Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
Mostrando entradas con la etiqueta Eslovenia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eslovenia. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de mayo de 2026

A 30 años de la primer visita del Papa Juan Pablo II a Eslovenia

 



 (Lo siguiente es una breve recopilación de mis posts anteriores) 

El Santuario Nacional de Brezje recordara su visita y el domingo 17 de mayo se celebrara el jubileo con la celebración de la Santa Misa en la explanada frente a la Basílica de Marija Pomagaj a las 10 am. 

Y el arzobispo de Ljubljana Mons. Stanislav Zore OFM celebrara una Santa Misa solemne en la Catedral de Ljubljana - San Nicolás a las 16.00. Terminada la Santa Misa se impartirá la bendición con la reliquia de San Juan Pablo II.  

Eslovenia recuerda que hace 30 años recibía la primer visita del Santo Padre Juan Pablo II , a escasos 5 años de su independencia y la celebración de los  1250 años de la conversión al cristianismo - inicio de la evangelización. (Y donde celebraría su cumpleaños!) El vuelo de Alitalia que lo traia desde Roma aterrizaba en el aeropuerto Internacional de Brnik algunos minutos antes de las 5 de la tarde el 17 de mayo de 1996, al repique de las campanas de todas las Iglesias de Eslovenia – en abrazo simbólico de todos los eslovenos.

En la ceremonia de bienvenida el Santo Padre expreso su alegría al encontrarse “en esta tierra salpicada por campanarios, iglesias y capillas que testimonian las profundas raices de vuestro pueblo” y ya en sus primeras palabras mencionó al venerable Siervo de Dios Anton Martin Slomsek, que beatificaría en su segunda visita en 1999.


Por expreso pedido del Santo Padre, la comitiva se dirigió al Santuario Nacional Mariano de Brezje, a cargo de la Provincia franciscana de la Santa Cruz.


Despues de un breve encuentro con el Presidente de la Nación Milan Kucan y su familia y otros representantes del Gobierno la comitiva se dirigió a la capital Ljubljana. Después de la bienvenida en el Palacio arquidiocesano se dirigió a la  Catedral de Ljubljana - San Nicolás, donde junto a obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y representantes de organizaciones laicas se rezaron las Vísperas y las Letanías marianas que se rezan comúnmente durante el mes de mayo, el mes de Maria.

El santo Padre se hospedó en el Palacio Arquidiocesano.

Terminaba el primero de los tres dias que permanecería en tierra eslovena. 

La mañana siguiente del 18 de mayo de 1996 en el patio interior del Palacio Arquidiocesano de Ljubljana, era todo alboroto… preparativos....cuchicheo infantil….expectativa. Casi 100 niños, participantes de siete distintos coros parroquiales de Ljubljana-Centro, algunos con sus instrumentos, se habían congregado para saludar al Santo Padre para cantarle el 

Feliz cumpleaños Santo Padre! Cumplia 76 años! .

En el Hipódromo de Stozice lo esperaban expectantes… sacerdotes, obispos, autoridades, una multitud de 100.000 personas y un coro de 1000 integrantes procedentes de 23 parroquias. Al ingreso del Santo Padre, acompañado por el Arzobispo de Ljubljana Dr. Alojzij Sustar (obispo sabio y prudente que supo capear todas las tormentas de una democracia incipiente), se echaron al vuelo las campanas… acompañadas por un caudal desbordante de exclamaciones, canciones y cantos religiosos. El predio rebosaba emoción….al paso del Santo Padre que repartía bendiciones ….se agitaron pañuelos y banderines por doquier… una multitud feliz, clima de verdadera fiesta religiosa.


La Santa Misa fué precedida por el saludo al Santo Padre por parte del Arzobispo de Ljubljana quien le agradeció públicamente su visita y expresó su alegría en poder darle la bienvenida en tierra eslovena. Santo Padre, expresó, la Iglesia eslovena es conciente de su responsabilidad…. “que esta Santa Misa histórica sea expresión y testimonio de nuestra profunda fe, nuestra firme esperanza y nuestro verdadero amor. Santo Padre confirmamos en la fe, en la esperanza y en el amor”….. 

Por la tarde al entrar en el predio del aeropuerto de Postojna lo esperaban 50.000 jóvenes (previa “desconfianza" si era sabio organizar el encuentro!) en un clima de alegría, canto, movimiento, explosión de vida…Un mar de voces y caras jóvenes orando, cantando, pensativos, esperanzados, acompañados también por mayores, niños, scouts….“Ustedes son mi esperanza

El 19 de mayo de 1996, tercer día de la visita del Santo Padre Juan Pablo II a Eslovenia, tuvo lugar la solemne Misa para los fieles de la diócesis de Maribor, celebrada en la explanada del aeropuerto de Maribor. Allí llamó a todos a la santidad… “La santidad es la fuerza que mueve al mundo” “La santidad es la única fuerza que es capaz de cambiar el mundo”. “Nuestra sociedad necesita santos” 

En el rezo del Regina Caeli al mediodía invitó a Eslovenia, “ilustre nación en el corazón de Europa, a ser fiel al Evangelio recibido, a ser fermento de concordia y de convivencia pacifica entre los pueblos” …Maria es “gozo y esperanza nuestra”, porque de ella “vino la Luz del mundo”. Desde Brezje, Sveta Gora, Ptujska Gora, que Maria vuelva a nosotros sus ojos misericordiosos y nos muestre, después de este exilio, el fruto bendito de su seno, Jesus”. A su término saludó a los fieles de otras nacionalidades: a los de habla alemana, a los húngaros que viven en Eslovenia, a los croatas y a los numerosos jóvenes que habían venido acompañando a sus sacerdotes y obispos. … y enviaba también un cordial saludo a sus compatriotas polacos representados alli por el Arzobispo Metropolitano de Cracovia el Cardenal Macharski.

Por la tarde se llevo a cabo en la Catedral de Maribor el Encuentro con el mundo de la cultura y la ciencia. 

Ya llegaba la hora de la despedida. Fuera de la Catedral y a su paso por las calles de Maribor se revivía la emoción vivida y se deslizo más de una lágrima . El Santo Padre debia partir pero en su corazón se llevaba parte del alma eslovena, su sentir, sus pesares, su pasado difícil. En Eslovenia dejaba su espíritu, había sembrado la semilla de la reconciliación, dejado una huella imborrable y bendecido la tierra y sus habitantes para que Eslovenia nunca mas fuese la misma.

