Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
Mostrando entradas con la etiqueta Beatificaciones y Canonizaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beatificaciones y Canonizaciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Juan Pablo II en Eslovenia por 2da vez - beatificación obispo Slomšek – Recuerdos imborrables (reposteo)

 


La Iglesia eslovena celebra hoy la memoria litúrgica del Beato Anton Martin Slomsek y recuerda aquellos inolvidables momentos del 19 de septiembre de 1999 cuando el Papa Juan Pablo II, en emotiva ceremonia,   lo proclamaba beato en la ciudad de Maribor, Eslovenia. El Obispo Anton Martin Slomsek, era entonces el primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares. (El 13 de junio de 2010 sería proclamado beato el mártir Alojzij Grozde)

El 19 de septiembre de 1999 todos los caminos de Eslovenia y países vecinos llevaban a la explanada de Betnava en Maribor, donde el Santo Padre Juan Pablo II, beatificaría al “primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares”. La visita fue muy breve: tan sólo un día, pero toda Eslovenia era una fiesta.

Habían pasado tres años de su primera visita en 1996. “La santidad es la única fuerza que vence al mundo” nos había dicho entonces. 

Ahora venía a presentarnos un modelo de santidad esloveno, el obispo Anton Martin Slomšek, “un sarmiento que dio frutos abundantes de santidad cristiana, de singular riqueza cultural y de notable amor a la patria”. “En el nuevo beato – decía Juan Pablo II en su homilía - resplandecen, ante todo, los valores de la santidad cristiana. Siguiendo las huellas de Cristo, se hizo buen samaritano del pueblo esloveno … fiel y dócil a la Iglesia,  profundamente abierto al ecumenismo,  y en Europa central fue uno de los primeros en trabajar por la unidad de los cristianos”.


Habíamos salido muy temprano de Ljubljana (alrededor de las 5 am) hacia la plaza donde nos esperaba el bus. Todavía era de noche oscura, con fuerte lluvia. Aunque veníamos equipadas íbamos pensando cómo nos ubicaríamos allí (porque todos teníamos lugares predestinados) en medio del predio, la lluvia y el barro del parque. Las parroquias se encargaban de la logística, incluida la distribución de  agregados (una banqueta de cartón plegable, agua y  banderines).



Lluvia durante todo el viaje casi hasta  Maribor, si bien llegando había  amainado un poco . Allí  organizados,   encolumnados sobre un carril (el otro quedaba libre para los automóviles de invitados),  entre cantos y rezos,  íbamos moviéndonos lentamente,  como ondulantes ríos,  hacia nuestros respectivos lugares . De repente sucedió algo.  Se detiene un auto,  sorprendidas escuchamos “vamos rápido suban!!”  Era un amigo (parte del gobierno en ese momento ) de mi cuñado con su esposa. “Vamos suban, venimos sin  hijos”. Una de las hijas se había quedado en casa, la otra cantaba en el coro y ya estaba en el lugar,  y el hijo dedicado desde temprano como auxiliar de la  organización de los invitados. Había sucedido un pequeño milagro (que ya comente en otro post) : ya no nos harían falta las banquetas plegables y nos esperaba la tercer fila de los invitados, (en sillas por supuesto) un regalo del cielo. Hasta el dia de hoy me cuesta comprenderlo. En primer fila el Presidente Kučan y su esposa, en la segunda su ministro (*) con la esposa y detrás de ellos los asientos destinados a sus hijos que ocupamos nosotras.   Detrás nuestro el Ministro de Finanzas y una fila más atrás quien después sería Primer Ministro de Eslovenia,  Janez Janša!

 


Todo tan  cerca!! El altar, el coro, los invitados importantes y la gran pantalla donde pudimos ver la  llegada del Santo Padre y esos increíbles momentos cuando se abría la escotilla del avión,  se partían las nubes y aparecía el sol. 



El  maravilloso y tradicional repique de campanas, era acompañado, allí en el prado, por las voces de 2500 integrantes de coros de toda Eslovenia, que bajo la batuta del profesor Joze Trost de Ljubljana, entonaban el majestuoso “Jubilate Deo”; luego seguirían “Tu eres Pedro, la Piedra” “Este es el día que hizo el Señor” y “Maria, madre amada” dando comienzo a la solemne ceremonia con la participación de unos 200.000 fieles, entre ellos 800 sacerdotes, 55 arzobispos y obispos, 3 cardenales, 800 religiosas, 2100 monaguillos, 2000 scouts, 1500 inválidos, 800 catecúmenos, 320 auxiliares, 1600 invitados especiales.

Había llegado el tan esperado momento y el obispo de Maribor Franc Kramberger solicitaba al Santo Padre, en nombre de todo el pueblo esloveno, que proclamase beato al obispo Slomsek. Pronto se correría el velo y veríamos el  gran cuadro completo.

“Seguid las huellas de este compatriota vuestro, íntegro y generoso, que anhelaba conocer la voluntad de Dios y cumplirla a toda costa. Su firmeza interior y su optimismo evangélico estaban arraigados en una sólida fe en la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre el mal.” nos decía el Santo Padre en su homilía. “Sed constructores de paz también dentro de Europa. El proceso de unificación, en el que el continente está comprometido, no puede basarse sólo en intereses económicos; también debe encontrar inspiración en los valores cristianos, en los que se arraigan sus raíces más antiguas y auténticas. Una Europa atenta al hombre y al pleno respeto de sus derechos es la meta a la que hay que dirigir los esfuerzos. Ojalá que la vieja Europa transmita a las nuevas generaciones la antorcha de la civilización humana y cristiana, que iluminó los pasos de sus antepasados durante el milenio que está a punto de concluir”

Durante la Eucaristía no puedo olvidar el momento de la comunión. Estuve por escapar y tratar de recibirla del mismo Juan Pablo II pero me detuvieron allí mismo en mi fila diciendo que no me dejarían pasar. Que hubiera ocurrido si lo intentaba? Nunca lo sabre!

En el Ángelus el Santo Padre recordaba los tres santuarios marianos más celebres de Eslovenia : Monte Santo, Brezje y Ptujska Gora y por la tarde, en el encuentro con los sacerdotes, religiosos y laicos en la catedral de Maribor, donde descansan los restos mortales del venerado obispo y nuevo beato Antón Martin Slomsek, el Santo Padre recordaba otras “personas que en este pueblo esloveno se han distinguido por sus virtudes… por ejemplo, los obispos Friderik Baraga, Janez Gnidovec y Anton Vovk; en el padre Vendelin Vosnjak; y en el joven Lojze Grozde”.


Después de rezar en la capilla de la Catedral ante los restos del nuevo beato el Santo Padre dirigió un mensaje a los 340 delegados del Sínodo de obispos, concluyendo este viaje apostólico tan breve, pero tan intenso ese mismo día.


El Obispo de Maribor Franc Kramberger lo despedía con un sincero y sencillo saludo esloveno “Santo Padre, a Dios gracias por todo lo que hemos vivido hoy junto a Usted y con Usted”

Juan Pablo II Eslovenia nunca lo olvidará!

Y nosotras tampoco. Había sido un día  pleno, magnifico, majestuoso, único,  que quedara grabado para siempre. Un verdadero cántico del Salmo 118:24- “Este es el dia que hizo el Señor, alegrémonos y regocijémonos en  él”.

