Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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sábado, 25 de julio de 2026

“Si Europa todos te miran!” El muro de Berlín y todos los muros

 


(reposteo de un post del 9 de noviembre 2009)

 

Años antes de la efectiva caída del muro Juan Pablo II inmensamente preocupado por Europa y “el estado de crisis en el que se encuentra, al asomarse al tercer milenio de la era cristiana” en el magnifico  discurso del Acto Europeo en Santiago de Compostela el 9 de noviembre de 1982 - año santo “Xacobeo” al terminar su peregrinación por tierras españolas decía: “


“Ayer, este Continente exportó la guerra: hoy, le toca ser «artesano de paz». Confío en que el mensaje de humanismo y de liberación, herencia de su historia cristiana, pueda fecundar todavía a sus pueblos y siga resplandeciendo en el mundo” y lanzaba aquel histórico grito a Europa “Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces.”

No lo puedo remediar me siguen saltando lagrimas de emoción al ver por TV o en videos los momentos de la “caída del muro”, es como volver a vivir el desborde de alegría rayando una sana locura humana que abrazada corría en ambas direcciones este-oeste y oeste-este en medio de risas y llantos y una fuerte dosis de incredulidad ante la sorpresa y un extraño no entender nada de los guardias petrificados - testigos mudos de aquel bullicio y algarabía a uno y a otro lado del humillante paredón.. Esa inmensa multitud cuyo sentir imagino imposible de describir traspasaba ahora corriendo sin obstrucciones, ni guardias, ni temores el histórico “muro” hacia uno y otro lado. Muro que ya había comenzado a caer mucho antes que se desplomara “en un mundo donde parece triunfar el mal, donde parece que a veces se ahoga la esperanza

Tan solo dos meses antes de la caída del muro en su  carta apostolica con ocasion del 50 aniversario del comienzo de la II guerra mundial el Papa hacía el famoso Llamamiento a Europa “¡Sí, Europa, todos te miran, conscientes de que siempre tienes algo que decir, después del naufragio de aquellos años de fuego: la verdadera civilización no está en la fuerza, sino que es fruto de la victoria sobre nosotros mismossobre las potencias de la injusticia, del egoísmo y del odio, que pueden llegar a desfigurar al hombre!”

Ahora està en nosotros seguir derribando muros. “Que la condena común y sincera del nazismo, al igual que la del comunismo ateo, nos impulse a todos al compromiso de construir en el perdón la reconciliación y la paz.”… “nada puede mejorar en el mundo, si no se supera el mal. Y el mal sólo puede superarse con el perdón" (Benedicto XVI)

 

Feliz dia de San Santiago Apóstol, patrono de España, feliz dia España)

 

martes, 24 de marzo de 2026

Quo vadis Europa?

 

Reflexiones siempre - y cada dia mas - actuales :

 



“¿Cómo es la Europa de nuestros días? ¿Cuáles son sus rasgos característicos? La Europa de hoy presenta caras diferentes y bajo algunos aspectos contradictorias. Está la Europa de las grandes ilusiones y las grandes esperanzas de progreso, de libertad y democracia, de bienestar, de solidaridad y de paz. En una palabra, la Europa soñada por sus fundadores como casa común de los pueblos europeos desde el Atlántico hasta los Urales.

Y está la otra Europa, la que engendra preocupación y fuerte perplejidad[1]. Es la Europa de los nuevos muros divisorios, de democracias cada vez más frágiles, tocadas por una profunda crisis de valores y amenazadas por antiguas y nuevas ideologías, entre las que destaca la ideología del “políticamente correcto”. Basada sobre el relativismo nihilista, esta ideología genera una cultura hostil al hombre desde diversos puntos de vista, especialmente en el ámbito del respeto de la dignidad de la persona humana, del derecho a la vida, de la institución familiar, de la libertad educativa. Es la Europa opulenta que está perdiendo su alma; el continente de la “apostasía silenciosa” de una humanidad harta que vive como si Dios no existiese[2] , y en el que la secularización asume forma institucional, convertida en un neopaganismo combatiente con dogmas propios y misioneros aguerridos. La cultura dominante de nuestro tiempo ha infiltrado en las mismas instituciones europeas un fuerte prejuicio anticristiano. Lo reconocen incluso observadores que se autodefinen “laicos”, uno de los cuales escribe al respecto: «El prejuicio anticristiano es el pórtico de la secularización ya profusamente consumada en Europa. En el espacio público de la Europa secularizada, los cristianos pueden ser tolerados sólo si son “transigentes” con las ideologías dominantes»[3]. Tenemos aquí la Europa del pluralismo sin límites y sin brújula, que renegando sus raíces cristianas pierde cada vez más su identidad.


Entonces: ¿Adónde vas Europa? Quo vadis Europa? Esta pregunta se la ponen hoy , con profunda inquietud, muchos ciudadanos europeos. Nos la ponemos también nosotros al final de este Congreso. Y la ponemos aquí, en España, de dónde en el ya lejano 1982 partió aquel grito profético de Juan Pablo II:


«Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. No te enorgullezcas por tus conquistas hasta olvidar sus posibles consecuencias negativas. No te deprimas por la pérdida cuantitativa de tu grandeza en el mundo o por las crisis sociales y culturales que te afectan ahora. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo. Los demás continentes te miran y esperan también de ti la misma respuesta que Santiago dio a Cristo: «lo puedo».

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Si Europa abre nuevamente las puertas a Cristo y no tiene miedo de abrir a su poder salvífico los confines de los estados, los sistemas económicos y políticos, los vastos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo (Cfr. Homilía en el inicio de pontificado, su futuro no estará dominado por la incertidumbre y el temor, antes bien se abrirá a un nuevo período de vida, tanto interior como exterior, benéfico y determinante para el mundo, amenazado constantemente por las nubes de la guerra y por un posible ciclón de holocausto atómico.

