Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 12 de julio de 2019

Benedicto XVI : Jóvenes “No tengáis miedo de ser considerados diferentes”



Queridos jóvenes…  no sigáis el camino del orgullo, sino el de la humildad. Id contra corriente:  no escuchéis las voces interesadas y persuasivas que hoy, desde muchas partes, proponen modelos de vida marcados por la arrogancia y la violencia, por la prepotencia y el éxito a toda costa, por el aparecer y el tener, en detrimento del ser.

Vosotros sois los destinatarios de numerosos mensajes, que os llegan sobre todo a través de los medios de comunicación social. Estad vigilantes. Sed críticos. No vayáis tras la ola producida por esa poderosa acción de persuasión. No tengáis miedo, queridos amigos, de preferir los caminos "alternativos" indicados por el amor verdadero:  un estilo de vida sobrio y solidario; relaciones afectivas sinceras y puras; un empeño honrado en el estudio y en el trabajo; un interés profundo por el bien común.

No tengáis miedo de ser considerados diferentes y de ser criticados por lo que puede parecer perdedor o pasado de moda:  vuestros coetáneos, y también los adultos, especialmente los que parecen más alejados de la mentalidad y de los valores del Evangelio, tienen profunda necesidad de ver a alguien que se atreva a vivir de acuerdo con la plenitud de humanidad manifestada por Jesucristo.
Así pues, queridos jóvenes, el camino de la humildad no es un camino de renuncia, sino de valentía. No es resultado de una derrota, sino de una victoria del amor sobre el egoísmo y de la gracia sobre el pecado. Siguiendo a Cristo e imitando a María, debemos tener la valentía de la humildad; debemos encomendarnos humildemente al Señor, porque sólo así podremos llegar a ser instrumentos dóciles en sus manos, y le permitiremos hacer en nosotros grandes cosas.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Juan Pablo II Oración por los aviadores


Hoy celebramos la festividad de Nuestra Señora de Loreto, patrona de los aviadores y el personal de aviación. En uno de sus primeros viajes apostólicos el Papa Juan Pablo II visito Loreto por primera vez  el 8 de septiembre de 1979.  Volvería en 1985, 1994, 1995 (la visita más larga – dos días) y por última vez en 2004.  Con ocasión de esta primer visita nos dejo su Oración por los aviadores italianos, aplicable a todo el mundo.  Los aviadores italianos le ofrecieron su saludo surcando el cielo de Loreto al son de la marcha de la aviación italiana. El Papa bendijo los aviones y elevo esta oración por los aviadores:

Señor nuestro 
que caminas sobre las alas del viento 
y cuya gloria narran los cielos, 
te bendecimos y glorificamos 
en todas tus obras, 
porque en tu sabiduría infinita 
has encomendado al hombre la tarea 
de realizar cosas hermosas y grandes.

Escucha la oración que te dirigimos 
por intercesión de María Virgen Lauretana.

Que al surcar los cielos, 
los aviones propaguen en el espacio lejano 
la alabanza de tu nombre 
y sirvan al hombre para desplegar 
más velozmente su actividad de trabajo; 
que con tu bendición los pilotos, 
técnicos y auxiliares actúen con sabia prudencia 
a fin de que cuantos viajan en avión 
alcancen felizmente la meta que les espera.

Por Cristo Nuestro Señor.

(Oración durante el Ángelus del Beato Juan Pablo II el 8 de septiembre de 1979)
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sábado, 8 de septiembre de 2012

"¡Tu nacimiento, Virgen Madre de Dios, ha anunciado la alegría a todo el mundo!"


Hoy es el cumpleaños de nuestra Madre del cielo!
El 8 de septiembre de 1979 el Papa Juan Pablo II peregrinaba a Loreto, para celebrarlo allí donde está la Santa Casa de Nazaret. Volvería en abrilde 1985, en diciembre de 1994, en septiembre de 1995,  y a despedirse en septiembre de 2004 


“Desde el comienzo de mi pontificado decía el Papa en la homilía de este 8de septiembre de 1979  “he deseado ardientemente venir a este lugar; pero he esperado precisamente a este día, a esta fiesta. Hoy es, pues, el día de este gozo . La Iglesia, el 8 de septiembre, nueve meses después de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Madre del Hijo de Dios, celebra el recuerdo de su nacimiento. El día del nacimiento de la Madre hace dirigir nuestros corazones hacia el Hijo: "De ti nació el Sol de justicia, Cristo, nuestro Dios, que borrando la maldición, nos trajo la bendición y, triunfando de la muerte, nos dio la vida eterna" (Ant. Benedictus).

