Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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viernes, 3 de octubre de 2025

San Francisco de Asis

 


4 de Octubre San Francisco de Asis  - «el hombre enamorado de Cristo» - aquel santo que recibió los estigmas en el silencio de La Verna, lugar donde el Santo Padre Juan Pablo II,  durante su visita el 17 de septiembre de 1993 le habló con palabras-oración:

«Venimos, oh Francisco, a encontrarte en este lugar que tanto amaste. Venimos a ti para confirmarnos, una vez más, en la convicción de que el amor es más grande que toda fuerza negativa…. Y te pedimos, Poverello de Asís, que "fortifiques el santuario" también en nuestros días. Fortifica a la Iglesia»

Si San Francisco, santo de la pobreza, la alegría y la fraternidad, de quien dicen que el pueblo te declaró santo antes que el sumo Pontífice te concediera ese honor, fortifica a toda la Iglesia, a sus pastores, sus ministros y su pueblo, " que tienen necesidad de tu corazón abierto a Dios y al hombre, de tus  pies descalzos y heridos, y de tus manos traspasadas e implorantes. Tiene nostalgia de tu voz débil, pero fuerte por el poder del Evangelio"  te lo pedimos también hoy desde todos los rincones de este mundo continuando con la oración de Juan Pablo II:



” Ayuda, Francisco, a los hombres de hoy a reconocer el mal del pecado y a buscar su purificación en la penitencia.
Ayúdalos a liberarse también de las estructuras de pecado, que oprimen a la sociedad actual.
Reaviva en la conciencia de los gobernantes la urgencia de la paz en las naciones y entre los pueblos.
Infunde en los jóvenes tu lozanía de vida, capaz de contrastar las insidias de las múltiples culturas de muerte.
A los ofendidos por cualquier tipo de maldad concédeles, Francisco, tu alegría de saber perdonar.
A todos los crucificados por el sufrimiento, el hambre y la guerra, ábreles de nuevo las puertas de la esperanza.
Amén.

Invito visitar:

Juan Pablo II en Asís Primer viaje: 5 noviembre 1978
Frate Francesco - la web de San Francisco y los franciscanos
Visita apostólica de Juan Pablo II a Asis en el VIII centenario del nacimiento de San Francisco (12 de marzo de 1982)

Mis entradas anteriores:
Primer visita a Asís

Y otros posts etiquetados San Francisco 

viernes, 18 de abril de 2025

Viernes Santo - "Ve, Francisco, repara mi casa, que, como ves, está totalmente en ruinas"

 


El Santo Padre Benedicto XVI al dirigirse a los jóvenes en Asis,  con ocasión del VIII centenario de la conversión de San Francisco,  les habló de esa “conversación” de San Francisco con Jesus Crucificado y su significado en la vida de toda la Iglesia:

(…) La experiencia de la Verna, donde recibió los estigmas, muestra hasta qué grado de intimidad había llegado en su relación con Cristo crucificado. Realmente pudo decir con san Pablo:  "Para mí vivir es Cristo" (Flp 1, 21). Si se desprende de todo y elige la pobreza, el motivo de todo esto es Cristo, y sólo Cristo. Jesús es su todo, y le basta…El Crucifijo de San Damián le había pedido que reparara la casa de Cristo, es decir, la Iglesia. Entre Cristo y la Iglesia existe una relación íntima e indisoluble. Ciertamente, en la misión de Francisco, ser llamado a repararla implicaba algo propio y original…Es la imagen de Cristo crucificado y resucitado, vida de la Iglesia, que, si estamos atentos, nos habla también a nosotros, como habló hace dos mil años a sus Apóstoles y hace ochocientos años a san Francisco. La Iglesia vive continuamente de este encuentro….

También a cada uno de nosotros nos dice: "Ve y repara mi casa". Todos estamos llamados a reparar, en cada generación, la casa de Cristo, la Iglesia. Y sólo actuando así, la Iglesia vive y se embellece. Como sabemos, hay muchas maneras de reparar, de edificar, de construir la casa de Dios, la Iglesia. Se edifica con las diferentes vocaciones, desde la laical y familiar hasta la vida de especial consagración y la vocación sacerdotal… ….

"Abrid las puertas a Cristo". Abridlas como hizo san Francisco, sin miedo, sin cálculos, sin medida”…

 Y en la homilía de la concelebración eucarística durante esa misma visita

“… "Ve, Francisco, y repara mi casa" (2 Cel I, 6, 10: FF 593), su camino no fue más que el esfuerzo diario de configurarse con Cristo. Se enamoró de Cristo. Las llagas del Crucificado hirieron su corazón, antes de marcar su cuerpo en la Verna. Por eso pudo decir con san Pablo: "Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí" (Ga 2, 20). Esta es su conversión a Cristo, hasta el deseo de "transformarse" en él, llegando a ser su imagen acabada, que explica su manera típica de vivir, en virtud de la cual se nos presenta tan actual, incluso respecto de los grandes temas de nuestro tiempo, como la búsqueda de la paz, la salvaguardia de la naturaleza y la promoción del diálogo entre todos los hombres”…

 Invito visitar posts etiquetados Via Crucis 

 

jueves, 3 de octubre de 2024

La conversión de San Francisco

 


