Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).

sábado, 26 de enero de 2019

Padre, como Maria queremos aprender a estar


¿Nos animamos a permanecer al pie de la cruz como María?

Contemplamos a María, mujer fuerte. De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz. Con su misma decisión y valentía, sin evasiones ni espejismos. Ella supo acompañar el dolor de su Hijo, tu Hijo, Padre, sostenerlo en la mirada, cobijarlo con el corazón. Dolor que sufrió, pero no la resignó. Fue la mujer fuerte del “sí”, que sostiene y acompaña, cobija y abraza. Ella es la gran custodia de la esperanza.

Nosotros también, Padre, queremos ser una Iglesia que sostiene y acompaña, que sabe decir: ¡Aquí estoy! en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado.
De María aprendemos a decir “sí” al aguante recio y constante de tantas madres, padres, abuelos que no dejan de sostener y acompañar a sus hijos y nietos cuando “están en la mala”.
De ella aprendemos a decir “sí” a la testaruda paciencia y creatividad de aquellos que no se achican y vuelven a comenzar en situaciones que parecen que todo está perdido, buscando crear espacios, hogares, centros de atención que sean mano tendida en la dificultad.


En María aprendemos la fortaleza para decir “sí” a quienes no se han callado y no se callan ante una cultura del maltrato y del abuso, del desprestigio y la agresión y trabajan para brindar oportunidades y condiciones de seguridad y protección.

En María aprendemos a recibir y hospedar a todos aquellos que han sufrido el abandono, que han tenido que dejar o perder su tierra, sus raíces, sus familias, su trabajo.
Padre, como María queremos ser Iglesia, la Iglesia que propicie una cultura que sepa acoger, proteger, promover e integrar; que no estigmatice y menos generalice en la más absurda e irresponsable condena de identificar a todo emigrante como portador del mal social.
De ella queremos aprender a estar de pie al lado de la cruz, pero no con un corazón blindado y cerrado, sino con un corazón que sepa acompañar, que conozca de ternura y devoción; que entienda de piedad al tratar con reverencia, delicadeza y comprensión. Queremos ser una Iglesia de la memoria que respete y valorice a los ancianos y reivindique el lugar que tienen como custodios de nuestras raíces.
Padre, como María queremos aprender a estar.

VÍA CRUCIS CON LOS JÓVENES
DISCURSO DEL SANTO PADRE
Campo Santa María la Antigua – Cinta Costera
Viernes, 25 de enero de 2019

Caminar con Jesús será siempre una gracia y un riesgo.




Es gracia, porque nos compromete a vivir en la fe y a conocerlo, entrando en lo más hondo de su corazón, comprendiendo la fuerza de su palabra.
Es riesgo, porque en Jesús, sus palabras, sus gestos, sus acciones, contrastan con el espíritu del mundo, con la ambición humana, con las propuestas de una cultura del descarte y del desamor.

VÍA CRUCIS CON LOS JÓVENES
DISCURSO DEL SANTO PADRE
Campo Santa María la Antigua – Cinta Costera
Viernes, 25 de enero de 2019

JMJ 2019 – Catequesis y Via Crucis




El viernes tuvimos el ultimo día de catequesis en la iglesia Nuestra Señora del Rosario, en esta ocasión con el obispo de Limón (Costa Rica). La catequesis fue distinta a las anteriores ya que se trató de una motivación para acercarnos al sacramento de la Reconciliación. Luego el obispo y los sacerdotes presentes confesamos a los jovenes que participaron en la catequesis. Y terminamos con la Misa en la fiesta de la conversión de San Pablo. Por la tarde, en la Cinta Costera, tuvimos el rezo del Via Crucis con el Santo Padre. Fue un momento muy profundo de oración, mariano y latinoamericano, reflexionando las cruces de hoy en el mundo y especialmente en nuestro continente. El discurso del Papa, casi a modo de oración, recorrió esas cruces llevándonos a preguntarnos qué actitud queremos tomar. Nos invitó a no dejarnos anestesiar por esta sociedad que "consume y se consume, que ignora y se ignora en el dolor de sus hermanos” y, poniendo como ejemplo a la Virgen, nos invitó a estar de pie junto a la cruz: "queremos ser una Iglesia que sostiene y acompaña, que sabe decir: ¡Aquí estoy! en la vida y en las cruces de tantos cristos que caminan a nuestro lado”. La pregunta fue "¿Qué hacemos? ¿Cómo reaccionamos?". Y el clima de oración ayudó a buscar la respuesta. El Papa no salió en papamovil como el día anterior, recorriendo todo el campo, sino que se retiró en coche cerrado y rápidamente. No sé la razón pero se me ocurrió que tal vez para mantener ese clima de oración y reflexión que se había generado. Por la noche, ya en la barriada, las familias nos ofrecieron un hermoso momento de encuentro y de fiesta, donde compartimos la cena dando gracias a Dios por habernos reunido.

