Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 2 de septiembre de 2016

«El que quiera ser el primero, sea esclavo de todos»


(RV).- «El que quiera ser el primero, sea esclavo de todos» (Mc 10, 44). "Estas palabras de Jesús a sus discípulos, que acaban de resonar en esta plaza, indican cuál es el camino que conduce a la ‘grandeza’ evangélica". Con estas palabras el Papa Juan Pablo II iniciaba la homilía en la ceremonia de beatificación de la Madre Teresa de Calcuta, aquel 19 de octubre de 2003.
Trece años después, a más de dos años de que también el Papa polaco fuera proclamado santo el 27 de abril de 2014,  también ella, “sierva entre los siervos”, será canonizada por elPapa Francisco el próximo domingo 4 de setiembre.
Testigo de los muchos encuentros entre los dos fue Joaquín Navarro - Valls, quien fuera por veinte años Director de la Oficina de prensa vaticana. Entrevistado por nuestro compañero Alessandro Gisotti, el ex director recuerda - “volviendo a pasar por el corazón” - , los encuentros que pudo presenciar de ambos haciendo referencia al itinerario de amor y de servicio que realizaban - cada uno en su campo - a partir de su amor por Jesús y por los más necesitados.

P. Director, un recuerdo personal de Madre Teresa:
R. Son tantos, porque fueron muchas las ocasiones en las que tuve la fortuna de encontrarla. Era una persona de una estatura extraordinaria a nivel mundial, no sólo dentro de la Iglesia católica, su personalidad iba más allá: había inspirado a personas en todo el mundo con ese modo de vivir su caridad con los más necesitados, con los pobres, los olvidados, los enfermos.

P. Juan Pablo II y la Madre Teresa fueron muy unidos, “como hermano y hermana” escribieron muchos ¿Qué recuerdo especial tiene de estos dos santos?
R. Los vi muchas veces juntos tanto en el departamento del Papa como en algunos viajes, sobre todo en el primer viaje del Papa en India en el 1986, cuando el Papa quiso ir a la casa inicial de la Madre Teresa. Allí había dos grandes habitaciones, una para hombres y otra para mujeres, en donde estaban las personas que aquella mujer recogía por las calles. El Papa se impresionó mucho con aquello; él estaba muy cerca de Madre Teresa. Había entre estas dos grandes figuras de nuestra época, dos grandes líderes podemos decir, cada uno en su campo, una enorme confluencia del sentido que está en el centro de la vida de la iglesia: la caridad con todos y sobre todo, con los más necesitados.

P. Después de la histórica y conmovedora visita a Calcuta, Karol Wojtyla quiso que las misioneras de la caridad tuvieran su casa en el Vaticano. Así nació “El Don de María”. ¿Qué recuerdo tiene de esa decisión del Papa Juan Pablo II y qué significa hoy esta presencia en la Sede de Pedro?
R. Fue en el 1978, dos años después de su viaje en India, después de visitar la primera casa fundada por la Madre Teresa en India. Al Papa le gustó aquello porque era un modo específico de ayudar a las personas que están abandonadas, enfermas, que no tienen a nadie a su alrededor. Creo que no hay ningún aspecto del sufrimiento humano que no haya sido atendido por Madre Teresa y el Papa quería esto también dentro el Vaticano. Fue una decisión inesperada y muy original, nunca se había hecho nada de este estilo, y así nació la casa “el Don de María” dentro del Vaticano.

P. La canonización de la Madre Teresa se realiza por voluntad del Papa Francisco en el Jubileo de la Misericordia. ¿Qué mensaje proviene de este doble evento?
R. Creo que será el acto más multitudinario de todo el Año de la Misericordia. Dos aspectos pienso que se podrían resaltar: uno, el sentido de la caridad cristiana vivido de modo radical, orientado hacia los otros, con total olvido de sí mismo y puesto al servicio los más necesitados.El segundo aspecto que me viene a la mente es, claro, no olvidemos que la Madre Teresa era una mujer, y cuando se habla del papel del la mujer en la Iglesia me viene a la mente inicialmente, la Madre Teresa. Ella con su actividad llegó a inspirar y a iluminar el sentido de la caridad cristiana en tantas personas, y dentro de la iglesia, en tantos sacerdotes, tantos obispos y cardenales que la llamaban de un sitio y de otro para que estableciera allí casas para acoger a los enfermos. Ella vivió este esfuerzo de caridad con la sensibilidad y la cualidad de una mujer, "el toque femenino de la mujer dentro de la Iglesia". Éste es un aspecto que creo no debería pasar inobservado el día de su canonización.