Francisco era muy alegre y generoso, dedicado a los juegos y a los cantos; vagaba por la ciudad de Asís día y noche con amigos de su mismo estilo; era tan generoso en los gastos, que en comidas y otras cosas dilapidaba todo lo que podía tener o ganar" (3 Comp 1, 2: FF 1396) … “más bien vanidoso, le gustaba vestir con elegancia y buscaba la originalidad (cf. 3 Comp 1, 2: FF 1396)”... “lo que impresionaba a los contemporáneos de Francisco era también su ambición, su sed de gloria y de aventura. Esto fue lo que lo llevó al campo de batalla, acabando prisionero durante un año en Perusa. Una vez libre, esa misma sed de gloria lo habría llevado a Pulla, en una nueva expedición militar, pero precisamente en esa circunstancia, en Espoleto, el Señor se hizo presente en su corazón, lo indujo a volver sobre sus pasos, y a ponerse seriamente a la escucha de su Palabra…”el Señor conquistó a Francisco cogiéndole las vueltas, su deseo de afirmación, para señalarle el camino de una santa ambición, proyectada hacia el infinito: "¿Quién puede serte más útil, el señor o el siervo?" (3 Comp 2, 6: FF 1401), fue la pregunta que sintió resonar en su corazón.


Su conversión sucedió cuando estaba en la plenitud de su vitalidad, de sus experiencias, de sus sueños. Tocado por la gracia en Rivotorto donde, según la tradición, se hallaban segregados los leprosos —los últimos, los marginados—, con respecto a los cuales Francisco sentía una repugnancia irresistible. les abrió su corazón. Y no sólo lo hizo con un gesto piadoso de limosna, pues hubiera sido demasiado poco, sino también besándolos y sirviéndolos. Él mismo confiesa que lo que antes le resultaba amargo, se transformó para él en "dulzura de alma y de cuerpo" (2 Test 3: FF 110). …..la gracia comienza a modelar a Francisco. Se fue haciendo cada vez más capaz de fijar su mirada en el rostro de Cristo y de escuchar su voz. Fue entonces cuando el Crucifijo de San Damián le dirigió la palabra, invitándolo a una valiente misión:

 "Ve, Francisco, repara mi casa, que, como ves, está totalmente en ruinas" (2 Cel I, 6, 10: FF 593).

 

(del discurso del Santo Padre Benedicto XVI en el encuentro con los jóvenes ante la Basílica de Santa Maria de los Ángeles con ocasión del VIII centenario de la conversión de San Francisco)

 

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El Espiritu de Asis  

Santa Maria de los Ángeles
Mi post anterior y los enlaces alli citados
y

Santa Clara discipula de San Francisco - estilo evangelico “revolucionario”

 

jueves, 11 de agosto de 2022

Juan Pablo II : urge redescubrir la leyenda divina de Francisco y Clara

 


Celebramos hoy la memoria litúrgica de santaClara (Invito visitar tambien posts etiquetados Santa Clara) y es oportuno recordar la visita de Juan Pablo II realizada el  12 de marzo de 1982, con ocasión de celebrarse el VIII centenario del nacimiento de San Francisco, el papa Juan Pablo II visitaba Asís, lugar santo de Clara y Francisco.  Una jornada intensa de trabajo pastoral de día completo.  Juan Pablo II se encontró con los obispos de Italia en el convento de San Francisco; celebró la Eucaristía con ellos junto al sepulcro del Santo; se reunió con los sacerdotes, religiosos y religiosas en la catedral; visitó el monasterio de Santa Clara y, en la basílica de Santa María de los Ángeles, habló a los fieles.  

En la pagina del DirectorioFranciscano podemos leer todos los discursos pronunciados por el Santo Padre, textos tomados de  L'Osservatore Romano, edición semanal en lengua española, del 21 de marzo  de 1982.

Las visita a las clarisas estaba fuera de programa y el papa, en su estilo espontaneo,  lo aclaraba ni bien comenzara su alocución: 

“Me proporciona alegría esta visita. No estaba prevista, pero un protector vuestro oculto me ha dicho: hay que ir a las clarisas. He acogido esta sugerencia porque es realmente difícil separar estos dos nombres: Francisco y Clara, estos fenómenos: Francisco y Clara, estas dos leyendas: Francisco y Clara.
Es difícil separar los nombres de Francisco y Clara. Es algo profundo, algo que no puede entenderse sino con criterios de espiritualidad franciscana, cristiana, evangélica; no puede entenderse con criterios humanos. El binomio Francisco-Clara es una realidad que sólo se entiende con categorías cristianas, espirituales, del cielo. Pero es también una realidad de esta tierra, de esta ciudad, de esta Iglesia. Todo ha tomado cuerpo aquí. No se trata sólo de espíritu; ni son ni eran espíritus puros; eran cuerpos, personas, espíritus. Pero en la tradición viva de la Iglesia, del cristianismo entero, no queda sólo la leyenda. Queda el modo en que San Francisco veía a su hermana, el modo en que ella se desposó con Cristo; se veía a sí mismo a imagen de ella, imagen de Cristo, en la que veía retratada la santidad que debía imitar; se veía a sí mismo como un hermano, un pobrecillo a imagen de la santidad de esta esposa auténtica de Cristo en la que encontraba la imagen de la Esposa perfectísima del Espíritu Santo, María Santísima. No es sólo leyenda humana, sino leyenda divina digna de contemplarse con categorías diferentes, de contemplarse en la oración. Este es el lugar a donde llegan, desde hace ocho siglos, muchos peregrinos para contemplar la leyenda divina de Clara junto a Francisco. No hay duda de que ello ha influido mucho en la vida de la Iglesia, en la historia de la espiritualidad cristiana. Ha sido uno de los momentos decisivos. La vida dedicada totalmente a Cristo por parte de Francisco y de su hermana Clara, y de tantos hermanos y hermanas de muchos lugares de Europa y del mundo, ha abierto un camino para las vocaciones. Yo mismo he vivido muchos años cerca de un monasterio de clarisas en Cracovia y conozco otros lugares de mi patria donde la tradición viva de Santa Clara y San Francisco ha encontrado siempre eco a lo largo de los siglos en la Iglesia y el mundo. Sólo quiero añadir la impresión siguiente.