 

(*)  Lojze Peterle, quien en mayo de 1990 fue Presidente del primer gobierno elegido democráticamente – coalición DEMOS –  un año antes elegido presidente del nuevo partido de la democracia cristiana SKD, los años 1993-1994 vicepresidente de gobierno y canciller y canciller también en 2000 y diutado y miembro de la UE durante años.

 

 

Invito ver entradas anteriores  Juan Pablo II visita Eslovenia 1996


miércoles, 11 de marzo de 2020

Como podemos saber el camino? (Jn, 14,5)



“En nombre de los Apóstoles replica a esta afirmación Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?» (Jn 14, 5). La observación es oportuna y Jesús capta la petición que lleva implícita. La respuesta que da permanecerá a lo largo de los siglos como luz límpida para las generaciones futuras. «Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14, 6).”

Jesús nos lo dice de manera sencilla, profunda, directa y se va para prepararnos un «sitio» en «la casa del Padre»….pero ”para alcanzar esa meta sólo hay un camino: Cristo” decía el beato Juan Pablo II en la homilía con ocasión de la tan esperada beatificación del Padre Pío, un domingo como hoy V (A) de Pascua.

Este camino no es fácil, no lo fue fácil para el Padre Pío en su vida religiosa de 60 años, llena de incomprensiones, aun dentro del seno de la misma Iglesia a la cual el amaba tanto. No obstante, la “vida de este humilde hijo de san Francisco fue un constante ejercicio de fe” y cuando sobre el se “abatió la «tempestad», tomó como regla de su existencia la exhortación de la primera carta de san Pedro, Acercaos a Cristo, la piedra viva (cf. 1 P 2, 4).

«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios» - nos recuerda  Juan Pablo II en su homilía, “exhortación de Cristo que recogió el nuevo beato, que solía repetir: «Abandonaos plenamente en el corazón divino de Cristo, como un niño en los brazos de su madre». Que esta invitación penetre también en nuestro espíritu como fuente de paz, de serenidad y de alegría. ¿Por qué tener miedo, si Cristo es para nosotros el camino, la verdad y la vida? ¿Por qué no fiarse de Dios que es Padre, nuestro Padre?”

Invito visitar posts etiquetados Padre Pio

domingo, 28 de febrero de 2010

Completar en nosotros lo que se ha realizado en Jesùs


"El Señor Jesucristo transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa" (Flp 3,21). Estas palabras de San Pablo que hemos escuchado en la segunda lectura de la liturgia de hoy, nos recuerdan que nuestra verdadera patria está en el cielo y que Jesús transfigurará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo glorioso como el suyo. El Apóstol comenta así el misterio de la Transfiguración del Señor que la Iglesia proclama en este segundo domingo de Cuaresma. En efecto, Jesús quiso dar un signo y una profecía de su Resurrección gloriosa, en la cual nosotros estamos llamados también a participar. Lo que se ha realizado en Jesús, nuestra Cabeza, tiene que completarse también en nosotros, que somos su Cuerpo.
Éste es un gran misterio para la vida de la Iglesia, pues no se ha de pensar que la transfiguración se producirá sólo en el más allá, después de la muerte. La vida de los santos y el testimonio de los mártires nos enseñan que, si la transfiguración del cuerpo ocurrirá al final de los tiempos con la resurrección de la carne, la del corazón tiene lugar ya ahora en esta tierra, con la ayuda de la gracia.
Podemos preguntarnos: ¿Cómo son los hombres y mujeres "transfigurados"? La respuesta es muy hermosa: Son los que siguen a Cristo en su vida y en su muerte, se inspiran en Él y se dejan inundar por la gracia que Él nos da; son aquéllos cuyo alimento es cumplir la voluntad del Padre; los que se dejan llevar por el Espíritu; los que nada anteponen al Reino de Cristo; los que aman a los demás hasta derramar su sangre por ellos; los que están dispuestos a darlo todo sin exigir nada a cambio; los que -en pocas palabras- viven amando y mueren perdonando.”
(Homilía del Santo Padre Juan Pablo II en la Misa de beatificación de los Siervos de Dios José Aparicio Sanz y 232 compañeros mártires españoles – 11 de marzo de 2001)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Juan Pablo II declarado venerable (1)


Hoy es día de fiesta y de inmenso gozo para este blog.
Durante una audiencia con Mons. Angelo Amato, prefecto del Dicasterio para las causas de los santos y en presencia del Santo Padre Benedicto XVI se promulgó el decreto que reconoce las virtudes heroicas del Papa Juan Pablo II (entre otros), cumplidos los pasos que a tal efecto establece la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magíster, sobre la nueva legislación relativa a las causas de los Santos firmada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983.
Por lo tanto a partir de ahora el Siervo de Dios Juan Pablo II recibe el titulo de venerable, titulo que sin embargo no implica aun alguna forma de culto publico. Para llegar a la beatificación es necesario el reconocimiento de un milagro, atribuido a la intercesión del venerable. La prueba de un nuevo milagro es necearía para proceder a la canonización.
Ya estamos mas cerca!

Recordamos brevemente la historia del proceso:
El 13 de mayo de 2005, día de la Virgen de Fátima, a tan solo 41 días de la muerte de Juan Pablo II, el Santo Padre Benedicto XVI anunciaba en la Basílica Lateranense que había concedido la dispensa del tiempo de cinco años de espera después de la muerte del Siervo de Dios Juan Pablo II y que por lo tanto su Causa de Beatificación y Canonización podía iniciarse enseguida. El edicto había sido firmado el 9 de mayo del mismo año.. A partir de allí el proceso se desarrolló cumpliendo todas las etapas que ordena la Constitución Apostólica. Fue nombrado postulador (quien “propone”) de la causa Mons. Slawomir Oder, sacerdote polaco llegado a Roma en 1984.
La sesión de apertura de la Investigación diocesana (Roma) sobre la vida, las virtudes y la reputación de santidad del Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyła) tuvo lugar en la Basílica de San Juan de Letràn el 28 de junio de 2005.
El 4 de noviembre “el dia que se conmemora la memoria litúrgica de San Carlos Borromeo, se constituyó en la Catedral de Wawel (Cracovia, Polonia) el Tribunal Rogatorial, cuya tarea consistió en escuchar testigos locales, recoger testimonios de la vida y heroísmo de las virtudes del siervo de Dios Juan Pablo II, durante los años transcurridos en Cracovia, antes que fuese elegido Papa, aportando el tribunal una importante contribución a la gran obra del desarrollo del proceso de beatificación, que encomendada a la Diócesis de Roma bajo la dirección del Cardenal Camillo Ruini, Vicario del Santo Padre para la ciudad de Roma”
Recopilada toda la documentación referente al candidato, sus escritos, entrevistados testigos de todo el mundo y realizados los estudios de la Comisión Histórica fue preparada la “positio”. La Sesión de Clausura de la fase diocesana sobre la vida, virtudes y fama de santidad del siervo de Dios Juan Pablo II tuvo lugar el 2 de abril de 2007 en la Catedral de Roma, San Juan de Letrán. En solemne ceremonia oficiada en latín, en presencia de altas personalidades de la política y de la Iglesia, se sellaron y lacraron las cajas conteniendo la documentación secreta del Proceso destinado a la Congregación para las Causas de los Santos,
Ahora queda pendiente la aprobación del milagro (proceso “·super miro”), una parte separada de la positio, pues se trabaja en dos niveles el nivel diocesano y la parte relacionada con el milagro (de la religiosa francesa curada de la enfermedad de Parkinson) que se lleva a cabo con la colaboración de equipos médicos en cuanto a la opinión técnica y de una comisión teológica que debe asegurarse que la curación tenga relación directa a la intercesión del Siervo de Dios Juan Pablo II. Concluida esta fase todo queda en manos del Santo Padre Benedicto XVI.

Quizás sea oportuno volver a citar algunas palabras que Mons. Slawomir Oder, Postulador de la Causa, expresò durante la clausura de la fase diocesana el 2 de abril de 2007 cuando decía que no debiamos preguntarnos cuando terminaría la investigación, sino que “es importante vivir estos momentos como momentos de gracia. Una oportunidad que el Señor nos dona para profundizar el pensamiento y la espiritualidad de Juan Pablo II, para prepararnos bien al momento de la clausura definitiva del proceso”.
Invito visitar:

jueves, 13 de agosto de 2009

Carolina Kozka – “los santos ¿no están solo para confundir?”

Durante el tercer viaje a su patria, que realizaba dentro del marco del Congreso eucarístico, en la ciudad de Tarnow el Siervo de Dios Juan Pablo II beatificó a Carolina Kozka, “una hija del pueblo sencillo de Polonia, que sufrió el martirio en defensa de su castidad virginal”, la primera hija del campo polaco elevada a la gloria de los altares.
En la homilía de beatificación Juan Pablo II planteaba la desafiante pregunta:
Los santos, ¿no están sólo para …confundir?”
“Si, -decía - también puede ser para eso. A veces es necesaria tal confusión salvìfica para ver al hombre en toda su verdad. Es necesaria, para descubrir: descubrir la jerarquía justa de valores. Es necesaria a todos nosotros, viejos y jóvenes. Aun cuando esta joven hija de la Iglesia de Tarnow, que a partir de hoy llamaremos beata, habla con su vida y con su muerte sobre todo a los jóvenes. A los jóvenes, a las jóvenes, a los hombres y a las mujeres.. Habla de la gran dignidad de la mujer, de la digitad de la persona humana. De la digitad del cuerpo. Aun cuando en este mundo sea sujeto de muerte y corruptible como lo fue su joven cuerpo sometido a la muerte por parte del asesino, pero este cuerpo humano lleva en si el signo de la inmortalidad que el hombre debe encontrar en Dios eterno y vivo mediante Cristo.
Así pues los santos existen para testimoniar la gran dignidad del hombre. Testimoniar a Cristo crucificado y resucitado. “para nosotros y para nuestra salvación”, quiere decir testimoniar al mismo tiempo la dignidad que el hombre tiene ante Dios. Testimoniar la vocación que el hombre tiene en Cristo. Carolina Kozka era conciente de esta dignidad. Conciente de esta vocación. Vivió conciente de ello y maduró en ese estado. Con la misma conciencia finalmente dio su joven vida, cuando necesitaba darla para defender su dignidad de mujer…”

Breve historia:
Karolina Kozka nacio el 2 de agosto de 1898 en Wal-Ruda (Tarnow) en el seno de una familia campesina, pobre, humilde y numerosa. De jovencita siguió los consejos de su director espiritual Ladislao Mendrala, quien la introdujo en la vida activa de la parroquia de su pueblo. Su tiempo libre lo dedicaba a enseñar catecismo a sus hermanos y hermanas y a los niños de casas vecinas, ayudando al mismo tiempo a ancianos y enfermos.
En mayo de 1914 recibió el sacramento de la confirmación y solo seis meses después fue agredida por un soldado ruso, arrastrada a los bosques de Wal-Ruda y oponiéndose a la violencia sexual, asesinada. Su cuerpo fue encontrado dieciséis días mas tarde y el 4 de diciembre fue sepultada en el cementerio de la parroquia.
El 18 de noviembre de 1917 por decisión del Obispo Leon Malega, Ordinario de Tarnow, el cuerpo de Karolina fue trasladado del cementerio parroquial a una tumba especial construida próxima a la Iglesia de Zabawa, iglesia donde ahora se veneran sus reliquias.
El 11 de febrero de 1965 el Obispo Jerzy Ablewicz inició el proceso por la causa de beatificación y canonización, y su martirio.
El 30 de junio de 1986 en presencia del Papa Juan Pablo II, fue proclamado el decreto de martirio de la Sierva de Dios Karolina Kozka.
Su beatificación tuvo lugar el 10 de junio de 1987, durante el 3er viaje apostólico de Su Santidad a su patria.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El milagro de Praga


Aquel “milagro de Praga” que ocurriría el 22 de abril de 1990 cuando Checoslovaquia recibía a Juan Pablo II en breve visita, en realidad había comenzado el 12 de noviembre de 1989.

Así lo cuenta el cardinal Stanislaw Dziwisz en Mi vida con Karol:
“El presidente Vaclav Havel, al recibir al Santo Padre, no pudo expresar mejor la extraordinaria elocuencia histórica de aquella visita. Un “milagro” dijo. Seis meses antes, Havel, arrestado como enemigo del Estado, aun estaba en la cárcel. Ahora, le daba la bienvenida al primer Papa eslavo, al primer Papa que ponía los pies en aquella tierra. Aquel “milagro”, podría decirse, había comenzado en San Pedro, el 12 de noviembre del año anterior, cuando fue canonizada Inés de Bohemia. En aquella ocasión llegaron a Roma, desde su patria o fuera de ella, al menos diez mil checoslovacos. Se descubrieron unidos, fuertes, sin miedos.

El Papa les dijo: “Vuestra peregrinación no debe terminar hoy. Debe continuar…” Y la peregrinación continuó hasta desembocar en la “Revolución de terciopelo” aquellos diez días que cambiaron la historia checoslovaca. Casi una segunda “Primavera de Praga””.

Milagro de Praga”…palabras que dieron vida al emocionante discurso de bienvenida del Presidente de Checoslovaquia Vaclav Havel al Santo Padre Juan Pablo II:
Su Santidad,
Mis queridos compatriotas,

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: el hombre que hace seis meses fue arrestado por ser enemigo del Estado esta hoy aquí ante vosotros como Presidente de ese Estado, dándole la bienvenida al primer Pontífice en la historia de la Iglesia Católica que pone su pie en esta tierra.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que esta tarde participaré de un milagro: en el mismo lugar donde hace cinco meses nos regocijábamos por la canonización de Inés de Bohemia, y se había decidido el futuro de nuestro País, hoy celebrará Misa el Jefe de la Iglesia Católica y probablemente agradezca a nuestra santa por su intercesión ante aquel que tiene en sus manos el inescrutable curso de todas las cosas.

No sé si estoy seguro que es un milagro.
Y a pesar de ello me atrevo a decir que en este momento estoy participando de un milagro: a un país devastado por la ideología del odio, ha llegado el mensajero del amor; a un país devastado por el gobierno de la ignorancia, ha llegado el símbolo viviente de la cultura: a un país que hasta hace poco estaba devastado por la idea de confrontación y división del mundo, ha llegado el mensajero de la paz, del dialogo, de la tolerancia mutua, de estima y comprensión serena, el mensajero de unidad fraterna y diversidad.

Durante estas largas décadas, el Espíritu fue borrado de nuestro país.
Tengo el honor de ser testigo del momento en el cual este suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.
Bienvenido a Checoslovaquia, Su Santidad.

sábado, 25 de octubre de 2008

Beatificación 122 mártires 25 de octubre 1992


Las historias que podemos leer en el dossier preparado por D. Jorge López Teulón, Postulador de las causas de Beatificación de los mártires de la diócesis de Toledo, y por el P. Marcón Rincón Cruz, O.F.M., se han repetido de mil diferentes maneras por toda Europa en los años de la pre y post II guerra mundial.
Sanguis martyrum - semen christianorum” que “han asociado su martirio de fe, esperanza y amor al martirio del mismo Hijo de Dios. Martirio, testimonio que ha atravesado toda Europa en el Siglo XX – decía el Santo Padre en su homilia – desde el Atlántico a los Urales.

