Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 2 de junio de 2010

Karol Wojtyla: Escritos ordenados cronológicamente (5)


Del libro de la Dra. Graciela M. Palau
LA AUTOREALIZACION según el personalismo integral de Karol Wojtyla (Educa – Cátedra Juan Pablo II, 2007)

(5ta parte de Apéndice II )
OTROS ESCRITOS

La crisis del humanismo
Ensayo sometido a la Comisión Papal que prepara el Concilio.

1960

El taller del orfebre. Meditación sobre el sacramento del matrimonio, expresada a veces en forma de drama, op.cit.
“Przed sklepem jubilera. Medytacja o Sakramencie Malzenstwa przechodzaca chwilami w dramat”, en Znak, a. 12, pp. 1564-1607. Se publica bajo seudónimo.
Versión poética del amor humano tratado en Amor y Responsabilidad .

Esplendor de paternidad. BAC – Lumen, Madrid-Buenos Aires, 1990.

La educación del amor
„Wychowanie milosci” en Znak, n. 21, p. 88 o en Tygodnik Powszechny, a. 14, n. 21, 1960.
Traducción al inglés de Hugh McDonald: The Education Of Love.

1961
El personalismo tomista
, en Mi visión del hombre. Op.cit. pp. 303-320.
„Personalizm tomistyczny Dyskusja, en Znak, Año XIII-5, mayo 1961, pp. 664-675.


Conferencia pronunciada en la Cuarta Semana Filosófica de la KUL, febrero 1961.

1962
“La Iglesia”, en Znak, ciclo de poemas sobre el Concilio, bajo seudónimo, XI-63.
El nacimiento de los confesores.
Estanislao.

1964
“Consideraciones sobre la paternidad”, en El don del amor, o.c., pp. 39-45.
“Rozwazania o ojcostwie”, en Znak, a. 16, V-64, n. 5.
Monólogo de Adán, padre de todos los hombres. Debió formar parte del Taller del orfebre. Trata el tema de la paternidad, que es central en la reflexión filosófica de Wojtyla. Permite captar el vínculo entre experiencia humana y fe, entre filosofía y revelación.

“Le concile et le travail des theologiens” en Tygodnik Powszechny, 12-II-64. Publicado en En Esprit et en Vérité, Le Centurion, París, 1980.

“Czlowiek jest osoba”, en Tygodnik Powszechny, 1964, a. 18, n. 52.
“Es el texto que quizá más directamente refleje el mensaje fundamental del Concilio”.

1965
Discursos e intervenciones en el Concilio Vaticano II. Especialmente importante por su enfoque y contenido es el Discurso sobre la Constitución Pastoral Gaudium et Spes cuya principal preocupación es la persona humana.
“El Concilio y la labor de los teólogos”, en Tygodnik Powszechny, febrero 1965.
Centra la tarea de teólogos y obispos en la superación de la crisis del humanismo.

“Le concile vu de l’intérieur”, en Tygodnik Powszechny, abril 1965.
Publicado en En Esprit et en Vérité, Le Centurion, París, 1980.
Sobre la necesidad de una “iniciación” para poder acoger bien lo que el Concilio había dicho: meditar los temas hasta que la conciencia quede impregnada de ellos y lleve a modificar actitudes para la nueva evangelización.

“El problema de la ética sexual católica. Reflexiones y postulados ” en El don del amor, o.c., pp. 129-161.
“Zagadnienie Katolickiej etyki seksualnej. Refleksje y postulaty”, en Roczniki Filozoficne, 13/2, pp. 5-35.

Peregrinación a los santos lugares.
“Mi lugar se encuentra en ti. Tu lugar se encuentra en mi. Pero el mismo lugar es el de todos los hombres...” Expresa sus vivencias interiores ante la peregrinación a la Tierra Santo donde habitó Dios que vive en el interior de todo hombre.


