Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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martes, 5 de diciembre de 2023

Combatir la pobreza, construir la paz

 

(el misionero Pedro Opeka entre su querido pueblo malgache en Madagascar)

Del Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz 1ro de enero 2009


Mi venerado predecesor Juan Pablo II, en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 1993 , subrayó ya las repercusiones negativas que la situación de pobreza de poblaciones enteras acaba teniendo sobre la paz. En efecto, la pobreza se encuentra frecuentemente entre los factores que favorecen o agravan los conflictos, incluidas las contiendas armadas. Estas últimas alimentan a su vez trágicas situaciones de penuria. «Se constata y se hace cada vez más grave en el mundo –escribió Juan Pablo II– otra seria amenaza para la paz: muchas personas, es más, poblaciones enteras viven hoy en condiciones de extrema pobreza. La desigualdad entre ricos y pobres se ha hecho más evidente, incluso en las naciones más desarrolladas económicamente. Se trata de un problema que se plantea a la conciencia de la humanidad, puesto que las condiciones en que se encuentra un gran número de personas son tales que ofenden su dignidad innata y comprometen, por consiguiente, el auténtico y armónico progreso de la comunidad mundial»

 

En este cuadro, combatir la pobreza implica considerar atentamente el fenómeno complejo de la globalización. Esta consideración es importante ya desde el punto de vista metodológico, pues invita a tener en cuenta el fruto de las investigaciones realizadas por los economistas y sociólogos sobre tantos aspectos de la pobreza. Pero la referencia a la globalización debería abarcar también la dimensión espiritual y moral, instando a mirar a los pobres desde la perspectiva de que todos comparten un único proyecto divino, el de la vocación de construir una sola familia en la que todos —personas, pueblos y naciones— se comporten siguiendo los principios de fraternidad y responsabilidad.

[…]



Una de las vías maestras para construir la paz es una globalización que tienda a los intereses de la gran familia humana[8]. Sin embargo, para guiar la globalización se necesita una fuerte solidaridad global[9], tanto entre países ricos y países pobres, como dentro de cada país, aunque sea rico. Es preciso un «código ético común»[10], cuyas normas no sean sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita por el Creador en la conciencia de todo ser humano (cf. Rm 2,14-15). Cada uno de nosotros ¿no siente acaso en lo recóndito de su conciencia la llamada a dar su propia contribución al bien común y a la paz social?

 […]

sábado, 2 de diciembre de 2023

Juan Pablo II y los pobres

 


El concilio Vaticano II subrayaba una dimensión específica de la caridad, que nos lleva, a ejemplo de Cristo, a salir al encuentro sobre todo de los más pobres: «como Cristo fue enviado por el Padre a "anunciar la buena nueva a los pobres, a sanar a los de corazón destrozado" (Lc 4, 18), "a buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lc 9, 10), así también la Iglesia abraza con amor a todos los que sufren bajo el peso de la debilidad humana; más aún, descubre en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador, pobre y sufriente, se preocupa de aliviar su miseria y busca servir a Cristo en ellos» (Lumen Gentium, 8).(catequesis del 27 de octubre de 1999)

 


Hace falta también hoy «devolver la esperanza a los pobres», porque acogiéndolos y sirviéndolos, se acoge y se sirve a Cristo mismo (cf. Mt 25, 40). Los desafíos que en este ámbito interpelan a los creyentes en Europa son muchos. Pobres son hoy tantas categorías de personas, entre ellas los desempleados, los enfermos, los ancianos solos o abandonados, los que no tienen una vivienda, los jóvenes marginados, los inmigrantes y los prófugos. (Angelus del 10 de agosto 2003)