sábado, 12 de abril de 2014

Encuentro internacional sobre las JMJ Rio 2013 – Cracovia 2016 (2 de 2)


Al inaugurar el Encuentro internacional sobre las JMJ en Sassone, Ciampino que finaliza mañana Domingo de Ramos, engarzando con la Celebración diocesana de la XXIX JMJ en la Basílica de San Pedro,   El Cardenal Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los laicos,  definió a las JMJ una “provocación de la creatividad y fantasía misionera”, un “gran signo de esperanza”, un “don inmenso”.
Comenta Isabella Piro de Radio Vaticana haciendo referencia a citas del Cardenal Rylko.

El encuentro de Ciampino es una retrospectiva de la JMJ de Rio de Janeiro 2013, pero mira hacia delante, al encuentro mundial de los jóvenes que se realizará en Cracovia en 2016. “Las JMJ – dice el Card Rylko – se han convertido en parte integrante de la pastoral juvenil a nivel mundial” reafirmado por  “la importancia del proyecto pastoral del cual son portadores en la Iglesia”.  Haciendo de esta manera un balance de la JMJ “carioca” - la primera para el Papa Francisco – primer pontífice latinoamericano, el cardenal Rylko la define como “revolucionaria” capaz de “un impulso misionero de una fuerza extraordinaria para toda la Iglesia y para las generaciones jóvenes”,  “una semilla gigantesca de la Palabra de Dios”, sobre todo en los corazones de los jóvenes. Y ahora – subraya -  esta “gran aventura de la fe” continúa camino a Cracovia 2016, donde la JMJ tendrá lugar a 25 años de aquella extraordinaria experiencia de Czestochowa en 1991”.
Durante este tiempo, sin embargo, ha recordado el cardenal Rylko, Polonia ha cambiado, también la Iglesia local, el mundo de los jóvenes y se plantean  por lo tanto nuevos desafíos pastorales que claman por “respuestas entusiastas”. “En particular – evidenció Rylko – la nueva generación de jóvenes necesita una nueva generación de operadores pastorales,  testimonios convincentes y auténticos de Cristo y de su Evangelio.    Dos son pues los aspectos fundamentales de la JMJ de Cracovia a ratificar en la JMJ de Cracovia: el tema de la misericordia, inspirado en un versículo de las Bienaventuranzas y escogido por el Papa Francisco como lema del encuentro, y la figura de Juan Pablo II, que antes de aquella fecha será declarado santo.  Los jóvenes de todo el mundo que se reunirán en Cracovia “rendirán gracias por la canonización de este gran Pontifice, protagonista indiscutible de encuentros históricos, incansable peregrino del Evangelio,  gran profeta de nuestros tiempos, fundador de las JMJ”, que “confiaba en los jóvenes y veía en ellos sus aliados indispensables en el proyecto de la nueva evangelización”.
Por lo tanto en 2016 en Cracovia “Juan Pablo II volverá a estar entre sus jóvenes como Santo Patrono, un Amigo del cielo en quien confiar”. “Con gozo y gratitud” concluye el Cardenal Rylko, la Iglesia polaca espera ansiosa este gran encuentro, consciente a su vez del  “fuerte sentido de responsabilidad por la expectativa del mundo entero”.  En el programa en curso hasta el domingo con la participación de 250 delegados provenientes de 90 países de cinco continentes y representados por 45 movimientos eclesiales, nueve comunidades y asociaciones juveniles de esperaba con gran curiosidad el “social movie” “Bota Fé – pone fe en tu vida” sobre la JMJ de Rio 2013.  El domingo finalmente todos participaran de la Santa Misa de Ramos presidida por el Papa Francisco en la Plaza San Pedro a las 9.30. La celebración coincide con la 29ª. JMJ diocesana y la solemne entrega de la Cruz de la JMJ y el icono mariano de la Salus Populi Romani por parte de los jóvenes brasileños a los jóvenes polacos que la llevaran en peregrinación hacia Cracovia.


miércoles, 9 de abril de 2014

Mons. Piero Marini: Wojtyla, un pastor santo en medio del pueblo – la oración el centro de su vida



Con ocasión de la canonización de Juan Pablo II vemos aparecer nuevos libros casi a diario. Esta vez se trata de “Giovanni Paolo II – L´uomo, il Papa, il santo” obra que fue presentada esta tarde en la “Universidad del Papa” el Angelicum,  Pontificia Universidad de Santo Tomas de Roma y durante la Audiencia General de hoy se le entregó un ejemplar al Papa Francisco.