No es este un discurso oficial,  es un discurso improvisado. En este momento quiero deciros solamente, queridísimas religiosas clarisas hermanas de Santa Clara, una preocupación que he manifestado a los obispos con palabras claras. A vosotras os la quiero confiar directamente: estoy preocupado y estamos preocupados los obispos de esta tierra, porque comienzan a escasear las vocaciones femeninas, las vocaciones religiosas femeninas. Parece como si la mujer contemporánea, sobre todo la joven, no sintiera esta vocación. Por tanto, os invito a orar; deseo que reproduzcáis en nuestra época el milagro de San Francisco y Santa Clara, porque la joven, la mujer contemporánea, debe volverse a hallar en esta vocación, en esta misión, en este espléndido carisma, escondido ciertamente y falto de exterioridades aparentes, pero ¡cuán profundo, cuán femenino! Esposa verdadera, el alma femenina es capaz de amor pleno e irrevocable hacia un esposo invisible. Es verdad que es invisible, pero ¡qué visible! Entre todos los esposos posibles del mundo, ciertamente Cristo es el Esposo más visible de todos los visibles; es siempre visible, pero permanece invisible y visible en el alma consagrada a Dios.”


San Francisco descubrió a Dios una vez, pero después lo volvió a descubrir teniendo a su lado a Clara. En nuestra época es necesario repetir el descubrimiento de Santa Clara, porque es importante para la vida de la Iglesia. No os imagináis lo importantes que sois para la vida de la Iglesia vosotras, escondidas, desconocidas; cuántos problemas, cuántas cosas dependen de vosotras. Es necesario redescubrir este carisma, esta vocación; urge redescubrir la leyenda divina de Francisco y Clara.

Una palabra final. El amigo mío que me ha sugerido, o más bien obligado, a venir a las clarisas -lo conocéis- me ha dicho también que Santa Clara es patrona celestial de uno de los medios de comunicación social. Por esto os encomiendo también las comunicaciones sociales. Consideradas en cuanto tales son estructuras misteriosas, diría yo, de la naturaleza, más que sobrenaturales. Como todas las cosas de la naturaleza, como todas sus estructuras, son al mismo tiempo su sujeto pasivo, capaz de asumir realidades sobrenaturales; porque si con los medios de comunicación se transmite la palabra humana, el pensamiento humano, ¿acaso no se puede transmitir la palabra divina, la palabra evangélica? ¿Por qué no podría actuar con fuerza la palabra divina a través de los medios de comunicación? «Inter mirifica», con estas palabras comienza el documento conciliar sobre los medios de comunicación social; os encomiendo este «Inter mirifica» y a las personas -algunas están presentes- que dedican sus afanes a las comunicaciones sociales.” [Selecciones de Franciscanismo, vol. XI, n. 32 (1982) 202-204; cf. texto italiano en Acta OFM 101 (1982) 216-218]

 


 

 

viernes, 4 de octubre de 2013

El Papa Francisco en Asis (2) Paz y bien a todos



El Papa Francisco comenzó su homilía en la Misa celebrada en la Plaza San Francisco con el saludo franciscano Paz y bien a todos y decía con toda humildad que “Como tantos peregrinos, también yo he venido para dar gracias al Padre por todo lo que ha querido revelar a uno de estos «pequeños» de los que habla el evangelio: Francisco, hijo de un rico comerciante de Asís. El encuentro con Jesús lo llevó a despojarse de una vida cómoda y superficial, para abrazar «la señora pobreza» y vivir como verdadero hijo del Padre que está en los cielos. Esta elección de san Francisco representaba un modo radical de imitar a Cristo, de revestirse de Aquel que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2Co 8,9). El amor a los pobres y la imitación de Cristo pobre son dos elementos unidos de modo inseparable en la vida de Francisco, las dos caras de una misma moneda.”
¿Cuál es el testimonio que nos da hoy Francisco? ¿Qué nos dice, no con las palabras –esto es fácil– sino con la vida?
La primera cosa que nos dice, la realidad fundamental que nos atestigua es ésta: ser cristianos es una relación viva con la Persona de Jesús, es revestirse de él, es asimilarse a él.
¿Dónde inicia el camino de Francisco hacia Cristo? Comienza con la mirada de Jesús en la cruz. Dejarse mirar por él en el momento en el que da la vida por nosotros y nos atrae a sí. Francisco lo experimentó de modo particular en la iglesita de San Damián, rezando delante del crucifijo, que hoy también yo veneraré. En aquel crucifijo Jesús no aparece muerto, sino vivo…..”
En el evangelio hemos escuchado estas palabras: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11,28-29).
Ésta es la segunda cosa que Francisco nos atestigua: quien sigue a Cristo, recibe la verdadera paz, aquella que sólo él, y no el mundo, nos puede dar. Muchos asocian a san Francisco con la paz, pero pocos profundizan. ¿Cuál es la paz que Francisco acogió y vivió y nos transmite? La de Cristo, que pasa a través del amor más grande, el de la Cruz. Es la paz que Jesús resucitado dio a los discípulos cuando se apareció en medio de ellos (cf. Jn 20,19.20).
La paz franciscana no es un sentimiento almibarado. Por favor: ¡ese san Francisco no existe! Y ni siquiera es una especie de armonía panteísta con las energías del cosmos… Tampoco esto es franciscano, tampoco esto es franciscano, sino una idea que algunos han construido. La paz de san Francisco es la de Cristo, y la encuentra el que «carga» con su «yugo», es decir su mandamiento: Amaos los unos a los otros como yo os he amado (cf. Jn 13,34; 15,12). Y este yugo no se puede llevar con arrogancia, con presunción, con soberbia, sino sólo se puede llevar con mansedumbre y humildad de corazón.
Nos dirigimos a ti, Francisco, y te pedimos: enséñanos a ser «instrumentos de la paz», de la paz que tiene su fuente en Dios, la paz que nos ha traído el Señor Jesús."

