Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

martes, 14 de enero de 2025

Universidad Jaguellonica en Cracovia (2 de 3) - Nuevos tiempos y época moderna

 


Cuando en la segunda mitad del siglo XIX Austria concedió  a los polacos la  autonomía en la zona de Galicia (Galitzia)  La Universidad fue objeto de grandes cambios llevando  a un importante crecimiento académico y  relevancia social. Fue restituido el  idioma polaco como lengua oficial académica y construido un nuevo Colegio (Collegium Novum) en 1887.  Durante el rápido desarrollo tanto en ciencias como humanidades se destacaron importantes académicos en diferentes campos: Józef Szujski and Michał Bobrzyński (conocidos como los creadores de la escuela de historia de Cracovia) en historiografía, Stanisław Tarnowski  en historia de la literatura,  Jan Baudouin de Courtenay en lingüística,  Karol Olszewski in química,  Zygmunt Wróblewski y Marian Smoluchowski en física. Llegaron estudiantes de tierras polacas de las tres particiones y de la monarquía de los Habsburgo. Además de polacos, la Universidad atrajo también a rutenos, ucranianos, bielorrusos, checos, moravos y otros eslavos, como así también a judíos y alemanes – aproximadamente mil estudiantes por año, entre ellos Bronisław Malinowski, futuro antropólogo de renombre internacional e Ivo Andrić, quien después seria laureado con el Premio Nobel de Literatura. . .

La Universidad se siguió desarrollando y creciendo después de la independencia de  Polonia en 1918. Más de 4000 estudiantes entre hombres y mujeres asistían a la Universidad.  Se evidenciaba su importancia con nombres de filólogos brillantes:  (Ignacy Chrzanowski, Kazimierz Nitsch, Tadeusz Sinko), historiadores (Roman Grodecki, Władysław Konopczyński), arqueólogos (Tadeusz Sulimirski), abogados (Rafał Taubenschlag, Fryderyk Zoll), matemáticos (Stanisław Zaremba, Tadeusz Banachiewicz, Kazimierz Żorawski), químicos (Leon Sternbach Jr., Leon Marchlewski), entre otros.  En 1923 fue incorporada la carrera de Agricultura y más adelante la Biblioteca Jaguellonica (1939)

Durante la Segunda Guerra Mundial,  el 6 de noviembre de 1939,  las autoridades nazis alemanas llamaron - engañándolos - a unos 180 académicos y miembros del personal de la Universidad Jaguellonica que se reunieran en el Collegium Novum. Fueron luego  brutalmente arrestados y deportados a los campos de concentración, donde muchos encontraron su muerte.

Otro grupo de académicos fue capturado por los soviéticos durante la invasión de Polonia el 17 de septiembre de 1939, y ejecutados por orden de Joseph Stalin en Katyn (1940)  Los alemanes nazis clausuraron  la Universidad y a partir de allí en 1942 comenzó  la educación clandestina, con aproximadamente unos 800 alumnos. Uno de ellos fue Karol Wojtyla, futuro Papa Juan Pablo II.

En 1945, se inscribieron unos 5000 alumnos. Entre ellos se encontraba Wisława Szymborska, futura poeta y laureada Nobel. Se había construido un ambiente relativamente seguro para aquellos académicos que fueron obligados a abandonar Lviv y Vilnius,  debido a los cambios en las fronteras del este de Polonia,  y también para aquellos que no podían regresar a Varsovia debido a la destrucción llevada a cabo por los alemanes nazis. En la nueva realidad comunista la Universidad fue objeto de muchos cambios. Fueron suprimidas las facultades de teología, agricultura y ciencias médicas.  En 1949 comenzó  el peor periodo de la Universidad Jaguellonica de la post guerra – la era del estalinismo.   Los oficiales comunistas impidieron que algunos académicos muy conocidos procedieran con sus investigaciones, incluyendo el filosofo Roman Ingarden, el historiador Władysław Konopczyński y el economista  Adam Krzyżanowski. Las turbulencias políticas de las décadas posteriores impactaron fuerte en la historia de la Universidad Jaguellonica y los años 1968 a 1981 fueron testigo de demostraciones contra el régimen.


No obstante la Universidad Jaguellonica continuo siendo una institución donde distinguidos académicos continuaron con su trabajo en los campos académicos de estudios polacos (Juliusz Kleiner, Stanisław Pigoń, Kazimierz Wyka), historia (Jan Dąbrowski, Henryk Wereszycki), botánica (Henryk Niewodniczański), psicología (Stefan Szuman), historia legal (Adam Vetulani), leyes (Ludwik Ehrlich), lingüística (Jerzy Kuryłowicz), astronomía (Kazimierz Kordylewski), biología molecular (Jan Zurzycki), y matemática (Tadeusz Ważewski, Franciszek Leja, Stanisław Gołąb, Jacek Szarski).  

En la actualidad la Universidad Jaguellonica se compone de quince facultades, incluyendo tres de ciencias médicas, que fueron incorporadas en 1993 y ahora forman parte del Colegio Médico.  Se está construyendo un nuevo campus para el 600 aniversario de la Universidad.  La Universidad cuenta con unos 50.000 estudiantes de los cuales el 65% son mujeres.  Además de estudiantes procedentes de la Union Europea, también asisten estudiantes visitantes de África y Asia como así también de los nuevos estados de Europa del Este (Ucrania, Belorusia

 

