Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 5 de febrero de 2020

Jan Beyzym (7 de 7) El hospital


La experiencia ganada en su trabajo con los leprosos lo llevo a la idea de construir un hospital para 200 pacientes donde los pobres pudieran recibir cuidado y tratamiento.  La construcción demandaba una enorme inversión – 150.000 francos. Si tomamos como patrón el valor actual de la plata o el oro en PNB hoy significaría un total aproximado de USD  l,2 millones.

Como era polaco se dirigió a la sociedad polaca solicitando ayuda financiera.  Mantuvo correspondencia con todo el mundo.  Pero su objetivo principal era el periódico “Misiones católicas”. Publicando sus cartas en este periódico, quería atraer la atención pública hacia el destino de los leprosos y las adversidades bajo las cuales vivian.  También expreso su humilde pedido por ayuda financiera. Durante su estada en Madagascar el Padre Beyzym no dejo descansar a su pluma, apelando a a la sensibilidad del alma eslava de sus compatriotas. Pero confiaba en la Santa Madre inmensamente. Pedia Su intercesión y Ella nunca le fallo.  Sus compatriotas tampoco faltaron a la llamada. Se han preservado las listas de las donaciones entre los años 1899 y 1912 para la construcción del hospital y cuando las revisamos no podemos dejar de sentir cierto orgullo a esta gloriosa postura de benevolencia pública. Encontramos nombres de personas de diferentes profesiones, estratos sociales, ciudades y pueblos.  Los benefactores eran, en su gran mayoría, pobres y anónimos. La nota de contribución es muy breve y habla por si misma.

También recibio gran apoyo de las monjas carmelitas de Cracovia. La beata Madre Teresa Ledochowska le ayudo con dinero, equipos varios, objetos litúrgicos y ropa. También publicó sus cartas en la revista “Ecos del Africa”.

El padre Beyzym estaba convencido que no existía país en el mundo en esos momentos que le ayudara más a construir el hospital. En una de sus cartas escribió: “aunque el país esta en problemas, el corazón es amable y benevolente y de alguna manera vamos a salir adelante”.
   
A fines de septiembre 1901 el Padre Beyzym dejo Ambahivoraka y el 3 de octubre partió para  Fianarantsoa, a unos 395 kms de la ciudad capital, a pie en pleno  calor y lluvias tropicales.
Despues que el padre Beyzym dejara el país las autoridades cerraron el asilo, donde había estado sirviendo a sus “polluelos” durante los últimos cuatro años. Los pacientes del asilo fueron transferidos a la institución de salud estatal situada en Ambahivoraka.  Las condiciones de vida allí eran terribles.  Unas 700 personas fueron ubicadas en barracones semidestruidos y sobreocupados vigilados por la policía para que no escaparan.
Fr Czeslaw H. Tomaszewski S

(texto traducido de la pagina oficial de REFERAT MISYJNY, PROWINCJI POLSKI POŁUDNIOWEJ TOWARZYSTWA JEZUSOWEGO. http://beyzym.pl/person-and-work/2548-2/4773-2/

No hay comentarios: