Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

domingo, 29 de junio de 2014

Solemnidad de San Pedro y San Pablo recordando al papa emérito Benedicto XVI

No podemos dejar de  saludar y agradecer en esta solemnidad de San Pedro y San Pablo también  al Papa emérito Benedicto XVI. Personalmente recuerdo con intensa emoción aquel viaje a Roma en el 2005 después de la muerte de Juan Pablo II.  Casi inesperadamente llegué a Roma para el inicio del ministerio petrino del Papa Benedicto. Escribi entonces mis memoriasen geocities, y fueron “adoptadas” por otro server, pero siguen allí. Dias memorables que  quedaron grabados en mi mente como emociones compartidas de aquellos días de abril del 2005 con la muerte de nuestro querido Juan Pablo II, los funerales y mi primer visita a su tumba.
Ante una multitud reunida en la Plaza San Pedro, los bávaros exultantes flameando orgullosos sus banderas y ataviados en trajes regionales el Papa Benedicto pronunció sus primeras palabras oficiales al inicio de su ministerio petrino, anunciándonos que no traía un programa sino que venía dispuesto a ser pastor y a echar las redes con la ayuda del Señor, tal como lo había hecho según lo narrado en el Evangelio de Juan 21,11, ese “relato al final del camino terrenal de Jesús con sus discípulos, que se corresponde con uno del principio: tampoco entonces los discípulos habían pescado nada durante toda la noche; también entonces Jesús invitó a Simón a remar mar adentro. Y Simón, que todavía no se llamaba Pedro, dio aquella admirable respuesta: “Maestro, por tu palabra echaré las redes”. Se le confió entonces la misión: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres” (Lc 5, 1.11).
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“Así es, efectivamente: en la misión de pescador de hombres, siguiendo a Cristo, hace falta sacar a los hombres del mar salado por todas las alienaciones y llevarlo a la tierra de la vida, a la luz de Dios. Así es, en verdad: nosotros existimos para enseñar Dios a los hombres. Y únicamente donde se ve a Dios, comienza realmente la vida. Sólo cuando encontramos en Cristo al Dios vivo, conocemos lo que es la vida. No somos el producto casual y sin sentido de la evolución. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario. Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con él. La tarea del pastor, del pescador de hombres, puede parecer a veces gravosa. Pero es gozosa y grande, porque en definitiva es un servicio a la alegría, a la alegría de Dios que quiere hacer su entrada en el mundo.” 
EL Papa Benedicto XVI Venía decidido a ser pastor de todos : “Quisiera ahora destacar todavía una cosa: tanto en la imagen del pastor como en la del pescador, emerge de manera muy explícita la llamad a la unidad. “Tengo , además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor” (Jn 10, 16), dice Jesús al final del discurso del buen pastor. Y el relato de los 153 peces grandes termina con la gozosa constatación: “Y aunque eran tantos, no se rompió la red” (Jn 21, 11). ¡Ay de mí, Señor amado! ahora la red se ha roto, quisiéramos decir doloridos. Pero no, ¡no debemos estar tristes! Alegrémonos por tu promesa que no defrauda y hagamos todo lo posible para recorrer el camino hacia la unidad que tú has prometido. Hagamos memoria de ella en la oración al Señor, como mendigos; sí, Señor, acuérdate de lo que prometiste. ¡Haz que seamos un solo pastor y una sola grey! ¡No permitas que se rompa tu red y ayúdanos a ser servidores de la unidad!”


Gracias Benedicto XVI por tu servicio a la Iglesia, por la profundidad de tus palabras, por tu humildad, por estar allí siempre disponible, cerca del Papa Francisco.

sábado, 28 de junio de 2014

San Juan XXIII y San Juan Pablo II: Gracias y Gloria a dos pontífices santos






Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que convocando el Concilio Vaticano II diste nuevo impulso de juventud a la Iglesia.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que dedicaste tu magisterio a traducir el Concilio Vaticano II en vida de la Iglesia, Pueblo de Dios.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que en tu primera encíclica, Ad Petri Cathedram (29 de junio de 1959), esbozaste en tres palabras el programa de tu pontificado: “Verdad, unidad, paz”.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que con las encíclicas Veritatis splendor(6 de agosto de 1993) y Fides et ratio(14 de septiembre de 1998) diste respuesta al relativismo moral y mostraste la convergencia entre razón y fe en la búsqueda de la verdad.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que dedicaste tu segunda encíclica, Sacerdotii nostri primordia (1º de agosto de 1959), al culto y al ejemplo del Santo Cura de Ars, en el centenario de su muerte.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que durante el Peregrinaje en Francia, el 6 de octubre de 1986, en Ars, confiaste al Santo Cura el llamado a las vocaciones sacerdotales.

