Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 3 de marzo de 2010

Visita cardenal Stanislaw Dziwisz a Cuba (5)


El Seminario “la pupila de sus ojos”

“1. Doy gracias a Dios, Señor de la Historia y de nuestros destinos que me ha permitido venir hasta esta tierra, calificada por Cristóbal Colon como «la más hermosa que ojos humanos han visto». Estas fueron las primeras palabras que pronuncio el Santo Padre Juan Pablo II al llegar a Cuba el 21 de enero de 1998. En ese entonces lo acompañe como su secretario. Hasta hoy llevo en el corazón el recuerdo de esta extraordinaria visita de 5 días del sucesor de San Pedro en este noble país. Ahora, he venido a Cuba por invitación del Pastor de esta Arquidiócesis el Cardenal Arzobispo de La Habana. Vengo de Polonia, de Cracovia la patria y la ciudad de Juan Pablo II como Pastor de la Iglesia cracoviana. Les traigo los saludos de nuestros sacerdotes y seminaristas, al igual que de todos los fieles de Polonia entera. La historia de mi Patria, Polonia, ubicada en el centro de Europa, siempre fue muy difícil. A lo largo de los siglos hemos experimentado muchas guerras, invasiones, sufrimientos. Sabemos lo que significa perder la soberanía. Hoy damos gracias a la providencia divina porque podemos vivir en un país libre donde la Iglesia puede cumplir su misión”
[…]
“2. Karol Wojtyla no tuvo un camino fácil de sacerdocio. Inició sus estudios en la Universidad: después de un año se vio obligado a interrumpirlos porque estalló la II Guerra Mundial y el joven Karol se volvió por unos años un simple obrero de la cantera. Fue un trabajo duro. Luego, entró en un semanario diocesano clandestino. Recibió la ordenación sacerdotal el 1ro de noviembre de 1946. Como Arzobispo de la Iglesia de Cracovia el Cardenal Karol Wojtyla cuidaba mucho la formación de sus seminaristas. Consideraba el seminario como “la pupila de sus ojos” como la más preciosa institución y ambiente de la Iglesia… El seminario prepara el futuro de la Iglesia. Prepara a los hombres, quienes en nombre de Jesucristo van a anunciar al mundo la Buena Nueva. Prepara a los hombres a quienes Cristo dirigió la invitación “Síganme, que yo los haré pescadores de hombres (Mc 1,17)

Visita cardenal Stanislaw Dziwisz a Cuba (4)

“¡Escuchen la voz de Cristo!”

“2. Antes de llegar a esta celebración… repasé lo que Juan Pablo II dijo a los jóvenes cubanos en el mensaje que les dirigió en Camagûey. El siguiente es un breve fragmento de sus palabras. “He venido a cuba como mensajero de la verdad y la esperanza para traerles la Buena Noticia, para anunciarles «el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro» (Rm. 8,39). Solo este amor puede iluminar la noche de la soledad humana: solo él es capaz de conformar la esperanza de los hombres en la búsqueda de la felicidad (…) Y el Papa continuó diciendo: “¡Escuchen la voz de Cristo! En la vida de ustedes esta pasando Cristo y les dice: «Síganme». No se cierren a su amor. No pasen de largo. Acojan su palabra. Cada uno ha recibido de él un llamado. El conoce el nombre de cada uno. Déjense guiar por Cristo en la búsqueda de lo que les puede ayudar a realizarse plenamente. Abran las puertas de su corazón y de su existencia a Jesús «el verdadero héroe, humilde y sabio, el profeta de la verdad y del amor, el compañero y el amigo de la juventud».

