Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

jueves, 13 de septiembre de 2012

Libano (3 de 12) testimonio de mi amigo libanes Abdallah, en vísperas de la visita del Santo Padre Benedicto XVI


Esperanza y juventud en el Líbano

(la foto es de Souwar Lebanon Online Photo gallery. Gracias)
 

Aquel mediodía de 1997 terminada la escuela yo podría haberme ido a casa como cualquier otro día: dejada la mochila en mí habitación almorzaría y comenzaría a hacer mis tareas y continuaría preparándome para los exámenes de fin de año. Pero aquel día fue diferente.  A mi escuela católica le habían asignado 3 entradas por cada grupo de la escuela secundaria para un encuentro con el papa Juan Pablo II que visitaría el Líbano aquella primavera.  La celebración tendría lugar en el Santuario de Nuestra Señora del Líbano – Harissa, donde el Papa firmaría el Sínodo especial para el Líbano y se dirigiría a los jóvenes presentes, en representación de todas las mujeres y hombres jóvenes del Líbano.

Aquel día el Director de la escuela en medio del aula anunciaría los tres  beneficiarios de las entradas. Yo no albergaba ilusión alguna de estar entre aquellos jóvenes que tendrían la oportunidad de estar en Harissa, ni siquiera lo había pensado.   Mis planes eran estar allí a la vera del camino junto a las multitudes para testimoniar al paso del vehículo y   captar un destello de su papamóvil. Pero mis planes tendrían un cambio.  Allí en  medio de nosotros estaba parado el Director y después de entregar los dos primeros entradas,  me llamó a mí y me entrego la tercera y última.

Recién ahora, a quince años de aquel inesperado momento y en vísperas de la visita del sucesor de Juan Pablo II comienzo a darme cuenta de la grandeza de la bendición de aquel día cuando junto a miles y miles de jóvenes pude saludar al Papa en el Santuario de Nuestra Señora.

Era un día muy caluroso y la multitud enorme. Debimos caminar millas y millas (10 millas son 16 kms)  desde el estacionamiento de los buses hacia la cima del monte del Santuario.   El vehículo del Papa llego con más de una hora de demora pues su paso se veía impedido por las multitudes.   Y allí estaba, el anciano papa, saludándonos con el entusiasmo y la energía de un joven de veinte años.  Amor, afecto, esperanza y la calma del Espíritu Santo emanaban de su voz,  alentándonos a  ser portadores del mensaje de paz y reconciliación en el Líbano.  Con su habitual cortesía rehusó dejar solos a los miles que se habían reunido en el patio de la iglesia  donde daba su mensaje y firmaba los documentos del Sínodo.  Prefirió el balcón y desde allí nos transmitió un mensaje espontáneo que nos reveló a Juan Pablo II,  el hombre que abrió de par en par las puertas a Cristo, invitándonos a hacer lo mismo.

Al anochecer de aquel día, y antes que el vehículo del papa se aprestara a partir corrí lo más rápido que pude para echarle un último vistazo a su auto blanco. Lamentablemente, solo pude ver un destello  detrás de aquella ventana. Esa sería la imagen que perduraría de mi encuentro con él, una luz blanca brillante…….
Junto con mis amigos caminamos hasta el ómnibus.  Estaba exhausto,  pero no importaba. Me dormía,  pero mi mente desbordaba energía.    Esperanza y juventud latían aquella tarde y la esperanza y la juventud que hoy albergo en mi alma están enraizadas en la experiencia de aquel atardecer.

Aquella primavera en la escuela cuando recibí la entrada para participar del evento con el Papa, mi regreso a casa no fue como siempre.    Regrese a casa pensando que no solamente había sido afortunado en recibir la invitación, sino que además también había recibido un llamado.  Había sido llamado a abrir las puertas y mi vida a Cristo con el perenne entusiasmo y la esperanza  de la juventud.
Gracias Juan Pablo II, ora por nosotros!
Abdallah, Beirut

Libano (2 de 12) Beirut ante la visita del Santo Padre Benedicto XVI - un poco de historia


(imagen de Wikipedia,  la Catedral maronita de San Jorge junto a la mezquita Mohammad Al-Amin)


