Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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lunes, 6 de febrero de 2012

Obispo Vaclav Maly “No puedo ser indiferente” Introducción y 1 de 4


El diario católico esloveno “Druzina” (Familia)  publicó en su edición nr 3 de este año 2012 trozos de las dos entrevistas que el sacerdote Peter Rozic  le hiciera al obispo auxiliar de Praga Vaclav Maly .    La publicación es titulada «Seria mentiroso, si callase» que yo me he permitido cambiar por “No puedo ser indiferente”   palabras expresadas por el Obispo Maly en esta entrevista,   sincera y esclarecedora,  de la postrimería del régimen comunista en la Republica Checa.   He traducido la entrevista al español, con permiso del Diario Druzina, y como es algo extensa será publicada en cuatro posts.


Maly es un obispo popular y apreciado en Chequia (la republica Checa) y por el mundo. Los checos lo consideran pilar moral de la sociedad y héroe de la revolución de terciopelo.  En círculos internacionales y políticos se lo conoce como un valiente luchador por los derechos humanos, la libertad y democracia.  En la Iglesia checa el Obispo Maly preside la Comisión «Justicia y Paz». Cultivó  una larga amistad con el recientemente fallecido disidente y ex presidente Vaclav Havel, hasta sus últimos días.  Firmantes ambos de Carta 77,   los unían fuertes lazos en su lucha contra un sistema mentiroso y la persecución constante por parte de las autoridades comunistas.  La policía secreta y el sistema de seguridad interrogaron a Maly mas de 300 veces y las amenazas eran constantes. Hacia fines de los años ´80 del siglo pasado Maly participo en la organización de las protestas multitudinarias, que llevaron al colapso del sistema comunista. En 1989 se lo vio en el histórico balcón con vistas a la plaza Venceslav de Praga, donde Havel ante una multitud de más de 100.000 personas que apoyaban la revolución de terciopelo hizo un llamado a la democratización y a la libertad. 
En septiembre de 2011 Rozic entrevistó al  Obispo Maly en dos oportunidades  para investigar la inconclusa «lustracija» (depuración) en países ex comunistas.  En 1991 la republica checa fue la primera que reglamentó la «lustracija» ,   evitando  que antiguos espías, delatores y secretarios del Partido participasen en la administración pública u ocupasen puestos políticos clave.   
En su introducción el entrevistador agrega que con motivo de la muerte de Vaclav Havel,  amigo de Maly,  le parece oportuno hacer conocer a la opinión pública eslovena parte de aquellas entrevistas.

Entrevista – 1ra parte

Señor Obispo,  durante el comunismo usted fue en tierra checoeslovaca uno de los defensores más visibles por los derechos humanos, por la libertad religiosa y política y la dignidad humana básica.   Además usted como sacerdote hasta fue signatario del notable manifiesto  «Carta 77» 

Si, esa era mi posición. «No puedo ser indiferente. Soy un ciudadano responsable.» Nos gobernaba un régimen brutal. Me pareció necesario que expresara mi disconformidad.  El Evangelio nos habla de libertad y libertades. Por consiguiente debía elevar mi voz. Entonces era vicario en Pilsen. No podía quedarme callado. Mi responsabilidad era expresarme. Para la Iglesia seria mentiroso, si callase. No perseguía fines políticos. No luchaba por el poder, ni lo ambicionaba. Solo quería decir la verdad.

Su reflexión acerca de la verdad me recuerda las palabras de Vaclav Havel, uno de los signatarios más relevantes del manifiesto «Carta 77». Havel en su libro «La fuerza de los débiles» habla de una sociedad que compele a los ciudadanos a «vivir en la mentira».

La verdad es condición indispensable para la vida. Havel lo expreso bien. La verdad era un gran desafío moral para el régimen anterior.

Sin embargo hubo muchos que se unieron a la iniciativa civil, que nació amparada por la carta 77, por razones políticas.

Bajo el sistema que nos dominaba entonces toda acción tenia consecuencias políticas.  Esto es especialmente aplicable a los sistemas que se amparan en la mentira.  Y yo  quería interrumpir el círculo de la mentira.  Actuar de esta manera es absolutamente inaceptable para un sacerdote.
No tenía,  sin embargo,  interés en un puesto político.  En política no se trata solo de un espacio común sino también de la ejecución de funciones.  Yo, sin embargo, firmé la carta y  me uní a la iniciativa como ciudadano.


martes, 20 de diciembre de 2011

“No sé si estoy seguro qué es un milagro” homenaje a Vaclav Havel

En sincero homenaje al notable patriota, político y escritor Vaclav Havel (*) y en agradecimiento a sus emotivas palabras de bienvenida al Papa Juan Pablo II en su visita a Checoslovaquia en 1990:

Su Santidad,
Mis queridos compatriotas,

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: el hombre que hace seis meses fue arrestado por ser enemigo del Estado esta hoy aquí ante vosotros como Presidente de ese Estado, dándole la bienvenida al primer Pontífice en la historia de la Iglesia Católica que pone su pie en esta tierra.

