Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

jueves, 29 de octubre de 2026

Mentorella: La ermita secreta de Karol Wojtyła (2 de 2)

 


Por qué Juan Pablo II se enamoró de este lugar?

Mentorella, en el período estivo o durante el fin de semana, está siempre lleno de peregrinos. Durante el otoño o el invierno e incluso durante la semana no hay nadie, se convierte en un eremitorio: muchas veces por la mañana dejamos la puerta de la iglesia entreabierta y por la tarde nos la encontramos como la dejamos, porque no ha venido nadie. EL Papa amaba este lugar, porque podía rezar tranquilamente. No hay ruido. Venìa cuando ya había terminado la estación de caza (en esta región se cazan jabalíes y pájaros) y entonces podía caminar tranquilamente por las montañas. Este era el único momento en que el Santo Padre podía descansar completamente. Por este motivo, el Santuario de la Mentorella se llama la ermita secreta de Juan Pablo II.

La característica particular del Santuario es esta: aquí no hay horario de apertura ni de cierre, este es el lugar donde el peregrino puede llamar siempre al timbre en cualquier momento y pedir confesión, o una conversación. Las visitas del Santo Padre a la Mentorella no estaban programadas, porque el sabía muy bien que aquí había siempre alguien para acoger al Pontífice. Aquí, el se sentía como en su casa.

Mentorella es un lugar difícil para quien no lo ama, porque aquí no es fácil trabajar. Pero de vez en cuando viene el Papa y esto compensa nuestros sacrificios y premia nuestra constancia.

 

Cuál es la particularidad de los santuarios construidos entre montañas?

El Papa venía aquí tras las huellas de Marìa para cantar su magníficat. Marìa fue a visitar a su prima Isabel atravesando las montañas – explica el padre Adam. Grandes hombres como Benito, Francisco y otros eligieron entre las montañas el lugar donde pudieron encontrar a Dios, lejos de la gente, pero al mismo tiempo cerca del mundo. En aquellas ermitas pudieron rezar y meditar para después volver al trabajo y poder transmitir a los demás todo lo que habían recibido de Dios. Precisamente por este motivo, aquí Juan Pablo II anunció su primer y trascendente mensaje como Papa, sobre la importancia de la oración en la vida cristiana. No olvidaremos nunca su visita oficial a la Mentorella, en octubre de 1978.

 

Después de la muerte de Juan Pablo, se ha notado un aumento de peregrinos a este santuario?

Si, al día siguiente a su muerte, la Mentorella se llenó de peregrinos, como atestigua el libro de recuerdos, que recoge millares de firmas:  agradecimientos, súplicas, pensamientos. Los peregrinos unen la visita a la tumba de Juan Pablo II a la visita a la Mentorella. Caminan sobre las huellas de Karol Wojtyła. Vienen para poder rezar por él pero también para poder vivir sus mismas emociones y preguntan por los lugares que más le gustaban. A menudo no tengo nada que explicar…

El 29 de octubre de 2005 vino el Papa Benedicto VI. Este es el inicio de la continuación de las visitas de los Papas a la Mentorella.


Paso las hojas amarillentas de los libros de recuerdos del Santuario de la Mentorella. Delicadamente me encuentro con la firma de Karol Wojtyła y leo su dedicatoria: “Vengo aquí todos los años y cada vez con más gusto. Santuario de la Virgen y maravilla de aquel lugar atraen…”

Sobre la Mentorella cae la sombra al atardecer, mientras sopla un viento fresco Con la mirada hacia las cimas de las montañas, les sonrío, como hacía Karol Wojtyla. Ligeramente abierta, la puerta del Santuario me invita a la oración ates de irme. Me arrodillo ante la imagen de la Virgen de las Gracias: “Dale, Señor, el descanso eterno”.

 En su primera peregrinación fuera de Roma, el 29 de octubre de 1978 Karol Wojtyla, ya como Juan Pablo II, se trasladaba al Santuario de la Mentorella de las Gracias, a 35 kms Roma. Salía de su escoltado “encierro vaticano” y volvía a aquellos montes Prenestinos - con un cierto aire a su querida Polonia, pues el Santuario esta a cargo de los Padres Resurreccionistas polacos, orden fundada en el siglo XIX .

 No le era un lugar extraño, había estado alli en numerosas oportunidades cuando era cardenal, buscando la paz y el sosiego de este rincón escondido tan cerca de Roma. Ahora regresaba, ya como pastor del rebaño universal, volvía a esa atmósfera de recogimiento a caminar tranquilamente, a orar y comunicarse con su Madre Maria, cantar el Magnificat y renovar ante Ella su “Todo tuyo”.

Estaba nuevamente allí, en esa ermita secreta adonde queria regresar ahora que era romano porque “la primera tarea del Papa es la oración…. ‘Este lugar me ha ayudado mucho a orar. Y por esto he querido también venir hoy. La oración, que es expresión de la relación del hombre con Dios vivo, es también la primera tarea y como el primer anuncio del Papa, del mismo modo que es el primer requisito de su servicio a la Iglesia y al mundo’..


Comenta el padre Adam Otrebski “el Papa transcurría la mayor parte del tiempo aquí, rezando en la iglesia. Tenía el breviario, su libro y algo para escribir. Se sentaba ante la Virgen, y cuando podía no dejaba de arrodllarse. Aquí pasaba su tiempo”… “…el papa amaba este lugar….no hay ruido….era el único momento que el Santo Padre podía descansar completamente… “el Papa venia aquí tras las huellas de María para cantar su magnificat. .. Maria fue visitar a su prima Isabel atravesando las montañas – explica el padre Adam. Grandes hombres… eligieron entre las montañas como el lugar donde pudieron encontrar a Dios, lejos de la gente, pero al mismo tiempo cerca del mundo. …donde pudieron rezar y meditar para después volver al trabajo y poder transmitir a los demás todo lo que habian recibido de Dios”

  (Totus Tuus, septiembre 2006)

(ElSantuario también fue visitado recientemente por el  Papa Leon XIV)



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