Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

viernes, 1 de mayo de 2026

Un pulmón para África, el viaje apostólico del Papa misionero agustino Leon XIV – 3 de 6) Camerún y el milagro en Bamenda

 



Profundamente agradecido por la recepción del pueblo argelino, cuya gran mayoría no es cristiana,  y sin embargo honra y respeta profundamente la memoria de San Agustín como uno de los grandes hijos de su tierra en Argelia, el Papa  les comentaba a los periodistas en el vuelohacia Yaounde, la capital de Camerun,     que Annaba fue una especial bendición para mí, pero también lo fue brindar a la Iglesia y al mundo la visión que San Agustín nos ofrece, en cuanto a la búsqueda de Dios y la dificultad para construir comunidad, para encontrar la unidad entre todos los pueblos y el respeto hacia todos ellos a pesar de las diferencias. Y las diferencias son grandes pues Argelia, con su  1-2% de sus aprox 44 millones de habitantes católicos,  es un país que  responde plenamente al versículo 10.16 de San Juan “Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un solo Rebaño y un solo Pastor,”

Camerún, en cambio, hacia donde se dirigía el Santo Padre,  y donde   permanecería tres días memorables,   con estadía en la capital Yaunde y en las ciudades de Bamenda ( para escuchar las voces del sufrimiento  en ese epicentro de conflictos) y Douala,  cuenta con aproximadamente un 30% de católicos de sus aprox  26 millones de habitantes, si bien la población es religiosamente diversa conformada por cristianos, musulmanes y miembros de religiones africanas tradicionales. Camerún es considerado uno de los países africanos mas fructíferos en términos de vocaciones religiosas y frecuentemente mencionada como Africa en miniatura por la diversidades linguisticas y culturales. (Ingles y francés y numerosos idiomas locales en el uso cotidiano. De alguna manera la coexistencia interreligiosa con las comunidades musulmanas, particularmente en las regiones norteñas, las más conflictivas,  mantiene, sin embargo algún tipo de estabilidad nacional. La Iglesia colabora frecuentemente con líderes musulmanes para promocionar la paz en medio del extremismo. 

En el Estadio de Yaoundé el Papa Benedicto promulgo el 19 de marzo de 2009 la publicación del Instrumentum Laboris  durante su Viaje apostolico a Cameron y Angola y comentaba:

Hace catorce años, el 14 de septiembre de 1995, mi venerado Predecesor, el Papa Juan Pablo II, firmaba precisamente aquí, en Yaundé la Exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Africa. Hoy es para un mí motivo de gran alegría entregaros el texto del Instrumentum laboris  de la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en Roma el próximo mes de octubre. El tema de esta Asamblea «La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz», que está en continuidad con la Ecclesia in Africa, tiene gran importancia para la vida de vuestro Continente, pero también para la vida de la Iglesia universal. El Instrumentum laboris es fruto de vuestra reflexión, a partir de los aspectos relevantes de la situación eclesial y social de vuestro País de origen. Refleja el gran dinamismo de la Iglesia en África, pero también los desafíos con los que tiene que enfrentarse, y que el Sínodo tendrá que examinar….. Deseo ardientemente que los trabajos de la Asamblea sinodal contribuyan a hacer crecer la esperanza para vuestros pueblos y para el Continente en su conjunto; que sirvan para infundir en cada una de vuestras Iglesias particulares un nuevo impulso evangélico y misionero al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz, según el programa expresado por el Señor mismo: «Vosotros sois la sal de la tierra [...]. Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,13.14). Que la alegría de la Iglesia en África por la celebración de este Sínodo sea también la alegría de la Iglesia universal.”

UCA News Union of Catholic Asian News 2928  se preguntan: Porque vino el Papa Leon a Camerun? Y el titulo mismo responde: Su visita no fue un apoyo político,  sino un llamado moral por justicia, dialogo y renovación en una nación en  un momento crítico: elecciones presidenciales objetables en octubre pasado, y la posterior y repetitiva  frustración, la realidad política es desesperanzadora pues a pesar de cambios de nombres de partidos y múltiples elecciones  y una política multipartidista desde 1990 de hecho el presidente sigue siendo el mismo hace 40 años y Camerún se encuentra ante una encrucijada golpeada por la  pobreza y duros enfrentamientos en el norte del país. Sin embargo, el Papa Leon dejo muy en claro que su visita era en calidad de pastor y siervo del dialogo, fraternidad y paz..  

En su discurso inicial a las autoridades en el Palacio Presidencial de Yaundé el Papa León utilizo palabras firmes y fuertes,  mencionando 19 veces la palabra paz..

"Vengo entre ustedes como pastor y como servidor del diálogo, de la fraternidad y de la paz.

Vivimos, en efecto, una época en la que la resignación se extiende y el sentimiento de impotencia tiende a paralizar la renovación que los pueblos anhelan profundamente. ¡Cuánta hambre y sed de justicia! Camerún conserva en su memoria las visitas de mis predecesores: la de san Juan Pablo II, mensajero de esperanza para todos los pueblos de África, y la de Benedicto XVI, que subrayó la importancia de la reconciliación, la justicia y la paz, así como la responsabilidad moral de los gobernantes. 

