Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 10 de agosto de 2011

Juan Pablo II en la Argentina 1987 (16b) con la comunidad ucraniana (Los ucranios en la Argentina)


Los primeros ucranios llegaron a la Argentina hacia el año 1880, pero fue en 1897 cuando llegó el primer grupo numeroso e importante a Buenos Aires que luego se trasladó a Misiones. La mayoría de ellos provenía de Galitzia (Ucrania Occidental) y se establecieron en diversos lugares del territorio argentino.


Entre 1924 y 1945, a causa de la persecución comunista en Ucrania, emigraron a la Argentina numerosos grupos para radicarse definitivamente en las provincias de Mendoza, Chaco, Formosa, Corrientes, Córdoba, Santa Fe, Río Negro y Buenos Aires, y también en la Capital Federal. Actualmente la comunidad ucrania (sumando los descendientes) llega a 200.000 personas, de las cuales unos 120.000 son católicos. El resto se confiesan ortodoxos o evangélicos bautistas.


Los grupos más numerosos de ucranios se establecieron en la localidad de Apóstoles, provincia de Misiones, a la que con el tiempo consideraron su segunda patria. Su profunda fe religiosa exigía la presencia de su clero para recibir los sacramentos y participar de las celebraciones litúrgicas. A pesar de insistentes pedidos a los obispos eparcas ucranios católicos de Lviv, de Stanislaviv y otros, no lograron contar con sacerdotes propios. Llegaron algunos del clero latino, pero ellos los pedían de su rito para asistir a la Misa celebrada en rito bizantino y en su idioma.


En 1908 llegaron los primeros sacerdotes de rito bizantino: eran religiosos de la Orden de San Basilio Magno. Desde entonces y hasta 1936 entre los religiosos basilianos y los sacerdotes del clero secular, fueron sucediéndose en la atención espiritual de los fieles ucranios, aunque en forma no muy organizada ni sostenida, mientras continuaban llegando más ucranios de la madre patria. Preocupada la Santa Sede por la suerte espiritual de los fieles orientales ucranios del Brasil y de la Argentina, en 1936 Pío XI nombra Visitador Apostólico al obispo-eparca de Filadelfia (EE.UU.), monseñor Constantino Bohachevskyj, quien eleva un informe completo de la urgencia pastoral en la región. En estos años comienza a crecer la presencia de sacerdotes basilianos y en 1939 llegan las primeras religiosas basilianas. Lentamente se van creando nuevas parroquias en Posadas, Oberá, Alem, Berisso, etc.


En 1961 el Santo Padre Juan XXIII designó Visitador Apostólico al sacerdote salesiano Andrés Sapelak, quien luego de ser consagrado obispo en Roma, llegó a la Argentina donde comenzó a organizar la actividad pastoral con la creación de nuevas parroquias para una mejor asistencia espiritual a los fieles diseminados a lo largo del país. En 1968 Pablo VI nombra al mismo monseñor Andrés Sapelak Exarca Apostólico para todo el territorio de la República Argentina.


Ante el florecimiento de la comunidad ucrania y con el apoyo de la Conferencia Episcopal Argentina, el mismo Pontífice eleva el Exarcado a la categoría de Eparquía y nombra eparca a monseñor Sapelak. En octubre de 1990 Juan Pablo II designa obispo auxiliar de la Eparquía al sacerdote de la Congregación de Don Orione, Miguel Mykycej, quien el 25 de julio de 1999, tras la renuncia por edad de monseñor Sapelak, asume como nuevo Eparca.

(fuente : AICA)





En la actualidad la Eparquía “Santa María del Patrocinio tiene aproximadamente 150 mil fieles, de los cuales el mayor número se encuentra radicados en la Capital Federal y Gran Buenos Aires, Misiones, Chaco, Formosa, Mendoza. Actualmente, la Eparquia cuenta con 7 parroquias y 37 capillas, 18 Monasterios, 7 Colegios, 12 sacerdotes y 2 diáconos y alrededor de 70 religiosas entre ellas: Hermanas Basilianas, Siervas de María Inmaculada, catequistas del Sagrado Corazón de Jesús. En las parroquias existen a grupos de niños, jóvenes y adultos convocados en actividades pastorales y de catequesis.


