Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 10 de abril de 2026

La Divina Misericordia es la llave que abre las puertas

 


(vuelvo a publicar esta inolvidable homilía de Don Jozef Bart,  ordenado sacerdote el 16 de mayo de 2011 por Juan Pablo II, ahora ex Rector de la Iglesia Santo Spirito in Sassia, https://www.divinamisericordia.it/

Roma,  ex Director del Centro de Espiritualidad de la Divina Misericordia y nombrado Misionero de la Divina Misericordia por el Papa Benedicto  en 2018).

 

Traducción de la homilía de Don Jozef Bart del 16 de mayo de 2011,  Vigilia del Domingo de la Divina Misericordia y de la Ceremonia de beatificación del Siervo de Dios Juan Pablo II.  Soy consciente que esta homilía hay que escucharla, no leerla, porque la fuerza del espíritu de Don Bart, su convicción, contagia a quien le escucha.

No obstante aquí está traducida, de la mejor manera posible. He puesto el mayor de los cuidados por serle fiel al texto original resaltando en negrita las frases donde Don Bart pone mayor énfasis.

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Cuantos periodistas me han preguntado estos días: Padre pero que cosa es esta Divina Misericordia? Que cosa es esta Divina Misericordia? Y a la pregunta que cosa es esto, yo respondo y digo: Quien es Misericordia? Jesús! No que cosa, sino QuienJesús es Misericordia encarnada.

Y cuando nos fue dada esta imagen en estos tiempos, si en estos tiempos, porque fue en 1931 cuando el 22 de febrero inicia la maravillosa y fascinante historia de esta imagen. Yo en esta imagen represento mi Misericordia, de alguna manera la podemos tocar, la podemos invocar, y hoy la podemos celebrar públicamente y firmemente establecida gracias a Juan Pablo II, gracias a El, gracias a El. Humildemente, pero con tanta fe, con tanta convicción y sabiduría ya de niño, de joven la invocaba, le rezaba y verdaderamente podía conmoverse, no sentimentalmente, bueno esta bien también de esta manera porque somos todos humanos… conmoviéndose hasta sus fibras más íntimas el 17 de agosto del 2002 cuando, curvado allí en el Santuario de la nueva Basílica de Cracovia, al consagrar la humanidad a la Divina Misericordia decía quien hubiese pensado que aquel hombre en zuecos, que hace tanto tiempo invocaba allí a la Misericordia haría la consagración de toda la humanidad de pontífice.



Si, los designios de Dios son extraordinarios pero hace falta abrir……abrir que cosaAbrir nuestro ser a todo aquello que Dios pide de nosotros. Y créanme es fascinante la confianza de Sor Faustina en el Señor cuando dice Señor haz de mi aquello que tu quieres, haz de mi lo que tu quieres, si tu quieres que sea crucificada sobre una cruz, esta bien, si quieres que sea apedreada, esta bien, de aquí en mas quiero andar por tus caminos, según tu entendimiento. porque lo que tu quieres siempre será expresión de amor y misericordia hacia los hombres.

 


Una gran santidad, si verdaderamente ella ha querido convertirse en una grandisima santa y nuevamente no por casualidad, porque también Benedicto XVI ha dicho al inicio de su pontificado nada es casual, nada, todo tiene su sentido por eso nuestro único deber es cumplir en nuestro programa la voluntad de Dios. No es casual que la Iglesia la haya canonizado precisamente el 30 de abril del 2000, la primera santa del Gran Jubileo y debo decirlo, debo decir que a tantos se les ha pasado por alto esta noticia, esta verdad, estos días, estos meses cantidades interminables de libros que se imprimen en todas las lenguas sobre el papa, todo aquello que hizo, etc. etc. Pero casi ninguno, en realidad ninguno de esos libros que me fueron ofrecidos a mi – y esto también se lo he aclarado a los reporteros de la TV instalada afuera - hacen referencia a las palabras de Juan Pablo II aquel 30 de abril, porque se trataba de una frase “este segundo domingo de Pascua, a partir de ahora en toda la Iglesia se designará con el nombre de "domingo de la Misericordia divina. Porque esta misericordia irradia precisamente de la liturgia de este segundo domingo de pascua. Todo, sin embargo confluye allí, era un inicio, precisamente un inicio, porque era un secreto oculto en el corazón de Karol Wojtyla que fue desvelando poco a poco, como siempre en modo diría sencillo, pero con tanta fe. Decía en una de las parroquias romanas: yo que provengo de Polonia, yo que provengo de la experiencia fuerte de Faustina Kowalska, he sentido, apenas electo pontífice, una propuesta en el corazón, una inspiración: tu no puedes - decía el papa a esta parroquia - no puedes no dejar al mundo los escritos, el mensaje sobre la Misericordia, y así - decía el Papa - surgió mi encíclica Dives in Misericordia. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_30111980_dives-in-misericordia.html

Y cuando después siguió avanzando, avanzando siempre, porque también él como todos nosotros, sacerdotes, obispos, todos seguimos el camino del crecimiento, por eso oramos, hacemos nuestros retiros, nos actualizamos, también el ha pasado por su crecimiento, en este culto indudablemente, porque cuando el Papa beatificó a Faustina por cierto se maravillo y dijo es extraordinario como este Jesús Misericordioso conquista los corazones humanos. El Papa se ha maravillado, maravillado y además debo decir esto, porque ningún reportero puede decirlo en cambio yo si, pero lo digo con humildad, porque resulta que en 1999 cuando aquí en San Pedro celebramos con 40.000 fieles y mas de 200 sacerdotes una concelebración de que? De la Fiesta de la Divina Misericordia no oficial celebraba, presidía… al estar de gira por Italia todos me preguntaban el papa celebrará? Y yo les respondía pero porque preguntan si el papa celebrara si estáis por allí venid porque en la plaza San Pedro debe presidir el Papa, pero no lo ha dicho. El Papa se mostró humilde, pequeño y dijo si a esta celebración presidida por nuestro cardenal titular Fiorenzo Angelini, único cardenal romano, quien quedo por cierto sorprendido, conmovido interiormente viendo 40.000 personas y 200 sacerdotes en concelebración para celebrar la fiesta no oficial de la Divina Misericordia y cuando el Papa se asomo para el Regina Caeli - y - bien pocos lo saben o casi nadie - pero es bueno decirlo – allí en el balcón de bendiciones Urbi et Orbi estaba expuesta la imagen de la Divina Misericordia. El Papa dijo en aquel Regina Caeli hoy estamos pregustando la vigilia del año jubilar. Y cuando después de la Misa me llamó, me dijo esta es la victoria y el triunfo de la Divina Misericordia. Este es el triunfo de la Divina Misericordia.Han venido, porque verdaderamente quieren, los fieles, piden, tienen necesidad de invocar a esta Misericordia, han venido porque el mundo necesita de la Divina Misericordia y me piden que apruebe este culto, este Domingo de la Divina Misericordia y después cuando el 17 de agosto del 2002 en su ultimo viaje a Polonia - no sentimental como han escrito algunos pobres reporteros - verdaderamente. Juan Pablo II era muy bueno pero también severo y a algunos este pastor les dijo que también podía pastorear a algunos reporteros. El fue siempre apóstol en su pensamiento, nunca desubicado y porque el papa envejecía decían que iba a despedirse de los suyos. Sin embargo el fue a Polonia en su ultimo viaje porque precisamente desde allí nombro a Cracovia la capital del culto a la Divina Misericordia y precisamente de allí ha querido enviar al mundo su mensaje a la iglesia y al mundo de aquel viaje apostólico suyo llamado Dios rico en misericordia. Si, queridos hermanos desde aquel lugar el Papa dijo: hay tanto sufrimiento en el mundo y de este mundo que sufre parece alzarse el grito a la misericordia de Dios. Si, Dios ha encontrado diría yo una chispa en una simple religiosa Faustina, llamada religiosa de segundo coro, y ha encontrado un hombre fuerte un buen trabajador de su viña porque el Señor lo ha visto digno como cristiano, después como sacerdote, después como obispo y después llamándolo a guiar esta barca en un tiempo entre el 2do y el 3er milenio y el ha tenido el honroso deber de entregar a una humanidad - en situación difícil entre una guerra nuclear que podía explotar entre las dos grandes superpotencias entonces en conflicto en aquel tiempo entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, y - entre el aborto cuando fue aprobado aquí en Italia con un referéndum lo sabemos, sobre el divorcio, el aborto; las sombras que habían aparecido en la Iglesia misma, apenas asumido su pontificado - por cierto no era una situación fácil pero el en su corazón albergaba algo grande, tenia la llave como el decía para abrir las puertas de la Divina Misericordia

