Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 31 de mayo de 2023

La “profecia” de Joseph Ratzinger

 


Estos días ha vuelto nuevamente al ruedo, especialmente en la Argentina por el reciente nombramiento del nuevo Arzobispo,   aquella “profecía” de Joseph Ratzinger de 1970. Me permito copiar aquí  una parte del articulo de Humanitas de Chile donde se reproducía el capitulo V del libro “Fe y futuro” de Ratzinger. Invito leer el muy interesante artículo completo.   

Introduccion del articulo de Humanitas:

 Hace poco más de cuarenta años y casi una década antes de ser nombrado obispo por Pablo VI, el entonces sacerdote y profesor de teología en Tubinga y luego Ratisbona, Dr. Joseph Ratzinger, emitía una serie de charlas en un programa radiofónico de su país. La editorial Kösel-Verlag de München las reunió en 1970 publicando con ellas un libro de cinco capítulos titulado “Glaube und Zukunft”, traducido al año siguiente al español como “Fe y futuro”. Gracias a una gentileza de Editorial Desclee de Brouwer, que ha reeditado “Fe y futuro” de Joseph Ratzinger, reproducimos para los lectores de Humanitas, por su riqueza y candente actualidad, el quinto capítulo del mencionado libro.

 

Y algo sobre el tema “candente”:

“…Será una Iglesia interiorizada, que no suspira por su mandato político y no flirtea con la izquierda ni con la derecha. Le resultará muy difícil. En efecto, el proceso de la cristalización y la clarificación le costará también muchas fuerzas preciosas. La hará pobre, la convertirá en una Iglesia de los pequeños. El proceso resultará aún más difícil porque habrá que eliminar tanto la estrechez de miras sectaria como la voluntariedad envalentonada. Se puede prever que todo esto requerirá tiempo. El proceso será largo y laborioso, al igual que también fue muy largo el camino que llevó de los falsos progresismos, en vísperas de la revolución francesa –cuando también entre los obispos estaba de moda ridiculizar los dogmas y tal vez incluso dar a entender que ni siquiera la existencia de Dios era en modo alguno segura [9]– hasta la renovación del siglo XIX…”. 

(…)

“Permanecerá la Iglesia de Jesucristo, la Iglesia que cree en el Dios que se ha hecho ser humano y que nos promete la vida más allá de la muerte. De la misma manera, el sacerdote que sólo sea un funcionario social puede ser reemplazado por psicoterapeutas y otros especialistas. Pero seguirá siendo aún necesario el sacerdote que no es especialista, que no se queda al margen cuando aconseja en el ejercicio de su ministerio, sino que en nombre de Dios se pone a disposición de los demás y se entrega a ellos en sus tristezas, sus alegrías, su esperanza y su angustia…”

lunes, 29 de mayo de 2023

María "Madre de la Iglesia" en la Plaza San Pedro


 (foto del articulo de Osservatore Romano, utilizado tambien como fuente parcial)

Al acercarnos a la Basílica de San Pedro vemos al costado derecho sobre el Palacio Apostólico un mosaico de Nuestra Señora Mater Ecclesiae Madre de la Iglesia y debajo de la imagen el escudo de Juan Pablo II con su lema Totus Tuus, imagen muy querida por quienes la asociamos tan directamente con Juan Pablo II.

La historia de la imagen va mas allá en el tiempo pues se trata de una imagen histórica, “rebautizada” por el Papa Pablo VI y anunciado su nombre en la catequesis del 18 de noviembre de 1964 . “Maria, - decia el Papa Pablo VI – como sabemos, ocupa una posición singularísima; Ella también es miembro de la Iglesia, ha sido redimida por Cristo, es hermana nuestra; y precisamente en virtud de haber sido elegida Madre del Redentor de la humanidad, y en razón de su perfecta y eminente representación del genero humano, puede considerarse con todo derecho moral y típicamente Madre de todos los hombres, y especialmente nuestra como creyentes y redimidos, Madre de la Iglesia, Madre de todos los Fieles. Por ello, queridos Hijos e Hijas, nos complacemos en anunciarles que concluiremos esta sesión del Concilio Ecuménico, que ha delineado la doctrina de la Iglesia, con el gozo de otorgarle a Maria el titulo que tan bien le corresponde de Madre de la Iglesia «Mater Ecclesiae».

