Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 17 de julio de 2026

Jesus Castellano Cervera : Juan Pablo II y el Carmelo Teresiano – Pequeña reseña cronológica

 


(…)

Varias han sido las ocasiones en las que el Papa mismo ha recordado su vinculación al Carmelo desde su tierna infancia, ya que desde muy niño en su ciudad natal Wadowice, tuvo contactos con  los Carmelitas del Convento dedicado a San José, situado en  una colina, no lejos del centro de la ciudad.

Por orden cronológico, la primera vez que como Papa manifestó públicamente sus lazos con el Carmelo Teresiano fue en su visita a la Pontificia Facultad Teológica del Tersianum. Era 22 de abril de 1979, muy pocos días antes de la celebración del Capítulo General  de los Carmelitas Descalzos. Por ser el Domingo in Albis, el Papa presidio la misa e hizo la visita pastoral a la cercana Basílica de San Pancracio, que es la antigua estación romana de la octava d de Pascua, cuando los neófitos dejaban a los pies del sepulcro del mártir sus vestiduras blancas. De la Basílica paso al Teresianum. En la capilla se canto la Salve Solemne a la Virgen. Y en el Aula Magna tomo la palabra y en un discurso improvisado dijo entre otras coas:  Diría que conozco los Carmelitas Descalzos desde mi infancia. He nacido, como tal vez sabéis en un lugar, en una ciudad Wadowice, donde hay un convento, también famoso, porque un tiempo fue el Superior Prior, el siervo de Dios Padre Rafael Kalinowski. “

De su predilección por el gran místico del Carmelo, San Juan de la Cruz, al que dedico su tesis doctoral en teología, confió en aquella ocasión: “He estudiado a San Juan de la Cruz. Pero debo decir que este estudio, este interés por vuestro gran Doctor San Juan de la Cruz (tengo que decir que le estudiaba mas a el que a Santa Teresa) yo le debo no a un carmelita, sino a un buen amigo laico y, lo que es mas interesante, el laico que encontré no era solo un estudioso que conocía sino uno que practicaba la doctrina de San Juan de la Cruz.”

Más tarde en la autobiografía hizo esta precisión de carácter más personal, que el film sobre Karol Wojtyla ha escenificado. Se trata del encuentro con un famoso laico, sastre de oficio y lector de místicos por afición y vocación, que tanto influyo en su formación espiritual y sobre todo en el conocimiento de San Juan de la Cruz: “Antes de entrar en el seminario, encontré un laico llamado Jan Tyranowski, que era un verdadero místico. Aquel hombre, lo considero un santo que me introdujo en los grandes místicos españoles , especialmente a San Juan de l Cruz,. Incluso antes de entrar en el seminario clandestino, leía las obras de aquel místico”.

Con motivo de la beatificación en Polonia del Carmelita  Descalzo  Alfonso Mazurek, muerto en los campos de concentración, saludó de un modo especial a los Carmelitas y recordó su infancia diciendo. “Como en tiempos de mi juventud e infancia me acuerdo espiritualmente a ese lugar de culto especial a la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, que ejercitaba una influencia tan grande en la espiritualidad de la tierra de Wadowice. Yo mismo recibí en aquel lugar numerosas gracias de las que hoy expreso mi gratitud al Señor.  Y el escapulario lo llevo todavía hoy, como lo recibido de los Carmelitas de Gorka (la colina del convento) cuando tenía apenas diez años”:

En un discurso improvisado al final de la comida con los Padres Sinodales, al terminar el Primer Sínodo especial de Europa, que coincidía con la fiesta de San Juan de la Cruz y el IV Centenario de su muerte, el 14 de diciembre de 1991, el Papa dijo también con un acento autobiográfico: “Hoy celebramos a San Juan de la Cruz. Es una memoria especial porque coincide con el final de IV Centenario sanjuanista. Por la providencia de Dios yo me he ocupado mucho de San Juan de la Cruz, de su doctrina, de su teología de sus libros. Y pienso que esta doctrina suya, este magisterio que la Iglesia le ha reconocido con el título de Doctor de la Iglesia, es fácil y difícil a la vez. Difícil para entender las experiencias de vida. Y sin estas experiencias vivas, no se entiende a fondo a San Juan de la Cruz ni tampoco se entiende a Santa Teresa… No se entiende la Noche oscura ni las diversas noches oscuras”. 

En múltiples ocasiones ha recordado su devoción personal al Escapulario del Carmen y su ferviente adscripción desde niño la cofradía del Carmen, sobre la que dio su primer testimonio el 23 de noviembre  de 1958, siendo obispo auxiliar de Cracovia: “LLevo siempre el escapulario que he recibido en el día de mi primera comunión de manos del P.Silvestre.”  Lo he recordado en muchas otras ocasiones.