Con esta llave el Papa supo abrir el corazón de ateos y alejados….Por medio de esta llave hace 25 años ha sabido reunir a todas las religiones para invocar la paz y la paz no se encontrara jamás como ha recordado Faustina Kowalska en su experiencia hasta que la humanidad no encomiende con confianza a la misericordia divina. Si la Divina Misericordia era aquel lazo que atravesaba los días del Papa Wojtyla, el se aferraba todos los días a esta Misericordia - ya antes de salir aquel 16 de octubre por la tarde al balcón para asomarse a la gente - , porque lo dijo él en el 2003 cuando celebraba los 25 años de su pontificado y distribuía en la Plaza las estampas firmadas por el de la imagen que veis allí en la fachada de nuestra Iglesia: él bajo Jesús Misericordioso. Si, - decía - he tenido miedo, pero la confianza en la Divina Misericordia me ha dado la fuerza. El vio en esta Misericordia la fuerza, por eso para tender puentes antes de morir, en su ultimo libro, decía la misericordia es la fuerza para detener aquel misterio del mal que ataca a todos, ataca a sacerdotes, ataca a religiosos, ataca familias, ataca niños, a todos y hoy se posesiona también de los medios de comunicación y de las computadoras, lo sabemos, es como un tumor, y hace sufrir a tantos pero la Divina Misericordia es la fuerza, es el limite divino contra el mal.

También lo ha reiterado el Papa Benedicto con mas vigor aun en su verdad de teólogo, lo decimos con fuerza, el Papa Benedicto ha dicho que la misericordia es el limite divino contra el mal se entiende ahora y se entienden bajo esta luz las palabras fuertes inscriptas por Faustina Kowalska que dice que Satanás odia a la Divina Misericordia, la odia con todas sus fuerzas, pero el culto de la Divina Misericordia se impondrá en todas las almas no en una posesión diabólica, en una posesión misericordiosa de Dios sobre nosotros porque nosotros somos suyos, y el es nuestro por eso Abba, Padre se dirigía Jesús y nosotros nos dirigimos hoy a el Padre rico en Misericordia y también los jóvenes se han dirigido al Papa llamándolo papá, tu eres nuestro padre.

Si queridos hermanos el Papa JPII muriendo en la vigilia de la Divina Misericordia por cierto no podía entrar en el Paraíso si no fuese el Domingo de la Divina Misericordia y cuando los cardenales mañana pasen cerca de allí por el altar – donde hay un gran escrito que he visto esta mañana con palabras de Benedicto XVI sed felices de esto, sed felices quien lo ha amado, quien le ha estado cerca, porque este Papa será beato el dia de la Divina Misericordia - porque hoy, mañana con la beatificación de JPII tantos corazones recibirán una nueva luz, aquellos que aun se oponían a esta misericordia, aquello que aun dudaban, aquellos que aun tenían miedo o aquellos que reducían este culto de la divina misericordia a un culto polaco, a una devocioncita, en cambio no, en cambio no, mañana los dos pontífices Benedicto y Juan Pablo PII hablarán porque mañana todos sentiremos su voz desde el cielo que continua atrayendo almas por medio de su magisterio , el continúa y continuará hablándonos de la Divina Misericordia.

Y también su Polonia, su Polonia que gracias precisamente a su fiel secretario el cardenal Stanislaw Dziwisz su fiel secretario que ha emprendido esta gran responsabilidad a ejemplo de Juan Pablo II porque don Stanislaw ha visto en este pontífice como vibraba en su corazón la Divina Misericordia, en su vida, en su misión, en su donación de su cuerpo y su sangre por la Iglesia y por el mundo y hoy en la Capital del culto a la Divina Misericordia el cardenal Stanislaw continuara, inmediatamente después de la beatificación la gran peregrinación de la imagen de Jesús Misericordioso y de las reliquias de JPII que pasaran por todas las parroquias y diócesis para llevar esta nueva luz, para llevar esta fuerza a todos porque es tan fácil caer, es tan fácil prestarle oído a voces falsas , es tan fácil decir no la practico mas….pero si seguimos este camino nosotros no somos hijos espirituales de JPII porque el nos dijo abrid las puertas a Cristo, el nos ha pedido comprender esta misericordia y concluyo precisamente así con las ultimas palabras escritas, no dichas, dichas por Mons. Sandri, hoy cardenal, concluyo con las ultimas palabras que JPII ha preparado para la Fiesta de la Divina Misericordia el 3 de abril de 2005 y eran estas, así concluye su magisterio: Cuanto necesita el mundo de comprender y acoger la Divina Misericordia! Es un mensaje, es un testamento que el Papa nos ha dejado y con su beatificación, con su santidad nos sacude profundamente para impulsarnos precisamente a comprender esta misericordia y acogerla. Y esto queridos hermanos debe ser y yo sobre esto insistiré siempre hasta que viva, debe ser ser el fruto de esta beatificación y la futura canonización: comprender - porque no es fácil - la Divina Misericordia que se ha consumado en la Pasión, Muerte y Resurrección y como segunda parte quizás aun mas difícil acogerla e introducirla en nuestra vida.

