacia Mogiła (el nombre de la aldea proviene de la tumba de Wanda, la hija leyendaria de Krakus) (actualmente incluida en Nowa Huta, un barrio de Cracovia) el obispo cracoviano Iwo Odrowąż * de Lubiąż trajo a los Cirstencienses en el año 1222. Fueron ellos quienes construyeron la iglesia bajo la advocación de Asunción de Madre de Dios y de San Wenceslao, así como un monasterio de estilo románico-gótico. El templo fue consagrado en 1266 por el obispo Juan Prandota con la asistencia del duque Boleslao y su esposa Santa Kinga (Cunegunda) y participación de fieles y creyentes.
*Es probable que la familia Odrowąż llegara a Polonia desde Bohemia. El progenitor de la familia pudo haber formado parte del séquito de Judith, esposa del príncipe Władysław Herman. Su historia no se conoce con detalle. La rama de la familia Odrowąż en la Pequeña Polonia, de la que procedían los fundadores, tenía su sede en Końskie, una ciudad del antiguo voivodato de Kielce. Desde la promulgación del acta fundacional en 1222, que complementaba la dotación de Wisław Odrowąż, la decisión sobre la monumental estructura recayó en su primo Iwo Odrowąż, obispo de Cracovia desde 1218. A él se le atribuye la grandeza y magnificencia de la iglesia, que superó a todas las iglesias de la época. Hasta la construcción de la catedral gótica de Wawel, ninguna iglesia en la Pequeña Polonia podía presumir de la escala espacial de la de Mogiła. Es uno de los edificios de ladrillo más antiguos de Polonia. El interior, delimitado en el presbiterio por un muro con tres ventanas de arco apuntado, crea una impresión impactante. Se cree que la obra de Iwo se llevó a cabo no solo por motivos religiosos, sino también por prestigio. Es un testimonio de fe, pero también de orgullo familiar. Hasta el siglo XVI, miembros influyentes de la familia Odrowąż, que ocupaban cargos políticos y económicos en el país, yacían en sus criptas. De ahí el cuidado y la dedicación que profesaban a este lugar sagrado.
La
imagen de Cristo Crucificado de la
iglesia cobro fama rápidamente por tantos favores recibidos y milagros concedidos. A sus pies rezaban los reyes polacos, entre
otros el rey Casimiro Grande. Ladislao
Jagiełło y Santa Edviga. A la devoción
de Jesucristo Milagroso pronto se unieron
obispos y fieles, de todas las capas sociales de Polonia.
Los Cistercienses de Mogiła administraron los terrenos de los alrededores con eficiencia y habilidad. Desecaron ciénagas y terrenos inundados encausando todo en las aguas del Dłubnia, un fluente del Vistula. Edificaron también una iglesia de madera bajo la advocación de San Bartolomeo para continuar la actividad pastoral entre la población de lugar. El templo de madera, que hoy continúa ubicado en el mismo sitio, procede del siglo XV. La iglesia conventual por haber sufrido un incendio, fue reedificada, conservando el presbiterio, el transepto y las capillas cercanas a la sacristia. En el siglo XVI, un monje cisterciense Stanislao Samostrzelnik pintó los frescos dentro del templo y en el presbiterio, en la bóveda de la biblioteca conventual y en pasillos. La fachada de la iglesia fue reconstruida en el siglo XVIII al estilo barroco. Del mismo modo se ejecutó el altar en la capilla de la Santa Cruz. La policromía de la nave principal, realizada por Juan Bukoski-un artista cracoviano, data de 1919. La escultura de Jesus Crucificado Milagroso en la Capilla de la Santa Cruz mide 192 centímetros de altura y está policromada y tiene cabello natural, con la cabeza inclinada y los ojos mirando a los fieles. El semblante indulgente, sin sufrimiento ni dolor visible ha sido la causa que por tradición definen a esta imagen como un Cristo benévolo. La capilla está cerrada con una puerta de hierro forjado, con ornamentos de oro exvoto de un caballero de nombre Esteban Żółkiewski en señal de agradecimiento por haberle salvado en la batalla contra los Turcos en el ańo 1620. Durante siglos en tiempos de tártaros, suecos y austriacos se acumularon numerosos agradecimientos, ofrendas y ex votos. Los agradecimientos que se encuentra a la vista actualmente pertenecen a épocas recientes. Las crónicas monásticas informan de numerosos agradecimientos por favores extraordinarios y tambien insólitos a Cristo Crucificado. Algunos de ellos figuran en un folleto titulado "Breve relato sobre Jesucristo Milagroso de Mogiła".
El altar principal de piedra es una reconstrucción del altar romano. La base del altar constituye un políptico del gótico avanzado del año 1514. En el centro hay una estatua de la Madre de Dios con el Nino Jesús. Sobre las alas laterales, se ven escenas esculpidas de la vida de la Santa Familia, y pinturas de la Pasión Divina. En las crujías conventuales hay también monumentos preciosos, entre otras cosas un tríptico del siglo XV que representa a Madre de Dios con su Niño Jesús y a los Santos.
El 9 de marzo de 1970 el Santo Padre Pablo VI concedió a la iglesia conventual el título de basílica menor. Despues de la visita del Santuario por el Santo Papa Juan Pablo II el día 9 de junio de 1979 (primer viaje a su patria como Papa – iba acompañado por el cardenal Joseph Ratzinger) comenzaron a aumentar cada vez más las visitas a Jesucristo Milagroso, en especial para la velada nocturna de los primeros viernes y primeros sabados y durante la peregrinación con ocasión de la Exaltacion de la Santa Cruz de cada año entre el 14 y el 21 de septiembre.* La celebración central se realiza el domingo de indulgencia ante el altar exterior en el viejo jardín monástico, ahora Plaza de Juan Pablo II, rodeado de las estaciones de Via Crucis.
*
Este año 2026 La indulgencia comienza el
domingo 13 de septiembre con la Santa Misa a las 18:00 horas. Posteriormente,
tendrá lugar una procesión con las reliquias de la Santa Cruz en la plaza
frente a la basílica. La Misa y la procesión estarán presididas por el Cardenal
Grzegorz Ryś, Arzobispo Metropolitano de Cracovia.
Durante los días restantes de la semana de indulgencias, las
principales misas con sermones para peregrinos se celebrarán en la basílica a
las 12:00 del mediodía y a las 18:00 horas (con una procesión eucarística en la
plaza frente a la basílica).
En el ańo 1998 durante las solemnidades de indulgencia, dimos las gracias a Dios por los 900 años de la presencia de la Orden Cisterciense dentro de la iglesia católica. Actualmente los Cistercienses se hallan presentes en los cinco continentes –incluyendo a los cistercienses-trapenses- y el conjunto de la orden se estima en unos 4500 religiosos. Con sus plegarias de hermandad, rezos personales y actividad pastoral sirven a Dios y a la gente.
Fuente : Opactwo cystersów wMogile, ul. Klasztorna 11, PL 31-979 Kraków