Así, pues, la gran alegría de la Iglesia pasa del Hijo a la Madre. El día de su nacimiento es verdaderamente un preanuncio y el comienzo del mundo mejor ("origo mundi melioris") como proclamó de modo estupendo el Papa Pablo VI.

Y por esto la liturgia de hoy confiesa y anuncia que el nacimiento de María irradia su luz sobre todas las Iglesias que hay en el orbe.”


domingo, 3 de enero de 2010

"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra"



En el Ángelus del domingo 8 de noviembre de 1987 el Santo Padre Juan Pablo II reanudaba la serie de “visitas espirituales” a los santuarios marianos, dirigiéndose con el pensamiento “al que puede considerarse el principal santuario mariano, porque tiene el privilegio inigualable de estar erigido en la ciudad en la que históricamente María vivió la mayor parte de su existencia terrena: la basílica de la Anunciación en Nazaret”.
“La grandiosa construcción en dos pisos – explicaba èl mismo en el Ángelus - engloba los restos de los anteriores edificios que a lo largo de los siglos se han levantado en torno a una gruta y a la primitiva vivienda en piedra adosada a ella. No hace muchos años, los arqueólogos, excavando dentro de la gruta, descubrieron signos visibles de la antigua devoción popular y, entre otras cosas, una inscripción grabada en el muro de la misma gruta, que se remonta a una época muy cercana a Jesús, y escrita en griego: "Kaire Maria". Son las palabras del Arcángel, que trae el Evangelio de Lucas, y grabadas allí como confirmación de la convicción de que fueron pronunciadas precisamente en ese lugar.
2. La expresión "Kaire", traducida habitualmente por "Ave" – continuaba explicando - , significa propiamente "Alégrate", y evoca los anuncios de alegría mesiánica que los Profetas dirigieron a la "Hija de Sión" (Sof 3, 14) para asegurarle la venida del Señor en medio de su pueblo. El Arcángel Gabriel anuncia a María, verdadera "Hija de Sión", el cumplimiento de la promesa; revelando que la nueva presencia, en medio del pueblo, de Aquel que salva, adquirirá en Ella la dimensión de un verdadero y propio ser humano. "Llena de gracia" es el nuevo nombre que se le dio por encargo del mismo Dios, y significa que María es y permanece de modo estable objeto por excelencia del favor divino, y a Ella se le reserva una especial vocación en la historia de la salvación. De la realidad expresada con ese nombre de gracia, que indica la realidad singular de María, surgen todos los demás privilegios suyos. Las palabras del Arcángel fueron el primer cántico dirigido a la Reina celestial también en nombre de todos los coros de ángeles, y los hijos humanos quisieron luego enriquecerlas para hacer de ellas la oración mariana por excelencia.” E invitaba a todos a” rezar a menudo durante el día el Ave María, casi como para querer sacar el agua de la fuente de la verdadera vida”

El 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación, en su viaje a Tierra Santa durante el gran jubileo del Año 2000, Juan Pablo II nos participaba su “alegría de ir como peregrino de Roma a Tierra Santa, tendiendo un puente entre los dos puntos focales del gran jubileo del año 2000, Roma y Jerusalén” y en su homilía en la Basílica de la Anunciación, pedía a “María que ayude a la Iglesia por doquier a predicar la "buena nueva" a los pobres, como él hizo (cf. Lc 4, 18). En este "año de gracia del Señor", le pido que nos enseñe el camino de la obediencia humilde y gozosa al Evangelio para servir a nuestros hermanos y hermanas, sin preferencias ni prejuicios” .

El Santo Padre Benedicto XVI durante su reciente viaje a Tierra Santa en mayo de 2009 expresaba que “consideraba una particular bendición el poder visitar esta ciudad, venerada por los cristianos como el lugar donde el ángel anunció a la Virgen María que concebiría por obra del Espíritu Santo. Aquí también José, su prometido, vio ensueños al ángel, el cual le indicó que pusiera al niño por nombre "Jesús". Después de los maravillosos acontecimientos que rodearon su nacimiento, el niño fue traído a esta ciudad por José y María, y aquí "creció y se fortaleció, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba en él" (Lc 2, 40)”
Y en su homilía durante la Santa Misa oficiada en la Basílica nos decía “Lo que sucedió aquí en Nazaret, lejos de la mirada del mundo, fue un acto singular de Dios, una poderosa intervención en la historia, a través de la cual un niño fue concebido para traer la salvación al mundo entero. El prodigio de la Encarnación continúa desafiándonos a abrir nuestra inteligencia a las ilimitadas posibilidades del poder transformador de Dios, de su amor a nosotros, de su deseo de estar unido a nosotros. Aquí el Hijo eterno de Dios se hizo hombre, permitiéndonos a nosotros, sus hermanos y hermanas, compartir su filiación divina”.