La paz no puede reducirse a un eslogan: debe encarnarse en un estilo, personal e institucional, que repudie toda forma de violencia. Por eso reitero con fuerza: «El mundo tiene sed de paz […]. ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!». [2] Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular..La paz, de hecho, no se decreta: se acoge y se vive…Hoy, como muchas otras naciones, su país está atravesando pruebas complejas….. .Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados. ... los altos cargos que ustedes ocupan exigen un doble testimonio…. Para que se afiancen la paz y la justicia es necesario romper las cadenas de la corrupción, que desfiguran a los dirigentes, quitándoles autoridad.... Es necesario que el compromiso común en favor del diálogo, la justicia y el desarrollo integral transforme las heridas del pasado en fuentes de renovación…”

Inmediatamente después visito el Orfanato Ngul Zamba, donde les dirigió a  los pequeñoslas palabras más tiernas y llenas de cariño 

“Ustedes forman una verdadera familia y aquí encuentran hermanos y hermanas que comparten con ustedes una historia dolorosa, ¡y en esta familia el hermano mayor de ustedes es Jesús! sé que muchos de ustedes han pasado por pruebas difíciles. Algunos han sufrido el dolor de la ausencia con la pérdida de sus padres o de sus seres queridos. Otros han experimentado el miedo, el rechazo, el abandono, la privación, la incertidumbre. A pesar de todo, ustedes están llamados a un futuro más grande que sus heridas. Son portadores de una promesa. Porque ahí donde puede haber miseria, sufrimiento o injusticia, Dios está presente, conoce sus rostros y está muy cerca de ustedes. El Evangelio nos recuerda que Jesús tenía una predilección especial por los niños como ustedes, los ponía en el centro. Sepan que Él los mira hoy a cada uno de ustedes con el mismo afecto.”

A continuación el Santo Padre se reunió con los obispos de Camerún en la Sede de la Conferencia Episcopal.

Al dia siguiente viajo, acompañado por el Arzobispo Andrew Nkea Fuanya, Presidente de la Conferencia Episcopal de Camerun a la “atormentada región” de Bamemba  y mantuvo  un Encuentro por la paz con la comunidad, en la catedral de San Jose.  “Les doy las gracias, porque —¡es cierto!— estoy aquí para anunciar la paz, pero descubro rápidamente que son ustedes los que me la anuncian a mí y al mundo entero. De hecho, como acaba de recordar uno de ustedes, la crisis que ha sacudido estas regiones de Camerún ha acercado más que nunca a las comunidades cristianas y musulmanas, a tal punto que sus líderes religiosos se han unido y han fundado un Movimiento por la Paz, a través del cual tratan de mediar entre las partes en conflicto.”

En una muy interesante entrevista de Joseph Tulloch de Vatican News al Arzobispo Andrew Nkea Fuanya, Presidente de la Conferencia Episcopal de Camerun acerca del Viaje Apostolico del Papa Leon XIV  el arzobispo responde que hay razones para la esperanza, incluyendo en las regiones anglófonas, donde volvió la vida a las calles y se logro que el gobierno y los grupos separatistas hablaran el mismo idioma por primera vez desde hace una década. .

En la entrevista el Arzobispo no se cansa de reiterar que todo era un milagro  “La visita del Papa es una tremenda bendición… ya hemos comenzado a ver signos de paz….fue un  mensaje muy importante para nosotros porque es difícil comprender lo que ha sufrido Bamenda, sin haber vivido allí en permanente trauma.  Bamenda abandonada durante años,  el aeropuerto cerrado durante ocho años ya es un milagro que este funcionando,   caminos destruidos que están siendo reparados, agregada la iluminación… esto no lo habíamos visto desde hace diez años. Si no hubiese venido el Papa esto no hubiera ocurrido.  Consideraba muy importante que el Papa haya alentado a  la población joven a tener esperanza en el futuro, muchos con buena formación, que, sin embargo sufre el desempleo e intenta  emigrar  de cualquier manera,  generalmente ilegal.  Ademas algo muy importanate: era la  primera vez en diez años que el gobierno y los separatistas hablaban el mismo idioma, antes siempre en desacuerdo, como un juego unos  contra otros. Es un milagro además -decia - que todo el mundo se atreva a salir a la calle. Ambos bandos salieron a recibirlo y ambas partes escucharon su mensaje. Otro milagro. Y aunque no se diferenciaban y no era posible identificarlos es imposible que no estuvieran allí por la multitud que salió a las calles de Bamenda, lo que significa que también los separatistas le dieron la bienvenida a su  paso por las calles. Esperando una paz definitiva y duradera…. “creo que el Papa nos ha traido una tremenda bendición y ya hemos comenzado a ver signos de paz”..

 Francesca Sabatinelli – enviada especial a Bamenda comentaba:  «después de todo lo que hemos pasado», dicen los habitantes, tras unos 10 años de sufrir el conflicto entre las fuerzas del Gobierno central de Yaundé y los grupos separatistas de la República de Ambazonia, como la guerrilla ha rebautizado a las regiones, un Estado independentista no reconocido a nivel internacional. Una violencia que comenzó en 2016, con miles de muertos y unos 700 000 desplazados, impulsada por la aspiración de los llamados «Amba Boys» de poner fin a lo que consideran una marginación por parte del Gobierno central francófono. Pobreza y crisis humanitaria existe la  esperanza de  un nuevo comienzo para vencer la pobreza y la dramática crisis humanitaria que asolan la zona.

 «Aquí —explica Pina Uwimanadel Movimiento de los Focolares en Bamenda— se han refugiado todos los que han huido de sus aldeas, personas que han escapado sin nada, que han venido a vivir aquí y que aquí no han encontrado nada. Muchas veces falta la luz, falta el agua, pero sobre todo falta el trabajo». La gente de Bamenda, explica, son personas de fe, que esperan con impaciencia el encuentro con León XIV, «dicen que él viene a rezar para obtener los dones de la paz, de la reconciliación, el don de la vida». Todos creen en algo en Bamenda, y ahora su fe «se dirige hacia el Papa que viene a fomentar el diálogo».

Y, al igual que en el resto del país, el problema sigue siendo la huida de los jóvenes, muchos de los cuales quieren abandonar el país impulsados por el deseo de tener una vida un poco más digna. Sobre todo las mujeres «que sufren más, que desde muy jóvenes ya no pueden ir a la escuela ni tener un oficio, y que a menudo tienen hijos de padres diferentes», su destino está marcado por la soledad y la pobreza. Y es a ellas a quienes se dirige en gran medida la acción del Movimiento de los Focolares, con la reapertura de casas que puedan acogerlas también para enseñarles un oficio.