La Universidad moderna

La Universidad cuenta con un cuerpo académico de 3800 profesionales, de los cuales 650 son profesores, y un personal de unos 3500 miembros brindando educación a unos 40.000 estudiantes. Por lo tanto una institución como lo es  la nuestra debe reflejar su presencia en la vida social de Polonia, y su simbolismo atemporal e inquebrantable.  En basa a ello se están llevando a cabo inversiones a gran escala tales como  la continua expansión del Campus para el 600 aniversario del Renacimiento de  la Universidad Jaguellonica con sus Facultades de Física, Astronomía e Informática Aplicada que han sido reubicadas recientemente, la construcción de nuevos espacios para la Facultad de Química, la continuación de la construcción del Centro para la Educación de las Ciencias Naturales y el Instituto de Geología, la restauración y expansión del Collegium Paderevianum para la Facultad de Filología, una completa renovación del Collegium Novum y las calles de la “ciudad universitaria”. Estamos mejorando y expandiendo constantemente nuestra infraestructura a fin de crear un entorno cada vez mejor para la investigación académica, la enseñanza y el aprendizaje con fondos  provenientes de varias fuentes: El Ministerio de Ciencias y Educación superior, la Unión Europea, la Municipalidad de Cracovia, el Comité civil para la restauración de sitios históricos de Cracovia como así también la Universidad misma.

 

Krzysztof Stopka
Director del Museo JU, Collegium Maius

 

Fuente: Universidad Jaguellonica 

 

lunes, 13 de enero de 2025

Universidad Jaguellonica en Cracovia (1 de 3) - Historia – Los viejos tiempos

 

(Jaguellonica - cetro - insignia)

Los viejos tiempos 

La Universidad de Cracovia es la institución de educación superior más antigua de Polonia y una de las más antiguas de Europa.  Fue fundada el 12 de mayo de 1364 por el Rey polaco Casimiro, Casimiro el Grande.  El Estudio General – tal como se llamo entonces la universidad – comprendía tres facultades: artes liberales, medicina y leyes. Tan solo las primeras dos activas durante la vida del fundador.  Después de su muerte, la Universidad dejo de existir.

Tras varios intentos en restaurarla en los años 1390, la Universidad fue refundada por el Rey Ladislao Jagiełło  el 26 de julio de 1400. La reina Jadwiga, en su último testamento (murió en 1399) legó una parte considerable de su patrimonio privado a la Universidad, contribuyendo de esta manera a la restauración.. La estructura de la Universidad se completo en 1397, con la inclusión formal de la facultad de teología.  El Colegio más antiguo, el principal, primero se llamo Colegio Jaguellonico Real (Collegium Regium) y más tarde el Gran Colegio (Collegium Maius). La universidad, ubicada en la entonces capital del Reino de Polonia, nunca mas interrumpió su actividad educativa y escolástica.  Por lo tanto no solo constituye un símbolo de continuidad del estado polaco, sino que también ubica a Cracovia entre los centros educativos más importantes del país.

La universidad crecio en reputación durante el siglo XV atrayendo alumnos de toda Europa, - cada año se matriculaban unos 200 alumnos; no solo polacos sino también  rutenos, lituanos, húngaros, alemanes, checos, suizos, ingleses, holandeses, franceses, españoles, italianos y tártaros. Era famosa por brindar educación en los campos de leyes, matemáticas y astronomía. Entre sus profesores de aquella época hubo doctores en leyes brillantes como Stanisław de Skarbimierz y Paweł Włodkowic (Paulus Vladimiri), asi como también grandes matemáticos, astrónomos y geógrafos: Marcin Marcin Król de Zurawica, Jan de  Głogów, Wojciech de Brudzewo, Maciej de Miechów.

Entre sus profesores de la epoca se encontraban brillantes abogados y tambien matematicos, astronomos y geografos. El mundialmente famoso asatronomo Nicolaus Copernicus se inscribio en 1491.

 


 La segunda mitad del siglo XVI con el Reformismo sobrevino una crisis y  la consiguiente división religiosa de Europa, combinada con la creación de muchas universidades nuevas causando así un menor influjo de estudiantes extranjeros.  En Polonia la admisión a puestos oficiales importantes se restringía a la nobleza, sin prerrequisitos de educación superior, con lo cual la Universidad adopto un carácter más burgués, compitiendo con las nuevas universidades de Vilnius y Zamość y las escuelas jesuiticas.  Sin embargo los futuros estadistas, obispos y escritores polacos como Mikołaj Rej, Jan Kochanowski, Andrzej Frycz Modrzewski, Stanisław Hozjusz y Marcin Kromer estudiaron durante ese período en la Universidad, la cual a fines del siglo XVI paso a ser conocida como la Academia de Cracovia

 

El siglo XVII fue testigo de mayor competencia entre la Academia y los Jesuitas, que pretendían un control educativo en Cracovia. Durante ese tiempo, la Academia creó un sistema escolar altamente dependiente y desarrollado conocido como las “colonias académicas”.

 

Entre los discípulos de ese siglo, sobresalió el matemático Jan Brozedk. Y en cuanto a estudiantes notables también Jan Sobieski, futuro rey de Polonia, graduado de la Academia y vencedor de la Liberación de Viena en 1683.

 

La Nueva Comisión para la Educacion Nacional establecida en  1773  dio inicio a una nueva época en la historia de la Universidad de Cracovia. La Comisión fue el primer ente estatal cuyo fin era la reconstrucción del sistema educativo en Polonia. Hugo Kołłątaj fue nombrado ejecutor de la reforma, reestructurando la universidad durante los años  1777-1786. Reemplazo las cuatro facultades originales con dos colegios. El Colegio Moral (teología, leyes y literatura) y el Colegio Físico (Matemáticas, física y medicina) Introdujo las clases en idioma polaco (con excepción de la teología) incorporó  profesores distinguidos  (incluyendo al matemático y astrónomo Jan Śniadecki) fomentó el desarrollo de las ciencias naturales y exactas y dió la construccion del observatorio de astronomia,  el jardin botanico y la clinica universitria. Durante el tiempo de la reforma la Universidad cambio su nombre a Escuela Principal Real.