Ahora veamos el pontificado de Juan Pablo II en la encíclica de la Divina Misericordia el papa nos dice que es un deber grave de la iglesia de toda época en todos los tiempos implorar esta Misericordia, proclamarla e introducirla en la vida. Pido esto para los sacerdotes aquí presentes, para ustedes para que podamos verdaderamente invocarla, celebrarla proclamarla y cumplirla, entonces si seremos verdaderos, auténticos apóstoles de la Divina Misericordia.    Alabado sea Jesucristo. ”

 

 


 

 

sábado, 29 de marzo de 2014

La Divina Misericordia en Argentina



1. La historia del culto
En Argentina, hubo tres hechos sobresalientes que dieron nacimiento a la devoción:
1. La creación de la Obra de Jesús Misericordioso en Mendoza, de manos de Mons. Rubiolo, su arzobispo, y de Amelia Bertolini, quien, formada por las hermanas en Polonia y en Roma, iniciaron este centro de difusión que realizó la primera traducción al español que se hizo en el mundo del Diario de Santa Faustina Kowalska. Esta Obra imprimió además la Encíclica Dives in Misericordia del Beato Juan Pablo II, como así los escritos del P. Ignacy Różycki, poemas y biografías de Santa Faustina, ediciones todas que llegaron a muchos países latinoamericanos e incluso a España.
Amelia Bertolini, recibió, bendecida por el Card. Józef Glemp, un ícono de Jesús Misericordioso, donado por el beato Juan Pablo II a la arquidiócesis de Mendoza. Icono que perteneció a mons. Stanislao Kotowski (1914- 1984) del secretariado del primado de Polonia, el Card. Stefan Wyszyński.
2. Otra gran obra apostólica y que llevó a Santa Faustina a todo el país fue la labor de un grupo de devotos que recorrieron varias diócesis de Argentina para tramitar la solicitud de 90 reliquias de la santa para todo el país.
3. La Providencia hizo que, tras la gran inmigración de polacos en el siglo pasado, vinieran a Argentina muchos sacerdotes y religiosos de Polonia como misioneros y para atender a las comunidades de polacos esparcidos por toda la Argentina. Esta presencia de sacerdotes y religiosos polacos ha sido fermento de la devoción, pues en todos los lugares donde estuvieron y
están presentes, han establecido el culto a la Divina Misericordia e instruido a miles de devotos. Actualmente en Argentina hay alrededor de 100 sacerdotes polacos y otras tantas religiosas polacas trabajando.

2. Últimos acontecimientos
En Argentina, providencialmente se ha acrecentado de manera constante el culto a la Divina Misericordia. Además de las asociaciones diocesanas y regionales presentes y trabajando en muchos países, hemos contado con la realización del II Congreso Latinoamericano de la Divina Misericordia en 2009 con la participación de más de 1300 personas.
Este congreso fue presidido por Mons. Jan Machniak, representante del Card. Estanislao Dziwisz, y Sor Salwatricze Musiał, entonces presidenta de Faustinum, quienes pudieron constatar el fervor del pueblo latinoamericano en los distintos
lugares donde fueron predicando la Divina Misericordia. En este primer desembarco que hicieron en países latinoamericanos sintieron el afecto y devoción de los fieles sencillos que, literalmente, se le abalanzaron para recibir su bendición y su afecto. Todos palparon, a través de ellos, la presencia de los grandes apóstoles de la Divina Misericordia, Santa Faustina y el Beato Juan Pablo II.

3. Labor permanente
Actualmente estamos trabajando en una mayor profundización del culto a la Divina Misericordia para ayudar a que los fieles no tengan un conocimiento pobre y reductito de esta devoción que, mal comprendida, peligra de transformarse en devoción popular privado de fe sólida, de visión teológica y de vida espiritual transformante.
Por ello iniciamos una revista mensual, “La Hora de la Misericordia”, que nació en abril de 2005 con la partida del Beato Juan Pablo II al Cielo. Edición que hace ya 7 años llega a 25.000 ejemplares cada mes, y se difunde en Argentina, Paraguay, Chile y Costa Rica. Edición que, mes a mes, acerca de un modo ameno los contenidos del Diario de Santa Faustina y ofrece reflexiones diarias sobre la Pasión de Cristo y para la reunión semanal de centenares de grupos de oración. Imprimimos y difundimos centenares de miles de estampas, láminas y folletos sobre el culto a la Misericordia de Dios.
Nacieron asimismo los retiros espirituales sobre la Divina Misericordia con la participación de fieles de toda Argentina, de Paraguay y Uruguay. Retiros en los que, desde 2005, ya participaron más de 2200 personas. Cada año realizamos cuatro o cinco jornadas y retiros en varias diócesis con la presencia de los obispos y sacerdotes, como también conferencias en seminarios diocesanos.
En 2008, celebrando los 70 años del fallecimiento de santa Faustina, iniciamos el Centro de Espiritualidad Santa Faustina Kowalska a través del cual tratamos de acercar los tesoros de la mística kowalskiana a sacerdotes y fieles, de un modo sencillo pero profundo a la vez. El Centro de Espiritualidad imparte cursos de formación y retiros en los que participan sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos de todo el país; edita folletos y libros sobre la espiritualidad. Lleva el nombre de Santa Faustina porque ella fue la elegida para marcarnos el camino y modelo de cómo y cuánto confiar en Dios.
Desde este Centro de Espiritualidad se forman fieles que visitan los hospitales, cárceles y en todas las ciudades van casa por casa a llevar el anuncio de la Divina Misericordia. Allí muchos laicos se forman para ayudar a que las almas se renueven el día de la Fiesta de la Misericordia. Así, año tras año, estos fieles realizan un apostolado cada vez más cualificado en orden a la reconciliación de las almas y al encuentro con Jesús Misericordioso.
4. Crecimiento de la devoción en las últimas décadas
A pesar de que cesaron las prohibiciones que pesaban sobre el Diario, en 1978, aún hasta la década de los noventa había un generalizado rechazo a la devoción por tener su origen en una revelación privada y, sobre todo, por un gran desconocimiento.
Ya en el año 2000 con la canonización de Santa Faustina y la institución de la Fiesta de la Misericordia, los fieles se vieron más respaldados y el clero más tranquilo para la aceptación de la devoción. Fue un gran auge para la Iglesia, ya que los sacerdotes prestaban mayor atención a la Fiesta y se comenzaba a celebrar en muchos lugares y en otros a nombrar con respeto, aunque con mucho desconocimiento aún.
Finalmente, la partida del beato Juan Pablo II a la Casa del Padre Misericordioso, el día de la Fiesta y su beatificación también en este día, fue para muchos una señal del Cielo para indicarnos más fuertemente el camino de este nuevo milenio:
la Misericordia de Dios. Ahora es notable el ansia de los sacerdotes por aprender más y por alimentar a las multitudes de almas que acuden a la Fiesta, sin poder explicarse aún quién y cómo son convocados. Esta participación creciente, año tras año, en la Fiesta de la Misericordia, sigue sorprendiendo a sacerdotes y obispos que constatan la obra del Señor, que convoca a sus fieles.
Ha crecido notablemente la construcción de santuarios en honor a Jesús Misericordioso, la dedicación de parroquias que caminan a ser santuarios, y la de capillas y grutas en todo el país. Es sorprendente recorrer lugares aislados, en pueblos lejanos, donde uno llega y encuentra una devoción muy arraigada sin que nadie conozca cómo llegó.
Por eso, desde este rincón del planeta queremos contagiarnos y contagiar a todos ustedes el grito y anhelo del Beato Juan Pablo II: “No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Cristo”. Jesús es nuestra esperanza y nos está buscando para
donarse, para llenarnos de Sí mismo, que es el Amor y la Misericordia misma.”