1966
“Vigilia Pascual”, en Znak (1966). Poema para el milenio.
Andrzej Jawien. “Wigilia Wielkanocza”, en Znak , a. 18, (1966) , n. 4.
Metáfora de la tierra, unida al árbol que hunde en ella sus raíces y la asimila y transforma en su follaje hacia el cielo.

martes, 1 de junio de 2010

Karol Wojtyla Al pensar en mi patria regreso al árbol - (4) Un pueblo es débil si acepta su derrota



Un pueblo es débil si acepta su derrota,
Y si olvida el mandato de estar despierto
Hasta que llegue su hora.
En la gran esfera del reloj de la Historia
Las horas se repiten eternamente.

Esta es la liturgia de la Historia: hay que estar en vela,
Conforme dijo el Señor y dice
El Pueblo. Y su palabra la hemos de aceptar
De nuevo en toda ocasión, como si fuera
La ocasión primera. Las horas se funden
En el salmo de las conversiones permanentes.
Caminamos a participar de la Eucaristía
De los mundos.

Karol Wojtyla: Cuando pienso en la Patria – IV “Al Pensar en mi Patria regreso al Árbol…” nr. 4, Cracovia en 1974

lunes, 31 de mayo de 2010

“La teología del cuerpo” – crecer en la comunión con Dios – Jean Laffitte


“Quisiera ofreceros ahora un primer criterio esencial de la teología del cuerpo según Juan Pablo II, pues le permite evitar desde el inicio todo riesgo de ideología: se trata de su concepto de experiencia. En vez de ser reducida a la observación de fenómenos científicamente observables, la experiencia del amor no descuida ninguna de las dimensiones de la existencia humana. Todos los elementos de la percepción humana y de los dinamismos volitivos del hombre están presentes, así como su capacidad para entrar en relación con Dios. La comunión de personas, según las Catequesis, no se contenta con la aportación del personalismo de Martin Buber o de Max Scheler, sino que le da su auténtico alcance trascendente, después de haber identificado la fuente en Dios: ser en comunión significa estar unidos a Dios, fuente y fin de toda comunión humana auténtica. La experiencia es una vivencia (Erlebnis), lo que significa desde esta perspectiva que Dios no es ajeno a la experiencia: el hombre y la mujer experimentan la presencia y la acción de Dios y Dios les da la capacidad para vivir una comunión de personas que se convierte en mediación de lo absoluto y camino hacia él. En este sentido, la comunión de personas es una vocación y permite a quien ama santificarse verdaderamente. En otras palabras, crecer en la comunión con Dios. Quiero subrayar que el planteamiento de las Catequesis no es moralista o voluntarista, sino que se trata de una actitud auténticamente mística, en el sentido de que se concentra en el misterio imposible de aferrar de la unión entre Dios y el hombre, en el que se integra la relación nupcial hombre-mujer.”


(de la Lectio magistralis "La teología del cuerpo" pronunciada por monseñor Jean Laffitte, Secretario del Consejo Pontificio para la Familia, en la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. La Lectio puede leerse completa en La teología del cuerpo : profundizando en el legado de Juan Pablo II de los Misioneros Los Misioneros del Sagrado Corazón de Perú.



La ponencia también se puede leer en el sitio de la Universidad de Navarra. Buscarla en Mayo 2010 documentos recomendados Laffitte Jean


