Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

jueves, 6 de diciembre de 2007

El papel de la mujer a la luz de María

Hoy casi vísperas de la fiesta de la Inmaculada Concepción es oportuno recordar la audiencia General de Juan Pablo II del 6 de diciembre de 1995
...“el papel que Dios en su plan de salvación confió a María ilumina la vocación de la mujer en la vida de la Iglesia y de la sociedad, definiendo su diferencia con respecto al hombre”…“Pero la intención divina, tal como se manifiesta en la creación, aunque quiere que la mujer sea igual al hombre por su dignidad y su valor, al mismo tiempo afirma con claridad su diversidad y su carácter específico. La identidad de la mujer no puede consistir en ser una copia del hombre, ya que está dotada de cualidades y prerrogativas propias, que le confieren una peculiaridad autónoma, que siempre ha de promoverse y alentarse”…“La figura de María recuerda a las mujeres de hoy el valor de la maternidad”…“En María podemos comprender el verdadero significado de la maternidad que alcanza su dimensión más alta en el plan divino de salvación. Gracias a ella, el hecho de ser madre no sólo permite a la personalidad femenina, orientada fundamentalmente hacia el don de la vida, su pleno desarrollo, sino que también constituye una respuesta de fe a la vocación propia de la mujer, que adquiere su valor más verdadero sólo a la luz de la alianza con Dios (cf. Mulieris dignitatem, 19)”….
“…Contemplando atentamente a María, también descubrimos en ella el modelo de la virginidad vivida por el Reino”…“Virgen por excelencia, en su corazón maduró el deseo de vivir en ese estado para alcanzar una intimidad cada vez más profunda con Dios”…“Mostrando a las mujeres llamadas a la castidad virginal el alto significado de esta vocación tan especial, María atrae su atención hacia la fecundidad espiritual que reviste en el plan divino: una maternidad de orden superior, una maternidad según el Espíritu (cf. Mulieris dignitatem, 21)”….
“…El corazón materno de María, abierto a todas las miserias humanas, recuerda también a las mujeres que el desarrollo de la personalidad femenina requiere el compromiso en favor de la caridad”…“la figura luminosa y santa de la Madre del Señor les muestra que sólo a través de la entrega y del olvido de sí por los demás se puede lograr la realización auténtica del proyecto divino sobre la propia vida”….

miércoles, 5 de diciembre de 2007

"Mundek" Edmundo Wojtyla

(foto gentileza de Chencho)

El 5 de diciembre de 1932, a la edad de 27 años, murió en Bielsko-Biala (a una hora de Wadowice) “Mundek” Edmundo, único hermano de Karol Wojtyla. Su hermana Olga murió antes de Karol naciera. Edmundo murió a causa de una epidemia de escarlatina (entonces una enfermedad mortal) contraída cuidando enfermos. Habia nacido el 27 de agosto de 1906. En su tumba de Rakowicki en Cracovia hay una placa que dice “murió víctima de su profesión, sacrificando su joven vida, al servicio de la humanidad”

Después que Edmundo y Karol perdieran a su madre en 1929, Karol que tenia 9 años, se habia unido aún mas a su hermano. Con el compartia su amor por el teatro y el fútbol y su pasión por el esquí. Cuando perdieron a su madre, su padre los llevo en peregrinación a Kalwaria Zebrzydowska, Santuario mariano polaco a 50 km de Wadowice, tratando de explicarles mediante la oración el inmenso dolor que sentia. Tres años más tarde repetian la misma peregrinación a solas con su padre, después del fallecimiento de Edmundo.

Edmundo se había diplomado de médico en la Universidad Jaguelónica de Cracovia el 28 de mayo de 1930. Juan Pablo II en su discurso durante su visita a esa Universidad el miércoles 22 de junio de 1983 recordaba con emoción el “dia que entré por primera vez tras estos muros del “Colegio Mayor” siendo yo aún alumno de la escuela primaria, para asistir a la entrega del diploma de mi hermano mayor, quien se habia laureado en la Facultad de Medicina….Aun tengo presente ante mis ojos aquella ceremonia en el aula universitaria

lunes, 3 de diciembre de 2007

San Francisco Javier en la Garbatella

Hoy, fiesta de San Francisco Javier, recordamos aquel 3 de diciembre de 1978, que Juan Pablo II a los escasos dos meses de su pontificado, cumplía su primera visita pastoral a una parroquia de Roma: la parroquia de San Francisco Javier en la Garbatella.