Invito leer la muy interesante entrevista a S.E Monseñor Sviatoslav Shevchuk, Obispo-Auxiliar de la Eparquía Santa María del Patrocinio para los ucranianos derito Bizantino en Argentina (Hna Mónica Jaciuk, OSBM


y


Colectividad ucrania de Misiones (Argentina)

Juan Pablo II en la Argentina 1987 (16a) con la comunidad ucraniana (10 de abril de 1987)





Terminada la celebración eucarística en el Estadio de Velez Sarsfield
donde celebró la Santa Misa, dedicada a las personas consagradas y a los agentes de pastoral, ese mismo viernes 10 de abril de 1987 el Papa se dirigió en papamóvil a la catedral de los ucranios, donde saludó a los niños que vestían trajes típicos nacionales ucranios. Alli en presencia de unas 1.000 personas los jovenes le ofrecieron un recital. El eparca, monseñor Andrés Sapelak, dirigió al Papa un saludo y luego de la coronación del ícono de la Virgen de Prokov el Santo Padre dirigió una alocución a los ucranios.



Con gran alegría visitaba a los fieles ucranios en la Catedral de Nuestra Señora del Patrocinio en Buenos Aires, patrona del templo y de la eparquia ucrania en la Argentina. Con gran gozo además por estar ya tan cercano el Jubileo del bautismo de la antigua Rus`s de Kiev, conmemorando el bautismo del Gran Principe de Kiev Volodymyr en el año 987, cuya "conversión acelero la aceptación global del cristianismo en el año 988". Eran tiempos cuando "aun toda la Iglesia de Cristo vivía en plena unión eclesial. Un cristianismo ortodoxo en la fe y al mismo tiempo católico en la caridad, por estar en plena comunión con la sede apostólica de Pedro y con toda la Iglesia" explicaba el Papa Juan Pablo II, agregando que el doloroso y fatal proceso de progresivo alejamiento entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla, ocurrió solo mas tarde. Si bien - decia - entre el cristianismo de Occidente y el de Constantinopla es quizás mas apropiado hablar de “separación de hecho” que de “ruptura formal”.
En su discurso el Papa Juan Pablo II resaltaba el novecientos cincuenta aniversario de la consagración de Kiev y de la Rus’ a la protección de la Santísima Virgen “Auxilio de los cristianos”, que hizo el Gran Príncipe Jaroslav Madryj, el año 1037 y recordando el nonagésimo aniversario de la emigración ucrania a la Argentina y el vigésimo quinto aniversario de la Eparquía coronaba “con profundo amor” el icono de la Santisima Virgen venerada en la Catedral “confiando todos a su protección materna.”
El discurso completo puede leerse en el blog Juan Pablo II en la Argentina,
(en el sitio de la Santa Sede solo esta en idioma italiano)

La eparquía de Buenos Aires fue creada en 1968 por el Papa Pablo VI como Exarcado Apostólico, el mismo Pontífice la elevó a Eparquía (obispado oriental), con la bula "Cum praete rito", y con jurisdicción sobre todos los católicos de rito ucranio bizantino que viven en la República Argentina. Forma parte de la Iglesia Católica Ucrania de rito bizantino, -una de las 21 Iglesias orientales católicas "sui iuris"-, dependiente del Arzobispo Mayor de Liev, Ucrania. (AICA)

lunes, 8 de agosto de 2011

Los 500 años de evangelización y la nueva evangelización en América








el primer beso a tierra americana



Con una solemne celebración eucarística, presidida por el legado pontificio, el Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo emérito de Sevilla, concluyeron ayer en la Catedral primada de América, de Santo Domingo, primera catedral del nuevo mundo, primer templo católico de la isla y del continente, las celebraciones del jubileo del 500 aniversario de la creación de la primera diócesis en América. El Papa Benedicto XVI en un mensaje enviado al Cardenal López Rodríguez y expresó su saludo para estas celebraciones de los 500 años con la esperanza de que este evento "traiga abundantes frutos de fe y compromiso de los sacerdotes, religiosos y laicos que con fervor predican el Evangelio".


