Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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martes, 24 de mayo de 2022

Marija Pomagaj, (Maria Auxiliadora) en el corazón de los eslovenos

 Con ocasión de esta solemnidad  le rindo nuevamente homenaje a la Marija Pomagaj de aquella modesta capilla del campo de refugiados de Spittal, Austria, que en la foto se ve preciosa para los medios entonces disponibles, adornada,  para la solemnidad,  con guirnaldas tejidas por manos hacendosas. 


Eran las postrimerías de la II Guerra Mundial y en Spittal u/Drau se ubicaba uno de los tantos campos de refugiados por donde pasaron cientos y cientos de eslovenos que habían huido de su patria amenazados algunos, otros por temor…algunos porque se iban los otros….vecinos o familiares.  En Spittal el campo estaba bien organizado, con su propia escuela primaria  y secundaria, sus oficinas, su imprenta, sus autoridades…montado todo con ayuda económica de variadas procedencias.

 Pero la milagrosa imagen de Marija Pomagaj en la renovada capilla era el corazón del campo. Acompañaba a los refugiados en su Calvario y sufría con sus hijos que lo habían perdido todo: patria,   seres queridos, familiares, vecinos,  amigos,  todos sus bienes. Cuantos ruegos habrá escuchado  la Madre amorosa,  que derramó bondades por doquier  respondiendo generosamente a  la inmensa y profunda necesidad de amor y de consuelo, volcando gracias en devolución por tantos ruegos y oraciones recibidas. Imagen milagrosa si lo era…cuantos testimonios habrá escuchado,  testigo mudo pero bondadoso en respuestas presurosas a tantas penas y sufrimientos. Jóvenes madres con niños pequeños que nada sabían de sus esposos, hombres que habían huido confiando reencontrarse con sus familias, jóvenes novios separados que jamás volverían a verse, tantas vidas truncadas que acudían a Maria, su Auxiliadora.

 

Asi como la imagen de Marija Pomagaj era el corazón de la capilla, otras imágenes más sencillas,  expresiones de la consagración de familias enteras a Marija Pomagaj, eran el corazón de  humildes habitáculos de las familias que vivían en barracas -  algunas antiguas viviendas de soldados y otras, más modestas, construidas para los refugiados.   Esta imagen corresponde a nuestra familia.



 Tiempos de temores y pesares, de luchas entre hermanos, de odios y enfrentamientos heredados en una patria que aun  no ha sabido perdonar y pedir perdón, que parcializa la historia y prefiere ignorar parte de ella añorando tiempos que llevaron al desencuentro y a la lucha fratricida. 


Marija Pomagaj,  Madre nuestra ayer, hoy y de por vida,  siempre en nuestro corazón y recuerdos,  ilumina a tu pueblo, suplica a tu Hijo que lo fortalezca en su fe y le conceda el don del reencuentro y cúbrenos a todos con tu Santo Manto protector. 


sábado, 19 de septiembre de 2015

El drama de los refugiados (3 de 3) Oración de Juan Pablo II


 ¡Oh Dios! Escucha mi voz y concede en todo el mundo tu eterna paz.

Y al Creador de la naturaleza y del hombre, de la verdad y de la belleza, suplico:
Escucha mi voz, pues es la voz de las víctimas de todas las guerras y de la violencia entre los individuos y las naciones.
Escucha mi voz, pues es la voz de todos los niños que sufren y sufrirán cuando las gentes pongan su fe en las armas y en la guerra.
Escucha mi voz cuando te ruego que infundas en el corazón de todos los hombres la sabiduría de la paz, la fuerza de la justicia y la alegría de la confraternidad.
Escucha mi voz, pues hablo por las multitudes de todos los países y de todos los períodos de la historia que no quieren la guerra y están preparados a caminar por sendas de paz.
Escucha mi voz y concédenos discernimiento y fortaleza para que podamos responder siempre al odio con amor, a la injusticia con la dedicación total a la justicia, a la necesidad compartiendo de lo propio, a la guerra con la paz.
¡Oh Dios! Escucha mi voz y concede en todo el mundo tu eterna paz.

El drama de los refugiados (2 de 3)

Sin dudas un drama humanitario pocas veces visto en los últimos años, aunque ya el año pasado (2014) la BBC lo consideraba el año con más desplazados de nuestra era: 1.175.504 en Líbano, 832.508 en Turquía, 613.252 en Jordania, 215.369 en Irak, 139.090 en Egipto, 23.367 en el norte de África y 6,5 millones eran los desplazados dentro del país, casi la mitad de los habitantes de Siria. Había dicho entonces el presidente francés Francois Hollande que "Occidente ha fallado al encontrar una solución para la situación en Siria". Evidentemente ha fallado y ahora nos encontramos con una situación a este momento totalmente incierta. Una marea humana que se mueve de país en país tratando de abrirse puertas. En medio de ellos  verdaderos traficantes humanos, que aprovechan la situación, con engaños y promesas a medio cumplir. Frente a todos ellos un  mundo que mira absorto lo que está ocurriendo, hombres,  mujeres y niños huyendo de la destrucción hacia un mundo mejor, más provisto, más democrático, más vivible y con mayores oportunidades.  