Entre los testimonios que contiene el libro hay uno del Arzobispo Piero Marini, que fuera Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias durante el pontificado del Papa Juan Pablo II. Alessandro Gisotti de Radiogiornale Vaticana ha entrevistado a Mons. Marini, quien actualmente se desempaña como Presidente del Pontificio Comité para Congresos Eucarísticos Internacionales. Gisotti le pregunta a Mons. Marini acerca de su primer encuentro con Karol Wojtyla.

Marini - Mi primer encuentro con Karol Wojtyla fue en Cracovia, en 1973, durante un viaje del cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, a quien acompañé por casi todas las diócesis de Polonia. Allí vi por primera vez a este arzobispo de Cracovia, muy amable…. Recuerdo sobre todo su cercanía con la gente.  De las celebraciones de las Misas que aun recuerdo bien están primero la Misa de san Estanislao, con una gran peregrinación, interminable: después la Misa en una parroquia de Nova Huta, que el mismo había construido – recuerdo esa cercanía con la gente y veo en el sobre todo al pastor tal como lo había delineado el Concilio Vaticano II. Recuerdo que después de aquellos momentos, siempre seguía un encuentro con la asamblea, con la gente:  fuera del templo se quedaban con el.  Recuerdo aquellos campesinos que venían probablemente de Zakopane, vestidos con sus trajes regionales….Me causo una bellísima impresión, la  de un pastor cercano, digamos “al estilo Francisco”: un pastor que verdaderamente sentía “el olor de las ovejas” verdaderamente.

Usted estuvo junto a Juan Pablo II durante mucho tiempo.  En algún momento pensó  “Este hombre es un santo?”

Marini - Si, en realidad la reflexión sobre su santidad, al menos en lo que a mi experiencia se refiere, la he tenido muchas veces, sobre todo cuando lo veía tan concentrado en la oración, antes de la celebración, durante la celebración y después.  Pensar en su santidad,  sin embargo, fue algo que ocurrió  más tarde, reflexionando precisamente sobre su vida, y por primera vez de modo más serio con ocasión de la beatificación, recordando su forma de ser, su modo de ser en relación con la gente.  Recuerdo que al inicio de su Pontificado, cuando al final de la Misa se mezcló con la gente y el ceremoniero trataba de detenerlo…. Asi es, para mi la Beatificaciòn ha sido la verdadera ocasión para reflexionar sobre su vida, repensando también el Concilio que nos había recordado a todos los sacerdotes, a los obispos, que podemos ser santos sin hacer cosas extraordinarias, sino haciendo bien el deber de cada uno.  Y así he comenzado a reflexionar sobre su santidad, que no era la santidad de un líder, sino la santidad de la vida cotidiana:  de aquello para lo cual lo había llamado el Señor primero en Cracovia y después como obispo de toda la Iglesia durante su pontificado.  Ha convertido en extraordinarias las cosas ordinarias de la vida! 

Usted estaba literalmente a  unos pasos del latido del corazón de Karol Wojtyla cuando celebraba la Misa: que le impresionaba más de la dimensión orante de Juan Pablo II?

Marini - Creía en aquello que hacia! Cuando rezaba, rezaba porque creía en su oración. No temía orar en público, de hacer gestos que quizás le hubiesen presentado dificultades a otros.  Era un hombre autentico, que tenía sus momentos de intimidad, de coloquio con Dios. Esta era la sensación que me daba a mí y aun hoy me edifica pensar en aquellos momentos de oración que comenzaban ya en la sacristía.  Una oración que era personal, pero a su vez sencilla y cercana a cualquiera de nosotros, como la oración de las cuentas del Rosario, o las veces que hacia detener el auto en algún momento del viaje para celebrar la Liturgia de las Horas….Era un hombre para quien la oración figuraba en primer lugar.

Todos recordamos el grito contra la mafia del Papa en Agrigento y recordamos también las imágenes: usted estaba detrás suyo, a pocos pasos del Papa. Este coraje, este “no tener miedo”  - encarnado tan bien en aquel momento – es para usted una faceta de la santidad de Karol Wojtyla?