()

Jesucristo, el Señor de la historia, tiene abierto el futuro a las decisiones generosas y libres de todos aquellos que, acogiendo la gracia de las buenas inspiraciones, se comprometen a una acción decidida por la justicia y la caridad, en el marco del pleno respeto a la verdad y la libertad.»

El papa añade un consejo para el futuro europeo –que incluye tanto amonestación como advertencia–: Europa no debe enorgullecerse por «sus conquistas» –políticas, económicas y científicas–, pero tampoco deprimirse por la «pérdida cuantitativa» –así la llama– de su influencia en el mundo y/o por sus crisis sociales y culturales que la están afectando. Todavía «puede ser faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo»

¿Y, veinte años después, concluido el proceso de cambios radicales desencadenados en Europa por el derrumbamiento de los regímenes comunistas, el Papa —gran profeta de esperanza— no se cansa de repetir: «Europa, que estás comenzando el tercer milenio, “vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces [...] ¡No temas! El Evangelio no está contra ti, sino a tu favor [...]. ¡Ten confianza! En el Evangelio, que es Jesús, encontrarás la esperanza firme y duradera a la que aspiras [...]. ¡Ten seguridad! ¡El Evangelio de la esperanza no defrauda!»[5]. Nace de aquí el motivo que tanto preocupa al Papa y a toda la Iglesia por la omisión de esa referencia a las raíces cristianas en el Tratado constitucional europeo, firmado en Roma el 29 de octubre pasado, porque: «¡Una sociedad que olvida su pasado está expuesta al riesgo de no ser capaz de afrontar su presente y, peor aún, de llegar a ser víctima de su futuro!»[6].

Fuentes: Acto Europeo en Santiago de Compostela, discurso del Papa Juan Pablo II 9 de noviembrede 1982

Y también

Mons. Stanislaw Rylko "El laicado europeo, situación y perspectivas” en el Congreso de Apostolado seglar testigos de la esperanza (12-14 de noviembre de 2004) en Madrid

 

 

 

 

 

 

sábado, 9 de agosto de 2014

Santiago de Compostela – el grito de amor por Europa (2 de 2)



La experiencia vivida con el Santo Padre y con la juventud de todo el mundo en el mes de agosto de 1989    ha dejado una huella imborrable en la ciudad y en la archidiócesis de Santiago. Aquello fue, como había definido el entonces arzobispo Mons. Rouco, “el Pentecostés de Compostela”. Más de medio millón de jóvenes! Puede decirse que se encontró con la juventud más pura y alegre del mundo, con la nota sorprendente de todas las fuerzas del orden en ocio completo: nadie podía imaginarse la carencia absoluta de todo incidente.

La impresión de tan desbordada concurrencia de jóvenes, arrancó de labios de Mons. Rouco la frase más feliz: “Palidecen las mejores páginas del Calixtino”. Se refería al famoso códice del siglo XII, atribuido al Papa Calixto II, en el que se describen las grandes concentraciones de peregrinos en la basílica Compostelana en los siglos XI y XII.

El escenario elegido fue el Monte del Gozo, lugar donde los antiguos peregrinos saltaban de júbilo al divisar las torres de la Catedral. En esta ocasión el monte recobró definitivamente su sentido, tras laboriosos trabajos de acomodación: expropiaciones, rampas, edificios pensados para la acogida de los peregrinos….

La jornada se vio precedida de una semana intensa de preparaciones, repartidos los jóvenes por distintos centros: coloquios, lecciones, celebraciones litúrgicas. El lema señalado por el Papa: “Yo soy el Camino, la verdad y la vida” fue expuesto y meditado con gran provecho espiritual.

Sabido es que el Papa Juan Pablo II era un poderoso imán para atraer multitudes y especialmente de jóvenes. El Papa mantenía entonces el mismo vigor y agilidad juvenil que había mostrado en su primera venida a Santiago siete años antes. A esta fuerza de atracción del papa correspondió la preparación esmeradísima de todos los detalles. A D. Salvador Domato, hoy canónigo de la Catedral y Protonotario Apostólico, corresponde el mérito principal de la inmensa tarea preparatoria.

Refiriéndonos directamente a la presencia del Papa recordamos vivamente su llegada como peregrino, desde el convento de San Francisco a pie hasta la fachada del Obradoiro, bordón en mano y con la parda esclavina de los peregrinos.  “Vengo comoun peregrino más, dijo ya al comienzo de su primer discurso, dispuesto aanunciar a Cristo, camino, verdad y vida”. 

Antes de reunirse en el Monte del Gozo con los jóvenes tuvo el gesto humanísimo de un primer encuentro con los enfermos incapacitados  para caminar. Fue quizás el más bello discurso: “El Calvario es la colina de la verdadera alegría…”. Vosotros, imágenes vivas de Cristo doliente”.

La Vigilia con los jóvenes en el Monte del Gozo,  tuvo un desarrollo literario y musical bellísimo. El largo discurso del Papa fue, naturalmente, lo principal, centrado en los tres puntos del lema: Camino, Verdad, Vida. La inmensa mayoría de los jóvenes permaneció  luego en el monte a la espera de la celebración eucarística con el Papa. Llegó cuando salían los primeros rayos del sol, e improvisó, de cara a los jóvenes, una bellísima salutación, haciendo que dirigiesen los ojos hacia el astro rey para referirse a Jesucristo, sol de gloria.