Pbro. Germán SARKONOFF, C.O.
Director de La Hora de la Misericordia
Centro de Espiritualidad Santa Faustina Kowalska
Mercedes, Buenos Aires, ARGENTINA

Miembro de la Academia Internacional de la Divina Misericordia
en Cracovia, Polonia


(el artículo fue publicado en la pagina oficial del Santuario de la Divina Misericordia, Cracovia-Lagiewniki  y coincide en gran parte con la presentación del padre Sarkonoff en el Congreso de la Divina Misericordia celebrado en Cracovia en 2011)

sábado, 15 de marzo de 2014

Sor Faustina secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (9 de 11) Difusión del culto de la Divina Misericordia



“La parte integral del oficio religioso (devoción) constituye la difusión del culto de la Misericordia. La importancia de este apostolado se resume en las adjuntas a estas promesas del cuidado maternal de Jesús durante toda la vida así como manifiesto de la misericordia excepcional en la hora de la muerte. El objeto directo de la difusión es traspasado por el Salvador con el oficio religioso en toda la riqueza de sus formas – el oficio que dirige a la  misericordia de Jesús pero también a la misericordia de Dios Único en la Trinidad. La necesidad de popularizar este oficio religioso surge del próximo día del juicio (Diario 965) así como del deseo de Jesús de hacer conocer a la humanidad Su misericordia y propagar esta misericordia en la humanidad (Diario 848, 1074).  Por falta de indicaciones detalladas se puede entender que la difusión del culto contiene la enseñanza de la Divina Misericordia y el despertar confianza en ella, así como testimonio de la vida en esta actitud abarcando la práctica del oficio religioso y emprender actos de misericordia. A los sacerdotes que enseñan sobre la misericordia y piedad, Jesús asegura una eficacia y fructuosidad milagrosa (Diario 1521). Parece que estas promesas hay que referirlas también al sacramento de la penitencia y al despertar de la actitud adecuada de su fructuosa experiencia.

Las experiencias contemporáneas de la Iglesia hacen reconocer la necesidad y eficacia de las formas sistemáticas y organizadas de la difusión del culto de la misericordia.  Una forma significante es el Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia que surge de la experiencia mística de la hermana Faustina. Sus miembros buscan el renacimiento de la vida religiosa, conocen y contemplan los secretos de la Divina Misericordia, la piden para sí mismos y para el mundo. En este movimiento que une millares de creyentes en todo el mundo participan  órdenes de clausura, órdenes abiertas, antiguas y nuevas comunidades, grupos hermandades, asociaciones así como personas individuales. Una de esas comunidades es la Asociación de los Apóstoles de la Divina Misericordia Faustinum erguida en 1996 con la sede en Cracovia-Lagiewniki que asocia a sacerdotes, personas consagradas y laicos de muchos países con el objetivo de formar y difundir el manifiesto de la Misericordia.  Su herramienta de los medios para proclamar la misericordia es la revista trimestral Manifiesto de la Misericordia. Vale la pena mencionar a propósito que también  en Lødz han nacido obras significativas como La coronilla a la Divina Misericordia en las calles de las ciudades del mundo, desde  2010 celebrada también fuera de Polonia o a revista “Iskra” (Chispa) que proclama el culto de la Divina Misericordia.”




martes, 18 de febrero de 2014

Sor Faustina secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (8 de 11) La coronilla de la Divina Misericordia


El número de quince revelaciones cuyo objeto es la coronilla determina su significado no mucho  menor que la misma celebración. Esta oración, rezada tan bien individualmente, tiene carácter comunitario ya que la petición por misericordia para nosotros y para todo el mundo no sólo concierne a la persona que reza y las  mencionadas en la oración sino también es llamado en nombre de toda la gente sin excluir a los muertos. La práctica de la Coronilla, a lo que insistía tanto Jesús ) Diario 687; 811;848;929;1541), lleva también a la liberación del egoísmo y a emprender actos del amor misericordioso hacia los prójimos, también prójimos en su sentido más amplio. La circunstancia de repetir muchas veces la fórmula de la oración sugiere el aspecto educativo de perseverancia de rezo junto con la confianza. Su eficacia es certificada por las experiencias de la propia hermana Faustina que en muchas ocasiones repetía esta oración una tras otra (Diario 1035; 1128). La promesa de Jesús de conceder diversos bienes a los que piden rezando a través de esta coronilla (Diario 1541) no debería ser entendida sin ninguna crítica como manifiesto de la propia o sea como tal, eficacia de esta oración. El conceder estos bienes es condicionado por ser de acuerdo con la voluntad del Salvador (Diario 1731) respecto al objeto de la petición asì como perseverancia y confianza de la persona que reza. Hay que mencionar que aunque el objeto principal de cada promesa conectada con la Coronilla son las gracias espirituales, sobre todo gracias para los moribundos (Diario 687, 811, 848,1541) no se deberían excluir peticioens por los bienes de la vida terrenal (Diario 754, 1541).

Las objeciones y dificultades puestas a esta práctica han permitido formular con precisión la teología de esta oración. En respuesta a imposibilidad de ofrecer al Padre la divinidad del Hijo – por razón de unidad de naturaleza – se puede invocar el punto de vista de los padres del Concilio de Trento compatible con la enseñanza cristiana de los obispos del concilio de Calcedonia. De ahí, definiendo la presencia eucarística de Jesús hablaban de Su divinidad no en el sentido de naturaleza divina sino en sentido de persona, o sea, que la naturaleza divina se manifestaba a través de la persona. Igual frente a cuestionar la posibilidad de ofrecer la misma divinidad de Jesùs en sacrificio, hay que indicar que en la oración de la coronilla el objeto de sacrificio es la persona entera de Jesús, o sea unificados en persona la humanidad y divinidad (Te ofrezco Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de tu amado Hijo).
La persona que reza se une de este modo con el sacrificio de Jesús en la cruz que Él traspasó a los pecadores y revoca el amor del Padre hacia el Hijo dolorido (no al mismo sufrimiento Suyo), y en consecuencia el amor de Dios hacia la humanidad pecadora, o sea hacia la misericordia. En este sentido  se debería explcar la última dificultad de poner acuerdo entre la función “suplicadora” del sacrificio de divinidad con el poder propio de la divinidad de liberar al hombre del pecado.




viernes, 14 de febrero de 2014

Sor Faustina secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (7 de 11) Celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia




“Fue el deseo de Jesús también establecer las celebraciones de la fiesta de la Misericordia. Su introducción en el calendario litúrgico encontró objeciones significativas por parte de los liturgistas. La necesidad de su establecimiento era motivada por el Rev. M. Sopocko con insuficiente presencia de esta verdad en la enseñanza de la Iglesia y en la vida cristiana. La elección del segundo Domingo de Semana santa como fecha de dicha fiesta, debe ser vista como recapitulación de la obra de salvación de la Pascua. La realización del misterio de salvación en los sacramentos del bautismo y la reconciliación, se manifiesta en las oraciones de la misa y en las lecturas de la Biblia, especialmente la de los Evangelios que da testimonio de su establecimiento. Fue también a voluntad de Jesús que santa Faustina antecediera la fiesta con una novena en forma de la coronilla a la Misericordia (diario 1209-1229, 796). La práctica sistemática de esta celebración constituye la posibilidad de practicar de manera permanente la actitud de confianza como camino que aproxime a la misericordia y al encuentro del refugio en ella. A esta celebración Jesús adjuntó también la promesa de conceder a las almas toda clase de gracias (Diario 796), sin limitarlas a los que recen la Coronilla, prometió también conceder el indulto completo de penas y culpas, por lo cual urge a los pecadores a suplicar con valor por diversas gracias. La celebración contiene dos ingredientes propios, o sea la veneración pública (adoración) del cuadro así como el pregonar por los sacerdotes la verdad sobre la gran e infinita misericordia de Jesús (Diario 570). El objetivo de la enseñanza es el despertar y el revivir en los oyentes la actitud de confianza para que, lo que es específico, la celebración de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas, y especialmente, para los pobres pecadores (Diario 699). La única y adecuada respuesta de un alma a tal generosidad ilimitada del Salvador puede ser solamente confianza absoluta – confianza más fuerte ya que la gracia anunciada del indulto pleno de culpas y penas es equivalente a los resultados del bautismo. El requisito adjunto a la celebración de confesarse y recibir la Sagrada Comunión introduce el oficio religioso en la vida de la Iglesia y su apostolado, por lo cual constituyen su legitimización particular.

En una de las indicaciones del Diario se encuentran las palabras de Jesús que determinan la celebración de la Misericordia como última tabla de salvación (Diario 965). Sin embargo como la celebración es uno de los elementos del oficio religioso y la fórmula de la última tabla de salvación se refiere también a la coronilla (Diario 687) y a la misericordia como tal (Diario 998), parece que hay que interpretar esa declaración teniendo en cuenta las circunstancias de su anotación, o sea la estancia de la hermana Faustina en el hospital en Pradnik así como sus problemas con la memoria. Como la esencia del culto de la Divina Misericordia es la confianza depositada en ella así como la confianza como actitud de la vida, es ella pues la que constituye en realidad la última tabla de salvación (compara Diario 1059), o sea confianza dirigida hacia Jesùs como “el Amor y Misericordia Mismos” (Diario 1074). La voluntad  del Salvador fue más bien que la celebración fuera para los pecadores  una forma más perfecta de huida – más perfecta primero por razón de su disponibilidad plena, también para los pecadores que se conviertan en el mismo día de la celebración, segundo por la promesa conectada de suministro de todo tipo de gracias divinas en la vida espiritual y cotidiana. La condición de que la celebración sea fructuosa, esta condición constante e indiscutible, es el valor de abrirse para los llamados ardientes del Redentor y dirigirse hacia Él con todas las necesidades de una firme pero también ilimitada confianza.





viernes, 17 de enero de 2014

Sor Faustina Secretaria y Apóstol de la Divina Misericordia (6 de 11) La imagen




La Imagen
“El contenido de la imagen que proviene de la visión que tuvo Sor Faustina de Jesús en Plock, el 22 de febrero de 1931, dispone de las indicaciones detalladas de Jesús (Diario 47). Vio a Jesús vestido de una túnica blanca, con la mano derecha elevada en señal de bendición y la izquierda separando la túnica a la altura del pecho, de donde salen un rayo pálido y otro rojo. Como explica el mismo Jesús: Los dos rayos significan la Sangre y el agua. El rayo pálido simboliza el agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas… Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia, cuando mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. (Diario 299). La indicación adicional se refería a la mirada de Jesús, como la mirada en la cruz (Diario 326) lo que el padre Sopocko interpretó como la mirada “desde arriba”, es decir, desde la altura de la cruz (por ejemplo, en las imágenes de A. Styka y L. Sleñdzinski), el padre J. Andrasz, jesuita, lo leyó, sin embargo como la mirada misericordiosa del Salvador dirigida hacia el pecador (el cuadro de A. Hyla). Finalmente, el elemento integral de la imagen es la Inscripción: Jesús, confío en Ti, como síntesis de mensaje de la imagen, es decir, un acercamiento de la verdad teológica y la realidad de la Divina Misericordia, despertando en las almas atormentadas la mitigación, el consuelo y la esperanza. Al culto de esta imagen, Jesús asoció promesas: la imagen constituye un recipiente para recoger las gracias de la fuente de la misericordia y a Sus seguidores les garantizó la salvación eterna, el crecimiento de la perfección cristiana y la gracia de una buena muerte.
El deseo de Jesús de que la imagen sea bendecida y adorada en público  el primer domingo después de Pascua, corresponde de forma sorprendente al contenido de una perícopa bíblica del Evangelio de San Juan, destinada para este día desde el Concilio de Trento. El domingo en cuestión, la iglesia lee la historia de la aparición del Resucitado a los apóstoles reunidos en el Cenáculo, cuando les concede el poder de perdonar los pecados usando el poder que les es concedido por el Espíritu Santo (J 20, 19-23). Para captar la teología de la imagen, puede servir de ayuda la falta de relevancia suficiente de la imagen del Jesús pintado y del Jesús que le apareció a Sor Faustina. La imperfección de esta imagen, que la distingue claramente de los iconos, indica la específica de su función, que es la presentación, no la representación, es decir, la oración que se reza ante la imagen, no a la imagen, como es en el caso de un icono. Su eco/su repercusión está en guiar la atención de una persona hacia el lado del cuerpo de Jesús, donde está el corazón perforado, del que salen los rayos: en caso de un icono, la mirada del espectador se dirige hacia los ojos del personaje pintado. Cabe destacar también una interpretación diferente a la tradicional, del simbolismo de la sangre que, en este caso, no lo es tanto una expresión del sacrificio que borra el pecado, sino un signo de la vida otorgada a las almas. La fuente de la vida concedida es el misterio pascual de Jesús, simbolizado mediante un costado perforado, o, para ser más exactos, Su Corazón Divino ardiente de amor por el pecador. La luz que emana de la figura de Jesús no es sólo un reflejo de la humanidad glorificada de Jesús, sino también el esplendor de la gloria de su divinidad. Hay que mencionar también una interpretación más amplia de la imagen que va más allá de su contexto pascual y ve en él, tal y como quiere el padre J. Andrasz, una señal del amor misericordioso de Dios, el Creador y el Redentor por los pecadores, o como el padre J. Rozycki, indica la figura de Jesús en la imagen como la más completa revelación de la Misericordia de la Santísima Trinidad.
Por lo tanto la imposición de dos acontecimientos de salvación y de revelación en la imagen, como la muerte en la cruz y la transmisión por el Resucitado de la misión  de reconciliación, expresa el objetivo de la imagen como un recipiente lleno de gracias provenientes de los pozos de la misericordia y las herramientas para conceder las gracias.   Por lo tanto es comprensible que la imagen despierte confianza, y por la voluntad de Jesús, recuerda la necesidad de realizar actos de la misericordia. Se puede hablar entonces de la imagen como de una especie de clave hermenéutica para el misterio y el culto de la Divina Misericordia. Debido a que el mensaje del amor misericordioso de Dios está presente en la imagen junto con la respuesta del pecador: Jesús, confío en Ti, por lo tanto, la imagen es, también una síntesis visual particular del mensaje de la Divina Misericordia y de Su culto. La actitud de confianza deseada y esperada del adorador es una base vital religiosa, que supera la esperanza natural o la seguridad de convertirse en algo, o la convicción de tener fundamentos para confiar en alguien, ya que incluye principalmente las virtudes teológicas de la fe, la esperanza y el amor, y porque el adorador sea un pecador, las virtudes morales de la humildad y del arrepentimiento. El reflejo práctico de la confianza es el  hecho de encomendarse a Dios y de cumplir Su voluntad de la que hablan los mandamientos, las obligaciones del estado y las inspiraciones interiores.”

