Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Camaldulenses (3 de 3) – Antiguo monasterio de Wigry

 


Los monjes camaldulenses llegaron a Polonia en 1604 procedentes de Italia, y a la zona de Suwalszczyzna en 1667.  Previa autorización el Papa Clemente IX obtuvieron el permiso del  Rey polaco Jan Kazimierz para instalar un monasterio en Wigry dándole el nombre de Eremus Insulae Wigrenais. Entre los años 1694-1745 construyeron allí sus instalaciones :  sobre el cerro levantaron una iglesia y algunas otras construcciones, entre ellas las ermitas (casitas individuales, refectorio con portón de entrada, la casa del portero, una torre escalera, la casa real, y murallas defensivas. Los monjes también se ocupaban de su entorno, no solo de la parte espiritual :  Construyeron también dos iglesias una en Magdalenow (1680) y la otra en Suwalki (1710),   sino que tambien financiaron dos refugios uno para ancianos y  otro para enfermos.  Uno en Suwalki y otro en Wigry, proporcionando atención medica, además de ocuparse de la educación de los niños y  fueron pioneros del desarrollo económico de Suwalki. (fuente)

Los monjes vivian en casitas individuales,  llevando su vida ermitaña en silencio.   La regla camaldulense asumió el silencio, pero debe recordarse que los ermitaños, como cualquier comunidad organizada (en 1773 habia23 monjes, 15 sacerdotes, 2 seminaristas y 6 laicos) tenían que abordar conjuntamente asuntos importantes para el convento. Se levantaban muy temprano, a las 3.45. Entonces sonaba la campana de la iglesia. Dedicaban el dia a oraciones y trabajos en el monasterio. Iban siempre vestidos de blanco. (A eso debe el nombre el monasterio de Bielany que aun hoy existe como monasterio, mientras que este de Wigry es considerado post camaldulense). Compartían la mesa tan solo doce veces al año. Nunca comían carne. Y ayunaban los 40 días previos a Navidad y Semana Santa, llevando vidas modestas.



Después de la Tercera Partición de Polonia, el convento de Wigry quedo bajo el dominio prusiano. En 1796, las autoridades confiscaron los bienes y se “deshicieron” de los incómodos monjes, quienes en julio de 1800 se fueron a Bielany, Varsovia,  y no regresaron mas.  (fuente)  

El monasterio fue casi completamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial,  sobreviviendo tan solo la iglesia. Los edificios del monasterio fueron parcialmente reconstruidos por el estado después de la guerra y utilizados por el  Ministerio de Cultura con fines culturales y turísticos.   En abril de 2010  el complejo fue  restituido a la  Iglesia polaca y actualmente, aunque indudablemente se trata de un atractivo turístico,  también  es sede de espectáculos artísticos, asambleas y simposios religiosos y culturales.    Tiene sede allí el  "Areópago Wigry de la Nueva Evangelización"  y uno de sus principales objetivos es "convertirlo en un lugar santificado con las oraciones y ayunos de los monjes camaldulenses y en el espíritu de Juan Pablo II atraer a todo aquel que quiera encontrarse en silencio con Dios Padre a través de Cristo en el Espiritu Santo.    En el Museo Juan Pablo II se encuentra la “canoa de Karol Wojtyla”, considerada una especie de reliquia que fue donada por Aleksander Jagła.  Se trata de una que el prestaba para  los viajes organizados por la comunidad de capellanías de Cracovia. El Museo incluye también una biblioteca dedicada a las obras y publicaciones del Papa.

Ademas del indudable  atractivo turístico el lugar posee indudablemente un alto valor sentimental en memoria del  papa polaco que desde sus años en la capellanía académica de Cracovia solia  frecuentar el lugar con sus grupos de estudiantes.   En su honor también fueron instituidas tres “rutas pontificias”, tres senderos papales, uno de ellos “Misterios de la Luz” recordando a Juan Pablo II que agrego los Misterios de la Luz al rezo del Santo Rosario.



 Karol Wojtyla apareció allí por primera vez en la región de Suwalki en julio de 1954 en compañía de diez estudiantes navegando en 5 kayaks por el Czarna Hańcza,  que desemboca en el lago de Wigry.   (El rio Czarna Hańcza es una de las rutas de  canotaje más famosas de  las tierras bajas de Polonia Las travesías deportivas no se realizaban como mero turismo sino que se cantaba, se conversaba y se evangelizaba.. Cuenta Boniecki en Kalendarium que el  estilo y la forma continuaron durante muchos años.  