Las circunstancias historicas de los años siguientes llevaron a cambiar nuevamente el nombre a la Universidad – pasándose a llamar Escuela Principal de Cracovia. Después de la Tercera Partición de Polonia (1795) Cracovia fue incorporada a Austria y en 1805,  fusionada con la Universidad de Lviv y germanizada. En 1809 sobrevino la RePolonizacoin y Cracovia fue incorporada al  Gran Ducado de Varsovia. Después del Congreso de Viena en 1815 Cracovia obtuvo el status de estado independiente llamándose Ciudad Libre de Cracovia y los profesores ganaron una gran influencia política.  Se invito a polacos de Austria,  Rusia y Prusia a inscribirse en la Universidad, pero los gobiernos de esos estados obstaculizaban los esfuerzos de los prospectivos estudiantes.  En 1817 la Universidad finalmente obtuvo su nombre moderno:  Uniwersytet Jagielloński (Universidad Jaguellonica) aunque en 1846, después de la disolución de la Ciudad Libre y la incorporación de Cracovia a Austria la Universidad fue nuevamente reorganizada acorde al modelo austriaco adoptándose el alemán como lengua eductiva.

Fuente: Universidad Jaguellonica 

miércoles, 8 de enero de 2025

Paroquia San Stanisław Kostka, Cracovia, cuna de santos

 



Comentando sobre el libro de  Alisdair Richardson titulado: Los mártires salesianos de Auschwitz,  Emily Putzke escribe para Catholic Exchange 

La parroquia católica San Estanislao Kostka está ubicada en el distrito de Debniki, en los alrededores de Cracovia, alejada del ajetreo del casco antiguo y el bullicio de sus calles.  Se trata en realidad de una iglesia “nueva”  en la historia de Cracovia, construida a principios de los años ´30.  No obstante es una joya oculta. En su breve historia la parroquia ha sido testigo tanto de una enorme tragedia como de la formación de santos.

En 1938, el joven Karol Wojtyla, futuro Papa San Juan Pablo II, y su padre comenzaron a asistir a esta parroquia salesiana. Fue aquí donde de hecho  “despertó” la vocación de Karol Wojtyla, en gran parte influenciado por un parroquiano de nombre Jan Tyranowski y los mártires salesianos. 

El Venerable Jan Tyranowski tenia 39 años y se ganaba la vida desempeñándose como un modesto sastre cuando conoció a Karol Wojtyla. Era  un hombre tranquilo, profundamente devoto,  formado en la espiritualidad carmelitana y la teología mariana.  En la vida de Jan se produjo un vuelco en la parroquia de San Estanislao Kostka un dia que escuchó las palabras “no es tan difícil ser santo”, palabras que Jan se tomo se tomó  pecho.  Su fidelidad al llamado a la santidad también influencio en gran medida al futuro papa y santo.


En 1939 cuando los nazis invadieron Polonia  la nación se vio de pronto manchada de  sangre por el genocidio de  millones de judíos y el intento de “decapitación cultural” de Polonia, como la llama Alasdair Richardson en su libro. Como parte de esta “decapitación cultural”  los polacos debían llegar a ser esclavos del mundo alemán. Gran parte de  personalidades y líderes religiosos, académicos y políticos fueron fusilados o enviados a las prisiones y campos de concentración de la Gestapo, para reducir la resistencia y desmoralizar a los polacos.

Los Nazis implementaron medidas extremadamente rigurosas a fin de restringir y reducir al máximo las prácticas e influencias  de la vida religiosa de Polonia. Dice Richardson que pretendían  una  “completa y total destrucción de  las organizaciones eclesiales y la vida religiosa”. Una orden religiosa,  basada principalmente en la ayuda a los jóvenes, los salesianos significaba gran amenaza para los nazis que buscaban “limitar las practicas religiosas y mantener a las futuras generaciones de polacos ignorantes y sumisos”. A pesar del peligro, los sacerdotes salesianos de san Estanislao Kostka continuaron sirviendo a la juventud en su parroquia hasta que el 23 de mayo de 1941 fueron invadidos por los nazis y arrestados  12 sacerdotes, quienes fueron deportados primero a la prisión Montelupich en Cracovia y después a Auschwitz. 

 

Fue entonces que se le pidio a Jan Tyranowski que,  durante la ausencia de los sacerdotes, el se hiciera cargo de la formación de los jóvenes de la parroquia y Jan aceptó.  Organizó  grupos clandestinos de Rosario viviente  en su casa, y de esta manera iba formando a los jóvenes en la doctrina católica y volcando lo abstracto a una realidad de vida. Los alentaba a aspirar a la santidad y a la esperanza, a pesar de que su tierra se encontrara ensombrecida por las banderas nazis. Bajo amenaza latente de arresto y muerte, Jan no obstante  dedicaba su tiempo a las almas de estos jóvenes; uno de ellos era Karol Wojtyla.  Jan introdujo a Karol a la espiritualidad carmelitana y a los escritos de los santos como San Luis de Montfort y San Juan de la Cruz.   Esta formación espiritual fue un cambio de vida para Karol, pues fue entonces que comenzó a discernir su vocación al sacerdocio

 “En sus palabras, en su espiritualidad y en su ejemplo de vida entregado enteramente a Dios, él representaba un mundo nuevo que yo aun no conocía”, escribió San Juan Pablo II a Jan Tyranowski. “Vi la belleza del alma que se abre a la gracia”.