Gracias y gloria a ti, Papa Juan, que en la tercera encíclica, Grata recordatio (26 de septiembre de 1959), invitaste a los fieles a recitar el Rosario para las misiones y para la paz.

Gracias y gloria a ti, Juan Pablo II, que con la encíclica Redemptoris Mater(25 de marzo de 1987) comunicaste a los fieles tu amor por la Virgen, y con la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae(16 de octubre de 2002) agregaste los Misterios luminosos a la recitación del Rosario.

(leer completo en Humanitas)  

jueves, 26 de junio de 2014

Hace 47 años Karol Wojtyla era creado cardenal


Hoy hace 47 años fue creado cardenal el arzobispo Karol Wojtyla (26 de junio de 1967).  El 21 de junio, días antes de partir hacia Roma,  celebro la santa Misa en la Catedral de Wawel. Allí menciono que partiría para Roma al consistorio donde el Santo Padre lo crearía cardenal.
En su homilía habló de sus predecesores los cardenales de la Sede de Cracovia diciendo” “es una tradición, si bien no una tradición ininterrumpida, pero una de las tradiciones más antiguas de Polonia….El Santo Padre, Pablo VI,  ha tomado esta decisión seguramente a los mil años del cristianismo en Polonia… y si bien este nombramiento me llena de gratitud y gozo y la acepto –  ruego me disculpen – con cierto temor, el temor de la responsabilidad”.
Karol Wojtyla habló agradecido de su maestro el Cardenal Sapieha y su grandeza. En cuanto al nombramiento se preguntaba:  “El concepto, el término de Cardenal esta relacionado con una mayor responsabilidad….seré capaz de asumirla?”  Al respecto pidió oraciones y confianza,  una confianza “basada en Dios,  jamás podría hacerlo en mi mismo” y basada particularmente en la Madre de Cristo….en cuyas manos me someto totalmente….para que Ella pueda hacer uso de mí, me dirija y permita que pueda afrontar el desafío”.   Al término pidió nuevamente oraciones por él y todos los cardenales.  Antes de partir hacia Roma,  y como no estaría en Polonia para la tradicional peregrinación a su querida Kalwaria Zebryzydowska,   visitó el Santuario, que visitaba desde niño. “Iré allá para poner nuevamente en sus manos todo lo que vivo y lo que vendrá”.


El 29 de junio concelebraba ya como nuevo cardenal la Santa Misa en la plaza San Pedro con el Papa Pablo VI, durante la cual el papa anunciaba el Año de la Fe. 

Aquellos días de octubre de 1978


“Las personas que conocían al cardenal Wojtyla en Cracovia esperaban que fuese elegido Papa?”

 le pregunta Wlodzimierz Redzioch a Wanda Poltawska y ella responde:

“En Polonia se sabía que nuestro Arzobispo gozaba de buenos contactos en el Vaticano y era apreciado por muchos purpurados. Además, Pablo VI lo llamó para que predicase los ejercicios espirituales para la Curia: fue una elección relevante.
El año 1978 fue un año particular para todos nosotros: mi familia y yo estábamos pasábamos las vacaciones junto con Mons. Wojtyla en las montañas. El 6 de agosto durante el desayuno nos confió: «nunca sueño nada, pero anoche soñé que Pablo VI me hacia una señal». Aquel mismo día nos enteramos por la radio de la muerte del Papa Montini. «Brat» (que significa hermano) se quedo con nosotros hasta el 8 de agosto, cuando partió para Roma, vía Varsovia. Regreso después de finalizado el conclave que eligió al cardenal Albino Luciani.
Pero en septiembre recibimos la sorprendente noticia de la muerte del nuevo Pontífice.  Cuando nos encontramos a fines de septiembre nos dijo: «esperaba tener más tiempo». Al saludarlo le preguntamos: «que nombre elegirás como Papa?»  Mi esposo le ahorró la respuesta y dijo: «Es obvio elegirá ser Juan Pablo II». El en cambio no profirió palabra.
Partió de Cracovia el 8 de octubre y nuestro próximo encuentro fue cuando el ya era Juan Pablo II. Quisiera agregar que hace muchos, muchos años atrás mi madre había “profetizado” que el se convertiría en Papa.”

(de la entrevista de Włodzimierz Redzioch a Wanda Poltawska en Accanto a Giovanni Paolo II  publicado por Edizioni Ares. 

