Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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miércoles, 3 de junio de 2015

Los viajes de Juan Pablo II a Polonia s/su secretario Mokrzycki (4 de 4)

Franciszkanska 3, el lago de Wigry y que más?
Y Zakopane. El encuentro con los montañeses a los pies del Gran Krokiew (Wielka Krokiew)  en 1997. Existia una unión especial entre el y los montañeses. Recordaba a menudo el juramento leído por el Intendente de la ciudad sobre sus rodillas en nombre de los montañeses.

Porque los quería tanto el Papa?
Creo que era debido a su perseverancia y fidelidad, su fortaleza y su coraje. A el le gustaba ese tipo de gente y los admiraba. Ademas, el también era asi. Era fuerte, valiente, integro.

En aquella oportunidad el El Santo Padre tuvo bastante tiempo para disfrutar la naturaleza en los Tatras, tal como solia hacerlo en el pasado….
Es verdad. Dormimos en Ksiezowka (residencia para sacerdotes en Zakopane) que el conocía tan bien. Visitamos el Lago Morskie Oko. Y antes de eso, el Santo Padre sobrevoló en helicóptero la región de Orawa, las montañas Gorce, los Pieniny Gorge, y vio el Lago de Czorstyn. Despues camino alrededor del Lago Morskie Oko durante tres cuartos de hora.  Tambien hablo con el guardian de un refugio en la montaña y con el guardaparque del Parque Nacional de Tatra. Y les dijo “protejan esta tierra y esta naturaleza”!  Estos encuntros eran con una cantidad limitada de gente.  Los miembros del sequito papal también hicieron un crucero organizado para ellos por el rio Dunajec.


Y también se dio la excursión a las montañas de Kasprowy Wierch….
Eso ocurrió al dia siguiente. Despues de la Misa en Gran Krokiew, el Santo Padre hizo un viaje en góndola por la tarde a la montaña Kasprowy Wierch. El tiempo no se mostró muy favorable, pero al menos las nubes no cubrían todos los picos.

Juan Pablo II conocía todos aquellos picos de montaña porque los había vencido a todos. Los señalaba con su baston y los nombraba. En la cima de la Kasprowy Wierch se le sirvió una taza de té en taza metálica y le causó gracia.    En su viaje de vuelta, visito la ermita del Santo Hno Alberto en Kalatowki.

Decía algo el Santo Padre en esas excursiones?
No, solo admiraba la naturaleza.

Y rezaba?
Si claro, como de costumbre.


Los viajes a Polonia eran cada vez mas serenos y gozosos y mejor que los anterioes. Así lo ve su segundo secretario.  Estábamos entre nuestra gente. Conocíamos bien sus reacciones, que nos eran familiares.  El Santo Padre enseñando a la gente en polaco, tenia un efecto emocional especial para ellos. Habia menos estrés y más calma y gozo. Al igual que en Lagiewniki, en los suburbios de Cracovia,  durante su última peregrinación, el lugar de realización del gran sueño de Juan Pablo II. El tenia gran devoción a la Divina Misericordia y quería confiar al mundo a la Divina Misericordia; y lo hizo justamente en Lagiewniki, donde solia vivir la Hermana Faustina.  El santo Padre se sentía feliz consagrando el santuario y que tantos compatriotas lo acompañaran ese momento.” 

Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki: He liked Tuesdays best / Wydawnictzvo M Krakow2011

sábado, 30 de mayo de 2015

Los viajes de Juan Pablo II a Polonia s/su secretario Mokrzycki (3 de 4)



Los encuentros en la calle Franciszkanska hicieron historia como la visitas más cordiales y espontáneas.  Mantenía charlas vespertinas con quienes después ni lo dejaban dormir.  Todas las veces que venia a Cracovia, todas las tardes se congrgaban miles de personas frente al palacio episcopal.  Cantaban, rezaban y esperaban que apareciera el Santo Padre.  Nunca los defraudò.  Aparecía, hacia bromas, cantaba. Todo comenzó el 6 de junio de 1979.   Se saltó al alféizar y dijo que en el pasado el solia ser una persona de buenos modales y que nunca se paraba en las ventanas. Pero ahora? “Que me ha pasado?” preguntò. Ocho años mas tarde los jóvenes bajo su ventana le gritaban: “Llévanos contigo!” y el respondìa: “no tengo boleto aéreo para ustedes ni ningún otro boleto. Pero desde el comienzo, desde 1978, me los llevé a ustedes y están presentes conmigo allì.  No pasa ni un solo dia sin vuestra presencia”.   Era asi cada vez que venìa, también la última vez.  El 18 de agosto de 2002 los jóvenes le cantaban, “Te estamos diciendo adiós”. Y el Papa les respondài con tristeza, “Lamentablemente, es una visita de despedida”. Y ellos respondían: “No te dejaremos ir. Quédate con nosotros”.   Pero debieron dejarlo ir. El no podía quedarse.  Y nunca más se reunió con ellos en Franciszkanska 3.