Años más tarde en la Carta apostólica Tertio Millennio Adveniente expresaba “Al término del segundo milenio, la Iglesia ha vuelto de nuevo a ser Iglesia de mártires. Las persecuciones de creyentes —sacerdotes, religiosos y laicos— han supuesto una gran siembra de mártires en varias partes del mundo”. En esa misma Carta apostólica el Santo Padre se imponía una tarea “Será tarea de la Sede Apostólica, con vista al Año 2000, actualizar los martirologios de la Iglesia universal, prestando gran atención a la santidad de quienes también en nuestro tiempo han vivido plenamente en la verdad de Cristo”

Los 122 mártires beatificados el 25 de octubre de 1992 por el Santo Padre Juan Pablo II son solo una parte de una santa y sufriente historia.

Los beatos Braulio María Corres, Federico Rubio y 69 compañeros, todos ellos Religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, la mayoría españoles,Y los mártires Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María, los mártires de Barbastro

(En la misma ceremonia fue beatificada la laica ecuatoriana Narcisa de Jesús Martillo Morán que fue canonizada por el Santo Padre Benedicto XVI el 12 de octubre de este año)

Leemos en un informe publicado por Fides que “El número de víctimas martirizadas durante la persecución religiosa que, desde 1931, asoló España y que sobre todo, coincidió en el espacio temporal con los días aciagos de la Guerra Civil Española de 1936 a 1939, ascendía a 6.832. Según el estudio de investigación histórica de Antonio Montero Moreno, arzobispo emérito de Mérida-Badajoz, publicado en 1960, de los 6.832 mártires, 4.184 pertenecían al clero secular: doce eran obispos, había un administrador apostólico y una treintena de seminaristas; 2.365 son religiosos y 238 son religiosas.
Con motivo de la celebración del Jubileo del Año 2000, el papa Juan Pablo II solicitó la preparación de un catálogo de los mártires cristianos del siglo XX. También España colaboró con la reelaboración de los catálogos que las diferentes diócesis entregaron para la celebración ecuménica que tendría lugar en el Coliseo romano en el mes de marzo de ese año 2000. Pero ya entonces, Mons. Vicente Cárcel Ortí, sacerdote y afamado historiador, comenzó a hablar de una cifra superior a los 10.000 mártires españoles asesinados en dicho período” (texto completo)


Invito visitar mi entrada anterior: Beatificación 233 mártires españoles

domingo, 19 de octubre de 2008

Beatificación padres de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz.



Hoy 19 de octubre en una celebración eucarística en el Santuario de Lisieux de Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz el cardenal José Saraiva Martins, prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos proclamo beatos a sus ejemplares padres Luis Martin y Acelia María Guerin, “ testimonio ejemplar de amor conyugal" . Fue escogida la fecha del 19 de octubre por ser el Domingo Mundial de las Misiones (en Argentina lo celebramos el domingo pasado) dado que su hija Santa Teresita de Lisieux, es patrona universal de las Misiones. Su fiesta se celebrará el 13 de Julio, aniversario de su boda.

Se encontraba presente el niño italiano Pietro Schiliro, cuya curación inexplicable en 2002 fué atribuida a la intercesión de los padres de santa Teresita del Niño Jesús, conocidos en el mundo a través de los escritos de su hija. El matrimonio de Louis Martin y su esposa Zélie Guérin , padres de nueve hijos, es el segundo beatificado simultáneamente, después de los italianos Luigi y Maria Beltrame Quattrocchi, beatificados por Juan Pablo II en 2001. Hoy también recordamos aquel 19 de octubre de 1997 cuando el Santo Padre Juan Pablo II proclamó a Santa Teresita Doctora de la Iglesia universal



domingo, 12 de octubre de 2008

Canonización Narcisa de Jesús Martillo Morán (1832-1869)

Nuestros hermanos ecuatorianos hoy están de fiesta. El Santo Padre Benedicto XVI acaba de canonizar en la Plaza San Pedro a la beata Narcisa de Jesús Martillo Morán.

Compartimos el gozo con los miles que han acudido a la Plaza San Pedro para participar personalmente de la ceremonia de canonización, con todos los ecuatorianos a través del mundo y con los que celebran este acontecimiento tan especial en su propio terruño, con transmisión directa desde el Vaticano. Algunos han madrugado, otros han escogido participar de la vigilia iniciada el sábado por la noche entre cánticos y un ambiente de alegría y espiritualidad. Un día histórico para todo Ecuador en especial para el cantón Nobol, a orillas del río Daule, en Guayas, lugar de nacimiento de la nueva santa.

Santa Narcisa habia sido beatificada por Juan Pablo II el 25 deoctubre de 1992 en una ceremonia conjunta por 122 martires españoles.

Junto a la beata Narcisa hoy fueron canonizados otros tres beatos:
Maria Bernarda Bütler, originaria de Suiza, fundó las Hermanas Franciscanas Misioneras de Maria Auxiliadora en Cartagena, Colombia y allí murió. Fue proclamada beata por Juan Pablo II el El 29 de octubre de 1995
Anna Muttathupandathu, Alfonsa de la Inmaculada, religiosa india, beatificada por Juan Pablo II el 8 de febrero de 1986, durante su viaje apostólico a India.
Cayetano Errico, italiano, fundador de la Congregación de los Sagrados Corazones, proclamado beato por Juan Pablo II el 14 de abril de 2002

Santa Narcisa, joven, laica ecuatoriana se destacó por su profunda espiritualidad desde pequeña. Se caracterizo por una vida en familia entre sus ocho hermanos. Muerta su madre se encargo de la educación de sus hermanos menores. Devota de su compatriota Santa Marianita de Jesús, emigró a Guayaquil donde se dedicó al apostolado con niños y jóvenes abandonados. Vivió en Cuenca y luego en Lima, Perú, donde residió hasta su muerte el 8 de diciembre de 1869.
En su cadáver se advirtieron durante largo tiempo signos de flexibilidad y fragancia, y ante él se obraron múltiples gracias. Lima la aclamó como santa, y lo mismo hicieron las gentes de Guayaquil y Nobol. Las hermanas del Patrocino guardaron memoria de sus virtudes y custodiaron con suma veneración el sepulcro, hasta que su cuerpo, prácticamente incorrupto, se trasladó a Guayaquil en 1955. El proceso diocesano de canonización fue entregado en la Congregación para las Causas de los Santos en 1964. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 25 de octubre de 1992. El 22 de agosto de 1998 dedicaron un santuario en su honor en Nobol, donde se venera en la actualidad el sepulcro, con su cuerpo incorrupto. La devoción a la «Niña Narcisa» denota la espontánea identificación del pueblo sencillo con esta mujer de la costa ecuatoriana. El ejemplo de su vida pura y piadosa, trabajadora y apostólica, transmite un mensaje muy actual. (fuente: biografia en el sitio de la Santa Sede)

Invito visitar:
Narcisa de Jesús – interesante cronología - texto y fotos

sábado, 11 de octubre de 2008

Canonización beata Teresa Benedicta de la Cruz

En cuanto a mí, ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!» (Ga 6, 14).