 Dentro del marco de los encuentros para el Jubileo del año 2000 Juan Pablo II se encontró con los pobres de Roma, los marginados, los sin techo, los inmigrantes. "El Aula Pablo VI del Vaticano se habia transformado en un gran salon comedor, donde los huespedes de honor eran aquellos que en su vida diaria son los ultimos, los desconocidos, los abandonados, los invisibles a nuestros ojos...la señora Adelina que tiene 83 años y ha vivido toda su vida en casas de Caritas... estuvo sentada justo al lado de Juan Pablo II... "(Totus Tuus Nr 3 marzo 2007 "Mil expresiones de la pobreza"

En esa ocasión el Santo Padre se dirigio a sus huespedes diciendo:

Entre las numerosas citas del jubileo, esta es para mí seguramente una de las más sentidas y significativas. He querido encontrarme con vosotros, he querido comer con vosotros para deciros que estáis en el corazón del Papa. Os abrazo con gran afecto a cada uno, amigos muy queridos…. Mientras os veo uno a uno, pienso en los que en Roma, y en todas partes del mundo, atraviesan momentos de prueba y dificultad. Quisiera acercarme a cada uno para decirle: no te sientas solo, porque Dios te ama. Amadísimos hermanos, el Papa os quiere, y, junto con él, la Iglesia entera os abre los brazos de la acogida y de la fraternidad.Gracias a todos por haber aceptado mi invitación y por haber venido en gran número a este encuentro….. pocos días antes del Congreso eucarístico internacional en Roma. Nuestra comida, en su sencillez, representa una significativa preparación para ese acontecimiento espiritual, que constituye el centro del Año jubilar. En efecto, hoy nos encontramos en torno a la mesa material; juntos y en mayor número nos acercaremos la próxima semana a la mesa espiritual, al banquete de la Eucaristía, para celebrar el amor de Dios, que nos hace hermanos, solidarios unos con otros. Preparémonos bien para ese extraordinario acontecimiento….Gracias, una vez más, por vuestra presencia; gracias a los que han organizado y preparado la comida, así como a los que nos han alegrado con música y cantos, haciendo que fuera un momento de serenidad y alegría. A todos os imparto de corazón mi bendición.

Ver todos los documentos del Pontificio Consejo Cor Unum para la promoción humana y cristiana

 


domingo, 6 de septiembre de 2009

El grito de “Efeta” del cardenal Jorge Bergoglio


Por segundo año consecutivo, el Cardenal Jorge Bergoglio presidió una Eucaristía acompañado por cartoneros y costureros y por todos los que padecen pobreza, exclusión y esclavitud en esta ciudad nuestra de Buenos. Aires. Fue el viernes pasado 4 de septiembre en la Plaza Constitución, lugar que “no fue escogido por casualidad. En ese barrio se concentran buena parte de las denuncias de trata, trafico, trabajo esclavo, narcotráfico y prostitución que la Alameda y el MTE han motorizado junto a la defensoría del pueblo y diputados nacionales ante juzgados federales” (tomado parcialmente de la pagina web de La Alameda)
Hace tiempo que la Iglesia argentina acompañada por otras Iglesias e instituciones viene denunciando la cruel realidad de una sociedad donde la pobreza y la miseria aumentan escandalosamente y donde el problema no es tan económico, como social y moral. En su homilía el cardenal Bergoglio pronunció palabras fuertes, muy fuertes, palabras que infunden vergüenza y despiertan cierto orgullo a la vez. Vergüenza que ocurra aquí entre nosotros, en nuestra ciudad. Orgullo que la Iglesia hable en boca del cardenal Bergoglio con tanta claridad y tanta valentia por mas que duela.
“La Palabra de Dios es fuerte. Es Dios el que nos dice:“Grita con fuerza y sin miedo. Grita con fuerza y sin miedo. Levanta tu voz como trompeta y denuncia a mi pueblo sus maldades”. No tener miedo. No tener miedo a decirnos la Verdad aunque la Verdad duela. Aunque nos de vergüenza, hoy nos juntamos para reconocernos unos a otros. Para mirarnos a la cara y decirnos: “Vos tenés dignidad, y a vos te la quieren quitar”. Y gritar. Hoy nos juntamos para sentirnos mas fuertes porque en esta ciudad en la que vivimos nos quieren debilitar, nos quieren quitar la fuerza, nos quieren robar la dignidad” - asi empezaba la homilía.