“Santo Padre gracias por vuestra cercanía, por vuestro cariño, por vuestra oración! Vuestra visita no es solo un momento histórico solemne y memorable para nosotros, sino también la hora de la gracia y el compromiso para el futuro, vuestra visita nos abre nuevos horizontes de luz, fortaleza y esperanza y nuevos campos para su realización.” (del discurso del Obispo de Koper Metod Pirih en el encuentro con los jóvenes en Postojna)

recordaba el Cardenal Rode en una entrevista: uno de los momentos más significativos de mi vida fue sin dudas el viaje a Eslovenia en 1996 en el mismo avión con el Santo Padre…. Cuando salí para Roma en 1981 dejé atrás un país bajo régimen comunista…Ahora vuelvo a una patria libre e independiente, y con el Sucesor de Pedro que viene a robustecer la fe de mi pueblo. No podía imaginar algo más exaltador…


miércoles, 24 de septiembre de 2025

Juan Pablo II en Eslovenia por 2da vez - beatificación obispo Slomšek – Recuerdos imborrables (reposteo)

 


La Iglesia eslovena celebra hoy la memoria litúrgica del Beato Anton Martin Slomsek y recuerda aquellos inolvidables momentos del 19 de septiembre de 1999 cuando el Papa Juan Pablo II, en emotiva ceremonia,   lo proclamaba beato en la ciudad de Maribor, Eslovenia. El Obispo Anton Martin Slomsek, era entonces el primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares. (El 13 de junio de 2010 sería proclamado beato el mártir Alojzij Grozde)

El 19 de septiembre de 1999 todos los caminos de Eslovenia y países vecinos llevaban a la explanada de Betnava en Maribor, donde el Santo Padre Juan Pablo II, beatificaría al “primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares”. La visita fue muy breve: tan sólo un día, pero toda Eslovenia era una fiesta.

Habían pasado tres años de su primera visita en 1996. “La santidad es la única fuerza que vence al mundo” nos había dicho entonces. 

Ahora venía a presentarnos un modelo de santidad esloveno, el obispo Anton Martin Slomšek, “un sarmiento que dio frutos abundantes de santidad cristiana, de singular riqueza cultural y de notable amor a la patria”. “En el nuevo beato – decía Juan Pablo II en su homilía - resplandecen, ante todo, los valores de la santidad cristiana. Siguiendo las huellas de Cristo, se hizo buen samaritano del pueblo esloveno … fiel y dócil a la Iglesia,  profundamente abierto al ecumenismo,  y en Europa central fue uno de los primeros en trabajar por la unidad de los cristianos”.


Habíamos salido muy temprano de Ljubljana (alrededor de las 5 am) hacia la plaza donde nos esperaba el bus. Todavía era de noche oscura, con fuerte lluvia. Aunque veníamos equipadas íbamos pensando cómo nos ubicaríamos allí (porque todos teníamos lugares predestinados) en medio del predio, la lluvia y el barro del parque. Las parroquias se encargaban de la logística, incluida la distribución de  agregados (una banqueta de cartón plegable, agua y  banderines).



Lluvia durante todo el viaje casi hasta  Maribor, si bien llegando había  amainado un poco . Allí  organizados,   encolumnados sobre un carril (el otro quedaba libre para los automóviles de invitados),  entre cantos y rezos,  íbamos moviéndonos lentamente,  como ondulantes ríos,  hacia nuestros respectivos lugares . De repente sucedió algo.  Se detiene un auto,  sorprendidas escuchamos “vamos rápido suban!!”  Era un amigo (parte del gobierno en ese momento ) de mi cuñado con su esposa. “Vamos suban, venimos sin  hijos”. Una de las hijas se había quedado en casa, la otra cantaba en el coro y ya estaba en el lugar,  y el hijo dedicado desde temprano como auxiliar de la  organización de los invitados. Había sucedido un pequeño milagro (que ya comente en otro post) : ya no nos harían falta las banquetas plegables y nos esperaba la tercer fila de los invitados, (en sillas por supuesto) un regalo del cielo. Hasta el dia de hoy me cuesta comprenderlo. En primer fila el Presidente Kučan y su esposa, en la segunda su ministro (*) con la esposa y detrás de ellos los asientos destinados a sus hijos que ocupamos nosotras.   Detrás nuestro el Ministro de Finanzas y una fila más atrás quien después sería Primer Ministro de Eslovenia,  Janez Janša!

 


Todo tan  cerca!! El altar, el coro, los invitados importantes y la gran pantalla donde pudimos ver la  llegada del Santo Padre y esos increíbles momentos cuando se abría la escotilla del avión,  se partían las nubes y aparecía el sol. 



El  maravilloso y tradicional repique de campanas, era acompañado, allí en el prado, por las voces de 2500 integrantes de coros de toda Eslovenia, que bajo la batuta del profesor Joze Trost de Ljubljana, entonaban el majestuoso “Jubilate Deo”; luego seguirían “Tu eres Pedro, la Piedra” “Este es el día que hizo el Señor” y “Maria, madre amada” dando comienzo a la solemne ceremonia con la participación de unos 200.000 fieles, entre ellos 800 sacerdotes, 55 arzobispos y obispos, 3 cardenales, 800 religiosas, 2100 monaguillos, 2000 scouts, 1500 inválidos, 800 catecúmenos, 320 auxiliares, 1600 invitados especiales.

Había llegado el tan esperado momento y el obispo de Maribor Franc Kramberger solicitaba al Santo Padre, en nombre de todo el pueblo esloveno, que proclamase beato al obispo Slomsek. Pronto se correría el velo y veríamos el  gran cuadro completo.

“Seguid las huellas de este compatriota vuestro, íntegro y generoso, que anhelaba conocer la voluntad de Dios y cumplirla a toda costa. Su firmeza interior y su optimismo evangélico estaban arraigados en una sólida fe en la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre el mal.” nos decía el Santo Padre en su homilía. “Sed constructores de paz también dentro de Europa. El proceso de unificación, en el que el continente está comprometido, no puede basarse sólo en intereses económicos; también debe encontrar inspiración en los valores cristianos, en los que se arraigan sus raíces más antiguas y auténticas. Una Europa atenta al hombre y al pleno respeto de sus derechos es la meta a la que hay que dirigir los esfuerzos. Ojalá que la vieja Europa transmita a las nuevas generaciones la antorcha de la civilización humana y cristiana, que iluminó los pasos de sus antepasados durante el milenio que está a punto de concluir”

Durante la Eucaristía no puedo olvidar el momento de la comunión. Estuve por escapar y tratar de recibirla del mismo Juan Pablo II pero me detuvieron allí mismo en mi fila diciendo que no me dejarían pasar. Que hubiera ocurrido si lo intentaba? Nunca lo sabre!

