Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

sábado, 11 de julio de 2009

Caritas in Veritate comentada por James V. Schall, S.J.

Comentario de James Schall, S.J., profesor en Georgetown University, uno de los escritores catolicos mas prolificos en Estados Unidos. Su libro mas reciente es The Mind That is Catholic.
Publicado en The Catholic Thing, traducido con permiso del autor y del editor.
Después de leer Caritas in Veritate, me dije que la población católica y mundial en general no tiene idea de la brillantez de este papa. Naturalmente, también me lo dije al terminar de leer Spe Salvi, Deus Caritas Est, Jesús de Nazaret, y unos tropecientos escritos del Papa Ratzinger.
A Dios le debe divertir que el hombre mas brillante de nuestro tiempo sea el Papa de Roma.

Aunque siempre lo he admirado, consideraba la Populorum Progressio de Pablo VI la encíclica quizás más ideológica de todas las encíclicas sociales papales. Caritas in Veritate, que honra el documento de Pablo VI cuarenta años mas tarde, debo admitir, la considera una de las mejores. Al margen de no tocar la corrupción sindical o la naturaleza potencialmente totalitaria del movimiento ecologista, esta última encíclica es sencillamente una gran encíclica. A la vez que llama la atención sobre problemas obvios, es asombrosamente positiva en cuanto a las empresas, su potencial, versatilidad y apertura a la ética.

La propuesta acerca de una institución mundial internacional superior data de Robert Maynard Hutchins y Jacques Maritain, las Convenciones de la Haya, la Liga de Naciones y hasta el Sacro Imperio Romano. El papa define la necesidad de una autoridad al más alto nivel, pero con las debidas restricciones para evitar que se convierta en un gobierno mundial o en una tiranía. Los “Padres Fundadores” americanos estaban probablemente mas preocupados por los peligros de la tiranía que san Agustin. Nuestra experiencia acerca de la facilidad con que una institución internacional puede convertirse en instrumento ideológico necesita gran atención estructural, especialmente si esta autoridad internacional posee potencial para fortalecerse.

Pero el meollo de la encíclica es otro. Es la re-presentación compendiada de la persona humana en su relación con Dios, el mundo, otra persona, la familia, para que estamos en el mundo y en nuestro destino final. Es parte de un todo, pero en un orden coherente. El catolicismo continúa serenamente comprometido en hacer lo que debe hacerse moral y éticamente en todo nivel, aun en las situaciones más adversas.

Benedicto es claro en cuanto a los defectos de la modernidad, pero también en cuanto a su potencial. Como Spe Salvi, que considero un documento superior, coloca al hombre en este mundo sin aprisionarlo en el. Me agrado particularmente el recordatorio inicial de Benedicto que todo a nuestro alrededor se orienta al don. Como ya lo dijera en Deus Caritas Est, toda institución política y económica necesita ser justa y abierta a algo mas que a la justicia.

La comprensión Trinitaria y relacional del ser nos muestra en esta encíclica la relación entre nuestra cabeza y nuestros hechos. Pensar correctamente es precondición para actuar correctamente. Sabemos que Aquino lo dijo hace mucho tiempo, pero es bueno verlo aquí. Este papa es una persona orientada a Dios y sabe que nada será comprendido cabalmente si no es en el contexto de esa dimensión trascendental.

El genio de este documento se revela en el titulo mismo. No existe “caridad” sin “verdad”. Toda verdad tiende a poner amor en nuestro ser y en nuestro mundo, pero en el orden correcto. “Un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales” ((#4). Era necesario que se dijera.

viernes, 10 de julio de 2009

El Papa Benedicto XVI comenta su Encíclica Caritas in veritate


En la Audiencia General del 8 de julio pasado el Santo Padre Benedicto XVI comento su encíclica Caritas in veritate.