Iba “como Obispo, para dar testimonio del misterio del Adviento, que realiza la vida de la parroquia porque forma la vida de cada uno de sus feligreses”. Comenzaba así la visita a las 333 parroquias de Roma, de las cuales visitara 317, faltándole 16 cuando escribió Levantaos, Vamos! . Lo hacia con “intensa emoción y profundo gozo” por ser la primer visita a una parroquia en la diócesis de Roma, que “Cristo le había encomendado mediante la elección como Obispo de Roma. Y con alegría especial porque era precisamente a esa parroquia que acudía “casi todos los domingos cuando era estudiante en Roma, los años inmediatos a la post guerra” y “guardaba muy vivos” algunos momentos de aquel periodo.

En su homilía, el dia que la parroquia celebraba la fiesta de su Titular San Francisco Javier, originario de Navarra, apóstol del Extremo Oriente, misionero y patron de las misiones los alentó a seguir el ejemplo de su santo Patrono, y los llamo a ser comunidad, a traves del Evangelio, de la Palabra de Dios….a ser “iglesia domestica” a “hacer de vuestra casa una iglesia

El parroco Don Diego Bona, hoy Monseñor, recuerda en una entrevista reciente el desarrollo de esa “jornada extraordinaria” “Un tiempo horrible, hacia mucho frío, había 2000 niños esperándolo en el oratorio y el Pontífice se dirigió de inmediato hacia ellos. Recuerda con cariño sus palabras dedicadas mayormente a los jóvenes y a las familias, en particular sus palabras a los esposos «Daos la mano como el primer día de vuestro matrimonio e imaginaos que hoy el obispo de Roma les pide su consentimiento y ustedes pronuncian, como entonces, la promesa matrimonial» y el encuentro de 20 minutos con cuatro sacerdotes de la parroquia “ cuando “el santo Padre nos alentó a seguir adelante en nuestro ministerio y en el desarrollo de nuestra misión”

Personalmente la parroquia ocupa un rinconcito especial en mi corazón pues el 13 de mayo, a las 18,30, mi familiar el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, tomó posesión de la Diaconía de San Francisco Javier en la Garbatella y por esas cosas increíbles que ocurren en la vida, pude estar presente. Inolvidable!

domingo, 2 de diciembre de 2007

Primer Domingo de Adviento


“Comienza hoy, primer domingo de Adviento, un nuevo Año litúrgico, durante el cual contemplaremos con especial fervor el rostro de Cristo presente en la Eucaristía. Jesús, Verbo encarnado, muerto y resucitado, es el centro de la historia. La Iglesia lo adora y descubre en él el sentido último y unificador de todos los misterios de la fe: el amor de Dios que da la vida”...

“Que María santísima, "Mujer eucarística" y Virgen del Adviento, nos disponga a todos a acoger con alegría a Cristo que viene, y a celebrar dignamente su presencia sacramental en el Misterio eucarístico”


Del Angelus de Juan Pablo II el Domingo 28 de noviembre 2004, su último Primer Domingo de Adviento.

“Reconciliatio et paenitentia”


La Exhortación Apostólica post-sinodal “Reconciliatio et paenitentia” de Juan Pablo II, del 2 de diciembre 1984 - por primera vez llamado documento “post-sinodal” - fue un trabajo desarrollado por los Padres sinodales durante el Sínodo (VI Asamblea General Ordinaria)realizado entre el 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983 con la asistencia de 221 padres sinodales sobre el Tema: “La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia” Uno de los tres Presidentes Delegados fue el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la S. Congregación para la Doctrina de la Fe.

La Asamblea sinodal y el tema coincidieron con el Año Santo “extraordinario” proclamado por el Santo Padre para conmemorar el 1950º aniversario de la Redención del mundo mediante la muerte de Cristo. Durante la Asamblea los Padres sinodales trataron los argumentos inherentes al tema poniendo de relieve la necesidad de aplicar los frutos de la Redención de Cristo a la vida de cada persona y, por lo tanto, a la sociedad. En el documento invitaron al mundo a la “reconciliación” y proclamaron “la Iglesia como sacramento de reconciliación y signo de la misericordia de Dios hacia el pecador”. El papa Juan Pablo II presidió todos los sínodos a partir de su elección en 1978.

El Sínodo de los Obispos fue instituido por Pablo VI con el Motu Proprio Apostolica sollicitudo el 15 de septiembre de 1965. Pablo VI dio la definición de Sínodo de los Obispos en el Angelus del domingo 22 de septiembre de 1974: "Es una institución eclesiástica que nosotros, interrogando los signos de los tiempos y, aún más, acercándonos a la interpretación profunda de los designios divinos y de la constitución de la Iglesia Católica, hemos establecido después del Concilio Vaticano II, para favorecer la unión y la colaboración de los Obispos de todo el mundo con la Santa Sede, a través de un estudio común de las condiciones de la Iglesia y la búsqueda de soluciones correspondientes a las cuestiones relacionadas a su misión. No es un Concilio, no es un Parlamento, sino un Sínodo de naturaleza especial".

sábado, 1 de diciembre de 2007

"Spe salvi"

Ayer 30 de noviembre fue publicada "Spe salvi", la segunda encíclica de Benedicto XVI, que está dedicada a la esperanza cristiana. SPE SALVI facti sumus » – en esperanza fuimos salvados, dice san Pablo a los Romanos y también a nosotros (Rm 8,24).