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jueves, 10 de diciembre de 2009

Loreto – realidad misteriosa de la Navidad y la Sagrada Familia


En el marco de los viajes espirituales que el Santo Padre Juan Pablo II realizaba a los santuarios marianos durante el Año Mariano 1987-1988, el martes 8 de diciembre de 1987, Solemnidad de la Inmaculada Concepcion de Santa Maria Virgen, recordaba el Santuario de Loreto y mencionaba la milagrosa "traslación" de la casita de Nazaret a la "colina de los laureles", junto a la ciudad de Ancona, tradición - decía – que todavía es objeto de estudio y de análisis por parte de historiadores y de mariólogos. Se sentía impresionado por la “gran afluencia de pueblo, atestiguada desde el siglo XIV, hacia este santuario, convertido rápidamente de una humilde casita en templo grandioso, visitado por humildes y poderosos, Santos y pontífices y recordaba que allí había peregrinado en septiembre de 1979 y en abril de 1985. (volvería en 1994*, 1995**, y 2004***)..
“En Loreto – decía en preciosas palabras que cito textualmente - se medita y se redescubre el nacimiento de Cristo, el Verbo Divino, y su vida terrena, humilde y escondida, para nosotros y con nosotros, en Loreto la realidad misteriosa de la Navidad y de la Sagrada Familia se hace de alguna manera palpable, se hace experiencia personal, que conmueve y transforma. El pensar en la humilde casa en la que el Verbo Encarnado vivió durante años convence al peregrino de que verdaderamente Dios ama al hombre tal como es, y lo llama, lo sigue, lo ilumina, lo perdona, lo salva. En efecto, en Loreto multitudes innumerables, cada día, y de todo el mundo, se acercan al sacramento de la confesión y de la Eucaristía, y muchos se convierten de la incredulidad a la fe, del pecado a la gracia, de la tibieza y de la superficialidad al fervor espiritual y al compromiso del testimonio.
3. Loreto es un remanso de paz para el alma; es un encuentro particular con Dios; es un refugio para el que busca la Verdad y el sentido de su vida. Loreto es el santuario de la Encarnación, que proclama el amor de Dios, la dignidad de cada persona, la santidad de la familia, el valor del trabajo y del silencio, la necesidad de la oración, el mandamiento de la caridad para con todos los hermanos.”

* 10 de diciembre de 1994 – en este encuentro a los pies de la Virgen de Loreto concluía el itinerario de la gran oración por Italia y se inauguraba solemnemente el año jubilar para el séptimo centenario lauretano.
** 9 - 10 de septiembre de 1995 - se celebraba el Septimo centenario lauretano..

*** 5 de septiembre de 2004 beatificación de Pedro Tarrés y Claret (catalàn) y
Alberto Marvelli y Pina Suriano (italianos)

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Oracion del Papa Benedicto XVI a la Virgen de Loreto



María,
Madre del sí, tú escuchaste a Jesús y conoces el timbre de su voz y el latido de su corazón.
Estrella de la mañana, háblanos de él y descríbenos tu camino para seguirlo por la senda de la fe.
María,
que en Nazaret habitaste con Jesús, imprime en nuestra vida tus sentimientos, tu docilidad, tu silencio que escucha y hace florecer la Palabra en opciones de auténtica libertad.
María,
háblanos de Jesús, para que el frescor de nuestra fe brille en nuestros ojos y caliente el corazón de aquellos con quienes nos encontremos, como tú hiciste al visitar a Isabel, que en su vejez se alegró contigo por el don de la vida.

María,
Virgen del Magníficat ayúdanos a llevar la alegría al mundo y, como en Caná, impulsa a todos los jóvenes comprometidos en el servicio a los hermanos a hacer sólo lo que Jesús les diga.
María,
dirige tu mirada al ágora de los jóvenes, para que sea el terreno fecundo de la Iglesia italiana. Ora para que Jesús, muerto y resucitado, renazca en nosotros y nos transforme en una noche llena de luz, llena de él.
María,
Virgen de Loreto, puerta del cielo, ayúdanos a elevar nuestra mirada a las alturas. Queremos ver a Jesús, hablar con él y anunciar a todos su amor.