(texto tomado de VIS)
“El nombre Beirut es probablemente de origen cananeo (bis'rot) , plural de “biir” (pozo), con referencia a las faldas acuíferas del subsuelo. Mencionada en las crónicas egipcias del segundo milenio antes de Cristo, era famosa por la actividad de los marineros y comerciantes fenicios y obtuvo el estatuto de colonia romana en el año 14 a.d.C, llamándose Colonia Julia Augusta Felix Berytus. Destruida por un sismo y un maremoto en el 551, la ciudad estaba en ruinas a la llegada de los musulmanes en el 635. La Primera Cruzada entra en 1110 y, con la expulsión definitiva de los cruzados en 1229, Beirut pasa bajo el reino de los Mamelucos, convirtiéndose en el puerto regional para el comercio de especias con las Repúblicas Marineras de Venecia y Génova.

Ocupada por los Otomanos en 1516, su población crece progresivamente debido a su importancia comercial y al éxodo masivo de prófugos cristianos que escapaban de la masacres en las montañas libanesas en 1860. Tras la pacificación por obra de las Grandes Potencias, llegan los misioneros protestantes (Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania) y católicos, sobre todo de Francia. Los misioneros evangélicos estadounidenses fundan la American University of Beirut (1866), mientras los jesuitas construyen la Université Saint-Joseph en 1881. Gracias al desarrollo de la tipografía en árabe, así como en inglés y francés la ciudad empieza a transformarse en la punta de lanza del periodismo y la cultura en los países árabes.

Al final de la I Guerra Mundial y con la ruina del Imperio Otomano, el Líbano pasa bajo el mandato francés. Después de la independencia en 1943 y gracias a un clima de apertura intelectual y economía liberal, Beirut se transforma en un centro regional para el comercio, los negocios, la financia y el turismo, dando así a Líbano, el apodo de “Suiza de Oriente Medio”. La expulsión de la guerrilla palestina de Jordania en 1970 es clave para la historia moderna del país. La central político-militar se traslada a Líbano, haciendo de catalizador para las tensiones entre las comunidades cristianas y musulmanas en la nación. La guerra de 1975 a 1991 destroza las infraestructuras de la capital y la economía.
La entidad de la destrucción genera la necesidad urgente de planificación urbana y, al mismo tiempo, permite la reconstrucción del centro de la ciudad y de sus infraestructuras. Casi todos los inmuebles del centro, muy perjudicados, son demolidos. A falta de censo oficial, se estima que la población de la “Gran Beirut” es de un millón y medio de habitantes, poco menos de la mitad de la población del país.

Beirut tiene cinco diócesis: Beirut de los Maronitas (sede episcopal desde 1577) archieparquía que cuenta con 232.000 fieles y cuyo arzobispo es monseñor Paul Youssef Matar; Beirut de los Greco-Melkitas (siglo IV) y Jbeil de los Greco-Melkitas (sub-urbicaria, 1881), metropolia, cuyos fieles son 200.000, el arzobispo es monseñor Cyril Salim Bustros: Beirut de los Armenios (1928, 1929), metropolia y eparquía propia de la Iglesia patriarcal de Cilicia de los Armenios cuyos fieles son 12.000 y el eparca es Su Beatitud Nerser Bedros XIX Taarmouni, patriarca de Cilicia de los Armenios; Beirut de los Caldeos (1957) con 19.000 fieles y cuyo obispo es monseñor Michel Kassarji; Beirut de los Sirios (1817), eparquía propia de la Iglesia patriarcal de Antioquia de los Sirios, con 14.500 fieles confiados a Su Beatitud Ignace Youssif III Younan.
El vicariato apostólico es Beirut de los Latinos que tiene 10.000 fieles y cuyo vicario es monseñor Paul Dahdah O.C.D".

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Libano (1 de 12) Introducción – En vísperas del Viaje del Santo Padre Benedicto XVI


En vísperas del viaje del Santo Padre Benedicto XVI al Líbano he debido ponerme a bucear,  reflexionar y tomar conciencia cuan poco sabemos (me pongo en primer lugar)  de nuestros hermanos de Medio Oriente!  Qué sabemos de los maronitas,  una de lascomunidades cristianas más antiguas ?  Por eso este post tan incompleto espero que pueda completarlo mi amigo Abdallah del antiguo Foro Juan Pablo II (el que existía antes en la pagina web oficial de la Postulación por la beatificación y canonización de Juan Pablo II) Abdallah había tenido que emigrar y ha vuelto ahora a su tierra natal y vive en Beirut).



Ni secta cristiana, ni una religión misteriosa, ni una Iglesia disidente; los maronitas son una nación católica, un pueblo de origen definido, y una Iglesia particular, siempre unida a Roma, que tiene un destino providencial en el desarrollo de su historia y en la mística de sus santos.” Nos dice el teólogo Sarkis Amin en “Cristianismo oriental”

En la serie de los Ángelus durante el Año Mariano 1987/1988 el 28 de febrero de1988 el beato Juan Pablo II se dirigía a la “querida tierra del Líbano para descubrir en ella las huellas de la devoción de ese amado pueblo a la Virgen Santa. Durante trece años de graves sufrimientos, la invocación de todos los libaneses a la Virgen Santísima, "Nuestra Señora del Líbano" ha sido continua e intensa…. La devoción de los libaneses a la Virgen es constante y está profundamente enraizada en la tradición: Ellos asocian su nombre a muchas citas bíblicas que se refieren a su país. Por eso cantan emocionados: "Ven, ven del Líbano", María; tú te levantas "como los cedros del Líbano"; el perfume de tus vestidos es "como el perfume del Líbano". En las letanías lauretanas, después de la invocación "Rosa Mística", se añaden las palabras: "Cedro del Líbano, ruega por nosotros".  Todos los libaneses, tanto católicos como ortodoxos, y los mismos musulmanes conscientes de estas referencias bíblicas, se sienten profundamente vinculados a María. Por eso, la Virgen Santa está presente por todas partes y sus santuarios son innumerables. Entre los más conocidos están los de Kannubin, Harissa, Zahlé, Magdouché, Balamand, Bikfaya, Ksara, Bzommar, etc. Por la noche, antes de acostarse, los miembros del núcleo familiar rezan en familia el rosario, cantan el popularísimo himno "Ya Ummalllah" (Oh Madre de Dios...), y se hacen bendecir con el icono de la Virgen.Las iglesias del patriarcado maronita están todas dedicadas a la Virgen: Nuestra Señora de Yanouh, de Ilij, de Maïfouk, de Diman y de Bkerké. En cada pueblo libanés, aún en el más pequeño, existe una iglesia o al menos una capilla dedicada a María…..El santuario mayor y más querido por todos los libaneses es sin duda el de "Nuestra Señora del Líbano", situado en la colina de Harissa.” 

Con gran dolor y con palabras muy fuertes hacia los responsables de la situación imperante en el Líbano comunicaba el Beato Juan Pablo II  en su Ángelus del 15 de agosto de 1989, que debía postergar su tan ansiado anunciado viaje y decía: “En esta festividad de la Asunción de María deseo dirigirme espiritualmente en peregrinación a los diversos santuarios marianos católicos y ortodoxos del Líbano, nación desde hace demasiados años forzada a soportar divisiones y pruebas, y víctima estos días de inhumanos bombardeos….Me postro con el espíritu en Balamand, Bikfaya, Bzommar, Kannubin, Ksara, Magdouché, Zahlé y sobre todo en Harissa, que domina la ciudad de Jounieh, con la altísima estatua de la Virgen que desde arriba parece ofrecer a todos su materna protección. Desde Beirut los atormentados habitantes escriben: "Desde nuestros refugios subterráneos, bajo el silbido de los cohetes y la explosión de las bombas que sacuden nuestros inmuebles aún en pie, nosotros gritamos hacia vosotros nuestro 'de profundis' ".¡Nuestra Señora de Harissa, a ti gritamos implorando la salvación del Líbano!”