Y volvia a repetir lo dicho el año pasado en una iglesia de La Boca “en esta ciudad de Buenos Aires tan linda, tan nuestra, hay esclavos”…
“ y con mucho dolor lo digo, están los que “caben” en este sistema que se hizo y los que “sobran”, los que no caben, para los que no hay trabajo, ni pan ni dignidad. Y esos que “sobran” son el material de descarte porque también en esta ciudad de Buenos Aires se “descarta” a las personas y estamos llenos de “volquetes existenciales”, de hombres y mujeres que son despreciados”

Y continuaba: “Sí. Algo peor todavía: estos hombres y mujeres, chicos y chicas, que no caben, que son material de descarte, que son despreciados, se los trata como mercadería. Son objeto de trata. Y hoy podemos decir que en esta ciudad los talleres clandestinos, con los cartoneros, en el mundo de la droga, en el mundo de la prostitución, existe la trata de personas.” “Por eso la Palabra de Dios nos dice:“Grita con fuerza y sin miedo” y yo hoy digo:”Gritemos con fuerza y sin miedo”. No a la esclavitud. No a los que sobran. No a los chicos, hombres y mujeres como material de descarte.”
“Nos hemos endurecido, hemos perdido el corazón. Buenos Aires se olvidó de llorar porque vende a sus hijos, Buenos Aires se olvidó de llorar porque excluye a sus hijos, Buenos Aires se olvidó de llorar porque esclaviza a sus hijos... Y hoy nos miramos la cara. Alguno podrá decir: Bueno, el cura nos va a decir que recemos. Lo único que les digo hoy es mirémonos las caras, reconozcamos en nuestro hermano la dignidad y luchemos para que esa dignidad sobreviva. Y abramos el corazón al llanto, a ese llanto que pide perdón por ese crimen de la trata de personas. Y no estoy inventando cosas porque estuve escuchando lo que me han contado: los talleres clandestinos, sometimiento de menores en la prostitución, tráfico de drogas... Todo ese mundo de la coima que cubre y hace lícito que esto sea posible. Todos tenemos algo que darnos unos a otros. Juntos luchemos .
para que esta ciudad reconozca donde ha caído... y llore, y se corrija ... y haya justicia. Juntos digámonos que vale la pena luchar para que en Buenos Aires no haya mas esclavitud... hay mucha esclavitud”
La conclusion era una súplica incluyendo a quienes quieran escuchar, "abrir sus oidos", "soltar su lengua" , tomar conciencia:
“Y a quienes queremos luchar por esto, que Dios nos siga dando fuerza y valentía para que Buenos Aires llore su injusticia, llore su mundaneidad, llore el que se haya convertido en madre de esclavos. Que Dios nos conceda la gracia de esta conciencia y de la luz”

martes, 18 de agosto de 2009

La pobreza en la Argentina


La Iglesia dice que hay que hacer más para combatir la pobreza

El vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, presbítero Jorge Oesterheld, señaló esta mañana que el Gobierno nacional hizo "mucho" para combatir la pobreza, pero aclaró que "no alcanzó" para resolver la situación de millones de argentinos, por eso reclamó redoblar los esfuerzos en este sentido. El portavoz explicó que los obispos toman en cuenta la información que suministra el Barómetro de la Deuda Social de la UCA, que ubica la proyección de la pobreza “cerca del 40 por ciento”, aunque advirtió que “sean cuales sean las cifras, es un escándalo igual”
El portavoz episcopal insistió en que “lo importante” es tomar como eje el documento “Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016)”, de noviembre del año pasado, en el cual el Episcopado alentaba al diálogo para “buscar consensos sobre políticas de Estado para paliar la pobreza”. Texto completo “La postura de los obispos es unánime”, dijo en relación al mensaje del papa Benedicto XVI reclamando esfuerzos para combatir la “pobreza escandalosa” en el país, que desató un fuerte debate sobre esta problemática.
Más detalles por correo electrónico episcopado@cea.org.ar o en la página de Internet http://www.cea.org.ar/
fuente : AICA

