Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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miércoles, 25 de enero de 2023

Karol Wojtyla: La Madre – 1.El primer instante del cuerpo venerado

 




Karol Wojtyla: Poesías, LA MADRE, Biblioteca de Autores Cristianos 1979


Karol Wojtyla : La Madre – 4. concentración madura

 


Las madres saben los instantes en los que el misterio

humano

despierta un reflejo de la luz en sus pupilas,

que parece tocar el corazón con la mirada apenas.

 

Sé de estas lucecitas que pasaron

sin despertar ningún eco

Y duran lo que dura un pensamiento.

 

Hijo mío, complicado y grande, hijo sencillo,

conmigo te acostumbraste a pensamientos comunes a

todos los hombres,

y, a la sombra de estas ideas, esperas la profunda voz

Del corazón

que en cada persona suena de manera distinta.

Yo soy la madre absoluta

y esta plenitud nunca me cansará.

 

Cuando eres presa de un instante como éste,

no sientes cambio alguno, todo lo mío te parece

sencillo.

Ya sabes, cuando las madres captan en los ojos de sus

hijos

el hondo latido del corazón,

también estoy allí, recogida en su misterio.

 

 

Karol Wojtyla: Poesías LA  MADRE, Biblioteca de Autores Cristianos 1979

jueves, 17 de febrero de 2022

Karol Wojtyla: El actor (Perfiles de Cireneo)




¿Cuántos crecieron a través mío,

alrededor de mi, a partir de mi?

He llegado a ser el cauce de un torrente

llamado hombre.

 

Pasa por mí una multitud de otros,

¿Cómo he podido conservar mi identidad?

Siempre demasiado cerca de mí mismo,

en ninguno alcanzo la perfección.

Lo que en mí ha quedado de mi,

¿puede mirarse sin temor?

 

Karol Wojtyla,  El Actor: Perfiles de Cireneo (Poesias, BAC, Madrid 2005)


miércoles, 17 de marzo de 2021

Juan Pablo II Tríptico Romano El juicio

 


Y aquí precisamente, al pie de esta maravillosa policromía Sixtina

se reúnen los cardenales – la comunidad responsable

de la heredad de las llaves del Reino. Viene precisamente aquí.

Y Miguel Ángel de nuevo abarca con la visión.

«En El vivimos, nos morimos y existimos»…

¿Quién es Él?

He aquí la mano creadora del Anciano Todopoderoso dirigida hacia Adán…

En el principio creo Dios…

Él, que vio todo…

La policromía Sixtina hablará, entonces, con la Palabra del Señor:

Tu es Petrus (Tú eres Pedro)  - oyó Simón, hijo de Jonás.

«Te doy las llaves del Reino»,

Los hombres a quienes se confió el cuidado de la heredad

     [de las llaves, se encuentran aquí se dejan abarcar

     [por la policromía Sixtina,

Por la visión que dejó Miguel Ángel

Así fue en agosto y, luego en octubre del memorable año

De los dos conclaves,

Y así será de nuevo, cuando se presente la necesidad,

Después de mi muerte,

Es menester que les hable la visión de Miguel Ángel.

«Con-clave»: el común cuidado de la heredad de las llaves,

De las llaves del Reino.

He aquí que se ven entre el Principio y el Final,

entre el Día de la Creación y el Día del Juicio…

¿Se permitió al hombre morir una sola vez y, luego

     [el Juicio!

La transparencia final y la luz

La transparencia de los hechos

La transparencia de las conciencias

Es preciso que, durante el cónclave, Miguel Ángel

concientice a los hombres

No olvidéis:  Omnia nuda et aperta sunt ante oculos Eius.

Tú que penetras todo – indica!

Él indicará…

 

El juicio – Tríptico Romano – Postfacio – Karol Wojtyla

 

 

 

domingo, 10 de noviembre de 2019

Cuando yo pienso : Patria



Cuando yo pienso : Patria

Cuando yo pienso, cuando digo: Patria,
Me estoy expresando a mí mismo, y me enraizo,
Y el corazón me dice que ella es la frontera oculta
Que va de mí hacia los otros hombres
Para abrazarlos a todos en un pasado
Más antiguo que cada uno de nosotros…

Y de ese pasado – cuando yo pienso: Patria
Emerjo para encerrarla en mí como un tesoro,
Y sin cesar me acucia el ansia
De cómo engrandecerla,
De cómo ensanchar el espacio
Que mi patria habita.