(publicado con el permiso del joven sacerdote Sebastián Zagari, San Pedro, Prov. Buenos Aires – invito visitar su Facebook) .

Karol Wojtyla: La Madre de Dios en la vida del sacerdote (2 de 2)


El sacerdote debe poseer una profunda convicción de la gracia de la  Maternidad de Maria, pues se trata de una relación precisa y profunda con su vocación.  El sacerdote es el administrador de los misterios de Dios, un administrador de gracia.  El conoce los problemas de los hombres desde adentro, desde la perspectiva de aquellas acciones que están acompañadas por la eficacia de la gracia,  o desde aquel ángulo en el cual el hombre no quiere colaborar con la gracia,  o bien cuando sobrecargado por bienes menores se vuelve gradualmente insensible a ella.  De esta manera conociendo los problemas de los hombres desde adentro, el sacerdote puede no solo examinarlos, sino tomar partida.  Porque el es,  sin lugar a dudas,  un administrador de gracia, Cristo, al igual que los hombres, espera que el sacerdote actué  en el hombre, para acompañar aquellas acciones que se originan en la gracia, para evitar el colapso,  y protegerlo contra la insensibilidad espiritual. Esta es la esencia real de su ministerio.

Este ministerio permite al sacerdote vivir el soplo de los misterios de Cristo, le permite vivir en el reino de su Cuerpo Místico. Este ministerio imprime una marca profunda en el alma del sacerdote. Es, sobre todo, la marca de Cristo, pero si la miramos con mayor atención,  nos daremos cuenta que también posee cualidades marianas en común. No les escribió acaso San Pablo a sus hermanos “ Hijos mios, por quienes estoy sufriendo los dolores del parto”?  Esta declaración es como un estallido  de la conciencia misma del sacerdote.  Y podríamos continuar citando ulteriores manifestaciones de este sufrimiento materno de dar a luz viajando a Ars, o a la choza del Padre Beyzin en Madagascar, o a la morada del Obispo Lozinski en Polesia y quizás a muchos otros cuartos de vivienda y muchas otras vidas de sacerdotes.  Y quizás también a mi casa y a mi vida?

Así el sacerdocio nos permite participar en la maternidad de la gracia, y de alguna manera en la Maternidad de Maria, la Madre de la gracia de Dios.  Y aquí, en este lugar, la conciencia de la relación del sacerdote con Maria atraviesa el eje de la vida sacerdotal.     El sacerdote está unido a la Madre de Dios porque está unido a  Su Maternidad.  Esta unido a Su Maternidad por medio de la esencia misma de su vocación…  

Fuente: The Making of the Pope of the Millenium -Kalendarium of teh Life of Karol Wojtyla

(parte del texto de dos conferencias en un retiro para sacerdotes realizado en la Universidad Católica de Lublin (Agosto 24-26, 1954)  sobre el tema: La Madre de Dios en la vida del sacerdote.


viernes, 25 de enero de 2019

Karol Wojtyla: La Madre de Dios en la vida del sacerdote (1 de 2)


“…el sacerdote llama a Maria su Madre, comprendiendo en esta palabra la relación completa de un hijo adulto. Debe comprender que representa tal Maternidad,  y pronunciar esta palabra con absoluto convencimiento interior.  Esta concordancia interior de la relación del sacerdote con la Madre de Jesucristo, quien a partir del Calvario se convirtió en la Madre de todos los hombres,  se expresa en los siguientes principios:

1.       Puesto que el Único Hijo de Dios es el objeto especifico de la Maternidad de Maria y yo, ser humano, tengo derecho a su Maternidad solamente en cuanto me encuentro en el mismo estado que su Hijo y debo,  por lo tato, hacer todo para encontrarme constantemente en este estado. Como esto es un estado de gracia, debo por lo tanto vivir en gracia y por medio de ella continuar para llegar a ser como el Hijo de Dios. No debo degradar su Maternidad siendo  hijo indigno.