[…]
Se aproxima el quinto aniversario de la ausencia física del Papa Juan Pablo II. A lo largo de los treinta y nueve años durante los cuales he estado junto a él he podido observar su oraciòn y trabajo, su servicio a la Iglesia en Cracovia y luego en el mundo entero. He sido testigo de su santidad de su entrega incondicional a Dios, su insuperable servicio. El le entregó a Jesucristo su corazón entero, por eso proclamaba el Evangelio en todos los continentes. Por eso esperamos con fervor el momento en que este gran servidor de Dios sea llevado a los altares.
Así podrá ser aún más nuestro compañero de viaje. Nos ayudar a descifrar las señales presentes en el mundo contemporáneo y a enfrentar nuevos desafíos. El desde un primer momento nos dijo: ¡No tengan miedo de acoger a Cristo y de aceptar su potestad (…) ¡No teman! ¡Abran más todavía abran de par en par las puertas a Cristo! (…) Permitan que Cristo hable al hombre. ¡Sólo él tiene palabras de vida, sí de vida eterna (22/10/1979) Estas palabras siguen estando vigentes. Tomémoslas como un regalo y como un deber que hemos de cumplir.
Como ustedes saben Juan Pablo II era profundamente mariano. Como no recordar estando yo tan cerca de èl la gran emoción que le embargó cuando el 24 de enero de 1998 en Santiago de Cuba, coronó la bellísima y querida imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Madre, Reina y Patrona de Cuba. De la mano de Maria “abran de par en par las puertas a Cristo” ¡Se los deseo de todo corazón!”

(de la Homilía pronunciada por el Eminentísimo Sr. Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia en la Eucarística celebrada con los jóvenes en la Parroquia de San Francisco de Paula, Arquidiócesis de La Habana el 23 de febrero de 2010)

Visita cardenal Stanislaw Dziwisz a Cuba (3)


El secreto de Juan Pablo II.
“4. Quien fue Juan Pablo II? ¿Cuál es la clave para entender su extraordinaria personalidad, sus enormes logros, y el entusiasmo de fe que despertaba en los corazones de los millones de hombres y mujeres en todos los continentes? Personalmente estoy convencido de que pudo tanto porque sobre todo fue un hombre de Dios. Esta era la piedra angular de su identidad. Vivió con Dios y para Dios desde su juventud. Era creíble porque vivía de lo que decía. No tuvimos ni tenemos la posibilidad de incursionar en los secretos de su alma, pero la verdad de su profunda relación con Dios era evicdente para todo el que se encontraba con èl. Tanto más si alguien compartía con el la vida, las penas, y las obligaciones diarias. Karol Wojtyla fue un hombre de oración y de permanente unión con el Señor. En el centro de su existencia estaba Jesucristo. Se identificaba con él y con su Evangelio, con su misión salvadora.
La santidad de Juan Pablo II fue auténtica y al mismo tiempo, ordinaria, es decir normal. No hacia alarde de santidad. La percibían quienes entraban en contacto con èl. Fue un auténtico místico cuya profundidad espiritual no le separaba de la tierra, del hombre ni de sus asuntos. Y este es otro rasgo de supertonalidad. Era un observador perspicaz y cuidadoso de la realidad. Disponía de una gran inteligencia. Sabía desarrollar consideraciones y reflexiones filosóficas. Al mismo tiempo fue un hombre de acción. Perciba las direcciones de los movimientos. Todo esto formaba parte de su personalidad de Pastor, en otras palabras de guìa.
Juan Pablo II conocía los problemas y las esperanzas del mundo contemporáneo y del hombre. Sabia que la respuesta definitiva a los problemas y alas esperanzas solo la puede ofrecer Jesucristo. Por esta razón su visión de la realidad era profundamente cristocéntrica y la hizo presente a toda la Iglesia, convenciendo y movilizando.
Fue un hombre que compartía con los demás la profundidad de su existencia espiritual y quería transformar nuestro mundo para que fuera más de Dios, y así mas humano. Guió a la Iglesia entra por los caminos de la fe. Podemos entonces decir que su misión fue la mística del servicio. Dos lo guiaba como hombre y él, a su vez conducía al hombre hacia Dios. Así fue su servicio a Dios y simultáneamente a la Iglesia, al hombre y al mundo. He aquí el secreto de Juan Pablo II.