Invito ademas visitar mis posts Teologia del cuerpo

domingo, 30 de mayo de 2010

Ordenación Episcopal de Mons. Vicente Bokalic Iglic

Ayer fue un día de fiesta para la Iglesia universal, particularmente para la argentina y para la familia vicentina, para la parroquia Santuario de la Medalla Milagrosa, para la familia del nuevo obispo, para los eslovenos y para toda la comunidad. Hemos vivido momentos emocionantes y de bendición con la ordenación episcopal de Mons. Vicente Bokalic Iglic, CM, nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI obispo titular de Summa y auxiliar de Buenos Aires el 15 de marzo pasado.
Monseñor Bokalic, hijo de inmigrantes eslovenos, fue superior provincial de los Padres Vicentinos en la Argentina, y hasta su designación se desempeñaba como vicario parroquial del Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa de Buenos Aires (Parque Chacabuco). De sus propias palabras de agradecimiento pudimos interpretar en parte su trayectoria y de alguna manera apreciar su tesón y entrega al trabajo misionero y la gran cantidad de amigos que supo conquistar para la obra este sacerdote santo que fiel al mandato del fundador de la orden vicentina ha elegido como lema “Me envió a evangelizar a los pobres” (Lc, 4,18) De ello también habla la parte superior de su escudo episcopal con las pisadas del enviado a llevar la Buena Noticia. Tampoco olvida sus orígenes: un jarrón (Bokal en esloveno) en la parte inferior del escudo, en clara referencia a su familia en cuyo seno descubrió a Jesucristo.


El consagrante principal de la ceremonia fue el Arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina cardenal Jorge Mario Bergoglio y como obispo consagrante Mons. Andres Stanovnik OFM, arzobispo de Corrientes, él también hijo de inmigrantes eslovenos..
Presentes una increíble cantidad de sacerdotes, numerosos obispos y el precioso templo colmado de fieles.
Seguir las acciones litúrgicas de la consagración del nuevo obispo fue como ir acompañándolo paso a paso en su nueva responsabilidad, ir leyendo otro capítulo de su historia con la invocación al Espíritu Santo, la petición y lectura del mandato apostólico, la alocución al pueblo, la exhortación al obispo electo, la profesión de fe y promesas episcopales, las letanías de los santos, la emocionante imposición de las manos por parte de todos los obispos presentes, la imposición del libro de los Evangelios para que “los anuncie hasta los extremos confines de la tierra”, la unción de la cabeza (en la unción sacerdotal se ungen las manos, en la episcopal la cabeza, la entrega del anillo (que significa que “el obispo contrae segundas nupcias con la Iglesia”, que Juan Pablo II nos recordaba “debe ser sólido «eslabón» en la cadena de la sucesión que lo une a los Apóstoles”, la imposición de la mitra “como si fuera una exhortación a esforzarse para que en él «brille el resplandor de la santidad», la entrega del báculo pastoral, “signo de la autoridad que compete al obispo para cumplir su deber de atender a la grey”.
Toda la ceremonia predispone a una celebración eucarística cargada de un clima de solemnidad particular conjugada con el cariño y aprecio de tantos sacerdotes, amigos y fieles presentes hacia el nuevo obispo quien imagino estaría vivenciando esos momentos “tan cargados de significado, de pensamientos, de impacto personal en la conciencia, que resulta imposible expresarlos adecuadamente o siquiera añadir algo mas”, teniendo ante si a Cristo y a toda la Iglesia.

Antes de terminar la ceremonia el coro entona el Himno a la Milagrosa al tiempo que el nuevo Obispo consagra su ministerio a la Virgen María.
Terminada la ceremonia de ordenación del nuevo obispo, quien como Juan Pablo II hizo suyas palabras de San Agustín:
"Con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo"
nos vamos alejando de aquel recinto sagrado, los corazones invadidos con la fuerza del Espìritu y las melodías del coro resonando en nuestros oídos.
Recordando las palabras de Juan Pablo II
“El obispo es signo de la presencia de Cristo en el mundo” le pedimos a Jesucristo, Señor de la historia que siga acompañando y guiando al nuevo Obispo, bendiciendolo en sus nuevas y responsables tareas pastorales.