Pocos días antes de celebrar el 20° aniversario de su pontificado el 11 de octubre de 1998, el Santo Padre Juan Pablo II canonizó en la Plaza San Pedro a la beata Teresa Benedicta de la Cruz, santa y mártir, mujer extraordinaria que vivió la experiencia de la búsqueda, convertida al catolicismo y, deportada por ser judía, eligió recorrer el camino de la cruz junto con sus compañeros judíos de prisión.
“Las palabras de san Pablo a los Gálatas, - expresaba el Santo Padre en su homilía - reflejan bien la experiencia humana y espiritual de Teresa Benedicta de la Cruz “ ..¡La cruz de Cristo había entrado en su corazón transformando su existencia y su experiencia espiritual fue ejemplo elocuente de una extraordinaria renovación interior. Una joven en búsqueda de la verdad, gracias al trabajo silencioso de la gracia divina…y “hoy desde el cielo, nos repite a todos las palabras que marcaron su existencia: «En cuanto a mí ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!». Recordando la terrible tragedia ocurrida en su amada patria agregaba : “Al celebrar de ahora en adelante la memoria de la nueva santa, no podremos menos de recordar, año tras año, la shoah, ese plan cruel de eliminación de un pueblo, que costó la vida a millones de hermanos y hermanas judíos”
“La mente de Edith Stein no se cansó de investigar, ni su corazón de esperar. Recorrió el camino arduo de la filosofía con ardor apasionado y, al final, fue premiada: conquistó la verdad; más bien, la Verdad la conquistó. En efecto, descubrió que la verdad tenía un nombre: Jesucristo, y desde ese momento el Verbo encarnado fue todo para ella. Al contemplar, como carmelita, ese período de su vida, escribió a una benedictina: «Quien busca la verdad, consciente o inconscientemente, busca a Dios».”

El sacerdote P. Hirschman SJ, quien conoció a la santa perfiló la figura de Edith Stein con estas palabras : «Entre su bautizo y su entrada en el Carmelo se extendió sobre Alemania la sombra creciente del odio hacia los judíos, que le cerró las puertas de la docencia en la Universidad y de una intensa actividad científica. Pero le abrió al mismo tiempo las puertas al trabajo católico de la mujer y al amor a la cruz de la orden carmelitana. En el espíritu de la teología de la cruz de su gran hermano en religión, San Juan de la Cruz, supo unir intensamente la cruz de su pertenencia al pueblo judío, que le asigno la Historia, con la cruz de Jesucristo.» (del libro de Waltraud Herbstirth)

Edith Stein habia sido beatificada por Juan Pablo II durante su visita pastoral a Alemania el 1 de mayo de 1987 en la ciudad de Colonia. El 1ro de octubre de 1999 mediante el motu propio «Spes aedificandi» Juan Pablo II proclamaba a Santa Teresa Benedicta de la Cruz copatrona de Europa, junto a Santa Brigida de Suecia y Santa Catalina de Siena

Invito visitar:
Escritos de la santa y sobre ella, traducidos por Waltraut Stein, su sobrina nieta al inglés
Santa Teresa Benedicta de la Cruz Edith Stein – en 4 capítulos : La búsqueda de la verdad, El catolicismo, Al Carmelo de Colonia, Años de espera.
La ciencia de la cruz en Edith Stein
En el nro 1 enero 2008 de Totus Tuus pag. 14 : "Juan Pablo II y los santos - protagonista de la fe: Edith Stein"
Y El verdadero rostro de Edith Stein de Waltraud Herbstrith, Carmelo Edith Stein (Ediciones Encuentro, Madrid 1990)

viernes, 10 de octubre de 2008

Canonización de Maximiliano Maria Kolbe

«Busquemos cada vez más, cada día más, acercarnos a la Inmaculada; de este modo nos acercaremos cada vez más al Sacratísimo Corazón de Jesús, a Dios Padre, a toda la Santísima Trinidad, porque ninguna criatura está tan cercana a Dios como la Inmaculada. Así acercaremos también todos los que nos son cercanos en el corazón a la Inmaculada y al buen Dios» (M. Kolbe, Carta desde Nagasaki, 6 de abril de 1934).

Hoy celebramos el aniversario de la canonización de Maximiliano Maria Kolbe, mártir de la caridad, asesinado en en el bloque numero 11, maquinaria de la muerte de Auschwitz, el 14 de agosto de 1941.
La canonización, cuya ceremonia tuvo lugar el 10 de octubre de 1982, venia precedida de gran expectativa en cuanto a si Maximiliano Kolbe seria canonizado como mártir o como santo, pues los teólogos y expertos de la Congregación para las Causas de los santos consideraban que Kolbe, santo sin duda, no había sido mártir en el sentido tradicional del término. En su beatificación el 17 de octubre de 1971 Santo Padre Pablo VI decía que podía ser considerado un “mártir de la caridad”. La incógnita fue desvelada al presentarse el Santo Padre Juan Pablo II con la vestimenta roja, color litúrgico de los mártires. Más adelante en su homilía Juan Pablo II aclaraba: “en virtud de mi autoridad apostólica, he decretado que Maximiliano Maria Kolbe, quien una vez beatificado fue venerado como confesor, a partir de este momento también será venerado como mártir”. Kolbe “el santo del abismo” – uno de los tantos mártires del doloroso siglo veinte, un eco al poema dedicado por Karol Wojtyla a San Estanislao :

Hubo un hombre así, hubo otros hombres…
Y siempre los habrá…
Por ellos mi tierra se ve en el sacramento
de una nueva existencia
.”


El Santo Padre recordaría la canonización del “apóstol infatigable de la devoción a la Inmaculada” en el Angelus el mismo día de la canonización y en mayor detalle en el Angelus del 17 de octubre de 1982 recordando el aniversario de la beatificación. Recordó también palabras del cardenal Wyszynski, primado de Polonia, quien ponía de relieve entonces que la Providencia había indicado en el padre Kolbe el modelo del sacerdote moderno: "El sacerdote que ofrece su vida en el 'bunker' del hambre por su hermano prisionero, es el sacerdote-ejemplo que elige la muerte para salvar la vida de otro hombre. Es discípulo fiel de Cristo, porque el sacerdocio de Cristo, al continuarse eternamente, se actualiza también hoy”


Durante su segundo viaje apostólico a Polonia en 1983 el Santo Padre Juan Pablo II visitó Niepokalanów, la Ciudad de la Inmaculada, complejo fundado por el P. Kolbe en 1927 y que contaba con un convento, una imprenta, una emisora y un parque de bomberos. Allí vivió san Maximiliano de 1927 a 1930, y de 1936 (a su vuelta de Japón) hasta que fue arrestado en 1941. En la homilía de la Misa celebrada en la gran explanada recordaba la canonización de Maximiliano Maria Kolbe que había tenido lugar el año anterior.
“El 10 de octubre del año pasado – decía el Santo Padre - tuve la oportunidad de elevar al honor de los altares de la Iglesia universal al santo Maximiliano María Kolbe, hijo de la tierra polaca… un ministro, un sacerdote hijo de san Francisco”.
“Fue una canonización insólita. En ella estaban presentes polacos, de Polonia y de la emigración, en un número considerable. Pero constituían sólo la minoría de la gran muchedumbre de peregrinos, que aquel domingo llenaba la plaza de San Pedro. Venían ciertamente de Roma y de toda Italia, pero también en número importante de Alemania y de otros países de Europa, así como de otros continentes, en particular de Japón, que ha unido duraderamente su corazón al Caballero de la Inmaculada…. Maximiliano Kolbe, mediante su muerte en el campo de concentración, en el «búnker del hambre», puso de relieve muy elocuentemente el drama de la humanidad del siglo XX. Sin embargo, el motivo más profundo y más conforme parece ser el hecho de que en este sacerdote-mártir se hizo particularmente transparente la verdad central del Evangelio: la verdad sobre la fuerza del amor” aquel “Maximiliano Kolbe que en Oswiecim “sale de la fila, para ser aceptado como un candidato al «búnker del hambre», en lugar de Franciszek Gajowniczek: él tomó la decisión en la que manifiesta al mismo tiempo la madurez de su amor y la fuerza del Espíritu Santo, y realiza esta decisión evangélica hasta el final: dar la vida por un hermano… en el campo de la muerte, en un lugar donde sufrieron la muerte más de cuatro millones de personas de diferentes naciones, lenguas, religiones y razas …. madurez en el amor, que llenó toda la vida del P. Maximiliano y se cumplió en tierra polaca de una forma definitiva mediante el acto de Oswiecim, madurez especialmente unida a la Inmaculada Sierva del Señor”

