Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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sábado, 3 de diciembre de 2011

San Francisco Javier “prototipo de misioneros”

“¡Id! ¡Difundid la Buena Nueva hasta los confines del mundo!”




Hoy es la fiesta litúrgica de San Francisco Javier, “prototipo de misioneros”.


En su primer viaje a España el Beato Juan Pablo II se detuvo en Javier, “cuna y santuario del “Apóstol de las nuevas gentes” y “celestial Patrono de todos los misioneros y misioneras y de todas las misiones” y Patrono también de la Obra de la Propagación de la Fe, para la Celebración de la Palabra y entrega de los crucifijos a los misioneros .



En su homilía Juan Pablo II delineaba el “dinamismo misionero” del santo:
“Javier es prototipo de misioneros en la línea de la misión universal de la Iglesia. Su motivación es el amor evangélico a Dios y al hombre, con atención primordial a lo que en él tiene valor prioritario: su alma, donde se juega el destino eterno del hombre: “¿Y qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo y perder su alma?”.
Este principio evangélico estimula su vida interior. El celo por las almas es en él una apasionada impaciencia. Siente, como otro Pablo, el apremio incontenible de una conciencia plenamente responsable del mandato misionero y del amor de Cristo, pronto a dar la vida temporal por la salud espiritual de sus hermanos: “Quien quiere salvar su vida la perderá, y quien pierda la vida por mí y el Evangelio, ése la salvará”. Este es el resorte incontenible que anima el asombroso dinamismo misionero de Francisco Javier.


Tiene clara conciencia de que la fe es don de Dios, y funda su confianza en la oración, que practica con asiduidad, acompañándola con sacrificios y penitencias; y pide también a los destinatarios de sus cartas la ayuda de sus oraciones. Modela su identidad en la aceptación plena de la voluntad de Dios y en la comunión con la Iglesia y sus representantes, traducida en obediencia y fidelidad de mensajero, previo un exquisito discernimiento; y actúa siempre con visión y horizontes universales, en sintonía con la misión de la Iglesia, sacramento universal de salvación. Antepone al anuncio y la catequesis, que practica como labor fundamental, una vida santa con relieve pronunciado de humildad y de total confianza en Jesucristo y en la santa Madre Iglesia.

Su caridad y métodos de evangelización, y concretamente su sentido de adaptación local e enculturación, fueron propuestos por la Congregación “de Propaganda Fide”, al recomendar, en la Instrucción a los primeros vicarios apostólicos de Siam, Tonkin y Cochinchina, la vida y sobre todo las cartas de Francisco Javier, como segura orientación para la actividad misionera.”

¿Queréis un programa de vida que dé a ésta sentido pleno y llene vuestras más nobles aspiraciones? Aquí, joven como tantos de vosotros, Javier se abrió a los valores y encantos de la vida temporal, hasta que descubrió el misterio del supremo valor de la vida cristiana; y se hizo mensajero del amor y de la vida de Cristo entre sus hermanos de los grandes pueblos de Asia.

Jóvenes de Navarra: vuestra javierada anual y la cita también anual de los nuevos misioneros de España para recibir el crucifijo, han hecho el “Camino de Javier”; donde vuestro encuentro con el santo misionero universal es abrazo de reconciliación, renovación pascual y compromiso de vida y de colaboración —también misionera— con Jesucristo.

El esfuerzo de anunciar la Buena Nueva es la tarea cotidiana de la Iglesia, que embellece a ésta como esposa, fiel sin reservas, a su Esposo. Aceptad, pues, una parte de ese esfuerzo que embellece a la Iglesia.

¡Id! ¡Difundid la Buena Nueva hasta los confines del mundo! Id y anunciad: “Jesús es el Señor”.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Karol Wojtyla - San Francesco Saverio, Garbatella en tres tiempos





1946-1948
En los años de estudio y del “aprender intenso” de Roma, el joven sacerdote Wojtyla “ayudaba en el servicio pastoral de la parroquia casi todos los domingos” pasando largas horas en el confesionario como “administrador de la misericordia de Dios”.

30 años más tarde
El 3 de diciembre de 1978 - Ya como Sumo Pontífice, recordaba aquellos momentos en la homilía durante su visita pastoral - San Fransico Javier era la primer parroquia romana que visitaba -
y era el dia que se celebraba la fiesta de su Titular San Francisco Javier, apóstol del Extremo Oriente, misionero y patrono de las misiones.



Otros 30 años después – el 15 de noviembre 2008
Seguia sonando allí el eco de su llamado “Dejaos guiar por Cristo” cuando el cardenal esloveno Franc Rode, C.M. - Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica y titular de la diaconia de San Francisco Javier - después de la solemne celebración eucarística, y en presencia del postulador de la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II, Mons. Slawomir Oder, dejaba inaugurada allí la escultura en honor al “confesor Karol Wojtyla”, obra de arte en bronce del escultor esloveno Mirko Bratus de Ljubljana.

lunes, 3 de diciembre de 2007

San Francisco Javier en la Garbatella

Hoy, fiesta de San Francisco Javier, recordamos aquel 3 de diciembre de 1978, que Juan Pablo II a los escasos dos meses de su pontificado, cumplía su primera visita pastoral a una parroquia de Roma: la parroquia de San Francisco Javier en la Garbatella.


Iba “como Obispo, para dar testimonio del misterio del Adviento, que realiza la vida de la parroquia porque forma la vida de cada uno de sus feligreses”. Comenzaba así la visita a las 333 parroquias de Roma, de las cuales visitara 317, faltándole 16 cuando escribió Levantaos, Vamos! . Lo hacia con “intensa emoción y profundo gozo” por ser la primer visita a una parroquia en la diócesis de Roma, que “Cristo le había encomendado mediante la elección como Obispo de Roma. Y con alegría especial porque era precisamente a esa parroquia que acudía “casi todos los domingos cuando era estudiante en Roma, los años inmediatos a la post guerra” y “guardaba muy vivos” algunos momentos de aquel periodo.

En su homilía, el dia que la parroquia celebraba la fiesta de su Titular San Francisco Javier, originario de Navarra, apóstol del Extremo Oriente, misionero y patron de las misiones los alentó a seguir el ejemplo de su santo Patrono, y los llamo a ser comunidad, a traves del Evangelio, de la Palabra de Dios….a ser “iglesia domestica” a “hacer de vuestra casa una iglesia

El parroco Don Diego Bona, hoy Monseñor, recuerda en una entrevista reciente el desarrollo de esa “jornada extraordinaria” “Un tiempo horrible, hacia mucho frío, había 2000 niños esperándolo en el oratorio y el Pontífice se dirigió de inmediato hacia ellos. Recuerda con cariño sus palabras dedicadas mayormente a los jóvenes y a las familias, en particular sus palabras a los esposos «Daos la mano como el primer día de vuestro matrimonio e imaginaos que hoy el obispo de Roma les pide su consentimiento y ustedes pronuncian, como entonces, la promesa matrimonial» y el encuentro de 20 minutos con cuatro sacerdotes de la parroquia “ cuando “el santo Padre nos alentó a seguir adelante en nuestro ministerio y en el desarrollo de nuestra misión”

Personalmente la parroquia ocupa un rinconcito especial en mi corazón pues el 13 de mayo, a las 18,30, mi familiar el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, tomó posesión de la Diaconía de San Francisco Javier en la Garbatella y por esas cosas increíbles que ocurren en la vida, pude estar presente. Inolvidable!