Por la tarde el Santo Padre celebro la Santa Misa en el Aeropuerto de Bamemba  reiterando que había venido como peregrino de paz y de unidad y emitió palabras muy significativas… muchos son los motivos y las situaciones que rompen el corazón y nos hacen caer en la aflicción. … Todo esto nos expone a sentirnos impotentes y debilitar nuestra confianza. Sin embargo, este es el momento de cambiar, de transformar la historia del país. Hoy y no mañana, ahora y no en el futuro, ha llegado el momento de reconstruir; de componer nuevamente el mosaico de la unidad ensamblando la variedad y las riquezas del país y del continente; de edificar una sociedad en la que reinen la paz y la reconciliación….. el consuelo para los corazones quebrantados y la esperanza en un cambio de la sociedad son posibles si confiamos en Dios y en su Palabra…. sólo Dios libera; sólo su Palabra abre caminos de libertad; sólo su Espíritu nos hace personas nuevas con la capacidad de cambiar este país.

En el aeropuerto fue despedido por vítores y canciones….

El viernes 17 de abril de2026 partía temprano desde el aeropuerto de Yaoundé hacia Duala, para regresar en el dia.

Alli celebro la Santa Misa en el Japoma Stadium de Duala y en la Homilia comento el Evangelio del dia (Jn 6,1-15) reflexionando sobre los  «cinco panes de cebada y dos pescados» (v. 9)…..  El testimonio del apóstol Juan describe, en efecto, a una gran multitud (cf. vv. 2-5), como somos nosotros ahora, aquí. Para toda esa gente, sin embargo, había muy poca comida: sólo «cinco panes de cebada y dos pescados» (v. 9). Al observar esta desproporción, Jesús nos pregunta hoy, como entonces preguntó a sus discípulos: ¿cómo resuelven ustedes este problema? Vean cuánta gente hambrienta, oprimida por el cansancio: ¿qué hacen?  Esta pregunta se dirige a cada uno de nosotros!! …

y luego se dirigió a los jóvenes:

 Queridos jóvenes… les dirijo esta invitación especialmente a ustedes, porque son los hijos amados de la tierra de África. Como hermanos y hermanas de Jesús, multipliquen sus talentos con la fe, la tenacidad y la amistad que los animan. Vayan entre los primeros a ser rostros y manos que llevan al prójimo el pan de la vida; alimento de sabiduría y de liberación de todo aquello que no nos nutre, sino que confunde nuestros buenos deseos y nos roba la dignidad. Incluso en su país tan fértil, Camerún, muchos sufren la pobreza, tanto material como espiritual. No cedan a la desconfianza y al desánimo; rechacen toda forma de abuso y violencia, que engañan prometiendo ganancias fáciles, pero endurecen el corazón y lo vuelven insensible. No olviden que su pueblo es aún más rico que esta tierra, pues su tesoro son sus valores: la fe, la familia, la hospitalidad, el trabajo. Sean, pues, protagonistas del futuro, siguiendo la vocación que Dios da a cada uno, sin dejarse comprar por tentaciones que malgastan las energías y no contribuyen al progreso de la sociedad.

Mas tarde realizo una visita privada al Hospital católico Saint Paul y luego partió de regreso a Yaundé donde presidio un encuentro con el mundo universitario en la Universidad Católica de África Central, “creada en 1989-1991 bajo la protección de la Santa Sede, para cubrir los seis países de África Central (Camerún, República Centroafricana, Congo Brazzaville, Gabón, Guinea Ecuatorial y Chad) por la AECCAR (Asociación de Conferencias Episcopales de la Región de África Central),  institución que se beneficia de los efectos de un acuerdo de sede firmado entre la República de Camerún y la Sede Apostólica.”  Entre sus reflexiones cito a sus predecesores: los Papas Benedicto XVI y Francisco: “ El Evangelio y la doctrina de la Iglesia están llamados hoy a promover una verdadera cultura del encuentro, en una sinergia generosa y abierta hacia todas las instancias positivas que hacen crecer la conciencia humana universal; es más, una cultura —podríamos afirmar— del encuentro entre todas las culturas auténticas y vitales, gracias al intercambio recíproco de sus propios dones en el espacio de luz que ha sido abierto por el amor de Dios para todas sus criaturas. Como subrayó el Papa Benedicto XVI, “la verdad es ‘lógos’ que crea ‘diá-logos’ y, por tanto, comunicación y comunión”» (FranciscoConst. ap. Veritatis gaudium, 4b)”…. La grandeza de una nación no puede medirse únicamente por la abundancia de sus recursos naturales, ni tampoco por la riqueza natural de sus instituciones. Ninguna sociedad puede prosperar si no se fundamenta en conciencias rectas, educadas en la verdad. En este sentido, el lema de su Universidad: «Al servicio de la verdad y de la justicia», les recuerda que la conciencia humana, entendida como el santuario interior donde el hombre y la mujer se descubren interpelados por la voz de Dios, es el terreno sobre el cual se asientan los fundamentos justos y estables para toda sociedad. “

El sábado 18 de abril el santo Padre, después de celebrar la Santa Misa en el aeropuerto   de  Yaundé y la ceremonia de despedida de Yaundé  partió hacia Luanda (Angola)

Durante el vuelo se dirigió también esta vez a los periodistas  que lo acompañaban y  entre otros comento:  Por un lado, la visita en Camerún fue muy significativa porque, en muchos aspectos, representa el corazón de África, de muchas maneras distintas: tanto el anglófono como el francófono, con alrededor de 250 lenguas locales y diversas etnias. …Tuve un encuentro muy positivo con un grupo de imanes en Camerún para promover —seguir promoviendo, como ya lo hemos hecho en otros lugares y como lo ha hecho el Papa Francisco durante su pontificado— el diálogo, la fraternidad, a través de la comprensión, la aceptación y la construcción de la paz entre personas de todas las religiones.