El Papa Francisco en Asis (1) Feliz dia Santo Padre

Esta visita del Papa Francisco a Asís  no es una mera visita simbólica al patrono 
Esta visita del Papa Francisco a Asís  no es una mera visita simbólica al patrono de Italia y a su santo patrono como Papa, es una visita a la tierra donde San Francisco, “el poverello” de Asis encontró a Cristo crucificado que desde la cruz le transmitía un profundo mensaje Ve y repara mi Iglesia. Palabras fuertes, impactantes ayer y hoy. Es el encuentro de un Papa con un santo a quien siguió y sigue en lo cotidiano,  aún dentro de su corazón de jesuita. Quizás por eso el cardenal esloveno Franc Rode  lo llamó un jesuita atípico. El Papa Francisco ya traía a Roma  ese “bagaje” espiritual de sentir con los pobres, (para recordárselo el Cardenal Humes le susurró “no te olvides de los pobres”al ser elegido), sentir con una Iglesia necesitada de alimento material y espiritual, necesitada de Cristo,  de profundizar su  mensaje en un mundo cada vez más desorientado e  insatisfecho, buscando una felicidad que no puede alcanzar si no es identificándose con su Señor, interpretando su misericordia,  escuchando su llamado de “Sígueme” , dirigido no sólo a clérigos sino a todos aquellos que buscan la verdad.


FELIZ DIA SANTO PADRE!
alli en la tierra de San Francisco, cuyo nombre eligiera 
para recordarnos a todos:
 la sencillez, la humildad del "poverello" y la sabidurìa de su alma
recordarnos también que todos somos Iglesia
y todos son nuestros hermanos
que sepamos compartir, escuchar y acompañar
porque solo así creceremos como cristianos.  



Esta visita del Papa Francisco a Asís es una “peregrinación, de amor, para orar ante la tumba de un hombre que se despojó de sí mismo y se revistió de Cristo, y a ejemplo de Cristo, amó a todos, especialmente a los más pobres y abandonados, amó con estupor y sencillez la creación de Dios.” (Palabras del Papa Francisco ensu visita a los niños discapacitados y enfermos)

Y en el encuentro con los pobres asistidos por Caritas decía: “Cuando Francisco aquí cumplió aquel gesto de despojarse era un muchacho joven, no tenía fuerza para hacerlo.  Y fue la fuerza de Dios que lo llevó a hacerlo….hoy aquí pidamos la gracia para todos los cristianos. Que el Señor nos de a todos el coraje de despojarnos, no de 20 céntimos, despojarnos del espíritu mundano, que es una lepra, es el cáncer de la sociedad….. el espíritu del mundo es enemigo de Jesùs. Pido al Señor que a todos nosotros nos conceda la gracia de despojarnos….todos estamos llamados a ser pobres, despojarnos de nosotros mismos: por eso debemos aprender a estar con los pobres, compartir con aquel que esta privado de lo necesario, tocar la carne de Cristo! El cristiano no es alguien que se llena la boca de pobres, n o! Es alguien que los encuentra, que los mira con sus ojos, que los toca. Estoy aquí no para “ser noticia” sino para señalar que esta es la vida cristiana, la que ha recorrido San Francisco.”

Invito leer más noticias en Vatican news en español

viernes, 2 de agosto de 2013

2 de agosto Santa Maria de los Ángeles o de la Porciúncula. Fiesta del Poverello


La ermita de Santa María de los Ángeles, situada en el paraje llamado Porciúncula, a pocos kilómetros de Asís, fue el lugar sagrado preferido por san Francisco. En la ermita y sus alrededores se desarrollaron muchos hechos decisivos de la vida y obra del Santo. Allí comenzó la Orden Franciscana, allí inició santa Clara su aventura evangélica, allí tenían los frailes su casa solariega, allí murió Francisco. Pero antes, en 1216, obtuvo allí de Cristo, por intercesión de la Virgen, el privilegio del «Perdón de Asís» o «Indulgencia de la Porciúncula», 


confirmado por Honorio III a partir del 2 de agosto de aquel año, renovado y extendido luego por otros papas. En el siglo XVI, para acoger a los numerosos fieles que acudían a lucrar la indulgencia, se construyó el grandioso templo, que alberga en su centro la humilde ermita, declarado en 1909 basílica patriarcal. Las condiciones para ganar la indulgencia son: visitar una iglesia franciscana, rezar un padrenuestro y un credo, confesar y comulgar y orar por las intenciones del Papa.- Oración: Concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen, Reina de los Ángeles, que participemos como ella de la plenitud de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.” (Directorio Franciscano) 