Meintras Jan se ocupaba de la formación espiritual de las jóvenes almas y Karol comenzaba a despertar a su vocación religiosa, los sacerdotes salesianos de San Estanislao Kostka ya estaban siendo sometidos a trabajos forzados en el penal de Auschwitz-Birkenau. Cada día era una lucha por vivir. Después de un mes en Auschwitz, solamente quedaban vivos cuatro de los doce sacerdotes de san Estanislao Kostka. Entre los sobrevivientes estaba el Beato Jozef Kowalski. Arrancado de su comunidad parroquial, su nuevo campo de misión era el campo de la muerte. Alli encontró la manera de comunicar el amor de Cristo y brindar esperanza celebrando misas, escuchando confesiones, consolando a los moribundos, organizando oraciones y alentando a sus compañeros de prisión a no rendirse;  todo ello era punible en el campo. A pesar de haber sido golpeado,   el beato Jozef continauba con su ministerio pasatoral,sirviendo a Dios y al prójimo. Dice Richardson “Tambien era conocido por haber organizado servicios en honor a Maria,  junto a su compañero de prisión San Maximiliano Kolbe.

En el verano de 1942, después de casi un año de horror en el campo, el beato Jozef figuraba en la lista del transporte para Dachau. Sin embargo, cuando lo buscaron antes de partir desde Auschwitz un oficial de la SS noto que llevaba un rosario y le ordeno que lo pisoteara. El beato Jozef se negó y como castigo fue borrado de la lista y asignado a otro campo de concentración en Birkenau.  El 23 de julio de 1942 el grupo del Beato Jozef estaba cavando una zanja cuando los soldados de la SS y sus funcionarios comenzaron a burlarse de él.  Se le ordenó pararse sobre un barril y dar un sermón. El beato Jozef ignoro las burlas, se arrodillo, hizo la señal de la cruz y comenzó a orar con gran devoción. Escribe Richardson. Dice Richardson que un funcionario lo empujo del barril y comenzó a golpearlo sin piedad.

Esa misma noche, el beato Jozef fue separado de su grupo. Momentos antes, había suministrado el último pedazo de “pan” a un compañero prisionero.  El funcionario y el oficial de la SS, que le habían ordenado pisotear el rosario, lo ahogaron en  un barril de excrementos las primeras  horas del 4 de julio de 1942. Tenia 31 años. El Beato Jozef Kowalski es parte del grupo de los 108 mártires beatos de Polonia, beatificados por Juan Pablo II en 1999. 

Karol Wojtyla fue ordenado sacerdote el Dia de Todos los Santos, un 2 de noviembre. Dos días más tarde celebro Misa en San Estanislao Kostka. En 2002 visito la parroquia durante la última peregrinación apostolica a su patria recordando momentos de su vida allí: “siempre recuerdo a los padres salesianos que fueron llevados desde aquí a los campos de concentración. La gran mayoría nunca regresaron. Recuerdo también el Rosario viviente y a Jan Tyranowski. Todo ello quedo profundamente ligado con esta Iglesia y Debniki”.

Richardson, Alasdair. The Salesian Martyrs of Auschwitz. 2021. The story of 22 Polish SDBs sent by the Nazis to Auschwitz, 16 of whom perished. illus and notes. x + 117 pp pb (Don Bosco Publications, England) 978-1-909080-68-3 $25.00

 

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Joseph Kowalski nació en Siedliska cerca de Rzeszów, Polonia, el 13 de marzo de 1911 en Wojciech y Zofia Borowiec, el séptimo de nueve hijos. Sus padres, católicos practicantes, eran agricultores que poseían una granja modesta.

Después de la escuela primaria, lo inscribieron en el Colegio Salesiano de Oswiecim (Auschwitz). Giuseppe se distinguió de inmediato por su compromiso con el estudio y el servicio, y su sincera alegría. Se unió a la Sociedad de la Inmaculada y la Asociación Misionera, y más tarde se convirtió en su presidente.

Literalmente, se enamoró del carisma salesiano y de su fundador, desde el cual trató de tomar el ejemplo de todo: compromiso en la alegre animación de los días festivos religiosos y civiles, presencia apostólica entre sus compañeros y, en particular, la primacía de la vida espiritual.

 


La devoción a María Auxiliadora y la Eucaristía

Cuando era un joven estudiante, comenzó a escribir su diario, que denota su devoción a María Auxiliadora y a la Eucaristía: «Oh, madre mía —escribió—, debo ser santo porque este es mi destino. Oh Jesús, a ti te ofrezco mi pobre corazón [...]. Concédeme que nunca me aleje de ti y que, hasta la muerte, permanezco fiel: muero antes que ofenderte, incluso con un pequeño pecado. Debo ser un santo salesiano, como lo fue mi padre Don Bosco ".

 

Profesión como salesiano, ordenación

Hizo su profesión temporal en 1928 en Czerwinsk y recibió su ordenación sacerdotal el 29 de mayo de 1938 en Cracovia. Fue nombrado secretario provincial. Cuidó a un coro de jóvenes en la parroquia y cuidó a los jóvenes más difíciles.

La Gestapo capturó a Don Kowalski junto con otros once Salesianos.

En 1939 Polonia estaba ocupada, pero los salesianos continuaron su labor educativa. Esta es la razón principal del dramático arresto el 23 de mayo de 1941: la Gestapo capturó a Don Kowalski junto con otros once Salesianos que trabajaban en Cracovia. Inicialmente fue internado en la prisión de Montelupich en la misma ciudad; desde allí fue trasladado al campo de concentración de Auschwitz el 26 de junio, recibiendo el número 17.350. En el campo de concentración, se dedicó en secreto al apostolado: confesó, celebró la misa, recitó el rosario, mantuvo conferencias ocultas, incluso sobre Don Bosco, reforzando el deseo de luchar por la supervivencia en sus compañeros de prisión.

 

Martirio

Sufrió sufrimientos, hostigamientos y humillaciones. Descubierto con el rosario, se negó a pisarlo, acelerando así el martirio, que ocurrió en Auschwitz el 4 de julio de 1942. Su cuerpo fue arrojado por primera vez al contenedor de excrementos, y luego quemado en el crematorio del campamento.