La segunda encíclica de Juan Pablo II Dives in Misericordia, tambien fue publicada un 30 de noviembre, en vísperas del primer domingo de Adviento. Entonces el mundo era políticamente un tumulto, la libertad encadenada, el comunismo comenzaba a resquebrajarse…Un Santo Padre sabio y conocedor de los peligros de la época nos invitaba a dar testimonio de la misericordia divina frente a las “fuentes de inquietud”.

Hoy, ante una pseudo libertad desenfrenada creciente, un vaciamiento espiritual distinto, sofisticado, a veces ni siquiera palpable, dificilmente identificable, “atacados” por la cultura de la muerte que envuelve al mundo en pos de un placer falso y engañoso buscando una felicidad que no encuentra, el Santo Padre Benedicto XVI nos llama a fortalecernos espiritualmente, a entender la verdadera esperanza "Llegar a conocer a Dios, al Dios verdadero, eso es lo que significa recibir esperanza", no “acostumbrarnos” al Evangelio sino ir al encuentro real. Cristo nos hace libres verdaderamente: "No somos esclavos del universo" y "de las leyes y de la casualidad de la materia". (...) Somos libres porque "el cielo no está vacío", porque el Señor del universo es Dios, que "en Jesús se ha revelado como Amor".

La enciclica está dividida por capítulos : "La fe es esperanza"; "El concepto de esperanza basada en la fe en el Nuevo Testamento y en la Iglesia primitiva"; "La vida eterna - ¿qué es?"; "¿Es individualista la esperanza cristiana?"; "La transformación de la fe-esperanza cristiana en el tiempo moderno"; "La verdadera fisonomía de la esperanza cristiana"; "Lugares de aprendizaje y del ejercicio de la esperanza: I) La oración como escuela de la esperanza; II) El actuar y el sufrir como lugares de aprendizaje de la esperanza; III) El Juicio como lugar de aprendizaje y ejercicio de la esperanza; "María, estrella de la esperanza.

Invito a leerla y a agradecer a la Divina Providencia por donarnos Pastores santos y sabios.

viernes, 30 de noviembre de 2007

“Dives in misericordia”


La encíclica de Juan Pablo II “Dives in misericordia” fechada 30 de noviembre 1980 es un auténtico tratado sobre la Misericordia divina, « Dios rico en misericordia » que merece ser leido cuidadosamente, pensado, debatido, estudiado.

George Weigel dice en Testigo de Esperanza que Dives in misericordia es la encíclica mas profundamente teológica de Juan Pablo II y la que mas claramente expresa su formación, su experiencia y su comprensión de la paternidad.

La encíclica nos habla de la Revelación de la misericordia, nos explica conceptos, nos llama a la reflexion, nos recuerda las fuentes de inquietud del mundo contemporaneo, invitándonos a tener siempre presente al “Padre, que es Dios « rico en misericordia ».”

Juan Pablo II nos habla de la paternidad divina “revelada en Cristo, la verdad acerca de Dios como « Padre de la misericordia », nos permite « verlo » especialmente cercano al hombre, sobre todo cuando sufre, cuando está amenazado en el núcleo mismo de su existencia y de su dignidad”, entrelazada con su paternidad pastoral, en sus preocupaciones por el hombre contemporaneo, “por el fondo de un gigantesco remordimiento constituido por el hecho de que, al lado de los hombres y de las sociedades bien acomodadas y saciadas, que viven en la abundancia, sujetas al consumismo y al disfrute, no faltan dentro de la misma familia humana individuos ni grupos sociales que sufren el hambre…..el estado de desigualdad entre hombres y pueblos no sólo perdura, sino que va en aumento…”

Nos habla del sufrimiento del Hijo y del sufrimiento del hombre, pero tambien de la comunión con el Padre por medio de ese sufrimiento santificado “la cruz colocada sobre el Calvario, donde Cristo tiene su último diálogo con el Padre, emerge del núcleo mismo de aquel amor, del que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, ha sido gratificado según el eterno designio divino”

palabras casi profeticas pensando en sus sufrimientos y su santa entrega al Padre, en vísperas del Domingo de la Misericordia.