domingo, 12 de enero de 2014

Sor Faustina Secretaria y Apóstol de la Divina Misericordia (5 de 11)


“El antiguo adagio de San Próspero de Aquitaia (aprox 456) Legem credendi lex statuat supplicadi (Que la ley de la oración determine la ley de la fe; conocida como lex orandi – lex credendi) expresa con exactitud el vinculo esencial entre el objeto de la fe cristiana con la forma de la oración. Esto también se aplica a la Devoción de la Divina Misericordia cuyas formas aprobadas surgen del mensaje de Sor Faustina acerca de la Divina Misericordia y expresan la verdad. 

Entre ellas están:
 la imagen de la Divina Misericordia,
 la fiesta de la Divina Misericordia, 
La Coronilla de la Divina Misericordia, 
la divulgación del culto a la Divina Misericordia y 
la Hora (canónica) de la Divina Misericordia.”


(de la ponencia del Arzobispo Władysław Ziółek (Lødz, Polonia) en el II Congreso Mundial de la Divina Misericordia, celebrado en Cracovia en octubre de 2011)

martes, 29 de octubre de 2013

Sor Faustina Secretaria y Apóstol de la Divina Misericordia (4 de 11)


Misión
Como miembro de la Congregación  Sor Faustina vive su carisma, cuidando de las niñas en las Casas de la Misericordia, rezando y sacrificándose por ellas, preocupada todos los días por sus alumnas pupilas con las que trabajó en la cocina y en el jardín. Sin embargo, le fue concedido un don especial – no solamente el don de su consagración personal, sino también un don que contenía una misión continuada incluso después de su muerte. La raíz de la misión de Sor Faustina fue anunciar de nuevo al mundo la verdad del amor misericordioso de Dios hacia el pecador – la verdad conocida ya en la historia de la revelación y la salvación. Juan Pablo II lee este mensaje como una nueva luz para vivir el Evangelio: “No es un mensaje nuevo, pero se puede considerar un don de iluminación especial que nos perite vivir más profundamente el Evangelio de la Pascua, para llevarla como un rayo de luz  a la gente de nuestros tiempos”. Algunas  notas del Diario permiten especificar esta misericordia de Jesús como sinónimo de amor, bondad y piedad. También se concretiza como insondable, o bien infinita, incomprensible, inagotable, inescrutable, inefable, inmensurable. En la mayoría de las notas, es la misericordia de Jesús o de Su Corazón, aunque esporádicamente, la misericordia de Dios el Padre o Dios Uno y Trino. La polémica considerable, sobre la determinación adecuada y teológicamente correcta de la devoción, se cierra en la Encíclica Dives in misericordia que, en lugar de la fórmula preferida, considerada la más correcta desde el punto de vista teológico, del Oficio religioso del Jesús Misericordioso, el Salvador, introducía la definición original, conforme con el Diario, la Devoción de la Divina Misericordia.
La especificación del mensaje de Sor Faustina consiste en combinar el culto a la Divina Misericordia con el culto a Jesús Misericordioso, teniendo en cuenta, de esta manera, la misericordia humana de Cristo. Esta unión revela, por lo tanto, la verdad sobre Cristo que no sólo es el destinatario del culto de la Iglesia, son también su sujeto, quien como Cabeza, junto con el Cuerpo Místico, adora al Padre. Múltiples revelaciones de Jesús, registradas en el Diario, ofrecen, de algún modo, el acceso a la vida interior, deseos y la voluntad del Salvador, conmoviendo el corazón y el espíritu del lector. De esta manera, la verdad sobre la Divina Misericordia se enriquece desde el punto de vista teológico, y a consecuencia, es más fructífera.
El primer elemento fundamental del mensaje de Sor Faustina es la necesidad de que el pecador reconozca y acepte la misericordia de Dios que se manifiesta en una actitud de confianza y entrega a Dios. Sor Faustina como la primera beneficiaria de este mensaje es llamada: Penetra en Mis secretos y conocerás el abismo de Mi misericordia para con las criaturas y Mi bondad insondable, y harás conocer ésta al mundo. (Diario 438) por otro lado, como la primera destinataria que responde de forma generosa y amable, rogando por los pecadores: Oh Jesús recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. (Diario 72). Este llamamiento insistente a la misericordia de los pecadores, incluso “mendigando” por la misericordia para ellos (ejemplo: Diario 23, 72,365), es el cumplimiento de una súplica del mismo Salvador (Diario 186, 1572) – súplica más insistente, por tomar incluso forma de queja y lamento (Diario 580). El mensaje de Sor Faustina, junto con las llamadas urgentes para la consideración y aprender de la Divina Misericordia, lleva también una llamada de predicarlo y alabarlo. Pertenecen íntegramente a la misión de la misericordia, y su solemnidad se ve confirmada por las promesas asociadas: partiendo de la eficacia maravillosa de la predicación hasta la gracia de una buena muerte (Diario, 378, 379), 1074, 1448, 1540, 1521).  La misma Sor Faustina, a pesar de las restricciones de los muros del convento, es incitada a “hablarle al mundo” sobre la Misericordia de Jesús el Salvador (Diario 580, 848, 1074, 1142, 1190)  Cumple con este llamamiento, anotando en su Diario las verdades reveladas por Jesús y sus propias experiencias de la misericordia (Diario, 1273), implorando la misericordia (Diario, 57, 1160), y en el futuro, inspirando varios movimientos apostólicos, orientados a la predicación e imploración de la misericordia para el mundo, marcando la formación espiritual de Sus seguidores. Finalmente, el tercer elemento de la devoción es practicar la misericordia hacia el prójimo (Diario 742), lo que es una consecuencia natural de sacar provecho personal de la Divina Misericordia y también, la condición de celebrar de forma fructífera la Misericordia y rendición de culto mediante la imagen. Hay que subrayar que concuerdan con la bendición evangélica de los misericordiosos (Mt, 5,7)