Sus aldeanos comenzaron a venerar su memoria, creyendo que su sacrificio había fertilizado las vocaciones polacas. El papa Juan Pablo II también era de la misma opinión y se interesó personalmente en la causa de varios mártires polacos. Finalmente, los beatificó en Varsovia el 13 de junio de 1999.

El decreto de martirio se publicó el 26 de marzo de 1999; beatificado el 13 de junio de 1999 por Juan Pablo II.

 

Fuente : Salesianos de Don Bosco  

 

sábado, 4 de enero de 2025

Epifanía gran fiesta de la fe, fiesta del desafío de Dios

 


Hasta aquella “gruta-establo en Belén, al sur de Jerusalén, donde nació Cristo, en la que «el Verbo se hizo carne» (Jn 1, 14), llegaron del Oriente extraños peregrinos, los Reyes Magos. Atravesaron Jerusalén. Los guiaba una estrella misteriosa, luz exterior que se movía en el firmamento. Pero más aún los guiaba la fe, luz interior. Llegaron. No les asombró lo que encontraron: ni la pobreza, ni el establo, ni el hecho de que el Niño yacía en un pesebre. Llegaron y postrándose "lo adoraron". Después abrieron sus cofres y ofrecieron al Niño Jesús los dones de oro e incienso de los que habla precisamente Isaías, pero le ofrecieron también mirra. Y después de haber cumplido todo esto, regresaron a su país...


Por esta peregrinación a Belén los Reyes Magos han venido a ser el principio y el símbolo de todos los que mediante la fe llegan a Jesús. el Niño envuelto en pañales y colocado en un pesebre, el Salvador clavado en la cruz, Aquel que, crucificado bajo Poncio Pilato, bajado de la cruz y sepultado en una tumba junto al Calvario, resucitó al tercer día. Precisamente estos hombres, los Reyes Magos del Oriente, tres, como quiere la tradición, son el comienzo y la prefiguración de cuantos, desde más allá de las fronteras del Pueblo elegido de la Antigua Alianza, han llegado y llegan siempre a Cristo mediante la fe.

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La Epifanía es la fiesta de la vitalidad de la Iglesia, es la gran fiesta de la fe….de los que ya han llegado… como los que se encuentran en camino …

¡A cuántos hombres es necesario llevar la fe también hoy!

A cuántos hombres es necesario reconquistar para la fe que han perdido, y esto, a veces, es más difícil que la conversión primera a la fe… la Iglesia, consciente de aquel gran don, del don de la Encarnación de Dios, no puede detenerse jamás, no puede cansarse jamás. Debe buscar continuamente el acceso a Belén para cada hombre y para cada época.

 

La Epifanía es la fiesta del desafío de Dios.”

 


Aquella solemnidad de la Epifanía no solo era la primera que Karol Wojtyla, el papa polaco celebraba como Obispo de Roma, sino que para la solemnidad habían venido a Roma muchos compatriotas suyos para “presentar a Jesús Niño un don: la ordenación episcopal de Mons. Franciszek Macharski , nuevo arzobispo de Cracovia,  un don de fe, de amor y de esperanza" y lo consagraba el sucesor de Pedro, primer papa polaco quien así se dirigia a sus compatriotas en su propia lengua en la homilía:


“Este dia cuando por tradición se celebran ordenaciones episcopales… Todos nosotros, polacos hijos de la Iglesia de Cristo desde hace un milenio, reunidos aquí tomamos parte hoy en la solemnidad de la Epifanía. Son circunstancias extraordinarias: hemos venido a Roma, a San Pedro, donde el primer Papa en la historia hijo de la nación polaca, celebra la Eucaristía y consagra al obispo sucesor suyo en la cátedra de San Estanislao en Cracovia. Sucede esto justamente al principio de 1979, cuando nos separan 900 años de la muerte del mártir San Estanislao, que, al principio del milenio, predicando a nuestros antepasados a Cristo nacido en Belén, crucificado bajo Poncio Pilato y resucitado, con la fuerza del Evangelio los llevó a la fe, tal como lo han hecho obispos y sacerdotes en nuestra patria, durante centenares de años, y lo hacen ahora también. Pienso, queridos hermanos y hermanas, mis amados compatriotas, pienso queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, que nuestra presencia aquí hoy debe ser un acto singular de gratitud por la fe que ilumina todos estos centenares de años y que no deja de iluminar a nuestros tiempos, tiempos extraordinarios en los que debe madurar especialmente la responsabilidad por la fe; por el gran don de Dios encarnado; por la Epifanía. Para esta gratitud debe madurar el nuevo fruto de esta Epifanía en las almas de las generaciones que nacen y que vendrán después de nosotros, gracias al servicio de cada uno de nosotros, gracias a tu servicio, Franciszek, metropolitano de Cracovia.”


Y en su saludo final agregaba:
“Y hoy, ¿qué más puede desear el Sucesor de Pedro en esta basílica, en esta su nueva Cátedra, sino que ella sirva a la Epifanía?, que en ella y por ella los hombres de todos los tiempos y de nuestro tiempo, los hombres provenientes del Oriente y del Occidente, del Norte y del Sur, logren llegar a Belén, llegar a Cristo mediante la fe.”.

viernes, 3 de enero de 2025

Museos o Casas-tesoro Karol Wojtyla/Juan Pablo II en Cracovia (3 de 3) Casa de Tyniecka 10

 


