Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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lunes, 22 de diciembre de 2025

El Belen y el Arbol de Navidad, Arbol de la vida

 


¡Alegrémonos! El Señor está cerca y viene a salvarnos.

 “Sea pequeño o grande, sencillo o elaborado, el belén constituye una representación familiar y muy expresiva de la Navidad. Es un elemento de nuestra cultura y del arte, pero sobre todo un signo de fe en Dios, que en Belén "vino a habitar entre nosotros" (cf. Jn 1, 14).”

La fiesta de Navidad, quizá la más querida por la tradición popular, está llena de símbolos, vinculados a las diversas culturas. Entre todos, el más importante es ciertamente el belén.

 


Junto al belén, como en esta plaza de San Pedro, encontramos el tradicional "árbol de Navidad". Se trata de una costumbre igualmente antigua, que exalta el valor de la vida, porque en la estación invernal el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere. Por lo general, en el árbol adornado y en su base se ponen los regalos navideños. Así, el símbolo se hace elocuente también en sentido típicamente cristiano: nos recuerda el "árbol de la vida" (cf. Gn 2, 9), figura de Cristo, don supremo de Dios a la humanidad.

 


Por tanto, el mensaje del árbol de Navidad es que la vida permanece "siempre verde" si se convierte en don: no tanto de cosas materiales, cuanto de sí mismos: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca.

 

Que María nos ayude a vivir la Navidad como ocasión para gustar la alegría de entregarnos a nosotros mismos a los hermanos, especialmente a los más necesitados.”

 (Juan Pablo II Ángelus 12 de diciembre 2004 y 19 de diciembre 2004

 

FELIZ Y SANTA NAVIDAD A TODOS!!!

 

sábado, 22 de diciembre de 2018

Otra oración ante el pesebre


Estoy ya 13 Navidades desde aquel milagroso día que pude pasar a saludar aunque fuera tan solo  muy brevemente,  porque la cripta del Vaticano era una procesión interminable,  a mi entrañable amigo Juan Pablo II aquel 23 de abril de 2005.

Había llegado muy temprano, deposite la valija en el hotel y me fui derecho al Vaticano, no solo para saludar a Juan Pablo II, sino también para ver donde podría o no llegar al dia siguiente para estar allí en el inicio del ministerio petrino de Benedicto XVI.  Filas interminables por todos lados. 

Estar allí frente a la tumba  fue una de las tantísimas emociones que se fueron acumulando durante el viaje. Sentía dicha de estar allí, sentía su presencia…. (entonces arme una página que sigue estando allí perdida en Internet recuperada por OOcities)
 Fue un viaje no solo inolvidable, sino también indescriptible.

Y a partir de allí todo sucedió de la manera más inmerecida por mi….mas viajes, los contactos con la Postulación, las traducciones para la revista Totus Tuus, las amistades…

Por eso hoy y después de tanto tiempo, recuerdos que no olvidare jamás, vuelvo a repetir mi Oración ante el pesebre. 

No podría cambiar ni agregar nada. Sino simplemente otro
Gracias, gracias, gracias  por tanto y muy Feliz Navidad a todos!! 


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Benedicto XVI El secreto de la verdadera Navidad


(imagen de Museum Heide

“Después de celebrar la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, entramos en estos días en el sugestivo clima de la preparación próxima para la santa Navidad…. En la actual sociedad de consumo, este período sufre, por desgracia, una especie de "contaminación" comercial, que corre el peligro de alterar su auténtico espíritu, caracterizado por el recogimiento, la sobriedad y una alegría no exterior sino íntima.
Por tanto, es providencial que la fiesta de la Madre de Jesús se encuentre casi como puerta de entrada a la Navidad, puesto que ella mejor que nadie puede guiarnos a conocer, amar y adorar al Hijo de Dios hecho hombre. Así pues, dejemos que ella nos acompañe; que sus sentimientos nos animen, para que nos preparemos con sinceridad de corazón y apertura de espíritu a reconocer en el Niño de Belén al Hijo de Dios que vino a la tierra para nuestra redención. Caminemos juntamente con ella en la oración, y acojamos la repetida invitación que la liturgia de Adviento nos dirige a permanecer a la espera, una espera vigilante y alegre, porque el Señor no tardará: viene a librar a su pueblo del pecado.

En muchas familias, siguiendo una hermosa y consolidada tradición, inmediatamente después de la fiesta de la Inmaculada se comienza a montar el belén, para revivir juntamente con María los días llenos de conmoción que precedieron al nacimiento de Jesús. Construir el belén en casa puede ser un modo sencillo, pero eficaz, de presentar la fe para transmitirla a los hijos.