O la pagina web de la UCA donde en la publicación Quincenal de la Pontificia Universidad Católica Argentina Número 127 Agosto 2009 se presenta y explica el baròmetro.

domingo, 15 de febrero de 2009

El Sahel







La Fundación Juan Pablo II para el Sahel, institución que se fue gestando tras la primera visita de Juan Pablo II a África, en mayo de 1980 fue establecida con un Quirógrafo el 22 de febrero de 1984 y celebra estos días sus veinticinco años de existencia.

“La Fundación se dedica activamente a la gestión y protección de los recursos naturales, la lucha contra la sequía y la desertificación, el desarrollo rural y la lucha contra la pobreza, involucrando a la población local. Se ocupa de formar cuadros medios, entre otros agentes sanitarios e ingenieros, así como agricultores y silvicultores (cuadros técnicos). Una de sus características más apreciadas es la apertura a las diferentes religiones de las poblaciones, convirtiéndose así en una herramienta de diálogo interreligioso”. (VIS 090213 (190)

En el marco de este aniversario se han celebrado diversas reuniones y actos que culminan hoy 15 de febrero con una misa solemne en la ciudad de Ouagadougou, capital de Burkina Faso, un pais de 15. millones de habitantes (est jul 2008) geográficamente ubicado en medio del Sahel (parte central del Africa) sin salida al mar, con un 50% de población de religión musulmana, un 40% perteneciente a diferentes religiones locales, y minoría católica, y uno de los países mas pobres del mundo, azotado frecuentemente por hambrunas.


Refiriéndose al drama del hambre en el mundo el Pontificio Consejo « Cor Unum » al emitir su documento « El hambre en el mundo. Un desafío para todos: el desarrollo solidario », citaba las proféticas palabras del Siervo de Dios Juan Pablo II en el capitulo ¿Progreso o amenaza? De la Encíclica Redemptor hominis

« La amplitud del fenómeno pone en tela de juicio las estructuras y los mecanismos financieros, monetarios, productivos y comerciales que, apoyados en diversas presiones políticas, rigen la economía mundial: ellos se revelan casi incapaces de absorber las injustas situaciones sociales heredadas del pasado y de enfrentarse a los urgentes desafíos y a las exigencias éticas. Sometiendo al hombre a las tensiones creadas por él mismo, dilapidando a ritmo acelerado los recursos materiales y energéticos, comprometiendo el ambiente geofísico, estas estructuras hacen extenderse continuamente las zonas de miseria y con ella la angustia, frustración y amargura... ». « No se avanzará en este camino difícil de las indispensables transformaciones de las estructuras de la vida económica, si no se realiza una verdadera conversión de las mentalidades y de los corazones. La tarea requiere el compromiso decidido de hombres y de pueblos libres y solidarios ».
(Juan Pablo II, Carta Encíclica Redemptor hominis, 1979, n. 16)

martes, 30 de diciembre de 2008

Padre Pedro Opeka (1)

Un episodio cambiaría la historia de Pedro Opeka y de su obra. Cuando Juan Pablo II visitó Madagascar en marzo de 1989, una niña pobre con su hermanito atado con un lienzo a las espaldas se acercó al Papa en medio de una multitudinaria misa y este le dio un abrazo....fue como un guiño para que alguien comenzara a hacer algo por todos esos chicos, comentaba Pedro Opeka hace algunos años en un encuentro de jovenes en Lujan, Argentina.