Karol Wojtyla: Cuando pienso en la patria, Poesias, BAC, 1979

jueves, 25 de julio de 2019

Él, el primer vidente



« En El vivimos, nos movemos y existimos»
Dice Pablo en el Areópago de Atenas
¿Quién es Él?
Es como un especio inexpresable que abarca todo –
Èl es el Creador:
Abarca todo llamando a la existencia a partir de la nada,
no sólo en el principio sino para siempre.
Todo permanece, cambiando continuamente –
«En el principio fue el Verbo y por Él todo se hizo».
El misterio del principio nace junto con el Verbo, emana del Verbo.
El Verbo – la eterna vision y la eterna expresión.
El que creó, vio – vio «que era bueno»,
Vio con la visión distinta de la nuestra.
Él – el primer vidente –
Vio, hallaba en todo alguna huella de su Ser, de su plenitud –
Vio: Omnia nuda et aperta sunt ante oculos Eius
Desnudo y transparente –
Verdadero, bueno y bello –

Karol Wojtyla

Primer vidente, Meditaciones sobre el Libro del Génesis en el umbral de la Capilla Sixtina, Triptico Romano

jueves, 12 de marzo de 2015

Karol Wojtyla : La samaritana


“Aquel pozo me ha unido contigo,
me ha sumergido en tu persona.
Nada había entre nosotros, nada,
sino la profunda claridad que tiembla
como una pupila limpia,
engastada en la órbita de piedras del brocal.
La claridad me sumergió en tus ojos
y me ha encerrado en ellos.”

Karol Wojtyla: Poesías, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) 1993  

"Díjole la mujer: Señor, dame de esa agua para que no sienta más sed" (Jn 4, 15). La petición de la samaritana a Jesús manifiesta, en su significado más profundo, la necesidad insaciable y el deseo inagotable del hombre. Efectivamente, cada uno de los hombres digno de este nombre se da cuenta inevitablemente de una incapacidad congénita para responder al deseo de verdad, de bien y de belleza que brota de lo profundo de su ser. A medida que avanza en la vida, se descubre, exactamente igual que la samaritana, incapaz de satisfacer la sed de plenitud que lleva dentro de sí.”

jueves, 10 de julio de 2014

El consuelo de tus manos, Veronica



Y ahora espero el consuelo de tus manos
llenas de humildes empresas,
espero tus manos, que tiernamente
sostienen el sencillo velo.
Levántalas, Verònica,
haica el paìs de los significados ùltimos,
levanta tus manos
y toca con ellas luego el rostro del hombre.

“La Verónica” – I, Verónica 4, Poesías de Karol Wojtyla 

martes, 1 de julio de 2014

Te lo ruego, Señor: apártate de mí…


Te lo ruego, Señor: apártate de mí,
no dejes que mi frágil pensamiento
se  hunda en el abismo de la impotencia
-          porque no hay gratitud tan grande
que pueda abrazar lo infinito,
aunque el corazón te abrace
con el brillo rojo del sol.

-          y aunque pudiera abrazar el universo,
y aunque ardiera hasta la locura,
y aunque me entregara por entero,
yo sé que nada entregaría.

Tu cada día multiplicas
mi impotencia
al someter tu infinitud
a mi débil pensamiento.

Karol Wojtyla, Canción sobre el Dios oculto, II, 12 (Biblioteca de Autores Cristianos)


domingo, 25 de mayo de 2014

Peregrinación a los Santos Lugares (2 de 2) Poema de Karol Wojtyla

Acompañando la peregrinación del Papa Francisco a Tierra Santa (ver posts en mi otro blog publico en dos posts  una parte del poema de Karol Wojtyla Peregrinación a los Santos lugares


UN ARBOL – 2da parte

Entre todos los lugares del encuentro,
este es el lugar definitivo y único.
El mundo nunca podrá apartarse de él.
Es el lugar de la confirmación del mundo.
No puede el hombre florecer únicamente en las
     ciudades,
donde las casas hace tiempo que se hicieron
más altas que las copias de los árboles.
La gente sin hogar vuelve
a poblar esta Tierra, gracias a la Cruz.

No queda rastro de El.
Ni siquiera se ve la roca donde levantaron la cruz.
Cerca del lugar donde todas las cosas nacieron al último
     sentido.
Han levantado casas provisionales. Arquitectura
accidental y al tiempo significativa.
Todo lo que es parte y aspecto se aclara en la totalidad.
Este es el lugar de la totalidad, la morada d todos los
     encuentros
y de todos los hombres. Fuera de este sitio
Son hombres sin hogar.

El hombre brota, crece, florece en las ciudades:
Las ciudades le expulsan, y un día
Se queda sin hogar y busca
Cobijo donde sea, acomodo
En una arquitectura accidental e improvisada.
Una nueva ciudad accidentalmente surge, pero
aún así en el fondo oscuro
algún sentido nuevo se encuentra, como agua
de un manantial que aflora.
La Cruz se ha convertido para nosotros en el pozo de
     Jacob.