La casa de la calle Tyniecka 10, ubicada en el distrito Dębniki de Cracovia , donde vivió Karol Wojtyla con su padre en los años 1938 a 1944, es ahora una filial del Museo Arquidiocesano de Cracovia. Esta nueva parte del Museo se inauguró en el 94º Aniversario del  nacimiento de Juan Pablo II , el 18 de mayo de 2014.  El 14 de mayo de 1938, Karol Wojtyła aprobó sus exámenes finales de secundaria. Su futuro camino en la vida se encaminaba a los estuadios polacos por lo cual deja Wadowice con su padre y se muda a Cracovia. Alli viven  en dos habitaciones en el sótano de una casa pobre y tosca, perteneciente al  hermano menor de la madre de Karol Wojtyła, Emilia,  de soltera Kaczorowski - Robert Kaczorowski . La casa había sido  construida en los años 1920 (año de nacimiento de Karol). En septiembre de 1938, Karol comenzó a estudiar estudios polacos en la Universidad Jagellónica . La primera reunión del Club de Filología Polaca es una oportunidad única para que Wojtyła presente su potencial actoral en una velada de autores, donde conocerá, entre otros, a Tadeusz Kwiatkowski, Wojciech Żukrowski, Marian Pankowski y Halina Królikiewiczówna. () . En sus primeras obras poéticas, escritas en ese modesto apartamento de la calle Tyniecka, es difícil no notar el sentimiento de ansiedad y la premonición de cambios inminentes. Los acontecimientos que tuvieron lugar en este primer período en Cracovia (estudios en la Universidad , frecuentes reuniones y debates poéticos que tuvieron lugar muchas veces en la casa de Wojtyła, conversaciones con autoridades literarias, así como el estallido de la Segunda Guerra Mundial) influyeron significativamente en Karol. La vocación madura de Wojtyła. el sacerdocio y un deseo irresistible de predicar la palabra. Con el estallido de la guerra y la entrada de las tropas soviéticas en las zonas orientales de Polonia, el joven Karol Wojtyła se vio obligado a abandonar sus estudios polacos.. Se distraía de las dificultades de la realidad cotidiana leyendo libros que leía en una pequeña habitación , junto a la ventana que daba a la zona del río Vístula. El joven Wojtyła  llevaba una vida espiritual intensa y profunda, y su guía en este camino fue Jan Tyranowski. Para evitar el arresto de la Gestapo, en 1940 Karol Wojtyła comenzó a trabajar en una cantera en Zakrzówek y luego en la fábrica de soda Solvay. Esta casa también fue testigo de una gran tragedia para Karol Wojtyła: la muerte de su padre. El 18 de febrero de 1941, al regresar del trabajo en la cantera, el joven Wojtyła encontró el cuerpo de su padre, que había muerto repentinamente de un infarto. Fue otro momento dramático en su vida. Después del funeral, buscando el apoyo de sus allegados, se mudó durante unos meses con la familia Kydryński a la calle . Fenicios 10 . Después de regresar a Tyniecka 10 en el verano de 1941, se mudó con sus amigos más cercanos de Wadowice: Mieczysław Kotlarczyk y su esposa . Fue entonces, en estos interiores residenciales modestos y austeros, después de largas discusiones sobre arte, teatro, poesía y política, que nació el Teatro Słowa, más tarde llamado Teatro Rapsódico, por iniciativa del director de Wadowice Mieczysław Kotlarczyk. Incluso se puede suponer que este pequeño apartamento salvó la vida del joven Karol Wojtyła, cuando el 6 de agosto de 1944, durante una operación para arrestar a jóvenes y por miedo al apoyo armado al levantamiento de Varsovia, los hombres de las SS registraron toda la casa, excluyendo su sótano, donde se escondía Karol Wojtyła, entonces clérigo de un seminario espiritual clandestino. Al día siguiente logró llegar sano y salvo al Palacio de los Arzobispos de Cracovia. A partir de allí el Arzobispo Adam Stefan Sapieha decidió que Wojtyla vistiera la sotana de clérigo.  

Actualmente, este lugar es una sucursal del Museo Arquidiocesano de Cracovia . Por los recuerdos de las personas que se alojaron en la casa de Wojtyła en Tyniecka 10, sabemos que el apartamento de Wojtyła estaba decorado con mucha modestia. Aunque no se conserva ningún mobiliario original, el diseño interior nos da una idea de cómo podría haber sido a principios de los años 40.  

Fuente: Fuente: Museo Arquidiocesano del Cardenal  Karol Wojtyla

Museos o Casas-tesoro Karol Wojtyla/Juan Pablo II en Cracovia (2 de 3) Casas de Kanonicza 19 y Kanonicza 21

 


Kanonicza 19 Cracovia

La calle Kanonicza es uno de los complejos históricos más antiguos de Cracovia. El conjunto de casas se compone principalmente de ´pequeños palacios y residencias de los canónigos del Cabildo de la Catedral de Wawel.

La primera mención de la casa  marcada con el número 19,  la hizo Jan Długosz. Escribe que era la cuarta casa desde la esquina del lado izquierdo desde el castillo,  que fue construida por Mikołaj Goworkiewicz, conservador y canónigo del escudo de armas de Rawa en Cracovia. El acta de fundación fue confirmada por el obispo Florián de Morsko en 1370 (…) y es una de las más antiguas de la calle Kanonicza. El edificio se quemó en 1455 y fue reconstruido en la segunda mitad del siglo XV. Desde principios del siglo XVI, la casa estuvo habitada sucesivamente por los canónigos Jan Boruchowski, Piotr Tomicki, Stanisław Słomowski y Jerzy Myszkowski, Jan Wilamowski y el canónigo Maciej Drzewicki. En los años 1575 - 1598 por  Stanisław Krasiński, quien en 1586 construyó una capilla. Después de Krasiński, vivieron allí: el prelado Albert Szydłowski, los canónigos Jerzy Bogusz y Andrzej Tarło y Albert Lipnicki, obispo de Laodicea. En 1657, la casa pasó a manos del canónigo de la catedral y secretario real Jan Markiewicz, quien reforzó el muro trasero construido por Krasiński. Después de la partida de Markiewicz en 1686, en la casa vivieron los canónigos: Andrzej Pieńkowski, Remigiusz Suszycki y Stefan Tarnowski. En 1714, el Capítulo tomó la casa de Tarnowski debido al gran abandono del edificio y se la entregó al canónigo Andrzej Franciszek Olszewski, quien en 1724 blanqueó la fachada y la decoró con un cuadro de San Estanislao. En los años 1747 - 1763 residió en la casa el canónigo Andrzej Potocki, quien creó un jardín en la parte trasera de la casa y lo rodeó con un muro. Viendo la necesidad de renovaciones el  canónigo Adam Przerębski aceptó llevar a cabo los trabajos. En 1768 la casa sufrió graves daños y diez años más tarde, Adam Przerębski renunció voluntariamente a ser propietario. Su  sucesor fue el canónigo y abad de Mogila, Jan Kanty Wodzicki.   En los años 1819 - 1838 la casa  estuvo habitada por el canónigo Władysław Starczewski,  luego por  Jan  Schindler y Tomasz Eukowski, quien llevo a a cabo mas renovaciones bajo la supervisión de Jacek Matusiński. En el edificio frontal se eliminó el antiguo segundo piso bajo (ático) y en su lugar se introdujo uno nuevo de altura normal, lo que resultó en el cambio de las ventanas del segundo piso en la fachada y la modificación del techo. También se levantó la dependencia norte, añadiendo una planta en la parte oriental y dos plantas en la parte occidental. En los años 1990-1993 se realizaron mas renovaciones y desde el 5 de mayo de 1994 es parte del  Museo Arquidiocesano.