En el Ángelus el Santo Padre recordaba los tres santuarios marianos más celebres de Eslovenia : Monte Santo, Brezje y Ptujska Gora y por la tarde, en el encuentro con los sacerdotes, religiosos y laicos en la catedral de Maribor, donde descansan los restos mortales del venerado obispo y nuevo beato Antón Martin Slomsek, el Santo Padre recordaba otras “personas que en este pueblo esloveno se han distinguido por sus virtudes… por ejemplo, los obispos Friderik Baraga, Janez Gnidovec y Anton Vovk; en el padre Vendelin Vosnjak; y en el joven Lojze Grozde”.


Después de rezar en la capilla de la Catedral ante los restos del nuevo beato el Santo Padre dirigió un mensaje a los 340 delegados del Sínodo de obispos, concluyendo este viaje apostólico tan breve, pero tan intenso ese mismo día.


El Obispo de Maribor Franc Kramberger lo despedía con un sincero y sencillo saludo esloveno “Santo Padre, a Dios gracias por todo lo que hemos vivido hoy junto a Usted y con Usted”

Juan Pablo II Eslovenia nunca lo olvidará!

Y nosotras tampoco. Había sido un día  pleno, magnifico, majestuoso, único,  que quedara grabado para siempre. Un verdadero cántico del Salmo 118:24- “Este es el dia que hizo el Señor, alegrémonos y regocijémonos en  él”.

 

(*)  Lojze Peterle, quien en mayo de 1990 fue Presidente del primer gobierno elegido democráticamente – coalición DEMOS –  un año antes elegido presidente del nuevo partido de la democracia cristiana SKD, los años 1993-1994 vicepresidente de gobierno y canciller y canciller también en 2000 y diutado y miembro de la UE durante años.

 

 

Invito ver entradas anteriores  Juan Pablo II visita Eslovenia 1996


martes, 24 de septiembre de 2024

El obispo Anton Martin Slomšek, buen samaritano de su pueblo

 


La Iglesia eslovena celebra hoy la memoria litúrgica del Beato Anton Martin Slomsek y recuerda aquellos inolvidables momentos del 19 de septiembre de 1999 cuando el Papa Juan Pablo II, en emotiva ceremonia,   lo proclamaba beato en la ciudad de Maribor, Eslovenia. El Obispo Anton Martin Slomsek, era entonces el primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares. (El 13 de junio de 2010 fue proclamado beato el mártir Alojzij Grozde) 

 Él fue un sarmiento que dio frutos abundantes de santidad cristiana, de singular riqueza cultural y de notable amor a la patria. Por eso está hoy ante nosotros como espléndido ejemplo de vivencia concreta del Evangelio.

En el nuevo beato resplandecen, ante todo, los valores de la santidad cristiana. Siguiendo las huellas de Cristo, se hizo buen samaritano del pueblo esloveno. Atento a las exigencias de la formación del clero y de los fieles, con celo apostólico que sigue siendo hoy un ejemplo para nosotros, evangelizó incansablemente, animando las misiones populares, suscitando numerosas cofradías, predicando ejercicios espirituales y difundiendo cantos populares y escritos religiosos. Fue, en el sentido más genuino de la expresión, un pastor católico, al que los superiores eclesiásticos encomendaron importantes tareas pastorales, incluso en otras regiones del Estado de entonces.

 Monseñor Slomsek, fiel y dócil a la Iglesia, estuvo profundamente abierto al ecumenismo y en Europa central fue uno de los primeros en trabajar por la unidad de los cristianos. Ojalá que su celo por la unidad estimule el compromiso ecuménico, para que los cristianos de esta Europa, a la que tanto amó, lleguen a cruzar el umbral del tercer milenio "si no del todo unidos, al menos mucho más próximos a superar las divisiones del segundo milenio" (Tertio millennio adveniente, 34).”

 

 (Juan Pablo II en la homilía de la Misa de beatificación – 19 de septiembre de 1999 en Maribor, Eslovenia)

 

Invito visitar posts etiquetados Slomsek.

 

jueves, 15 de junio de 2023

Consagración a los Sagrados Corazones de Jesús y Maria

 


Este post tiene un valor algo particular pues los textos han sido tomados de la página (escrita en español!)  de la Abadía cisterciense de Sticna en Eslovenia (mi primera patria), que invito visitar.

 Allí se explica en qué consiste la Consagración, se incluyen modelos de oración para la preparación y la consagración a nivel personal y de parroquia y oraciones para después de la consagración.

En la página nos informan que en 1998 la Iglesia eslovena comenzó con la iniciativa para la consagración individual y de las familias en el marco de la parroquia,  al Corazón de Jesús y de María. Esta iniciativa fue refrendada por alrededor de trescientas personas entre sacerdotes, religiosos y laicos. La iniciativa fue enviada a la conferencia episcopal con la petición de que se apruebe y recomiende la obra para la consagración. Los obispos hicieron esto de buen grado en su tercera reunión plenaria en Ljubljana, el 17 de noviembre de 1998, señalando que para la consagración es "necesaria la decisión personal y voluntaria, una preparación rigurosa en la oración, un conocimiento cabal de la naturaleza de la consagración y la aceptación consciente de los deberes que emanan de la consagración, especialmente una vida cristiana más ferviente y consecuente que redunde en el bienestar espiritual de toda la Iglesia.”

 

 Se informa también que el Santo Padre Juan Pablo II fue informado de la iniciativa por el entonces nuncio apostólico en Eslovenia, monseñor Edmond Farhat, quien en su carta del 11 de septiembre del 2000 informaba que le era  grato comunicar que la iniciativa había sido estudiada con particular atención  y que había recibido  el aliento y la bendición apostólica del Santo Padre Juan Pablo II para todos los miembros del Comité Esloveno por la consagración a los Corazones de Jesús y Maria.