San Juan Pablo II recordaba este nombramiento durante su visita a Brescia en 1982 en su encuentro con el pueblo de Concesio (pueblo natal de Giovanni Battista Montini, el Papa Pablo VI)

Y también lo recordó el Santo Padre Benedicto XVI en el rezo del Ángelus desde la Plaza Pablo VI de Brescia en su visita apostólica a Brescia y Concesio en el 2009.

Por otro lado Juan Pablo II Juan Pablo II explica exhaustivamente el origen y las razones del nombramiento de María como “Madre de la Iglesia” en su Audiencia del 17 de septiembre de 1997.

La imagen (mosaico) de la Plaza San Pedro mide unos 2,5 mts de altura y fue colocada allí entre noviembre y diciembre del año 1981. Después del atentado que sufriera el Papa las autoridades del Vaticano quisieron dejar un signo visible y así se decidió dejar marcado el lugar del atentado, donde ahora, entre el adoquinado del costado derecho (Porta di Bronzo) fue colocada una placa de mármol con el escudo de Juan Pablo II y la fecha del atentado.




Pero el Papa convencido que debía su vida a la intervención de la Virgen María quiso tener en la plaza una imagen de María recordando además que ya alguien le había expresado que en la plaza “faltaba” algo porque entre las estatuas de Cristo, los apóstoles y los santos no estaba presente la Virgen María. Fue así que se decidió encontrar un lugar y el Papa expreso su deseo que fuese una imagen de María como Madre de la Iglesia. La imagen elegida fue el fresco histórico que había sido salvado y transferido a la nueva Basílica después de completada la cúpula de Miguel Angel. Esta imagen original se encuentra en la Capilla de la Columna situada en el costado izquierdo de la Basílica, imagen que llamada asi porque había sido pintada sobre una columna de la vieja basílica, colocada en este altar recién en 1607.

 


En esta imagen se inspira la reproducción en mosaico que ahora vemos en la Plaza San Pedro sobre un remate esquinero que sobresale del complejo mayor del Palacio Apostólico. (segun la foto al comienzo de este post).

 San Juan Pablo II bendijo la imagen de su protectora el 8 de diciembre de 1981 durante  Ángelus  

“Hoy, solemnidad de la Inmaculada Concepción, rezamos nuestra plegaria del Ángelus, por primera vez, ante la Virgen Santísima, Madre de la Iglesia, que mira a la Plaza de San Pedro desde el mosaico, colocado en un ángulo de este Palacio Apostólico. En el marco de esta plaza estupenda faltaba una imagen, que evocase también visiblemente la presencia de Aquella a quien "la Iglesia católica, instruida por el Espíritu Santo, venera como Madre amantísima con afecto de piedad filial" (Lumen gentium, 53). Estoy contento de inaugurar, en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, este testimonio de nuestro amor y devoción, y confío que Ella, con solicitud constante, quiera continuar "cuidándose de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad" (cf. ib., 62) permitiendo también a nuestra generación experimentar la invencible potencia de su protección materna. Ahora bendeciré la imagen de la Virgen "Madre de la Iglesia", manifestando el deseo de que todos los que vengan a esta plaza de San Pedro eleven hacia Ella la mirada, para dirigirle, con sentimiento de filial confianza, el propio saludo y la propia oración.”





viernes, 26 de mayo de 2023

Juan Pablo II : Los siete dones del Espíritu Santo

 


Anunciados en el Regina Caeli del 2 de abril de 1989 

"en nuestra cita dominical para el rezo el "Regina coeli", meditaremos sobre los dones del Espíritu Santo. Invocaremos la intercesión de la Virgen María para que se nos conceda comprender más en profundidad tales dones, recordando con fe que descendió primero sobre Ella el Espíritu Santo y la cubrió con su sombra la potencia del Altísimo (cf. Lc 1, 35); recordaremos también que precisamente María fue partícipe de la asidua oración de la Iglesia naciente en espera de Pentecostés."

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"Con la perspectiva de la solemnidad de Pentecostés, hacia la que conduce el período pascual, queremos reflexionar juntos sobre los siete dones del Espíritu Santo que la Tradición de la Iglesia ha propuesto constantemente basándose en el famoso texto de Isaías, referido al "Espíritu del Señor" (cf. Is 11, 1-2).