Invito visitar mis entradas anteriores:
Maximiliano Maria Kolbe
Juan Pablo II Primer viaje a Polonia 1979

lunes, 6 de octubre de 2008

Ser santo - Canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer

“¿Quieres de verdad ser santo?”- Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces. (Camino, 815)

El 6 de octubre de 2002, en una Plaza San Pedro abarrotada de miembros de la Obra y amigos de todo el mundo, tuvo lugar la solemne ceremonia de canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, un santo de hoy, “el santo de lo ordinario”, del valor de lo sencillo, no de lo fácil - “La vida habitual de un cristiano que tiene fe, cuando trabaja o descansa, cuando reza o cuando duerme, en todo momento, es una vida en la que Dios siempre está presente" (Meditaciones, 3 de marzo de 1954).
Fue una semana de emotivos encuentros y recuerdos, que había comenzado oficialmente el 3 de octubre con la exposición para la veneración de las reliquias del beato Josemaria y concluiría el 10 con dos días de Misas en acción de gracias, la última oficiada por Mons. Javier Echeverría, Prelado del Opus Dei desde 1994. A su término el sagrado cuerpo del nuevo santo fue trasladado a la preciosa pequeña iglesia prelaticia de Santa Maria de la Paz (Viale Bruno Buozzi, 75).

Desde afuera celebro el aniversario y comparto con mis amigos algunas palabras del Santo Padre Juan Pablo II en la homilía de la Misa de canonización:

“Josemaría Escrivá comprendió más claramente que la misión de los bautizados consiste en elevar la cruz de Cristo sobre toda realidad humana y sintió surgir de su interior la apasionante llamada a evangelizar todos los ambientes…. invitación que se extiende hoy a todos nosotros”… “sus enseñanzas son actuales y urgentes” y “el creyente, en virtud del bautismo, que lo incorpora a Cristo, está llamado a entablar con el Señor una relación ininterrumpida y vital. Está llamado a ser santo y a colaborar en la salvación de la humanidad”. "Rema mar adentro -nos dice el divino Maestro- y echad las redes para la pesca" (Lc 5, 4)…... Pero para cumplir una misión tan ardua hace falta un incesante crecimiento interior alimentado por la oración. San Josemaría fue un maestro en la práctica de la oración, que consideraba una extraordinaria "arma" para redimir al mundo. Recomendaba siempre: "Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy "en tercer lugar", acción" (Camino, n. 82). No es una paradoja, sino una verdad perenne: la fecundidad del apostolado reside, ante todo, en la oración y en una vida sacramental intensa y constante. Este es, en el fondo, el secreto de la santidad y del verdadero éxito de los santos”.

Y el Santo Padre lo reiteraba al dia siguiente 7 de octubre – la fiesta de la Virgen del Rosario - en su discurso a los peregrinos que habían participado en la canonización, “ “San Josemaría fue elegido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que la vida de todos los días, las actividades comunes, son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario. En efecto, estaba convencido de que, para quien vive en una perspectiva de fe, todo ofrece ocasión de un encuentro con Dios, todo se convierte en estímulo para la oración. La vida diaria, vista así, revela una grandeza insospechada. La santidad está realmente al alcance de todos”.


Ser santo! Una meta tan cara a Juan Pablo II


Invito leer


Y mis entradas anteriores:


sábado, 6 de septiembre de 2008

Beatificación de tres miembros de la Acción Católica


El 5 de septiembre de 2004 la Acción Católica catalana y la italiana estaban de fiesta. En la explanada de Montorso en Loreto, el Santo Padre Juan Pablo II celebraba la solemne ceremonia de beatificación de tres de sus miembros, a quienes describía brevemente en su homilía

Pedro Tarrés i Claret, catalán, médico y después sacerdote.

Alberto Marvelli, italiano joven fuerte y libre, hijo generoso de la Iglesia de Rímini


Pina Suriano italiana, natural de Partinico, en la diócesis de Monreale

y recordaba a los presentes
“Vosotros sabéis que adherirse a Cristo es una opción exigente. Jesús no habla de "cruz" por casualidad.
Sin embargo, precisa inmediatamente: "detrás de mí".
Esta es la gran verdad: no estamos solos al llevar la cruz.
Delante de nosotros camina él, abriéndonos paso con la luz de su ejemplo y con la fuerza de su amor”.

“ ¡Ánimo, Acción católica! - decía finalizando - Que el Señor guíe tu camino de renovación y La Inmaculada Virgen de Loreto te acompaña con tierna solicitud; la Iglesia te mira con confianza; el Papa te saluda, te sostiene y te bendice de corazón”
En el Angelus del 12 de septiembre desde Castelgandolfo recordaba su visita a Loreto:
“Doy gracias al Señor porque me permitió participar en ese importante acontecimiento eclesial, que culminó con la proclamación de tres nuevos beatos... Recordando su testimonio, quisiera mencionar aquí las tres consignas que dejé a la Acción católica en Loreto: la "contemplación" para caminar por la senda de la santidad; la "comunión" para promover la espiritualidad de la unidad; y la "misión" para ser fermento evangélico en todo lugar” .

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ceremonia de beatificación 3 de septiembre 2000


En la ceremonia de beatificación celebrada el 3 de septiembre del año 2000 el Santo Padre Juan Pablo II beatificaba “Cinco personalidades diversas, cada una con su fisonomía y su misión, pero todas unidas por la aspiración a la santidad”.


En la ceremonia de beatificación Juan Pablo II recordaba a Juan XXIII como “el Papa que con sus brazos abiertos quiso abrazar al mundo entero....que conmovió al mundo por la afabilidad de su trato, que reflejaba la singular bondad de su corazón”, que “en su célebre encíclica Pacem in terris propuso a creyentes y no creyentes el Evangelio como camino para llegar al bien fundamental de la paz”.