También el Santo Padre Benedicto XVI  en la Audiencia General del 30 de agosto del 2006 saludo y bendijo a los devotos de los Sagrados Corazones de Jesús y Maria que habían venido de Eslovenia y después de la Audiencia bendijo especialmente al Presidente de la Comisión el abad cisterciense de Sticna  p. Anton Nadrah. (ver fotografía y comentario completo

 

Invito visitar la página de la Abadía de Sticna

 

miércoles, 18 de mayo de 2022

La mañana del 18 de mayo de 1996 en el patio interior del Palacio Arquidiocesano de Ljubljana, era todo alboroto…

 


En Eslovenia recuerdan hoy aquella memorable primer visita del Papa Juan Pablo II en momentos muy especiales. Durante su estadía celebro su cumpleaños en Ljubljana. Aquella mañana del 18 de mayo de 1996 en el patio interior del Palacio Arquidiocesano de Ljubljana era todo alboroto ....

 San Juan Pablo II ruega por nosotros, por la paz en Argentina, Ucrania, Eslovenia y en todo el mundo!!

martes, 17 de mayo de 2022

Juan Pablo II recordaba su primer viaje a Eslovenia

 


El Santo Padre Juan Pablo II dedicó su Audiencia General del Miércoles 22 de mayo de 1996 enteramente a la visita realizada a Eslovenia unos días antes: 17-19 de mayo de 1996.

 una “visita muy esperada, la primera en la historia de Eslovenia”. Después de expresar su gratitud a todas las autoridades que habían hecho posible esta visita Juan Pablo II recordaba el “tañido ininterrumpido de las campanas de todo el país que puso de relieve el significado singular de este acontecimiento para la historia de la nación entera: una nación, encrucijada entre la martirizada región balcánica y el resto de Europa, a la que he querido animar en el camino de la plena libertad y de la paz” para luego comentar brevemente la historia del cristianismo del pueblo esloveno que “cuenta ya con 1.250 años. Su actual configuración de Estado se remonta a hace cinco años. Después de un período de formación estatal propia, Karantania, los eslovenos formaban parte de otras entidades estatales y en particular de la monarquía de los Habsburgo de Austria-Hungría. Al término de la primera guerra mundial se constituyó el Estado de los Eslavos del sur. Los eslovenos entraron en él, juntamente con los croatas, los serbios, los montenegrinos y Bosnia-Herzegovina, entre otros. También ellos experimentaron los sufrimientos de la segunda guerra mundial y, después del conflicto, quedaron incluidos junto con los demás pueblos en la Federación Yugoslava, sometidos al poder del sistema comunista. Sólo en la década de 1990 se rompió ese vínculo federativo, pero al precio de una guerra civil, que ha causado numerosas víctimas, aunque afortunadamente en tierra eslovena duró menos que en otros lugares.

Estos son los acontecimientos políticos más recientes, pero la historia del pueblo esloveno, surgido en los territorios que antes pertenecían al Imperio romano, es mucho más larga. Gracias al cristianismo, Eslovenia se forjó en su típica identidad cultural como, por lo demás, aconteció con numerosas naciones de Europa y del mundo. La Iglesia en Eslovenia recuerda aún los nombres de los que le llevaron la fe desde los centros vecinos de Salzburgo, Aquilea y Panonia: son los santos obispos Virgilio, Modesto, Paulino, y los santos Cirilo y Metodio. Se puede muy bien decir que el desarrollo de la cultura eslovena ha mantenido un estrecho vínculo con el cristianismo, comenzando precisamente por la lengua presente en documentos escritos del siglo X, que incluyen textos catequéticos y homiléticos. El cristianismo llegó a Eslovenia desde Roma y en la cultura eslovena los elementos occidentales prevalecen sobre los orientales. Lo subrayan los fuertes vínculos existentes, ya desde el inicio del proceso de formación de la vida eclesial y cultural, con los citados centros de Aquilea y Salzburgo. En el transcurso de mi visita destaqué todo esto, especialmente durante el encuentro con el mundo de la cultura y de la ciencia, en Maribor. La cultura eslovena es antigua, y tanto en el campo de las ciencias como en el de las tradiciones populares reviste un carácter occidental. Este carácter se manifestó claramente en las celebraciones litúrgicas; y cobró gran relieve en el inolvidable encuentro con la juventud, en Postojna. Los jóvenes, herederos de esta cultura, están llamados a transmitirla a las generaciones del tercer milenio.

Con respecto a la estructura eclesial el Papa comento que “el territorio de Eslovenia abarca una sede metropolitana, la de Liubliana, y dos diócesis sufragáneas: Maribor y Koper o Capodistria. La Conferencia episcopal cuenta actualmente con siete obispos. Es metropolita de Liubliana el arzobispo Alojzij Sustar, a quien una vez más saludo con afecto, al igual que a los demás prelados, a los presbíteros y a todos sus colaboradores. Los sacerdotes, los religiosos, las religiosas y los seminaristas eslovenos viven aún con el recuerdo y bajo el influjo espiritual del gran obispo de Maribor Antón Martín Slomsek que, en el siglo XIX, marcó profundamente no sólo la vida de la Iglesia y la evangelización, sino toda la cultura eslovena. Felizmente, ya está llegando a su conclusión el proceso de beatificación de este gran apóstol y, recientemente, se ha confirmado la heroicidad de sus virtudes. He querido señalar su ejemplo, junto con el de otros pastores y heroicos testigos de la fe, como el siervo de Dios Lojze Gozde, a toda la comunidad cristiana de Eslovenia, comprometida en la urgente tarea de la nueva evangelización.”

A continuación expresó que “La fe el pueblo esloveno, duramente probada a lo largo de este siglo, ha permanecido firme y por ello damos gracias a Dios. Ahora se siente la necesidad de un renovado impulso misionero, para el que hace falta apoyo espiritual, atenta vigilancia y discernimiento profético de los signos de los tiempos, especialmente por parte de las personas que están llamadas a consagrar toda su vida al Evangelio. En esta perspectiva, durante la solemne celebración vespertina del viernes 17 de mayo en Liubliana, quise alentar a los presbíteros a sentir cada vez más profundamente la alegría y la responsabilidad de su misión de comunión y de servicio; a los religiosos a abrazar sin titubeos las exigencias de una existencia transfigurada según el ideal evangélico; y a todos los creyentes a vivir con generosidad el compromiso de la nueva evangelización, encomendándose a María, Auxilio de los cristianos.”