2.      Debo, por lo tanto, de acuerdo al mandato de Jesucristo, hacer de Maria la Madre de la Gracia de Dios en mi,   Madre de mi vida interior sobrenatural. O, si la vida sobrenatural en el hombre necesita de una madre; cuanto lo necesita! Lo conduce a un nuevo principio de existencia, mas allá de la naturaleza. La Naturaleza, sin embargo, es fuerte y quiere ser independiente, quiere ejercer su propio control sobre sus facultades, inclinaciones, deseos. Cede tan solo con resistencia a las nuevas fuerzas de vida que trae consigo la gracia.  Es más, la vida sobrenatural requiere que el hombre permanezca siendo niño. Es difícil para el hombre permanecer en el estado de niño si no siente la madre. Sin una madre, es tan fácil perder la conciencia de ser hijo, y es por ello que El nos dio una Madre. Su propia Madre.

3.       Y ahora basados en este convencimiento de la maternidad de Maria en relación a nosotros, podemos y debemos permitirle estar en todo lo que concierne nuestro sacerdocio.  Cuanto más adultos son los hijos, tanto más fácil será para nosotros vivir con la permanente conciencia de su Maternidad, quizás aun sin palabras. La total actitud interior determinara Su Maternidad en relación a nosotros y nuestra condición de hijos en relación a Ella. Yo deseo las mismas cosas que tu, Madre:

De esta manera debemos  revisar nuestra actitud como sacerdotes hacia Maria como Madre basados en el rico origen de ser hijos de Dios. Debemos basar nuestra actitud en este fundamento.  Se trata de un gran misterio, el hecho de ser nacidos de Dios por medio de la gracia, un misterio incomparablemente mayor que dar a luz, otorgando vida bajo las ordenes de la naturaleza.  Debemos vivir acorde a este misterio.  Después de todo, lo llevamos adentro, aunque su esencia supera nuestras mentes. Y es solamente este misterio de ser hijos de Dios  que coloca la Maternidad de Maria, en el plano apropiado en relación a nosotros.  En el momento que la redención del mundo llegaba a su realización, cuando llegaba a su zenit, Maria, la Madre de Jesus,  estaba parada a los pies de la Cruz junto con un sacerdote.  Jesus le dijo a Su Madre: “Este es tu hijo” y después le dijo al sacerdote: “Esta es Tu Madre”.

Fuente: The Making of the Pope of the Millenium -Kalendarium of teh Life of Karol Wojtyla

(parte del texto de dos conferencias en un retiro para sacerdotes realizado en la Universidad Católica de Lublin (Agosto 24-26, 1954)  sobre el tema: La Madre de Dios en la vida del sacerdote.



JMJ 2019 Primer dia de catequesis (2)



 “El miércoles tuvimos un día bien intenso en la JMJ: fue el primer día de catequesis. En nuestra sede, la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, estuvimos con un obispo nicaragüense que nos habló del tema "Aquí estoy, Señor". Luego respondió las preguntas de los jóvenes presentes (éramos de varios países). De ahi nos fuimos al Parque Omar, donde en estos días se vive uno de los centros espirituales de la JMJ con distintas propuestas... Ahí visitamos la feria vocacional con los distintos stands de congregaciones y movimientos eclesiales... Estuvimos rezando en la Capilla de Adoración, que está a cargo de las hermanas Misioneras de la Caridad, y por eso puede venerarse ahi una reliquia de Santa Teresa de Calcuta. Y allí también pudimos rezar frente a la imagen de Nuestra Señora de Fátima (traída especialmente desde Portugal... según algunos vino a Panamá a llevarse la JMJ para allá... ¡el domingo se sabrá!). Un lugar muy especial de oración donse pudimos escuchar a Cristóbal Fones, el jesuita de Chile que canta música católica. De allí nos fuimos a la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes, donde tuvimos una Misa de los argentinos, con el templo lleno, que fue presidida por el Arzobispo de Salta: una fiesta celeste y blanca. Y desde allí nos fuimos a la calle, a esperar al Santo Padre, que pasó delante de nuestro, frente a una multitud que lo esperaba. La emoción de verlo cerca, de ver su sonrisa, de estar frente a él, se sintió en el corazón de todos. Sólo con su presencia el Sucesor de Pedro ya nos confirmó en la fe... esta tarde lo hará también con su palabra. Por la noche cerramos la jornada tomando unos mates en la plaza del barrio donde nos alojamos, junto a algunos de nuestras familias que ya se están haciendo también amigas del mate!”

El jueves a la mañana participamos de la catequesis en la iglesia Nuestra Señora del Rosario. La catequesis en esta ocasión no la dio un obispo porque los obispos centroamericanos a la misma hora se encontraban con el Papa Francisco. Por esta razón, en nuestra sede, la catequesis fue dada por el Padre Pedro Madrid, asesor nacional de pastoral juvenil de El Salvador, sobre el tema "servidores del Señor". Luego de la catequesis hubo varias preguntas y respuestas de los jóvenes .