Actualmente el edificio cuenta con mas de 600 piezas en 16 habitaciones históricas  que cuenta con un apartado especial dedicado al cardenal Karol Wojyla,  que vivió en el edificio entre los años 1952 y 1958, en una pequeña habitación del primer piso que le cedió el sacerdote prof. Ignacio Rozycki.  Hoy se puede apreciar como era su habitación que contiene una estantería, un armario, una cama, un escritorio y una mesa con tres sillas. No cabia nada mas. La habitación sigue amueblada. Se complementó más tarde con recuerdos de Wojtyla como manuscritos, publicaciones de libros, estilográficas y los primeros esquís del padre Karol (el llamado “zubki” de 1954  con las famosas fijaciones “kandahar” asi como los “Haedy”,  últimos esquís que utilizo como Cardenal. El guardarropa contiene: toga de profesor, sotana de obispo y sotana de cardenal. De esta época se conservan una lámpara de noche y una máquina de escribir,  y otra maquina de escribir que utilizo el cardenal Wojtla cuando vivía en el Colegio Polaco de Roma. Después de completar sus estudios de doctorado en 1952 – 1958  se mudo a la casa de enfrente: Kanonicza 21.

 Kanonicza 21 Cracovia 



Entre 1958 y 1967, Karol Wojtyła vivió en un apartamento de varias habitaciones en el primer piso. (donde se mudo después de su consagración episcopal en 1958) y donde vivió hasta 1967.  En los años 1990-1994, el edificio fue renovado y en 1998 se restauró el techo y se expuso junto con su friso contemporáneo. Actualmente, la casa forma parte del Museo Arquidiocesano  Karol Wojtyła.   Hoy en dia, en las salas restauradas dede 2005 se presenta  una exposición de Obsequios papales. Entre las más de 400 piezas expuestas,  obsequio de Wojtla al museo,  se encuentran numerosos objetos utilizados por él,  entre ellos: un conjunto de muebles, una cómoda y un reclinatorio. En 1997 durante la Peregrinación apostólica a su tierra honro al Museo con su presencia y desayuno en la casa.  

La casa, llamada "Dziekańska" (Casa del Decano) fue construida en la segunda mitad del siglo XIV por iniciativa del canónigo Jan de Brzesko y el vicario Jan Polski. Quizás al principio había dos casas. Esto puede deberse a los dos fundadores y a la disposición espacial de los sótanos, que constan de dos complejos separados.  En 1455, la casa  fue destruida durante un gran incendio en la calle Kanonicza y reconstruida a finales del siglo XV o principios del XVI. De esa época se conservan, entre otros, los portales del sótano y el portal del vestíbulo. A mediados del siglo XVI, la casa fue habitada por Filip Padniewski, más tarde obispo de Cracovia. En 1559 la casa pasó a manos del canónigo Piotr Porębski y, tras su muerte en 1569, de Jakub Płomikowski.

En 1582, el canónigo Stanisław Skarszewski, que actuaba como tesorero del obispo Piotr Myszkowski, se mudó a la casa y la reconstruyó minuciosamente, dándole el carácter de una residencia moderna. La reforma finalizó, como atestigua la fecha que figura en la portada del primer piso, en 1592, pero un análisis detenido de las partes del edificio y de los escudos colocados en los claustros permite concluir que se realizó en dos fases. En la primera fase, que probablemente duró hasta 1588, se reconstruyó y amplió el edificio frontal, se añadieron una galería y un segundo piso y se construyó una dependencia sur con una galería separada. Los rasgos estilísticos nos permiten suponer que esta reconstrucción fue diseñada por Santi Gucci. La segunda fase consistió principalmente en añadir dos alas del claustro en el patio (en los lados oeste y norte) y modificaciones internas menores, por ejemplo un portal con una placa de cimentación en el primer piso. La casa  ampliada por Skraszewski ha sobrevivido sin grandes cambios hasta nuestros días y debería considerarse el edificio secular más destacado del período manierista en Cracovia.