Invito leer el muy  interesante texto Santa Maria de los Ángeles en la Porciúncula por Gualtiero Bellucci, o.f.m. en la página oficial de losfranciscanos 

Con ocasión de la Fiesta del Perdón en la Basílica de Santa Maria de los Ángeles en Asís se espera para hoy alrededor de las 15.00 la llegada de unos 1600 jóvenes de la Marcha franciscana que llegan a pie: algunos de ellos han marchado durante diez dias. Son jóvenes entre 18 y 32 años provenientes de todos los rincones de Italia.


La Basílica Santa Maria de los Ángeles fue seriamente dañada durante el terremoto en Asís de 1997. Con ocasión de la reapertura de la la capilla de la Porciúncula, y la basílica patriarcal donde se conserva,  que volvía a abrir sus puertas en 1999 el  Beato Juan Pablo II envió un Mensaje a la Orden franciscana de losfrailes menores. 

 “El Poverello sabía – decía Juan Pablo II - que «en todo lugar se puede dispensar la gracia a los elegidos de Dios; pero conocía por experiencia que el lugar de Santa María de la Porciúncula estaba enriquecido de gracia más abundante (...). Por eso decía muchas veces a los Frailes: "... Este lugar es, en verdad, santo y morada de Cristo y de la Virgen, su madre"» (Espejo de Perfección, 83). La humilde y pobre iglesita se había convertido para Francisco en el icono de María santísima, la «Virgen hecha Iglesia» (Saludo a la B.V.M.), humilde y «pequeña porción del mundo» (cf. 2 Cel 18), pero indispensable al Hijo de Dios para hacerse hombre. Por eso el santo invocaba a María como tabernáculo, casa, vestidura, esclava y Madre de Dios (cf. Saludo a la B.V.M.).

Precisamente en la capilla de la Porciúncula, que había restaurado con sus propias manos, Francisco, iluminado por las palabras del capítulo décimo del evangelio según san Mateo, decidió abandonar su precedente y breve experiencia de eremita para dedicarse a la predicación en medio de la gente, «con palabra sencilla y corazón generoso», como testimonia su primer biógrafo, Tomás de Celano (1 Cel 23). Así inició su singular ministerio itinerante. Y en la Porciúncula tuvo lugar después la toma de hábito de santa Clara, y en ella se fundó la Orden de las «Damas pobres de San Damián». Allí también Francisco pidió a Cristo, mediante la intercesión de la Reina de los Ángeles, el gran perdón o «indulgencia de la Porciúncula», confirmada por mi venerado predecesor el Papa Honorio III a partir del 2 de agosto de 1216. Desde entonces empezó la actividad misionera que llevó a Francisco y a sus frailes a algunos países musulmanes y a varias naciones de Europa. Allí, por último, el Santo acogió cantando a «nuestra hermana la muerte corporal» (Cántico de las criaturas).

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domingo, 17 de marzo de 2013

Santo Padre Francisco : El Señor no se cansa de perdonarnos


 “En este quinto domingo de Cuaresma, el Evangelio nos presenta el episodio de la mujer adúltera, a la que Jesús salvó de la condena a muerte. Nos conmueve la actitud de Jesús: no escuchamos palabras de desprecio, no escuchamos palabras de condena, sino sólo palabras de amor, de misericordia, que invitan a la conversión "Tampoco yo te condeno ¡Vete y ya no vuelvas a pecar!" ¡Oh, hermanos y hermanas, el rostro de Dios es el de un padre misericordioso, que siempre tiene paciencia! ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios, la paciencia que tiene con cada uno de nosotros? ¡Eh, esa es su misericordia! Siempre tiene paciencia: tiene paciencia con nosotros, nos comprende, nos espera, no se cansa de perdonarnos si sabemos volver a Él con el corazón contrito. "Grande es la misericordia del Señor.”

las imágenes son de Vocazione francescana


En la plaza durante el Ángelus se veía un cartel que decía Francisco ve y repara mi casa……que gran tarea le espera a este nuevo Papa el santo Padre Francisco: no olvidarse de los pobres, de los tantos millones que deambulan por el mundo:  pobres sin pan, pero también sin amor,  sin esperanza.

Cuantas veces me he preguntado porque el Papa Juan Pablo II nos llamo “Continente de la esperanza”  y no veíamos grandes señales ......pero nosotros seguíamos esperando contra toda esperanza cuando nada parecía indicar que podríamos volver a levantarnos,  ni en la Iglesia ni fuera de ella y sin embargo algo ha ocurrido, un milagro de la Providencia: un papa argentino, un papa  que  desde siempre se ha dedicado a los pobres, indefensos y perseguidos,  que ha defendido la justicia y la verdad, acompañado a los jóvenes, escuchado a todos los sin voz….Verdaderamente “Grande es la misericordia del Señor” como el mismo lo ha dicho en su primer Ángelusde hoy.