Algún día saldaré mi deuda y escribiré algo propio y merecedor de este amigo de Jesús, padre de los pobres de Madagascar, “hermano de la Madre Teresa” que es el padre Pedro Opeka, misionero vicentino, argentino, de padres eslovenos. Hoy lo haré brevemente (si lo logro ;) en dos entradas : una introductoria y la otra con una carta de Pedro a su hermana (que reproduzco con permiso), contándole su jubiloso regreso a Madagascar..

Pedro! Como llamarlo a este casi vecino mío cuando vivía en casa de sus padres? Cualquier adjetivo superlativo le queda chico y además no le gustaría a él que ha encontrado el sentido de su vida en su vocación de servir a los mas pobres en Akamasoa, Madagascar y alli donde "Un pan se partía en veinte pedazos", su obra recuperó de los basurales a 10.000 niños, 9400 de los cuales concurren ahora a la escuela, en un país que se iba empobreciendo al mismo ritmo que enriquecía el primer mundo, prometiendo ayuda para los mas necesitados, para que finalmente solo le llegase ¼ de aquello que originalmente le fuera asignado.

Cuando Pedro llego a Madagascar el país registraba un 35% de población pobre, hoy la cifra alcanza un 75%, según expresara el mismo en un emotivo encuentro con la prensa eslovena en Ljubljana (Novinarska vprasanja Zvočni zapis) hace tan solo pocos dias, y

donde invitó al periodismo a ser valientes, aunque a veces fuese peligroso, ustedes – les decía - “pueden cambiar el mundo y con su fuerza obligar a los políticos a cumplir sus promesas”. En la conferencia de prensa agradeció la ayuda que recibe de varios países pero comentó que trata de concienciar a su gente que esta ayuda puede dejar de venir y que ellos deben prepararse; eso están haciendo pues cuentan ya con un equipo de 410 profesionales y técnicos malgaches que trabajan en la obra, con futuro asegurado en un centro de acogida por el cual ya han pasado mas de 200.000 personas.
A la pregunta porque Madagascar? Pedro comenta que podría haber sido África o India pero que necesitaban una mano en Madagascar y allí fue, a la tierra donde los vicentinos fueron pioneros, pues fue el santo patrono de su orden vicentina San Vicente de Paul quien envió allí los primeros misioneros. Por eso entre ellos y Madagascar hay un lazo histórico, casi sentimental. La gente allí es buena, dice Pedro, pero la pobreza es como una cárcel que los va minando, matándoles el espíritu, y se apresura en aclarar que de aquellos hombres y mujeres que eran considerados de descarte nacieron los mejores ciudadanos del país.
Su obra atrae al turista que de una simple curiosidad inicial termina con los ojos llenos de lágrimas al palpar las ganas de vivir y la alegría que emana de aquellas 6000 gargantas que asisten a la Misa, presenciada casi siempre por unos 100 turistas. Le preguntan al padre Pedro si le molesta la presencia de turistas (organizados para ver su obra) y responde que el visitante no tarda en captar la verdad y la unión que reina allí y se va enriquecido.
Venidos como observadores - dice el padre Pedro – “todos tienen corazón y yo se que lo que van a vivir en la Misa les conmoverá porque lo que es bueno, verdadero y hermoso siempre encuentra lugar en el corazón de cualquier cultura”.
Dedicado por entero a los mas pobres y los rechazados, fueron alimentándose recíprocamente sin grandes presupuestos ni encuentros sofisticados de especialistas internacionales en un proyecto que es obra del amor, inspirado en aquel Amor que todo lo puede, mientras el mundo sigue observando incrédulo y azorado tamaño proyecto nacido de la nada material, albergado en un discípulo generoso de aquel Amor que lo dio todo.

El padre Pedro ya ha recibido cantidades de premios y reconocimientos. El pasado 10 de diciembre recibió en el Vaticano uno que el mismo consideró especial : el Premio Van Thuân 2008, Solidaridad y Desarrollo, concedido por la Fundación San Mateo, en la Solemne Conmemoración del 60 Aniversario de la Declaración Universal de los derechos del hombre, organizada por el Instituto Pontificio de la Justicia y de la Paz. Y poder encontrarse con el Santo Padre a cuatro ojos ya es de por sí una bendición.

El 16 de diciembre la Conferencia Episcopal Eslovena le entregaba por manos del Arzobispo de Ljubljana Mons. Alojz Uran la distinción de los santos Cirilo y Metodio, el reconocimiento más distinguido que otorga la Iglesia eslovena, y también una donación para continuar con su obra.


Invito leer el comentario de la agencia AICA escrito por Jesús Maria Silveyra, escritor y periodista autor del libro “Un viaje a la esperanza”, subtitulado “Salir de la pobreza con trabajo y dignidad”, quien viajó a Madagascar para conocer personalmente la obra del Padre Pedro y recopiló con su familia en Ramos Mejía los datos de su biografía y también la dramática y apasionante vida de sus padres, inmigrantes eslovenos.

Invito también leer una historia breve escrita por un hijo de eslovenos en el diario local Pagina 12 durante la visita del padre Opeka a la Argentina el año 2003 .

miércoles, 15 de octubre de 2008

Pobreza - "Dadles vosotros de comer" (Mt 14,16)


Africa fascinante: en mis años soñadores Saint Exupery, su cielo estrellado, sus misteriosos vuelos nocturnos, su Principito que imaginé deslizándose por las dunas; después el corazón del África profunda de Conrad, la espiritual del misionero del Sahara Charles de Foucauld, los santos misioneros eslovenos, aventureros de Dios que me deleitaban con sus valientes “hazañas”; la incógnita de la muerte de Dag Hammarskjold y sus memorias - mi libro de cabecera; siempre el África del apartheid …….películas sobre el problema racial mis favoritas ……para nunca olvidar el inmenso mar de arenas movedizas cuando los vuelos de Swissair hacian escala en Dakar……pero eran otros tiempos….no conocía o no me preocupaba la otra cara, las hambrunas del África y otras, ni nuestra desidia ante las condiciones a la vuelta de la esquina hasta que un día me topé con tremendas injusticias y la cruda realidad en un país que debiera ser un paraíso…. y aquí pude ver en persona no ya la pobreza sino la miseria misma en las villas de Buenos Aires y su condición explotada políticamente… acompañando las noticias del otro lado del mundo mas “civilizado” con botes y pateras, cayucos o lo que sea llegando al destino soñado de las costas europeas a menudo semivacíos …rostros desesperadamente inexpresivos que parten el alma algunos…. otros inconvenientemente esperanzados….. en busca de una vida mejor, de una vida digna, de una vida…. no ya solo de pan….para ser deportados.

Mi romanticismo fue perdiendo color pero la cruel realidad subsiste y tecnología en mano ya no tenemos excusas para no prestar oido a los Evangelios “..ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (Ga 3, 28” y poner en practica la Palabra de Vida. . “Todos estamos llamados a “Remar mar adentro ¿para ir a dónde? La respuesta es clara: para ir al encuentro del hombre, misterio insondable; y para ir a todos los hombres, océano ilimitado

La Iglesia se ha puesto el problema del hambre al hombro, pero no es prensa en medio de tanta corrupción. Caritas Argentina hace buen trabajo y es por aquí la institución más confiable. Juan Carr de Red Solidaria opina que el problema del hambre en la Argentina no es de recursos sino de actitudes, confirmado por el padre Lombardi S.I., director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede “lo que falta en el mundo no es comida o la capacidad para producirla, sino voluntad para resolver el problema”. Son muchos los que claman que el hambre tiene solución en el campo de la política.


En una de sus tantas intervenciones ante la FAO Juan Pablo II decía en su ultimo discurso ante la cumbre mundial : “La anterior cumbre, celebrada en 1996, ya había constatado que el hambre y la desnutrición no son sólo fenómenos naturales o estructurales de ciertas áreas geográficas; más bien, han de considerarse como la consecuencia de una situación más compleja de subdesarrollo, debida a la inercia y al egoísmo de los hombres”. Y el Santo Padre Benedicto XVI decia recientemente “hambre y la malnutrición «son inaceptables» en un mundo que dispone de niveles de producción, recursos y conocimientos suficientes para poner final «a tal drama y a sus consecuencias».

El 10 de mayo de 1990 Juan Pablo II después de su primera visita a África creaba la Fundación de ayuda para El Sahel, una franja del Africa que es una grieta en el corazón, una cuerda floja y desde allí lanzaba su llamamiento al mundo entero....se hacia voz de los que no tienen voz, la voz de los inocentes. En 1992 fue creada la Fundación Populorum Progressio dedicada a los mas necesitados de protección de América Latina. Y ya existía el Consejo Pontificio Cor Unum creado por Pablo VI

Aún así son escalofriantes las palabras del capellan de la ONG SOS Infancia española: “He visto morir niños por desnutrición en las montañas de Panchimalco, San Salvador. No me lo contaron…algunos murieron en mis brazos. Todavía oigo el pitido de su débil voz agonizando. Ví niños muy pequeños en Bogotá que vagaban por las calles drogándose con cola, niños en los semáforos tragando gasolina para luego encenderla en sus bocas y así hacer de reclamo pidiendo unas monedas… Niños sometidos a abusos… no me lo contaron, lo ví. Y mientras siguen muriendo de hambre, mientras ellos son explotados, tú y yo dormimos tranquilos, comemos, rezamos al mismo Dios y nos consideramos buenas personas. He visto también el mundo donde sobra comida, donde los niños van al colegio, juegan, ríen, en fin, se sienten queridos”
Una llamada a la reflexión.

En ese espiritu y cumpliendo con esta misión en el sentido más amplio del llamado supieron construir otro mundo dos hijos de San Vicente de Paul, argentinos, de padres eslovenos llegados a comienzos de los años 50 a la Argentina en busca de pan y libertad, que han hecho de sus vidas un canto de amor al prójimo, testimonios concretos de caridad evangélica en el sur del sur en distintas coordenadas del mundo uno en Madagascar otro en San Carlos de Bariloche, Argentina.

“Si pudimos en Africa …….alli donde el pan se partía en veinte pedazos” dice el padre Pedro Opeka, Akamasoa, “Tenemos un centro de acogida por el que ya pasaron 200 mil personas y a todas les dimos una respuesta inmediata y concreta. Creamos 17 barrios con saneamiento, espacios verdes, infraestructura deportiva y dos cementerios. Hay un millar de personas construyendo sus propias casas y unas 2.500 trabajando en las canteras, de las que sacamos piedras y adoquines que les vendemos a empresas. También tenemos talleres de formación profesional de carpintería, mecánica automotriz, confección, bordado y artesanado…”




Hace 15 años la comunidad se propuso un desafio: construir un gimnasio que ofrezca alternativas sanas de deporte y recreación a los niños, jóvenes y familias de una zona pobre de Bariloche…comenzamos a soñar con un espacio para que los jóvenes no tengan sólo la opción de las patotas, pero no nos quedamos sólo con el sueño... dicen de la Parroquia de la Medalla Milagrosa de Bariloche, cuyo mentor, director espiritual, jefe de obra….es el padre Branko Jan. Parecia algo irrealizable, pero se pusieron a trabajar. Y así, vendiendo manzanas, kilo tras kilo, casa por casa, en los fríos días de invierno y en aquellos que invitaban a pasear por los lagos... Un esfuerzo grande de toda la comunidad de la Medalla...con la ayuda de muchos benefactores el 7 de septiembre pasado este sueño se hizo realidad. Hicieron rodar la pelota por primera vez. Las obras siguen en curso, pero el proyecto ya es imparable.





Podría seguir escribiendo pero se haría interminable. Por eso invito visitar al menos alguna de estas páginas:
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