Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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sábado, 27 de abril de 2019

A cinco años de la canonización de Juan Pablo II



Han pasado ya cinco años de aquel día de fiesta. Fiesta de polacos porque sería canonizado su santo pastor, y fiesta de los argentinos porque la ceremonia era presidida por un Papa argentino. Profunda emoción para todos.
Recuerdos imborrables de aquel día y previamente del día de la beatificación. Y experiencia que nunca olvidare en mi colaboración en la revista de la Postulación.
Nada podría agregar en palabras a aquellos días de la canonización,  ni tampoco a los de la beatificaciónque no haya escrito en mis diarios publicados completos en este blog.
La única palabra que no me canso de repetir y que repito a diario es GRACIAS, gracias por tanto! Gracias por todo!
Juan Pablo II intercede por nuestra patria, por la paz, por la unidad, por la concordia entre todos. Intercede también por la paz en todo el mundo! Tu que supiste ser pacificador en tiempos difíciles y has pregonado la Misericordia Divina desde joven;  los tiempos han cambiado pero la paz sigue tambaleando en tantos lados. Intercede por nosotros todos y el mundo entero ante Jesus Misericordioso. Tú que ante cualquier dificultad no dudaste de tu lema Totus Tuus intercede ante nuestra Madre Maria por nosotros y el mundo entero.

miércoles, 27 de abril de 2016

A dos años de la canonización de Juan Pablo II


Un día de gran emoción fue el vivido aquel 27 de abril hace dos años.  El último escalón en la ruta definitiva hacia los altares, aunque en Polonia ya había encontrado su lugar privilegiado en casi todas las iglesias.
Una gracia muy especial haber podido participar en la ceremonia de canonización, una gracia, que jamás terminaré de agradecer. Momentos inolvidables que dejé plasmados en mi diario e invito a quien tenga la paciencia de releerlo, a repasar algunos puntos. 

Juan Pablo II llegó a mi vida progresivamente y fue ocupando su lugar, aunque quizás ni siquiera muy significativo hasta aquel 2 de abril del 2005 en que su muerte estremeció mis cimientos en todo sentido y fue el comienzo de una nueva etapa en mi vida y dos años después el comienzo de este blog, de mi participación en la revista de la postulación, de las amistades cimentadas en el Foro y de tantas otras cosas que se reciben sin haberlas merecido cuando se abre el corazón.  

Gracias Señor por tu misericordia y bondad. 

lunes, 27 de abril de 2015

Hoy hace un año

Recuerdo con emoción el 27 de abril del año pasado, mi ida y estada en Roma, el dia de la canonización de Juan Pablo II.  Algo he volcado en este blog en lo que quiso ser un humilde diario,  pero sigo agradeciendo y nunca podré terminar de hacerlo el haber tenido el privilegio de haber podido seguir todo el proceso tan de cerca desde aquel momento casi accidental y atrevido en que se me ocurrió escribir a los administradores de la pagina web, entonces alojada en el server del Vicariato de Roma. Todo lo demás fue una historia increíble, sobre la cual ya he escrito.
Hoy se cumple un año de la ceremonia de canonización, culminación de un proceso que comenzó el día mismo de la muerte de Juan Pablo II con el clamor de la multitud y ese Santo súbito que dio la vuelta al mundo.  Juan Pablo II mismo dijo que  “ Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad”.  Toda su vida nos habla de su empeño en lograrlo y en atraer a todos, especialmente a los jóvenes que construyeran sus vidas teniendo presente ese objetivo.  Somos muchos los que hemos crecido bajo su sombra, alentados con sus palabras, fortalecidos con su espíritu. Somos muchos los que ahora seguimos repitiendo las palabras del Papa Benedicto en su homilía de la Misa de exequias de Juan Pablo II aquel 8 de abril de 2005. Con las distintas etapas del “Sígueme” el Papa Benedicto quiso trazar ante el mundo un breve bosquejo de su vida hasta aquel dia de octubre de 1978 cuando ya su redil se quedó sin fronteras.  “El amor de Cristo fue la fuerza dominante en nuestro amado Santo Padre; quien lo ha visto rezar, quien lo ha oído predicar, lo sabe. Y así, gracias a su profundo enraizamiento en Cristo pudo llevar un peso, que supera las fuerzas puramente humanas: Ser pastor del rebaño de Cristo, de su Iglesia universal,” decia entonces Benedicto XVI quien lo despedía con estas preciosas y alentadoras palabras: “Podemos estar seguros de que nuestro amado Papa está ahora en la ventana de la casa del Padre, nos ve y nos bendice. Sí, bendíganos, Santo Padre. Confiamos tu querida alma a la Madre de Dios, tu Madre, que te ha guiado cada día y te guiará ahora a la gloria eterna de su Hijo, Jesucristo Señor nuestro. Amén.”