El Señor nos tenía preparado un gran regalo para este continente mariano.   Cuantas veces su Madre le habrá reiterado «No tienen vino» (Jn 2,3),  pero el respondía «Todavía no ha llegado mi hora.»  Y su madre humildemente nos aconsejaba  «Haced lo que él os diga.».  No siempre hemos escuchado  su voz, pero indudablemente toda América Latina es eminentemente mariana y Maria nos protege  ahora nos ha llegado la hora :  el vino de la esperanza, el vino bueno, el vino que da vida: la Palabra de Dios de boca de un Santo Padre argentino que este continente de la esperanza dona a la Iglesia entera  y con ella lo comparte,  y que ha elegido “el nombre del santo patrono de Italia, San Francisco de Asís y esto refuerza mis lazos espirituales con esta tierra, de la que- como sabéis - es originaria mi familia. Pero Jesús nos ha llamado a ser parte de una nueva familia: su iglesia; esta familia de Dios, para caminar juntos por los caminos del Evangelio. ¡Que el Señor os bendiga y la Virgen os proteja! Y no os olvidéis de ésto: El Señor nunca se cansa de perdonar. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón”.

miércoles, 3 de octubre de 2012

San Francisco «Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor».



(imagen de Wikipedia)


 “Francisco, además de hombre insigne por la perfecta alegría y libertad, es constantemente venerado como amante dulcísimo de la paz y fraternidad universal. La paz de que Francisco gozaba y que difundía, tenía su fuente en Dios, a quien, en la oración, se dirigió con estas palabras: «Tú eres la mansedumbre, tú eres la seguridad, tú eres la quietud» (AlD 4). Esta paz toma forma humana y fuerza en Cristo Jesús, que es «nuestra paz» (Ef 2,14); en Él -escribió Francisco siguiendo a san Pablo-, «todas las cosas que hay en el cielo y en la tierra han sido pacificadas y reconciliadas con el Dios omnipotente (cf. Col 1,20)» (CtaO 13). «El Señor te dé la paz»: con estas palabras, aleccionado por la divina revelación, saludaba Francisco a todos los hombres.[4]Fue, en verdad, «pacífico» (Mt 5,9), es decir, autor y mediador de paz -el tipo de hombre que es proclamado dichoso en el Evangelio-, ya que «todo el contenido de sus palabras iba encaminado a extinguir las enemistades entre los ciudadanos y a restablecer entre ellos los convenios de paz».[5] Restableció la paz y la concordia entre las clases sociales de su misma ciudad, opuestas entre sí con violencia cruenta, expulsando con su oración a los demonios, causantes de las discordias (2 Cel 108). Estableció la paz entre ciudades divididas por la discordia, entre el clero y el pueblo, y, según se dice, también entre los hombres y las fieras. Pero la paz, según la persuasión de Francisco, se construye otorgando el perdón; por lo que, para inducir a hacer las paces al gobernador de la ciudad de Asís y al obispo de aquella sede, que estaban reñidos, añadió cuidadosamente al Cántico del hermano sol estas palabras tan conocidas: «Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor».  



lunes, 26 de diciembre de 2011

Benedicto XVI “Francisco de Asís y «la fiesta de las fiestas»

“La Navidad es Epifanía: la manifestación de Dios y de su gran luz en un niño que ha nacido para nosotros. Nacido en un establo en Belén, no en los palacios de los reyes.

Cuando Francisco de Asís celebró la Navidad en Greccio, en 1223, con un buey y una mula y un pesebre con paja, se hizo visible una nueva dimensión del misterio de la Navidad. Francisco de Asís llamó a la Navidad «la fiesta de las fiestas» – más que todas las demás solemnidades – y la celebró con «inefable fervor» (2 Celano, 199: Fonti Francescane, 787). Besaba con gran devoción las imágenes del Niño Jesús y balbuceaba palabras de dulzura como hacen los niños, nos dice Tomás de Celano (ibíd.). Para la Iglesia antigua, la fiesta de las fiestas era la Pascua: en la resurrección, Cristo había abatido las puertas de la muerte y, de este modo, había cambiado radicalmente el mundo: había creado para el hombre un lugar en Dios mismo. Pues bien, Francisco no ha cambiado, no ha querido cambiar esta jerarquía objetiva de las fiestas, la estructura interna de la fe con su centro en el misterio pascual. Sin embargo, por él y por su manera de creer, ha sucedido algo nuevo: Francisco ha descubierto la humanidad de Jesús con una profundidad completamente nueva. Este ser hombre por parte de Dios se le hizo del todo evidente en el momento en que el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, fue envuelto en pañales y acostado en un pesebre. La resurrección presupone la encarnación. El Hijo de Dios como niño, como un verdadero hijo de hombre, es lo que conmovió profundamente el corazón del Santo de Asís, transformando la fe en amor. «Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre»: esta frase de san Pablo adquiría así una hondura del todo nueva. En el niño en el establo de Belén, se puede, por decirlo así, tocar a Dios y acariciarlo. De este modo, el año litúrgico ha recibido un segundo centro en una fiesta que es, ante todo, una fiesta del corazón.”

MISA DE NOCHEBUENA

martes, 4 de enero de 2011

25 años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz


El santo Padre Benedicto XVI ha anunciado que peregrinará a Asís en octubre próximo para recordar allí el 25 aniversario de aquel inolvidable encuentro-compromiso que tuvo lugar en la cuna del Poverello”, «el hermano de Jesús», el “gigante de la santidad Francisco de Asis en octubre de 1986.