Nuestros hermanos carmelitas polacos nos han recordado algunos episodios que se refieren a sus dos peticiones para entrar en el Carmelo: 1) en 1942 pidio prestadas al P. Provincial de los Carmelitas las Obras de san Juan de la Cruz y pidió el ingreso en el noviciado de Czerna, que no obstante se cerró con motivo de la guerra. En 1945, mientras estudiaba en el seminario mayor de Cracovia, hizo otra petición para ingresar en el Carmelo.  De Papa en 1986, recibidno en su capilla privada a un grupo de carmelitas polacos para la concelebración con motivo del 40 aniversario de su sacerdocio, Juan Pablo II les hizo esta confidencia: “Falto poco para que yo fuera uno de vosotros”.

Esta noticia que se ha repetido en sus biografías, sobre su deseo de hacerse carmelita, ha sido confirmada con este testimonio oficial y personal: “Durante un tiempo tome también en consideración la posibilidad de entrar en el Carmelo. Las dudas fueron resueltas por el Arzobispo Cardenal Sapieha, el cual – según el estilo que tenia – dijo brevemente: Hay que concluir primero lo que se ha comenzado”  Y asi sucedió.

Podemos decir que el Papa ha sido siempre carmelita de corazón por esa vinculación temprana al Carmelo, a la Virgen y a sus santos.

Invito leer el capitulo completo en este enlace 

Como así también Un jornalero de Dios en elCarmelo Teresiano  - El itinerario teresiano del P. Jesús Castellano, escrito por  Aniano Álvarez-Suárez, ocd 

 

sábado, 9 de agosto de 2025

Quien fue Edith Stein - Santa Teresa Benedicta de la Cruz? - pequeña biografia

 


Quien fue esta mujer judía conversa, filósofa y carmelita que la Iglesia católica conmemora hoy ? 

(he seleccionado algunos datos y párrafos de la página de la Santa Sede, que recomiendo leer completa – es todo una pequeña biografía)

Cuando Edith Stein, la última de once hermanos, nació en Breslau el 12 de octubre de 1891, la familia festejaba el Yom Kippur, la mayor fiesta hebrea, el día de la expiación. "Esto hizo, más que ninguna otra cosa, que su madre tuviera una especial predilección por la hija más pequeña". Precisamente esta fecha de su nacimiento fue para la carmelita casi un vaticinio….

Despues de haber terminado sus estudios ocurre algo sencillo pero importante en su vida hacia la conversión: observaba cómo una aldeana entraba en la Catedral de Frankfurt con la cesta de la compra, quedándose un rato para rezar. "Esto fue para mí algo completamente nuevo – diría - . En las sinagogas y en las iglesias protestantes que he frecuentado los creyentes acuden a las funciones. Aquí, sin embargo, una persona entró en la iglesia desierta, come si fuera a conversar en la intimidad. No he podido olvidar lo ocurrido".

Otro testimonio que le tocara profundamente fue su encuentro con la esposa de Adolf Reinch. Los Reinach se habían convertido al Evangelio…. De este encuentro Edith escribiría: "Este ha sido mi primer encuentro con la cruz y con la fuerza divina que transmite a sus portadores... Fue el momento en que se desmoronó mi irreligiosidad y brilló Cristo"."lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios. Arraiga en mí la convicción profunda de que -visto desde el lado de Dios- no existe la casualidad; toda mi vida, hasta los más mínimos detalles, está ya trazada en los planes de la Providencia divina y, ante los ojos absolutamente clarividentes de Dios, presenta una coherencia perfectamente ensamblada".

 Despues de sus debates con Edmund Husserl lee el Nuevo Testamento, Kierkegaard y el opúsculo de los Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola….y se encuentra con otros conversos. Finalmente al leer la autobiografía de Teresa de Ávila, que lee durante toda la noche diría: "Cuando cerré el libro, me dije: esta es la verdad".

Considerando retrospectivamente su vida, escribía más tarde: "mi anhelo por la verdad era ya una oración".

En 1922 Edith Stein se bautizó. Inmediatamente después de su conversión, quiere entrar en el Carmelo, pero le impiden dar el paso. Sigue trabajando y dando conferencias, "Durante el período inmediatamente precedente y también bastante después de mi conversión... creía que llevar una vida religiosa significaba renunciar a todas las cosas terrenas y vivir solamente con el pensamiento puesto en Dios. Gradualmente, sin embargo, me he dado cuenta de que este mundo exige de nosotros otras muchas cosas..., creo, incluso, que cuanto más se siente uno atraído por Dios, más debe "salir de sí mismo", en el sentido de dirigirse al mundo para llevar allí una razón divina para vivir".

Continua con su trabajo, traduce las cartas y los diarios del período precatólico de Newmann y la obra Quaestiones disputatae de veritate de Tomás de Aquino, en una versión muy libre por amor al diálogo con la filosofía moderna. Escribe obras filosóficas propias. Compone una obra sobre los principales conceptos de Tomás de Aquino: "Potencia y acción". Más tarde hará de este ensayo una obra mayor, desarrollándola bajo el título de Endliches und ewiges Sein (Ser finito y Ser eterno) en el convento de las Carmelitas de Colonia. Desarrolla su propia antropología, encuentra la manera de unir ciencia y fe, y de hacerlo comprensible a otros.

Cuando los nazis comenzaron a perseguir a los judíos se le niega seguir ejerciendo la docencia. Decepcionada dice "Si aquí no puedo continuar, en Alemania ya no hay posibilidades para mí ". En 1933 se presenta a la Madre Priora del Monasterio de Carmelitas de Colonia convencida que . "Solamente la pasión de Cristo nos puede ayudar, no la actividad humana. Mi deseo es participar en ella".

En 1938 al acrecentarse el odio hacia los judíos, arden sinagogas y aumenta el terror. La Madre Superiora de las Carmelitas de Colonia consigue trasladarla a Holanda, donde Sor Teresa redacta su testamento. "Ya desde ahora acepto con gozo, en completa sumisión y según su santísima voluntad, la muerte que Dios me haya destinado. Ruego al Señor que acepte mi vida y muerte... de manera que el Señor sea reconocido por los suyos y que su Reino venga con toda su magnificencia para la salvación de Alemania y la paz del mundo... ". En Holanda Sor Teresa seguirá escribiendo. De la vida de una familia judía, un ensayo sobre Juan de la Cruz, el místico doctor de la Iglesia, con ocasión del cuatrocientos aniversario de su nacimiento, 1542-1942.

El 2 de agosto de 1942 llega la Gestapo…y se la lleva, junto a su hermana Rosa al campo de concentración de Westerbork. "Jamás había pensado que los seres humanos pudieran llegar a ser así, y tampoco podía pensar que mis hermanas y hermanos debieran sufrir así... cada hora rezo por ellos. ¿Oirá Dios mi oración? En todo caso, oye ciertamente sus lamentos". El Prof. Jan Nota, cercano a ella, escribirá más tarde: "para mí, ella es, en un mundo de negación de Dios, una testigo de la presencia de Dios".

Al amanecer del 7 de agosto sale una expedición de 987 judíos hacia Auschwitz. El 9 de agosto Sor Teresa Benedicta de la Cruz, junto con su hermana Rosa y muchos otros de su pueblo, murió en las cámaras de gas de Auschwitz.

Esta “hija de Israel, que durante la persecución de los nazis ha permanecido, como católica, unida con fe y amor al Señor Crucificado, Jesucristo, y, como judía, a su pueblo " como “verdadera adoradora de Dios - en espíritu y en verdad” fue beatificada por el  Papa Juan Pablo en Colonia, Alemania  el 1 de mayo de 1987,  y canonizada  en Roma el 11 de octubre de 1998.  

Invito leer los posts etiquetados Edith Stein

 


miércoles, 16 de julio de 2025

El espíritu carmelitano de Karol Wojtyla

 

El 7 de junio de 1979 Karol Wojtyla, ya como Papa Juan Pablo II en un  discurso muy emotivo demostraba el enorme cariño por su ciudad de origen y decía que llegaba “con gran emoción a la ciudad en que nací, a la parroquia en que fui bautizado y acogido para formar parte de la comunidad eclesial, al ambiente al que estuve vinculado durante 18 años de mi vida: desde el nacimiento hasta el examen de madurez.

  


(Izq. Santuario de San José, en el medio estatua en honor a San Rafael Kalinowski, al fondo convento carmelitano)

Evidentemente no hubo tiempo entonces en acercarse a su querido Santuario de San Jose, parte del Monasterio de los padres carmelitanos, que habían llegado a Wadowice en 1892 y entre  1897/1899 construyeron en “la colina” una iglesia y un monasterio. El arquitecto de la iglesia y prior de la comunidad carmelita había sido San Rafael Kalinowski. En esta Iglesia después de su primera comunión Karol recibió el escapulario de manos del padre Sebastián y la iglesia guarda uno de sus escapularios expuesto en un relicario como un preciado tesoro.

Fue recién durante su viaje de 1983 que pudo rendir el correspondiente  homenaje,  si bien no en Wadowice, sino en Cracovia,  beatificando al padre Rafael Kalinowski, aquel mártir del confesionario”,  que había comenzado su vida carmelitana tardíamente, a los 42 años,  y fue proclamado santo en Roma el 17 de noviembre de 1991, con ocasión de un aniversario por cierto significativo: el IV Centenario de la muerte de San Juan de la Cruz. 