La Eucaristía fue el punto finalAmanecer de medio millón de corazones de oro, orientados hacia el altar. Aquello fue una invasión plena de la presencia del Señor. “Aquí, lo que sucedió – habría de repetir después reiteradamente el Arzobispo Rouco – fue un encuentro de los jóvenes con Jesucristo”. El Pontífice en supeditación fiel al gran Misterio, guiaba las mentes y los corazones a Jesucristo. Los jóvenes peregrinos, como en un nuevo Emaús, sentían en la fe la presencia de Jesús al partir el pan.
Cuando, terminada la misa, se dispersaban alegres y ordenados, llevaban grabadas en los corazones las palabras del Papa en su homilía:  “Resplandezca ante vosotros el rostro de Dios, que se refleja en el rostro humano de Cristo, Redentor del hombre. Que vuestros coetáneos, al contemplar vuestra peregrinación puedan exclamar con el profeta: queremos ir con vosotros, pues hemos visto que Dios está con vosotros”.

Jose Maria Diaz
Totus Tuus, Boletín mensual de la Postulación de la Causa de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Juan Pablo II, Nr. 3 marzo 2007, año II


miércoles, 6 de agosto de 2014

Santiago de Compostela - el grito de amor por Europa (1 de 2)



Santiago de Compostela conmemora los 25 años de la visita de Juan Pablo II con ocasión de aquella inolvidable  IVJornada Mundial de la Juventud (JMJ) que tuvo lugar en la capital gallega y que congregó a más de cuatrocientos mil jóvenes.

Recordando aquella extraordinaria JMJ transcribo en dos posts el artículo de José Maria Diaz publicado en el el Boletín mensual Totus Tuus Nr 3 en marzo del año 2007:

“La ciudad de Santiago de Compostela, meta de peregrinaciones para toda Europa y para muchos cristianos del mundo entero, tiene la dicha de haber recibido dos veces la visita del Papa Juan Pablo II. Era un deseo antiguo el de recibir la visita del Papa. Durante muchos años se mantuvo la tradición de una visita fugaz y secreta del Papa Calixto II (1119-1124). Pura leyenda, por más que este papa haya beneficiado extraordinariamente la causa jacobea. En el pontificado de Pablo VI, el cardenal Quiroga solicitó con el mayor interés su presencia, y hasta llegó a acondicionarse el aeropuerto ante la posibilidad de esta visita. Acudió a Fátima, pero no a Santiago. Así, Juan Pablo II es hasta el presente el único Papa que llegó al sepulcro del Hijo de Zebedeo y hermano de S. Juan Evangelista. Actualmente podemos decir que en nuestra historia de las peregrinaciones hay un antes y después referido al Papa Wojtyla. El influjo de su presencia fue inmenso. A partir de estas visitas el número de peregrinos ha sido desbordante.

La primera visita de Juan Pablo II a España tuvolugar en 1982Año Santo Compostelano. Fue un recorrido triunfal por las principales ciudades y santuarios de España. Y en todas partes impresionaron gozosamente tres cosas: la persona del Papa, su mensaje y la acogida del pueblo.

La visita a Santiago fue el broche de oro de su recorrido a todo lo largo y ancho de nuestra patria, e dia 9 de noviembre. El programa respondió muy bien a esta altísima ocasión. Para comenzar la jornada, al raya del alba, la Misa del Peregrinoen campo abierto, sin límites. Millares y millares de personas habían permanecido en pie durante toda la noche, para verle bajar del avión. Procedían de Asturias, León,  Santander y las cuatro provincias de Galicia. En esta jornada final del recorrido del Papa por España, aparecía ante el altar extenuado y pálido. Pero sorprendió la fortaleza de su voz, al presentarse como “testigo de esperanza”.
Tras la palabra vibrante, los gestos: su visita a la Catedral, entrando por la puerta norte como los antiguos peregrinos, su larga permanencia en adoración ante el Santísimo Sacramento. “Hay que seguir, Santo Padre”, Le dice su Secretario, y va directamente a la cripta, a postrarse ante la urna que contiene los huesos del apóstol. De ahí, al Pórtico de la Gloria. Aquí, los doce apóstoles, todos descalzos con sencillas túnicas y mantos, excepto Pedro, revestido de riguroso pontifical, que transmite su mensaje claro: esta es la basílica de Santiago pero aquí se proclama la primacía de Pedro.
Por la tarde, en la plaza del Obradoiro se respiraban brisas marinas. Era el acto dedicado a los que trabajan en el marcomo Pedro, Santiago y Juan, pescadores de peces convertidos en pescadores de almas: “Mi presencia aquí”, dijo “quiere ser un signo vivo y fehaciente de la preocupación de la Iglesia por los hombres de mar…” “Nos acordamos de tantas personas que, aunque no navegan, viven del mar y para el mar”. “Que la Virgen del Carmen, cuyas imágenes se asoman a las rías que hacen la belleza de esta tierra gallega, os acompañe siempre”.
La gran sorpresa iba a ser el acto europeísta en laCatedral a la caída de la tarde. A la gran convocatoria acudieron representantes de las Conferencias Episcopales europeas del Este y del Oeste, la Orden de San Benito con su abad Primado y, entre otros los Abades de Solesmes y Subiaco, y figuras destacadas de las grandes instituciones europeas. Los medios de comunicación reconocieron que todas estas representaciones dieron al acto una insospechada brillantez y significación. El acto europeísta fue, en verdad, “un fínale in belleza”.
En el discurso europeísta de Juan Pablo II se inscriben palabras que, grabadas en bronce, siguen leyendo todos los peregrinos frente a la tumba apostólica: “Yo, obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal, desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces…”

Al final, ya en el aeropuerto, las mejores palabras de despedida que España podía esperar del Papa que tiene por lema “Totus Tuus”. “Adiós España, tierra de Maria”. 


sábado, 6 de noviembre de 2010

Benedicto XVI en Santiago de Compostela


En este Año Santo Compostelano hoy es un gran día para Santiago de Compostela! Entre los peregrinos a la "Casa del Señor Santiago, que se apresta a celebrar el ochocientos aniversario de su consagración" una visita privilegiada: el Santo Padre Benedicto XVI, quien viene a España a fortalecerla en la fe - y desde allí invitar a Europa que se abra a Dios, que salga a su encuentro sin miedo - queriendo unirse “a esa larga hilera de hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, han llegado a Compostela desde todos los rincones… para ponerse a los pies de Santiago y dejarse transformar por el testimonio de su fe” resaltando que “En lo más íntimo de su ser, el hombre está siempre en camino, está en busca de la verdad….entre verdad y libertad hay una relación estrecha y necesaria. La búsqueda honesta de la verdad, la aspiración a ella, es la condición para una auténtica libertad. No se puede vivir una sin otra.”

