Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

miércoles, 2 de abril de 2025

Jorge Mario Bergoglio: Juan Pablo II un hombre coherente


La Virgen María se entronca en esa larga fila de la historia, de hombres y mujeres que le dijeron a Dios que sí y que en su vida llevaron adelante esa actitud obediencial. Una fila de hombres y mujeres que comenzó el día que nuestro padre Abrám salió de su casa sin saber a dónde iba. Obedeció y creyó. Y hoy, solemnidad de la Encarnación del Verbo, el Hijo de Dios también comienza este camino histórico.

(…)  “Yo vengo para hacer, Dios, tu voluntad". Y María, a su vez dice: que se haga en mi según tu voluntad ".

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Dios se mete en esta caravana humana, se mete en este camino y sigue avanzado con nosotros y Dios se va metiendo en las hendijas de nuestra existencia, es uno más de los nuestros. El Verbo es ungido, y antes de ser ungido con el aceite de la elección es ungido con nuestra carne “para hacer tu voluntad” y así comienza el camino de Cristo. “Para hacer tu voluntad” y al final en las horas más críticas de su vida a punto de ser tomado preso siente esa profunda agonía en la soledad del monte y en la soledad de su corazón: " Padre que no se haga lo que yo quiero sino tu voluntad". Coherencia obediencial de una vocación. Coherencia de aquel que se siente llamado y obedece ese llamado y camina según ese llamado, y es uno que camina con nosotros. La cercanía, la projimidad de Dios caminando con nosotros. Yo he sido enviado, he sido ungido con el óleo de la alegría, dice el Señor. Para liberar cautivos, para dar vista a los ciegos, para curar leprosos, para hacer andar a los débiles de rodillas. Ungido para caminar junto a toda limitación humana, a todo gozo humano, a toda miseria humana; ungido con la autoridad de servicio de aquel que vino a caminar, a ser Emmanuel, Dios con nosotros para servir. La actitud obediencial de Cristo: "Me diste un cuerpo y yo dije aquí estoy para hacer tu voluntad" es el meollo de la coherencia, y no digo solo de coherencia cristiana sino de coherencia humana.

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 Y en esta fiesta de la Anunciación del Señor recordamos a otro gran coherente. Decía esta escritora argentina, cuyo texto leímos al comenzar la misa: Con este coherente “termina el siglo XX ". Juan Pablo simplemente fue coherente, nunca engañó, nunca mintió, nunca chicaneó. Juan Pablo se comunicó con su pueblo, con la coherencia de un hombre de Dios, con la coherencia de aquél que todas las mañanas pasaba largas horas en adoración, y porque adoraba se dejaba armonizar por la fuerza de Dios. La coherencia no se compra, la coherencia no se estudia en ninguna carrera. La coherencia se va labrando en el corazón con la adoración, con la unción al servicio de los demás y con la rectitud de conducta. Sin mentiras, sin engaños, sin doblez. Jesús dijo de Natanael una vez cuando venía caminando: "Aquí tienen a un israelita derecho, sin doblez". Creo que lo podemos decir de Juan Pablo, el coherente. Pero era coherente porque se dejó cincelar por la voluntad de Dios. Se dejó humillar por la voluntad de Dios. Dejó que creciera en su alma esa actitud obediencial que tuvo nuestro padre Abraham y desde allí todos los que lo siguieron.

 Recordamos a un hombre coherente que una vez nos dijo que este siglo no necesita de maestros, necesita de testigos, y el coherente es un testigo. Un hombre que pone su carne en el asador y avala con su carne y con su vida entera, con su transparencia, aquello que predica.

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Es un testigo. Termino repitiendo sus palabras: "Lo que necesita este siglo no son maestros son testigos". Y en la encarnación del Verbo, Cristo es el testigo fiel. Hoy vemos en Juan Pablo una imitación de este testigo fiel. Y agradecemos que haya terminado su vida así, coherentemente, que haya terminado su vida siendo simplemente eso: UN TESTIGO FIEL.

Desgrabación de la homilía del Sr. Arzobispo en la Misa en memoria de S.S. Juan Pablo II 4 de abril de 2005 (leer completa en el sitio del Arzobispado de Buenos Aires) 

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