Karol Wojtyla: Poemas, Librería de Autores Cristianos, Madrid 1993

viernes, 23 de mayo de 2014

Peregrinación a los Santos Lugares (1 de 2) Poema de Karol Wojtyla


(Sólo quedan 8 olivos milenarios custodiados por los franciscanos con esmero a los que tienen que injertar para  que no mueran. Esa savia  nueva somos nosotros."Formamos parte  del Cuerpo de Cristo." (foto de Recogiendo piedras – Peregrinaciòn a Tierra Santa) 


Acompañando la peregrinación del Papa Francisco a Tierra Santa (ver posts en mi otro blog publico en dos posts  una parte del poema de Karol Wojtyla Peregrinación a los Santos lugares

4. UN ARBOL

Vino a estos lugares Abraham en su viaje.
Abraham, el hombre del gran encuentro (tres viditet unum adoravit).
Su encuentro interior abrióse a estos lugares,
toda la tierra entera se hizo Tierra,
es decir morada. Abraham, padre, en cuya estirpe
ha de surgir el nuevo Adán.

A estos lugares hay que venir a través del desierto.
Abraham buscaba pasto y en el desierto
de su propio yo vio tan sólo un árbol
(tres vidit et unum adoravit), y hacia Él dirigió
   sus pasos.
¡Árbol frondoso!
¡Qué alcance su sombra a todos los hombres,
animales y plantas!
Todo el pueblo
debe seguir los pasos de Abraham.

Hoy los aviones - «Arabic airlines»(*) cubren
el recorrido en dos horas. ¿Hemos evitado el esfuerzo
de caminar lejos y lejos de la tierra pobre,
de la tierra baldía? Pasaremos lejos
el monte Sinaí, pero ellos
tuvieron el valor de ir derechos
al encuentro del monte.

¡Tierra, tierra, responde a la sabiduría eterna!
El lugar del encuentro debe dejar de ser desierto
y convertirse en oasis. El hombre ha de florecer
al sentir tu llegada.
¡Ven y trae contigo primavera para el hombre!

¿Se te puede cambiar, acaso,
por las ciudades que florecieron en el pasado
y las que en el futuro van a florecer? ¿Podemos
cambiar por lugares floridos el monte pelado
donde se hincó la cruz?
El pueblo caminaba hacia este lugar a través del
     Desierto…


(*)nótese que el poema fue escrito en 1965
Karol Wojtyla: Poesías, Biblioteca de Autores Cristianos, 1993)

Invito leer mis posts etiquetados Poesias
y Recogiendo piedras - Peregrinación a Tierra Santa - preciosa guia para quien planee viajar o simplemente saber más de estas tierras privilegiadas)

miércoles, 26 de febrero de 2014

¡Oh Madre! Yo soy Juan el pescador


Imploración de Juan

¡Oh Madre! No detengas el ritmo del corazón
      que sube a tu mirada,
no cambies en nada este sentimiento,
en tus manos transparentes has de traerme
la misma oleada.

Es Él quien te lo pide.
Yo soy Juan el pescador, merezco poco que
     se enamoren de mi. Todavia lo recuerdo a orillas del lago,
la menuda arena bajo mis pies,
cuando de repente, El.

No podrás recoger este misterio en mí,
pero dulcemente yo estaré en tus pensamientos,
como una hoja de mirto.

Que pueda decirte madre, como El lo quiso,
te ruego que no toques en nada esa palabra:
en verdad no es fácil medir su hondura,
cuyo sentido para ambos fue inspirada por El,
para que en El encuentre cobijo todo nuestro amor
     ancestral.


Karol Wojtyla . Poesias, La Madre, II, 1 (Biblioteca de Autores Cristianos, 1979)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Karol Wojtyla/Juan Pablo II y el amor a su patria Polonia


Entrevista al padre Aldino Cazzago, director de la Revista Internacionbal de Teologia y Cultura “Communio” por Michelange Nasca (traducido de Vatican Insider)



En su último libro, “Juan Pablo II. «Ama a los demás pueblos como al tuyo», publicado por Jaca Book, el director de la Revista “Communio” desarrolla y profundiza en la personalísima e intensa unión de Karol Wojtyla con su patria, Polonia. Nos encontramos con él para hacerle algunas preguntas:.