El papa Francisco ha sido muy claro fijando la posición y las metas de laIglesia católica,  llamando a la puerta de nuestros corazones:

«Una de las tragedias humanas más sobrecogedoras de las últimas décadas es la de las terribles repercusiones del conflicto en Siria e Irak sobre la población civil, así como en el patrimonio cultural. Millones de personas se encuentran en un estado preocupante de urgente necesidad, obligadas a abandonar sus países de origen. Líbano, Jordania y Turquía cargan hoy con el peso de millones de refugiados, a los que han acogido con generosidad. Frente a este escenario y a los conflictos que se expanden y perturban de forma inquietante los equilibrios internos y los regionales, la comunidad internacional parece incapaz de encontrar respuestas adecuadas, mientras que los traficantes de armas continúan lucrando y  las atrocidades y las violaciones inauditas de los derechos humanos que caracterizan estos conflictos, son difundidas en directo por los medios de comunicación. Por lo tanto, están ante los ojos del mundo entero. Nadie puede pretender que no lo sabe. Todos son conscientes de que esta guerra pesa cada vez más de forma insoportable sobre los hombros de los pobres. Tenemos que encontrar una solución, que nunca es la violencia, porque la violencia sólo genera nuevas heridas.''

En consonancia con el sentir cristiano hemos visto la postura ejemplar de la Iglesia alemana y la respuesta de la sociedad civil – la Alemania luminosa la llama Marta Salazar en su blog 
y  la apertura de algunos gobiernos, pero también  la cerrazón de otros ignorando una realidad: la composición de una sociedad que ya de hecho es multicultural, producto  de otra marea de migrantes antes y después de la 2da Guerra Mundial que ha escupido de su terruño a ricos y pobres por igual por una u otra razón, que huían entonces de la tempestad  que azotaba el mundo.  Cambiará esta nueva ola de migrantes el rostro de Europa?  Es probable, no lo sabemos, lo que si sabemos que ya Europa no volverá a ser la misma: Europa despertando de su letargo?   Quizás sentimientos ocultos que esperaban la  ocasión para emerger?  No hay dudas, una buena parte de Europa está abriendo su corazón aún a riesgo de  su propia existencia tal como estamos acostumbrados a verla, lo cual no quiere decir peor, sino diferente.

También la Iglesia eslovena en palabras del Arzobispo de Ljubljana Stane Zore ha sido muy explícita: “en cuanto al tema de los refugiados estamos hablando de nuestro examen de humanidad…..está en juego nuestro propio humanismo y no hay cabida para forma alguna de hostilidad u objeción ni en la sociedad, ni en la iglesia.  Debemos prestarle ayuda a quien se  presenta ante nuestra puerta  …..primero compartamos el pan y recién después tratemos de entablar relaciones, sin hacer diferencias.” Recordó además Mons. Zore que, por otro lado,  no debemos olvidarnos del hecho, que en el Cercano Oriente en Egipto y en muchos otros países los cristianos son blanco de fanatismo religioso e intolerancias y que se trata de un claro intento de borrar la presencia católica en aquellas tierras, directamente un genocidio.  La Comisión Justicia y Paz se preocupa en brindarle ayuda y apoyo a todos, pero en especial a los refugiados o sea a todos aquellos que son víctimas de intolerancias religiosas, culturales y étnicas.” Los países europeos deberán establecer pautas claras y urgentes para diferenciar éstos de los migrantes económicos, y darle prioridad  a los primeros.
Mons. Zore además advirtió que ante una gran cantidad de migrantes en nuestro país inevitablemente se elevarán quejas, surgirán opiniones, dudas y posiciones de todo tipo y por eso es importante responder a todos objetiva, sincera y honestamente…. La crisis migratoria es, por otra parte,  una oportunidad para que nuestro país reflexione acerca de las trágicas consecuencias del tráfico de armas,  de las intervenciones militares, de las políticas económicas injustas, pobreza y corrupción, que en el trasfondo empujan a conflictos, y guerras civiles. Y también una oportunidad para decidirnos a exigir medidas más concretas ante quienes buscan sacar ganancias por cuenta de los refugiados exponiéndolos a menudo a la explotación, a un peligro de vida y a la muerte.
Valiente y decidida  la postura de la Iglesia eslovena ante una sociedad civil que no logra reencontrarse,  y un poder político heredero del antiguo régimen, bajo la semblanza de un gobierno democrático – democrático si porque fue votado,  pero  son aún demasiadas las facetas oscuras que predominan en parte de la sociedad civil y política.   