La Diócesis de Santo Domingo y Concepción de La Vega en la Española y San Juan en Puerto Rico, fue creada el 8 de agosto de 1511 por el Papa Julio II, Giuliano della Rovere, con la Bula “Romanus Pontifex” .


Concluyen así una serie de actividades, campañas y actos culturales en este año Jubilar.


Recordamos la visita del Beato Juan Pablo II a Santo Domingo, en su Viaje a la Republica Dominicana, Mexico y Bahamas; alli se detuvo prácticamente un solo día el jueves 25 de enero de 1979 (al día siguiente partía hacia México) en un viaje de “evangelización” “siguiendo la ruta que habían trazado los primeros evangelizadores. Venia para reconocer la “admirable gesta evangelizadora” en esta tierra del Nuevo Mundo, donde se plantó la primera cruz, se celebró la primera Misa, se recitó la primera Avemaría y de donde, entre diversas vicisitudes, partió la irradiación de la fe a les otras islas cercanas y de allí a la tierra firme.”
Venía a estas tierras americanas “ como peregrino de paz y esperanza, para participar en un acontecimiento eclesial de evangelización” recordando que “Esta tierra dominicana fue un día la primera destinataria, y luego propulsora, de una gran empresa de evangelización, que merece gran admiración y gratitud” y agregando que “Si queremos tributar un merecido agradecimiento a quienes transplantaron las semillas de la fe, ese homenaje hay que rendirlo en primer lugar a las órdenes religiosas, que se destacaron, aun a costa de ofrendar sus mártires, en la tarea evangelizadora; sobre todo los religiosos dominicos, franciscanos, agustinos, mercedarios y luego los jesuitas, que hicieron árbol frondoso lo que había brotado de tenues raíces. Y es que el suelo de América estaba preparado por corrientes de espiritualidad propia para recibir la nueva sementera cristiana.”
Juan Pablo II pudo ver y palpar el gran cariño y entusiasmo de la gente, no obstante las fuertes carencias y precariedades sociales. Sintió también que evangelizar quizás no bastaba, que era necesaria una “nueva evangelización” - recién pronunciaría esas palabras en tierra americana algunos años mas tarde en su discurso a la Asamblea del CELAM el 9 de marzo de 1983 en Port-au-Prince (Haitì), expresion que, sin embargo, tuvo su "origen" en el primer viaje apostolico a su patria) -



En esta visita a Santo Domingo el Papa le hablo a los Obispos de la proximidad del V centenario (en 1992) del descubrimiento de América y del principio de la evangelización. “La conmemoración del medio milenio de evangelización tendrá su significación plena – decía el Santo Padre - si es un compromiso vuestro como obispos, junto con vuestro presbiterio y fieles; compromiso, no de re-evangelización, pero sí de una evangelización nueva. Nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión”. Dibujaba luego en breves palabras los aspectos que le parecían fundamentales para la nueva evangelización, hablando de vocaciones pero tambien de la importancia del papel de los laicos, agregando finalmente que “Una luz que podrá orientar la nueva evangelización –y es el tercer aspecto– deberá ser la del documento de Puebla, consagrado a ese tema, en cuanto impregnado de la enseñanza del Vaticano II y coherente con el Evangelio. En este sentido es necesario que se difunda y eventualmente se recupere la integridad del mensaje de Puebla, sin interpretaciones deformadas, sin reduccionismos deformantes ni indebidas aplicaciones de unas partes y eclipse de otras. Es preciso que los hombres vean en nosotros a los dispensadores de los misterios de Dios (cf. 1Co 4, 1), testigos creíbles de su presencia en el mundo”

Sobre su
primer viaje apostólico a este continente americano en enero de 1979, hablo el Papa Juan Pablo II extensamente en tres Audiencias Generales a su regreso, comentando sobre la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Puebla y la evangelización de este “Nuevo Mundo” : En la Audiencia del 7 de febrero; En la del 14 de febrero y en la del 21 de febrero de 1979.