En la misma ceremonia era declarado beato el Papa Pio IX, que “guió la barca de Pedro en medio de violentas tempestades durante casi treinta y dos años y “se preocupó particularmente por Tierra Santa, donde quiso restablecer el patriarcado latino de Jerusalén y para sostenerlo, refundó la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén”

El dia de la ceremonia de beatificación Juan Pablo II expresaba “ Los designios divinos han querido que esta beatificación uniera a dos Papas que vivieron en épocas históricas muy diferentes, pero que están unidos, más allá de las apariencias, por muchas semejanzas en el plano humano y espiritual. Es muy conocida la profunda veneración que el Papa Juan XXIII sentía por Pío IX, cuya beatificación deseaba. Durante un retiro espiritual, en 1959, escribió en su Diario: "Pienso siempre en Pío IX, de santa y gloriosa memoria, e, imitándolo en sus sacrificios, quisiera ser digno de celebrar su canonización" (Diario del alma, p. 560)”

Los otros tres Siervos de Dios declarados beatos fueron:
Tomás Reggio, sacerdote y periodista, que fue obispo de Ventimiglia y, luego, arzobispo de Génova. Fundador de la familia religiosa de las Religiosas de Santa Marta, formador en los seminarios de Génova y Chiávari, y periodista, promoviendo el primer diario católico genovés. Pero la Providencia quiso que fuera pastor, y fue llamado a gobernar la diócesis de Ventimiglia

Guillermo José Chaminade, fundador de los marianistas, cuya “solicitud por la educación humana, moral y religiosa es una invitación a toda la Iglesia a prestar una atención renovada a la juventud, que necesita a la vez educadores y testigos para volverse al Señor y participar en la misión de la Iglesia.” un ejemplo de vida cristiana, que lleva a una vida plena y a la felicidad prometida por el Señor.
La orden benedictina se alegraba por la “beatificación de uno de sus hijos más ilustres”, don Columba Marmion, monje y abad de Maredsousa, “un excepcional director espiritual... y ejerció con celo su ministerio de guía espiritual al servicio de su comunidad y, en especial, mediante sus escritos, al servicio de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos.

Invito visitar
Santa Sede - Oficina de las Celebraciones Lituricas del Sumo Pontifice
Audiencia general del 4 de junio 2003
recordando el 40 aniversario de la muerte de Juan XXIII

sábado, 9 de agosto de 2008

Edith Stein - Santa Teresa Benedicta de la Cruz

Hoy la Iglesia conmemora a Edith Stein (1891-1942), una joven en búsqueda de la verdad,
eminente hija de Israel e hija fiel de la Iglesia,
y aquí la recordamos con palabras del Santo Padre Juan Pablo II en su libro ¡Levantaos, Vamos!
“una figura extraordinaria también por su itinerario existencial: hebrea nacida en Wroclaw, encontró a Cristo, se bautizo, entró en el convento de las Carmelitas y vivió un cierto tiempo en Holanda, de donde los nazis la deportaron a Auschwitz. Allí sufrió la muerte en la cámara de gas y su cuerpo fue incinerado en el crematorio. Había estudiado con Husserl y había sido colega de nuestro filósofo Ingarden. He tenido la alegría de beatificarla en Colonia y de canonizarla más tarde en Roma. He proclamado a Edith Stein, sor Teresa Benedicta de la Cruz, copatrona de Europa….me interesaba su filosofía, leía sus escritos, en particular Endliches und Ewiges Sein (Ser finito y Ser eterno), pero me fascinaba sobre todo su vida extraordinaria y su destino trágico, compartido con el de millones de otras victimas inermes de nuestra época. Una discípula de Edmund Husserl, una buscadora apasionada de la verdad, una monja de clausura, una víctima el sistema hitleriano: verdaderamente, más que « un caso humano raro», es un caso único.


Edith Stein fue beatificada por Juan Pablo II durante su visita pastoral a Alemania el 1 de mayo de 1987 en la ciudad de Colonia, y canonizada en Roma, en la plaza San Pedro, el 11 de octubre de 1998.

Invito a leer la preciosa homilía de canonización que terminaba con estas palabras:

Demos gracias a Dios por este don. Que la nueva santa sea para nosotros un ejemplo en nuestro compromiso al servicio de la libertad y en nuestra búsqueda de la verdad. Que su testimonio sirva para hacer cada vez más sólido el puente de la comprensión recíproca entre los judíos y los cristianos.

Invito también visitar el sitio de Corazones. Org con generosos datos y citas de la Santa.

jueves, 31 de julio de 2008

Bula “Exaltavit Humiles” de Juan Pablo II

La Bula de Canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, del Papa Juan Pablo II, conocida como Exaltavit humiles (“Exaltó a los humildes”), por las primeras palabras con que comienza el texto, fue dada en la ciudad de México el 31 de julio de 2002 con ocasión de la celebración de canonización durante el viaje apostólico del Santo Padre a México.
Esta escrita en latín y en el sitio del Boletín Guadalupano de la Basílica de Guadalupe
puede verse el facsimil y tambien leerse en español.
El texto comienza diciendo:

Juan Pablo II, Papa, Siervo de los Siervos de Dios para perpetua memoria del acontecimiento.
“Exaltó a los humildes” (Lc 1,52). La mirada de Dios Padre se posó sobre un indígena mexicano, es decir, sobre Juan Diego, a quien enriqueció con el Don de renacer en Cristo, de contemplar el rostro de la Bienaventurada Maria Virgen y de asociarse en la evangelización del Continente Americano”

lunes, 14 de julio de 2008

Santa Teresa de los Andes



Ayer 13 de Julio la Iglesia de Chile, la orden carmelitana toda y sus amigos celebramos la fiesta de Santa Teresa de los Andes, esta “joven chilena, símbolo de la fe y de la bondad de este pueblo; una carmelita descalza, arrebatada para el reino de los cielos en la primavera de su vida; una primicia de santidad del Carmelo Teresiano en América Latina…..que nos ha dejado el testamento de una santidad sencilla y accesible, centrada en lo esencial del Evangelio: amar, sufrir, orar, servir” decía de ella en su homilia el Santo Padre Juan Pablo II durante la beatificación que él mismo presidio el domingo 3 de abril de 1987, durante su visita a Chile.




Sor Teresa de los Andes fue la primera santa chilena y primera carmelita americana que alcanzó el honor de los altares. Había nacido en Santiago de Chile el 13 de Julio de 1900 y su nombre era Juanita Fernández Solar .


“Teresa de los Andes experimentó desde muy niña la gracia de la comunión con Cristo, que se fue desarrollando progresivamente en ella con el encanto de su juventud, llena de vitalidad y de jovialidad, en la que no faltó, como hija de su tiempo, el sentido del sano esparcimiento y del deporte, el contacto con la naturaleza. Era una joven alegre y dinámica; una joven abierta a Dios. Y Dios hizo florecer en ella el amor cristiano, abierto y profundamente sensible a los problemas de su patria y a las aspiraciones de la Iglesia. El secreto de su perfección, como no podía ser menos, es el amor. Un amor grande a Cristo, por quien se siente fascinada y que la lleva a consagrarse a El para siempre, y a participar en el misterio de su pasión y de su resurrección. Siente a la vez un amor filial a la Virgen María que la inclina a imitar sus virtudes………
.. Joven chilena, joven latinoamericana, descubre en sor Teresa la alegría de vivir la fe cristiana hasta sus últimas consecuencias! ¡Tómala como modelo!” (de la homilía de Juan Pablo II)


La canonización de la beata Teresa fue celebrada en Roma, el 21 de marzo de 1993. En la misma ceremonia fue canonizada Claudine Thevenet, fundadora, en 1818, en Francia, de la Congregación de Religiosas de Jesús-María. Una santa de la “vieja” Europa y una del “Nuevo Mundo” decia Juan Pablo II en su homilía.