Karol Wojtyla no solía hablar mucho de su propia vida  y de lo que le había acontecido, es por sus amigos, compañeros y maestros que han quedado registrados detalles.   Es así que en Boniecki (Kalendarium) leemos que después de haber sido consagrado obispo visitó su querido convento de “Na Gorce” (en la colina) en Wadowice y su visita quedo anotada en el Convento  con el siguiente comentario firmado por el padre carmelita Boguslaw Woznicki:  “Al visitar el seminario carmelitano ya como obispo auxiliar, inmediatamente después de su consagración, nos decía ” Me alegra compartir con ustedes mi devoción a la Virgen Maria, Madre del Escapulario. Siempre llevo el escapulario que recibí de manos del padre Sylvester el dia de mi primera comunión y si bien vivía casi pegado a la iglesia parroquial, siempre he permanecido muy unido a vuestra iglesia “en la colina” . Entre todos los servicios que encantaban a mi alma de niño, uno de los más preciados era la novena preparatoria a la fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo, durante las vacaciones de verano. En aquellos días no solíamos irnos de vacaciones como ahora.  Yo pasaba mis vacaciones en Wadowice y nunca me perdía la novena durante los años que viví allí. A veces era difícil dejar los amigos, dejar las refrescantes olas del rio Skawa,  pero el poderoso toque de las campanas carmelitanas era más fuerte,  penetraba hasta el alma y así dejaba todo y partía.  Debo reconocer que yo vivía casi pegado a la iglesia de Wadowice, pero “creci” al amparo de la Iglesia de San José.     

Durante sus primeros años de vida en Cracovia fue Jan Tyranowski quien afirmó su devoción carmelitana introduciéndolo en los escritos de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Ávila, tal como Juan Pablo II reconoce en Don y Misterio.  Este sastre,  un laico contemplativo  (que formo un grupo de jóvenes llamado rosario viviente) introdujo a Karol a la espiritualidad carmelitana y sobre todo en el conocimiento del místico español San Juan de la Cruz. El sastre intuyó cuanto podía influir la vida de San Juan de la Cruz en este otro poeta,  y no se equivocó,  pues Karol Wojtyla estudiará el español para comprenderlo mejor y escribirá más tarde su obra doctoral  La fe segùn San Juan de la Cruz.  El traductor al español de la obra nos dice que en 1964, Karol Wojtyla encontrará en su camino universitario no al estudiante de Salamanca, sino al santo y al doctor de la Iglesia." 

En Don y Misterio Juan Pablo II además nos cuenta que en Cracovia se “acrecentó su interés por la espiritualidad carmelitana….en la calle Rakowicka, había un monasterio de Padres Carmelitas Descalzos. Tenía contactos con ellos y una vez hice allí mis Ejercicios Espirituales, con la ayuda del P. Leonardo de la Dolorosa. Durante un cierto tiempo consideré la posibilidad de entrar en el Carmelo. Las dudas fueron resueltas por el Arzobispo Cardenal Sapieha, quien -con el estilo que lo caracterizaba- dijo escuetamente: "Es preciso acabar antes lo que se ha comenzado''. Y así fue. “

Su sentir con el Carmelo fue constante y viviente.  Cito aquí solo algunos ejemplos: su visita al Carmelo de Lisieux  donde en su discurso demostraba su profunda cercanía y admiración por la orden.  al igual que su visita en 1982 a las religiosas carmelitas de Avila,   como asi también  su discurso con ocasión del acto de clausura del IV centenario de la muerte de Santa Teresa. 

Invito leer el precioso escrito:  “Juan Pablo II y el Carmelo Teresiano” de  Jesus Castellanos Cervera 


 

El escapulario del Carmen “habito” y “alianza”

 

 (Escapulario de San Juan Pablo II en el Santuario San Jose de los carmelitas descalzos en Wadowice)

El año 2001 habia sido proclamado "Año mariano para toda la Orden Carmelita". Se celebraba el 750 aniversario de la entrega del escapulario a San Simón Stock. Con motivo de la dedicación del año 2001 a Maria el 25 de marzo el Santo Padre Juan Pablo II  le dirigía un Mensaje a la Orden del Carmen.  

Con el signo del escapulario se manifiesta una síntesis eficaz de espiritualidad mariana, que alimenta la devoción de los creyentes, haciéndolos sensibles a la presencia amorosa de la Virgen Madre en su vida. El escapulario es esencialmente un "hábito". Quien lo recibe se une o se asocia, en un grado más o menos íntimo, a la Orden del Carmen, dedicada al servicio de la Virgen para el bien de toda la Iglesia (cf. Fórmula de la imposición del escapulario, en el "Rito de la bendición e imposición del escapulario", aprobado por la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, 5 de enero de 1996). Por tanto, quien se reviste del escapulario se introduce en la tierra del Carmelo, para "comer sus frutos y sus productos" (cf. Jr 2, 7), y experimenta la presencia dulce y materna de María en su compromiso diario de revestirse interiormente de Jesucristo y de manifestarlo vivo en sí para el bien de la Iglesia y de toda la humanidad (cf. Fórmula de la imposición del escapulario).