En la homilía en la catedral de Santiago el Santo Padre invito a
Reflexionar sobre el espíritu del peregrino
“quien peregrina a Santiago, en el fondo, lo hace para encontrarse sobre todo con Dios que, reflejado en la majestad de Cristo, lo acoge y bendice al llegar al Pórtico de la Gloria”
Reflexionar sobre la cruz
“Esa cruz, supremo signo del amor llevado hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo, debe ser nuestra estrella orientadora en la noche del tiempo. Cruz y amor, cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se dejó clavar en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitarnos al perdón y la reconciliación, para enseñarnos a vencer el mal con el bien. No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo de las encrucijadas de los caminos y de la vida, en el que nos sale al encuentro Dios como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras de Europa!.”
Reflexionar sobre Europa
“La Europa de la ciencia y de las tecnologías, la Europa de la civilización y de la cultura, tiene que ser a la vez la Europa abierta a la trascendencia y a la fraternidad con otros continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdadero..”
Y hacia el final nos hizo llegar una invitacion a todos:
“A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el ejemplo de los apóstoles”

domingo, 25 de julio de 2010

El Camino de todos los caminos - Feliz dia Galicia!


“¿Qué buscáis, peregrinos?” «¿Qué buscáis?» (Jn 1, 38). ¿Buscáis a Dios? Preguntaba el Papa Juan Pablo II en su encuentro con los jóvenes para la IV JMJ en Santiago de Compostela hablando del “camino” y agregaba “Al igual que Jesús llamó a Santiago y a los otros Apóstoles también nos llama a cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros, aquí, en Santiago, tiene que entender y creer: «Dios me llama, Dios me envía». Desde la eternidad Dios ha pensado en nosotros y nos ha amado como personas únicas e irrepetibles. El nos llama y su llamada se realiza a través de la persona de Jesucristo que nos dice, como ha dicho a los Apóstoles: «Ven y sígueme». ¡El es el Camino que nos conduce al Padre!”

Y en preciosas palabras también el Santo Padre Benedicto XVI explicaba el sentido del “Camino” en su Mensaje para el Jubileo Compostelano:
“En el Camino se contemplan nuevos horizontes que hacen recapacitar sobre las angosturas de la propia existencia y la inmensidad que el ser humano tiene dentro y fuera de sí, preparándole para ir en busca de lo que realmente su corazón anhela. Abierto a la sorpresa y la trascendencia, el peregrino se deja instruir por la Palabra de Dios, y de este modo va decantando su fe de adherencias y miedos infundados. Así hizo el Señor resucitado con los discípulos que, aturdidos y desalentados, iban de camino hacia Emaús. Cuando a la palabra se añadió el gesto de partir el pan, a los discípulos «se les abrieron los ojos» (cf. Lc 24,31) y reconocieron al que creían sumido en la muerte. Entonces se encuentran personalmente con Cristo, que vive para siempre y forma parte de sus vidas. En ese momento, su primer y más ardiente deseo es anunciar y atestiguar lo ocurrido ante los demás (cf. Lc 24,35).”
Feliz dia peregrino! Feliz dia Galicia!
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viernes, 7 de mayo de 2010

Del tríptico de Monte del Gozo


En aquel inolvidable encuentro de Juan Pablo II con los jóvenes de todo el mundo en Santiago de Compostela para la IV Jornada Mundial de la Juventud 1989, el Papa invito a meditar sobre el Camino, la Verdad y la Vida. Jornadas que tuvieron como punto central del tríptico a Jesucristo en cuanto es nuestro Camino, Verdad y Vida (cf. Jn 14,6).

