Llamados a ser santos

Llamados a ser santos
“Todos estamos llamados a la santidad, y sólo los santos pueden renovar la humanidad.” (San Juan Pablo II).
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sábado, 6 de diciembre de 2008

Karol Wojtyla - San Francesco Saverio, Garbatella en tres tiempos





1946-1948
En los años de estudio y del “aprender intenso” de Roma, el joven sacerdote Wojtyla “ayudaba en el servicio pastoral de la parroquia casi todos los domingos” pasando largas horas en el confesionario como “administrador de la misericordia de Dios”.

30 años más tarde
El 3 de diciembre de 1978 - Ya como Sumo Pontífice, recordaba aquellos momentos en la homilía durante su visita pastoral - San Fransico Javier era la primer parroquia romana que visitaba -
y era el dia que se celebraba la fiesta de su Titular San Francisco Javier, apóstol del Extremo Oriente, misionero y patrono de las misiones.



Otros 30 años después – el 15 de noviembre 2008
Seguia sonando allí el eco de su llamado “Dejaos guiar por Cristo” cuando el cardenal esloveno Franc Rode, C.M. - Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica y titular de la diaconia de San Francisco Javier - después de la solemne celebración eucarística, y en presencia del postulador de la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II, Mons. Slawomir Oder, dejaba inaugurada allí la escultura en honor al “confesor Karol Wojtyla”, obra de arte en bronce del escultor esloveno Mirko Bratus de Ljubljana.

lunes, 3 de diciembre de 2007

San Francisco Javier en la Garbatella

Hoy, fiesta de San Francisco Javier, recordamos aquel 3 de diciembre de 1978, que Juan Pablo II a los escasos dos meses de su pontificado, cumplía su primera visita pastoral a una parroquia de Roma: la parroquia de San Francisco Javier en la Garbatella.


Iba “como Obispo, para dar testimonio del misterio del Adviento, que realiza la vida de la parroquia porque forma la vida de cada uno de sus feligreses”. Comenzaba así la visita a las 333 parroquias de Roma, de las cuales visitara 317, faltándole 16 cuando escribió Levantaos, Vamos! . Lo hacia con “intensa emoción y profundo gozo” por ser la primer visita a una parroquia en la diócesis de Roma, que “Cristo le había encomendado mediante la elección como Obispo de Roma. Y con alegría especial porque era precisamente a esa parroquia que acudía “casi todos los domingos cuando era estudiante en Roma, los años inmediatos a la post guerra” y “guardaba muy vivos” algunos momentos de aquel periodo.

En su homilía, el dia que la parroquia celebraba la fiesta de su Titular San Francisco Javier, originario de Navarra, apóstol del Extremo Oriente, misionero y patron de las misiones los alentó a seguir el ejemplo de su santo Patrono, y los llamo a ser comunidad, a traves del Evangelio, de la Palabra de Dios….a ser “iglesia domestica” a “hacer de vuestra casa una iglesia”

El parroco Don Diego Bona, hoy Monseñor, recuerda en una entrevista reciente el desarrollo de esa “jornada extraordinaria” “Un tiempo horrible, hacia mucho frío, había 2000 niños esperándolo en el oratorio y el Pontífice se dirigió de inmediato hacia ellos. Recuerda con cariño sus palabras dedicadas mayormente a los jóvenes y a las familias, en particular sus palabras a los esposos «Daos la mano como el primer día de vuestro matrimonio e imaginaos que hoy el obispo de Roma les pide su consentimiento y ustedes pronuncian, como entonces, la promesa matrimonial» y el encuentro de 20 minutos con cuatro sacerdotes de la parroquia “ cuando “el santo Padre nos alentó a seguir adelante en nuestro ministerio y en el desarrollo de nuestra misión”

Personalmente la parroquia ocupa un rinconcito especial en mi corazón pues el 13 de mayo, a las 18,30, mi familiar el cardenal Franc Rodé, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, tomó posesión de la Diaconía de San Francisco Javier en la Garbatella y por esas cosas increíbles que ocurren en la vida, pude estar presente. Inolvidable!