Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

jueves, 7 de octubre de 2010

Los Misterios de luz explicados por Juan Pablo II


MISTERIOS DE LUZ DEL SANTO ROSARIO
"Pasando de la infancia y de la vida de Nazaret a la vida pública de Jesús, la contemplación nos lleva a los misterios que se pueden llamar de manera especial «misterios de luz». En realidad, todo el misterio de Cristo es luz. Él es «la luz del mundo» (Jn 8, 12). Pero esta dimensión se manifiesta sobre todo en los años de la vida pública, cuando anuncia el evangelio del Reino. Deseando indicar a la comunidad cristiana cinco momentos significativos –misterios «luminosos»– de esta fase de la vida de Cristo, pienso que se pueden señalar:

1. su Bautismo en el Jordán;
2. su autorrevelación en las bodas de Caná;
3. su anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión;
4. su Transfiguración;
5. institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.

Cada uno de estos misterios revela el Reino ya presente en la persona misma de Jesús.

Misterio de luz es ante todo el Bautismo en el Jordán. En él, mientras Cristo, como inocente que se hace 'pecado' por nosotros (cf. 2 Co 5, 21), entra en el agua del río, el cielo se abre y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (cf. Mt 3, 17 par.), y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera.
Misterio de luz es el comienzo de los signos en Caná (cf. Jn 2, 1-12), cuando Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente.

Misterio de luz es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión (cf. Mc 1, 15), perdonando los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe (cf. Mc 2, 3-13; Lc 7,47-48), iniciando así el ministerio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del sacramento de la Reconciliación confiado a la Iglesia.
Misterio de luz por excelencia es la Transfiguración, que según la tradición tuvo lugar en el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo « escuchen » (cf. Lc 9, 35 par.) y se dispongan a vivir con Él el momento doloroso de la Pasión, a fin de llegar con Él a la alegría de la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu Santo.

Misterio de luz es, por fin, la institución de la Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la humanidad « hasta el extremo » (Jn13, 1) y por cuya salvación se ofrecerá en sacrificio.

Excepto en el de Caná, en estos misterios la presencia de María queda en el trasfondo. Los Evangelios apenas insinúan su eventual presencia en algún que otro momento de la predicación de Jesús (cf. Mc 3, 31-35; Jn 2, 12) y nada dicen sobre su presencia en el Cenáculo en el momento de la institución de la Eucaristía. Pero, de algún modo, el cometido que desempeña en Caná acompaña toda la misión de Cristo. La revelación, que en el Bautismo en el Jordán proviene directamente del Padre y ha resonado en el Bautista, aparece también en labios de María en Caná y se convierte en su gran invitación materna dirigida a la Iglesia de todos los tiempos: «Haced lo que él os diga» (Jn 2, 5). Es una exhortación que introduce muy bien las palabras y signos de Cristo durante su vida pública, siendo como el telón de fondo mariano de todos los «misterios de luz»."

miércoles, 6 de octubre de 2010

Un 6 de octubre en la Plaza San Pedro

1. "Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios" (Rm 8, 14). Estas palabras del apóstol san Pablo, que acaban de resonar en nuestra asamblea, nos ayudan a comprender mejor el significativo mensaje de la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer, que celebramos hoy. Él se dejó guiar dócilmente por el Espíritu, convencido de que sólo así se puede cumplir plenamente la voluntad de Dios.
Esta verdad cristiana fundamental era un tema recurrente de su predicación. En efecto, no dejaba de invitar a sus hijos espirituales a invocar al Espíritu Santo para hacer que la vida interior, es decir, la vida de relación con Dios y la vida familiar, profesional y social, plena de pequeñas realidades terrenas, no estuvieran separadas, sino que constituyeran una sola existencia "santa y llena de Dios". "A ese Dios invisible -escribió- lo encontramos en las cosas más visibles y materiales" (Conversaciones con monseñor Escrivá de Balaguer, n. 114).
También hoy esta enseñanza suya es actual y urgente. El creyente, en virtud del bautismo, que lo incorpora a Cristo, está llamado a entablar con el Señor una relación ininterrumpida y vital. Está llamado a ser santo y a colaborar en la salvación de la humanidad.”
(la negrita es mia)

EL 6 de octubre del 2008 me escribía Luisa: “Querida Amiga:¡yo estaba allí!...Fue un encuentro memorable con el Papa y con tantas criaturas de todas las procedencias, razas, colores...Días hermosos de oración con ambiente de familia. Parecía que nos conocíamos. Fue fantástico pero mucho más que un encuentro humano, allí se notaba la huella de Dios, su Presencia.”

Un cálido abrazo a todos mis amigos de la Obra de cerca y de lejos!

martes, 5 de octubre de 2010

Santa Faustina “don de nuestro tiempo”

1931, 22 de febrero
“Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. En silencio, atentamente miraba al Señor, mi alma estaba llena del temor, pero también de una gran alegría. Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma*: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y [luego] en el mundo entero.

Prometo que el alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo Mismo la defenderé como Mi gloria.

Cuando le dije al confesor recibí como respuesta que eso se refería a mi alma. Me dijo: Pinta la imagen de Dios en tu alma. Cuando salí del confesionario, oí nuevamente estas palabras: Mi imagen está en tu alma. Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo deber ser la Fiesta de la Misericordia.

Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia que tengo a las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercase a Mi. Me queman las llamas de la misericordia, deseo derramarlas sobre las almas humanas.”

* Jesús exigía que la imagen llevase, como firma, y no como inscripción estas palabras: “Jesús, en Ti confío”.

lunes, 4 de octubre de 2010

El espíritu de Asís “Un signo de esperanza sin vuelta atrás.”


El día que celebramos al humilde Santo «Pobrecillo» Francisco de Asís que mejor festejo que el Encuentro Internacional de Oración por la Paz: "Convivir en un tiempo de crisis. Familia de los pueblos, Familia de Dios" que se esta llevando a cabo en Barcelona, organizado por la Comunidad de Sant’Egidio.

Este 24º encuentro interreligioso comenzado ayer, cuenta con un riquísimo e impresionante programa de Mesas redondas, en las cuales participan personalidades eclesiásticas, civiles, y ecuménicas. En su pagina web los organizadores comentaban que sería extraordinario el nivel de los asistentes judíos y musulmanes (de 16 países) y de las grandes religiones mundiales.
El cierre de estas Jornadas será mañana con Encuentros de oración en los cuales cada tradición religiosa se encontrará para orar en lugares diferentes. Al final todos se reunirán en una única procesión que partirá hacia la Plaza de la Catedral donde a las 19.00 tendrá lugar la la ceremonia final.

La Comunidad de San Egidio, comunidad de oración, de dialogo y de amistad con los pobres, fue fundada en Roma en 1968 por jóvenes universitarios inquietos, encabezados por Andrea Riccardi, inspirados en el Concilio Vaticano II.

Herederos de la histórica Jornada de Oración de Asís convocada por Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986, “la Comunidad de Sant’Egidio ha promovido en los últimos 25 años un peregrinaje de diálogo y paz, que ha hecho escala en varias ciudades europeas y mediterráneas, reuniendo en el “espíritu de Asís” a representantes de las Iglesias cristianas y de las grandes religiones, junto a exponentes del mundo de la cultura y de la política internacional. El encuentro anterior tuvo lugar el año pasado en Cracovia.

Despues de siglos de divisiones, de conflictos, de incomprensiones, el encuentro de Asis – en realidad debería decirse la “acción” de Asis fue como una divisoria de aguas, dice el Cardenal Stanislaw Dziwisz en su libro Una vida con Karol, un desafío que hizo enormemente feliz a Juan Pablo II.

“En un tiempo difícil de crisis y conflictos, agudizados por el fenómeno cada vez más extenso de la globalización, las religiones están llamadas a realizar su especial vocación de servicio a la paz y a la convivencia” decía el Santo Padre Benedicto XVI en su carta del 28 de septiembre pasado dirigida al Cardenal Lluís Martinez Sistach, Arzobispo de Barcelona y agregaba - citando palabras de Juan Pablo II en su discurso en Asís el 24 de enero de 2002 - «si la paz es don de Dios y tiene su manantial en él, sólo es posible buscarla y construirla con una relación íntima y profunda con él»

Considero que todos : cristianos y no cristianos, en realidad todos los hombres de buena voluntad deberíamos sentirnos orgullosos de ser contemporáneos de una comunidad de laicos como Sant Egidio, genuinos promotores del bien y de la paz.

domingo, 3 de octubre de 2010

Cracovia y Roma: Dos Iglesias hermanas (11)

Cracovia y Roma: Dos Iglesias hermanas (11)
10 de 10 “capitulos” (ùltimo) de la ponencia de Mons. Stanislaw Rylko / Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos
“Dos Iglesias unidas en estos veinticinco años en la persona y en la vida de un gran Pastor, Juan Pablo II. Durante el tradicional encuentro con los párrocos romanos al inicio de la Cuaresma de este año 2003, después de haber terminado de leer el discurso oficial, el Papa saliéndose de protocolo trazó su balance personal de estos años: «Cuarenta y cinco años de episcopado: bastante!....De estos cuarenta y cinco años, 20 en Cracovia, primero como Auxiliar, después como Vicario Capitular, y mas tarde como Arzobispo Metropolitano y Cardenal: pero 25 años en Roma! Estos números muestran con evidencia que me he convertido en mas romano que “cracoviense”! Pero todo es obra de la Providencia» Más romano que “cracoviense”! Pero la experiencia de Cracovia continúa muy presente en su corazón, porque enseguida agrega: «Este encuentro de fe hoy me recuerda tantos otros encuentros con los sacerdotes en mi primera diócesis de Cracovia […]. Aun hoy puedo decir que sigo vivenciando ese capital recogido en Cracovia […]: riqueza de experiencias, pero también de reflexiones, de todo aquello que me ha dado el ministerio sacerdotal y después el episcopal.» Este testimonio del Papa en su espontaneidad nos revela el modo en que el vive su misión como Obispo de Roma. La Iglesia de Cracovia, que el Señor Karol Wojtyla ha debido dejar por voluntad propia hace veinticinco años continúa acompañándolo con su permanente oración. El último acto importante de este itinerario ocurrió cuando Juan Pablo II quiso presidir personalmente en Cracovia la dedicación del Santuario de Jesús Misericordioso y la consagración de la humanidad a la Divina Misericordia, por inspiración de una humilde religiosa – santa Faustina Kowalska. El ha querido encender un gran faro de de esperanza para la Iglesia y para todos los hombres. Otro gesto profético de este Papa. Así Juan Pablo II confió a su Iglesia de Cracovia una nueva misión: don y deber….don y misterio…”

sábado, 2 de octubre de 2010

2 de Octubre Día del Ángel Custodio

“A los ángeles está confiado en particular un cuidado y solicitud especiales para con los hombres, en favor de los cuales presentan a Dios sus peticiones y oraciones, como nos recuerda, por ejemplo, el Libro de Tobías (cf. especialmente Tob 3, 17 y 12, 12), mientras el Salmo 90 proclama: "a sus ángeles ha dado órdenes... te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra"(cf. Sal 90, 1-12). Siguiendo el libro de Daniel, se puede afirmar que las funciones de los ángeles como embajadores del Dios vivo se extienden no sólo a cada uno de los hombres y a aquellos que tienen funciones especiales, sino también a enteras naciones (Dan 10, 13-21).”
de la Audiencia General del Papa Juan Pablo II del 30 de julio de 1986)

Pedimos hoy una intercesión especial a los Santos Ángeles Custodios por los jóvenes argentinos que con ocasión de la Peregrinación Anual de los Jóvenes, peregrinan al Santuario de Santa Maria de Luján, por todos aquellos que no han podido hacerlo y de manera especial por todos aquellos que no han tenido aún la oportunidad de encontrarse con la Palabra, para que ellos como como“embajadores de Dios” les muestren el camino y los guíen durante todos los días de sus vidas.

viernes, 1 de octubre de 2010

«Dios mío, te amo» Santa Teresa del Niño Jesús


Hoy recordamos a la Santa que durante su vida, descubrió «luces nuevas, significados ocultos y misteriosos» (Ms A 83 v) y recibió del Maestro divino la «ciencia del amor»: Santa Teresa del Niño Jesús.

“El 9 de abril de 1888, a los 15 años, Maria Francisca Teresa, hija de Louis Martín y Zélie Guérin, entra en el Carmelo de Lisieux. donde recibe el hábito de la orden de la Virgen el 10 de enero del año siguiente, y emite su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María. En el Carmelo emprende el camino de la perfección trazado por la madre fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, cumpliendo los diversos oficios comunitarios que se le confían. Iluminada por la palabra de Dios y probada de modo particular por la enfermedad de su amadísimo padre, Louis Martín, que muere el 29 de julio de 1894, Teresa se encamina hacia la santidad, insistiendo en la centralidad del amor. Descubre y comunica a las novicias encomendadas a su cuidado el caminito de la infancia espiritual, progresando en el cual ella penetra cada vez más en el misterio de la Iglesia y, atraída por el amor de Cristo, siente crecer en sí misma la vocación apostólica y misionera, que la impulsa a llevar a todos hacia el encuentro con el Esposo divino.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofrece como víctima de holocausto al amor misericordioso de Dios. El 3 de abril del año siguiente, en la noche entre el Jueves y el Viernes santo, tiene una primera manifestación de la enfermedad que la llevará a la muerte. Teresa la acoge como la misteriosa visita del Esposo divino. Al mismo tiempo, entra en la prueba de la fe, que durará hasta su muerte. Al empeorar su salud, a partir del 8 de julio de 1897, es trasladada a la enfermería. Sus hermanas y otras religiosas recogen sus palabras, mientras los dolores y las pruebas, sufridos con paciencia, se intensifican hasta culminar con la muerte, en la tarde del 30 de septiembre de 1897. «Yo no muero; entro en la vida», había escrito a uno de sus hermanos espirituales, don Bellière (Carta 244). Sus últimas palabras: «Dios mío, te amo», son el sello de su existencia.”

De la carta apostólica de Juan Pablo II: «Divini Amoris Scientia» -Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es declarada Doctora de la Iglesia universal.

Invito visitar mis posts:
Beatificación padres de Santa Teresita