Así pues, son dos las verdades evocadas en el signo del escapulario:  por una parte, la protección continua de la Virgen santísima, no sólo a lo largo del camino de la vida, sino también en el momento del paso hacia la plenitud de la gloria eterna; y por otra, la certeza de que la devoción a ella no puede limitarse a oraciones y homenajes en su honor en algunas circunstancias, sino que debe constituir un "hábito", es decir, una orientación permanente de la conducta cristiana, impregnada de oración y de vida interior, mediante la práctica frecuente de los sacramentos y la práctica concreta de las obras de misericordia espirituales y corporales. De este modo, el escapulario se convierte en signo de "alianza" y de comunión recíproca entre María y los fieles, pues traduce de manera concreta la entrega que en la cruz Jesús hizo de su Madre a Juan, y en él a todos nosotros, y la entrega del apóstol predilecto y de nosotros a ella, constituida nuestra Madre espiritual.

(del Mensaje del SantoPadre Juan Pablo II a la Orden del Carmen, con motivo de la dedicación del año2001 a Maria)

jueves, 16 de julio de 2020

Monte Carmelo, Monte de la Santidad



“…Al contemplar estas montañas, mi pensamiento va hoy al monte Carmelo, cantado en la Biblia por su belleza. En efecto, hoy celebramos la fiesta de la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo. En aquel monte, que se encuentra en Israel, cerca de Haifa, el santo profeta Elías defendió valientemente la integridad y la pureza de la fe del pueblo elegido en el Dios vivo. En ese mismo monte, en el siglo XII después de Cristo, se reunieron algunos ermitaños para dedicarse a la contemplación y a la penitencia. De su experiencia espiritual surgió la orden de los carmelitas. Caminado con la Virgen, modelo de fidelidad plena al Señor, no temeremos los obstáculos ni las dificultades. Sostenidos por su intercesión materna, podremos realizar plenamente, como Elías, nuestra vocación de auténticos "profetas" del Evangelio en nuestro tiempo..

Que la bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, a quien hoy invocamos con particular devoción, nos ayude a subir sin cansarnos hacia la cima del monte de la santidad; y nos ayude a amar por encima de todo a Cristo, que revela al mundo el misterio del amor divino y la verdadera dignidad del hombre”


Desde aquí todo mi cariño al mundo carmelitano, muy especialmente a mis queridas carmelitas de Gualeguaychú y a los padres carmelitanos de Santa Maria del Carmelo in Traspontina en Roma, “mi” parroquia en Roma.


Invito visitar los posts anteriores relacionados con el Carmelo:










miércoles, 28 de septiembre de 2016

La Cruz que engrandece – San Juan de la Cruz y Juan Pablo II




“En 1991, con ocasión del IV Centenario de la muerte de San Juan de la Cruz, Doctor de la Iglesia, el Papa Juan Pablo II dirigió una Carta Apostólica al General de los Carmelitas Descalzos, que tituló "San Juan de la Cruz, Maestro de lafe y testigo del Dios Vivo".  

Ya en 1982, en su visita a España, el Papa nos había dicho a los españoles: “Leed continuamente las obras de los grandes Maestros del espíritu. ¡Cuántos tesoros de amor y de fe tenéis al alcance de vuestra mano en vuestro bello idioma!”.
En Segovia, junto al sepulcro de San Juan de la Cruz, ya había dicho: “San Juan de la Cruz, Maestro de la fe, gran maestro de los senderos que conducen a la unión con Dios, teólogo y místico, poeta y artista”.
El mismo Juan Pablo II, joven Karol Wojtyla de diecinueve años, acababa de perder a su padre, único miembro de su familia que le quedaba y con quien vivía. Su padre murió en soledad sin la compañía de su hijo. ¡Cómo trituró su muerte el corazón del joven sensible y profundamente religioso! Karol lloró amargamente. —“Me ha ocurrido por tres veces una gran tristeza: Todos ellos mi madre, mi hermano, mi padre, se fueron de este mundo sin que yo tuviera el consuelo de acompañarles en el último instante”.
Aparece entonces en la vida de Karol una figura importante, Jan Tyranowski, 