Entre el 8 y el 10 de junio de 1999 Wigry vivio momentos especiales e inolvidables  con la visita del  Papa Juan Pablo II, quien visitaba el lugar por primera vez como Papa, transformando el lugar en oración y reverencia, recordando también aquellas travesías anteriores Fue durante una de  ellas,  en el verano de 1958, mientras estaban disfrutando la region de Suwalki, el Czarna Hańcza River y el lago de Wigry que al sacerdote Wojtyla  le llego la inesperada noticia que con fecha 8 de julio de 1958  el Papa Pio XII lo  habia nombrado  a la posición de obispo auxiliar y sufragante de Cracovia. Cuarenta  y un años después de aquellos memorables días, Karol Wojtyla regresaba como Papa, para hospedarse en aquel lugar post camaldulense. El helicóptero con el Santo Padre aterrizó el 8 de junio a las 4:15 pm cerca del complejo del monasterio en Wigry. El Papa parecía agotado por las penurias hasta entonces de la peregrinación, pero después de tres horas, vestido con una chaqueta blanca, zarpó en el barco "Tryton" hacia Wigry. El barco fue dirigido por el capitán Władysław Głowacki, asistido por Piotr Kapłanow y Jan Korsakowski, quienes llevaron a "Tryton" hasta la desembocadura de Czarna Hańcza y la bahía.

Cuando escribi este post (en 2020) el antiguo Monasterio de Wigry se preparaba para celebrar el centenario del nacimiento de Juan Pablo II. Para la ocasión se celebraria la Santa Misa presidida por el Obispo Adrian Galbas, obispo auxiliar  de la diócesis de Elk, y se iba a llevar a cabo un cabo un concierto de poesía cantada. 

 

En este enlace pueden leer un extenso comentario del Rev Dr. Ryszard Sawicki acerca del 350 aniversario de la llegada de los camaldulenses a Wigry)

Camaldulenses (2 de 3) - San Gregorio en el Celio - vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma.

 



Cada fase de la larga historia de los camaldulenses ha contado con testigos fieles del Evangelio, no sólo en el silencio del ocultamiento y de la soledad, y en la vida común compartida con los hermanos, sino también en el servicio humilde y generoso a todos. Especialmente fecunda ha sido la acogida ofrecida por las hospederías camaldulenses. En tiempos del humanismo florentino, dentro de los muros de Camáldoli se tuvieron las famosas disputationes, en las que participaron grandes humanistas como Marsilio Ficino y Cristoforo Landino; en los años dramáticos de la segunda guerra mundial, los mismos claustros propiciaron el nacimiento del célebre «Códice de Camáldoli», una de las fuentes más significativas de la Constitución de la República italiana. No fueron menos fecundos los años del concilio Vaticano II, durante los cuales maduraron entre los camaldulenses personalidades de gran valor, que han enriquecido a la congregación y a la Iglesia, y han promovido nuevos impulsos y nuevas sedes en Estados Unidos, en Tanzania, en India y en Brasil. En todo esto era garantía de fecundidad el apoyo de los monjes y monjas que acompañaban las nuevas fundaciones con la oración constante, vivida en la intimidad de su «reclusión», alguna vez incluso hasta el heroísmo.


 El 17 de septiembre de 1993, el  Papa Juan Pablo II, al encontrarse con los monjes del sagrado eremitorio de Camáldoli, comentaba el tema de su inminente capítulo general, «Elegir la esperanza, elegir el futuro», con estas palabras: «Elegir la esperanza y el futuro significa, en resumidas cuentas, elegir a Dios… Significa elegir a Cristo, esperanza de todo hombre». Y añadía: «Eso se realiza, de manera especial, en la forma de vida que Dios mismo ha suscitado en la Iglesia, impulsando a san Romualdo para que fundara la familia benedictina de Camáldoli, con sus elementos complementarios típicos: eremitorio y monasterio, vida solitaria y vida cenobítica, coordinadas entre sí» (L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 1 de octubre de 1993, p. 7). Mi beato predecesor subrayó además que «elegir a Dios quiere decir también cultivar con humildad y paciencia —es decir, aceptando los tiempos de Dios— el diálogo ecuménico e interreligioso», siempre partiendo de la fidelidad al carisma originario recibido de san Romualdo y transmitido a través de una tradición milenaria y pluriforme.