Tiempos nuevos?  Negligencias que pudieron ser previstas?  Planes desconocidos de países vecinos u otras fuerzas? Puede ser, sin embargo son tiempos de decisiones y conceptos claros, no hay lugar para tibiezas.   Finalmente  todo se resume en pocas enseñanzas: “Tuve hambre y me diste de comer…. Y las bienaventuranzas…”  tal como aconsejó en Rio el Papa Francisco en el encuentro con los jóvenes argentinos 
Cuando  respondiendo a inquietudes les decia:    “¿Qué tenemos que hacer, Padre? Mira, lee las bienaventuranzas que te van a venir bien. Y si querés saber qué cosa práctica tenés que hacer, lee Mateo 25, que es el protocolo con el cual nos van a juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acción: Las bienaventuranzas y Mateo 25. No necesitan leer otra cosa.”  


 Invito leer el artículo de Marta Salazar Nuestroshermanos los refugiados  

El drama de los refugiados (1 de 3)


El Santo Padre Francisco ha expresado en su discurso a los participantes  del encuentro promovido por el Pontificio Consejo “Cor Unum” sobre la crisis humanitaria siria e iraquí que “uno de los dramas humanitarios más opresivos de los últimos decenios está representado por las terribles consecuencias que los conflictos en Siria y en Irak tienen sobre las poblaciones civiles, así como sobre el patrimonio cultural.  El Papa Francisco ha recordado que millones de personas están en un preocupante estado de urgente necesidad, obligados a dejar sus tierras de origen subrayando que  “Líbano, Jordania y Turquía llevan hoy el peso de millones de refugiados, que han acogido generosamente”.
Frente a tal escenario –preocupado expreso el Papa-- y a conflictos que van extendiéndose y turbando de forma inquietante los equilibrios internos y los regionales, la omunidad internacional no parece capaz de encontrar respuestas adecuadas, mientras que los traficantes de armas continúan con sus intereses. “Armas manchadas con sangre, sangre inocente” advirtió el Papa. Por otro lado, Francisco observó  que todo es difundido en tiempo real al mudno entero por los medio de comunicación y “¡ninguno puede fingir no saber!”  Por lo tanto expresó el Papa “es necesario encontrar una solución, que no es la violenta, porque la violencia crea solo nuevas heridas” y en este “océano de dolor” poner especial atención en las “necesidades materiales y espirituales de los más débiles e indefensos”.  Además el Papa reflexionò que son gravs los daños a las comunidades cristianas en Siria y en Irak que han convivido durante siglos en la base del respeto recíproco. Hoy –indicó el Papa citando a su predecesor Benedicto XVI-- la legitimidad misma de la presencia de los cristianos y de las otras minorías religiosas es negada en nombre de un “fundamentalismo violento que reivindica un origen religioso”. Por otro lado, ha advertido que en Siria e Irak, el mal destruye los edificios y las infraestructuras, pero sobre todo “la conciencia del hombre”.”

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Juan Pablo II : El respeto por las diferencias(1)



“durante mis peregrinaciones pastorales entre las comunidades de la Iglesia católica, he podido entrar en diálogo con la rica diversidad de naciones y culturas de todas las partes del mundo. Desgraciadamente, el mundo debe aprender todavía a convivir con la diversidad, como nos han recordado dolorosamente los recientes (*) acontecimientos en los Balcanes y en Africa central. La realidad de la "diferencia" y la peculiaridad del "otro" pueden sentirse a veces como un peso, o incluso como una amenaza. El miedo a la "diferencia", alimentado por resentimientos de carácter histórico y exacerbado por las manipulaciones de personajes sin escrúpulos, puede llevar a la negación de la humanidad misma del "otro", con el resultado de que las personas entran en una espiral de violencia de la que nadie - ni siquiera los niños - se libra. Tales situaciones nos son hoy bien conocidas, y en mi corazón y en mis oraciones están presentes en este instante de modo especial los sufrimientos de las martirizadas poblaciones de Bosnia Herzegovina.
Por amarga experiencia, por tanto, sabemos que el miedo a la "diferencia", especialmente cuando se expresa mediante un reductivo y excluyente nacionalismo que niega cualquier derecho al "otro", puede conducir a una verdadera pesadilla de violencia y de terror. Y sin embargo, si nos esforzamos en valorar las cosas con objetividad, podemos ver que, más allá de todas las diferencias que caracterizan a los individuos y los pueblos, hay una fundamental dimensión común, ya que las varias culturas no son en realidad sino modos diversos de afrontar la cuestión del significado de la existencia personal. Precisamente aquí podemos identificar una fuente del respeto que es debido a cada cultura y a cada nación: toda cultura es un esfuerzo de reflexión sobre el misterio del mundo y, en particular, del hombre: es un modo de expresar la dimensión trascendente de la vida humana. El corazón de cada cultura está constituido por su acercamiento al más grande de los misterios: el misterio de Dios.”
(*) 1995