El 5 de
noviembre de 1978, por la tarde, en el primero de sus 144 viajes por Italia
Juan Pablo II se trasladó en helicóptero a Asís. “Deseo
dedicar este domingo a los Santos Patronos de Italia”, había dicho
en las palabras del Ángelus.
Asistió a una Misa concelebrada en la Basílica,
oró ante los restos del Pobrecillo de Asís, objetivo principal del viaje, y,
desde un balcón, habló a la inmensa multitud reunida ante la basílica. El Papa expreso
su gratitud a la Familia franciscana y les hacia esta recomendación para el futuro: «Servid al Señor con
alegría. Sed siervos de su pueblo, porque san Francisco os ha querido siervos
alegres de la humanidad, capaces de encender en todas partes la antorcha de la
esperanza, de la confianza y del optimismo que tienen su fuente en el Señor
mismo. Que os sirva de ejemplo hoy y siempre vuestro, nuestro Patrono común,
san Francisco de Asís». Poco antes había hecho referencia al gran soplo del
Espíritu Santo, del que participaron san Francisco y santa Clara, y había
recordado al P. Kolbe, «Patrono particular de nuestros tiempos difíciles»
Leemos en la pagina de los franciscanos
que en Su mensaje también les pedia “testimonio de la alegría, para hacer
resplandecer hoy la alegría de san Francisco, tan inspiradora y atrayente,
cuando uno de los grandes males que remediar hoy es, sin duda, el miedo, la
tristeza, la angustia, la desesperanza, la frustración, la amargura, como el exponía
en su encíclica Redemptor hominis, n. 16; y la fuente de esta alegría el Papa la
encuentra en el Espíritu de Cristo crucificado y resucitado, que da vida, o
sea, en el misterio pascual” (fuente; pagina oficial de Franciscanos.org)
……….Dado que no nací en este suelo, siento más
que nunca la necesidad de un “nacimiento” espiritual en él. Por eso vengo este
domingo como peregrino a Asís, a los pies del Santo “Poverello” Francisco, que
escribió con caracteres incisivos el Evangelio de Cristo en el corazón de los
hombres de su tiempo. ….
……Os diré que, siendo arzobispo de Cracovia,
vivía cerca de una antiquísima iglesia franciscana (S. Francisco de los
Conventuales) y que de vez en cuando iba allí a rezar, a hacer el Vía Crucis, a
visitar la capilla de la Virgen Dolorosa. ¡Momentos inolvidables para mi! No se
puede menos que recordar aquí que precisamente de este magnífico tronco de la
espiritualidad franciscana brotó el Beato Maximiliano Kolbe, Patrón especial
de nuestros difíciles tiempos. Y no puedo dejar de recordar que precisamente
aquí, en Asís, en esta basílica, el ano 1253, el Papa Inocencio IV proclamó
Santo al obispo de Cracovia, el mártir Estanislao, ahora Patrono de Polonia,
del que yo era hasta hace poco indigno sucesor…...Por eso hoy, al poner pie
aquí por primera vez como Papa, en el manantial de este gran soplo del
Espíritu, de este maravilloso renacimiento de la Iglesia y de la cristiandad en
el siglo XIII, que va unido a la figura de San Francisco, mi corazón se abre
hacia nuestro Patrón y grita:
Tú, que
acercaste tanto a Cristo a tu época, ayúdanos a acercar a Cristo a la nuestra,
a nuestros tiempos difíciles y críticos. ¡Ayúdanos!Estos tiempos esperan a
Cristo con gran ansia, por más que muchos hombres de nuestra época no se den
cuenta.Nos acercamos al año 2.000 después de Cristo. ¿No serán tiempos que nos
preparen a un renacimiento de Cristo, a un nuevo Adviento?Nosotros manifestamos
cada día en la plegaria eucarística nuestra esperanza, dirigida a Él solo,
Redentor y Salvador nuestro, a Él que es cumplimiento de la historia del hombre
y del mundo.Ayúdanos, San Francisco de Asís, a acercar a Cristo a la Iglesia y
al mundo de hoy.Tu, que has llevado en tu corazón las vicisitudes de tus
contemporáneos, ayúdanos, con el corazón cercano al corazón del Redentor, a
abrazar las vicisitudes de los hombres de nuestra época: los difíciles
problemas sociales, económicos, políticos, los problemas de la cultura y de la
civilización contemporánea, todos los sufrimientos del hombre de hoy, sus
dudas, sus negaciones, sus desbandadas, sus tensiones, sus complejos, sus
inquietudes...Ayúdanos a traducir todo esto a un lenguaje evangélico sencillo y
provechoso. Ayúdanos a resolver todo en clave evangélica, para que Cristo mismo
pueda ser «Camino-Verdad-Vida» para el hombre de nuestro tiempo. Asi te lo pide
a Ti, hijo santo de la Iglesia, hijo de la tierra italiana, el Papa Juan Pablo
II, hijo de la tierra polaca. Y espera que no se lo niegues, que le ayudaras.
Has sido siempre bueno y te has apresurado siempre a ayudar a cuantos a Ti se
han dirigido.
Fuente: Juan Pablo II en
Asís Primer viaje: 5 noviembre 1978
No hay comentarios:
Publicar un comentario