Todos festejamos este anuncio del Papa, pero imagino a la comunidad franciscana brincando de gozo cuando el Santo Padre después del primer Ángelus del nuevo año, confirmaba la noticia a un mundo donde la necesidad de paz y libertad religiosa se encuentran cada vez mas amenazados (si bien no es noticia y no se habla de ello ) clamando por las virtudes del santo de Asís “Pobreza evangélica, amor fraterno y paz universal”.

Al mismo tiempo que el Papa invitaba a todos a orar extendía su invitación a peregrinar a “todos los hermanos cristianos de otras confesiones, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo y a todos los hombres de buena voluntad” para celebrar aquel “gesto histórico” de Juan Pablo II y “renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de todas las religiones a vivir la propia fe religiosa como servicio a la causa de la paz. Quien esta en camino hacia Dios – decia el Papa Benedicto - no puede no transmitir paz, quien construye paz no puede no acercarse a Dios”

Ya habia expresado el Papa Benedicto en su Mensaje para la la XLIV Jornada Mundial de la Paz : “En un mundo globalizado, caracterizado por sociedades cada vez más multiétnicas y multiconfesionales, las grandes religiones pueden constituir un importante factor de unidad y de paz para la familia humana”.

“La convocatoria de Asís es algo muy serio – dice José Luis Restán. Y creo que sería impensable sin los ladrillos que el Papa ha puesto, con no poco esfuerzo y sufrimiento, a lo largo de su pontificado: los discursos de Ratisbona y de Ammán; su diálogo teológico con el judaísmo, su visita histórica a Auswitch y su discurso en el Museo Yad Vashem de Jerusalén; y por supuesto, su incansable, lúcida y valiente defensa de la libertad religiosa, cuyos últimos exponentes han sido el mensaje para este 1 de enero y su denuncia de las masacres de cristianos en Iraq y Egipto.”

miércoles, 10 de marzo de 2010

San Buenaventura “santo doctor de la Iglesia” “hijo devoto y sucesor de San Francisco”



En la Audiencia General del 8 de marzo pasado el Santo Padre Benedicto XVI nos regalaba una breve historia de la vida de San Buenaventura , que sinceramente recomiendo leer completa. Al inicio el Santo Padre expresaba “Os confieso que, al proponeros este tema, siento cierta nostalgia, porque pienso en los trabajos de investigación que, como joven estudioso, realicé precisamente sobre este autor, especialmente importante para mí. Su conocimiento incidió notablemente en mi formación. Con gran gozo, hace algunos meses hice una peregrinación a su lugar natal, Bagnoregio, una pequeña ciudad italiana del Lacio, que custodia su memoria con veneración.”
Y agregaba el Papa Benedicto XVI: que “este santo doctor de la Iglesia “quiso presentar el auténtico carisma de Francisco, su vida y su enseñanza. Por eso recogió con gran celo documentos relativos al "Poverello" y escuchó con atención los recuerdos de quienes habían conocido directamente a Francisco. Nació así una biografía del santo de Asís bien fundada históricamente, titulada Legenda Maior, redactada también de forma más sucinta, y llamada por eso Legenda minor. La palabra latina, a diferencia de la italiana, no indica un fruto de la fantasía, sino, al contrario, "Legenda" significa un texto autorizado, "para leer" oficialmente. En efecto, el capítulo general de los Frailes Menores de 1263, reunido en Pisa, reconoció en la biografía de san Buenaventura el retrato más fiel del fundador y se convirtió en la biografía oficial del santo”.

El 13 de noviembre de 2000 al ser nombrado miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias el Cardenal Joseph Ratzinger cumpliendo con la rutina de presentaciones que realizan los nuevos académicos ya se había referido a esos trabajos suyos de investigación y a su descubrimiento de ciertos aspectos del teólogo franciscano San Buenaventura :
“Mi trabajo postdoctoral se centró en San Buenaventura, un teólogo franciscano del siglo XIII. Descubrí un aspecto de la teología de Buenaventura no basado en la literatura previa, a saber, su relación con una nueva idea de historia concebida por Joaquín de Fiore en el siglo XII. Joaquín entendió la historia como la progresión desde un período del Padre (un tiempo difícil para los seres humanos bajo la ley), a un segundo período de la historia, el del Hijo (con más libertad, más franqueza, más fraternidad), a un tercer período de la historia, el período definitivo de la historia, el tiempo del Espíritu Santo. Según Joaquín, éste debió ser un tiempo de reconciliación universal, de reconciliación entre el este y el oeste, entre cristianos y judíos, un tiempo sin ley (en el sentido paulino), un tiempo de verdadera fraternidad en el mundo. La interesante idea que descubrí fue que una significativa corriente entre los franciscanos estaba convencida de que San Francisco de Asís y la Orden Franciscana marcaron el principio de este tercer período de la historia, y fue su ambición actualizarlo; Buenaventura mantuvo un diálogo crítico con esta corriente”

martes, 11 de agosto de 2009

Santa Clara discípula de San Francisco - estilo evangélico “revolucionario”