Y al regresar de su viaje el Papa Leon XVI compartió en la Audiencia del miércoles 29 de abrilpasado  su experiencia referida a esta etapa de su viaje:

La visita a Camerún me ha permitido reforzar el llamamiento a comprometernos juntos con la reconciliación y la paz, porque también este país, desgraciadamente, está marcado por tensiones y violencia. Me alegro de haber ido a Bamenda, en la zona anglófona, donde he animado a trabajar juntos por la paz. Camerún es llamado “África en miniatura”, con referencia a la variedad y a la riqueza de su naturaleza y de sus recursos; pero también podemos entender esta expresión en el sentido de que en Camerún encontramos las grandes necesidades de todo el continente africano: la necesidad de una distribución equitativa de las riquezas; de dar espacio a los jóvenes, superando la corrupción endémica; de promover el desarrollo integral y sostenible, oponiendo a las varias formas de neocolonialismo una cooperación internacional con visión de futuro. Doy las gracias a la Iglesia en Camerún y a todo el pueblo camerunés, que me ha acogido con tanto amor; y rezo para que el espíritu de unidad que se ha manifestado durante mi visita se mantenga vivo y guíe las decisiones y las acciones futuras.


(Me disculpo falta agregar fotografias)

 

San Jose trabajador

 

 (fotografia de esta pagina)

Además de ser el padre adoptivo de Jesús y el esposo de María, - como enseñan los Evangelios - san José era herrero, artesano y carpintero. Con su vida de honesto trabajador, san José ennoblece el trabajo manual con el que mantiene a su Santa Familia y participa en el proyecto de salvación.

José, el "Justo"

En el lenguaje bíblico de las Escrituras, se usa el apelativo de "Justo" (Mt 1,19) para denominar a todo aquel que ama y respeta la Ley como una expresión de la voluntad de Dios. José lo hace. Descendiente de la Casa de David, es un hombre no anciano que está comprometido con María. (Mt 1,18) Y, como su esposa dijo "sí" a un ángel, (Lc 1,38) también él dirá su "sí" a otro ángel que lo visitará en un sueño para tranquilizarlo sobre el origen del embarazo de María, como fruto del Espíritu Santo. (Mt 1,20) Su característica es la discreciòn y el silencio que lo hacen evitar protagonismos. Cuando Jesús comienza su vida pública, en las bodas de Caná, (Jn 2 1-12) los Evangelios ya no lo mencionan: probablemente murió, pero no sabemos ni cuándo ni dónde. Mucho menos se sabe donde habría sido sepultado.

 

El trabajo: participación en el plan divino

Del mismo modo que los padres enseñan su oficio a sus hijos, tambièn José lo hizo con Jesús. Por eso, a Jesús se le llama a menudo en los Evangelios "el hijo del carpintero". (Mt 13,55) Más que ningún otro, San José representa la dignidad del trabajo humano, que es el deber y la perfección del hombre, que ejerce su dominio sobre la Creación, prolonga la obra del Creador, ofrece su servicio a la comunidad y contribuye al plan de salvación. José ama su trabajo. Como hombre de fe, supera el cansancio y lo eleva a la práctica de la virtud; como no aspira a la riqueza y no envidia a los ricos, siempre conserva la paz: el trabajo para él no es un medio de satisfacer la ambición, sino sólo un medio de sustento para su familia. En fin, como se prescribe a los judíos, el sábado observa el descanso semanal y participa en las celebraciones (religiosas). (Lc 2,22-28; 41-50).


La fiesta de San José Obrero

Fue establecida oficialmente por Pío XII el Primero de mayo de 1955 para ayudar a los trabajadores a no perder el sentido cristiano del trabajo. Precedentemente, (el 8 de diciembre de 1870), Pío IX ya había reconocido de alguna manera la importancia de San José como trabajador cuando lo proclamó Patrono de la Iglesia universal. (Hace justamente 150 años). El principio del trabajo como medio de salvación eterna fue también retomado por Juan Pablo II en su Encíclica Laborem Exercens, en la que lo llamó "el Evangelio del trabajo". Se dice que incluso el Cardenal Roncalli - el futuro Juan XXIII - elegido como sucesor de san Pedro, motivado por su devoción al padre adoptivo de Jesús, habría pensado en llamarse José. Finalmente, también muchos otros santos, fueron grandes devotos de San José, como Santa Teresa de Ávila.

 

Texto completo de Vatican News


 

Laborem exercens – la Encíclica sobre el trabajo de Juan Pablo II

 


El 14 de septiembre de 1981, en el 90 aniversario de la Carta Encíclica Rerum Novarum (sobre la situación de los obreros) el Santo Padre Juan Pablo II regalaba al mundo del trabajo humano la suya Laborem exercens.

El mismo explica en el punto 1 de la Encíclica que “Habiéndose cumplido, el 15 de mayo del año en curso, noventa años desde la publicación —por obra de León XIII, el gran Pontífice de la «cuestión social»— de aquella Encíclica de decisiva importancia, que comienza con las palabras Rerum Novarum, deseo dedicar este documento precisamente al trabajo humano, y más aún deseo dedicarlo al hombre en el vasto contexto de esa realidad que es el trabajo. En efecto, si como he dicho en la Encíclica Redemptor Hominis, publicada al principio de mi servicio en la sede romana de San Pedro, el hombre «es el camino primero y fundamental de la Iglesia»,4 y ello precisamente a causa del insondable misterio de la Redención en Cristo, entonces hay que volver sin cesar a este camino y proseguirlo siempre nuevamente en sus varios aspectos en los que se revela toda la riqueza y a la vez toda la fatiga de la existencia humana sobre la tierra”