La versión en español titulada Junto a Juan Pablo II fue publicada por Biblioteca de Autores Cristianos

miércoles, 25 de junio de 2014

25 de junio 2014 el “mundial” en la Plaza San Pedro


(en la foto haciendo la entrega Mariano Vombergar, hijo de Marko Vombergar, al que le “robe” la foto)

Hoy mientras Argentina jugaba un partido del mundial  de fútbol los chicos argentino-eslovenos egresados de la “secundaria” eslovena tuvieron su “mundial”. Vaya qué mundial, un mundial de privilegio: audiencia con el Papa Francisco en la Plaza San Pedro. Cuatro representantes del grupo de 30 tuvieron el honor de entregarle en mano su ofrenda: un pergamino y los testimonios del ramillete espiritual de sus oracioines por el Papa.  Obedientes los chicos:   “recen por mi” y asi lo  hicieron. Que mejor regalo podían llevarle?  

En todo sentido un día muy particular para estos chicos argentino-eslovenos. Una visita de privilegio al Santo Padre Francisco, un Papa argentino,  un argentino de quien justamente el padre de Mariano (el de la foto) les había “profetizado”  a sus hijos hace años atrás frente a la Catedral de Buenos Aires : fíjense bien en este Obispo que llegará a ser Papa!

Mundial de por medio hoy también Eslovenia está de fiesta recordando aquel 25 de junio de 1991 cuando durante el primer gobierno democrático esloveno – bajo la presidencia de  Alojzij Peterle - se atrevió a declarar su independencia, un día antes de lo previsto, tomando así por sorpresa al gobierno federal yugoslavo.  La Plaza de la Repùblica en Ljubljana vibraba de emoción, una emoción que pronto se vio interrumpida – como era de esperar – por la  guerra de los diez días. No obstante el 25 de octubre de 1991 se retiraba del territorio esloveno el último soldado yugoslavo. Una independencia que no hubiese sido tan rápida si no hubiese estado en el gobierno DEMOS (Demokraticna opozicija Slovenije– oposición democrática eslovena) surgida de una elite que comenzó a gestarse en los años ochenta, a reunirse, establecer uniones, comenzado a actuar públicamente tímidamente al principio. Pero había nacido la oposición y los jóvenes líderes – como expresara el Primer Presidente democrático esloveno Alojzij Peterle – supieron interpretar el “guiño de la historia”.


Así que hoy en la Plaza San Pedro los chicos argentino-eslovenos celebraron x3.

martes, 24 de junio de 2014

A mis amigos del hemisferio norte felices vacaciones!


A todos mis amigos del hemisferio norte que comienzan a gozar de sus vacaciones de verano (y también a los del sur para las de invierno) les regalo este trozo de texto del Ángelus de San Juan Pablo II del 23 de julio del año2000: 

“En la sociedad actual, a menudo frenética y competitiva, en la que predomina la lógica de la producción y del lucro, a veces en perjuicio de la persona, es más necesario aún que cada uno pueda disfrutar de adecuados períodos de descanso, a fin de recuperar las energías y al mismo tiempo recobrar el justo equilibrio interior.
Es necesario utilizar sabiamente las vacaciones para que beneficien a la persona y a la familia, gracias al contacto con la naturaleza, a la tranquilidad, a la oportunidad de cultivar más la armonía familiar, a las buenas lecturas y a las sanas actividades recreativas; y sobre todo gracias a la posibilidad de dedicar más tiempo a la oración, a la contemplación y a la escucha de Dios.

 A cuantos están de vacaciones les deseo un descanso placentero y provechoso, encomendando a María, Madre solícita, especialmente a quienes estén más cansados. A la Virgen le encomiendo también a quienes, por diversos motivos, no tienen la posibilidad de dejar sus ocupaciones normales y su ambiente habitual. A todos aseguro mi recuerdo en la oración.”

sábado, 21 de junio de 2014

Juan Pablo II un Papa deportista (2 de 2)


“¿Cuántas veces habrá soñado estar escalando como lo hacía en otros tiempos?
En los primeros años de su Pontificado, se hizo construir una piscina en Castel Gandolfo y se distendía durante largas horas de natación en el tiempo de la siesta; mientras todos sus colaboradores dormitaban, él, mediante vigorosas brazadas, iba de un extremo al otro de la piscina, ante el estupor de la guardia suiza que, en su mayoría no sabía siquiera mantenerse a flote.

Imaginaos a su vez la sorpresa de los jardineros, que, entre poda y poda, se asomaban a mirar al Papa nadador. Pero este hobby duró poco tiempo, porque la noticia trascendió  y algunos fotógrafos se asentaron cerca de la villa semanas enteras. Luego, mediante trucos diabólicos de espejos y teleobjetivos , fotografiaron al Papa que salía de la piscina chorreando agua y se secaba con una toalla, sin que nadie de la vigilancia vaticana se percatara de los intrusos. Las fotos circularon por las agencias mundiales. Pero el Pontífice – cuando se enteró – aparentemente ni siquiera se molestó. Hubo quien hasta llegó a especular que le resultó graciosa la astucia de los fotógrafos y el fastidio que el hecho había suscitado en la Curia vaticana. Sin embargo, aquellas fotos jamás fueron publicadas porque alguien las compró y atentamente las donó a la Santa Sede. Pero conociendo bien a Karol Wojtyla, estoy seguro que no se habría preocupado, porque siempre conservó un poco de aquel espíritu travieso de joven universitario polaco, que se divertía haciéndoles bromas a sus amigos.