(del Mensaje del cardenal Stanislaw Dziwisz en la presentación de la película “Testimonio” en la Catedral de La Habana el 24 de febrero de 2010.
(texto completo de su Mensaje en el sitio del Arzobispado de San Cristóbal de La Habana)

Visita cardenal Stanislaw Dziwisz a Cuba (2)


Sia lodato Gesucristo
Fernando E. Pijuan Rojas, seminarista del 2do año de Teología del Seminario San Carlos y San Ambrosio.
La Habana, 24 de febrero de 2010.

“Con un espìritu, profundamente catòlico, comenzamos las últimas horas de la mañana de ayer en el Seminario San Carlos y San Ambrosio. Hacia las 10.30 se reunió con nosotros el Emmo. Sr. Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia y Secretario del Venerable Juan Pablo II. El Arzobispo en cuanto llego al Aula Magna pronuncio la jaculatoria Sia lodato Gesucristo, la cual siempre pronunciaba el papa polaco al comenzar cualquier audiencia o reunión. Tras habernos dirigido unas palabras en español, respondió brevemente a algunas inquietudes formuladas por los presentes.
En primer lugar nos hablo un poco de la vida eclesial en Polonia durante le comunismo y después de él, luego a partir de las preguntas nuestras fue esbozando la figura de Juan Pablo II como el sacerdote fiel, hombre de la liturgia, hombre de los jóvenes, a los cuales veía como receptores de su mensaje central “No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo” y a la vez los exhortaba a ser transmisores de esto a todo el mundo. Recalcó su profunda convicción ante la misión que Dios le confiaba , al punto de preferir la muerte cuando se da cuenta en sus últimos días que su condición física no le permitía ni bendecir ni hablar a las gentes. Juan Pablo II, afirmó Dziwisz, era un hombre fuerte, defensor de la vida y los pobres, y su fuerza tenia como fuente la oración, la adoración eucarística, los ejercicios piadosos, el tomar distancia de las noticias sensacionalistas y a menudo falsas para solo clavar su mirada en Cristo y éste crucificado. También nos comento el Cardenal acerca de su convivencia con él, catalogándola de familiar, aunque el veía en el Papa Juan Pablo II a su padre y maestro, mas que a su amigo.
Como colofón del encuentro, hacia las doce del día el obispo rezo el Ángelus, e impartió la bendición. Su voz grave y discreta, su español un poco difícil de entender, su carácter jovial y su talante profundamente sacerdotal nos evocaba la figura del anciano Papa cuando visito nuestra patria en 1998.

Visita cardenal Stanislaw Dziwisz a Cuba (1)

Silencioso y sereno - su característica forma de ser - el cardenal Stanislaw Dziwisz visito Cuba, siguiendo los pasos de aquel viaje apostólico histórico del Papa Juan Pablo II de 1998, memorable para Cuba y los cubanos y todos quienes pudimos verlo por TV. El motivo oficial de su viaje era presentar el documental “Testimonio”,
basado en su libro "Una vida con Karol"
(en colaboración con Gian Franco Svidercoschi) . La película dirigida por el polaco Pawel Pitera y narrado por el actor británico Michael York fue presentada en la catedral de la ciudad.
Dentro de un permiso de tres días (22 al 25 de febrero 2010) de permanencia el cardenal Dziwisz aprovechó la estadía en Cuba para realizar visitas al clero local; se reunió con comunidades religiosas y seminaristas cubanos. También celebró la Santa Misa para los jóvenes en la parroquia San Francisco de Sales, visitó las obras del nuevo seminario San Carlos y San Ambrosio (cuya primera piedra bendijo el Santo Padre Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998) que se construye en La Habana, recorrió las instalaciones del Centro católico de bioética Juan Pablo II, se reunió con representantes de las autoridades polacas y saludó a niños y ancianos.