Con motivo del XX aniversario de la Encíclica con ocasión de la Conferencia Internacional sobre "El trabajo, clave de la cuestión social", organizada por el Consejo pontificio Justicia y paz, el Santo Padre consideraba oportuno “poner de relieve la dimensión subjetiva del trabajo, frente a las profundas transformaciones económicas y sociales que la época actual está viviendo. En efecto – agregaba - en este importante ámbito de la vida social, estamos atravesando una profunda evolución, que a veces tiene las características de un cambio radical. Ha cambiado la forma del trabajo, así como sus horarios y lugares. En los países más industrializados el fenómeno ha cobrado tales dimensiones, que el modelo del trabajo dependiente, realizado en grandes fábricas con horarios rígidos, pertenece ya al pasado. Como toda gran transformación, también esta presenta elementos de tensión y, al mismo tiempo, de complementariedad entre la dimensión local de la economía y la dimensión global; entre la que se define "antigua" economía y la "nueva"; entre la innovación tecnológica y la exigencia de salvaguardar los puestos de trabajo; entre el crecimiento económico y la compatibilidad ambiental.Sin embargo, sería un grave error creer que las transformaciones actuales acaecen de modo determinista. El factor decisivo, dicho de otro modo, "el árbitro" de esta compleja fase de cambio, es una vez más el hombre, que debe seguir siendo el verdadero protagonista de su trabajo. Puede y debe hacerse cargo de modo creativo y responsable de las actuales transformaciones, para que contribuyan al crecimiento de la persona, de la familia, de la sociedad en la que vive y de la entera familia humana (cf. Laborem exercens, 10.

Por su parte el entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en su conferencia acerca de «Las catorce encíclicas del Santo Padre Juan Pablo II» en el congreso organizado por la Universidad Pontificia Lateranense expresaba que


“A la década 1981-1991 pertenecen las tres encíclicas sociales: «Laborem exercens», «Sollicitudo rei socialis» y «Centesimus annus». Las tres grandes encíclicas sociales aplican la antropología del Papa a la problemática social de nuestro tiempo. Juan Pablo II subraya la primacía del hombre sobre los medios de producción, la primacía del trabajo sobre el capital y la primacía de la ética sobre la técnica. En el centro está la dignidad del hombre, que es siempre un fin y jamás un medio. A partir de aquí se esclarecen las grandes cuestiones actuales de la problemática social en contraposición crítica tanto con el marxismo como con el liberalismo”.

 


domingo, 26 de abril de 2026

El buen Pastor» (Jn 10, 11.14), no sólo de Israel, sino de todos los hombres (cf. Jn 10, 16).

 

(El Buen Pastor - icono ruso)

La imagen de Jesucristo, Pastor de la Iglesia, su grey, vuelve a proponer, con matices nuevos y más sugestivos, los mismos contenidos de la imagen de Jesucristo, Cabeza y Siervo. Verificándose el anuncio profético del Mesías Salvador, cantado gozosamente por el salmista y por el profeta Ezequiel (cf. Sal 22-23; Ez 34, 11ss), Jesús se presenta a sí mismo como «el buen Pastor» (Jn 10, 11.14), no sólo de Israel, sino de todos los hombres (cf. Jn 10, 16). Y su vida es una manifestación ininterrumpida, es más, una realización diaria de su «caridad pastoral». Él siente compasión de las gentes, porque están cansadas y abatidas, como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 35-36); él busca las dispersas y las descarriadas (cf. Mt 18, 12-14) y hace fiesta al encontrarlas, las recoge y defiende, las conoce y llama una a una (cf. Jn 10, 3), las conduce a los pastos frescos y a las aguas tranquilas (cf. Sal 22-23), para ellas prepara una mesa, alimentándolas con su propia vida. Esta vida la ofrece el buen Pastor con su muerte y resurrección, como canta la liturgia romana de la Iglesia: «Ha resucitado el buen Pastor que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey. Aleluya»[48].

Pedro llama a Jesús el «supremo Pastor» (1 Pe 5, 4), porque su obra y misión continúan en la Iglesia a través de los apóstoles (cf. Jn 21, 15-17) y sus sucesores (cf.1 Pe 5, 1ss), y a través de los presbíteros. En virtud de su consagración, los presbíteros están configurados con Jesús, buen Pastor, y llamados a imitar y revivir su misma caridad pastoral.

(de la Exhortación Apostólica Pastores Dabo Vobis de Juan Pablo II – 25 de marzo de 1992)

viernes, 24 de abril de 2026

Un pulmón para África, el viaje apostólico del Papa misionero agustino León XIV – (2 de 6) Argelia, tierra de San Agustin

 


En la página de los agustinos de España leemos que el Papa " Tiene a África en su corazón. Ha visitado varias veces nuestras misiones en diferentes países". La última vez fue en Kenia a finales de 2024, donde la Federación Agustiniana de África tiene varios centros para enfermos de sida.” Decía el padre Edward Danaing Daleng, Procurador General de la Orden de San Agustín y Consejero General para el continente y agregaba  «Creo que África será central en elpontificado de León XIV.  La presencia en Argelia, tierra de encuentro y esperanza  adquiere un significado especial para los agustinos, al tratarse de la tierra natal de san Agustín.

En este su primer viaje apostólico organizado (el primero fue una breve visita a Mónaco), el Papa agustino misionero eligió comenzar su visita por la tierra de su maestro San Agustín y la ciudad de Hipona – actual Annaba,  donde Agustin fue obispo. De allí su identificación  San Agustín de Hipona. En su saludo a los periodistas a bordo hacia Argelia expreso que su intención era la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos.

 AndreaTornielli  hacia una  introducción muy certera de esta visita del Papa Leon,  que cito completa.

“Pedro regresa a África. Tres años después de su visita a la República Democrática del Congo y Sudán del Sur a principios de 2023, el Papa inicia una larga peregrinación por el continente africano, que lo lleva hoy a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Se trata de un viaje de 11 días, eminentemente misionero, con una intensa agenda de encuentros con los habitantes de un continente marcado por problemas y contradicciones, pero también fuente de alegría y esperanza.