El 7 de septiembre del mismo año en su carta apostólica sobre la situación del Libano (casi 10 años antes que finalmente pudiera realizar el viaje) reiteraba su apoyo y pedidos de oración por este “pueblo milenario, tierra generosa donde conviven un crisol de razas y religiones…. Con la misma confianza pero todavía más entristecido, deseo solicitar vuestra solidaridad fraterna para nuestros hermanos del Líbano, que siguen siendo víctimas de una violencia despiadada, sin que haya causa alguna que lo justifique…..la Iglesia desea manifestar al mundo que el Líbano es algo más que un país; es un mensaje de libertad y un ejemplo de pluralismo tanto para Oriente como para Occidente…Ante los repetidos dramas, que cada uno de los habitantes de esa tierra conoce, nosotros somos conscientes del extremo peligro que amenaza la existencia misma del país: el Líbano no puede ser abandonado a su soledad.”

Finalmente el papa Juan Pablo II pudo realizar ese viaje apostólico en 1997,   para celebrar solemnemente la fase conclusiva de la Asamblea sinodal, cuya convocación se había anunciado el 12 de junio de 1991. Besaba, por primera vez y “con gran emoción, la tierra libanesa en señal de amistad y respeto y traía “a los católicos, a los cristianos de las demás Iglesias y comunidades eclesiales, y a todos los hombres de buena voluntad, el fruto de los trabajos de los obispos, enriquecido por el diálogo cordial con los delegados fraternos: la exhortación apostólica postsinodal «Una esperanza nueva para el Líbano», “una invitación a todos los libaneses a abrir con confianza una página nueva de su historia”.

Quince años después de la histórica visita de Juan Pablo II,  realiza su viaje apostólico a la sufridatierra del Líbano el Santo Padre Benedicto XVI ,  con ocasión de la firma y publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal  de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.   Es su cuarto viaje apostólico a Medio Oriente.  El primero fue a Turquiael segundo a Tierra Santa y el tercero a Chipre. 
En su mensaje después del Ángelusdel Domingo pasado 9 de septiembre  anunciaba que en los próximos días se dirigía al Líbano con ese fin.   “No ignoro, decía el Santo Padre  la situación tantas veces dramática vivida por la población de aquella región golpeada por incesantes conflictos desde hace tanto tiempo. “Comprendo la angustia” decía “de tantos habitantes de medio oriente que se encuentran diariamente inmersos en sufrimientos de todo tipo….mi pensamiento va unido a todos aquellos en búsqueda de un espacio de paz  ….si bien pareciera difícil encontrar una solución a los diversos problemas que afectan a la región no es posible resignarse  a la violencia y a la exasperación de las tensiones. Los esfuerzos por un dialogo tendiente a una reconciliación debe figurar como tema prioritario para todas las partes integrantes, y debe ser sostenido por la comunidad internacional, cada vez mas conciente de la importancia para todo el mundo de una paz estable y duradera en toda la región.” Con las palabras  «Mi paz os doy» (Jn 14, 27). Que Dios bendiza a Libano y Medio Oriente! Que Dios bendiga a todos! Terminaba su saludo el Santo Padre.   Que Dios bendiga e ilumine también a usted Santo Padre en este viaje apostólico!

Leemos en AICA “La sociedad libanesa es religiosamente la más variada y diversificada de Medio Oriente, con 18 grupos confesionales reconocidos oficialmente. Entre los cristianos, la Iglesia Católica Maronita es la comunidad dominante. Además de la maronita, la comunidad católica también incluye a los melkitas, siro-católicos, caldeos, católicos latinos, armenio-católicos. Las demás confesiones cristianas incluyen a los greco-ortodoxos, los protestantes y los pertenecientes a las Iglesias orientales ortodoxas pre-Calcedonicas, la Iglesia Apostólica Armenia, la Iglesia siro-ortodoxa, la Iglesia asiria y la Iglesia copta. El Islam en el Líbano también conoce la división entre chiíes y suníes, a los que hay que añadir los grupos de los alauitas y de los ismaelitas, y los seguidores de la religión drusa. Además aún queda una pequeña comunidad judía con varios miles de miembros concentrados en Beirut”  

Acabo de regresar de una estancia en el Líbano -  decía hace algunos años José Azeperena en el muy interesante y variado blog Cristianos Libaneses , que lamentablemente está discontinuado, -  Y me parece que vale la pena reflejar, al menos en parte, una experiencia vivida allí. El resumen es que aquella tierra, puerta y encrucijada de Oriente Medio, constituye una esperanza firme de que cristianos y musulmanes pueden vivir juntos.”