Marini - Si, era el coraje de un hombre convencido. El me lo comentaba varias veces: “Yo soy un Papa bueno, cercano, amable en la vida y en las relaciones con los demás, pero muy diferente cuando se trata de defender los principios!” Y para él la vida era uno de los principios que defendía. Recuerdo aquel momento en Agrigento, aquel grito del Papa, tan cargado de convencimiento, de coraje, que casi daba miedo. Recuerdo más o menos lo mismo en Varsovia, durante una celebración en la cual defendía la vida en el seno materno. Esos eran los momentos en los cuales irradiaba todo ese convencimiento que llevaba adentro y que era el fundamento de su forma de ser cotidiana.  

(traducido deRadiogiornale Radio Vaticana)

martes, 5 de noviembre de 2013

“He vivido con un santo” de Stanislaw Dziwisz y Gianfranco Svidercoschi


Ayer, 4 de noviembre, festividad del santo patrono del Beato Juan Pablo, san Carlos Borromeo, fue presentado en el salón Juan Pablo II, contiguo a la Iglesia de San Estanislao, iglesia nacional polaca de Roma, el libro “He vivido con un santo” (en versión italiana, publicada por Rizzoli que estará disponible a partir de mañana en las librerías). Presentes se encontraban el cardenal Camillo Ruini, el profesor Andrea Riccardi, Mons. Paolo Ptasznik y el periodista y escritor Gian Franco Svidercoschi.

“He vivido con un santo” es una obra del cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, escrito en forma de conversacòn con el periodista Gianfranco Svidercoschi. A ocho años de la muerte de Juan Pablo II su secretario recuerda momentos de la vida del hombre a cuyo lado ha estado durante casi 40 años y que será canonizado el proximo 27 de abril. 
DeboraDonnini de Radio Vaticana ha preparado el siguiente texto/entrevista a tres personalidades cercanas al cardenal Dziwisz y al Papa Juan Pablo II: el Rector de la Iglesia San Estanislao Paolo Ptasznik, el cardenal Camillo Ruini que tanto apreciaba al Papa Juan Pablo II y el escritor y periodista Gian Franco Svidercoschi, ya familiar de este blog.  

Texto de Radio Vaticana/Debora Donnini:  (en mi traducciòn al español)

“La profunda unión con el Señor, la pasión por el Evangelio y por el hombre, el repudio por las ideologías, el entusiasmo misionero.... son algunas de las características de la vida de Karol Wojtyla tratadas en el libro “He vivido con un santo” en el cual se entretejen recuerdos de momentos “`históricos” de Karol Wojtyla como Arzobispo de Cracovia y sobretodo como Papa con aquellos de su profundo amor a Cristo, de atención a la persona, de oración. En el centro mismo está la Misa. Se sobreentendía – recuerda el purpurado en el libro – que no solamente era el momento central de su vida cotidiana....sino una necesidad mas profunda de su alma”.

Lo confirma también Mons. Paolo Ptasznik, durante años colaborador de Juan Pablo II y responsable de la sección polaca de la Secretaria de Estado:
 
La oración era la base de todas sus actividades. El vivía su fe no como una confesión de verdad, sino como una relación concreta con Jesucristo  Por eso, buscaba estarle cerca y escuchar al Señor en todo momento y mediante este encuentro encontrar las soluciones a los problemas y las iniciativas que debía emprender en la Iglesia. Ante todo para el la Santa Misa era un momento especial. Podíamos vivenciarlo tanto en su capilla como durante los viajes y las celebraciones públicas.

Uno de los mas estrechos colaboradores de Juan Pablo II fue el cardenal Camillo Ruini, cardenal vicario entre 1991 y 2008. En su discurso recordaba como Juan Pablo II veía a la Iglesia como “casa y escuela de comunión”,  cuya gran tarea fuese la evangelización. “El cardenal Dziwisz, que ha vivido en primera persona las relaciones entre la Curia y el Papa Wojtyla, observa que – dice el cardenal Ruini – después de las dificultades iniciales en aceptar al “papa polaco”, estas relaciones fueron buenas.   No se  había llegado, sin embargo, aun a la madurez apropiada para una reforma general de la Curia romana y la Curia misma no estaba preparada para ser reconducida “a su función efectiva de servicio al Papa y a los obispos” y convertirse en “un autentico instrumento de comunión entre la Santa Sede y las Iglesias locales”. Al cardenal Runi, le hemos preguntado que fue lo que más le impresionó del libro:

Ruini: Me ha impresionado el análisis exhaustivo que nos ofrece el cardenal Stanislaw Dziwisz. Se nota claramente que en estos ocho años, a partir de la muerte de Juan Pablo II, él ha continuado, si bien de otra manera,  viviendo con Karol. Y asi ha podido interiorizarse aun más  profundamente en la herencia que Juan Pablo II nos ha dejado, una herencia que se expresa ante todo en el gran proyecto de Iglesia que Juan Pablo II inició,que ha puesto en camino y que debe continuar.

Donnini: El cardenal Dziwisz recuerda lo que dice entonces el cardenal Ratzinger en la homilía con ocasión de los funerales de Juan Pablo II: Juan Pablo II ha abierto a Cristo a la sociedad, la cultura, los sistemas políticos y económicos.... esto usted lo ve como un verdadero testimonio?

Ruini: Si lo he notado especialmente con referencia a Italia, pero no solamente aquí  De cualquier manera Juan Pablo II fue un Papa que le ha dado a la Iglesia un protagonismo que antes nunca había tenido.

Donnini: A Gianfranco Svidercoschi le preguntamos cual es la novedad, el sentido de este libro-entrevista con el cardenal Dziwisz:

Svidercoschi: El sentido del libro esta sobretodo en el hecho que Don Estanislao quiere ofrecer un testimonio de la santidad de Juan Pablo II, una santidad que llego a ser heroica en ciertos periodos – como fue el periodo del casi martirio al momento del atentado – o una santidad que Don Estanislao define como dimensión mística, como por ejemplo hacia el final, en el periodo  del sufrimiento.....  Pero lo que mas me ha impresionado ha sido como comenta la santidad ordinaria, normal, que es para todos.  No hay pues ninguna diferencia entre el hombre de Dios, el hombre de oración y después el Papa de los grandes gestos públicos, el Papa que se encontraba con los grandes de la tierra. El por otra parte cuando hablaba con los jóvenes los exhortaba a ir contracorriente y ser santos. Nosotros pensamos que la santidad esta reservada solamente a los místicos o a los grandes mártires, pero es algo que debemos hacer todos los días. Y el ha abierto por cierto las puertas a los laicos.  Ademas, ha creado también las bases para una espiritualidad propia de los laicos.

Donnini: En base a lo que le ha comentado el cardenal Dziwisz, que fue lo que más le ha impresionado en cuanto al acento que Juan Pablo II ponía sobre la importancia de la evangelización, de la misión de la Iglesia?

Svidercoschi:  El espacio que el le ha dado a esta Iglesia abierta a los laicos, tal como ya lo había hecho en Cracovia, y a los nuevos protagonistas de la Iglesia, porque la Iglesia ahora esta cambiando de piel precisamente gracias a estos nuevos protagonistas, a quienes Juan Pablo II le ha dado espacio: a los jóvenes  con la creación de la Jornada Mundial de la Juventud, los nuevos movimientos, que el defendió de alguna manera ya sea de los peligros propios del sectarismo interno sea de ciertas hostilidades,  en cuanto a la mujer sobre todo. El nos ha dado una definición del  genio femenino  que era mil veces superior a todo lo que estaba haciendo el nuevo feminismo. Y después la defensa de la mujer, del matrimonio, de la vida.... Yo creo que esto, sobretodo, fue lo que hablaba más de Wojtyla, trasladar este acento de  una Iglesia muy institucional hacia  una Iglesia mas de comunión, mas de familia y mas abierta a los laicos

miércoles, 23 de octubre de 2013

Maurizio Mirilli: “aún siento sobre mi aquella imposición de manos”




Ayer, con ocasión de celebrarse el recuerdo litúrgico de Juan Pablo II Alessandro Gisotti de  Radiogiornale Vaticana entrevistó a Don Maurizio Mirilli,   Director para la pastoral juvenil de Roma,  y entre los últimos sacerdotes que fueron ordenados por el Papa Wojtyla.