El primero y mayor de tales dones es la sabiduría, la cual es luz que se recibe de lo alto: es una participación especial en ese conocimiento misterioso y sumo, que es propio de Dios. En efecto, leemos en la Sagrada Escritura: "Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza" (Sb 7, 7-8).

Esta sabiduría superior es la raíz de un conocimiento nuevo, un conocimiento impregnado por la caridad, gracias al cual el alma adquiere familiaridad, por así decirlo, con las cosas divinas y prueba gusto en ellas. Santo Tomás habla precisamente de "un cierto sabor de Dios" (Summa Theol. II-II, q.45, a. 2, ad. 1), por lo que el verdadero sabio no es simplemente el que sabe las cosas de Dios, sino el que las experimenta y las vive.

Además, el conocimiento sapiencial nos da una capacidad especial para juzgar las cosas humanas según la medida de Dios, a la luz de Dios. Iluminado por este don, el cristiano sabe ver interiormente las realidades del mundo: nadie mejor que él es capaz de apreciar los valores auténticos de la creación, mirándolos con los mismos ojos de Dios.  

o    Reflexión sobre los siete don"es del Espíritu Santo
(2 de abril de 1989)

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o    Don de la Sabiduría (9 de abril de 1989)
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o    Don de la Inteligencia (16 de abril de 1989)
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o    Don de la Ciencia (23 de abril de 1989)
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o    Don del Consejo (7 de mayo de 1989) 
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o    Don de la Fortaleza (14 de mayo de 1989) 
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o    Don de la Piedad (28 de mayo de 1989) 
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o    Don del Temor de Dios (11 de junio de 1989)
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     Invito además visitar el Sitio de la Santa Sede donde además de los textos correspondientes a la celebración de Pentecostés 2010 se han recopilado documentos, catequesis, reflexiones y mensajes de años anteriores correspondientes a varios Pontífices,

jueves, 25 de mayo de 2023

Oración por la patria

 

 

Feliz dia de la Patria

 

Hoy mas que nunca no nos olvidemos de la oración por la Patria. Paz y bien  para todos los argentinos y los habitantes de nuestra Patria!

 

Oración por la Patria

 Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados. Precisamos tu alivio y fortaleza. Queremos ser nación, una nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda. Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina! 

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Amén.

 

Conferencia Episcopal Argentina

 

 


viernes, 19 de mayo de 2023

Juan Pablo II, un hombre eucarístico" - Slawomir Oder (2/2)

 


Recuerdo mi primer encuentro con el Santo Padre, cuando participe en el congreso que se llevo a cabo el 18 de junio de 1983 en Czestochowa.   Fue un encuentro de aquellos que, entrando repentinamente y con fuera en tu existencia, la descomponen, sembrando una semilla de inquietud tal que no puedes fingir que nada ha pasado y que tu vida sigue como antes. Aunque después del primer momento de entusiasmo intentas volver a la normalidad, tratando de archivar aquel encuentro entre otros vividos, la semilla arrojada permanece escondida y, en el momento oportuno, vuelve con toda su fuerza de convencimiento y de inquietud, desafiándote a abandonar la actitud de cobardía o de apatía e impulsándote a afrontar el desafío con coraje.

El Papa era valiente en afrontar las adversidades y los desafíos con coraje. Y fue el deseo de comunicarnos este coraje lo que le impulsó a dirigirnos estas palabras aquel lejano 18 de junio de 1983 enCzestochowa: “Sed exigentes con vosotros mismos aún cuando ninguno os exigirá nada”.  

Era fundamental para él “entrar y permanecer en el espacio del Santísimo Sacramento” Y era precisamente en este lugar, en este espacio de encuentro con Cristo amado, donde le Divino Escultor esculpía los trazos más hermosos, los más parecidos a Si, en lo profundo del corazón de Juan Pablo II.  Me viene a la mente eltono bromista que él asumió  en el curso del encuentro con los jóvenes durante la celebración del Gran Jubileo en Roma.  Hablando con ellos bromeaba y recordaba el dicho popular polaco “Z jakim przestajesz, takim sie stajesz” “Dime con quien andas y te diré quien eres” Se refería entonces a la juventud de sus interlocutores, que rejuvenecían su corazón.  Pero aquel dicho, expersion de la sabiduría popular, encontró su aplicación más profunda al final de los días de la peregrinación terrena de Juan Pablo II, cuando su sufrimiento lo introducía mayormente en el misterio de Cristo y la muerte cerraba la larga parábola de su calvario. El vivió en una profunda comunión con Cristo identificándose siempre mas con el misterio que celebraba como sacerdote.