Se acercan las JMJ en España. Transitando un nuevo camino de privilegio… Se aprestan los preparativos, se llama a voluntarios…. Faltan 464 dias. La Cruz y el icono han salido de la sede anfitriona de la próxima JMJ, Madrid, para comenzar su periplo por el resto de las provincias españolas que ya la esperan. La primera etapa comienza en una de las provincias más alejadas de Madrid…..las Islas Canarias, en el Atlántico, frente a las costas africanas.
Este verano los jóvenes tienen una cita en Santiago de Compostela. Coincidiendo con la celebración a lo largo de 2010 del Año Santo Compostelano, la archidiócesis ha organizado la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes (PEJ), que se celebrará entre el 5 y 8 de agosto de este año. Y algunos meses mas tarde el Santo Padre Benedicto XVI Padre visitará Santiago para consagrar el nuevo altar de la catedral, en una breve visita a España.
Ante un nuevo desafío y pasados ya los 20 años de aquel encuentro de 1989 volvemos atrás en el recuerdo para reflexionar junto a Juan Pablo II sobre la primera parte del Mensaje para aquellas Jornadas de 1989: El significado de la palabra «camino».
En una nueva etapa del mismo camino.
"1.2. Vamos a reflexionar sobre el significado de la palabra «camino», para que esta conversión del corazón y el encuentro con el Señor, que estamos viviendo, den sentido a nuestra vida.
La palabra «camino» está muy relacionada con la idea de «búsqueda», Este aspecto ha sido resaltado en la representación que estamos viendo.
¿Qué buscáis, peregrinos?, ha preguntado la Encrucijada de los caminos. Esta encrucijada representa la pregunta que el hombre se hace sobre el sentido de la vida, sobre la meta que quiere alcanzar, sobre la razón de su comportamiento.
Hemos visto representadas, de forma muy expresiva, algunas de las cosas que frecuentemente muchos hombres se ponen como meta de su vida y de su acción: el dinero, el éxito, el egoísmo, el bienestar. Pero los jóvenes peregrinos del escenario han visto que a la larga esto no satisface al hombre. Estas cosas no pueden llenar el corazón humano.
1.3. ¿Qué buscáis, peregrinos? Esta pregunta nos la tenemos que hacer todos aquí. Sobre todo vosotros, queridos jóvenes, que tenéis ahora la vida por delante. Os invito a decidir de forma definitiva la dirección de vuestro camino.
Con las mismas palabras de Cristo os pregunto: «¿Qué buscáis?» (Jn 1, 38). ¿Buscáis a Dios?La tradición espiritual del cristianismo no sólo subraya la importancia de nuestra búsqueda de Dios. Resalta algo todavía más importante: es Dios quien nos busca. El nos sale al encuentro.
Nuestro camino de Compostela significa querer dar una respuesta a nuestras necesidades, a nuestros interrogantes, a nuestra «búsqueda» y también salir al encuentro de Dios que nos busca con un amor tan grande que difícilmente logramos entender.
1.4. Este encuentro con Dios se realiza en Jesucristo. En El, que ha dado la vida por nosotros, en su humanidad, experimentamos el amor que Dios nos tiene. «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3, 16).
Y al igual que Jesús llamó a Santiago y a los otros Apóstoles también nos llama a cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros, aquí, en Santiago, tiene que entender y creer: «Dios me llama, Dios me envía». Desde la eternidad Dios ha pensado en nosotros y nos ha amado como personas únicas e irrepetibles. El nos llama y su llamada se realiza a través de la persona de Jesucristo que nos dice, como ha dicho a los Apóstoles: «Ven y sígueme». ¡El es el Camino que nos conduce al Padre!Pero hay que reconocer que nosotros no tenemos ni la fuerza; ni la constancia, ni la pureza de corazón suficiente para seguir a Dios con toda nuestra vida y con todo nuestro corazón. Pidámosle a María, Ella que ha sido la primera en seguir el camino de su Hijo, que interceda por nosotros.
Jesús desea acompañarnos, como acompañó a los discípulos en el camino de Emaús. El nos indica la dirección del camino a seguir. El nos da la fuerza. Al volver a casa, al igual que los discípulos del relato evangélico, podremos decir que nuestro corazón ardía cuando nos hablaba en el camino y que le hemos reconocido al partir el pan (cf. Lc 24, 22.25). Será el momento de presentarnos a nuestros hermanos, sobre todo a los demás jóvenes, como testigos. ¡Sí! ¡Testigos del amor de Dios y de su esperanza de salvación!"

jueves, 20 de agosto de 2009

A 20 años de Monte del Gozo con Juan Pablo II (3)



¡Señor Santiago!
Heme aquí, de nuevo, junto a tu sepulcro
al que me acerco hoy,
peregrino de todos los caminos del mundo,
para honrar tu memoria e implorar tu protección.
Vengo de la Roma luminosa y perenne,
hasta ti que te hiciste romero tras las huellas de Cristo
y trajiste su nombre y su voz
hasta este confín del universo.
Vengo de la cercanía de Pedro,
y, como Sucesor suyo, te traigo,
a ti que eres con él columna de la Iglesia,
el abrazo fraterno que viene de los siglos
y el canto que resuena firme y apostólico en la catolicidad.
Viene conmigo, Señor Santiago, una inmensa riada juvenil
nacida en las fuentes de todos los países de la tierra.
Aquí la tienes, unida y remansada ahora en tu presencia,
ansiosa de refrescar su fe en el ejemplo vibrante de tu vida.
Venimos hasta estos benditos umbrales en animosa peregrinación. venimos inmersos en este copioso tropel
que desde la entraña de los siglos
ha venido trayendo a las gentes hasta esta Compostela
donde tú eres peregrino y hospedero, apóstol y patrón.
Y venimos hoy a tu vera porque vamos juntos de camino.
Caminamos hacia el final de un milenio
que queremos sellar con el sello de Cristo.
Caminamos, más allá, hacia el arranque de un milenio nuevo
que queremos abrir en el nombre de Dios.
Señor Santiago,
necesitamos para nuestra peregrinación
de tu ardor y de tu intrepidez.
Por eso, venimos a pedírtelos
hasta este “finisterrae” de tus andanzas apostólicas.
Enséñanos, Apóstol y amigo del Señor,
el CAMINO que conduce hacia Él.
Ábrenos, predicador de las Españas,
a la VERDAD que aprendiste de los labios del Maestro.
Danos, testigo del Evangelio,
la fuerza de amar siempre la VIDA.
Ponte tú, Patrón de los peregrinos,
al frente de nuestra peregrinación cristiana y juvenil.
Y que así como los pueblos caminaron antaño hasta ti,
peregrines tú con nosotros al encuentro de todos los pueblos.
Contigo, Santiago Apóstol y Peregrino,
queremos enseñar a las gentes de Europa y del mundo
que Cristo es –hoy y siempre–
el CAMINO, la VERDAD y la VIDA.

A 20 años de Monte del Gozo con Juan Pablo II (2)


Me emociona leer los recuerdos de aquellas Jornadas para algunos casi mágicas, profundas, inolvidables y pensar cuantos jóvenes habrán descubierto a Cristo en aquel «Camino de Santiago» de 1989 aprendiendo a “descubrir a Jesús”.

Me permito “robarle” un trozo de sus recuerdos a Victoria que le habla directamente aa Juan Pablo II de su inesperada experiencia: “de la primera vez que te vi, casi a un metro de mí... ibas en el Papamóvil, en Santiago de Compostela. Fue en la peregrinación al Monte del Gozo. Yo "pasé" de esperarte en el Monte. Y con una amiga decidí ver la catedral, -cosa que no pudimos-. De pronto, sin esperarlo, ya de vuelta, en la carretera, cuando no había casi nadie, pasaste bendiciéndonos a todos. Todavía me estremezco, porque sentí que me bendecías a mí….Aquella peregrinación marcó mi vida. Hubo un antes y un después de aquello. Hay una Palabra que se me quedó grabada a fuego, en aquella mi primera peregrinación: "¿Quien dice la gente que soy yo? -Unos dicen que Elías, otros que Juan el Bautista, otros que el Profeta... Y vosotros, quién decís que soy yo?"Y en aquella ocasión, dije contigo: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo". (recomiendo leer también los comentarios a su post)

De igual manera en una carta de María del Sol Carpintero leo:
“ recuerdo que tuviste tu singular “transfiguración” en el Monte del Gozo, rodeado de jóvenes, cuando nos decías con todas tus energías: “Os invito a descubrir vuestra vocación real para colaborar en la difusión de este Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, el amor y la paz. Si de verdad deseáis servir a vuestros hermanos, dejad que Cristo reine en vuestros corazones, que os ayude a discernir y crecer en el dominio de vosotros mismos, que os fortalezca en las virtudes, que os llene sobre todo de su caridad, que os lleve por el camino que conduce a la “condición del hombre perfecto”. ¡No tengáis miedo a ser santos!” Era la IV JMJ, el 20 de Agosto de 1989. No nos fue permitido “montar la tienda” para retenerte entre nosotros en España. Había que bajar del monte porque tenías que seguir llevando a la Iglesia hacia el “nuevo milenio” con mucha oración, con mucha entrega, con muchas iniciativas, con mucho sufrimiento”.

José Miguel Cejas en sus escritos de las vivencias de veinte años de Jornadas resume: Fueron unos días de intensa emociión y alegría. Miles y miles de jóvenes llenaban las calles de Santiago en una peregrinación sin precedentes, y después de una larga caminata, animados por la hospitalidad tradicional de los gallegos, llegamos, por fin, el Monte del Gozo. Rezamos, asistimos a la Eucaristía con el Papa y escuchamos sus palabras. Cantamos y disfrutamos bastante. Dormir, lo que se dice dormir, tengo la sensación de que se durmió poco... Se vivía ya con la conciencia de vivir las últimas décadas del siglo….”Somos los jóvenes del dos mil”

“Todavía resuenan los ecos de su mensaje y como el buen vino, se ha ido haciendo en nosotros vida la palabra que se nos pronunció. “No tengáis miedo a ser santos…Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Dice Pedro Jara.
“En agosto de 1989 medio millón de jóvenes tuvieron esta experiencia gozosa y purificadora, cuantitativa y cualitativamente. Personalmente, recuerdo el abrazo en el monte al divisar las torres de la catedral, la oración que siguió, y la reunión por grupos, el examen de conciencia colectivo y el perdón. Sobre el suelo, en pleno monte… Desde allí, seguimos cantando hacia Santiago, para regresar a continuación al monte, sembrado de tiendas de campaña, dispuestos a descansar y esperar, como pudiésemos, el encuentro con el Papa peregrino. El monte, pelado y polvoriento, se coloreó de juventud y entusiasmo. Se había convertido en un Centro de acogida a los peregrinos y al pastor, también peregrino, como Santiago, hasta el fin de la tierra”
Y otro: “Galicia era el escenario elegido para la Jornada Mundial de la Juventud, que tuvo una clausura de excepción con la visita del Papa Juan Pablo II. «Vengo a comprometeros en la construcción de un mundo donde resplandezca la dignidad del hombre», les dijo a los jóvenes congregados en el Monte del Gozo, de Santiago de Compostlea. Y peregrinó a su catedral, donde dio el tradicional abrazo al Apóstol. Desde allí, visitó Oviedo, y en la catedral, el Santo Sudario. Y no quiso cerrar su viaje al norte de España sin dedicarle un rato de oración a la Santina, la Virgen de Covadonga, en su Cueva, en su santuario, allí donde están aquellas raíces de España en las que se inició la reconquista. El Papa invitó a los cristianos a iniciar el camino de la reconquista moral de Europa”

Y ahora:

A 20 años de Monte del Gozo con Juan Pablo II (1)