Y que pasaba del otro lado de la ventana?

El Santo Padre prefería encontrarse con los jóvenes antes de las comidas, pero a veces la cena se demoraba y el no quería dejar esperar a las multitudes reunidas bajo su ventana.  Por eso salía más temprano. Siempre era espontáneo. Generalmente la multitud cantaba y lo llamaba con palabras cambiadas de un himno religioso. “Escucha Padre, como te llama la gente. Háblanos aunque sea con unas palabras”. Y el Santo Padre les decía “Debo salir a verlos”. Y salía.

Le gustaban esos encuentros?

Si muchisimo. Para el eran momentos de distensión después de un largo dia. El quería mucho a los jóvenes.  Decia muchas veces que son la esperanza del mundo y su esperanza también. El sabia que ellos necesitaban estos encuentros,  esos diálogos espontáneos sencillamente porque lo extrañaban. Y el también los extrañaba y los necesitaba.

Es por eso que decia, “Si le interesa a alguien estaré en Franciszkanska 3”.  Hoy suena como una de las tradiciones más hermosas de aquel pontifiado.  Cuando le pregunto al Arzobispo (Mokrzycki) acera de los momentos mas bellos de sus peregrinaciones polacas, el me recuerda de su viaje a Wigry.  El 8 de junio de 1999 Juan Pablo II visitó aquel lugar del antiguo monasterio camaldulense y por las tardes salía a navegar durante hora y media acompañado por sus secretarios y algunos obispos.  Aquellos eran momentos muy placenteros para mí. El Santo Padre siempre se relajaba en contacto con la naturaleza. Charlábamos y hacíamos bromas.  Y cuando callábamos el santo Padre contemplaba.  Se podía ver como disfrutaba de aquel viaje por el lago de Mazuria.  Y en el lago Wigry también oraba Todos sabíamos que amaba la naturaleza.  También recordamos aquella famosa historia de él bendiciendo un rio en las montañas.


 Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki: He liked Tuesdays best / Wydawnictzvo M Krakow2011

jueves, 28 de mayo de 2015

Los viajes de Juan Pablo II a Polonia s/su secretario Mokrzycki (2 de 4)

Fue tan intenso que, al llegar a Krakow, el Papa estaba completamente sin fuerzas…

Estaba exhausto.  El Santo Padre visitaba dos diócesis por día; celebraba la Santa Misa por la mañana y la Liturgia de la Palabra más tarde durante el día. Sencillamente no podía resistir físicamente.  Nunca lo había visto tan cansado.  Casi no reaccionaba.  Y así no pudo ir al Parque  Blonia. Nosotros sabíamos que hubiera querido ir, pero el no decía nada: no tenía fuerzas.

Y había miles de personas esperándolo allí bajo la lluvia.

Y cuando, alrededor de las 8.30 Joaquin Navarro Valls informó a los medios que el Santo Padre tenía fiebre, que estaba débil y que por eso todos los planes del día debían ser cancelados, nadie se retiro de Blonia. Todos se quedaron a rezar, especialmente por Juan Pablo II. Fue increíble.  Lo mismo ocurrió en Gliwice, porque tampoco fuimos allí. Y se presentaba un verdadero  problema que hacer con Stary Sacz, lugar donde el Santo Padre canonizaría a la beata Kinga el dia siguiente.

Se preocupo el por eso?

Si, claro estaba preocupado.  Recuerdo que se conversó como celebrar la canonización.     Después se nos ocurrió que el Santo Padre podría celebrar la ceremonia de canonización en la capilla de la Curia de Cracovia y que esta ceremonia podría ser transmitida por televisión.   De esta manera los fieles en Stary Sacz podrían ver la celebración.  Pero algunas horas más tarde el Papa ya se estaba recuperando….

El Arzobispo Nycz decía que no temía hablar de un milagro

Tampoco yo.  Fue realmente increíble. El Papa pasó de una increíble debilidad a una fortaleza extraordinaria en un periodo cortísimo de tiempo.  El Santo Padre no se sentía muy bien por la tarde pero quería aparecer en la ventana y lo hizo porque sabía que lo esperaban multitudes allí en la calle Franciszkanska.  Y también sabía que estaban rezando por el. Asi que quería mostrarse para que vieran que no se sentía tan mal para que no se preocuparan.  Apareció a las 9.00 pm en punto. Escuchamos gritos y expresiones de gozo y aplausos de inmediato. La gente se sentía aliviada.  El Santo Padre canto el llamado de Jasna Gora y les dio la bendición.