“Una vigilia de cristianos y musulmanes esperando al Papa “Todos los libaneses y también todos los líderes políticos y religiosos –incluyendo a los jefes de Hezbollah, los drusos y los líderes políticos, sunitas- esperan la visita del Papa como una gracia para el Líbano que pueda favorecer un momento de verdadera unidad nacional, más allá de las divisiones, y mostrar a todo el mundo de Oriente Medio que el Líbano puede ser un modelo de convivencia”. (GV).(Agencia Fides 7/9/12) leemos en AgenciaFides

Invito visitar y leer:

Zenit: El Papa en el Líbano: garantía para la fe cristiana en MedioOriente.

En Almudi : testimonio de un político musulmán

El post de  Milhaud donde habla de su viaje, del dia a día en el Libano y del respeto a la diversidad.  

La Iglesia católica en El Libano -  El Líbano anuncia los datos del próximo viaje apostólico del Pontífice al país Benedicto XVI   

Misión libanesa en la Argentina (el Papa Juan Pablo II creo el 5 de octubre de 1990 la Heparquía Maronita de Buenos Aires 

Primera carta pastoral de Mons. Charbel, primer Obispo maronita en la Argentina a los fieles maronitas 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Karol Wojtyla : “Niños”





El amor los hace crecer antes que lo perciban;
se hacen altos de golpe, caminando la mano en la mano,
caminando entre la multitud (corazones de pájaro atrapados,
perfilados en la penumbra)
La sangre de todo el hombre palpita en su seno.

A orillas del río van de la mano;
Un tronco de árbol, la tierra bajo la luna:
Murmullo de fulgores, un triángulo.
Corazones de niños crecen junto al agua que corre.
Cuando se marchen, ¿todo seguirá lo mismo?

Las cosas pueden ser distintas: la luz que se vierte
sobre las plantas
revela en ellas un fondo desconocido,
¿Sabréis conservar intacto lo que ha nacido en vosotros,
Distinguiendo siempre entre el bien y el mal?

Karol Wojtyla: Poesías Biblioteca de Autores Cristianos, 1979

sábado, 8 de septiembre de 2012

"¡Tu nacimiento, Virgen Madre de Dios, ha anunciado la alegría a todo el mundo!"


Hoy es el cumpleaños de nuestra Madre del cielo!
El 8 de septiembre de 1979 el Papa Juan Pablo II peregrinaba a Loreto, para celebrarlo allí donde está la Santa Casa de Nazaret. Volvería en abrilde 1985, en diciembre de 1994, en septiembre de 1995,  y a despedirse en septiembre de 2004 


“Desde el comienzo de mi pontificado decía el Papa en la homilía de este 8de septiembre de 1979  “he deseado ardientemente venir a este lugar; pero he esperado precisamente a este día, a esta fiesta. Hoy es, pues, el día de este gozo . La Iglesia, el 8 de septiembre, nueve meses después de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Madre del Hijo de Dios, celebra el recuerdo de su nacimiento. El día del nacimiento de la Madre hace dirigir nuestros corazones hacia el Hijo: "De ti nació el Sol de justicia, Cristo, nuestro Dios, que borrando la maldición, nos trajo la bendición y, triunfando de la muerte, nos dio la vida eterna" (Ant. Benedictus).

Así, pues, la gran alegría de la Iglesia pasa del Hijo a la Madre. El día de su nacimiento es verdaderamente un preanuncio y el comienzo del mundo mejor ("origo mundi melioris") como proclamó de modo estupendo el Papa Pablo VI.

Y por esto la liturgia de hoy confiesa y anuncia que el nacimiento de María irradia su luz sobre todas las Iglesias que hay en el orbe.”


viernes, 7 de septiembre de 2012

Juan Pablo II promete defender Polonia con 100.000 imágenes de la Virgen


 “Nada lo atemoriza. Nada lo detiene. Nada lo retiene. Ni una dificultad, ni un problema. Ni un riesgo. Los lugares más peligrosos, los contextos más delicados, las situaciones más críticas, los afronta. Adelante. Se dirige al lugar. ¿Cabeza gacha? No! Cabeza lúcida, corazón encendido. Se diría que va muy seguro de sí, ¡pero no! Seguro de Dios, del que lo envía, lo delega, lo inspira y lo sostiene.