El 11 de agosto de 1253 concluía su peregrinación terrena santa Clara de Asís, discípula de san Francisco y fundadora de las Hermanas Pobres o Clarisas. Habia “nacido en torno a los años 1193-1194, en el seno de la noble familia de Favarone de Offreduccio y recibió, sobre todo de su madre Ortolana, una sólida educación cristiana. “Iluminada por la gracia divina, se dejó atraer por la nueva forma de vida evangélica iniciada por san Francisco y sus compañeros, y decidió, a su vez, emprender un seguimiento más radical de Cristo. Dejó su casa paterna en la noche entre el domingo de Ramos y el Lunes santo de 1211 (ó 1212) y, por consejo del mismo santo, se dirigió a la iglesita de la Porciúncula, cuna de la experiencia franciscana, donde, ante el altar de Santa María, se desprendió de todas sus riquezas, para vestir el hábito pobre de penitencia en forma de cruz […] La comunidad reunida en San Damián, guiada por santa Clara, eligió vivir según la forma del santo Evangelio en una dimensión contemplativa claustral, que se distinguía como un "vivir comunitariamente en unidad de espíritus" (Regla de santa Clara, Prólogo, 5), según un "modo de santa unidad" (ib., 16)” con un carisma que se caracteriza, en primer lugar, por ser una llamada a vivir según la perfección del santo Evangelio, con una clara referencia a Cristo, como único y verdadero programa de vida”. (del Mensaje de Juan Pablo II en el 750 aniversario de la muerte de Santa Clara)
“Habiendo comprendido esta íntima realidad espiritual, san Francisco y santa Clara no dudaron en subir hasta la cumbre de la santidad. La santidad no es una especie de itinerario ascético extraordinario, que sólo algunos "genios" pudieran alcanzar; por el contrario, como recordé en la reciente carta apostólica Novo millennio ineunte, es el "alto grado" de la vida cristiana ordinaria (cf. n. 31). Santidad significa hacer algo hermoso por Dios todos los días, pero también reconocer lo que él ha hecho y sigue haciendo en nosotros y por nosotros. Sed santos, amadísimos jóvenes, porque lo que entristece al mundo es la falta de santidad. Los santos en quienes os inspiráis siguen ejerciendo una atracción extraordinaria, porque dedicaron sin cesar su existencia a Cristo. Y, sin quererlo, dieron origen a un estilo evangélico "revolucionario", que aún hoy continúa atrayendo a tantos jóvenes y personas de todas las edades.”
Invito visitar:
la riqisima pagina web del Directorio Franciscano
y

jueves, 18 de diciembre de 2008

San Francisco de Asis y la Navidad


“Nosotros que hemos vivido con el bienaventurado Francisco y hemos escrito estas cosas sobre él, damos testimonio de que muchas veces le oímos decir:

«Si yo hablase al emperador (10), le suplicaría que, por amor de Dios y en atención a mi ruego, firmara un decreto ordenando que ningún hombre capture a las hermanas alondras ni les haga daño alguno; que todas las autoridades de las ciudades y los señores de los castros y de las villas deban obligar a que, en la Navidad del Señor de cada año, los hombres derramen trigo y otros granos por los caminos fuera de las ciudades y castillos, para que, en día de tanta solemnidad, todas las aves, y particularmente las hermanas alondras, tengan qué comer; que, por respeto al Hijo de Dios, a quien tal noche la bienaventurada Virgen María, su madre, reclinó en un pesebre entre el asno y el buey, estén obligados todos a dar esa noche a nuestros hermanos bueyes y asnos abundante pienso; y, por último, que en este día de Navidad todos los pobres sean saciados por los ricos». El bienaventurado Francisco, efectivamente, celebraba la fiesta de Navidad con mayor reverencia que cualquier otra fiesta del Señor, porque, si bien en las otras solemnidades el Señor ha obrado nuestra salvación, sin embargo, como él decía, comenzamos a ser salvos desde el día en que nació el Señor. Por eso quería que en ese día todo cristiano se alegrase en el Señor y que, por amor de Aquel que se nos dio a sí mismo, todo hombre fuese alegremente dadivoso no sólo con los pobres, sino también con los animales y las aves”.


Texto tomado de Leyenda de Perusa (LP) del Directorio franciscano

sábado, 29 de noviembre de 2008

Inter Sanctos - San Francisco de Asís patrono de la ecología

fotografia de Frate Francesco

El 29 de noviembre dd 1979 el Santo Padre Juan Pablo II da a conocer la bula Inter Sanctos
proclamando a San Francisco de Asís, patrono de la ecología.

Entre los santos y los hombres ilustres que han tenido un singular culto por la naturaleza, como magnífico don hecho por Dios a la humanidad, se incluye justamente a San Francisco de Asís. El, en efecto, tuvo en gran aprecio todas las obras del Creador y, con inspiración casi sobrenatural, compuso aquel bellísimo "Cántico de las Criaturas", a través de las cuales, especialmente del hermano sol, la hermana luna y las estrellas, rindió al omnipotente y buen Señor la debida alabanza, gloria, honor y toda bendición.
Por eso, con loabilísima iniciativa, nuestro hermano, el cardenal Silvio Oddi, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero, en nombre especialmente de los miembros de la Sociedad internacional Planning environmental and ecologycal Institute for quality life, ha expuesto a esta Sede Apostólica el deseo de que San Francisco de Asís sea proclamado celeste Patrono de los cultivadores de la ecología.
Por tanto Nos, conocido el parecer de la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, por medio de estas nuestras Letras y a perpetuidad, proclamamos a San Francisco de Asís, celestial Patrono de los cultivadores de la ecología, con todos los honores y privilegios litúrgicos inherentes. No obstante cualquier norma en contrario. Así lo disponemos, ordenando que las presentes Letras sean religiosamente conservadas y logren, en el presente y en el futuro, su pleno efecto.
Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día 29 de noviembre del año del Señor 1979, II de nuestro pontificado”