Generalmente tratándose de un papa se acostumbra resaltar los principales temas de su magisterio y de su apostolado. Usted, en cambio, hablando de Juan Pablo II, ha escogido el tema de la nación y de la patria.
Mas allá de los grandes temas de la enseñanza y del magisterio, desarrollados durante el periodo de su largo pontificado, de  hecho Juan Pablo II nos ha dejado en herencia también una historia de la extraordinaria relación con su tierra de origen. Como ha dicho el historiador Andrea Riccardi, Juan Pablo II es el primer papa de los 900 que no se “desnacionalizó”. En general cuando los obispos se convierten en papas – precisamente por las características de su ministerio, específicamente católico – dejan un poco de lado su relación con la tierra de origen;  Karol Wojtyla, en cambio nunca ocultó – sino que además se  mostraba orgulloso de su relación con las raíces polacas, y en diversas circunstancias siempre ha hecho saber y dejado en claro la gran riqueza que él había podido traer de la cultura cristiana de su tierra, de su patria.

Cuáles son los textos donde la relación de Juan Pablo II con la tierra polaca sobresale mas? 
Juan Pablo II comenzó a reflexionar sobre el tema de la patria y de la nación ya como obispo, para explicar/se, ante todo a sí mismo, que es la patria y que es la nación. 
Karol Wojtyla – creo que es importante resaltarlo – ha desarrollado sus argumentos por medio de la poesía. Entre sus obras literarias tenemos tres largas y bellísimas poesías que demuestran la particular unión del Arzobispo de Cracovia con la historia y la cultura polacas. Una de ellas es la poesía titulada “Vigilia pascual 1966”. En Polonia se festejaban los 1000 años del cristianismo, y Wojtyla – casi como a través de una lupa -  reflexionaba sobre estos mil años de fe, a la luz del misterio pascual. Algunos años más tarde, en 1974 escribía una segunda larga poesía titulada “Pensando mi patria”, una verdadera joya de meditación sobre el tema de la patria: en aquellos esplendidos versos escribía “Cuando yo pienso, cuando digo  «patria» me estoy expresando a mí mismo, y me enraizo y el corazón me dice que ella es la frontera oculta que va de mi hacia los otros hombres para abrazarlos a todos en un pasado más antiguo que cada uno de nosotros.”
Para Wojtyla la patria no es una torre de marfil, un recinto cercado por alambre detrás del cual esconderse, sino que directamente es una frontera oculta que va de mi hacia los otros, una ventana que se abre a un encuentro con quienes están mas allá de sí mismos. Finalmente me gusta recordar la tercer poesía, escrita en 1978, a pocos meses de  su elección al pontificado al santo patrono de la ciudad de Cracovia, San Estanislao muerto en 1079 por orden del Rey Boleslao, el Atrevido.  Leída ya concluido su pontificado podemos decir, que sin saberlo, en esta poesía, Juan Pablo II – reflexionando sobre San Estanislao – implícitamente dice algo de sí mismo. “La Iglesia – escribía – se ha abrazado con mi tierra para que todo lo que está atado en ella, esté también atado en los cielos. Hubo un hombre (Estanislao) en quien mi tierra se dio cuenta de que está también atado en los cielos.  Hubo un hombre así, hubo otros hombres…y siempre los habrá…Por ellos mi tierra se ve en el sacramento de una nueva existencia”. Cuando escribía estas palabras Karol Wojtyla, probablemente, habrá pensado que su misión en aquel contexto histórico – ideológicamente difícil para la nación entera, herida por la cultura marxista que tenía como objetivo terminar de “desconectar” la tierra del cielo – era en cambio recordarse a si mismo, a la Iglesia y a la nación que la historia polaca no podía ser pensada y reeescrita sin el aporte del cristianismo.  

Para Juan Pablo II, el término patria es solo un valor afectivo?

 La respuesta a esta pregunta la encontramos en el discurso que Juan Pablo II tuvo durante su primer viaje a Polonia, en junio de 1979. Apenas aterrizado en Varsovia, se dirigió a las autoridades civiles en estos términos: “La palabra "patria" tiene para nosotros un significado tal, conceptual y a la vez afectivo, que otras naciones de Europa y del mundo no parecen conocer, especialmente las que no han experimentado —como nuestra nación— daños históricos, injusticias y amenazas.”  En 1920 cuando nació Karol Wojtyla,  Polonia – durante casi 120 años dividida entre Austria, Prusia y Rusia – hacia dos años que había recuperado su independencia. No obstante esta división política, no se había perdido entre los polacos el sentimiento de pertenencia a la nación. Todo esto había ocurrido sobretodo – como explicaría el Papa en reiteradas oportunidades en sus varios viajes a su patria – porque el pueblo polaco había encontrado en la cultura un factor significativo de cohesión y de identidad.