 Estimulados por la visita y por las palabras del Sucesor de Pedro, los monjes y monjas camaldulenses habéis proseguido vuestro camino buscando siempre de nuevo el justo equilibrio entre el espíritu eremítico y el cenobítico, entre la exigencia de dedicaros totalmente a Dios en la soledad y la de sosteneros en la oración común y la de la acoger a los hermanos para que puedan beber en las fuentes de la vida espiritual y juzgar las vicisitudes del mundo con conciencia verdaderamente evangélica. Así tratáis de conseguir la perfecta caritas que san Gregorio Magno consideraba punto de llegada de toda manifestación de la fe, compromiso que encuentra confirmación en el lema de vuestro escudo: «Ego Vobis, Vos Mihi», síntesis de la fórmula de alianza entre Dios y su pueblo, y fuente de la vitalidad perenne de vuestro carisma.

El monasterio de vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma. es el contexto romano en que celebramos el milenio de Camáldoli junto a Su Gracia el arzobispo de Canterbury que, juntamente con nosotros, reconoce este monasterio como lugar originario del vínculo entre el cristianismo en las tierras británicas y la Iglesia de Roma. Esta celebración, por consiguiente, tiene un profundo carácter ecuménico que, como sabemos, ya forma parte del espíritu camaldulense contemporáneo. Este monasterio camaldulense romano ha desarrollado con Canterbury y la Comunión anglicana, sobre todo después del concilio Vaticano II, vínculos ya tradicionales. Por tercera vez hoy el Obispo de Roma se encuentra con el arzobispo de Canterbury en la casa de san Gregorio Magno. Y es justo que sea así, porque precisamente de este monasterio el Papa Gregorio escogió a Agustín y a sus cuarenta monjes para enviarlos a llevar el Evangelio a los anglos, hace poco más de mil cuatrocientos años. La presencia constante de monjes en este lugar, y durante un tiempo tan largo, ya es en sí misma un testimonio de la fidelidad de Dios a su Iglesia, que nos sentimos felices de poder proclamar al mundo entero. El signo que realizaremos ante el santo altar donde san Gregorio mismo celebraba el sacrificio eucarístico, esperamos que permanezca no sólo como recuerdo de nuestro encuentro fraterno, sino también como estímulo para todos los fieles, tanto católicos como anglicanos, para que, al visitar en Roma los sepulcros de los santos apóstoles y mártires, renueven también el compromiso de orar constantemente y de trabajar en favor de la unidad, para vivir plenamente según el «ut unum sint» que Jesús dirigió al Padre.

 (BenedictoXVI Visperas con ocasión de la visita del Arzobispo de Canterbury. Basilica deSan Gregorio en el Celio, 10/3/2012) )

 

 

Camaldulenses (1 de 3) - Bielany, sumergirse en el misterio de los camaldulenses

 

(Tal como comentara en mi post El Jubileo de losbenedictinos reposteare lo publicado en este blog relacionado con la orden OSB,  en Polonia y  Montecassino en Italia, monasterios  tan directamente unidos a Karol Wojtyla/Papa Juan Pablo II)

Mis varios viajes a la tierra de Juan Pablo II nunca coincidieron con los 12 días que, como mujer, podía visitar el 
Monasterio deBielany

En  un principio,  y a falta material propio sobre el Monasterio,  costaba escribir un post basado  solo en otras  publicaciones y sin suficientes datos para investigar más a fondo.  Con el tiempo fui descubriendo un mundo y más secretos de este  misterioso, único,  santo lugar, en cierta manera tan exclusivo (son pocos los Camaldulenses en número . aunque dicen que los últimos años había lista de espera -    presentes en varios países) lugar tan apreciado por Karol Wojtyla/Juan Pablo II .  Cuando comencé a investigar me llamo mucho la atención que ninguno de los biógrafos más cuidadosos y completos  (al menos del material en mi poder)  George Weigel y  Adam Boniecki (en el Kalendarium)  hablaran del lugar. Weigel ni lo menciona y Boniecki muy al pasar (como invitando a investigar).  Tampoco Juan Pablo II hablo mucho de Bielany.  Pero tampoco  habló de Wigry, aunque es diferente la historia pues ya no es Monasterio, sino lugar de hospedaje.  Wigry ubicado en una península, cerca del pueblo asi llamado,  fue monasterio de Camaldulenses, inicialmente una isla luego artificialmente unida al continente. En Polonia me entere que era otro lugar caro a Karol Wojtyla y solia frecuentar.  Tambien fue  a visitarlo en 1999 durante su viaje apostólico como Papa -  recordando sus tantos descensos en canoa con los jóvenes de Cracovia.