Pero su viaje a Stary Sacz aun era incierto?


No estábamos seguros porque aunque la temperatura había bajado, el Santo Padre aun se sentía débil.   Tuvo suficientes fuerzas para aparecer en la ventana de Franciszkanska pero parecía demasiado débil para viajar.  Recuerdo que había presión para decidirnos porque los organizadores en Stary Sacz no sabían si debían continuar con los preparativos para la visita del Papa.  Pero no pudimos decidir. Recién al dia siguiente a las 7.00 am anunciamos que el Santo Padre haría el viaje.  Y vimos que estaba en excelentes condiciones y quedamos asombrados.”

Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki: He liked Tuesdays best / Wydawnictzvo M Krakow2011

miércoles, 29 de abril de 2015

Los viajes de Juan Pablo II a Polonia s/su secretario Mokrzycki (1 de 4

El arzobispo Mokrzycki dice que no recuerda mucho de las peregrinaciones junto a Juan Pablo II. Siempre había muchísimo trabajo. Todo ocurría muy de prisa. Estabamos tan concentrados en el Santo Padre y que todo se desarrollara de acuerdo al programa que es difícil recordar situaciones especificas, gestos o palabras. Pero recuerda mejor las peregrinaciones a Polonia. Mokrzycki acompaño a Juan Pablo II durante sus últimos tres viajes.

Aquellos viajes a Polonia los vivía de manera diferente a otros viajes el Santo Padre?

El no lo demostraba, pero creo que espiritualmente estas peregrinaciones eran para el algo más fáciles porque iba hacia una realidad  más cercana y que conocía mejor.

Regresaba a casa?

Si regresaba a casa!

Pero en casa no todo estaba ocurriendo como el hubiese querido. Probablemente no le fuera muy fácil….

Es verdad, no tan fácil, pero de todas maneras los viajes a Polonia eran para el Santo Padre motivo de gran alegría. Eran contactos con la tierra, los amigos y lugares de su juventud que había tenido que había tenido que dejar años atrás. El Santo Padre siempre se preparaba minuciosamente para estos viajes. Estaba al tanto de todo porque recibía muchas visitas de Polonia y almorzaba con obispos polacos los domingos. Sabía todo y por esa razón le era más fácil preparar homilías ay discursos.  Y,  como sabemos,  siempre iba al fondo del tema.

Como en el Parlamento…


Esa fue una reunión importante. Era importante tanto para los políticos como para el pueblo polaco.  Fueron momentos muy emotivos para el Santo Padre.  Iba allí por primera vez. Sabía que tendría que señalar a los políticos con el dedo por eso muchos de ellos dejaron de escucharle y no lograban comprender lo importante.   Asi que les recordó las obligaciones de la conciencia moral, lo que debería motivar a un hombre al servicio de la política, y que valores debían defender.  Habló de democracia sin valores y de totalitarismo encubierto.  Recuerdo que estaba muy emocionado porque un poco antes había bendecido un monumento dedicado al ejército doméstico polaco. Creo que lo menciono en su discurso.  El consideraba de altísimo valor humano, histórico y social el heroísmo de aquella lucha por la libertad.  Era penoso para el que los políticos polacos no apreciaran ese valor y que no eran capaces de usar el don de la libertad.

El arzobispo Mokrzycki recuerda que cuando estaban organizando la visita a Polonia, el Santo Padre le decía por ejemplo: “todavía no fui a esta o aquella diócesis”. Y los organizadores debían devanarse los sesos para encontrar una oportunidad propicia para que Juan Pablo II visitara esa diócesis.  Siempre escogíamos alguna ocasión puntual: algún aniversario de fundación de una diócesis o una beatificación. Eran los factores ordinarios que decidían acerca de la visita. Durante la peregrinación de 1999, el Santo Padre visitó diócesis a las cuales nunca había ido antes. Entre otras fue a Pelplin, Elbląg, Licheń, Bydgoszcz, Toruń, Ełk, Wigry, Siedlce, Drohiczyn, Sandomierz, Zamość,  Łowicz , Fue un viaje muy interesante.    

Traducido de He liked Tuesdays best - Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki/Brygida Grysiak, publicado por F&T Press/WydawnictzwoM, Polonia