"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14, 6).
Se cumplen 20 años de aquella JMJ que tuvo como “punto central a Jesucristo en cuanto es nuestro camino, verdad y vida (cf. Jn 14,6
En su Mensaje preliminar para las Jornadas el Siervo de Dios Juan Pablo II lanzaba aquella pregunta tripartita, infinita, radical, que invitaba a una reflexión profunda y seria el eje de las Jornadas:
― ¿Has descubierto ya a Cristo, que es el camino?
― ¿Has descubierto ya a Cristo, que es la verdad?
― ¿Has descubierto ya a Cristo, que es la vida?
“…descubrir a Cristo – decía - es la aventura más bella de toda nuestra vida. Pero no es suficiente descubrirlo una sola vez. Cada vez que se descubre, se recibe un llamamiento a buscarle más aún, y a conocerle mejor a través de la oración, la participación en los sacramentos, la meditación de su Palabra, la catequesis y la escucha de las enseñanzas de la Iglesia. Esta es nuestra tarea más importante, como lo comprendió tan bien San Pablo cuando escribió: «Para mí la vida es Cristo» (Flp 1,21).”
Era su tercer viaje a España , la segunda JMJ que se celebraba fuera de Roma (la primera había sido en Buenos Aires). Alrededor de 500.000 jóvenes abarrotaron el Monte del Gozo en torno a Juan Pablo II.
Todo había comenzado el Domingo de Ramos del 27 de marzo de 1988 cuando Juan Pablo II anunciaba que “el año próximo, la Jornada mundial de la Juventud que, en las Iglesias locales se celebrará el Domingo de Ramos, tendrá su momento culminante, los días 19-20 de agosto, con la peregrinación de los jóvenes a Santiago de Compostela, España, a donde iré yo también para reunirme con ellos.”
Y asì el 19 de agosto de 1989 llegaba al aeropuerto de Santiago de Compostela. En su mensaje de bienvenida no podía “silenciar su gozo” porque venía a Santiago de Compostela para encontrarse “con jóvenes católicos de todo el mundo. Desde los más lejanos lugares, de todos los continentes, se dan cita fraternal junto al venerado sepulcro del Apóstol, para vivir unas jornadas intensas bajo el signo común de la fe cristiana”…en ·este lugar privilegiado – decía - , meta de peregrinos y penitentes, halló la joven Europa uno de los factores poderosos de cohesión: la fe cristiana, reavivada sin cesar, que iba a constituir una de sus raíces más firmes y fecundas”.

También en Santiago, como solía hacerlo durante sus viajes apostólicos, tuvo un encuentro con los enfermos (esta vez especialmente con los jóvenes) a quienes como buen conocedor del sufrimiento decía “Yo conozco también ―porque lo he probado en mi persona― el sufrimiento que produce la incapacidad física, la debilidad propia de la enfermedad, la carencia de energías para el trabajo, el no sentirse en forma para desarrollar una vida normal. Pero sé también ―y quisiera hacéroslo ver a vosotros― que ese sufrimiento tiene otra vertiente sublime: da una gran capacidad espiritual, porque el sufrimiento es purificación para uno mismo y para los demás, y si es vivido en la dimensión cristiana puede convertirse en don ofrecido para completar en la propia carne “lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1, 24).

En la Vigilia en el Monte del Gozo saludo a sus amigos, los jóvenes, en diferentes lenguas y - como le gustaba hacer cuando se encontraba con ellos - planteó preguntas que apuntaban a una profunda introspeccion:
¿Qué buscáis, peregrinos?
Esta pregunta nos la tenemos que hacer todos aquí. Sobre todo vosotros, queridos jóvenes, que tenéis ahora la vida por delante. Os invito a decidir de forma definitiva la dirección de vuestro camino.
«¿Qué buscáis?» (Jn 1, 38).
¿Buscáis a Dios?
La tradición espiritual del cristianismo no sólo subraya la importancia de nuestra búsqueda de Dios. Resalta algo todavía más importante: es Dios quien nos busca. El nos sale al encuentro.
¿Dónde está la verdad?
«¿Qué es la verdad?» (Jn 18, 38).
¿En qué consiste la vida?
¿Qué quiere Jesús de mí?
El domingo 20 de agosto celebro la Santa Misa en el Monte del Gozo
Y sus preguntas y sus palabras quedaron grabadas a fuego en la historia de las Jornadas:
¿Por qué estáis aquí vosotros jóvenes de los años noventa y del siglo veinte?
¿No venís aquí tal vez para convenceros definitivamente de que «ser grandes» quiere decir «servir»?
Pero. . . ¿estáis dispuestos a beber aquel cáliz?
Y no solo lo decía, lo reiteraba :
¿Por qué estáis aquí vosotros, jóvenes de los años noventa y del siglo veinte?
¿No sentís también dentro de vosotros «el espíritu de este mundo»?
¿No venís tal vez ―vuelvo a decirlo― para convenceros definitivamente de que «ser grandes» quiere decir «servir»?
¡No tengáis miedo a ser santos!
Esta es la libertad con la que Cristo nos ha liberado (cf. Gál 5, 1)…… dejaos prendar por el!
Sólo Cristo es el camino, la verdad y la vida

Como epilogo de las Jornadas en el Angelus encomendaba a “la Madre celestial las intenciones y los propósitos que han acompañado nuestra peregrinación” invitando a los jóvenes a “dirigir vuestro corazón y vuestra mirada a la Bienaventurada Virgen María, guía y faro resplandeciente en el mar de la vida”

Antes de partir y a expreso pedido suyo el «Peregrino de la Fe.»cumplía con una visita pendiente de su viaje apostólico anterior: Asturias y el Santuario de la Virgen de Covadonga “seno maternal y cuna de la fe y de la vida cristiana para la iglesia que vive en Asturias.” Alli en la Santa Cueva oró durante veinte minutos ante la Santina y coloco en su mano derecha el Rosario. Luego celebró la eucaristía en la explanada de la Basílica. «Covadonga es una de las primeras piedras de una Europa cuyas raices cristianas ahondan en su historia y en su cultura. El Reino cristiano nacido en estas montañas puso en movimiento una manera de vivir y de expresar la existencia bajo lainspiración del Evangelio.» (De la homilia)

El primer Papa que visitaba Covadonga se reservo además unas horas para visitar el Parque Nacional de Covadonga.

A su regreso a Roma el Santo Padre hablo de las Jornadas en su Audiencia del 23 de agosto “La elección de Santiago para el IV Encuentro Mundial de la Juventud no fue casual” – decía – y explicaba que Santiago es uno de esos "santos lugares" donde durante siglos se viene vivenciando la “piedad popular que tiene como objetivo fundamental la renovación interior, la purificación de los pecados mediante la confesión individual y la penitencia”.

sábado, 25 de julio de 2009

¿Has descubierto ya a Cristo?