No podemos olvidar el "momento histórico" en el que se desarrolla esta visita, con la creciente preocupación por lo que ocurre en Oriente Medio y la amenaza de una mayor escalada del conflicto tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán. Resulta significativo que la paz misma emergiera como tema central en el primer discurso de León XIV en Argelia, durante su visita al monumento a los mártires de la independencia de Maquam Echahid:

«En este lugar recordamos que Dios desea la paz para todas las naciones: una paz que no sea meramente la ausencia de conflicto, sino una expresión de justicia y dignidad. Y esta paz, que nos permite afrontar el futuro con espíritu reconciliado, solo es posible mediante el perdón. La verdadera lucha por la liberación solo se ganará definitivamente cuando se alcance la paz interior».

El llamado al perdón y a la paz interior está impregnado de un profundo realismo. No solo pertenece a la esencia del mensaje cristiano, sino que también representa la única vía viable para construir un futuro. «Sé lo difícil que es perdonar», dijo el Papa, «sin embargo, mientras los conflictos se multipliquen por todo el mundo, no podemos acumular resentimiento tras resentimiento, de generación en generación». ¿Cómo no cuestionar el resentimiento generado en las generaciones más jóvenes por las masacres de civiles cometidas en Gaza y ahora en el Líbano? ¿Cómo no plantearnos la misma pregunta respecto a la guerra en Ucrania y en tantas otras zonas asoladas por el odio y la violencia?

Aunque muchos gobiernos creen que el camino a seguir en estas situaciones es el rearme, que alimenta a los mercaderes de la muerte, León de Argel nos recuerda que «el futuro pertenece a los hombres y mujeres de paz», que «al final, la justicia siempre triunfará sobre la injusticia, así como la violencia, más allá de toda apariencia, jamás tendrá la última palabra».

La voz de paz del Sucesor de Pedro, Vicario del indefenso Hijo de Dios que eligió la no violencia y se sacrificó en la cruz, resuena con más fuerza en esta tierra, donde la Iglesia es una minoría absoluta y el testimonio de los pocos cristianos resulta aún más esencial, basado en el servicio y en compartir las alegrías y los sufrimientos de todos.”

Solo citaré algunos breves pasajes de los saludos y homilías del Papa, todo el programa y el contenido se encuentra en el sitiooficial de la Santa Sede. 

Muy firme y realista fue su saludo a las autoridades 

 Vengo entre ustedes como peregrino de paz como testigo de la paz y la esperanza que el mundo anhela ardientemente y que su pueblo siempre ha buscado; un pueblo que nunca se ha dejado vencer por las pruebas

“Los dramáticos acontecimientos históricos del pasado ofrecen a su país una perspectiva singularmente crítica sobre el equilibrio global. Si logran dialogar con las inquietudes de todos y mostrar solidaridad con el sufrimiento de tantos países, cercanos y lejanos, su experiencia puede contribuir a imaginar y alcanzar una mayor justicia entre los pueblos”

(…)

 Injusto es quien acumula riquezas y permanece indiferente ante los demás. Esta visión de la justicia es simple y radical: reconoce en el otro la imagen de Dios. Una religión sin piedad y una vida social sin solidaridad son un escándalo a los ojos de Dios. Sin embargo, muchas sociedades que se creen avanzadas se precipitan cada vez más en la desigualdad y la exclusión. Las personas y las organizaciones que dominan sobre los demás —y África lo sabe bien— destruyen el mundo que el Altísimo ha creado para que todos viviéramos juntos. Injusto es quien acumula riquezas y permanece indiferente ante los demás. Esta visión de la justicia es simple y radical: reconoce en el otro la imagen de Dios. Una religión sin piedad y una vida social sin solidaridad son un escándalo a los ojos de Dios. Sin embargo, muchas sociedades que se creen avanzadas se precipitan cada vez más en la desigualdad y la exclusión. Las personas y las organizaciones que dominan sobre los demás —y África lo sabe bien— destruyen el mundo que el Altísimo ha creado para que todos viviéramos juntos.

 

Invito leer el articlo de VaticanNews acerca de su visita a la Gran Mezqita de Argel  donde reitero que venia con gran alegría a Argelia porquees también la tierra de mi padre espiritual, san Agustin  que ha querido enseñar tantas cosas al mundo, sobretodo con la búsqueda de la verdad, con la búsqueda de Dios, reconociendo la dignidad de cada ser humano y la importancia de construir la paz. Buscar a Dios es reconocer la imagen de Dios en cada criatura, en los hijos de Dios, en cada hombre y mujer creados a imagen y semejanza de Dios. Esto significa para nosotros que es muy importante aprender a vivir juntos con respeto por la dignidad de cada persona humana.


En la Basilica Nuestra Señora de África le hablo a lacomunidad argelina citando los 19 religiosos y religiosas mártires de Argelia  que decidieron estar junto a este pueblo compartiendo sus alegrías y sus dolores. Su sangre es una semilla viva que nunca deja de dar fruto. En esta tierra resonó la ferviente voz de Agustín de Hipona, precedida por el testimonio de su madre, santa Mónica, y de otros santos. Su memoria es una clara llamada a ser, hoy, signos creíbles de comunión, diálogo y paz y expresó . El lema de esta visita son las palabras de Jesús resucitado: «¡La paz esté con ustedes!» (cf. Jn 20,21), y en una imagen tomada de los mosaicos de Tipasa se lee: “In Deo, pax et concordia sit convivio nostro”, que podríamos traducir: “En Dios, la paz y la armonía pueden reinar en nuestro vivir juntos”. La paz y la armonía han sido características fundamentales de la comunidad cristiana desde sus orígenes (cf. Hch 2,42-47), por deseo mismo de Jesús (cf. Jn 17,23), que dijo: «En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros» (Jn 13,35). San Agustín afirmaba al respecto que la Iglesia «engendra a los pueblos, pero todos son miembros de uno solo» (Sermón 192, 2) y san Cipriano escribía: «El mayor sacrificio delante de los ojos de Dios es la paz y la unión fraternal, y un pueblo unido a proporción que están unidos el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo» (Sobre la oración dominical, IV, 95). 