 Y terminamos con la celebración de la Misa. Después de la Misa la parroquia ofreció un almuerzo al sacerdote que dio la catequesis y a uno o dos representantes de cada nacionalidad: participamos con Mariano por Argentina. De allí nos fuimos a la Cinta Costera para vivir el primer gran encuentro con el Santo Padre. Fue un verdadero caos la entrada, mucha gente queriendo entrar al mismo tiempo, y se hizo bastante difícil. Pero una vez que entramos pudimos acomodarnos en un lugar con una buena pantalla, en un lugar donde podíamos estar cómodos para participar de la ceremonia (en realidad la clave es no obsesionarse para estar adelante de todo). Desde donde estaba pudimos ver al Santo Padre ya que hizo un amplio recorrido por la Cinta Costera tanto al principio como al final de la ceremonia. Las palabras del Papa, como siempre, una genialidad, desde el primer momento que dijo "¡Qué bueno volver a encontrarnos en esta tierra que nos recibe con tanto color... y calor!". Recordó cuando tres años atrás dijo que no sabía si él iba a estar en Panama pero que Pedro sí iba a estar: "¡Pedro y la Iglesia caminan con ustedes!". Y no para crear una Iglesia más divertida o cool, una Iglesia paralela, sino un nuevo Pentecostés. Insistió mucho en que más allá de todas las diferencias que nos distinguen, podemos vivir la cultura del encuentro. Y nos advirtió que es el demonio el que busca dividirnos. Fue muy lindo cuando dijo que «el amor verdadero no anula las legítimas diferencias, sino que las armoniza en una unidad superior» y preguntó ¿Saben quién dijo esto? ¡El Papa Benedicto! Un aplauso para el que nos está mirando por televisión!". Nos llamó a ser constructores de puentes y no de muros. Y a no tener miedo de amar. Y nos hizo repetir, con San Romero, que el cristianismo es Jesús. Al final nos dijo que lo más esperanzador de esta JMJ iba a ser nuestra oración y los rostros con los cuales volvamos a nuestras casas. Después de recibir la bendición del Papa nos fuimos a conocer el Casco Antiguo y volvimos a las casas con todo lo que el Papa nos dejó en el corazón.

(publicado con el permiso del joven sacerdote Sebastián Zagari, San Pedro, Prov. Buenos Aires – invito visitar su Facebook) .

jueves, 24 de enero de 2019

JMJ 2019 Primer dia de catequesis (1 de 2)



 “El miércoles tuvimos un día bien intenso en la JMJ: fue el primer día de catequesis. En nuestra sede, la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, estuvimos con un obispo nicaragüense que nos habló del tema "Aquí estoy, Señor". Luego respondió las preguntas de los jóvenes presentes (éramos de varios países). De ahi nos fuimos al Parque Omar, donde en estos días se vive uno de los centros espirituales de la JMJ con distintas propuestas...

 Ahí visitamos la feria vocacional con los distintos stands de congregaciones y movimientos eclesiales... Estuvimos rezando en la Capilla de Adoración, que está a cargo de las hermanas Misioneras de la Caridad, y por eso puede venerarse ahi una reliquia de Santa Teresa de Calcuta. Y allí también pudimos rezar frente a la imagen de Nuestra Señora de Fátima (traída especialmente desde Portugal... según algunos vino a Panamá a llevarse la JMJ para allá... ¡el domingo se sabrá!). 


Un lugar muy especial de oración donde pudimos escuchar a Cristóbal Fones, el jesuita de Chile que canta música católica. De allí nos fuimos a la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes, donde tuvimos una Misa de los argentinos, con el templo lleno, que fue presidida por el Arzobispo de Salta: una fiesta celeste y blanca. Y desde allí nos fuimos a la calle, a esperar al Santo Padre, que pasó delante de nuestro, frente a una multitud que lo esperaba. La emoción de verlo cerca, de ver su sonrisa, de estar frente a él, se sintió en el corazón de todos. Sólo con su presencia el Sucesor de Pedro ya nos confirmó en la fe... esta tarde lo hará también con su palabra. Por la noche cerramos la jornada tomando unos mates en la plaza del barrio donde nos alojamos, junto a algunos de nuestras familias que ya se están haciendo también amigas del mate!

(publicado con el permiso del joven sacerdote Sebastián Zagari, San Pedro, Prov. Buenos Aires – invito visitar su Facebook) .