Recordó también que la visita se realizaba en periodo pascual – había comenzado el viernes después de la Ascensión y concluyó el domingo por la tarde, días que la “Iglesia recuerda a los Apóstoles reunidos en el cenáculo en oración con María, después de la Ascensión de Cristo, mientras esperan la venida del Consolador, el Espíritu de la verdad. La Iglesia entera vive así anualmente la gran novena en honor del Espíritu Santo como preparación para el día de Pentecostés. Doy gracias a Dios porque, este año, he tenido la alegría de pasar al menos algunos días de esta novena en el cenáculo de la Iglesia que está en Eslovenia.”

“Mientras conservo aún en mi mente el recuerdo de las sugestivas y a veces conmovedoras imágenes de ese hermoso país y de su pueblo” expresaba el Papa “deseo nuevamente encomendar sus esperanzas y las expectativas a María santísima, para que, por la acción del Espíritu Santo, camine con generosidad hacia el tercer milenio, convirtiéndose cada vez más en tierra de fe, de santidad y de paz.”.


jueves, 18 de noviembre de 2021

Juan Pablo II en Eslovenia por 2da vez - beatificación obispo Slomšek – Recuerdos imborrables

 



 El 19 de septiembre de 1999 todos los caminos de Eslovenia y países vecinos llevaban a la explanada de Betnava en Maribor, donde el Santo Padre Juan Pablo II, beatificaría al “primer hijo de la nación eslovena en ser elevado a la gloria de los altares”. La visita fue muy breve: tan sólo un día, pero toda Eslovenia era una fiesta.

Habían pasado tres años de su primera visita en 1996. “La santidad es la única fuerza que vence al mundo” nos había dicho entonces. Ahora venía a presentarnos un modelo de santidad esloveno, el obispo Anton Martin Slomšek, “un sarmiento que dio frutos abundantes de santidad cristiana, de singular riqueza cultural y de notable amor a la patria”. “En el nuevo beato – decía Juan Pablo II en su homilía - resplandecen, ante todo, los valores de la santidad cristiana. Siguiendo las huellas de Cristo, se hizo buen samaritano del pueblo esloveno … fiel y dócil a la Iglesia,  profundamente abierto al ecumenismo,  y en Europa central fue uno de los primeros en trabajar por la unidad de los cristianos”.


Habíamos salido muy temprano de Ljubljana (alrededor de las 5 am) hacia la plaza donde nos esperaba el bus. Todavía era de noche oscura con lluvia. Aunque veníamos equipadas íbamos pensando cómo nos ubicaríamos allí (porque todos teníamos lugares predestinados) en medio del predio, la lluvia y el barro del parque. Las parroquias organizaban logística y la distribución de  agregados (una banqueta de cartón plegable, agua y  banderines). Todo el viaje en lluvia casi hasta  Maribor si bien llegando había  amainado la lluvia.  Allí  organizados,   encolumnados en un carril (el otro quedaba para los automóviles de invitados),  entre cantos y rezos,  íbamos moviéndonos lentamente,  como ondulantes ríos,  hacia nuestros respectivos lugares .

De repente sucedió algo.  Se detiene un auto,  sorprendidas escuchamos “vamos rápido suban!!”  Era un amigo (parte del gobierno en ese momento) de mi cuñado con su esposa. “Vamos suban, venimos sin  hijos”. Una de las hijas se había quedado en casa, la otra cantaba en el coro y ya estaba en el lugar,  y el hijo dedicado desde temprano como auxiliar de la  organización de los invitados. Había sucedido un pequeño milagro (que ya comente en otro post) : ya no nos harían falta las banquetas plegables y nos esperaba la tercer fila de los invitados, (en sillas por supuesto) un regalo del cielo. Hasta el dia de hoy me cuesta comprenderlo. En primer fila el presidente y su esposa, en la segunda su ministro con la esposa y detrás de ellos los asientos destinados a sus hijos que ocupamos nosotras.   Detrás nuestro el Ministro de Finanzas y una fila más atrás quien es hoy el Primer Ministro de Eslovenia!




Todo tan  cerca!! El altar, el coro, los invitados importantes y la gran pantalla donde pudimos ver la  llegada del Santo Padre; al tiempo que se abría la escotilla del avión se partían las nubes y aparecía el sol. El  maravilloso y tradicional repique de campanas, era acompañado, allí en el prado, por las voces de 2500 integrantes de coros de toda Eslovenia, que bajo la batuta del profesor Joze Trost de Ljubljana, entonaban el majestuoso “Jubilate Deo”; luego seguirían “Tu eres Pedro, la Piedra” “Este es el día que hizo el Señor” y “Maria, madre amada” dando comienzo a la solemne ceremonia con la participación de unos 200.000 fieles, entre ellos 800 sacerdotes, 55 arzobispos y obispos, 3 cardenales, 800 religiosas, 2100 monaguillos, 2000 scouts, 1500 inválidos, 800 catecúmenos, 320 auxiliares, 1600 invitados especiales.



Había llegado el tan esperado momento y el obispo de Maribor Franc Kramberger solicitaba al Santo Padre, en nombre de todo el pueblo esloveno, que proclamase beato al obispo Slomsek. Pronto se correría el velo y veríamos el  gran cuadro completo.

“Seguid las huellas de este compatriota vuestro, íntegro y generoso, que anhelaba conocer la voluntad de Dios y cumplirla a toda costa. Su firmeza interior y su optimismo evangélico estaban arraigados en una sólida fe en la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre el mal.” nos decía el Santo Padre en su homilía. “Sed constructores de paz también dentro de Europa. El proceso de unificación, en el que el continente está comprometido, no puede basarse sólo en intereses económicos; también debe encontrar inspiración en los valores cristianos, en los que se arraigan sus raíces más antiguas y auténticas. Una Europa atenta al hombre y al pleno respeto de sus derechos es la meta a la que hay que dirigir los esfuerzos. Ojalá que la vieja Europa transmita a las nuevas generaciones la antorcha de la civilización humana y cristiana, que iluminó los pasos de sus antepasados durante el milenio que está a punto de concluir”

Durante la Eucaristía no puedo olvidar el momento de la comunión. Estuve por escapar y tratar de recibirla del mismo Juan Pablo II pero me detuvieron allí mismo en mi fila diciendo que no me dejarían pasar. Que hubiera ocurrido si lo intentaba? Nunca lo sabre!