Después de que Stanisław Skraszewski abandonara la casa en 1613, fue habitada por el canónigo Jan Fox, el canónigo Jerzy Bogusz, Kasper Bobola y el canónigo Łukasz Pruski. A mediados del siglo XVII probablemente vivió alli el canónigo Mikołaj Lanckoroński del escudo de armas de Zadora, quien dejó escudos del primer barroco con sus propios escudos en el claustro. Ha sobrevivido poca información del período posterior. Hay que suponer que las invasiones suecas influyeron negativamente en el estado de conservación del edificio. En 1765, tras la muerte del canónigo Kasper Wielogłowski, que ocupaba la casa,  toma posesión Mikołaj Wybranowski y redacta una inspección de los daños, que luego fueron reparados. La casa reformada sobrevivió sin grandes reformas hasta finales del siglo XIX. En 1899, el edificio fue completamente restaurado bajo la dirección de Jan Zubrzycki. En un intento por restaurar el carácter anterior de la casa, se reemplazó una parte importante de la construcción de piedra y los elementos decorativos, perdiéndose en parte las diferencias estilísticas entre las diferentes etapas de la construcción. También se abrieron algunos vanos de ventanas tapiados, se quitaron los marcos de debajo del yeso; al mismo tiempo se reconstruyeron puertas y ventanas quitando carpintería antigua, siendo el mayor daño la retirada de la antigua puerta con un portillo, tapada con chapa y listones romboidales, y su sustitución por un nuevo portón de madera. En los años 1990-1994, el edificio fue renovado y en 1998 se restauró el techo y se expuso junto con su friso contemporáneo. Actualmente, la casa forma parte del Museo Arquidiocesano del Cardenal Karol Wojtyła.

Fuentes: 

Museo Arquidiocesano del Cardenal  Karol Wojtyla 

Y Krakow Heritage

 

Museos o Casas-tesoro Karol Wojtyla/Juan Pablo II en Cracovia (1 de 3) Origenes

 


Toda Cracovia (además de Wadowice y su casa-museo allí respira recuerdos imborrables del paso y vida de Karol Wojtyla. Había nacido en Wadowice y vivió sus primeros 18 años en su ciudad natal y allí está su  “primera y original” Casa-Museo, pero Cracovia era “su” ciudad. Asi la llamaba el!  

Quizas ni siquiera es apropiado llamar Museos a esos lugares, pues siguen siendo testigos vivos de su vida plena, su madurez, su paso hacia Roma y al mundo entero. 

Son varios, además,  los lugares que atesoran diversos recuerdos de Karol Wojtyla en Cracovia, incluidas la parroquia de sanEstanislao Kostka de Debniki,  la Basilica San Florian, Franciscanska3 (La Curia de Cracovia)  y muchos otros,  pero son tres las casas-tesoro mas importantes llamadas Museo, que guardan mayor cantidad de objetos pertenecientes a el o que lo recuerdan:

las dos casas de la calle Kanonicza  con historias muy parecidas (Karol Wojtyla vivio en ambas)  que conforman el Museo Arquidiocesano y

la casa-vivienda de Tyniecka 10 (donde vivió con su padre y uno de los más recientes).

Y sin entrar en esta categoría de Casa-Museo, pues abarca todo el empeño de la Iglesia de Cracovia en atesorar y propagar las enseñanzas de San Juan Pablo II para las futuras generaciones polacas y las del mundo entero, recuerdo aqui el “corazón” como podríamos llamar al Centro Juan Pablo II “No temáis” nacido el 2 de enero de 2006, en respuesta de la Iglesia de Cracovia a las palabras del Santo Padre el dia del inicio de su pontificado, el 22 de octubre de 1978.   Invito visitar los posts de este blog etiquetados Historia del Santuario y Centro San Juan Pablo II

Origenes

Los orígenes del museo, que debía cuidar las obras de arte sacro de Cracovia y sus alrededores, están estrechamente relacionados con la historia del actual Museo de la Catedral de Wawel. En 1906, el cardenal Jan Puzyna fundó el Museo Diocesano y al mismo tiempo designó como sede dos edificios en la colina de Wawel. Estos edificios requirieron renovación, pero pronto se trasladaron allí monumentos tanto de la catedral de Wawel como de toda la diócesis de Cracovia. La falta de una división clara entre estos dos grupos de objetos persistió hasta la Segunda Guerra Mundial. 

En vísperas de la entrada de los nazis en Polonia, el cardenal Adam Sapieha decidió trasladar las colecciones al palacio episcopal de Cracovia (luego las obras fueron trasladadas al monasterio de los dominicos).. Después de la guerra, las obras fueron devueltas a los edificios de Wawel.

Consciente de la compleja situación de las colecciones, en 1965 el arzobispo Karol Wojtyła planteó la necesidad de crear una exposición museística permanente. Para ello asignó las instalaciones del monasterio de la Orden de los Agustinos en Cracovia. Sin embargo, requirieron una serie de obras de adaptación y renovación, para las cuales apenas se había iniciado la recaudación de fondos. En aquella época, los edificios de Wawel servían principalmente como biblioteca capitular. En 1972, ante la cuestión aún no resuelta del Museo el Cardenal. K. Wojtyła dio nuevos pasos en este asunto. A la luz de la ley, resultó necesario volver a crear una unidad, cuyo nombre oficial fue: Museo Arquidiocesano de Arte Religioso de Cracovia. Debido a las salas todavía inadecuadas del monasterio agustino, el museo sólo debía prepararse para sus actividades por el momento. La situación poco clara tanto en la sede del museo (Wawel - monasterio agustino) como en la línea recurrente de división de las colecciones (catedral - archidiócesis) llevó a la decisión de crear dos unidades museísticas independientes. En definitiva, cardenal Franciszek Macharski, por decreto de 1993, creó el Museo Arquidiocesano y designó para ello las casas en la calle Kanonicza 19-21. La  inauguración del museo tuvo lugar el 5 de mayo de 1994. La demora entre la creación y la inauguración se debe a las cuestiones descritas anteriormente, pero también  a la situación política: las autoridades comunistas se oponían a cualquier iniciativa de  la Iglesia. Desde 2005, el Museo Arquidiocesano lleva el nombre del cardenal Karol Wojtyla por decreto del arzobispo Stanisław Dziwisz..