Eñ comentario encabezado Criterios morales para los proyectos políticos y económicos comenzaba así:

“Mi nueva encíclica, Caritas in veritate, que ayer fue presentada oficialmente, en su visión fundamental se inspira en un pasaje de la carta de san Pablo a los Efesios, en el que el Apóstol habla de obrar según la verdad en la caridad: "Obrando según la verdad en la caridad —lo acabamos de escuchar—, crezcamos en todo hasta aquel que es la cabeza, Cristo" (Ef 4, 15). La caridad en la verdad es, por tanto, la principal fuerza propulsora para el verdadero desarrollo de toda persona y de la humanidad entera. Por eso, en torno al principio caritas in veritate, gira toda la doctrina social de la Iglesia. Sólo con la caridad, iluminada por la razón y por la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo con un valor humano y humanizador. La caridad en la verdad "es el principio sobre el que gira la doctrina social de la Iglesia, un principio que adquiere forma operativa en criterios orientadores" (n. 6).

jueves, 9 de julio de 2009

Oracion interreligiosa por la patria

193º Aniversario de la Independencia Nacional, Argentina


Referentes de distintos credos rezaron plegarias ecuménicas e interreligiosas por la patria en Tucumán y Córdoba, en el marco de las celebraciones por el 193º aniversario de la Declaración de la Independencia.
Frente a la Casa Histórica, se rezó una oración interreligiosa por la patria, de la que participaron el presbítero Carlos Alberto Sánchez, vicario general del arzobispado de Tucumán; el rabino Salomón Nussbaum, en representación de la Sociedad Israelita Tucumana, Kehilá de Tucumán; Héctor Benjamín Mohammad, presidente de la Sociedad Panislámica de Tucumán; el padre Juan Manuel Alurralde, de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa; el presbítero Sergio Schelske, de la Iglesia Luterana Argentina; Alba Polacco, en representación de la Comunidad Emmanuel, de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina; y el profesor Roberto García, de la Iglesia Anglicana Argentina Norte.
Cada uno leyó una parte de la Oración por la patria
Fuente: AICA

miércoles, 8 de julio de 2009

Pureza de corazón


El 6 de julio de 2003 concluía la celebración del centenario de la muerte de santa Maria Goretti, (*) definida como, "pequeña y dulce mártir de la pureza" por el Santo Padre Pío XII.

Preguntaba en el Angelus el Siervo de Dios Juan Pablo II : “¿Qué dice a los jóvenes de hoy esta muchacha frágil, pero cristianamente madura, con su vida y sobre todo con su muerte heroica? Marietta -así la llamaban familiarmente- recuerda a la juventud del tercer milenio que la verdadera felicidad exige entereza y espíritu de sacrificio, rechazo de cualquier componenda con el mal y disposición a pagar personalmente, incluso con la muerte, la fidelidad a Dios y a sus mandamientos.”

Un mensaje tan actual – agregaba el Santo Padre - en un mundo donde “se exaltan a menudo el placer, el egoísmo o incluso la inmoralidad, en nombre de falsos ideales de libertad y de felicidad. Es necesario reafirmar con claridad que se debe defender la pureza del corazón y del cuerpo, porque la castidad "custodia" el amor auténtico.”

“La pureza de corazón – agregaba - como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una constante disciplina interior. Requiere, ante todo, invocar asiduamente a Dios en la oración”
Y recordaba que las “ vacaciones de verano, que para algunos comienzan precisamente en estos días, si no se "queman" en la disipación y en la simple diversión, pueden convertirse en una ocasión propicia para reavivar la vida interior.”
Encomendaba la juventud a Maria, “a Ella que sostuvo a Maria Goretti en la prueba para que le ayude a todos, especialmente a los adolescentes y a los jóvenes, a descubrir el valor y la importancia de la castidad para construir la civilización del amor”.


(*) uno de los diez patronos de la JMJ 2008 Sydney, Australia.

martes, 7 de julio de 2009

Caritas in Veritate


Hoy fue presentada la Encíclica Caritas in Veritate, sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad, del Santo Padre Benedicto XVI.

En el Angelus del 29 de Junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo el Santo Padre había anticipado la publicación de esta su tercer encíclica y explicaba que “retoma los temas sociales contenidos en la Populorum progressio, escrita por el siervo de Dios Pablo VI en 1967, este documento —que lleva precisamente la fecha de hoy, 29 de junio, solemnidad de los apóstoles San Pedro y San Pablo— quiere profundizar algunos aspectos del desarrollo integral de nuestra época, a la luz de la caridad en la verdad..
Encomiendo a vuestra oración esta ulterior contribución que la Iglesia ofrece a la humanidad en su empeño por un progreso sostenible, que respete plenamente la dignidad y las exigencias reales de todos.”

lunes, 6 de julio de 2009

Oración por Honduras


Por mis amigos en Honduras
y muy especialmente por ti Sandra y todos los tuyos.
“Ave, llena de gracia,
bendita entre las mujeres,
Madre de Dios y Madre nuestra,
Santa Virgen María
Te encomiendo todos los países de esta área geográfica.
Haz que conserven, como el tesoro más precioso,
la fe en Jesucristo, el amor a ti, la fidelidad a la Iglesia.

Ayúdales a conseguir, por caminos pacíficos, el cese de tantas injusticias, el compromiso en favor del que más sufre, el respeto y promoción de la dignidad humana y espiritual de todos sus hijos.
Tú que eres la Madre de la paz, haz que cesen las luchas, que acaben para siempre los odios, que no se reiteren las muertes violentas. Tú que eres Madre, enjuga las lágrimas de los que lloran, de los que han perdido a sus seres queridos, de los exiliados y lejanos de su hogar; haz que quienes pueden, procuren el pan de cada día, la cultura, el trabajo digno.

Bendice a los Pastores de la Iglesia, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos y religiosas, a los seminaristas, catequistas, laicos apóstoles y delegados de la Palabra. Que con su testimonio de fe y de amor sean constructores de esa Iglesia de la que tú eres Madre.

Bendice a las familias, para que sean hogares cristianos donde se respete la vida que nace, la fidelidad del matrimonio, la educación integral de los hijos, abierta a la consagración a Dios. Te encomiendo los valores de los jóvenes de estos pueblos; haz que encuentren en Cristo el modelo de entrega generosa a los demás; fomenta en sus corazones el deseo de una consagración total al servicio del Evangelio.

Señora de América,
Virgen pobre y sencilla,
Madre amable y bondadosa,
tú que eres motivo de esperanza y de consuelo,
ven con nosotros a caminar,
para que juntos alcancemos la libertad verdadera
en el Espíritu que te cubrió con su sombra;
en Cristo que nació de tus entrañas maternas;
en el Padre que te amó y te eligió
como primicia de la nueva humanidad.
Amén.

Basilica de Santa Ana


“Cada uno de nosotros conserva quizá en el propio corazón el recuerdo y el vínculo con un santuario mariano, donde nuestra vida ha estado marcada por una llamada, por una invitación de la Virgen, que con dulzura y decisión ha dicho: "Haz lo que te diga mi Hijo" (cf. Jn 2, 5).” decia el Siervo de Dios Juan Pablo II en el Angelus del 5 de julio de 1987 y continuaba su “visita” a los santuarios marianos comenzada en la Puerta de la Aurora.

Esta “visita” se dirigia a “un santuario ligado a la memoria del Nacimiento de la Virgen Santísima” . Explicaba el Santo Padre que “ Una antigua tradición, a la cual se hace referencia en un apócrifo del siglo II, el Protoevangelio de Santiago, sitúa en Jerusalén, junto al templo, la casa en que nació la Virgen. Los cristianos, desde el siglo V en adelante, han celebrado la memoria de la Natividad de María en la gran iglesia construida frente al templo, sobre la Piscina Probática, donde Jesús curó al paralítico (cf. Jn 5, 1-9). En el siglo VII - , San Sofronio, Patriarca de Jerusalén, exaltaba así ese santuario: "Al entrar en la santa iglesia probática, donde la ilustre Ana dio a luz a María, pondré el pie en el templo, en ese templo de la purísima Madre de Dios, besaré y abrazaré esos muros tan queridos para mí. No atravesaré con indiferencia ese lugar en el que nació la Virgen Reina en casa de sus padres. Veré también ese lugar en el que el paralítico, curado por orden del Verbo, se levantó de tierra llevándose consigo la camilla" (Anacr., XX: PG 87/3, 3821-3824).
Los Cruzados encontraron sólo ruinas de esa antigua iglesia; pero construyeron una a su lado, dedicada a "Santa María en el lugar de su nacimiento", hoy denominada iglesia de Santa Ana. Sea cual fuere la verdad histórica, permanece el hecho de que en ese lugar, desde sus orígenes, se venera la memoria del nacimiento de la Madre del Redentor”.