Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (Beato Juan Pablo II)

sábado, 19 de septiembre de 2015

El drama de los refugiados (2 de 3)

Sin dudas un drama humanitario pocas veces visto en los últimos años, aunque ya el año pasado (2014) la BBC lo consideraba el año con más desplazados de nuestra era: 1.175.504 en Líbano, 832.508 en Turquía, 613.252 en Jordania, 215.369 en Irak, 139.090 en Egipto, 23.367 en el norte de África y 6,5 millones eran los desplazados dentro del país, casi la mitad de los habitantes de Siria. Había dicho entonces el presidente francés Francois Hollande que "Occidente ha fallado al encontrar una solución para la situación en Siria". Evidentemente ha fallado y ahora nos encontramos con una situación a este momento totalmente incierta. Una marea humana que se mueve de país en país tratando de abrirse puertas. En medio de ellos  verdaderos traficantes humanos, que aprovechan la situación, con engaños y promesas a medio cumplir. Frente a todos ellos un  mundo que mira absorto lo que está ocurriendo, hombres,  mujeres y niños huyendo de la destrucción hacia un mundo mejor, más provisto, más democrático, más vivible y con mayores oportunidades.  

El papa Francisco ha sido muy claro fijando la posición y las metas de laIglesia católica,  llamando a la puerta de nuestros corazones:

«Una de las tragedias humanas más sobrecogedoras de las últimas décadas es la de las terribles repercusiones del conflicto en Siria e Irak sobre la población civil, así como en el patrimonio cultural. Millones de personas se encuentran en un estado preocupante de urgente necesidad, obligadas a abandonar sus países de origen. Líbano, Jordania y Turquía cargan hoy con el peso de millones de refugiados, a los que han acogido con generosidad. Frente a este escenario y a los conflictos que se expanden y perturban de forma inquietante los equilibrios internos y los regionales, la comunidad internacional parece incapaz de encontrar respuestas adecuadas, mientras que los traficantes de armas continúan lucrando y  las atrocidades y las violaciones inauditas de los derechos humanos que caracterizan estos conflictos, son difundidas en directo por los medios de comunicación. Por lo tanto, están ante los ojos del mundo entero. Nadie puede pretender que no lo sabe. Todos son conscientes de que esta guerra pesa cada vez más de forma insoportable sobre los hombros de los pobres. Tenemos que encontrar una solución, que nunca es la violencia, porque la violencia sólo genera nuevas heridas.''

En consonancia con el sentir cristiano hemos visto la postura ejemplar de la Iglesia alemana y la respuesta de la sociedad civil – la Alemania luminosa la llama Marta Salazar en su blog 
y  la apertura de algunos gobiernos, pero también  la cerrazón de otros ignorando una realidad: la composición de una sociedad que ya de hecho es multicultural, producto  de otra marea de migrantes antes y después de la 2da Guerra Mundial que ha escupido de su terruño a ricos y pobres por igual por una u otra razón, que huían entonces de la tempestad  que azotaba el mundo.  Cambiará esta nueva ola de migrantes el rostro de Europa?  Es probable, no lo sabemos, lo que si sabemos que ya Europa no volverá a ser la misma: Europa despertando de su letargo?   Quizás sentimientos ocultos que esperaban la  ocasión para emerger?  No hay dudas, una buena parte de Europa está abriendo su corazón aún a riesgo de  su propia existencia tal como estamos acostumbrados a verla, lo cual no quiere decir peor, sino diferente.

También la Iglesia eslovena en palabras del Arzobispo de Ljubljana Stane Zore ha sido muy explícita: “en cuanto al tema de los refugiados estamos hablando de nuestro examen de humanidad…..está en juego nuestro propio humanismo y no hay cabida para forma alguna de hostilidad u objeción ni en la sociedad, ni en la iglesia.  Debemos prestarle ayuda a quien se  presenta ante nuestra puerta  …..primero compartamos el pan y recién después tratemos de entablar relaciones, sin hacer diferencias.” Recordó además Mons. Zore que, por otro lado,  no debemos olvidarnos del hecho, que en el Cercano Oriente en Egipto y en muchos otros países los cristianos son blanco de fanatismo religioso e intolerancias y que se trata de un claro intento de borrar la presencia católica en aquellas tierras, directamente un genocidio.  La Comisión Justicia y Paz se preocupa en brindarle ayuda y apoyo a todos, pero en especial a los refugiados o sea a todos aquellos que son víctimas de intolerancias religiosas, culturales y étnicas.” Los países europeos deberán establecer pautas claras y urgentes para diferenciar éstos de los migrantes económicos, y darle prioridad  a los primeros.
Mons. Zore además advirtió que ante una gran cantidad de migrantes en nuestro país inevitablemente se elevarán quejas, surgirán opiniones, dudas y posiciones de todo tipo y por eso es importante responder a todos objetiva, sincera y honestamente…. La crisis migratoria es, por otra parte,  una oportunidad para que nuestro país reflexione acerca de las trágicas consecuencias del tráfico de armas,  de las intervenciones militares, de las políticas económicas injustas, pobreza y corrupción, que en el trasfondo empujan a conflictos, y guerras civiles. Y también una oportunidad para decidirnos a exigir medidas más concretas ante quienes buscan sacar ganancias por cuenta de los refugiados exponiéndolos a menudo a la explotación, a un peligro de vida y a la muerte.
Valiente y decidida  la postura de la Iglesia eslovena ante una sociedad civil que no logra reencontrarse,  y un poder político heredero del antiguo régimen, bajo la semblanza de un gobierno democrático – democrático si porque fue votado,  pero  son aún demasiadas las facetas oscuras que predominan en parte de la sociedad civil y política.   

Tiempos nuevos?  Negligencias que pudieron ser previstas?  Planes desconocidos de países vecinos u otras fuerzas? Puede ser, sin embargo son tiempos de decisiones y conceptos claros, no hay lugar para tibiezas.   Finalmente  todo se resume en pocas enseñanzas: “Tuve hambre y me diste de comer…. Y las bienaventuranzas…”  tal como aconsejó en Rio el Papa Francisco en el encuentro con los jóvenes argentinos 
Cuando  respondiendo a inquietudes les decia:    “¿Qué tenemos que hacer, Padre? Mira, lee las bienaventuranzas que te van a venir bien. Y si querés saber qué cosa práctica tenés que hacer, lee Mateo 25, que es el protocolo con el cual nos van a juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acción: Las bienaventuranzas y Mateo 25. No necesitan leer otra cosa.”  


 Invito leer el artículo de Marta Salazar Nuestroshermanos los refugiados  

No hay comentarios: