Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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martes, 4 de agosto de 2026

Oracion por los sacerdotes – Juan Pablo II

 


OH MARIA

Madre de Jesucristo y Madre de los sacerdotes:
acepta este título con el que hoy te honramos
para exaltar tu maternidad
y contemplar contigo
el Sacerdocio de tu Hijo unigénito y de tus hijos,
oh Santa Madre de Dios.

Madre de Cristo,
que al Mesías Sacerdote diste un cuerpo de carne
por la unción del Espíritu Santo
para salvar a los pobres y contritos de corazón:
custodia en tu seno y en la Iglesia a los sacerdotes,
oh Madre del Salvador.

Madre de la fe,
que acompañaste al templo al Hijo del hombre,
en cumplimiento de las promesas
hechas a nuestros Padres:
presenta a Dios Padre, para su gloria,
a los sacerdotes de tu Hijo,
oh Arca de la Alianza.

Madre de la Iglesia,
que con los discípulos en el Cenáculo
implorabas el Espíritu
para el nuevo Pueblo y sus Pastores:
alcanza para el orden de los presbíteros
la plenitud de los dones,
oh Reina de los Apóstoles.

Madre de Jesucristo,
que estuviste con Él al comienzo de su vida
y de su misión,
lo buscaste como Maestro entre la muchedumbre,
lo acompañaste en la cruz,
exhausto por el sacrificio único y eterno,
y tuviste a tu lado a Juan, como hijo tuyo:
acoge desde el principio
a los llamados al sacerdocio,
protégelos en su formación
y acompaña a tus hijos
en su vida y en su ministerio,
oh Madre de los sacerdotes. Amén.

(De la Exhortación Apostólica postsinodal Pastores Dabo Vobis del Papa Juan Pablo II, al Episcopado, al Clero y a los fieles sobre la formación de los sacerdotes en la situación actual)

jueves, 1 de enero de 2026

Maria Madre de Dios y Madre de la Paz – Oraciòn

 




«Madre, que sabes lo que significa estrechar
entre los brazos el cuerpo muerto del Hijo,
de Aquel a quien has dado la vida,
ahorra a todas las madres de esta tierra
la muerte de sus hijos,
los tormentos, la esclavitud,
la destrucción de la guerra,
las persecuciones,
los campos de concentración, las cárceles.
Mantén en ellas el gozo del nacimiento,
del sustento, del desarrollo del hombre y de su vida.
En nombre de esta vida,
en nombre del nacimiento del Señor,
implora con nosotros la paz y la justicia en el mundo.

Madre de la Paz,
en toda la belleza y majestad de tu Maternidad
que la Iglesia exalta y el mundo admira,
te pedimos:
Permanece con nosotros en todo momento.
Haz que este nuevo año sea año de paz
en virtud del nacimiento y la muerte de tu Hijo.

Amén».

(Oraciónconclusiva del Papa Juan Pablo II en la Homilia de la Santa Misa en laSolemnidad de Santa Maria, Madre de Dios y XII Jornada Mundial de la Paz)

viernes, 12 de diciembre de 2025

Oracion del Papa Juan Pablo II a la “Morenita” de Guadalupe en su primer visita a Mexico en 1979

 (primera parte  de la oración – oración completa)


 (fotografia de Nuestra Señora de Guadalupe en la capilla de la cripta vaticana Basílica San Pedro) 

¡Oh Virgen Inmaculada
Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
tu clemencia y tu compasión
a todos los que solicitan tu amparo;
escucha la oración que con filial confianza te dirigimos,
y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso,
a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,
te consagramos en este día todo nuestro ser y todo nuestro amor.
Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos,
nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;
ya que todo lo que tenemos y somos lo ponernos bajo tu cuidado,
Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino
de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia:
no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas,
te pedimos por todos los obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos
de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

 México, enero de 1979.

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

 

 


¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

 

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

 

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

 

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

 

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

 

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

 

Cardenal Angelo Comastri 
Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano

 

viernes, 4 de octubre de 2024

Oración para alcanzar gracias por intercesión de Santa Faustina

 


"Oh inconcebible e insondable misericordia de Dios, ¿quién te puede adorar y exaltar de modo digno? Oh sumo atributo de Dios omnipotente, tú eres la dulce esperanza de los pecadores"  (Diario, 951, ed. it. 2001, p. 341). En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad¡Sed testigos de la misericordia!  . Dios, Padre misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.   (de la homilía de Juan Pablo II en el Acto de Consagración del Santuario de la Misericordia Divina en Cracovia-Lagiewniki el sabado 17 de agosto de 2002

Oh Jesús, que hiciste de Santa Faustina
una gran devota de tu infinita misericordia,
concédeme por su intercesión,
si fuere esto conforme a tu santísima voluntad,
la gracia de (pedir la gracia), que te pido.
Yo, pecador, no soy digno de tu misericordia,
pero dígnate mirar el espíritu de entrega
y sacrificio de Sor Faustina y
recompensa sus virtudes atendiendo
las súplicas que a través de ella

te presento confiando en tí. .


Padre nuestro...
Ave María...
Gloria...

Santa Faustina, ruega por nosotros.

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jueves, 25 de mayo de 2023

Oración por la patria

 

 

Feliz dia de la Patria

 

Hoy mas que nunca no nos olvidemos de la oración por la Patria. Paz y bien  para todos los argentinos y los habitantes de nuestra Patria!

 

Oración por la Patria

 Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados. Precisamos tu alivio y fortaleza. Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda. Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina! 

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Amén.

 

Conferencia Episcopal Argentina

 

 


miércoles, 25 de mayo de 2022

Juan Pablo II Consagración de la Argentina a la Virgen de Lujan

 


Un nuevo Día de la Patria celebramos hoy 25 de Mayo. Siempre me gusta recordar la oraciónde San Juan Pablo II con ocasión de la Consagración de la Argentina a la Virgende Lujan,   con su mirada especial puesta sobre los jóvenes argentinos y los del mundo entero, en su visita a la Argentina en 1987, cuando se celebro aquí aquella tan inolvidable Jornada Mundial de la Juventud.

 Hoy necesitamos seguir rogando por una patria en paz, sin rencores ni odio para marchar juntos en justicia y libertad para el bien de todos los habitantes de este bendito suelo.  En aquel viaje el Santo Padre no visito Lujan, pero al estar regresando desde Rosario el Santo Padre expreso su deseo de ver Lujan y previa autorización de vuelo se descendió para sobrevolar la Basílica. Mientras sobrevolaban la Basílica recordamos también aquellas palabras al  Comandante de la Aeronave, Comodoro Alberto Vianna  "La salvación del mundo partirá de la Argentina". 

 

¡Dios te salve, María, llena de gracia,

Madre del Redentor!

Ante tu imagen de la Pura y Limpia Concepción,

Virgen de Luján, Patrona de Argentina,

me postro en este día aquí, en Buenos Aires,

con todos los hijos de esta patria querida,

cuyas miradas y cuyos corazones convergen hacia Ti;

con todos los jóvenes de Latinoamérica

que agradecen tus desvelos maternales,

prodigados sin cesar en la evangelización del continente

en su pasado, presente y futuro;

con todos los jóvenes del mundo,

congregados espiritualmente aquí,

por un compromiso de fe y de amor;

para ser testigos de Cristo tu Hijo

en el tercer milenio de la historia cristiana,

iluminados por tu ejemplo, joven Virgen de Nazaret,

que abriste las puertas de la historia al Redentor del hombre,

con tu fe en la Palabra, con tu cooperación maternal.

2. ¡Dichosa tú porque has creído!

En el día del triunfo de Jesús,

que hace su entrada en Jerusalén manso y humilde,

aclamado como Rey por los sencillos,

te aclamamos también a Ti,

que sobresales entre los humildes y pobres del Señor;

son éstos los que confían contigo en sus promesas,

y esperan de E1 la salvación.

Te invocamos como Virgen fiel y Madre amorosa,

Virgen del Calvario y de la Pascua,

modelo de la fe y de la caridad de la Iglesia,

unida siempre, como Tú,

en la cruz y en la gloria, a su Señor.

3. ¡Madre de Cristo y Madre de la Iglesia!

Te acogemos en nuestro corazón,

como herencia preciosa que Jesús nos confió desde la cruz.

Y en cuanto discípulos de tu Hijo,

nos confiamos sin reservas a tu solicitud

porque eres la Madre del Redentor y Madre de los redimidos.

Te encomiendo y te consagro, Virgen de Luján,

la patria argentina, pacificada y reconciliada,

las esperanzas y anhelos de este pueblo,

la Iglesia con sus Pastores y sus fieles,

las familias para que crezcan en santidad,

los jóvenes para que encuentren la plenitud de su vocación,

humana y cristiana,

en una sociedad que cultive sin desfallecimiento

los valores del espíritu.

Te encomiendo a todos los que sufren,

a los pobres, a los enfermos, a los marginados;

a los que la violencia separó para siempre de nuestra compañía,

pero permanecen presentes ante el Señor de la historia

y son hijos tuyos, Virgen de Luján, Madre de la Vida.

Haz que Argentina entera sea fiel al Evangelio,

y abra de par en par su corazón

a Cristo, el Redentor del hombre,

la Esperanza de la humanidad.

4. ¡Dios te salve, Virgen de la Esperanza!

Te encomiendo a todos los jóvenes del mundo,

esperanza de la Iglesia y de sus Pastores;

evangelizadores del tercer milenio,

testigos de la fe y del amor de Cristo

en nuestra sociedad y entre la juventud.

Haz que, con la ayuda de la gracia,

sean capaces de responder, como Tú,

a las promesas de Cristo,

con una entrega generosa y una colaboración fiel.

Haz que, como Tú, sepan interpretar los anhelos de la humanidad;

para que sean presencia saladora en nuestro mundo

Aquel que, por tu amor de Madre, es para siempre

el Emmanuel, el Dios con nosotros,

y por la victoria de su cruz y de su resurrección

está ya para siempre con nosotros,

hasta el final de los tiempos.

Amén.

(Consagración de Argentina a la Virgen de Luján Oración de Juan Pablo IIdurante su visita de 1987)

martes, 10 de mayo de 2022

Oración para pedir favores por la intercesión de los Siervos de Dios Emilia y Karol Wojtyla, padres de San Juan Pablo II

Oración para pedir favores por la intercesión de los Siervos de Dios Emilia y Karol Wojtyla, padres de San Juan Pablo II

Que nos ayuden a redescubrir la santidad del matrimonio y la familia, la importancia del trabajo cotidiano y el compromiso de ayudar a los necesitados.


Dios,  rico en misericordia, Te damos gracias por tu sierva Emilia, a quien llamaste con la vocación de  esposa y madre. Guiada por el Espíritu Santo, Te sirvió fielmente y estuvo dispuesta a sacrificar su  propia vida para permitir que naciera el niño que llevaba en su seno.

Gracias por tu siervo Karol, a quien diste la vocación de esposo y padre. Él, siempre fiel a Ti y perseverante en la oración, cumplió su misión con amor, cuidando las  necesidades diarias de la familia y teniendo presente a los pobres.

Gracias por el amor de Emilia y de Karol, santificados por el sacramento del matrimonio, y por el fruto de su amor, sus hijos, especialmente Juan Pablo II, a quien le transmitieron la fe y lo acompañaron en el camino hacia Ti.

Concede, Dios Todopoderoso,  a Emilia y a Karol, ya que cumplieron con celo  tu voluntad, la gloria de los altares.  Ayúdame, a través del  testimonio de sus vidas, a redescubrir constantemente la santidad del matrimonio y la familia, la importancia del trabajo cotidiano y el compromiso de ayudar a los  necesitados.

Dígnate, por intercesión de tus siervos Emilia y Karol , concederme la gracia que te pido con fe y confianza (…)

Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


Con aprobación eclesiástica Mons. Marek Jedraszewski, Arzobispo de Cracovia.

Comunicar las gracias recibidas a: Kuria Metropolitana,  ul. Franciszkańska 3, 31-004 Krakow, Polonia. teléfonos: +48 12 628 81 00, +48 12 628 81 01, +48 12 429 47 49


(Me he permitido tomar esta versión de la Parroquia San Juan Pablo II, Albacete sanjuanpablo@diocesisalbacete.org


- o -

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Emilia Wojtyla, madre de Karol, el Papa polaco 

La importancia de la figura paterna en el núcleofamiliar de Karol Wojtyla

La muerte del «señor Capitán» Karol Wojtyla

“Mundek” Edmundo Wojtyla


 

martes, 3 de mayo de 2022

Plegaria de Juan Pablo II a Nuestra Señora de Zarvaniza, Kiev, Ucrania

 


Bienaventurada Virgen María, Nuestra Señora de Zarvaniza,
te doy gracias por el don de encontrarme en la Rus' de Kiev,
desde la cual la luz del Evangelio se difundió por toda la región.

Ante tu icono milagroso, conservado en esta iglesia de San Nicolás,
a ti, Madre de Dios y Madre de la Iglesia,
te encomiendo mi viaje apostólico a Ucrania.

Santa Madre de Dios,
extiende tu manto materno sobre todos los cristianos
y sobre todos los hombres y mujeres de buena voluntad,
que viven en esta gran nación.

Guíalos hacia tu Hijo Jesús,
que es para todos camino, verdad y vida.


(23-27 DE JUNIO DE 2001)

viernes, 22 de abril de 2022

Oracion a la Divina Misericordia

 


"Oh inconcebible e insondable misericordia de Dios, ¿quién te puede adorar y exaltar de modo digno? Oh sumo atributo de Dios omnipotente, tú eres la dulce esperanza de los pecadores" (Diario, 951, ed. it. 2001, p. 341).
Padre misericordioso y Dios de toda consolación" (2 Co 1, 3). Con los ojos del alma deseamos contemplar los ojos de Jesús misericordioso, para descubrir en la profundidad de esta mirada el reflejo de su vida, así como la luz de la gracia que hemos recibido ya tantas veces, y que Dios nos reserva para todos los días y para el último día.
"Atiende a la plegaria de tu siervo y a su petición, Señor Dios mío, y escucha el clamor y la plegaria que tu siervo hace hoy en tu presencia, que tus ojos estén abiertos día y noche sobre esta casa. (...) Escucha tú desde el lugar de tu morada, desde el cielo, escucha y perdona" (1 R 8, 28-30).
"Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el alma y la divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por los pecados nuestros y del mundo entero; por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero" (Diario, 476, ed. it., p. 193).

Dios, Padre misericordioso,
que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo
y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador,
te encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.
Inclínate hacia nosotros, pecadores;
sana nuestra debilidad; derrota todo mal;
haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia,
para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Padre eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo,
ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Amén.

VIAJE APOSTÓLICO A POLONIA
CONSAGRACIÓN DEL SANTUARIO DE LA MISERICORDIA DIVINA
HOMILÍA DE JUAN PABLO II
Santuario de la Misericordia Divina, Lagiewniki-Cracovia, Sábado 17 de agosto de 2002

jueves, 21 de abril de 2022

Virgen Maria, Reina de los santos

 

(Fra Angelico - Wikimedia)
 

Virgen María,

Reina de los santos
y modelo de santidad,
tú exultas hoy
con la inmensa legión
de los que han lavado sus vestiduras
con la «sangre del Cordero» (Ap 7, 14).

Tú eres la primera de los salvados,
la totalmente santa, la Inmaculada.

Ayúdanos a vencer nuestra mediocridad.
Infunde en nuestro corazón
el deseo y el propósito de la perfección.
Suscita en la Iglesia,
para bien de los hombres de hoy,
una gran primavera de santidad.

(Juan Pablo II Oracion para la Solemnidad de todos los Santos, Angelus 1 de noviembre de 1993)

jueves, 24 de marzo de 2022

A Ti oh Maria te confiamos la causa de la vida

 


Mañana 25 de marzo celebramos el 27 aniversario de la publicación de la Carta Encíclica  Evangelium Vitae sobre el valor y el carácter inviolable de la vida humana,  del Papa Juan Pablo II, dada en Roma el 25 de marzo de 1995,  solemnidad de la Anunciación del Señor, que concluye con una Oración a Maria, Madre de los vivientes:

OMaría,
aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre, el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo
como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud
durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia, para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.

viernes, 25 de febrero de 2022

El icono “peregrino” de Kazan (4 de 6) Oración del Papa Juan Pablo II

 


“¡Bendita seas, oh gloriosa Madre de Jesús, que "precedes al pueblo de Dios por los caminos de la fe, del amor y de la unión con Cristo"! (cf. Lumen gentium, 63). Te llaman bienaventurada todas las generaciones, porque "el Poderoso ha hecho obras grandes en ti y su nombre es santo" (cf. Lc 1, 48-49).

Bendita y alabada seas, ¡oh Madre!, en tu icono de Kazan, en el que desde siglos estás rodeada por la veneración y el amor de los fieles ortodoxos, habiéndote convertido en protectora y testigo de las singulares obras de Dios en la historia del pueblo ruso, al que todos nosotros apreciamos mucho.

La Providencia divina, que tiene el poder de vencer el mal y sacar el bien incluso de las maldades de los hombres, ha hecho que tu santo icono, desaparecido en tiempos lejanos, apareciese de nuevo en el santuario de Fátima, en Portugal. Posteriormente, por voluntad de personas devotas tuyas, fue traído a la casa del Sucesor de Pedro.

Madre del pueblo ortodoxo, la presencia en Roma de tu santa imagen de Kazan nos habla de una unidad profunda entre Oriente y Occidente, que perdura en el tiempo a pesar de las divisiones históricas y de los errores de los hombres. Con especial intensidad elevamos ahora nuestra plegaria a ti, ¡oh Virgen!, al mismo tiempo que nos despedimos de esta conmovedora imagen tuya. Te acompañaremos con el corazón a lo largo del camino que te conducirá de nuevo a la santa Rusia. Acoge la alabanza y el honor que te tributa el pueblo de Dios que está en Roma.

¡Oh bendita entre todas las mujeres!, al venerar tu icono en esta ciudad sellada con la sangre de los Apóstoles san Pedro y san Pablo, el Obispo de Roma se une espiritualmente a su hermano en el ministerio episcopal, que preside como Patriarca la Iglesia ortodoxa rusa. Y te ruega, Madre Santa, que intercedas a fin de que se apresure el tiempo de la plena unidad entre Oriente y Occidente, de la plena comunión entre todos los cristianos.

¡Oh Virgen gloriosa y bendita, Señora, Abogada y Consoladora nuestra, reconcílianos con tu Hijo, encomiéndanos a tu Hijo, preséntanos a tu Hijo! Amén.”

Oración del Santo Padre Juan Pablo II durante la Celebración de la Palabra para la veneración y la entrega del icono de la Madre de Dios de Kazan – 25 de agosto de 2004

 

 

jueves, 25 de marzo de 2021

Invocación a la Virgen María

 


María, figura de la Iglesia,
Esposa sin arruga y sin mancha,
que imitándote «conserva virginalmente
la fe íntegra, la esperanza firme y el amor sincero»[263],
sostiene a las personas consagradas
en el deseo de llegar a la eterna y única Bienaventuranza.

Las encomendamos a ti,
Virgen de la Visitación,
para que sepan acudir
a las necesidades humanas
con el fin de socorrerlas,
pero sobre todo para que lleven a Jesús.
Enséñales a proclamar
las maravillas que el Señor hace en el mundo,
para que todos los pueblos ensalcen su nombre.
Sostenlas en sus obras en favor de los pobres,
de los hambrientos, de los que no tienen esperanza,
de los últimos y de todos aquellos
que buscan a tu Hijo con sincero corazón.

A ti, Madre,
que deseas la renovación espiritual
y apostólica de tus hijos e hijas
en la respuesta de amor y de entrega total a Cristo,
elevamos confiados nuestra súplica.
Tú que has hecho la voluntad del Padre,
disponible en la obediencia,
intrépida en la pobreza
y acogedora en la virginidad fecunda,
alcanza de tu divino Hijo,
que cuantos han recibido
el don de seguirlo en la vida consagrada,
sepan testimoniarlo con una existencia transfigurada,
caminando gozosamente,
junto con todos los otros hermanos y hermanas,
hacia la patria celestial y la luz que no tiene ocaso.

Te lo pedimos,
para que en todos y en todo
sea glorificado, bendito y amado
el Sumo Señor de todas las cosas,
que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Dado en Roma, junto a san Pedro, el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, del año 1996, decimoctavo de mi Pontificado.

(Oración con que termina la Exhortacion apostolica Vita Consagrata de Juan Pablo II)

viernes, 19 de marzo de 2021

Oracion del Médico

(imagen de Wikipedia)

 Señor Jesús, Médico divino,

que en tu vida terrena
tuviste predilección por los que sufren
y encomendaste a tus discípulos
el ministerio de la curación,
haz que estemos siempre dispuestos
a aliviar los sufrimientos de nuestros hermanos.

Haz que cada uno de nosotros,
consciente de la gran misión que le ha sido confiada,
se esfuerce por ser siempre instrumento
de tu amor misericordioso en su servicio diario.
Ilumina nuestra mente.
Guía nuestra mano.
Haz que nuestro corazón sea atento y compasivo.
Haz que en cada paciente
sepamos descubrir los rasgos de tu rostro divino.

Tú, que eres el camino,
concédenos la gracia de imitarte cada día
como médicos no sólo del cuerpo
sino también de toda la persona,
ayudando a los enfermos
a recorrer con confianza su camino terreno
hasta el momento del encuentro contigo.

Tú, que eres la verdad,
danos sabiduría y ciencia,
para penetrar en el misterio del hombre
y de su destino trascendente,
mientras nos acercamos a él
para descubrir las causas del mal
y para encontrar los remedios oportunos.

Tú, que eres la vida,
concédenos anunciar y testimoniar en nuestra profesión
el "evangelio de la vida",
comprometiéndonos a defenderla siempre,
desde la concepción hasta su término natural,
y a respetar la dignidad de todo ser humano,
especialmente de los más débiles y necesitados.

Señor, haznos buenos samaritanos,
dispuestos a acoger, curar y consolar
a todos aquellos con quienes nos encontramos
en nuestro trabajo.

A ejemplo de los médicos santos que nos han precedido,
ayúdanos a dar nuestra generosa aportación
para renovar constantemente las instituciones sanitarias.
Bendice nuestro estudio y nuestra profesión.
Ilumina nuestra investigación y nuestra enseñanza.

Por último, concédenos que,
habiéndote amado y servido constantemente
en nuestros hermanos enfermos,
al final de nuestra peregrinación terrena
podamos contemplar tu rostro glorioso
y experimentar el gozo del encuentro contigo,
en tu reino de alegría y paz infinita.

Amén.

(Oracion del Medico compuesta por Juan Pablo II)


 

 

jueves, 31 de diciembre de 2020

Juan Pablo II Oracion por la paz Maria Madre de la Paz

 


«Madre, que sabes lo que significa estrechar
entre los brazos el cuerpo muerto del Hijo,
de Aquel a quien has dado la vida,
ahorra a todas las madres de esta tierra
la muerte de sus hijos,
los tormentos, la esclavitud,
la destrucción de la guerra,
las persecuciones,
los campos de concentración, las cárceles.
Mantén en ellas el gozo del nacimiento,
del sustento, del desarrollo del hombre y de su vida.
En nombre de esta vida,
en nombre del nacimiento del Señor,
implora con nosotros la paz y la justicia en el mundo.

Madre de la Paz,
en toda la belleza y majestad de tu Maternidad
que la Iglesia exalta y el mundo admira,
te pedimos:
Permanece con nosotros en todo momento.
Haz que este nuevo año sea año de paz
en virtud del nacimiento y la muerte de tu Hijo.

Amén».


FELIZ Y BENDECIDO AÑO 2021 A TODOS!!

viernes, 27 de noviembre de 2020

Plegaria de Juan Pablo II en la Capilla de la Medalla Milagrosa

 


Oración de Juan Pablo II en la Capilla de la Medalla Milagrosa en Rue de Bac, Paris en su visita del 31 de mayo de 1980  (levemente abreviada, pues estaba dirigida al pueblo frances)

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Vos.

Esta es la oración que tú inspiraste, oh María, a Santa Catalina Labouré en este mismo lugar hace ciento cincuenta años; y esta invocación, grabada en la medalla, la llevan y pronuncian ahora muchos fieles por el mundo entero.

Te consagramos nuestras fuerzas y disponibilidad para estar al servicio del designio de salvación actuado por tu Hijo. Te pedimos que por medio del Espíritu Santo la fe se arraigue y consolide en todo el pueblo cristiano, que la comunión supere todos los gérmenes de división, que la esperanza cobre nueva vida en los que están desalentados. Te pedimos en especial por este pueblo …, por la Iglesia … por sus Pastores, por las almas consagradas, por los padres y madres de familia, por los niños y los jóvenes, por los hombres y mujeres de la tercera edad. Te pedimos por los que padecen pruebas particulares, físicas o morales, por los que están tentados de infidelidad, por los que son zarandeados por la duda en un clima de incredulidad, y también por los que padecen persecución a causa de su fe. Te confiamos el apostolado de los laicos, el ministerio de los sacerdotes, el testimonio de las religiosas. Te pedimos que el llamamiento a la vocación sacerdotal y religiosa sea ampliamente escuchado y secundado para gloria de Dios y vitalidad de la Iglesia en este país y en los países que siguen esperando ayuda mutua misionera.

Te encomendamos especialmente a la multitud de Hijas de la Caridad, cuya casa madre está enclavada en este lugar y aquí, siguiendo el espíritu de su fundador San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac, están tan dispuestas a servir a la Iglesia y a los pobres en todos los ambientes y en todos los países. Te pedimos por las que viven en esta casa y, en el corazón de esta ciudad febril, acogen a todos los peregrinos que conocen el precio del silencio y la oración.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.