Invito Visitar:


jueves, 19 de junio de 2008

Canonizacion 117 martires vietnamitas

Sanguis martyrum, semen christianorum”


Hace 20 años, el 19 de junio de 1988, el Santo Padre Juan Pablo II celebraba la ceremonia de canonización de los 117 mártires vietnamitas (sacerdotes, religiosos y laicos) que se habian negado a pisotear la cruz de Cristo o a admitir la falsedad de su fe, en los siglos XVII y XIX . Habian sido beatificados en distintas fechas durante los pontificados de León XIII, Pío X y Pío XII.

De sus lágrimas brotó aquella semilla del Evangelio y de la gracia, de la cual emana el don de la fe: “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12, 24) citaba el Santo Padre y decìa en su homilia . “Los martires vietnamitas sembrando entre lágrimas en realidad iniciaron un dialogo profundo y liberador con la población y la cultura de su nación, proclamando ante todo la verdad y la universalidad de la fe en Dios, proponiendo además una jerarquía de valores y de deberes particularmente apropiada a la cultura religiosa de todo el mundo oriental”

Sanguis martyrum, semen christianorum”. “Semen christianorum”. “A la par de los miles de fieles, que en los siglos pasados, han caminado en pos de las huellas de Cristo, lo son tan bien aquellos que trabajan abnegadamente, quizás en medio de la angustia, con la sola ambición de poder perseverar en la viña del Señor…”

“Semen christianorum”, “son también todos aquellos que hoy, en medio de su pueblo y por la causa de Dios, se esfuerzan por comprender el sentido del Evangelio de Cristo y de su cruz, con el deber que ello comporta de trabajar y orar por la venida del Reino de nuestro Padre en todas las almas, particularmente en el lugar donde el Señor los ha llamado a estar…”

Cuando fueron canonizados los 117 mártires vietnamitas; ni el Cardenal ni ningún otro obispo de Vietnam estuvo presente en la ceremonia celebrada en san Pedro, pero Juan Pablo II comenzò su homilía saludando a ellos y todos aquellos que – aunque distantes geográficamente - estaban unidos espiritualmente con la Iglesia en la plaza San Pedro.

Leemos en RIAAL “Que se temía que la ceremonia de canonización resultara algo pobre porque el gobierno vietnamita, comunista irreductible, había negado la salida a cualquier peregrino: no podía haber católicos de Vietnam en esa celebración de Roma. Pero las cosas resultaron al revés y se veían caras vietnamitas por todas partes, sin que nadie supiera cómo se las habían arreglado aquellos valientes católicos para asistir a la glorificación de sus antecesores en la fe”

Han pasado ya muchos años desde entonces y la Santa Sede no ha cesado de trabajar para restablecer las relaciones. Cito a 30 giorni, “En marzo de 2007 una delegación de la Santa Sede viajó a Vietnam. Era el viaje número catorce. La serie de visitas fue inaugurada en 1989 por el cardenal Roger Etchegaray...”.

Hace muy pocos dias una nueva delegación de la Santa Sede, encabezada por el subsecretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Pietro Parolin, (autor del articulo de 30 giorni) visitó nuevamente Vietnam realizando una serie de encuentros con el gobierno y con la comunidad católica.

martes, 17 de junio de 2008

Padre Pio de Pietrelcina – canonización





El 16 de junio de 2002 el Santo Padre Juan Pablo II canonizó al Padre Pio de Pietrelcina de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos que solia repetir: "Soy un pobre fraile que ora", convencido de que "la oración es la mejor arma que tenemos, una llave que abre el Corazón de Dios" Este dignísimo seguidor de San Francisco de Asís nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, archidiócesis de Benevento, hijo de Grazio Forgione y de María Giuseppa De Nuncio, y fue beatificado por Juan Pablo II el 2 de mayo de 1999.





A la ceremonia de la canonización asistieron mas de 300.000 personas desbordando la Plaza San Pedro y colmando los alrededores. Entre los presentes tambien se encontraban los protagonistas de los dos milagros del fraile: Consiglia de Martino, que se curó en 1992 de manera inexplicable de una rotura de un vaso linfático que la llevaba irremediablemente a la muerte, y el niño Matteo Colella, que al momento de la canonización tenia casi diez años y que dos años antes había entrado en coma irreversible por una meningitis fulminante. Tambièn estaba alli la profesora polaca Wanda Poltawska que habia “recibido la gracia de la curación por intercesión del Padre Pío” a pedido de Karol Wojtyla, cuando era vicario capitular de Cracovia.



En la homilía el Santo Padre afirmo que las palabras de Jesús a sus discípulos "Mi yugo es suave y mi carga ligera" son "una magnífica síntesis de toda la existencia del Padre Pío de Pietrelcina, hoy proclamado santo. La imagen evangélica del 'yugo' evoca las numerosas pruebas que el humilde capuchino de San Giovanni Rotondo tuvo que afrontar. (...) este hombre santo quien “en toda su existencia buscó una identificación cada vez mayor con Cristo crucificado …” acompañándolo desde su humilde celda en San Giovanni Rotondo.





El Santo Padre puso de relieve que "la raíz profunda de tanta fecundidad espiritual del nuevo santo se encuentra en aquella íntima y constante unión con Dios de la que eran testimonios elocuentes las largas horas pasadas en oración. (...) Esta característica fundamental de su espiritualidad sigue en los 'Grupos de Oración' fundados por él, que ofrecen a la Iglesia y a la sociedad la formidable contribución de una oración incesante y confiada. El Padre Pío unía a la oración una intensa actividad caritativa de la que es una expresión extraordinaria la 'Casa del Alivio del Sufrimiento'. Oración y caridad -concluyó-, una síntesis concreta de la enseñanza del Padre Pío, que hoy vuelve a ser propuesta a todos".



En el Angelus el Santo Padre anunció que la memoria litúrgica de este santo, singular confesor, aparentemente duro, pero “generoso dispensador de la misericordia divina , siempre dispuesto a la dirección espiritual y a la administración del sacramento de la penitencia” la Iglesia lo recordaría el 23 de septiembre, día de su nacimiento al cielo”



El lunes 17 de junio de 2002 en su discurso a los peregrinos que habian participado en la canonización del padre Pio de Pietrelcina, “Juan Pablo II saludó con particular afecto a todos los frailes capuchinos, a los Grupos de oración Padre Pío y a los representantes de la familia de la "Casa de alivio del sufrimiento”. ”Este santo,“humilde capuchino de San Giovanni Rotondo… autentico modelo de espiritualidad y de humanidad… que solia unir la gloria del Tabor al misterio de la Pasión…. – decía el Santo Padre - … recorrió este camino de exigente ascesis espiritual en profunda comunión con la Iglesia. Algunas incomprensiones momentáneas con diversas autoridades eclesiales no alteraron su actitud de filial obediencia. El padre Pío fue, de igual modo, fiel y valiente hijo de la Iglesia, siguiendo también en esto el luminoso ejemplo del Poverello de Asís”….. La santa misa era el centro y la fuente de toda su espiritualidad: "En la misa -solía decir- está todo el Calvario". Los fieles, que se congregaban en torno a su altar, quedaban profundamente impresionados por la intensidad de su "inmersión" en el Misterio, y percibían que "el padre" participaba personalmente en los sufrimientos del Redentor….. San Pío de Pietrelcina se presenta así ante todos -sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos- como un testigo creíble de Cristo y de su Evangelio. Su ejemplo y su intercesión impulsan a cada uno a un amor cada vez mayor a Dios y a la solidaridad concreta con el prójimo, especialmente con el más necesitado”.


Invito visitar: