Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

viernes, 8 de enero de 2016

Cuando recéis no uséis muchas palabras…

(fotografía de Taize)


“No se trata de las muchas palabras, sino de la apertura del corazón en el Espíritu Santo al Padre. Con este mismo espíritu nos habla san Pablo, que llama a un incesante agradecimiento al Padre por todo. La oración no se mide por la cantidad de palabras que tendrían que «asegurar» que las peticiones sean escuchadas, sino precisamente por este agradecimiento por todo. La oración paulina es ante todo contemplación del obrar de Dios en nosotros y en todo. A la vez, es una oración «realista», sin optimismo «eufórico».

El agradecimiento paulino se refiere no al pasado, sino al presente; es por aquello que el Padre obra continuamente por el poder de la Redención de Cristo. La oración de nuestra vida, y la vida de nuestra oración. Pues somos «colaboradores de Dios».

La oración paulina se asemeja a la oración del propio Cristo. Es un agradecimiento eterno que brota del corazón humano. Igualmente la imploración que se encierra en la oración de Cristo, se expresa en forma de agradecimiento.”


(Juan Pablo II de JUAN PABLO II – Estoy en tus manos – Cuadernos Personales 1962-2003, pág. 366 publicado por Planeta, 2014)