(de la ponencia del Arzobispo Władysław Ziółek (Lødz, Polonia) en el II Congreso Mundial de la Divina Misericordia, celebrado en Cracovia en octubre de 2011) 

miércoles, 9 de octubre de 2013

Sor Faustina Secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (3 de 11)



 “Entrando en la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, Sor Faustina se envolvió en el carisma que consistía en llevar la misericordia a las mujeres y adolescentes caídas moralmente, mediante la renovación moral. La vida en el convento la dispuso y le aseguró las medidas necesarias para entrar en el camino de un don mayor que era la misión de transmitirle al mundo el Mensaje de la Divina Misericordia. Paradójicamente, Sor Faustina encerrada entre los muros de un convento, se ha convertido para el mundo en la Apóstol de la Misericordia de Jesús (Diario, 1142). El Salvador en persona la convirtió en el testigo (Diario 417,689), dispensadora (Diario 570) y una Secretaria personal de la Misericordia. Obsequiándola generosamente con múltiples gracias y dones, Jesús esperaba que ella se ofreciese como víctima en el altar de la Misericordia y ella Le dio, con magnanimidad, su consentimiento: Ante el cielo y la tierra, ante todos los coros de los ángeles, ante la Santísima Virgen María, ante todas las Potencias Celestes declaro a Dios, Uno y Trino que hoy en unión con Jesucristo, Redentor de las almas, me ofrezco voluntariamente como víctima por la conversión de los pecadores y especialmente por las almas que han perdido la esperanza en la Divina Misericordia.
Esbozando las líneas básicas del perfil espiritual de Sor Faustina, en primer lugar hay que indicar la espiritualidad de su infancia (Diario 1481). En la formación religiosa, tomó las recomendaciones básicas de la confianza infantil, la sencillez y las limitaciones personales (Diario 55). Sus encuentros místicos con Dios se caracterizan por experimentar y sentir Su paternidad (Diario, 27 103, 451l, 629, 709,1818), y también la maternidad de Dios (Diario 116, 249, 1479, 1490), cuyo eco fue la forma en la que Jesús se dirigía hacia ella, con las palabras hija mía y niña. El Salvador esperaba de ella la actitud infantil, lo que subrayó, explicándole los motivos de su aparición como un Niño (Diario 335, 1481): comparar con Diario 1109). Esta actitud la preparó a unirse íntimamente con la Trinidad: Una vez, después de la Santa Comunión, oí estas palabras: Tú eres nuestra morada. En aquel momento sentí en el alma la presencia de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, me sentía el templo de Dios, sentía que era hija del Padre (Diario 451). La experiencia de una noche oscura la dirigió hacia el camino de humildad y confianza, gracias a ello, al conocer su propia miseria, se abrió a una inmersión más atrevida en las profundidades de la Misericordia de Dios. La pobreza espiritual, vivida por ella más de lo que es el cumplimiento de los votos monásticos, fue el resultado de la purificación espiritual que la dejó desnuda frente a un afecto hacia todos los bienes de la creación. Junto con la humildad, esta pobreza la encaminaba para que adoptara las experiencias místicas más profundas, como el vuelo del espíritu (Diario 142, 34, 450), luz del conocimiento (Diario 180, 232, 727, 757) o herida del amor (Diario 1304). Desde su punto de vista el deseo de la Unión, e incluso, la identificación con Jesùs, son indescriptiblemente fervorosos.”

(de la ponencia del Arzobispo Władysław Ziółek (Lødz, Polonia) en el II Congreso Mundial de la Divina Misericordia, celebrado en Cracovia en octubre de 2011) 

martes, 8 de octubre de 2013

Sor Faustina Secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (2 de 11)




(En esta nota que corresponde a la ponencia del Arzobispo Ziolek se citan las palabras de Sor Faustina donde explica laorden de Jesús)


“Una vez, junto con una de mis hermanas fuimos a un baile. Cuando todos se divertían mucho, mi alma sufría tormentos interiores. Cuando empecé a bailar, de repente vi a Jesús junto a mí. A Jesús martirizado, despojado de sus vestiduras, cubierto de heridas, diciéndome esas palabras: ¿Hasta cuando me harás sufrir, hasta cuando me engañarás? En aquel momento dejaron de sonar los alegres tonos de la música, desapareció de delante de mis ojos la compañía en que me encontraba, nos quedamos Jesús y yo. Me senté junto a mi querida hermana, disimulando lo que había ocurrido en mi alma con un fuerte dolor de cabeza. Un momento después abandoné discretamente a la compañía y a mi hermana y fui a la catedral de San Estanislao Kostka. Estaba anocheciendo, había poca gente en la catedral. Sin hacer caso a lo que pasaba alrededor, me postré en cruz delante del Santísimo Sacramento, y pedí al Señor que se dignara hacerme conocer qué debía hacer en adelante. Entonces oí estas palabras: ve inmediatamente a Varsovia, allí entrarás en un convento. Me levanté de la oración, fui a casa y solucioné las cosas necesarias. Tal como pude, le confesé a mi hermana lo que había ocurrido en mi alma, le dije que me despidiera de mis padres,  y con un sólo vestido, sin nada más, lleguè a Varsovia (Hechos 9,10) W. Ziolek, Baile interrumpido en : El Misterio de la Divina Misericordia, Sermones, Cracovia 2000 (pàg 450-51)

sábado, 5 de octubre de 2013

Sor Faustina Secretaria y apóstol de la Divina Misericordia (1 de 11)

(Santa Faustina en el Santuario de la Divina Misericordia en Roma)

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de Santa Faustina Kowalska canonizada por el PapaJuan Pablo II el 30 de abril del 2000 .    

Transcribo a continuaciónn la primera parte de la ponencia del Arzobispo Władysław Ziółek (Lødz, Polonia) en el II Congreso Mundial de la Divina Misericordia, celebrado en Cracovia en octubre de 2011. 

“Figura de Santa Faustina
La historia de la salvación del hombre es la historia de la Misericordia de Dios para los pecadores. En sus comienzos está el personaje de Abram. Llamado por el mismo Dios, confía en Su promesa, abandona su tierra, su parentela y se dirige hacia las tierras desconocidas (Génesis 12, 1-3) Su obediencia a la llamada comienza la realización histórica del plan divino de la salvación. Abram, como el primer personaje histórico de la Biblia, es un ejemplo del derecho esencial que tiene Dios para actuar en la historia de la salvación, es decir, la “necesidad” que tiene Dios de la participación de mediadores en la realización de la economía e historia de la revelación y de la salvación. De ahí, la presencia en la historia de Israel de personajes como: Moisés y Josué, como jueces, profetas y algunos reyes. El mediador más importante y el más perfecto de Dios es Su Hijo encarnado, Jesucristo.