Mirilli: He estado entre los últimos en ser ordenado sacerdote por el mismo Juan Pablo II, el 2 de mayo del 2004.   De aquel dia naturalmente recuerdo la emoción de mi ordenación:  aquella imposición de manos sobre mi cabeza – durante la ordenación, - de parte de un Papa enfermo, que debía permanecer sentado y además con dificultades en el habla… Aun siento aquellas manos sobre mi cabeza.  Me arrodillé para darle la paz, porque a él le costaba levantarse y tenía dificultades para hablar. Apoyé mis manos sobre los brazos de la silla y el puso sus manos sobre las mias: me las estrechó fuertemente, fuerte, fuerte. Me miró a los ojos, y con aquella mirada penetrante, sentí que me quería decir: “ahora te toca a ti!, Fuerza, coraje, no tengas miedo!”

Gisotti:  El 22 de octubre de 1978, hace 35 años, ha sido precisamente ese grito el de la Plaza San Pedro: “No tengáis miedo! Abrir, abrid de par en par las puertas a Cristo”. Palabras que de alguna manera han sido el estilo de todo su Pontificado, de todo su testimonio, también de santidad. El coraje que se destila al estar con Jesùs….

Mirilli:  Y si,  aún si no podía hablar más,  aquel estrechar de manos eran la expresión – como decir – el lenguaje de los gestos de aquel “No tengáis  miedo!” Aquel no tengáis miedo que ha quedado grabado para siempre – creo – en todos. También en mi.  Y es una invitación que sigue llevando adelante el actual Papa Francisco y que es un aliento para todos.

Gisotti: El 25 de abril del año próximo, Karol Wojtyla, junto a Angelo Roncalli, serán canonizados por el Papa Francisco. De alguna manera se confirma aquel “Santo súbito” de los fieles de Dios el 8 de abril de 2005, con ocasión de su funeral.  Es la expresión del sentido de las palabras de cómo el pueblo de Dios vivenció la santidad de un hombre….


Mirilli: Es precisamente como el dicho “Vox populi, vox Dei”. Realmente la voz del pueblo de Dios indudablemente ha tenido su influencia en el proceso de la canonización tan rápido. Aún hoy sentimos aquella voz, aquella mirada, aquel aliento, aquellas visitas pastorales alrededor del mundo, pero también en nuestras parroquias romanas.  Un Papa que realmente se encontró con todos y en todos ha dejado el signo.

Gisotti: El Papa Wojtyla será canonizado el domingo de la Divina Misericordia: bien podemos resaltar también el llamado tan frecuente del Papa Francisco a la Divina Misericordia. También aquí existe una fuerte unión con su predecesor, que por otra parte considero significativo….

Mirilli: Si, es una unión fuertísima. Y es como si, de alguna manera, el mandato lanzado por el Papa Juan Pablo II, con la creación de esta fiesta de la Divina Misericordia, hubiese salido de la practica pastoral y operativa del Papa Francisco, quien nos invita a volcar en la concreción de nuestro ser sacerdotal, de nuestro vivir la Iglesia, una fiesta que ha sido querida por el Papa Juan Pablo II. Una fiesta que,  ahora de alguna manera,  nos manifiesta la pastoral del Papa Francisco.

lunes, 7 de marzo de 2011

“Una fe que no se hace cultura es una fe mal vivida” Radio Vaticana entrevista a Joaquín Navarro Valls


Faltan escasos dos meses para la beatificación de Juan Pablo II, un acontecimiento – dice Radio Vaticana - que se preanuncia memorable y que viene precedido de innumerables iniciativas para celebrar la figura del futuro Beato. Es grande la emoción entre quienes estuvieron cerca de Karol Wojtyla, durante su Pontificado. Es el caso del ex director de la Sala de Prensa del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, que en esta entrevista de Alessandro Gisotti responde
en primer lugar con que sentimientos recibió el anuncio de la beatificación el primero de mayo:

Dr. Joaquín Navarro Valls
Diré que con los mismos sentimientos que los vivenciados a pocos minutos de su muerte, aquella velada del 2 de abril de 2005. O sea con un sentimiento de enorme agradecimiento a su persona, a este Papa, que nos habló de Dios – no solamente a mí, naturalmente, sino a toda una generación – de modo directo. Que nos ha hecho comprender aquel tesoro de valores humanos y cristianos cuyo portavoz es el Papa.

Pregunta
Usted ha vivido durante 20 años al lado de Juan Pablo II; pero cuanto y de que modo Karol Wojtyla sigue presente en su vida después del 2 de abril de 2005?