Conocemos muchas imágenes del Papa, pero me parece que su personalidad queda expresada de manera más completa, madura, profunda y verdadera en la fotografía tomada en su capilla el último viernes Santo: el Papa enfocado por detrás, apoyado en la cruz que aprieta entre las manos, abrazándola tanto hasta ser una cosa con ella. “Ha cumplido la carrera”. Se ha convertido en testigo auténtico del amor de Dios. Llevo esta imagen en mi corazón como se lleva la foto de una persona amada.

El Papa Benedicto XVI recordó “con cuanta devoción él celebraba la Santa Misa, centro de cada una de sus jornadas. Y Cuanto tiempo transcurría en adorante y silenciosa oración ante el sagrario. En los últimos meses la enfermedad lo asemejó cada vez más a Cristo sufriente. Conmueve el pensar cómo, en la hora de la muerte, el unió el ofrecimiento de la propia vida a la de Cristo, en la Santa Misa que se celebraba junto a su lecho” (Angelus, Castel Gandolfo, 4 de septiembre de 2005) 

 Queridos amigos, concluyendo mi reflexión quisiera desear a todos, mientras descubrimos en la Eucaristía la riqueza del amor de Dios, vivir sabiéndonos amados por Dios, como verdaderos hijos Suyos, recibiendo la fuerza que nos impulsa a volar alto, hacia la santidad, es decir, hacia la plenitud de la medida de la vida cristiana ordinaria, celebrando con toda nuestra vida el Mysterium fideicomo sacerdotes profetas  y reyes. Sea este nuestro modo de custodiar el testamento espiritual de Juan Pablo II y de pagar la deuda de amor. Sea ésta nuestra respuesta a la invitación que nos dejó en el Mane nobiscum Domine: “Llevad al encuentro con Jesus escondido bajo los velos eucarísticos todo el entusiasmo de su edad, de su esperanza, de su capacidad de amar (Mane nobuscum 31) 

 

Juan Pablo II, un hombre eucarístico" - Slawomir Oder (1/2)

 


Toda la enseñanza doctrinal de Juan Pablo II se desarrolla alrededor de la Eucaristia, centro vital en torno al cual se recoge para alimentar la fe y el entusiasmo (Mane nobiscum 4)  con el fin de llegar a su celebración mas vivía y sentida de la cual “surja una existencia cristiana transformada por el amor” (Mane nobiscum 29)

 De las innumerables intervenciones del papa Juan Pablo II sobre el tema de la Eucaristía se pueden individuar cinco grandes hilos temáticos: El Papa enseña que:

 - La Eucaristía es el sacramento de la vida eterna, del acercamiento de Dios y de su amor que abre al hombre la prospectiva que va más allá de la muerte; es, además, un sálido fundamento de la reconciliación entre los hombres y camino seguro hacia el Reino de Dios.

- El segundo grupo temático contempla la Eucaristía como sacrificio de la Cruz, como el verdadero Pan y la verdadera Bebida para la vida en Dios, que sacia el hambre y la sed más profunda del corazón humano y lo colma de paz; es el sacramento del amor de Dios: fuente de la radical transformación del corazón humano por la acción del Espíritu Santo que produce los frutos de alegría y de santidad. Mediante la estrecha unión entre la Eucaristía y el sacramento de la reconciliación, Aquella puede ser considerada vía de la conversión del hombre y de su regeneración.