En el Ángelus el Santo Padre recordaba los tres santuarios marianos más celebres de Eslovenia : Monte Santo, Brezje y Ptujska Gora y por la tarde, en el encuentro con los sacerdotes, religiosos y laicos en la catedral de Maribor, donde descansan los restos mortales del venerado obispo y nuevo beato Antón Martin Slomsek, el Santo Padre recordaba otras “personas que en este pueblo esloveno se han distinguido por sus virtudes… por ejemplo, los obispos Friderik Baraga, Janez Gnidovec y Anton Vovk; en el padre Vendelin Vosnjak; y en el joven Lojze Grozde”.

Después de rezar en la capilla de la Catedral ante los restos del nuevo beato el Santo Padre dirigió un mensaje a los 340 delegados del Sínodo de obispos, concluyendo este viaje apostólico tan breve, pero tan intenso ese mismo día.



El Obispo de Maribor Franc Kramberger lo despedía con un sincero y sencillo saludo esloveno “Santo Padre, a Dios gracias por todo lo que hemos vivido hoy junto a Usted y con Usted”


Juan Pablo II Eslovenia nunca lo olvidará!


Y nosotras tampoco. Había sido un día  pleno, magnifico, majestuoso, único,  que quedara grabado para siempre. Un verdadero cántico del Salmo 118:24- “Este es el dia que hizo el Señor, alegrémonos y regocijémonos en  él”.


Invito ver mis entradas anteriores
Primer visita de Juan Pablo II a Eslovenia
Visita del primer ministro de Eslovenia al santo Padre Benedicto XVI


domingo, 25 de septiembre de 2011

Me ausento unos dias

Me “ausento” de mis blogs hasta el 21 de octubre, si bien no totalmente pues entre el 30 de septiembre al 7 de octubre, en este blog principal estaré comentando, desde Cracovia, como estamos viviendo el 2do Congreso Mundial de la Misericordia.
Después del Congreso pasaré unos días en Eslovenia, y desde allí pienso “activar” un poco mi tan olvidado blog Eslovenia mi primera patria.
Un abrazo a todos!

sábado, 25 de junio de 2011

Juan Pablo II - La cultura de una nación. Post dedicado a Eslovenia en su dia

(foto de una antigua fotografía - en poder de la familia del descubridor - del recipiente original Vaška situla o recipiente de Vače que se encuentra custodiado en el Museo Nacional de Ljubljana bajo siete llaves)


(réplica del recipiente Vaška situla o recipiente de Vače. Se trata del elemento esloveno más antiguo - entre siglos 6 y 5 A.C. - encontrado en 1882 en Vače, Eslovenia) – su descubridor fue Janez Grilc y sus descendientes siguen viviendo en el pueblo)


El 3 de junio de 1979 durante su primer viaje a Polonia en un discurso a los jóvenes en Gniezno Juan Pablo II les hablaba de la cultura, de la cultura polaca. Pero la mayor parte de su discurso es aplicable a todas las naciones y por eso le dedico este post a mi primera patria Eslovenia que hoy celebra con júbilo 20 años de su independencia, declarada durante la presidencia de Lojze Peterle, Presidente del primer gobierno democrático



“La cultura es la expresión del hombre, es la confirmación de la humanidad. El hombre la crea y, mediante ella, el hombre se crea a sí mismo. Se crea a sí mismo con el esfuerzo interior del espíritu, del pensamiento, de la voluntad, del corazón. Y, al mismo tiempo, crea la cultura en comunión con los otros. La cultura es la expresión del comunicar, del pensar juntos y del colaborar juntos de los hombres. Nace del servicio al bien común y se convierte en bien esencial de las comunidades humanas.
La cultura es sobre todo un bien común de la nación. La cultura polaca es un bien sobre el que se apoya la vida espiritual de los polacos. Nos distingue como nación. Decide sobre nosotros a lo largo de todo el curso de la historia, decide más todavía que la fuerza material. Mejor, más aún que las fronteras políticas. Se sabe que la nación polaca ha pasado la dura prueba de la pérdida de la independencia durante más de cien años. Y en medio de esa prueba ha permanecido siempre ella misma. Ha permanecido espiritualmente independiente porque ha tenido su propia cultura. Más aún, en el período de las divisiones la ha enriquecido y profundizado todavía más, porque sólo por medio de la creación puede conservarse una cultura.


3. La cultura polaca desde sus orígenes lleva signos cristianos bien claros. El bautismo que, durante todo el milenio, han recibido las generaciones de nuestros compatriotas, los introducía no sólo en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, no los convertía sólo en hijos de Dios a través de la gracia, sino que encontraba una gran resonancia en la historia del pensamiento y en la creatividad artística, en la poesía, en la música, en el drama, en las artes plásticas, en la pintura y en la escultura.
Y así es hasta hoy. La inspiración cristiana no cesa de ser la fuente principal de la creatividad de los artistas polacos. La cultura polaca fluye siempre con una larga corriente de inspiraciones, que tienen su fuente en el Evangelio. Esto contribuye también al carácter profundamente humanístico de esta cultura. Esto la vuelve tan profunda y auténticamente humana, porque —como escribe A. Mickiewiez en los libros de la peregrinación polaca— "la civilización verdaderamente digna del hombre debe ser cristiana".
En las obras de la cultura polaca se refleja el alma de la nación. En ellas vive su historia, que es una escuela continua de sólido y leal patriotismo. Y por esto ella sabe proponer exigencias y sostener ideales, sin los cuales es difícil para el hombre creer en la propia dignidad y educarse a sí mismo.”

sábado, 19 de septiembre de 2009

10 años de la beatificación del Obispo Slomšek y la 2da visita de Juan Pablo II a Eslovenia

En el marco de los festejos del año de Slomsek, el 4 de este mes de septiembre se celebraban los 150 años de su llegada a Maribor. Hoy la Iglesia eslovena esta de fiesta otra vez. De gran fiesta, aunque la celebración principal se llevara a cabo el sábado 26 de septiembre.
Hoy conmemoramos el 10 aniversario de la beatificación del Obispo Slomšek por parte del Siervo de Dios Juan Pablo II que para la ocasión visitaba Eslovenia por segunda vez.
Y si pude relatar aquella visita de una manera un poco especial y quizás algo subjetiva fue porque estuve allí presenciando la ceremonia en un lugar verdaderamente privilegiado. Todavía no lo puede creer pero hay momentos inexplicables en la vida. Hoy les cuento brevemente aquella historia que fue quizás una tenue chispa que dio inicio a un lento, silencioso comienzo de mis pasos siguiendo las huellas de Juan Pablo II:.

Si soy honesta conmigo misma ni siquiera recuerdo si mi viaje estaba planeado para estar presente en la beatificación.
Cuando estuve allí, por supuesto ya era un hecho. Con mi amiga que vive en Eslovenia cumplimos con todos los preparativos de reservas en su parroquia de Ljubljana, retiramos los ticket y entradas correspondientes, con banderines y hasta una pequeña banqueta de papel corrugado.
El domingo 19 de septiembre cuando partimos hacia la Plaza del Congreso (Kongresnik trg) donde estaban estacionados los autobuses, aun estaba oscuro, llovía y el pronóstico era malo pero se fuè amortiguado por el clima de alegría de los peregrinos.
En el ómnibus se rezo y canto mucho y hubo tiempo para intercambiar amenas charlas.
Ya no llovía cuando llegamos a Maribor, pero el cielo continuaba amenazante y por momentos peligroso.
Bajamos de los buses y en una interminable y gruesa fila integrábamos uno de los flancos que de diferentes puntos se iba acercando al predio del inolvidable encuentro en los prados de Betnava.
Dos tercios de la calle estaba destinada para peregrinos a pie y el otro pedazo para los autos de privilegio que podían llegar hasta muy cerca del lugar mismo (autoridades eclesiasticas, civiles e invitados especiales).
De repente se detiene un auto y nos llaman, con nuestros nombres. Pero era tal la sorpresa que no podiamos creer que fuesemos nosotras. ·Vamos rápido suban. Estamos sin los chicos, uno canta en el coro, otro esta entre los voluntarios…”Y subimos sin cobrar conciencia lo que nos esperaba: tercera fila de invitados especiales (en la primera Presidente, Primer Ministro, etc) Todavía me emociono cuando lo recuerdo y vuelvo a presenciarlo….
Un día que ha quedado grabado en mi profundamente en imágenes y en vivencias.
Es casi imposible explicarlo. Guardo la publicación de esa visita como un preciado tesoro.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Antón Martin Slomšek - 150 años

La Iglesia y todo el pueblo esloveno celebran hoy el 150 aniversario de la llegada del Obispo Antón Martin Slomšek a Maribor el 4.9.1859.Anoche se recordaba en Maribor la vigilia de la noche del 3 de septiembre de 1859 cuando el tañer de las campanas de todas las iglesias de la región anunciaba la buena nueva de la creación del nuevo obispado. Día de fiesta en el cual la Iglesia eslovena recuerda el momento que el Obispo Slomšek hablo por primera vez como Obispo de Maribor, un acontecimiento de importancia pastoral y nacional-histórica a la vez pues el traslado de la sede episcopal de St. Andraz a Maribor, fruto de un largo y paciente trabajo del Obispo Slomšek, fue doblemente importante: Slomšek no solo fue celoso y fiel pastor de su pueblo sino también educador y férreo defensor de la identidad eslovena. Con su nombramiento en Maribor anexaba a su sede episcopal unos 200.000 fieles eslovenos que antes pertenecían al Obispado de Graz (Austria).
El mismo año de su llegada agrupó a sacerdotes y profesores eslovenos e inauguró un seminario y una escuela de teología, primer instituto superior en Maribor, antecesor de la actual Universidad de Maribor.
Las celebraciones del 150º aniversario, organizadas por el Arzobispado de Maribor, comenzaron oficialmente el 14 de septiembre de 2008 al anunciar el Arzobispo metropolitano dr. Franc Kramberger el Año de Slomšek. En el transcurso del año se realizaron diversas actividades, una misión y un foro pastoral a comienzos de este año - que contaron con un invitado y orador de honor el cardenal Franc Rode - varios simposios, una película documental, exposiciones y actividades varias (p.ej. campaña por la buena lectura) y estos días esta teniendo lugar el Festival de Maribor. Se está preparando también la traza del “Camino de Slomšek” uniendo los lugares de la vida y obra de Slomšek desde su pueblo natal en Slom pri Ponikvi pasando por su trabajo pastoral en Bizeljsko, Nova Cerkev, Vuzenice, Celje y extendiéndose a territorio ahora austriaco como Celovec (Klagenfurt) donde Slomsek habia estudiado y fue ordenado sacerdote, Salzburg donde fue consagrado obispo y St. Andraz na Koroskem donde realizo su tarea pastoral durante 13 años; trasladándose desde allí a la sede episcopal de Maribor el 4 de septiembre de 1859. El próximo 24 de septiembre, día que la Iglesia recuerda al beato Slomšek, beatificado por el Siervo de Dios Juan Pablo II el 19 de septiembre de 1999 , comenzará la festividad oficial bajo el lema “Slomšek – pastor del futuro” culminando las celebraciones el sábado 26.9.2009 en el estadio “Ljudski vrt” en Maribor con la concelebración de la Santa Misa presidida por el nuncio apostólico en Eslovenia Mons. Santos Abril y Castelló. La radio católica Ognjisce invita a acompañar sus programas en honor al beato Antón Martin Slomšek durante todo este periodo e invita a la vigilia de oración la noche del 23 de septiembre.

sábado, 17 de mayo de 2008

Juan Pablo II visita Eslovenia - mayo 1996 - 1 de 4


Podia ocurrir algo mejor en Eslovenia?
A escasos 5 años de su independencia celebrando los 1250 años de la conversión al cristianismo - inicio de la evangelización - recibía la primer visita del Santo Padre Juan Pablo II. El vuelo de Alitalia que lo traia desde Roma aterrizaba en el aeropuerto Internacional de Brnik algunos minutos antes de las 5 de la tarde el 17 de mayo de 1996, al repique de las campanas de todas las Iglesias de Eslovenia – en abrazo simbólico de todos los eslovenos.

Junto a su comitiva, acompañada por 48 periodistas, tambien venia el actual Cardenal Dr. Franc Rode. Después de besar un puñado de tierra del centro geológico de Eslovenia, que le fuera presentado en un recipiente especial por dos niños, se procedió a los saludos protocolares.
En la ceremonia de bienvenida el Santo Padre expreso su alegria al encontrarse “en esta tierra salpicada por campanarios, iglesias y capillas que testimonian las profundas raices de vuestro pueblo” y ya en sus primeras palabras mencionó al venerable Siervo de Dios Anton Martin Slomsek (que beatificaría en 1999).

Por expreso pedido del Santo Padre, la comitiva se dirigió luego al Santuario Nacional Mariano de Brezje, a cargo de la Provincia franciscana de la Santa Cruz.

A continuación tuvo lugar un breve encuentro con el Presidente de la Nacion Milan Kucan y su familia y otros representantes del Gobierno. La llegada del Santo Padre a la capital Ljubljana, al anochecer, fue acompañada por la bienvenida de un nutrido publico.
Después de la bienvenida en el Palacio arquidiocesano se dirigió a la Catedral de Ljubljana - San Nicolás, donde junto a obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y representantes de organizaciones laicas se rezaron las Vísperas y las Letanias marianas que se rezan comunmente durante el mes de mayo, el mes de Maria.
El santo Padre se hospedó en el Palacio Arquidiocesano.
Era el primero de los tres dias que permanecería en tierra eslovena y al dia siguiente lo despertaría la alegría de un coro de casi 100 niños que desde el patio arquidiocesano le cantaba Feliz cumpleaños Santo Padre! Cumplía 76 años!

Visita pastoral a Eslovenia 17-19 de mayo de 1996
Druzina - semanario católico en esloveno ;)

jueves, 29 de noviembre de 2007

Visita del primer ministro de Eslovenia a Benedicto XVI


Hoy el primer ministro de la Republica de Eslovenia, Janez Janša ha sido recibido por el Santo Padre Benedicto XVI y lo ha invitado a realizar una visita a Eslovenia. Expresó que 2009 seria una buena ocasión al celebrarse los 10 años de la beatificación de Anton Martin Slomšek.

El obispo esloveno Slomšek fue beatificado en la ciudad de Maribor en 1999 por Juan Pablo II, ceremonia que nunca olvidaré, pues tuve la dicha de estar presente. Hay varios momentos que quedarán grabados para siempre en mi memoria. Lamentablemente no tengo fotos propias. En una mañana de lluvias torrenciales al abrirse la puerta del avión (visto en las pantallas gigantes) y aparecer el Santo Padre parecia que el cielo se partía, se abrian las nubes…se separaban hacia ambos lados... “amanecía” a las 9 de la mañana y finalmente salia el sol....no he visto fotos de ese momento pero lo guardo nítido en mi memoria. En un dia providencial, como pedazo de una historia que seria larga de contar e increíble, pude participar de la ceremonia desde la tercer fila de invitados especiales. Era tan fuerte la emoción y sentida la cercanía que me vi tentada a “colarme” para ir a recibir la comunión de las manos de Juan Pablo II, pero no me atreví, sentí miedo…… y cuánto lo lamento!!!! Pero no habia aprendido aun el “No tengais miedo…..”
Asi terminaba Juan Pablo II su homilía en la Misa de Beatificación aquel inolvidable 19 de septiembre de 1999:

Me complace repetir aquí las palabras proféticas que monseñor Slomsek pronunció durante una misión popular: "Dicen que el mundo ha envejecido, que el género humano va a la deriva y que Europa se acerca a su fin. Pues bien, es verdad, si abandonamos la humanidad a su camino natural, a su orientación fatal. Pero no lo es, si la fuerza procedente de lo alto, que se conserva en la religión de Jesús, en su Iglesia, se derrama nuevamente en todos los miembros del género humano y les vuelve a dar la vida.”

Porque todo lo expuesto? Porque Eslovenia es mi patria natal, tierra donde nací, y Argentina mi segunda patria, donde he crecido y vivido casi toda mi vida. No se puede nacer dos veces, pero es posible renacer, y mi renacimiento fue gestándose lentamente a partir de mi vivencia en Maribor hasta afianzarse aquel 2 de abril de 2005. Después siguieron las experiencias de Roma, Cracovia….que pueden leer en mi pagina web.

martes, 6 de noviembre de 2007

6 de noviembre de 1992 ad limina Conferencia Episcopal Eslovena

las fotos obviamente no se refieren al título, sino que son del 18 de mayo de 1996, dia que Juan Pablo II cumplia años en tierra eslovena. Prometo incluir la foto de la vista ad limina lo mas pronto posible.
El 6 Noviembre 1992 ocurrió algo especial, de rutina para las actividades diarias del Santo Padre, pero memorable y entrañable para mí y ya les digo porqué. Memorable porque fue la primer visita ad limina de la Conferencia Episcopal Eslovena, después de la proclamación de independencia de la Republica de Eslovenia el 26 de junio de 1991, desintegrada la antigua Yugoslavia. Entrañable porque Eslovenia es mi patria de origen. Argentina es mi segunda patria. Juan Pablo II conocia bien a Eslovenia, en tantas cosas tan parecida a su querida Polonia, y viviendo situaciones similares, y en otras tan distinta, pero comprendida porque tuvo quienes, muy cerca suyo, supieron explicarle. Por eso cuando les habló a los obispos se dirigió a ellos con las palabras precisas y justas para la Eslovenia independiente, aún fuertemente marcada por el estigma de su antiguo régimen, huellas profundas que solo el amor, la responsabilidad, el respeto por la vida y la búsqueda de la verdad pueden dignificar. A continuación una breve cita del discurso de Juan Pablo II en aquella oportunidad, palabras que hoy siguen vigentes:

...Formad laicos, guiandolos a beber de la fuente pura del Evangelio y de las enseñanzas de la Iglesia. Seran los laicos, bajo vuestra guia los verdaderos constructores de aquella “civilización del amor” que tanto necesita el mundo de hoy, en particular vuestra Patria en la convivencia interna y en sus relaciones con las naciones vecinas, a las cuales habia estado ligada en una unica estructura estatal. No dejen de promover la pastoral familiar, porque la familia cristiana, “Iglesia doméstica” abierta a la vida, es el lugar natural de la transmisión de la fe de padres a hijos. El tejido de las familias verdaderamente cristianas será el fundamento de una Iglesia viva y de una sociedad sana, en la cual se respete la cultura de la vida, no obstante las mulitples tentaciones en contrario, que se manifiestan, entre otros, recurriendo a metodos anticonceptivos, y el alto numero de divorcios y de abortos. La formación espiritual de la Comunidad cristiana, fortalecida por la oración de las almas consagradas, no cesará de suscitar jóvenes que sabrán responder con generosidad la llamada del Señor a la vida sacerdotal y religiosa, asegurando la presencia de los operarios indispensables para el futuro de la Iglesia en vuestra Patria...