que ejercía en amplios círculos de Cracovia una influencia poderosa. Era sastre de oficio, pero trabajaba en las canteras con Karol. Era un verdadero místico. El inició a Wojtyla en la lectura de San Juan de la Cruz. Con él se reunía lo más esperanzador de la juventud polaca.
Estudiaban a San Juan y a Santa Teresa de Jesús. De aquella escuela clandestina en plena invasión nazi, no sólo surgió Wojtyla: un gran sector de Polonia debe en gran parte su firme fe, adulta y compacta, en la vorágine de las más terribles borrascas, al influjo del Doctor Místico. En comunicación constante con Tyranowski y con sus amigos, sorbe a raudales la solidez y belleza de San Juan de la Cruz. Clima adecuado para que en él germine la decisión de ser sacerdote.
Se comprende que cuando Karol Wojtyla llega a Roma enviado por el Cardenal Sapieha, Arzobispo de Cracovia, a hacer su Doctorado en Teología, elija a San Juan, para estudiar y escribir su tesis: “El acto de fe en San Juan de la Cruz”, bajo la dirección del Padre Garrigou—Lagrange.
Posteriormente publicó en 1951: Humanismo de San Juan de la Cruz, el misterio y el hombre que fue su tesis doctoral en la Facultad de Teología de Cracovia. El Cardenal Wojtyla ha quedado agradecido a Tyranowski. Un Papa con una mente vigorosa, que con esa misma cabeza decidió elegir por mentor espiritual al místico español... cuando ese Papa ha asombrado al mundo por su valor, fuerza personal, coraje, liderazgo espiritual, armonía humano-divina, ha revalorizado el doctorado de San Juan y lo ha puesto de actualidad.
Hay una sintonía en la vida de Wojtyla y en la de Fray Juan. Ambos han sufrido duras pruebas. Pero la cruz les ha engrandecido. A otros menos grandes, la cruz los envilece, los deja resentidos para siempre. Ambos saborean la belleza: los altos picachos nevados, los montes y espesuras - plantados por la mano del Amado -. Ambos gustan de trabajar ante el Sacramento de la Eucaristía. Ambos escriben poesía. Y los dos gustan de las flores.
Fray Juan gozaba adornando con ellas los altares toda su vida y cantó al Amado que pace entre las flores. Y su sensibilidad captó la belleza de las flores y rosales. Y de las guirnaldas en las frescas mañanas escogidas. Y aprendió a dejar su cuidado entre las azucenas olvidado. Wojtyla cultivaba las flores en el jardín de su Arzobispado de Cracovia, nos ha dicho D. Marcelo González Martín en su Prólogo a Signo de contradicción. Flores frescas que perfumaban después su capilla eucarística.
Juan Pablo II ha dicho que, cuando elaboraba su tesis, “intuía que la síntesis de San Juan de la Cruz contiene no solamente una sólida doctrina teológica sino, sobre todo, una exposición de la vida cristiana en sus aspectos básicos, como son la comunión con Dios, la dimensión contemplativa de la oración, la fuerza teologal de la misión apostólica y la tensión de la esperanza cristiana”. San Juan de la Cruz nos ha dejado una gran síntesis de espiritualidad y de experiencia mística cristiana.
Y en el marco tomista de los pensadores polacos actuales, también hay que situar a Kalinowski, profesor de la Universidad de Lublín y, después exiliado en Francia, y Swiezaws, comisionado por el Episcopado polaco como auditor laico en el Concilio Vaticano II, dos personalidades importantes, en cuya obra y planteamientos, aparece clara la huella del estudio y lectura —profunda- de San Juan de la Cruz, plenamente asimilado.”

jueves, 27 de febrero de 2014

“Dios existe” “Dios sabe” y los carmelitas en Bangui


(Fue esta fotografía de los carmelitas descalzos en Bangui que me inspiró escribir este post.)

Los problemas y conflictos en nuestro propio hemisferio y en occidente opacan ante nuestros ojos la situación y sufrimientos de un continente  con una población de 1,033 miles de millones (2011) y el empeño misionero de tantos hombres y mujeres abnegados y dedicados a pueblos ignorados y olvidados. 

El superior carmelitano  Frederick Trinchero se lamenta desde Bangui que el conflicto y los choques  entre los antiguos rebeldes Seleka y la milicia anti Balaka  (que algunos consideran cristianos)   envenenó la Republica Central Africana.    Al respecto aclaraba el padre Trinchero “Los anti-Balaka, que no son musulmanes, no pueden llamarse cristianos – como a veces los señalan los medios - porque actúan como si no lo fueran y los obispos ya denunciaron esta reacción violenta. Señala además que  la única razón porque los medios los consideran cristianos es porque no son musulmanes y subraya que no todos los musulmanes en Bangui son mala gente y que su éxodo ha privado a los cristianos de muy buenos vecinos y amigos a lo cual se agrega una crisis alimentaria en el país pues  la mayoría eran dueños de empresas dedicadas al sector agropecuario.

Sin embargo – agregaba “En este panorama desolador, se ha producido, el 20 de enero, un signo de distensión: la elección de un nuevo presidente en la persona de Cathérine Samba Panza, ex - alcalde de Bangui, que a diferencia de los que le precedieron goza del apoyo popular. El nuevo presidente ha nombrado ya a un nuevo primer ministro, cuyo nombre lo dice todo: Nzapayeke, que significa 'Dios existe'. Un gran tándem con el arzobispo de Bangui, cuyo apellido, Nzapalainga, significa 'Dios sabe'. Luego: 'Dios existe y Dios sabe'. Estas dos certezas, que nunca han faltado en el corazón de todos los centroafricanos, ya sean cristianos o musulmanes, son más que suficientes para no desanimarnos, sentirnos seguros y caminar hacia adelante”. (RadioVaticana)


Ante esta delicada situación la Iglesia de Polonia invita a los fieles polacos a una  "Jornada de oración y ayuno por la paz en la República Centroafricana y el cese de la persecución de los cristianos en el mundo". 