Para muchos de nosotros sigue siendo nuestro maestro, padre, pastor y amigo! Bendícenos amado Juan Pablo II, si bendícenos!
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Esta mañana su secretario personal el cardenal Stanislaw Dziwisz  celebró Misa en la Basílica San Pedro en su memoria.   Era el Papa de la Divina Misericordia, dijo en un tramo de su homilía, lo que lo une fuertemente al papa Francisco. Para ambos en el centro de la vida de la Iglesia de hoy debe ser colocada la realidad de la misericordia divina y humana.
“¿Cómo no dar gracias hoy en esta Basílica -dijo además el cardenal Dziwisz- al santo padre Francisco por la decisión de vivir la próxima Jornada Mundial de la Juventud con él, en un año, en Cracovia?”  agregando  “Abrimos las puertas de la patria de Juan Pablo II a las multitudes de jóvenes cristianos. Queremos compartir nuestra fe y queremos aprender de ellos el entusiasmo de la fe”.

Sin embargo, dijo también Dziwisz,  “no vivimos sólo de recuerdos”, hay “nuevos desafíos de la Iglesia”. “Si queremos seguir siendo fieles al legado de Juan Pablo II, debemos andar con valentía el camino del amor de Dios y del prójimo, es decir, por el camino de la santidad. Esta es la tarea diaria que tenemos por delante”. 

“No olvidemos, - concluyó -  que tenemos un gran intercesor en el cielo por nuestras causas personales, familiares y sociales. Juan Pablo II sigue presente “de una manera diferente, pero también más profunda en la vida de la Iglesia” y la acompaña “en el camino de la fe, la esperanza y la caridad”. 
(fuente AICA)

sábado, 25 de abril de 2015

«Solidaridad» esa palabra clave del pontificado de Juan Pablo II


Hoy por la mañana el Papa Francisco recibió en audiencia a miembros de la Fundación Juan Pablo II y les invito a mantener viva  «la herencia espiritual» del Papa Wojtyła, cuyo primer aniversario de  canonización celebraremos el próximo lunes 27.   «La canonización del Papa Juan Pablo II –destacó el Santo Padre - ha dado un nuevo impulso a vuestro trabajo, al servicio de la Iglesia y de la evangelización. Y lo ha hecho, posiblemente, incluso más universal, como es universal el culto que le rinde el pueblo de Dios. Y vosotros ofrecéis una contribución valiosa a fin de que la herencia espiritual de este santo Pontífice continúe fecundando el gran campo de la Iglesia y sosteniendo su camino en la historia”. (Vat News)

Para Radiogiornale vaticana comenta Alessandro De Carolis que con esa palabra Solidaridad (Solidarnosc) clave en el pontificado de Juan Pablo II, ahora el mundo ha aprendido a definirlo al papa Francisco, sin embargo con respecto a este valor – considerado por algunos fuera de moda – hemos tenido un predecesor proclamado santo  hace un año, quien basara en ello su magisterio y acción.

El Papa Francisco agradeció las iniciativas de carácter educativo que lleva adelante la Fundación en bien de los jóvenes y destacó el gran amor y el atento cuidado pastoral dedicado a ellos.  

Un campo en el cual se desempeña la Fundación se refiere a la formación de sacerdotes y laicos. Y gracias a ustedes – reconoció el Papa Francisco – pueden estar “mejor preparados para acompañar la comunidad frente a los desafíos culturales y pastorales de nuestros días”.  Y aquí el Papa subrayó que nada de ello sería posible sin aquellos en quienes late un corazón solidario y les invitó a conservar toda la fuerza profética de aquella palabra clave del magisterio de Juan Pablo II : la solidaridad. Alimentadla     continuamente – expreso el Papa – con la fraternidad cristiana, fortalecida con la oración y la docilidad a la Palabra de Dios.