El belén nos ayuda a contemplar el misterio del amor de Dios, que se reveló en la pobreza y en la sencillez de la cueva de Belén. San Francisco de Asís quedó tan prendado del misterio de la Encarnación, que quiso reproducirlo en Greccio con un belén viviente; de este modo inició una larga tradición popular que aún hoy conserva su valor para la evangelización.

En efecto, el belén puede ayudarnos a comprender el secreto de la verdadera Navidad, porque habla de la humildad y de la bondad misericordiosa de Cristo, el cual "siendo rico, se hizo pobre" (2 Co 8, 9) por nosotros. Su pobreza enriquece a quien la abraza y la Navidad trae alegría y paz a los que, como los pastores de Belén, acogen las palabras del ángel: "Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" (Lc 2, 12). Esta sigue siendo la señal, también para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI. No hay otra Navidad.”

jueves, 30 de diciembre de 2010

El pesebre de los barrenderos de Roma

El llamado Belén de los barrenderos de Roma, pesebre de los romanos y con particular orgullo “el pesebre de los Papas,” una “joya” de la fe popular en el barrio Aurelio, a pocos metros del Vaticano, fue visita obligada del Papa Juan Pablo II durante 24 años consecutivos. Dicen que recordaba todas las figuras y todos los detalles. Desde el primer año de su pontificado nunca faltó a la cita. Su última visita fue en el 2002. Entre otras figuras ilustres cuentan el Papa Pablo VI, el Papa Benedicto XVI y la Madre Teresa de Calcuta. El pesebre puede visitarse (entrada libre)en la sede central del departamento Central de Limpieza y recolección de residuos de la comuna de Roma, sobre Via dei Cavelleggeri, todos los días del año, en el siguiente horario:
Exposición permanente Lun-sab 9.00-19.00 y Domingos 8.00-11.30.
Entre el 15 de diciembre y el 30 de enero el horario es de 8.00 a 20.00.
El pesebre nació en 1972, por iniciativa de Giuseppe Ianni, quien sigue ocupándose y enriqueciendo el pesebre año tras año. “Mi corazón brincaba cada vez que iba a recibir la visita del Papa” dice Ianni. La originalidad del pesebre consiste en la idea de representar junto al Misterio, la comunión de todos los pueblos, utilizando piedras provenientes de todos los países del mundo, donada por fieles y visitantes. Es una verdadera obra de albañilería con 1200 piedras, de las cuales 350 provienen de todo el mundo, con ellas se reconstruye minuciosamente el estilo de las típicas viviendas de Palestina de hace 2000 años. Hay unas 95 casas – explica Ianni – construidas en piedra calcárea y dotadas de puertas y ventanas con balconcitos, 95 lámparas, 2 hogares a leña, 54 metros de caminos de adoquines, 3 rios con una extensión total de 9,5 mts 7 puentes y 7 acueductos, con una longitud de 16 metros, sostenidos por 8 arcadas.
Completan la “obra” 650 escalones (400 construidas en mármol proveniente de las columnatas de San Pedro) y 250 en piedras traídas de los santuarios de Grecia, Birmania, Belén y San Giovanni Rotondo. Integran el paisaje 5 fuentes de agua, dos paredes húmedas con formaciones de estalactitas, un manantial de agua, 24 grutas excavadas en la roca que guardan trigo, cereales, sal o harina, pero también damajuanas de vino y aceite. Y hay 200 personajes, 90 ovejas, 7 camellos, 4 burros, 4 bueyes, y 2 perros. Se estima que el pesebre es visitado anualmente por un millón de personas.

En su visita al Belèn en el 2006 el Santo Padre Benedicto recordaba las visitas de Juan Pablo II y después de una breve descripción del pesebre agregaba:
“La visita al Belén, especialmente esta tarde, en la víspera de la solemnidad de la Epifanía, es como ir en peregrinación a Belén, a la cueva santa donde nació el Redentor, y a Jerusalén, a donde llegaron los Magos desde Oriente y encontraron a Jesús, María y José. Detenerse a contemplar estas escenas evangélicas es un estímulo a meditar en el misterio central de nuestra salvación: Dios se hizo hombre por nosotros; nosotros podemos acogerlo en nuestro corazón y experimentar la alegría de su presencia santificadora. Pero no basta detenerse a contemplar; es preciso hacer algo más. Es necesario que Jesús se convierta en el centro de toda nuestra existencia. Sí, es importante que él sea el guía de nuestro camino diario y la meta última y definitiva de nuestra peregrinación terrena.”

Aunque no es costumbre que los Papas celebren bodas – y ya sabemos que a Juan Pablo II no le costaba salirse del protocolo - Ianni tuvo el privilegio que el Papa Juan Pablo II casara a su hija Vittoria el 25 de febrero de 1979 en la Capilla Paulina del Vaticano.

Invito visitar la página oficial del pesebre: que contiene la historia del pesebre y fotografías muy bonitas.