No debemos olvidar la preocupaciòn del Papa Juan Pablo II por África;  su primera exhortación apostólica entre las dedicadas a los continentes fue precisamente a la Iglesia en Africa 

 Alli el Papa exaltaba la “gran epopeya misionera, de la que el continente africano ha sido escenario sobre todo durante los últimos dos siglos….la semilla esparcida a su tiempo ha producido frutos abundantes… Junto con sus sacerdotes, llevan ya sobre sus espaldas gran parte del trabajo de la evangelización. Lo atestiguan también los numerosos hijos e hijas de África que ingresan en las antiguas Congregaciones misioneras o en los nuevos Institutos nacidos en tierra africana, llevando en sus manos la antorcha de la consagración total al servicio de Dios y del Evangelio. El hecho de que en casi dos siglos el número de católicos en África haya crecido rápidamente constituye por sí mismo un resultado notable desde cualquier punto de vista. Elementos como el sensible y rápido aumento del número de las circunscripciones eclesiásticas, el crecimiento del clero autóctono, de los seminaristas y de los candidatos en los Institutos de vida consagrada y la progresiva extensión de la red de catequistas, cuya contribución a la difusión del Evangelio entre las poblaciones africanas es bien conocida confirman, en particular, la consolidación de la Iglesia en el continente. De fundamental importancia es el alto porcentaje de Obispos nativos, que constituyen ya la Jerarquía en el continente.”

Invito visitar el sitio misionero: África, el nuevo portal de Cristo - 

jueves, 9 de agosto de 2012

Edith Stein, Sor Teresa Benedicta de la Cruz, buscadora de la verdad y una verdadera adoradora de Dios





La Iglesia recuerda hoy a Edith Stein, Santa Teresa Benedicta de la Cruz .
   Conmemorando el 70 aniversario de su muerte se llevo a cabo una Misa concelebrada en su honor en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau,   con la presencia de autoridades eclesiásticas polacas y alemanas.   La liturgia fue presidida por el cardenal Peter Edrö. Organizaron el encuentro polaco-aleman la Arquidiocesis de Cracovia, la Diocesis de Bielsko-Zywiec y la Provincia de las Carmelitas descalzas de Cracovia.



La ceremonia de hoy fue precedida por una reunión de trabajo de Obispos polacos y alemanes realizada ayer  en la sede de la Arquidiocesis de Cracovia.  Durante la reunión, el cardenal. Stanislaw Dziwisz se refirió a los tradicionales contactos entre Obispos polacos y alemanes iniciados en Roma durante el Concilio Vaticano II, y de los cuales participaron el entonces arzobispo de Cracovia Karol Wojtyla y el Primado del milenio,  y recordó la famosa carta „Perdonamos y pedimos perdón” (cuyo texto lamentablemente aun no tengo en español) Esta disponible en polaco en la pagina de la Conferencia Episcopal de Polonia  y en aleman en la pagina de la Embajada de la República de Polonia en Berlin  donde también se encuentra la respuesta. 

 “Hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo” (Juan Pablo II),  quien después de haber transitado por todas las etapas de la vida (incluida la de haber dejado de rezar convencida que no había Dios) seguía, sin embargo,  buscando la verdad. “Más tarde, mirando retrospectivamente esa época de inquietud espiritual reconoce, con todo, en ella un peldaño importante en su proceso de maduración interior, y afirma: "Mi búsqueda de la verdad era una oración" decía Juan Pablo II con ocasión de su beatificación.  “Una hermosa frase de consuelo – agrega Juan Pablo II -  para todos aquellos a quienes les resulta difícil creer en Dios. La búsqueda de la verdad es ya en lo más profundo una búsqueda de Dios.”

La homilía completa puede leerse en el sitio de Multimedios   (en la página de la Santa Sede no está la versión española).

El papa Juan Pablo II termina aquella homilía diciendo
“La Iglesia del siglo XX vive hoy un gran día: Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte de Edith Stein, la hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, sor María Teresa de la Cruz; una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis dramática de nuestro siglo. La síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy, pero que hombres y mujeres con sentido de responsabilidad se han esforzado y se siguen esforzando por curar; síntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho "hasta que encontró descanso en Dios".
Al acudir con el espíritu al lugar del martirio de esta gran judía y mártir cristiana, al lugar de aquel acontecimiento terrible que hoy se llama "Shoah", escuchamos la voz de Cristo, el Mesías e Hijo del hombre, el Señor y Salvador.
Como mensajero del misterio insondable de Dios, dice a la samaritana junto al pozo de Jacob:
"La salvación viene de los judíos. Pero ya llega la hora, y es ésta, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, pues tales son los adoradores que el Padre busca. Dios es espíritu, y los que le adoran han de adorarle en espíritu y verdad" (Jn 4,22-24).
Bendita sea Edith Stein, sor Teresa Benedicta de la Cruz, una verdadera adoradora de Dios, en espíritu y en verdad.
¡Sí, bendita sea! Amén.”


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sábado, 16 de julio de 2011

Juan Pablo II : Teresa de Jesús y la Oración



Dedico este post con todo mi cariño a mis amigas las hermanas carmelitas de Gualeguaychú, Entre Rios, Argentina y les deseo feliz dia y bendiciones!