La casa de la Sagrada Familia


Hoy celebramos la fiesta de Nuestra Señora de Loreto y recordamos la primera peregrinación del Santo Padre Juan Pablo II a ese Santuario.

Venia a Loreto como “humilde peregrino” por primera vez como Sumo Pontifice, en peregrinación a “la casa de la humildad, de la caridad, de la obediencia”, al “ lugar de la vida oculta del Mesías; la casa de la Sagrada Familia, que fue el primer templo, la primera iglesia, en la que la Madre de Dios irradió su luz con su Maternidad. La irradió con su luz procedente del gran misterio de la encarnación; del misterio de su Hijo.”
Era el dia que se celebraba la Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, su nacimiento, el Sábado 8 de septiembre de 1979.

Venia a “orar por toda la humanidad… por la Iglesia de Dios, difundida por todo el mundo, para que sea siempre fiel a la misión de anunciar a Cristo”. Venia a “conocer y abrazar a los hijos de la region y orar por Italia y por toda la Iglesia de Dios".

Aun no había cumplido un año de pontificado, frescas aun las vivencias de su primer peregrinación a su patria Polonia en junio, en su homilía en el Santuario de Loreto no pudo dejar “pasar por alto el hecho de que en las cercanías del santuario se encuentra el cementerio en el que descansan los cuerpos de mis compatriotas soldados polacos…que durante la segunda guerra mundial cayeron en combate sobre esta tierra, luchando por "nuestra y vuestra libertad", como dice el antiguo lema polaco. Cayeron aquí, y pueden descansar cerca del santuario de la Virgen María, el misterio de cuyo nacimiento difunde su luz en la Iglesia en tierra polaca y en tierra italiana. También ellos participan, de modo invisible, en esta peregrinación”.

Invito visitar mi entrada anterior: El Papa y los jovenes en Loreto

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El Papa y los jovenes en Loreto


“Os encontráis en la primavera de vuestra vida y os descubrís árboles en flor, llamados a dar fruto abundante. Estos años que marcan el crepúsculo del segundo milenio se caracterizan por una apremiante sucesión de desafíos y de preguntas, de estímulos y de esperas. Es el tiempo de vuestra juventud. Que sepáis apreciar las oportunidades que se os ofrecen cada día. A pesar de sus problemas, éste es un tiempo extraordinario, un "momento favorable", en el que cada uno debe saber asumir plenamente las propias responsabilidades, personales y sociales. No olvidéis, para esto, cuáles son vuestras raíces. El árbol que quiere crecer y dar fruto debe absorber, con sus raíces, el alimento del terreno bueno.
¡Jóvenes de Europa, el Evangelio es este terreno en el que plantar las raíces de vuestro futuro! En el Evangelio se encuentra a Cristo. Descubrid y gustad de su amistad, invitadlo a ser vuestro compañero en el viaje de cada día. Sólo Él tiene palabras de vida eterna”
Les decía El Santo Padre Juan Pablo II a los jóvenes participantes de la “Eurhope” durante su viaje apostólico a Loreto en septiembre de 1995 (9 y 10), en un encuentro que “tuvo todos los ingredientes de las jornadas mundiales de la juventud”.


Juan Pablo II había visitado anteriormente el Santuario de Loreto en 1979, en 1985, y en 1994 y lo visito por última vez en 2004 cuando beatificó a tres miembros de la Acción Católica.

En septiembre de 2007 el Santo Padre Benedicto XVI en su encuentro con ocasion del Agora de los jovenes italianos en Loreto les decìa:
“Este valle, donde en el pasado también mi amado predecesor Juan Pablo II se encontró con muchos de vosotros, ya se ha convertido en vuestra "ágora", en vuestra plaza sin muros y sin barreras, donde convergen y parten mil caminos….He escuchado con atención al que ha hablado en nombre de todos vosotros – decìa Benedicto XVI - Ahora nos toca a todos nosotros, a todos vosotros, abrir el corazón y ofrecer todo a Jesús y presentaba esta reflexión:.
"Heme aquí. Ciertamente no soy todavía como tú quisieras que fuera; ni siquiera logro entenderme a fondo a mí mismo, pero con tu ayuda estoy dispuesto a seguirte. Señor Jesús, esta tarde quisiera hablarte, haciendo mía la actitud interior y el abandono confiado de aquella joven que hace dos mil años pronunció su "sí" al Padre, que la escogía para ser tu Madre. El Padre la eligió porque era dócil y obediente a su voluntad". Como ella, como la pequeña María, cada uno de vosotros, queridos jóvenes amigos, diga con fe a Dios:


"Heme aquí, hágase en mí según tu palabra".