Citas de ¡Levantaos! ¡Vamos! de Juan Pablo II.

viernes, 28 de mayo de 2010

Juan Pablo II y Luján - el testamento del “borrico de la Virgen de Luján” Mons. Juan Antonio Presas (3 de 3)




“Alabado sea Jesucrito!
Sea ésta carta mi testamento y mi última voluntad.
Creo y adoro a la Santa Trinidad. El Señor Dios me ha colmado de bienes en todo el curso de mi larga existencia; tampoco faltaron cruces, pero con la gracia de Cristo Jesús todo sigue adelante.
Que la Santísima Virgen María, Madre de Dios y mía, a quien amo con todo el corazón y de quien ha escrito mucho en sus títulos del Buen Viaje y Luján, me dé su mano para entrar en el Reino.
Que el Glorioso Patriarca San José, mi Ángel Custodio y los Santos protectores míos no me olviden.
Amo a la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana y en Ella fui bautizado y recibí mi sacerdocio; mil gracias.
Gracias doy a mis padres, hermanos, familiares, sacerdotes, amigos de aquí y del Reino de España, que tanto me han atendido y querido. Doy gracias a mi maestro, el Reverendo señor cura párroco Edmundo Vanini. También a la gran maestra, señorita Virginia Gamba. Particularmente doy gracias al Padre Ismael Calcagno. Quiero nombrar en justicia a dos sobrinas: Carmen e Isabel, porque en este tiempo me han sostenido. Como quiero mucho a la Escuela Parroquial de Morón, fundada por mi en 1952, expreso mi admiración por la terminación tan regia de la obra que ha efectuado mi sucesor, Monseñor Raúl Trotz, actual Párroco de Morón, y le doy muchas gracias. Ya que acabo de nombrar cosas hermosas no dejo de hacer lo propio con el Señor Obispo, Monseñor Justo Oscar Laguna, porque en todas las fiestas de la Virgen María ha querido adornar a nuestra Patrona, la Virgen del Buen Viaje. Dios bendiga a la Ciudad de La Plata, mi querida ciudad natal y bautismal, a la querida y estimada población de Morón, su centro parroquial, donde estuve tanto años, y a la Ciudad de Luján, ciudad de mis amores. Pido a todos que sepan perdonar mis defectos.
Mis bienes son pocos: libros, ropas y papeles. Ruego que mis papeles personales los rompan. La ropa vaya a la Casa de la Caridad de la Diócesis de Morón. Libros, cuadros y estampas de Luján vayan a la Basílica y especialmente los derechos que me pertenecen como autor de varias obras mariano lujanenses, las que podrán ser reeditadas, glosadas, compiladas o de cualquier modo modificadas para su mejor comercialización. Al Obispado de Morón todas los derechos que me pertenecen como autor de mis obras referidas a la Virgen del Buen Viaje y a la Historia de Morón y el resto de mis publicaciones las que también podrán ser reeditadas, glosadas, compiladas o de cualquier modo modificadas para su mejor comercialización.
Un borrico que hallarán en mi mesa de estudio y que es mi retrato de tantos años lo mandan como exvoto a la Virgen de Luján.
Mis cuentas están en orden, no adeudo ni me deben cosa alguna de importancia.
Mi cadáver sea sepultado donde les sea más fácil a mis albaceas.
Mis albaceas son: la Señorita María Ceferina Terragni y el Presbítero José Antonio María Sciurano.
Finalmente, pido a todos recen por mí a la Virgen Inmaculada un Ave María, y que Ella me alcance un buen viaje al Reino de Cristo Jesús.
En el corazón maternal de María dejo todo. Magnificat! Ven Señor Jesús!

Juan Antonio Presas"El borrico de la Virgen de Luján"
Ituzaingó, 3 de diciembre de 2004

jueves, 27 de mayo de 2010

Juan Pablo II y Luján - escribe el “borrico de la Virgen de Luján” Mons. Juan Antonio Presas (2 de 3)


