Prácticamente
todos los cristianos asociamos Tierra Santa con Israel, y es que entre Galilea
y Jerusalén ocurrió prácticamente toda la vida conocida de Jesús. Por ello los
peregrinos nos olvidamos injustamente de su vecina Jordania, a la que en los
Evangelios se la denomina como la tierra “al otro lado del Jordán”, la
Transjordania. Os contamos algunos ejemplos de los lugares santos que tiene
(por orden cronológico según aparecen en la Biblia):
La cueva de Lot
Frente al Mar Muerto, en una pared rocosa cerca de la orilla, el peregrino que recorra Jordania siguiendo las huellas de la Biblia y del cristianismo primigenio podrá encontrarse con una grata sorpresa: la cueva de Lot. Los cristianos han venerado este lugar como lugar santo desde los inicios del cristianismo. La prueba más evidente son las ruinas, en aceptable estado de conservación, de una iglesia bizantina construida junto a la cueva.
(pintura de Peter Paul Rubens de Lot y su familia huyendo de Sodoma – Wikipedia)
Madaba/Monte Nebo
Durante el período bizantino, Madaba
experimentó un importante desarrollo. En esa época, entre los siglos V y VII
después de Cristo, se construyeron numerosas iglesias cuya principal
característica eran los suelos cubiertos por complejos y ricos mosaicos. El
mapa de Madaba es una parte del mosaico que cubre el suelo de la iglesia
bizantina/ortodoxa de San Jorge y es la representación cartográfica más antigua
de Jerusalén y de Tierra Santa que se conserva (siglo VI).
Muy cerca de Madaba se encuentra el monte Nebo, el pico desde el cual Moisés contempló la tierra prometida que se le había negado al final de sus días y donde los franciscanos restauraron a comienzos del siglo XX una maravillosa iglesia bizantina y sus mosaicos del siglo VI. La Orden de San Francisco sigue custodiando el lugar, lo cual explica el perfecto estado en el que se encuentra el enclave.
Betania de Transjordania
Lugar
del bautismo de Jesús. Poco antes de desembocar en el Mar Muerto nos
encontramos en la parte donde Juan Bautista bautizaba y donde bautizó al mismo
Hijo de Dios. Israel y Jordania se disputan el punto exacto, pero las
evidencias arqueológicas y la tradición parecen dar la razón a los jordanos. La
misma iglesia de San Juan Bautista (siglo V) con su escalera que desciende
hasta un afluente del Jordán indica que ya entonces los peregrinos la usaban
para ser bautizados allí.
Maqueronte
El
final de Juan el Bautista: Esta fortaleza fue originalmente construida por
Herodes el Grande como puesto militar. A su muerte pasó a manos de su hijo
Herodes Antipas cuya impiedad y lujuria condujeron al martirio de San Juan
Bautista. Barrida del mapa por las tropas romanas durante la primera guerra
judeo-romana, actualmente es un páramo cuyas pocas columnas recuerdan un pasado
esplendoroso pero cruel y efímero.
Pella
una
de las ciudades de la Decápolis de la cual poco queda. Tuvo una gran
importancia para las primeras comunidades cristianas del siglo I ya que acogió
a los cristianos que huyeron de Jerusalén con las guerras judeo-romanas.
Petra
La
joya de Jordania tiene un pasado cristiano que se obvia. A partir del siglo IV
se convierte oficialmente al cristianismo y gran parte de sus asombrosas tumbas
horadadas y talladas en sus montañas se transformaron en iglesias (la más
famosa es la conocida como El Monasterio).
Jerash/Gerasa
No
hay palabras para describir la belleza de esta ciudad, antaño miembro de la
Decápolis y que tuvo su máximo esplendor durante el dominio de Roma. Debido a
su excelente estado de conservación se le conoce como la Pompeya asiática.
Entre los siglos IV y VII albergó una importante comunidad cristiana que
construyó más de trece iglesias, incluyendo la catedral cuyos restos aun se
pueden visitar.
(texto tomado de Primeros cristianos)






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