El 21 de septiembre de 2010, el Santo Padre Benedicto XVI dio a conocer su Carta Apostólica en forma de «Motu Proprio» , con la cual se instituye el Consejo Pontifico para la promoción de la nueva evangelización.


Decía allí:
“El venerable siervo de Dios Juan Pablo II puso esta ardua tarea como uno de los ejes su vasto magisterio, sintetizando en el concepto de «nueva evangelización», que él profundizó sistemáticamente en numerosas intervenciones, la tarea que espera a la Iglesia hoy, especialmente en las regiones de antigua cristianización.”
Y subrayaba la necesidad de un “renovado impulso misionero, expresión de una nueva y generosa apertura al don de la gracia.” De hecho – agregaba - no podemos olvidar que la primera tarea será siempre ser dóciles a la obra gratuita del Espíritu del Resucitado, que acompaña a cuantos son portadores del Evangelio y abre el corazón de quienes escuchan. Para proclamar de modo fecundo la Palabra del Evangelio se requiere ante todo hacer una experiencia profunda de Dios.”




domingo, 7 de agosto de 2011

El arzobispo de las dos JMJ





Invito leer la entrevista de Vatican Insider (Andres Beltramo Alvarez) con el Cardenal Rouco Varela, que comienza diciendo :
“El cardenal español Antonio María Rouco Varela tiene un récord que difícilmente alguien pueda superar en la Iglesia católica. Es el único arzobispo del mundo en haber organizado dos Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) con dos Papas distintos: Juan Pablo II y Benedicto XVI.
El 20 de agosto de 1989, siendo pastor de Santiago de Compostela, recibió a Karol Wojtyla y cuando subió al “papamóvil” el secretario del pontífice, Stanislaw Dziwisz le dijo: “excelencia, pero usted es un jovencito”. En ese entonces Rouco tenía 53 años y llevaba 13 como obispo.
Casi 22 años después y como arzobispo de Madrid, ahora el purpurado se apresta a recibir a Joseph Ratzinger y a más de un millón de jóvenes para una nueva cita, prevista del 16 al 21 de agosto próximos. En entrevista con Vatican Insider habló el arzobispo de las dos JMJ.”

sábado, 6 de agosto de 2011

AGENDA DE LAS JMJ MADRID 2011



En el sitio oficial de las JMJ Madrid 2011 puede consultarse la agenda completa de las Jornadas y todas las actividades.


Seguid la cruz «peregrina»; id en busca de Dios, porque podéis encontrarlo también en el corazón de una ciudad moderna; reconocedlo en tantos jóvenes llenos de esperanza y de ideales nobles; percibid el soplo del Espíritu Santo en medio de tantas razas y culturas diferentes, todos unidos al reconocer a Cristo cono camino, verdad y vida de todo ser humano

¿Qué tiene Benedicto XVI que conecta bien con los jóvenes?



“Llegó sin hacer ruido. Con una proverbial humildad. Con la fuerza de la sonrisa amable y de la palabra justa. Con la voz quebrada y el tono convencido. Con la fuerza de la idea madurada y sabiamente argumentada. Con la fuerza del gesto creíble, la mirada afectuosa y las manos elocuentes. Con la fuerza de su timidez unida al valiente atrevimiento, la sencillez y la energía. Camina paso a paso. Sabiendo bien hacia dónde va. Afrontando con convicción los envites. Con una confianza ilimitada en el Dueño de la viña, del que se siente humilde servidor. Libre y con convicciones, busca siempre la caridad en la verdad. Pensador de largo recorrido y mil batallas libradas. Músico de sensibilidad exquisita. Humanista de vasta cultura y hondo pensamiento. No deja indiferente a nadie. ¿Qué tiene Benedicto XVI que conecta bien con los jóvenes?”
Invito leer el escrito de Mons. Manuel Sánchez Monge, Obispo de Mondoñedo-Ferrol, en Info Catolica

viernes, 5 de agosto de 2011

Con la cruz de Nowa Huta comienza la nueva evangelización




El sábado 3 de diciembre de 2005 el Santo Padre Benedicto XVI en un discurso al 2do grupo de obispos de Polonia en visita “Ad limina habló de la Nueva evangelización, refiriéndose en primer término a la homilía del Beato Juan Pablo II a los obreros de Nowa Huta, durante el primer viaje a su patria, recordando sus palabras: “De la cruz de Nowa Huta ha comenzado la nueva evangelización”.