¿Rusia soviética amenaza con la invasión a Polonia? Exclama: “Si alguna vez el ejército soviético pusiera en obra su ofensiva contra el pueblo polaco, yo mismo iría a Polonia e invitaría a 100.000  polacos a que fueran conmigo a las fronteras amenazadas. Les aseguro que sería suficiente elevar 100.000 imágenes de la Virgen delante del poder de las tropas soviéticas para poner término definitivamente a esta invasión.”   (Radio Vaticana 22 de marzo de 1981)

(tomado del libro de Daniel-Ange Florecillas de Juan Pablo II Anécdotas de un trotamundos, Editorial Lumen, 2007)

jueves, 6 de septiembre de 2012

XX Congreso ecuménico Internacional de espiritualidad ortodoxa, Bose, Italia


Naturalmente,  este blog  trata de recordar  y promover (a veces me encuentra inspirada, otras no tanto) una mínima parte de la magna obra realizada por el Beato Juan Pablo II, pero este post  está  dedicado a rendirle un homenaje especial  y significativo pues   el Iconode Kazan que Juan Pablo II guardo en sus habitaciones con tanto celo, devoción y respeto  y que fuera devuelto solemnemente a  Rusia,   es una fiel expresión de ese fuerte anhelo de unión ecuménica del Papa. Tan solo pensando en  su enorme deseo incumplido de visitar la sufrida Rusia, su intensa búsqueda de comunión entre Oriente yOccidente su anhelo “que la Iglesia en este continente debe respirar «con dos  pulmones»….para poder llegar más plenamente a la riqueza de la Revelación”(Memoria e Identidad)  nos acercan aún más a esta XX edición del Congreso Ecuménico Internacional de espiritualidad ortodoxa que comenzó ayer y concluirá el próximo sábado 8 de septiembre 2012.


El encuentro  de este año cuyo tema es “El hombre custodio de lo creado”  está,  por otra parte,  íntimamente ligado al Monasterio de Bose,   no solo por sus reglas y principios sino también  porque el  Prior y fundador de la comunidad de Bose,  Enzo Bianchi, 



 formó parte de la comitiva oficial del Vaticano que el 28 de agosto del año 2004 entregaba - por expreso deseo del Beato Juan Pablo II - al Patriarca de Moscú Alexis II el Santo Icono de la Madre de Dios de Kazan. «Esta antigua imagen de la Madre del Señor – decía el Santo Padre en su discurso antes de la partida -  expresará a Su Santidad Alexis II y al venerado Sínodo de la Iglesia ortodoxa rusa el afecto que el Sucesor de Pedro siente por ellos y por todos los fieles que les han sido encomendados. Expresará su estima por la gran tradición espiritual que conserva la santa Iglesia rusa. Expresará el deseo y el firme propósito del Papa de Roma de avanzar juntamente con ellos por el camino del conocimiento mutuo y de la reconciliación, para apresurar el día de la plena unidad de los creyentes por la que nuestro Señor Jesucristo oró ardientemente (cf. Jn 17, 20-22).


El presente encuentro en Bose, cuyo programa puede verse en la pagina del Monasterio está abierto a todos y “participan  metropolitanos y obispos de las Iglesias ortodoxas y de la Iglesia católica, entre ellos el cardenal Roger Etchegaray, vice-decano del Colegio Cardenalicio; el arzobispo Antonio Mennini, nuncio apostólico en Gran Bretaña; el obispo Mansueto Bianchi, de Pistoia (Italia), presidente de la Comisión para el ecumenismo y el diálogo interreligioso de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI); representantes de la Iglesia de Inglaterra y de la Reforma, del Consejo ecuménico de las Iglesias y del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, junto con teólogos, patrólogos y científicos de todo el mundo. Durante cuatro días de encuentros y debates abiertos al público, los relatores profundizarán la dimensión teológica y espiritual de la relación del ser humano con el ambiente que lo circunda, interrogándose sobre los valores inspiradores de decisiones responsables frente a la crisis ecológica, causada por los hombres, que comporta heridas irreversibles para la vida del planeta. (VISnews120906).  
Son numerosos los mensajes recibidos apoyando la iniciativa.

Enzo Bianchi recordaba en la introducción al encuentro que la custodia y la defensa de lo creado se ha constituido en uno de los temas presentes en las meditaciones de los cristianos, un tema al cual se dedica también cuidadosa atención por parte de todas las iglesias,  un tema en el cual el ecumenismo encuentra la posibilidad de aunar experiencias en una etapa que en muchos aspectos no es fácil.  Muchas iglesias ya han elevado su voz denunciando los “pecados contra la naturaleza” e invitan a los cristianos y a todos los hombres a repensar su relación con la creación.”

Ya lo decía Juan Pablo II el 1º de enero de 1990  en su Mensaje para la celebración de la XXIII Jornada Mundial de la Paz “Paz con Dios Creador, Paz con toda la creación”   “La crisis ecológica pone en evidencia la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad, especialmente en las relaciones entre los Países en vías de desarrollo y los Países altamente industrializados. Los Estados deben mostrarse cada vez más solidarios y complementarios entre sí en promover el desarrollo de un ambiente natural y social pacífico y saludable.”……” Hay pues una urgente necesidad de educar en la responsabilidad ecológica: responsabilidad con nosotros mismos y con los demás, responsabilidad con el ambiente. Es una educación que no puede basarse simplemente en el sentimiento o en una veleidad indefinida. Su fin no debe ser ideológico ni político, y su planteamiento no puede fundamentarse en el rechazo del mundo moderno o en el deseo vago de un retorno al «paraíso perdido». La verdadera educación de la responsabilidad conlleva una conversión auténtica en la manera de pensar y en el comportamiento. A este respecto, las Iglesias y las demás Instituciones religiosas, los Organismos gubernamentales, más aún, todos los miembros de la sociedad tienen un cometido preciso a desarrollar. La primera educadora, de todos modos, es la familia, en la que el niño aprende a respetar al prójimo y amar la naturaleza.” 

La comunidad de Bose es una pequeña comunidad monástica en busca de Dios, que vive en celibato, en comunión fraterna y en obediencia al Evangelio.   Vive en pobreza y soledad  que “es la primera realidad que se descubre entrando en comunidad”;   trabajando: “Tu trabajaras porque los padres y los apóstoles han trabajado para vivir del trabajo de sus propias manos, porque no te es licito hacerte servir por los demás, porque el trabajo es la colaboración a la creación conforme a la Sabiduría de Dios, porque debes testimoniar tu solidaridad con los hombres, trabajando junto a ellos” (Regla de Bose 21.23-24) Y vive en oración porque “Cristo está en ti y tú debes encontrarlo en ti con la oración. Si verdaderamente quieres vivir en presencia de Dios, necesitas de una oración silenciosa, personal, oculta, aquella que Jesús te dejara de ejemplo (Regla de Bose, 9.19.2.36) 


Actualmente la comunidad cuyo Prior y fundador es Enzo Bianchi, cuenta con unos 85 miembros. Nació a partir de los encuentros en 1963 de jóvenes universitarios torineses (de Torino) que compartían sus reuniones leyendo juntos las Escrituras, en oración y  participando de la Eucaristía. En ese contexto algunos miembros del grupo fueron madurando la idea de una vocación comunitaria en el celibato. Entonces el Hermano Enzo decide elegir un lugar propio, apartado de Torino, que sirviese  de referencia a todos aquellos que quisieran iniciar una vida fraterna.  Se encontró una pequeña casa en Bose, en la comuna de Magnano, entre la gran morena de Ivrea y Biella, y allí comenzaron a organizar su trabajo reparando (a ejemplo de San Francisco de Asis?)  la cercana iglesia románica de San Segundo.   


A partir de  1993 se ha constituido en centro para profundizar temas de vida espiritual, de cristianos de oriente y occidente, pertenecientes a la iglesia ortodoxa de la reforma, a la iglesia católica y a la iglesia de Inglaterra; “se ha convertido y quiere seguir siéndolo esencialmente en una experiencia de escucha fraterna”