 La Eucaristía en relación a la Iglesia es sacramento que la edifica y la nutre: “Ecclesia de Eucaristia vivit”. El sacrificio eucarístico es fundamento de la comunidad eclesial, centro y culmen de su vida sacramental. En el contexto de estas reflexiones el Papa torna frecuentemente a considerar la relación que existe entre la Eucaristía y cada miembro particular del Cuerpo Místico de Cristo en el ejercicio del sacerdocio común y el rol específico e insustituible del sacerdote, el único que obra “in persona Christi”. Este rol específico de cada sacerdote lo pone en una situación de particular responsabilidad en relación al Misterio que celebra y en relación al pueblo de Dios. Es, de hecho, una gran labor y un servicio fundamental en el confronto de la comunidad el introducirla en el Misterio del Sacrificio, en el Misterio del Amor, en el Misterio de la Presencia, en el Misterio de la Comunión. Por otra parte, todos los miembros de la comunidad eclesial están llamados a descubrir la riqueza de los tesoros espirituales presentes en la Eucaristía que Esta difunde en la vida de la iglesia doméstica, en la relación entre los cónyuges, en el tejido social dentro del cual la Iglesia vive y al progreso del cual contribuye. En este contexto la Eucaristía se convierte en el fundamento más profundo de la solidaridad entre los hombres.

 Un puesto especial ocupa el aspecto ecuménico da la enseñanza pontificia sobre la Eucaristìa. “Quanta est nobis via?” pregunta el Papa en la enciclica “Utunum sint” sobre el ecumenismo. Esta pregunta pone a la comunidad eclesial delante de la urgencia de dejarse guiar del Espíritu Santo, el único que puede resolver las dificultades humanamente irresolvibles. Esta necesidad es tanto más urgente cuanto más la Iglesia se encuentra delante a los interrogativos del mundo acerca de las razones de la “pretensión” cristiana. De hecho, “sólo la Iglesia reconciliada eucarísticamente podrá ser signo – sacramento de la unidad de todo el género humano y de la paz en el mundo” (Discurso durante el encuentro ecuménico en Varsovia 8/06/1987).  

- El último de los grandes hilos temáticos relativos a la Eucaristía considera las indicaciones práctico – pastorales que ofrecen nuevos y reproponen antiguos instrumentos de expresión y de profundización de la fe en la Presencia real de Cristo en el Santìsimo Sacramento. El culto eucarístico encuentra, de hecho, su variada expresión en las visitas, adoraciones, exposiciones, celebración de horas santas, “cuarenta horas”, procesiones eucarísticas y en la celebración de los congresos eucarísticos. Sin embargo, todas estas formas de expresión de la fe eucarística presuponen y exigen la forma más común del culto eucarístico: la plena participaciòn a la Misa dominical. La viva y autèntica piedad eucarística hace nacer, como recuerda el Papa, “el estilo sacramental de la vida cristiana” (Cfr. Dominicae cenae)."

Y es precisamente el profundo y radical estilo eucarístico de la vida de Juan Pablo II lo que constituye la atracción irresistible de su personalidad. Es precisamente en cuanto hombre autentico y auténticamente empeñado en vivir el estilo sacramental de su vida, que el Papa puede proponer metas altas y empeñativas.  Los horizontes que el Papa abre  a los hombres están enraizados en la certeza de las potencialidades escondidas en el hombre en cuanto hijo de Dios, redimido por Cristo, que ”lo amó hasta el extremo” y lo llamó a la comunión con Dios y a la santidad de vida.

La solidaridad de Dios alcanzó su culmen cuando se entregó a Si mismo al hombre y por el hombre. Y es esto el infinito don de la Eucaristía: Cristo Es el don que hace al hombre deudor y creativo; es el don que construye nuestra humanidad y nos de la fuerza que nos impulsa, porque “el hombre se hace fuerte por la conciencia de sus fines, por la conciencia de ser amado. Para tener la fuerza que me empuja, tengo que estar seguro de ser amado. La Eucaristía significa esta conciencia: yo soy amado”…Krakow, 10 de junio de 1987, Encuentrocon los jóvenes) 

jueves, 18 de mayo de 2023

Feliz cumpleaños en el cielo Santo Padre querido

 Recordando

La mañana del 18 de mayo de 1996 en el patio interior del Palacio Arquidiocesano de Ljubljana, era todo alboroto… preparativos....cuchicheo infantil….expectativa. Casi 100 niños, participantes de siete distintos coros parroquiales de Ljubljana-Centro, algunos con sus instrumentos, se habian congregado para saludar al Santo Padre el dia de su cumpleaños.  Sus ojos fijos en el balcón donde aparecería...