La nueva cruz de madera ha surgido no lejos de aquí, exactamente durante las celebraciones del milenario. Con ella hemos recibido una señal: que en el umbral del nuevo milenio —en esta nueva época, en las nuevas condiciones de vida—, vuelve a ser anunciado el Evangelio. Se ha dado comienzo a una nueva evangelización, como si se tratara de un segundo anuncio, aunque en realidad es siempre el mismo. La cruz está elevada sobre el mundo que avanza. Agradecemos hoy, ante la cruz de Mogila, ante la cruz de Nowa Huta, este nuevo comienzo de evangelización, que aquí se ha efectuado. Pidamos todos que fructifique, al igual que la primera —o si se quiere, todavía más—.” (Homilía en el Santuario de la Santa Cruz de Mogila 8 de junio de 1979)



Recordaba Benedicto XVI que aquella parecía ser una de las primeras intervenciones de Juan Pablo II acerca de la nueva evangelización, “tarea común de los obispos, de los sacerdotes, de los consagrados y de los seglares.”.


El Santo Padre Benedicto XVI invitaba a los obispos que lo visitaban a reflexionar sobre el tema considerando que “el primer responsable de la obra de evangelización es el obispo, que ejerce los tria munera: profético, sacerdotal y pastoral, ” para citar luego nuevamente a Juan Pablo II en su libro ¡Levantaos, vamos!, especialmente en los capítulos "Pastor", "Conozco mis ovejas" y "La administración de los sacramentos" donde “ basándose en su propia experiencia, trazó el proyecto del camino del ministerio episcopal para que dé buenos frutos.”
Luego hablo extensamente sobre la tarea y responsabilidad de los obispos y hacia el final, refiriendose nuevamente a Juan Pablo II, recalcaba el papel de los laicos; “en la obra de evangelización nos introducen las palabras de mi gran predecesor: "Los laicos pueden realizar su vocación en el mundo y alcanzar la santidad no sólo comprometiéndose activamente a favor de los pobres y los necesitados, sino también animando con espíritu cristiano la sociedad mediante el cumplimiento de sus deberes profesionales y con el testimonio de una vida familiar ejemplar" (¡Levantaos, vamos!, p. 107).




En tiempos en que, proseguia Benedicto XVI, —como escribió Juan Pablo II— "la cultura europea da la impresión de ser una "apostasía silenciosa" por parte del hombre autosuficiente, que vive como si Dios no existiera" (Ecclesia in Europa, 9), la Iglesia no cesa de anunciar al mundo que Jesucristo es su esperanza. En esta obra el papel de los laicos es insustituible. Su testimonio de fe es particularmente elocuente y eficaz, porque se da en la realidad diaria y en los ámbitos a los que un sacerdote accede con dificultad. Uno de los principales objetivos de la actividad del laicado – decía el Santo Padre Benedicto XVI - es la renovación moral de la sociedad, que no puede ser superficial, parcial e inmediata. Debería caracterizarse por una profunda transformación en el ethos de los hombres, es decir, por la aceptación de una oportuna jerarquía de valores, según la cual se formen las actitudes. Tarea específica del laicado es la participación en la vida pública y en la política. En la exhortación apostólica Christifideles laici, Juan Pablo II recordó que "todos y cada uno tienen el derecho y el deber de participar en la política" (n. 42). La Iglesia no se identifica con ningún partido, con ninguna comunidad política ni con ningún sistema político; en cambio, recuerda siempre que los laicos comprometidos en la vida política deben dar un testimonio valiente y visible de los valores cristianos, que hay que reafirmar y defender en el caso de que sean amenazados. Lo harán públicamente, tanto en los debates de carácter político como en los medios de comunicación social.”
Son solo algunas “formas de compromiso del laicado”, subrayaba el Santo Padre, además de la pastoral familiar, la pastoral juvenil o la actividad caritativa que serian temas de otras reflexiones.