En la página de la Santa Sede hay videos  de su visita a la zona arqueológica de Nipona y a la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los pobres 

La Santa Misa fue celebrada en la Basilica San Agustin  (también hay un video)  cito un extracto de la homilia:

¿De verdad nuestra vida puede recomenzar desde cero? ¡Sí! La afirmación del Señor, tan llena de amor, colma nuestros corazones de esperanza. No importa cuán oprimidos estemos por el dolor o por el pecado; el Crucificado lleva todos esos pesos con nosotros y por nosotros. No importa cuánto nos desanimen nuestras debilidades; porque es precisamente entonces cuando se manifiesta la fuerza de Dios, que ha resucitado a Cristo de entre los muertos para dar vida al mundo (cf. Rm 8,1). Cada uno de nosotros puede experimentar la libertad de la vida nueva que viene de la fe en el Redentor. De nuevo, san Agustín nos ofrece un ejemplo: antes que por su sabiduría, lo contemplamos por su conversión. En este renacer, providencialmente acompañado por las lágrimas de su madre, santa Mónica, llegó a ser él mismo exclamando: «Nada sería yo, Dios mío, nada sería yo en absoluto si tú no estuvieses en mí; pero, ¿no sería mejor decir que yo no sería en modo alguno si no estuviese en ti?» (Confesiones, I, 2).

 «la multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma» (v. 32)

«todo era común entre ellos» (v. 32).

«Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima» (Hch 4,33).

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 Al regresar de su viaje en la Audiencia del miércoles 29 de abril el santo Padre hablo de su reciente viaje apostólico a África.

Hoy deseo hablar sobre el viaje apostólico que realicé del 13 al 23 de abril visitando cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. (copio aquí el texto correspondiente a esta etapa)

Desde el inicio de mi pontificado, había pensado en un viaje a África. Doy gracias al Señor, que me ha permitido realizarlo como Pastor para visitar y animar al pueblo de Dios, y vivirlo como mensaje de paz en un momento histórico marcado por guerras y graves y frecuentes violaciones del derecho internacional. Expreso mi más sincero agradecimiento a los obispos y a las autoridades civiles que me han acogido, así como a todos aquellos que han colaborado en la organización.

La providencia quiso que la primera etapa fuera precisamente el país donde se encuentran los lugares de san Agustín, es decir, Argelia. Así, por una parte, he podido comenzar desde las raíces de mi identidad espiritual; y, por otra parte, me ha sido posible atravesar y consolidar puentes muy importantes para el mundo y la Iglesia de hoy: el puente con la época fecundísima de los Padres de la Iglesia; el puente con el mundo islámico; el puente con el continente africano.

En Argelia he recibido una acogida no solamente respetuosa, sino también cordial, y hemos podido comprobar de primera mano y mostrar al mundo que es posible vivir juntos como hermanos y hermanas, incluso de religiones distintas, cuando nos reconocemos hijos del mismo Padre misericordioso. Asimismo, ha sido una ocasión propicia para entrar en la escuela de san Agustín: con su experiencia de vida, sus escritos y su espiritualidad, él es maestro en la búsqueda de Dios y de la verdad. Su testimonio es hoy de gran importancia para los cristianos y para cualquier persona.

Invito leer testimonos de los locales

En este sitio muchas fotografías de su visita a Argelia 

Info sobre Argelia: Argelia espera al Papa: lo comentamos con el obispo de Oran.

En este sitio datossobre la iglesia católica en Argelia 

Y finalmente Invito leer  las palabras del Papa a los periodistas partiendo de Argelia en el vuelo on destino a Yaunde (Camerun) en un muy interesante resumen.


 

 

lunes, 20 de abril de 2026

Recordando al Papa Francisco a un año de su partida (2 de 2) – Papa Francisco : Un contemplativo en la acción - Antonio Spadaro

 


Una llama es quizás la imagen que mejor refleja lo esencial de la inspiración de Francisco. “Nosotros jesuitas”, escribía el padre Jorge Mario Bergoglio de joven, “sabemos bien que el fuego de la mayor gloria de Dios nos invade y nos envuelve en una llama interior que nos centra y a la vez nos expande, nos engrandece y nos empequeñece.” A veces, su propio cuerpo, cuando podía, experimentaba una sacudida que le hacía salir de sí, dirigirse hacia afuera, hacía lo que para él siempre había sido “el pueblo de Dios en marcha”. Por esa razón Francisco se sumergía en la historia, en los acontecimientos del mundo, se forzaba a sí mismo, se encendía, haciendo desesperar en ocasiones a quienes pretendían encajarlo en la normalidad. Hay una llama que siempre lo ha movido muy desde dentro: la “paz en el ajetreo”, oxímoron por excelencia de los jesuitas, fruto del “discernimiento”. Contraseña ignaciana por excelencia, que significa captar interiormente la voz de Dios, reconocer instintivamente su presencia en el mundo, incluso allí donde todo nos dice que debería estar en otra parte. Es típico de todo jesuita considerar que nada humano es ajeno a lo divino: “buscar y encontrar a Dios en todas las cosas” era el lema de San Ignacio. Esto ha dado como resultado un Francisco abierto, curioso, dialéctico.