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que esta tarde participaré de un milagro: en el mismo lugar donde hace cinco meses nos regocijábamos por la canonización de Inés de Bohemia, y se había decidido el futuro de nuestro País, hoy celebrará Misa el Jefe de la Iglesia Católica y probablemente agradezca a nuestra santa por su intercesión ante aquel que tiene en sus manos el inescrutable curso de todas las cosas.

No sé si estoy seguro qué es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: a un país devastado por la ideología del odio, ha llegado el mensajero del amor; a un país devastado por el gobierno de la ignorancia, ha llegado el símbolo viviente de la cultura: a un país que hasta hace poco estaba devastado por la idea de confrontación y división del mundo, ha llegado el mensajero de la paz, del dialogo, de la tolerancia mutua, de estima y comprensión serena, el mensajero de unidad fraterna y diversidad.

Durante estas largas décadas, el Espíritu fue borrado de nuestro país.
Tengo el honor de ser testigo del momento en el cual este suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.

Bienvenido a Checoslovaquia, Su Santidad.

foto de Aceprensa

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(*) Václav Havel murió a la edad de 75 años en la mañana del domingo día 18 de diciembre 2011 en su casa en Hrádeček en Trutnov.
Václav Havel fue un luchador incansable de la libertad de expresión y los derechos humanos. Escritor y dramaturgo, nunca tuvo aspiraciones políticas. Sin embargo se opuso abiertamente a la opresión de la dictadura totalitaria. Como uno de los fundadores de la “Carta 77” él fue perseguido por el poder totalitario y encarcelado en repetidas ocasiones. En 1989 lidereó las manifestaciones populares contra el régimen comunista y en su espíritu de conciliación y de no-violencia llegó a ser el artífice de la “Revolución de Terciopelo”. A finales de 1989 fue elegido como primer Presidente democrático de Checoslovaquia despúes del golpe comunista en 1948, y desde 1993 hasta 2003 el primer Presidente de la República Checa."
(fuente : Embajada de la Republica Checa Buenos Aires)

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El milagro de Praga


Aquel “milagro de Praga” que ocurriría el 22 de abril de 1990 cuando Checoslovaquia recibía a Juan Pablo II en breve visita, en realidad había comenzado el 12 de noviembre de 1989.

Así lo cuenta el cardinal Stanislaw Dziwisz en Mi vida con Karol:
“El presidente Vaclav Havel, al recibir al Santo Padre, no pudo expresar mejor la extraordinaria elocuencia histórica de aquella visita. Un “milagro” dijo. Seis meses antes, Havel, arrestado como enemigo del Estado, aun estaba en la cárcel. Ahora, le daba la bienvenida al primer Papa eslavo, al primer Papa que ponía los pies en aquella tierra. Aquel “milagro”, podría decirse, había comenzado en San Pedro, el 12 de noviembre del año anterior, cuando fue canonizada Inés de Bohemia. En aquella ocasión llegaron a Roma, desde su patria o fuera de ella, al menos diez mil checoslovacos. Se descubrieron unidos, fuertes, sin miedos.

El Papa les dijo: “Vuestra peregrinación no debe terminar hoy. Debe continuar…” Y la peregrinación continuó hasta desembocar en la “Revolución de terciopelo” aquellos diez días que cambiaron la historia checoslovaca. Casi una segunda “Primavera de Praga””.

Milagro de Praga”…palabras que dieron vida al emocionante discurso de bienvenida del Presidente de Checoslovaquia Vaclav Havel al Santo Padre Juan Pablo II:
Su Santidad,
Mis queridos compatriotas,

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: el hombre que hace seis meses fue arrestado por ser enemigo del Estado esta hoy aquí ante vosotros como Presidente de ese Estado, dándole la bienvenida al primer Pontífice en la historia de la Iglesia Católica que pone su pie en esta tierra.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que esta tarde participaré de un milagro: en el mismo lugar donde hace cinco meses nos regocijábamos por la canonización de Inés de Bohemia, y se había decidido el futuro de nuestro País, hoy celebrará Misa el Jefe de la Iglesia Católica y probablemente agradezca a nuestra santa por su intercesión ante aquel que tiene en sus manos el inescrutable curso de todas las cosas.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: a un país devastado por la ideología del odio, ha llegado el mensajero del amor; a un país devastado por el gobierno de la ignorancia, ha llegado el símbolo viviente de la cultura: a un país que hasta hace poco estaba devastado por la idea de confrontación y división del mundo, ha llegado el mensajero de la paz, del dialogo, de la tolerancia mutua, de estima y comprensión serena, el mensajero de unidad fraterna y diversidad.

Durante estas largas décadas, el Espíritu fue borrado de nuestro país.
Tengo el honor de ser testigo del momento en el cual este suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.
Bienvenido a Checoslovaquia, Su Santidad.