“Su segunda visita al País se cumplió en el mes de abril de 1987 y quiso que la imagen auténtica de Nuestra Señora de Luján estuviese presente en la Capital, para formular una solemne consagración del País. Se celebraba en Buenos Aires la Jornada Mundial de la Juventud.
El Papa junto a la Santa Imagen leyó la siguiente oración: “Ante tu imagen de la Pura y Limpia Concepción, Virgen de Luján, Patrona de la Argentina, me postro en este día aquí, en Buenos Aires, con todos los hijos de esta Patria querida, cuyas miradas y cuyos corazones convergen hacia ti. Te encomiendo y te consagro, Virgen de Luján, la Patria Argentina, pacificada y reconciliada, las esperanzas y los anhelos de este pueblo, la Iglesia con sus pastores y fieles, las familias para que crezcan en santidad, los jóvenes para que encuentren la plenitud de su vocación. Te encomiendo a todos los que sufren, a los pobres, a los enfermos, a los marginados. Virgen de Luján, Madre de la vida, haz que la Argentina entera sea fiel al Evangelio, y abra de par en par su corazón a Cristo, el Redentor del hombre”.

Las palabras y las dos visitas de Juan Pablo II han infundido nueva llama en el pueblo argentino, reforzado y aumentado en las almas el cariño y el amor a la Santa Virgen de Luján. Un hecho muy importante debemos anotar aquí. Cuando nuestra Nacion y la República de Chile por cuestiones de límites en las islas y el mar austral se hallaban a punto de declararse la guerra, pidió nuestro País con la aceptación del gobierno chileno, la mediación papal: y fue el Cardenal Antonio Samoré el encargado de representar al Papa en el estudio de las negociaciones del Beagle. EL Cardenal Samoré al comenzar sus gestiones visitó el Santuario de Luján y luego en Chile el de Maipú, donde tiene su trono la Patrona de Chile. Juan Pablo II se expresaba en 12 de diciembre de 1980 en estos términos: “Como no va a ofrecernos su protección Aquella a quien vuestro pueblo ha dado el Título de Emperatriz de América? ¿Cómo no va a escuchar María Santísima las oraciones de sus hijos argentinos y chilenos, que con tanto cariño y con tanta confianza a Ella acuden en Lujan y Maipú? Felizmente la Virgen puso su mano y se consolidó la paz.
Otro hecho del Santo Padre que nos habla de su estima a Luján tuvo lugar en junio de 1987, al celebrarse la apertura del Año Mariano Universal. Quiso Su Santidad abrirlo con el rezo del Santo Rosario, transmitido por Mundovisión en 16 Santuarios Marianos del mundo católico. Uno de ellos fue Luján. Nuestro Santuario tuvo la dicha en esa ocasión de que su nombre y el de su Santa Imagen recorriesen el mundo entero. El final del acto, con el canto de la Salve y el adiós al Papa, con el agitar de banderitas y pañuelos, fue realmente emocionante.

El domingo 11 de agoto de 1991, el Papa desde su Palacio Apostólico de Castelgandolfo anuncia a los peregrinos que en el próximo V Centenario de la evangelización de América deseaba hacer, con ocasión del rezo dominical del Ángelus, un recorrido por los distintos santuarios marianos del mundo iberoamericano. Y el 1 de septiembre y desde le mismo lugar, decía: “Continuando en nuestro recorrido espiritual por los distintos santuarios marianos de Iberoamèrica, hoy me postro a los pies de Nuestra Señora de Luján, en Argentina, y le imploro que proteja siempre a los hijos de aquella amada Nación y de todo América Latina”.
Y el domingo 22 de marzo de 1992 volvía el Papa a peregrinar espiritualmente al “Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján” y le pedía a la Virgen Santísima “descubrir nuestra misión cristiana” y agregaba que “su Santuario encerraba un mensaje de fe y esperanza para toda América Latina”.
Como final del capitulo traigamos esta anécdota. El jueves 11 de mayo de 1989 en Roma, un sacerdote argentino tuvo la dicha de concelebrar con el Santo Padre en su Capilla privada y al saludarlo luego personalmente le dijo: “Santo Padre. Soy argentino. No olvide a Luján”. Un instante de emotiva espera y enseguida el Papa, levantando la mano, como para afirmar su palabra, respondió: “Encomiéndeme a la Virgen de Lujan”. Sabemos que dicho peregrino procura cumplir tal pedido.”
Juan Antonio Presas

miércoles, 26 de mayo de 2010

Juan Pablo II y Luján - escribe el “borrico de la Virgen de Luján” Mons. Juan Antonio Presas (1 de 3)

Mucho antes que nuestra patria soñara con ser libre ya nuestra Madre y Patrona la Virgen de Lujan había decidido quedarse con nosotros.