Francisco no es que haya simplemente abierto las puertas de la Iglesia, es que las ha dejado abiertas de par en par para todos, todos, todos. No con el fin de que nos quedáramos dentro, como ha repetido en más de una ocasión, sino para que el Señor pudiera salir y recorrer nuestros caminos. Y los caminos – otra imagen muy jesuítica, dicha por el mismo Ignacio, que se definía a sí mismo como “el peregrino” – para Bergoglio han solido ser accidentados. Nunca ha contemplado ante sí un camino llano. Para él era mejor caer y hacerse daño que permanecer quieto y a salvo, que balconear, mirando la vida desde el balcón.

En este sentido, ha tenido siempre una visión “apostólica” más que sencillamente “pastoral”. El jesuita sabe que su tarea no es pastorear el rebaño, esquilar sus ovejas y peinar su lana, sino salir en busca de la oveja perdida. Precisando realistamente, como Bergoglio, que ahora queda una sola oveja en el redil y parece que las otras noventa y nueve se hayan escapado. La suya, por tanto, siempre ha sido una Iglesia en salida.

Por esa razón ha predicado una Iglesia inclusiva; era más comunicativo con los periodistas de la prensa laica que con los de los medios religiosos; por eso ha querido hablar con todo el mundo, incluso con personas y líderes que otros mantenían siempre a distancia. Políticos y religiosos: desde Min Aung Hlaing, jefe del ejército de Myanmar, responsable de las operaciones contra sus queridos rohingya, hasta el patriarca ruso Kirill, al que no ha ahorrado duras críticas, pero para el que siempre ha mantenido la puerta abierta. Por eso Bergoglio postulaba siempre un pensamiento abierto, aunque fuera “incompleto”. Hay que salir de los esquemas (consideraba que Yalta era uno más), de los estrictos razonamientos lógicos. Hay que desbordar, salir de los límites, “rebosar”, impulsados por el genio del espíritu más que por el rigor de la idea. De joven jesuita escribió que no debemos mirar la historia “con aquella distancia científica que nace de la curiosidad por los hechos del pasado, ni con el deseo de imponer una ideología predeterminada”. Hablaba de la historia de la Compañía, pero lo mismo vale para la historia en general.

Francisco no ha querido nunca diseñar planes quinquenales que se inspirasen en ideas o ideologías, ni entregarse a utopía alguna. Claro que se comprometía desde el punto de vista organizativo, pero se mantenía siempre dispuesto a improvisar, movido por la oración y por la “consolación”, es decir, por la percepción de la voluntad de Dios que infunde paz en el alma. Como en aquella ocasión, por ejemplo, en que se inclinó para besar los zapatos de los líderes de Sudán del Sur, llegados al Vaticano en un intento de paz. Me dijo que, nada más entrar en la sala donde se encontraban, sintió un fortísimo impulso interior que le empujaba a hacerlo. Es solo un ejemplo, pero muy revelador de su forma de actuar. Su modelo era Pedro Fabro, uno de los primeros compañeros de Ignacio de Loyola, que permaneció beato durante siglos y al que Bergoglio canonizó. Hombre muy querido para Michel de Certeau, gran jesuita “anómalo” a su manera.

La anomalía ha sido para Francisco otra forma de ser jesuita. En el pasado su relación con la orden había sido complicada, anómala. Sus escritos, que contenían básicamente lo que luego diría en su pontificado, fueron incluso llevados a la hoguera. Su estilo pastoral fue malinterpretado y hostigado. La profunda reconexión entre Bergoglio y su orden se la debemos a la sabiduría de un Padre General como Adolfo Nicolás. La Civiltà Cattolicaha desempeñado, en este particular, una función muy clara a lo largo de varios años. Durante la Congregación General de la orden, tras la dimisión de Nicolás, se percibió en la Compañía cierto desconcierto ante la profecía bergogliana, pero también un deseo por buscar la actitud correcta, acorde con el espíritu de sus Constituciones. Bergoglio siempre ha constituido, de una forma u otra, una patata caliente. Y él nunca ha perdido la oportunidad de declararse hijo de la Compañía de Jesús y de mantener un profundo diálogo con los jesuitas, algo que lograba singular expresión en conversaciones privadas durante sus viajes apostólicos. Su transcripción – que el Papa me ha permitido publicar en cada ocasión – constituye una especie de acción entre bastidores del pontificado.

Los caminos de Francisco han atravesado el mundo entero. Francisco, a quien nunca gustó viajar, lo ha recorrido a todo lo largo y lo ancho. Pero sintió que debía hacerlo para confirmar la fe del pueblo católico, y, no menos, para palpar las heridas abiertas de este mundo. Basta pensar en la República Centroafricana y en Irak, por citar solo dos ejemplos. No se palpa con el pensamiento, sino con la mano. La Iglesia es “un hospital de campaña después de la batalla”, me dijo en la primera entrevista que le hice en 2013, apenas tres meses después de su elección. Como una madre, no quiso nunca acercarse a sus hijos en una “caja de cristal”, y se impuso cuando lo querían forzar a subir a un papamóvil cerrado o incluso blindado. Viajó al modo del jesuita, que proverbialmente considera el billete de avión o de tren como la verdadera llave de su casa.

Todavía joven escribía Bergoglio que la mirada del jesuita “se posa sobre patios, pero vislumbra praderas, ve fragmentos, pero contempla formas”. Desde su pequeño estudio de Santa Marta abarcaba con la vista el mundo entero, y desde allí observaba continuamente fragmentos, para conectarlos y comprender las formas, como en el caso de la “guerra mundial por partes”, amargamente profetizada ya en 2014. Detestó siempre el término “geopolítica”, que le recordaba el tablero del Risk, pero amó siempre la “diplomacia”. Y añadía: “la diplomacia de las rodillas”. Porque consideraba que el diálogo político (y sobre todo el multilateral) era necesario y, para un creyente, una especie de lugar sagrado de oración y contemplación. Para este aspecto se inspiraba en el lema de los jesuitas: contemplativus in actione. Así era el Papa Francisco: de hecho, un contemplativo en la acción.

Fuente: Jesuitas,  publicado el 2 de mayo de 2025