JNV
Su pregunta me traslada a pocos días de su despedida, a una de las conferencias de prensa que se continuaban llevando a cabo en aquel periodo de sede vacante. Una periodista, creo que alemana, me planteo la pregunta: “Siente la falta de Juan Pablo II, usted que ha estado tan cercano a el durante tantos años de su Pontificado?” Mi respuesta fue ésta: “No, no la siento!” No, porque antes podía – sujeto al tipo de tarea – estar con el durante dos, tres horas al día y ahora puedo estar en contacto con el durante las 24 horas del día. Está presente 24 horas al día, le pido que me de una mano, como yo buscaba modestamente de dársela en un aspecto del Pontificado: en el comunicativo.

Pregunta
Cual es el regalo mas grande recibido de Juan Pablo II como hombre, como creyente?

JNV
Creo que su gran herencia es él mismo, en cuanto ejemplo de lo que un cristiano busca vivir, el Evangelio, que era evidente en el. Este es el don más grande. Otros dones de otra dimensión son la enorme cantidad de recuerdos de contactos cotidianos durante tantísimos años.

Pregunta
Hay algún momento, o alguna palabra que ha visto en una nueva luz después de su muerte?

JNV
Si, seguramente, hay un pensamiento que el expresaba en una frase que recuerdo de memoria textualmente, y que el repitió en diversos momentos, en diversas ocasiones como ante la Unesco…Aquel pensamiento suyo era: “Una fe que no se hace cultura es una fe mal acogida, mal vivida, mal comunicada”. Es aquella frase que tengo a menudo en mi mente. Es el gran desafío también de este momento histórico, por una parte esta el tema de la fe, aquello que conocemos por fe, pero como hacer de ello, cultura? Una fe que no se hace cultura es una fe mal vivida: este pensamiento de Juan Pablo II lo tengo presente a menudo.

Pregunta
Santo súbito! A partir de los funerales la gente esperaba este momento de la beatificación. Indudablemente puede decirse que el pueblo de Dios había reconocido inmediatamente la santidad del Papa Juan Pablo…

JNV
Durante muchos siglos los santos se declaraban por clamor popular. Y esto lo teníamos ante nuestros ojos aquella mañana, el día de su funeral en San Pedro. Porque esto? Porque el ser humano tiene una gran capacidad, que es única, única y propia del ser humano, que es la capacidad de conocer la verdad. Todos habíamos visto durante muchos años, la coherencia en la vida de Juan Pablo II entre aquello que el decía, aquello que comunicaba y aquello que vivía, que era lo mismo. Por ello el transmitía los valores cristianos con lo que decía y con su vida misma.

Pregunta
Usted dijo en una oportunidad que Karol Wojtyla tenía el humor de los santos. Entonces es hermoso pensar que el Santo Padre nos sonríe también hoy desde el cielo!

JNV
Si, estoy seguro, estoy convencido. El Santo Padre entre sus muchas cualidades poseía también esta: un optimo buen humor! Era una persona con una visión extremadamente positiva de la existencia, y ello naturalmente no se debía simplemente a las características de su personalidad. Existía en el la convicción que todos somos hijos de Dios. Y esta era una certeza, un optimismo evidentes en Juan Pablo II. Me lo imagino ahora – sonriendo – mucho mas firmemente ante la mirada de Dios!

Fuente Radio Vaticana

sábado, 12 de febrero de 2011

Hoy Radio Vaticana cumple 80 años


“La gran historia comienza con la crónica de una tarde memorable. Son las 16.40. Un leve viento norte sopla entre la gente reunida sobre la colina a las espaldas de la Basílica de San Pedro, sede de la nueva Estación radiofónica de la Ciudad del Vaticano. Guillermo Marconi de 56 años – celebrado genio de la física y principal autor de la maravillosa maquina que ruge desde hace unas horas a todo vapor – se acerca al gran micrófono y dice:

“tengo el altísimo honor de anunciar que dentro de algunos instantes el Sumo Pontífice Pío XI inaugurará la Estación de radio del Estado del Vaticano. Las ondas eléctricas llevaran a todo el mundo, a través del espacio, su palabra de paz y bendición. Durante casi 20 siglos el romano pontífice ha hecho oir la palabra de su divino magisterio al mundo, pero esta es la primera vez que su voz en vivo podrá ser captada simultáneamente en toda la superficie de la tierra….”


(la foto es mia y pueden usarla libremente - tomada en la exposición por los 80 años del Estado Vaticano en el 2009)