Se cumple hoy el primer aniversario del inicio del Ministerio Petrino del PapaLeon XIV, precedido por la Santa Misa celebrada con los cardenales el 9 de mayo y la celebrada el domingo 11 de mayo en lacripta de la Basilica de San Pedro.
La celebración eucarística del Ministerio Petrino propiamente dicho tuvo lugar en la Plaza San Pedro el domingo 18 de mayo (justamente el día del aniversario del nacimiento del Papa Juan Pablo II)
El
nuevo pontífice en su homilía hizo una breve presentación de lo ocurrido los días
pasados:
“En estos
últimos días, hemos vivido un tiempo particularmente intenso. La muerte del
Papa Francisco ha llenado de tristeza nuestros corazones y, en esas horas
difíciles, nos hemos sentido como esas multitudes que el Evangelio describe
«como ovejas que no tienen pastor» (Mt 9,36).
Precisamente en el día de Pascua recibimos su última bendición y, a la luz de
la resurrección, afrontamos ese momento con la certeza de que el Señor nunca
abandona a su pueblo, lo reúne cuando está disperso y lo cuida «como un pastor
a su rebaño» (Jr 31,10).
Con este
espíritu de fe, el Colegio de los cardenales se reunió para el cónclave;
llegando con historias personales y caminos diferentes, hemos puesto en las
manos de Dios el deseo de elegir al nuevo sucesor de Pedro, el Obispo de Roma,
un pastor capaz de custodiar el rico patrimonio de la fe cristiana y, al mismo
tiempo, de mirar más allá, para saber afrontar los interrogantes, las
inquietudes y los desafíos de hoy. Acompañados por sus oraciones, hemos
experimentado la obra del Espíritu Santo, que ha sabido armonizar los distintos
instrumentos musicales, haciendo vibrar las cuerdas de nuestro corazón en una
única melodía.
Fui elegido sin
tener ningún mérito y, con temor y trepidación, vengo
a ustedes como un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su
alegría, caminando con ustedes por el camino del amor de Dios, que nos quiere a
todos unidos en una única familia. (…) “
Luego invito
a reflexionar sobre “ese pasaje del Evangelio que nos conduce al lago
de Tiberíades, el mismo donde Jesús había comenzado la misión recibida del
Padre: “pescar” a la humanidad para salvarla de las aguas del mal y de la
muerte. Pasando por la orilla de ese lago, había llamado a Pedro y a los
primeros discípulos a ser como Él “pescadores de hombres” recordándonos esas
palabras tan comprometedoras de Jesus: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» (Jn 21,16) a San Agustín : «Todos los que
viven en concordia con los hermanos y aman a sus prójimos son los que componen
la Iglesia» (Sermón 359,9). Agregando: Hermanos, hermanas, ¡esta es la hora del amor!
La caridad de Dios, que nos hace hermanos entre nosotros, es el corazón del
Evangelio. Con mi predecesor León XIII, hoy podemos preguntarnos: si esta
caridad prevaleciera en el mundo, «¿no parece que acabaría por extinguirse bien
pronto toda lucha allí donde ella entrara en vigor en la sociedad civil?»
(Carta enc. Rerum novarum, 20).”
El martes 20 de mayo tuvo lugar la visita a la Basilica de San Pablo Extramuros donde visitó la Tumba de San Pablo y el 25 de Mayo la toma de posesión de la Cátedraromana del Obispo de Roma en la Basilica de San Juan de Letrán y después se traslado a Santa MariaMaggiore para venerar el icono de la Virgen, la Salus Populi Romani, patrona deRoma.
Al año de la toma de posesión como Obispo de Roma, el próximo 25 de Mayo será dada a conocer la primer Encíclica del Papa Leon XIV: “Magnifica humanitas”, que “lleva la firma del Papa León XIV con fecha del 15 de mayo, coincidiendo con el 135º aniversario de la promulgación de la encíclica Rerum Novarum de León XIII.”



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