“Acercarse al misterio de Dios, a Jesús, “traer a Jesucristo presente” constituye toda su oración.
Esta consiste en un encuentro personal con aquel que es el único camino para conducirnos al Padre. Teresa reaccionó contra los libros que proponían la contemplación como un vago engolfarse en la divinidad o como un “no pensar nada” viendo en ello un peligro de replegarse sobre uno mismo, de apartarse de Jesús del cual nos “vienen todos los bienes”. De aquí su grito: “Apartarse de Cristo . . . no lo puedo sufrir”. Este grito vale también en nuestros días contra algunas técnicas de oración que no se inspiran en el Evangelio y que prácticamente tienden a prescindir de Cristo, en favor de un vacío mental que dentro del cristianismo no tiene sentido. Toda técnica de oración es válida en cuanto se inspira en Cristo y conduce a Cristo, el camino, la verdad y la vida.Bien es verdad que el Cristo de la oración teresiana va más allá de toda imaginación corpórea y de toda representación figurativa; es Cristo resucitado, vivo y presente, que sobrepasa los límites de espacio y lugar, siendo a la vez Dios y hombre. Pero a la vez es Jesucristo, Hijo de la Virgen que nos acompaña y nos ayuda.
Cristo cruza el camino de la oración teresiana de extremo a extremo, desde los primeros pasos hasta la cima de la comunión perfecta con Dios. Cristo es la puerta por la que el alma accede al estado místico. Cristo la introduce en el misterio trinitario. Su presencia en el desenvolvimiento de este “trato amistoso” que es la oración es obligado y necesario: El lo actúa y genera. Y El es también objeto del mismo. Es el “libro vivo”, Palabra del Padre. El hombre aprende a quedarse en profundo silencio, cuando Cristo le enseña interiormente “sin ruido de palabras”; se vacía dentro de sí “mirando al Crucificado”. La contemplación teresiana no es búsqueda de escondidas virtualidades subjetivas por medio de técnicas depuradas de purificación interior, sino abrirse en humildad a Cristo y a su Cuerpo místico, que es la Iglesia.”



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viernes, 1 de octubre de 2010

«Dios mío, te amo» Santa Teresa del Niño Jesús


Hoy recordamos a la Santa que durante su vida, descubrió «luces nuevas, significados ocultos y misteriosos» (Ms A 83 v) y recibió del Maestro divino la «ciencia del amor»: Santa Teresa del Niño Jesús.

“El 9 de abril de 1888, a los 15 años, Maria Francisca Teresa, hija de Louis Martín y Zélie Guérin, entra en el Carmelo de Lisieux. donde recibe el hábito de la orden de la Virgen el 10 de enero del año siguiente, y emite su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María. En el Carmelo emprende el camino de la perfección trazado por la madre fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, cumpliendo los diversos oficios comunitarios que se le confían. Iluminada por la palabra de Dios y probada de modo particular por la enfermedad de su amadísimo padre, Louis Martín, que muere el 29 de julio de 1894, Teresa se encamina hacia la santidad, insistiendo en la centralidad del amor. Descubre y comunica a las novicias encomendadas a su cuidado el caminito de la infancia espiritual, progresando en el cual ella penetra cada vez más en el misterio de la Iglesia y, atraída por el amor de Cristo, siente crecer en sí misma la vocación apostólica y misionera, que la impulsa a llevar a todos hacia el encuentro con el Esposo divino.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofrece como víctima de holocausto al amor misericordioso de Dios. El 3 de abril del año siguiente, en la noche entre el Jueves y el Viernes santo, tiene una primera manifestación de la enfermedad que la llevará a la muerte. Teresa la acoge como la misteriosa visita del Esposo divino. Al mismo tiempo, entra en la prueba de la fe, que durará hasta su muerte. Al empeorar su salud, a partir del 8 de julio de 1897, es trasladada a la enfermería. Sus hermanas y otras religiosas recogen sus palabras, mientras los dolores y las pruebas, sufridos con paciencia, se intensifican hasta culminar con la muerte, en la tarde del 30 de septiembre de 1897. «Yo no muero; entro en la vida», había escrito a uno de sus hermanos espirituales, don Bellière (Carta 244). Sus últimas palabras: «Dios mío, te amo», son el sello de su existencia.”

De la carta apostólica de Juan Pablo II: «Divini Amoris Scientia» -Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es declarada Doctora de la Iglesia universal.

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Beatificación padres de Santa Teresita

lunes, 9 de agosto de 2010

Santa Teresa “la bendecida por la cruz”


Hoy recordamos a Santa Teresa “la bendecida por la cruz” – Edith Stein, “hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, sor Teresa Benedicta de la Cruz; una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis dramática de nuestro siglo. La síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy...; síntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontró descanso en Dios" (Juan Pablo II con ocasión de la beatificación de Edith Stein el 1 de mayo de 1987, en Colonia).


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