Hoy es día del Patrono de España y Patriarca de Galicia.
Feliz día a todos mis amigos españoles y gallegos ;) de aquí y de
allá!


“…―¿Has descubierto ya a Cristo, que es el camino?
Sí, Jesús es ― para nosotros ― un camino que conduce hacia el Padre, el único camino. El que quiera lograr la salvación, deberá tomar ese camino. Vosotros, jóvenes, a menudo os encontráis en una encrucijada, sin saber cuál es el camino que debéis elegir, ni adónde ir; son muchos los caminos errados, como también las propuestas fáciles y las ambigüedades. No olvidéis, en esos momentos, que Cristo ―con su Evangelio, su ejemplo y sus mandamientos― es siempre y sólo el camino más seguro que desemboca en una felicidad plena y duradera.

― ¿Has descubierto ya a Cristo, que es la verdad?
La verdad es la exigencia más profunda del espíritu humano. Los jóvenes, sobre todo, están sedientos de la verdad sobre Dios, el hombre, la vida y el mundo. En mi primera Encíclica Redemptor Hominis escribí: «El hombre que quiere comprenderse hasta el fondo a sí mismo ―no solamente según criterios y medidas del propio ser inmediatos, parciales, a veces superficiales e incluso aparentes― debe, con su inquietud, incertidumbre e incluso con su debilidad y pecaminosidad, con su vida y con su muerte, acercarse a Cristo» (n. 10). Cristo es la Palabra de verdad pronunciada por Dios mismo como respuesta a todos los interrogantes del corazón humano. Es El quien nos revela plenamente el misterio del hombre y del mundo.

― ¿Has descubierto ya a Cristo, que es la vida?
Cada uno de vosotros desea ardientemente vivir su propia vida en toda plenitud. Vivís animados por grandes esperanzas y muy buenos proyectos para el futuro. No olvidéis, sin embargo, que la verdadera plenitud de la vida se encuentra sólo en Cristo, muerto y resucitado por nosotros. Solamente Cristo puede llenar, hasta el fondo, el espacio del corazón humano. Sólo El da el valor y la alegría de vivir, y esto a pesar de los límites u obstáculos externos.Sí, descubrir a Cristo es la aventura más bella de toda nuestra vida.

Pero no es suficiente descubrirlo una sola vez.
Cada vez que se descubre, se recibe un llamamiento a buscarle más aún, y a conocerle mejor a través de la oración, la participación en los sacramentos, la meditación de su Palabra, la catequesis y la escucha de las enseñanzas de la Iglesia.
Esta es nuestra tarea más importante, como lo comprendió también San Pablo cuando escribió:
«Para mí la vida es Cristo» (Flp 1,21)….”

(del Mensaje del Siervo de Dios Juan Pablo II desde Roma para la IV Jornada Mundial de la Juventud y que se realizaría en agosto 1989 en Santiago de Compostela y Asturias y tendría como punto central a Jesucristo “en cuanto es nuestro camino, verdad y vida (cf. Jn 14,6).”
«Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6)

viernes, 27 de marzo de 2009

“Europa, vuelve a encontrarte. Sé tú misma ”



Los Frailes Menores de Europa (UFME) invitan a los jóvenes europeos de 16 a 30 años a peregrinar a Santiago de Compostela para descubrir las raíces franciscanas del continente europeo. Ver pagina web con todos los detalles.

Santiago es el final de un camino, y el principio de una búsqueda, todo el que camina sueña que un día llegará, y todo el que llega sueña con volver a caminar, porque el caminar te transforma en buscador”

Del llamado del Papa Juan Pablo II, en el Acto Europeo en Santiago de Compostela el 9 de noviembre de 1982
Yo, Sucesor de Pedro en la Sede de Roma, una Sede que Cristo quiso colocar en Europa y que ama por su esfuerzo en la difusión del cristianismo en todo el mundo. Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. No te enorgullezcas por tus conquistas hasta olvidar sus posibles consecuencias negativas. No te deprimas por la pérdida cuantitativa de tu grandeza en el mundo o por las crisis sociales y culturales que te afectan ahora. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo.

Los demás continentes te miran y esperan también de ti la misma respuesta que Santiago dio a Cristo: «lo puedo».”

jueves, 21 de agosto de 2008

IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela, España - 1989


IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela, España - 1989
«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6)

El 20 de agosto de 1989 se celebraba la clausura de la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela (el Viaje pastoral concluia el 21 de agosto en la Basílica de Covadonga)

El Santo Padre concluia las Jornadas con un himno a Maria en el Angelus :
"Respice stellam, voca Mariam!" - ¡Mira la estrella, invoca a María!
Que la Virgen sea ahora y siempre vuestra estrella y protección. Amadla como Madre que es. ¡Madre de Cristo y Madre nuestra! Y que el Señor Santiago haga de vosotros y de vosotras testigos fieles y decididos; testigos de perdón, de paz y de misericordia; testigos que prefieren construir sobre el cimiento sólido del amor y de la bondad; testigos que aguardan con paciente y, a veces, doliente confianza la venida del Señor.
¡Madre de todos los hombres enséñanos a decir AMEN!

«Vivid en el amor...; vivid como hijos de la luz» (Ef 5, 2-4). ¡Entrad en este período de preparación con esa disposición del espíritu! fue el llamado del del Santo Padre Juan Pablo II en el Mensaje preparatorio.

España feliz! España privilegiada!
Jóvenes españoles y España toda disfrutad ahora los preparativos para las próximas Jornadas en Madrid 2011 en el mismo espíritu!

¡Mira la estrella, invoca a María!
(Desarrollaré el tema de la IV Jornada y el Viaje en agosto del año 2009)