En el siglo XX Dios le ofrece a la Iglesia y al mundo una gracia especial del redescubrimiento de la verdad sobre Su amor inimaginable que siente por el pecador. “La herramienta” de su proclamación fue Helena Kowalska, que tomó los votos como monja Faustina. Al igual que muchos de los mediadores de las revelaciones privadas, también ella fue elegida según la clave que sólo Dios conoce. Sin un apellido noble, ni educación, ni riquezas, con tan solo una educación básica de cuatro años de escuela, pertenecía al grupo de pobres, pero cercanos al corazón de Dios, que se han convertido en los mensajeros de Dios para sus contemporáneos. Una vez más, se confirma la regla que dice que para realizar Sus propósitos, Dios no elige a los más sabios y grandes de este mundo sino a quien, es a los ojos de muchos,  poco significante.

El camino de su revelación pasó por Lødz, lo que subrayó Juan Pablo II durante la homilía en Blonie, Cracovia, el 18 de agosto de 2002. Recorro idealmente el luminoso itinerario con el que santa Faustina Kowalska se preparó para acoger el mensaje de la misericordia – desde  Lødz y Varsovia, a travésde Plock y Vilna, hasta Cracovia. Lødz se convirtió en una ciudad cercana a Sor Faustina, no sólo como un lugar donde trabajo durante tres año s(1922-1924). Principalmente Lødz fue para ella una ciudad, donde concluyó su vida la visiònd e Jesús (Hechos 9,10). La visión fue causada por una cierta indolencia de la joven Helena Kowalska en tomar la decisión de la vida monástica, como resultado de una clara falta de consentimiento de sus padres. Este retraso fue el tiempo dedicado a las vanidades del mundo, es decir a la vida mundana impasible a la inspiración de la gracia divina, aunque el Diario manifiesta la angustia producida: el constante llamamiento a la gracia fue para mi una gran angustia, pero intenté ensordecerla con pasatiempos. Evité encontrarme íntimamente con Dios y con toda el alma me dirigí hacia las criaturas.(Hechos 8) Sólo la visión de Jesús martirizado, en junio de 1924, durante el baile en el Parque Veneciano en Lødz y Su orden, oída durante la oración en la Catedral de Lødz: Vete inmediatamente a Varsovia, ahì entrarás en el convento, resultaron cruciales, porque la motivaron a dar un paso concreto hacia la entrada en el convento, incluso ante la objeción de sus padres (Varsovia, 1 de agosto de 1925).”

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sábado, 19 de enero de 2013

Juan Pablo II: el Papa de la Misericordia (3)



“La Misericordia Divina en la enseñanza de Juan Pablo II”
(conferencia ofrecida por el Cardenal Kazimierz Nycz durante el II Congreso Mundial de la Misericordia Divina celebrado en Cracovia enoctubre 2011) 

1.      Introducción
“Es imposible hablar de la misericordia de Dios, sin fijarnos en el objeto de la misericordia, es decir el hombre, redimido en Cristo. Tampoco es posible presentar en este artículo todos los temas de la teología de la Misericordia Divina en la enseñanza de Juan Pablo II. Quiero centrarme solo en determinados aspectos, para extraer su esencia.

El complemento a la teología de la Divina Misericordia es la primera encíclica del Papa Juan Pablo II, “Redemptor Hominis”(1979) ya que en el misterio de la redención, se revela en toda su plenitud el misterio del Dios misericordioso. Otro fruto de la teología papal de la Misericordia de Dios, y también una fuente de ulterior consideración, es la Exhortación Apostólica “Reconciliatio et paenitentia” (1984). Juan Pablo II, muestra la Iglesia como una comunidad sacramental de la Divina Misericordia, y claramente enseña que el pecado en la economía de la salvación no puede ser visto como una condición, pero siempre es la oposición al misterio de la redención, que finalmente prevalecerá en Cristo.
Juan Pablo II ve el plano de la realización concreta de la misericordia de Dios en la persona del cristiano. Otras dos encíclicas “Dominumet vivificantem” (1985), y “Redemptoris Mater” (1987) coronan la teología de la Divina Misericordia, entendida como relación de amor entre Dios y el hombre. El Espíritu Santo es la fuente de la vida del Dios Misericordioso en el hombre, y Marìa es el modelo de la ralizaciòn del amor de Dios en nosotros. Queda un aspecto más, tal vez la dimensión más importante de la comrensiòn de la Divina Misericordia, explicada en la parábola de la viña de Dios: “Enviaré a mi hijo amado; quizás cuando le vean a él, le tendrán respeto” (Lc 20,13). Dios habla como consigo mismo, para que su amor se demuestre en una luz másplena. Estas palabras revelan la naturaleza sacrificial de la misión del Hijo de Dios al mundo.

2.      Orígenes sagrados del culto de la Divina Misericordia
En la vida humana están íntimamente relacionadas y se determinan mutuamente dos realidades: conocimiento de Dios y el conocimiento de si mismo como hombre – ambos son complementarios entre sí. Palabras conciliares (Vat II) que afirman que Cristo “en la revelación misma del misterio del Padre y de su amor manifiesta plenamente el hombre al propio hombre” le permiten ver que Cristo revela a la gente el misterio de la misericordia del Padre, al mismo tiepo revela y muestra toda la profundidad de la humanidad. El misterio del hombre, de acuerdo con las enseñanzas del Concilio Vaticano II, se muestra a la gente a través de la revelación cristiana de la persona de Jesucristo.
La enseñanza del Papa Juan Pablo II puede orientar correctamente el culto popular a la Divina Misericordia. Se trata del hecho que si nosotros podemos adorar la misericordia como un atributo de Dios uno y trino, o si debemos limitarnos a la adoración de la misericordia “encarnada” en Cristo Jesús, es decir a la adoración de Cristo, el Misericordioso – como lo sugería W. Granat, o el Misericordioso Salvador, como lo proponía el beato M. Sopocko. Santa Faustina Kowalska en los escritos sobre la Divina Misericordia siempre habla de la misericordia, “Señor”, “Dios”, “mío”, “tuyo”, y nunca se habla de la Beneficiencia, “el misericordioso” Salvador.  Por lo tanto la conclusión del análisis más profundo de las escrituras de Santa Faustina está clara: objeto de adoración en el culto de la Divina Misericordia es la misericordia misma, considerados juntos en la triple dimensión. Misericordia entendida como el mayor atributo de Dios, luego la misma misericordia que se encarnó en Cristo (Misericordia Encarnada) y la misericordia realizada por Cristo durante su vida terrenal y la gloria del cielo.
En vista de esto podemos ver, junto con Juan Pablo II; que el Cristo que encarna y manifiesta la misericordia de Dios a las personas, merece el más alto honor religioso. Las obras, acciones, actitudes y palabras de Cristo que revela a la gente el misterio del misericordioso Padre, forman parte integrante de el mismo y de su misericordia, y puede ser de alguna manera considerado bajo el nombre común de “la Divina Misericordia”. Cristo en sus obras, según Juan Pablo II revela la verdadera naturaleza de la misericordia de Dios, que tiene absoluta necesidad de reciprocidad, conmoviendo – respetando su libertad – el corazón del hombre.”