Apenas elegido Papa, sorprendió a lso cardenales mayores de la Curia y al zapatero del Vaticano, pues cuando le llevaron los zapatos rojos para calzárselos, los tomo delicadamente, los puso a un lado y enseguida ordenó un buen par de mocasines marrones, ni siquiera negros, para usar de inmediato en su segunda aparición pública.

Y a partir de aquel día, siempre con esos mocasines habituales color cuero anduvo por el mundo y se los llevó consigo a la tumba. El fútbol, en cambio, lo tuvo siempre metido en el corazón. En 1984, durante el Jubileo del Deporte en Roma, pidió ir a sentarse a la tribuna del estadio, haciendo estremecer una vez más a los conservadores de la Curia que se lamentaban diciendo: “Ahora sólo nos faltaba el Papa en el estadio”. Pero él, incurable, se divertía muchísimo y según contaba su secretario personal Monseñor Dziwisz, jamás se perdió una final del mundial de fútbol mientras estuvo bien.

 No sólo, sino que quería fortalecer el equipo de fútbol que aún hoy lleva los colores del vaticano y està formado por miembros que trabajan tras los muros leoninos y participan en campeonatos locales. Recuerdo claramente que dijo una vez en un discurso: “Las disciplinas deportivas practicadas por gente de diversas razas y diversos estratos sociales llegan a ser un excelente medio para promover el conocimiento y la solidaridad, tan necesarios en un mundo destruido por conflictos étnicos, religiosos y raciales”.
Y después agregó: “El deporte es una medicina fabulosa que incluso logra transformar los impulsos negativos de los hombres en buenos propósitos”. Repetía a menudo durante el curso de su Pontificado que también el deporte había templado la fuerza de su carácter.

En efecto, ¿Quién mejor que él y su ejemplo puede enseñar a los demás como competir, como aceptar los grandes desafíos de la vida? Cualquier encuentro suyo con deportistas de cualquier tipo siempre produjo un impacto recíproco extraordinario: para los atletas era una inyección de entusiasmo y corrección, para él n reforzar recuerdos de su juventud, que se volvían cada vez más preciosos a medida que avanzaba su inexorable enfermedad.

Le gustaba repetir con frecuencia aquello que el apóstol Pablo solía decirles a los Corintios: “No sabéis que en la pista del estadio todos corren, pero solo uno conquista el precio? Corred también vosotros, de modo que lo podáis alcanzar”.

La última carrera de Karol Wojtyla duró cinco años, y comenzó cuando sintió que no podía caminar más con aquellas piernas que lo habían llevado a anunciar el Evangelio por los cinco continentes. Apoyado en su bastón, hecho con madera de su tierra polaca, con el deber de sostenerlo más moral que físicamente, y que se transformó en su preciosa compañía por al menos dos años.

Después, aquel soporte ya no sería suficiente, pues el anciano Karol había contraído un cuerpo a cuerpo con la enfermedad que lo debilitaría día tras día, limitándolo a un sillón hasta llevarlo a enfrentar el último match con la muerte. ¡Cuánta tristeza, para quien lo había visto escalar montañas, nadar los ríos, trepar las cumbres nevadas de sus montes! Pero él había comprendido que la mejor medicina era el encuentro con los jóvenes. Con ellos recobraba la vitalidad de sus años mozos, imaginándose coetáneo con ellos, y así cantaba, batía palmas al ritmo de la música, ondeaba los brazos como afectuoso péndulo entre una juventud exultante y una vejez camino al ocaso…

Amado Karol, de ti han dicho tantas cosas, a propósito y despropósito, como ocurre cuando la humanidad vana logra dominar la discreción de la verdad.
Yo que he sido gran admirador y devoto amigo quiero imaginarlo, en el momento más solemne de su vida, otra vez niño en los prados de Wadowice que al silbato de clausura del partido con la Vida, se retira del campo silenciosamente y sobre el muro de la Eternidad cuelga sus botines en el gancho de la Historia….”
Franco Bucarelli – periodista RAI – vaticanista
(publicado en Totus Tuus Nr 7-8 julio/agosto 2007)

Invito ver el precioso video John Paul II talks to sport (en parte no hablado, partes en italiano e inglés)