martes, 2 de marzo de 2010

Orgulloso de haber nacido en 1920

“El 25 de agosto de 1920, las divisiones armadas polacas llegaron a la frontera rusa, terminando con esto las acciones de persecución a los asustados soldados soviéticos. La batalla de Varsovia tuvo un gran y sorprendente final… La batalla por Varsovia se convirtió en el punto de giro de toda la historia de la guerra polaco-bolchevique. De no ser por «el milagro sobre el Vístula», como los polacos llaman popularmente a la victoria, las fuerzas bolcheviques probablemente habrían llegado a Alemania y después al occidente de Europa, lo cual con seguridad habría conducido a perturbar el famoso “balance of power” posnapoleónico y en consecuencia habría provocado la inundación del continente con la propaganda bolchevique. La victoria en la batalla de Varsovia –por si fuera poco, lograda con fuerzas de una sola nación fue sin lugar a dudas decisiva para la historia y la conformación de la actual Europa y, en efecto, del mundo”.
(tomado de Aspectos políticos de la guerra polaco-bolchevique de 1920 - Henryk Kobierowski) Pensamiento y Cultura, Vol 7 (2004)

“Profundamente enraizado en la tierra que lo había visto nacer y que siempre guardo en su corazón, aun siendo Papa, cuando su apostolado se extendió a todo el mundo, Juan Pablo II se sentía orgulloso de haber nacido en 1920, el año del «milagro sobre el Vistola”»
Su padre, suboficial del ejercito austrohúngaro en tiempos de la 1ra guerra mundial había participado en aquella batalla contra la armada rusa - como teniente del ejercito polaco, al mando del mariscal Pilsudski – y después le contaría con orgullo a su hijo Karol que el éxito de aquel enfrentamiento se debia también, según la tradición, a Nuestra Señora que había impedido que las tropas de Lenin y de Trotski invadieran Polonia y desde alli toda Europa para cumplir asi los planes revolucionarios soviéticos.”

(Slawomir Oder/Saverio Gaeta “Perchè e santo” 1er capitulo – El hombre (Rizzoli, 2010)

lunes, 1 de marzo de 2010

Colombia emite estampilla en homenaje a Juan Pablo II

Con motivo del Congreso Internacional Legado de Juan Pablo II El Magno realizado en Bogotá, D. C. Colombia entre el 19 y el 20 de febrero pasado, el Gobierno de Colombia, por intermedio del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, autorizó una emisión postal.

(Colombia ya había hecho una emisión especial en 1986 con motivo de la visita de S .S. Juan Pablo II a Colombia, de tres estampillas de $ 24, $ 55 y $ 60 y una hoja filatélica de $ 200)

El acto de lanzamiento de la estampilla “Legado de Juan Pablo II El Magno”, se realizó dentro del marco del Congreso Internacional Legado de Juan Pablo II, organizado por la Escuela de Educación y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda, en el muy elegante Club el Nogal, en la ciudad de Bogotá, D.C., Colombia, con la presencia de distinguidas personalidades y ponentes de diferentes naciones asistentes al Congreso. Afitecol estuvo presente en el lanzamiento.
La emisión “Legado de Juan Pablo II El Magno” fue autorizada mediante Resolución Nº 00139 del 5 de febrero de 2010 del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, consta de 14.000 hojas bloque, para un total de 126.000 estampillas.
La hoja bloque. La presentación de la emisión se hace en una hoja bloque de nueve estampillas.

La estampilla. La estampilla, que muestra al pontífice Juan Pablo II en estado de contemplación, con base en una foto del Vaticano, tiene un valor facial de $ 4.400, un tamaño de 20 x 30 mm, en policromía, papel sopal y goma tropicalizada. El diseño estuvo a cargo de Zayda Quevedo M.
El sobre de primer día.
Se imprimieron 800 sobres numerados de primer día de servicio, siendo éste el 19 de febrero de 2010.

(fuente: Afitecol)