Mons. Antonio Presas llegó a Morón en 1942 y allí ejerció el ministerio durante 47 años. Fue nombrado Párroco de la Inmaculada Concepción del Buen Viaje el 7 de noviembre de 1951, pero tomó posesión canónica en la festividad de Nuestra Señora de Luján del año siguiente. Escribiò extensamente sobre el pueblo y la Iglesia de Morón, dedicó gran parte de su tiempo a los temas marianos y fue un estudioso de referencia en temas lujanenses.

En uno de sus libros “Historial del Luján-Mariano” escribe sobre el Papa Juan Pablo II y Luján. Transcribo sus palabras:
“Muchísimas veces el Papa Juan Pablo II ha recordado y mencionado a Nuestra Señora de Luján. La primera vez que tenemos noticia fue en Mèxico el 27 de enero de 1979, en el Santuario de Guadalupe.
Después, son numerosas las referencias a Nuestra Señora de Luján, sobre todo en las visitas de nuestros Obispos a Roma; y conocemos ya las citas a nuestras peregrinaciones juveniles. Pero, imposible callar aquí un párrafo pronunciado en Zaragoza, que en su brevedad canta elocuentemente nuestra historia mariana hispanoamericana. “Decir España – afirma el Papa es decir María. Es decir: el Pilar, Covadonga, Aranzazu, Montserrat, Valvanera… Y decir Ibero América, es decir también María. Es decir: Guadalupe, Altagracia, Lujàn, la Aparecida, Copacabana, el Carmen…”

Realmente Luján es el gran Santuario de Maria en la Argentina, la casa de nuestra Madre del Cielo. Por eso, cuando el Santo Padre busca en 1982 un lugar centro para transmitir su palabra al país, palabras de paz y bien, elije Lujan, como punto base de acogida.
Los motivos que indujeron al Papa a venir a la Argentina tan inesperadamente son bien conocidos. En guerra la Argentina con Inglaterra por las Islas Malvinas la visita del Santo Padre a la Gran Bretaña, país oficialmente no católico, era mal interpretada por algunos. El santo Padre quiso corregir tal error y con su presencia mostrarnos su gran amistad. Llegó a nuestra tierra como mensajero de la paz.
En un gesto de cariño Juan Pablo II ofrendó a nuestra Señora la Rosa de Oro, y ante un público inmenso que en aquel día de invierno, 11 de junio de 1982, había aguantado mil incomodidades por el frío y el agua, entre otras ideas que omitimos, dijo particularmente sobre Nuestra Señora y su Santuario:
“Ante la hermosa Basílica “de la Pura y Limpia Concepción” de Luján nos consagramos para orar junto al altar del Señor. A la Madre de Cristo y de cada uno de nosotros. Ella que, desde los años 1630, acompaña aquí a cuantos se le acercan para implorar su protección, queremos suplicar hoy aliento, esperanza, fraternidad. Ante esta bendita Imagen de María, a la que mostraron su devoción mis predecesores Urbano VIII, Clemente XI, León XIII, Pío XI, Pío XII, viene también a postrarse en comunión de amor filial con vosotros, el Sucesor de San Pedro en la cátedra de Roma. En este instante el Obispo de Roma quiere estar entre vosotros como peregrino, a los pies de la Madre de Dios, en Luján, Santuario de la Nación Argentina Desde este lugar, en que mi predecesor Pío XII creyó llegar “al fondo del alma del gran pueblo argentino”, seguid trabajando en la fe y en el amor”.