 

 En Levantaos Vamos Juan Pablo II comenta “Iba también a Tyniec y a los padres camaldulenses en Bielany para los días de retiro. Cuando era joven sacerdote dirigí en Bielany los ejercicios espirituales para los universitarios de la parroquia de San Florián; me acuerdo que una vez bajé a la iglesia por la noche: para mi sorpresa encontré allí estudiantes en oración, y supe que querían mantener por turnos su presencia ininterrumpida durante toda la noche.”

 Jan Machniak en su God and Man in The Poetry of Karol Wojtyła – John Paul II - chapter I  nos recuerda el poema Mousike,   cancion de la naturaleza en honor a Dios Creador y alli se confirma que para  Wojtyla Bielany tambien era parte de su poemario espiritual.  La cancion de la naturaleza encuentra su magnifica expresion en la oracion que envuelve a la iglesia del pueblo en su melodia y la eleva hacia Dios: la melodia baja por las pendientes y en la iglesia del pueblo el coro entona sus canciones para protegernos de plagas, hambre, fuego y guerra y desde Bielany,  pasada la medianoche,  resuenan las campanas con el sonido del perdon,  fuerza y bendiciones  y van creciendo a medida que aumentan las plegarias y las suplicas y juntas se confunden con las nubes  y las transportan.  (version libre)

En Levantaos Vamos Juan Pablo II en el apartado “Colaboración con las órdenes religiosas” admite “He tenido siempre buenas relaciones con las órdenes religiosas y he colaborado con ellas.”

En Don y Misterio Juan Pablo II dice “Durante un cierto tiempo consideré la posibilidad de entrar en el Carmelo. Las dudas fueron resueltas por el Arzobispo Cardenal Sapieha, quien -con el estilo que lo caracterizaba- dijo escuetamente: "Es preciso acabar antes lo que se ha comenzado''. Y así fue.

Evidentemente su inclinación natural de entrar en una orden religiosa  había nacido temprano y aunque después no prospero siempre mantuvo ese contacto estrecho con todas y con algunas en especial,  carmelitas, benedictinos y la rama de los camaldulenses,, muy estrechos también ya como Papa y en su Carta  Apostólica Sanctorum Altrix plasma su cercanía con los benedictinos y su “camino de vida”,  sus ramas o federaciones.

Es difícil comparar  Tyniec con Bielany aunque básicamente se trata de la misma orden; considero que el mundo benedictino de Tyniec,  mas cercano, mas ampliamente visitado  significo para Karol Wojtyla  un lugar abarcador, de apertura, de encuentros “hacia afuera”,  abierto a todo el mundo,  y Bielany (camaldulenses – una rama de los benedictinos)   un solaz espiritual más profundo, mas intimo  y más exigente donde Karol Wojtyla/Juan Pablo II necesitaba sumergirse íntimamente para recobrar fuerzas. “en la soledad se intensifica la oración con una ciertariqueza personal”. 

Quizás sea por ello que no deseaba hablar de esa parte de su vida, silencio que los biógrafos optaron por respetar.  

 El nombre de PiotrRostworowski OSB / EC  Benedictino, el primer prior polaco del monasterio de Tyniec y mas tarde Prior del monasterio Camaldulense en Bielany,   fue la punta del ovillo que me fue guiando hacia una información más completa.  "Lo conocí como un hombre de Dios", dijo Juan Pablo II del Padre Rostworowski,  con quien también se encontró en la biblioteca de Jasna Gora, con ocasión de su primera peregrinación a  Polonia Juan Pablo II en 1979.

Marzena Florkowska dice en su libro Padre Piotr – Benedictino, camaldolulense “ hoy la extraordinaria personalidad del Padre Piotr es apreciada por más y más personas que tuvieron la oportunidad de conocerlo en su camino. Muchos lo consideran una de las figuras más importantes de la vida monástica en Europa en el siglo XX. Su vida colorida y dramática lo hizo extremadamente auténtico en sus consejos como amigo y director espiritual.